Las mejores firmas madridistas del planeta

Cartas de un madridista millennial: El rayo que no cesa

 

Hola de nuevo:

Hace ya un tiempo te conté que en las vísperas del derbi madrileño me gusta tranquilizar los nervios hojeando poemarios de Miguel Hernández. Todo empezó un poco de broma, por aquello de ironizar acerca del sobado concepto de “equipo del pueblo” con el que algunos gustan de verse más guapos en el espejo, como si la representación popular uno pudiera arrogársela por sí mismo, atajando el largo, fatigoso e inevitable proceso de decantación que requiere el depósito de la simpatía en las conciencias ajenas. Sin embargo, hoy quise huir de tópicos y pasé de largo del volumen de Viento del pueblo. Escogí otro de mis predilectos, El rayo que no cesa, título con el que pasé las horas previas y que a la postre resultaría profético por múltiples causas.

La primera de ellas, la polémica arbitral, auténtico rayo que por desgracia jamás se interrumpe en esta clase de encuentros. Siempre existen dos bandos agotadores ante cada acción mínimamente dudosa: el de quienes ponen el grito en el cielo y escriben con tinta indeleble en la lista de agravios y el de quienes amontonan excusas para justificar lo injustificable. Incluso, en numerosas ocasiones, un mismo hincha representa ambos papeles con el paso de los minutos. Así ocurrió con los aficionados colchoneros, quienes se desgañitaron de manera enfermiza con el gol justamente anulado a Savic para, posteriormente, terminar balbuceando evasivas ridículas tras cada una de las sucesivas penas máximas que el trencilla iba perdonando al Atlético de Madrid. Porque Sánchez Martínez, acaso por haber nacido a apenas cien kilómetros del genio de Orihuela, quiso homenajear aquello de barro es mi profesión y mi destino, que mancha con su lengua cuanto lame, eligiendo no señalar como penalti ni la zancadilla deliberada de Saúl a Lucas Vázquez, ni el insidioso derribo de Savic a Bellingham, ni el vergonzante abrazo del oso con que Llorente obsequió al inglés.

Penalti Llorente a Bellingham

Para entonces el Madrid ya iba ganando, tras una primera parte solvente cuyo único punto flaco era la inseguridad que transmitían los defensas y el portero ante cada balón aéreo. El gol anulado al Atlético constituyó un aviso que los más cenizos interpretamos como la antesala de la tragedia si no se conseguía ampliar la escasa renta. Umbríos por la pena, muchos paseábamos en círculos ante el televisor esperando la puntilla que nos permitiese relajarnos, siempre pospuesta en última instancia hasta el próximo contragolpe. Bellingham, Rodrygo, Valverde y Camavinga cabalgaban con ímpetu y elegancia, llegando a posiciones ventajosas, aunque sin acabar de facturar. Y, por encima de todos ellos, ese pequeño gigante llamado Brahim, que atacaba el área rojiblanca como si fuera un huracán de lava en el presidio de una almendra, o un rayo sujeto a una redoma. De ahí que nos echásemos las manos a la cabeza con su sustitución, grosero error de un Ancelotti poco inspirado y demasiado contemporizador. Nuestro bon vivant exhibió un aire inexplicablemente elegíaco toda la noche, quizá resignado por tanta baja a afrontar sufridamente el resto del partido en la banda, sin calor de nadie y sin consuelo, medio encogido de hombros y caminando de su corazón a sus asuntos.

Sánchez Martínez, acaso por haber nacido a apenas cien kilómetros del genio de Orihuela, quiso homenajear aquello de barro es mi profesión y mi destino, que mancha con su lengua cuanto lame, eligiendo no señalar como penalti ni la zancadilla deliberada de Saúl a Lucas Vázquez, ni el insidioso derribo de Savic a Bellingham, ni el vergonzante abrazo del oso con que Llorente obsequió al inglés

Perdida la velocidad, el último tramo se enrareció poco a poco, casi de forma imperceptible. El Madrid había tratado de conservar la pelota juntando a Modric y a Ceballos, pero el esférico no terminaba de pasar tanto por ellos como por Mendy, quien tenía uno de esos días extravagantes en los que también parece querer evocar las poesías de Miguel Hernández con cada control, cada regate y cada pase: “me tiraste un limón, y tan amargo”. No obstante, el Atleti no parecía capaz de soltar zarpazos auténticos, y los más optimistas de la grada comenzaron a ameritar el logro que suponía haber conseguido de facto el campeonato en el mes de febrero. Todo se asumía ya como hecho cuando, en el descuento, el enésimo balón mal defendido acabó por casualidad en la cabeza de Marcos Llorente, bravo toro de la dehesa madridista que respira corazones por la herida desde un gigante corazón vecino. El equipo blanco suele sufrir históricamente las acometidas de sus ex —y quién no, me replicarás— hasta el punto de que el trebolar del Bernabéu se halla cubierto de amorosas y cálidas cornadas con el dolor de mil enamorados. El empate llegó sin opción para la reacción y aplazó la prematura celebración del Madrid; confirmando al mismo tiempo y una vez más que, para los merengues, la competición doméstica es un parto eterno, sin posibilidad de relajación o descanso.

Carvajal y Lucas Vázquez frente al Atleti

Se preguntaba Miguel Hernández en 1936 si alguna vez cesaría el rayo que le habitaba el corazón de exasperadas fieras. Para responderse a continuación que este rayo ni cesa ni se agota / de mí mismo tomó su procedencia / y ejercita en mí mismo sus furores. Esta obstinada piedra de mí brota / y sobre mí dirige la insistencia / de sus lluviosos rayos destructores.

Habrá, pues, que ganar al Girona y al Barcelona. Qué remedio. Aún hay liga.

Cuídate. Volveré a escribirte pronto.

Pablo.

 

Getty Images.

Buenos días. Ayer, un sujeto que está investigado por la Guardia Civil, por haber incrementado exponencial y pasmosamente su patrimonio durante los años en los que el Barcelona pagaba al número dos de los árbitros, hizo lo que se espera de un individuo de esa catadura, es decir, privar al Real Madrid (el enemigo del sistema corrupto que junto a otros abandera) de dos puntos a base de condonar tres penaltis al Atlético de Madrid, uno de ellos —el de Savic— entre los más claros que se han visto en un campo de fútbol desde que los ingleses inventaron este deporte.

A partir de ahí, podéis discutir todo lo que queráis sobre los posibles errores tácticos de Ancelotti, la ausencia de un quinto central puro en la plantilla que subsanara el cataclismo de lesiones y sanciones en el eje de la defensa, o los fallos de ayer en el contragolpe blanco. Podéis leer (o no) la excelente crónica de Paco Sánchez Palomares. Podéis hablar de lo que pasó ayer como si hablarais de algo normal.

Pero esto es muy sencillo, y se enuncia así: ayer, un sujeto que está investigado por la Guardia Civil, por haber incrementado exponencial y pasmosamente su patrimonio durante los años en los que el Barcelona pagaba al número dos de los árbitros, hizo lo que se espera de un individuo de esa catadura, es decir, privar al Real Madrid (el enemigo del sistema corrupto que junto a otros abandera) de dos puntos a base de condonar tres penaltis al Atlético de Madrid, uno de ellos (el de Savic) entre los más claros de la historia del fútbol.

Las portadas lo enuncian de otra manera. Nos da igual. Sí tenéis estómago, mirad cómo lo enuncia Mundo Deportivo y mandadles vuestro vómito por correo ordinario. Nosotros el nuestro lo estamos depositando en retretes ad hoc desde ayer a las once de la noche, aproximadamente, y nada hace pensar que esta gastritis galopante vaya a remitir jamás.

Es lo que pasa cuando un sujeto que está investigado por... Bueno, ya sabéis el resto.

Pasad un buen día.

Lunin: bien. Trufó buenas intervenciones con inhibiciones en salidas por alto.

Lucas Vázquez: notable. Volvió a realizar un buen encuentro.

Carvajal: bien. Resolvió con solvencia la papeleta que le tocó al tener que jugar de central. Su actuación se vio empañada por su indecisión en el gol de Llorente. Aun así estuvo mejor que Nacho.

Nacho: suspenso. Está en baja forma. Debió hacer más en el gol del empate.

Mendy: bien. Alternó acciones notables con despistes peligrosos.

Camavinga: notable. Gran encuentro de Eduardo.

Kroos: notable. Aportó el criterio, la pausa y la clase habituales.

Valverde: notable. Bien en lo físico, en lo táctico y en lo técnico.

Bellingham: notable. Es complicado que juegue mal.

Brahim: sobresaliente. Marcó el gol del Madrid y volvió literalmente loca a la defensa.

Rodrygo: aprobado. No fue su mejor partido.

Joselu: bien. Cumple su función.

Modric: aprobado. No mejoró a Rodrygo.

Ceballos: sin tiempo.

Ancelotti: aprobado raspado. Mantuvo al equipo, que jugó bien, a pesar de las bajas. Quizá no fue la mejor decisión retirar a Brahim en lugar de a Rodrygo ni sacar del campo a Bellingham al final, ya que el inglés, con su altura, podía echar una mano en los balones por alto.

 

Getty Images.

Arbitró José María Sánchez Martínez del comité murciano. En el VAR estuvo Prieto Iglesias.

Pésimo arbitraje del colegiado de Lorca y también desde la sala VAR en la que se inhibieron en todo momento.

Las jugadas polémicas fueron cuatro. La primera fue el tanto anulado a Savic por fuera de juego de Saúl. El centrocampista es cierto que interfiere en la visión y salida de Lunin. Muy bien el línea viéndolo al instante. Las otras tres son penaltis reclamados por los madridistas. Los dos primeros fueron los más claros. Uno de Saúl por entorpecer el desborde de Lucas y el segundo por la carga ilegal de Savic a Bellingham en la espalda. El tercero fue un forcejeo del inglés con Llorente en una disputa. Llorente sujeta a Bellingham pero también el británico tiene agarrada la camiseta del rojiblanco. Nada.

El colegiado investigado por la Guardia Civil por incremento exponencial de su patrimonio durante el negreirato, en lo disciplinario erró mostrando amarilla a Saúl por una falta sin más y debió mostrar alguna a Savic por su reiteración. El resto de tarjeteados fueron Hermoso en una acción con Valverde, Pablo Barrios por cortar una contra de Modric y Memphis por una dura patada a Nacho en la última jugada del partido.

Sánchez Martínez, LAMENTABLE. Y Prieto Iglesias, ídem.

 

Getty Images.

Madrid y Atleti empataron a un gol en un partido en el que Sánchez Martínez impuso la ley del sistema. El Madrid se había sobrepuesto a todas las bajas, pero no pudo doblegar al colegiado, mejor jugador atlético, que dejó de pitar tres penaltis a favor de los blancos.

El Madrid llegaba al derbi con la defensa muy mermada, bueno, es un eufemismo, en realidad se presentaba sin centrales ni pseudocentrales salvo Nacho. A la confección de la plantilla y a las bajas de larga duración se unían las de Rüdiger, quien finalmente no pudo recuperarse de la fuerte contusión, y Tchouaméni, a quien De Burgos impidió el jueves que jugase hoy. Carrillo también estaba lesionado, por lo que Ancelotti optó por formar con Carvajal y Nacho en el centro de la defensa. Lucas, por tanto, repetía en el lateral derecho y Mendy lo haría en el izquierdo. Para el centro del campo, Carlo eligió a Camavinga, Kroos y  Valverde, con Bellingham de todocampista total y en punta Rodrygo y Vini... perdón, Rodrygo y Brahim, pues en el último momento el brasileño se retiró con molestias cervicales del calentamiento. Más difícil todavía. Joselu en el banquillo, a todo esto.

Real Madrid Atleti

En el minuto uno Bellingham se quitó de encima a Hermoso con la puntita nada más, del pie, haciéndole un caño sensacional que le despejó el panorama hacia Oblak. Lástima que la defensa impidiese su remate. A los dos minutos, Brahim chutó sobre la portería rojiblanca, pero el guardameta detuvo sin problemas. Y después, Camavinga se hizo hueco en la frontal y disparó, aunque se marchó alto.

En 5 minutos, los aficionados atléticos habían visto más fútbol del Madrid que en toda la temporada de su equipo. Sin embargo, la primera que tocó Griezmann fue para dar un balón de gol a Morata. Lunin se encargó de desbaratar la oportunidad rojiblanca.

Los blancos estrenaban patrocinio de HP y estaban dando una buena impresión a pesar de las bajas

El Madrid era el dueño del partido y del estadio que tiene la cubierta, hecho que también incomodó al Atleti y a los atléticos. Es muchísimo más grave techar el propio recinto deportivo que comprarse la cúpula arbitral, delito que hasta el momento no ha merecido la condena del club que alberga neonazis.

Los blancos estrenaban patrocinio de HP y estaban dando una buena impresión a pesar de las bajas. En el minuto 19 se adelantaron en el marcador por medio del que no iba a jugar, Brahim. La jugada comenzó con un mal despeje de Riquelme que fue a parar a los pies de Brahim, un pase suyo rebotó en Saúl y llegó a Lucas, cuyo centro volvió a tropezarse en un colchonero, Koke, y cayó de nuevo al 21 madridista, quien no tuvo más remedio que marcar el 1-0 para poner fin a tanta incomodidad estética.

Gol de Brahim

Sánchez Martínez, colegiado investigado por la Guardia Civil habida cuenta de su llamativo enríquez-imiento durante el negreirato, tardó en conceder el gol, tal vez con la esperanza de que en alguna de las salas VOR alguien encontrase un motivo para anularlo. Mala suerte, el tanto subió al marcador.

Poco después, Lunin evitó el empate, cuando ya se encontraba en el aire, cambió su trayectoria para desviar el remate de Witsel. Parada de mérito.

El dominio continuaba. El único equipo que tenía interés en ganar era el Madrid, quién diría que era el Atleti quien estaba más necesitado de puntos. Poco después de la media hora fue Lucas quien penetró hasta la cocina, pero disparó fuera con poco ángulo.

Cabe destacar que, tras varias faltas clamorosas no señaladas al Atleti, el colegiado tuvo un lapsus y  amonestó correctamente a Saúl y Hermoso en dos jugadas consecutivas por acciones sobre Camavinga y Valverde. Los más viejos del lugar no recuerdan nada parecido. Aficionados madridistas de todo pelaje gritaron aleluya y comenzaron a pedir deseos.

El colegiado tuvo un lapsus y  amonestó correctamente a Saúl y Hermoso en dos jugadas consecutivas por acciones sobre Camavinga y Valverde

Brahim y Rodrygo intercambiaban sus posiciones de derecha a izquierda y de izquierda a derecha, como si fuesen el mismísimo Jorge Vestrynge, sembrando el desconcierto en la defensa colchonera. Al filo del descanso, Rodrygo abandonó el transfuguismo extremo y bajó a echar una mano en defensa rebañando un balón que evitaba la clara ocasión de Mario Hermoso.

Aún tuvo una oportunidad el Madrid, inmaculada transición defensa-ataque culminada por Valverde, cuyo chut se marchó por encima del larguero.

Descanso. 1-0. Gol de Brahim. Asistencia de Koke.

La segunda parte comenzó con gol anulado a Savic. El defensa había rematado a la red de cabeza un córner botado por Griezmann, pero Saúl, en fuera de juego, impidió que Lunin saltase, por lo que el VAR entendió que intervenía en la jugada. Jugada clara pero que será utilizada para ahondar en la patraña de la adulteración de la liga en favor del Madrid. Está feísimo corregir una jugada mal arbitrada cuando esta rectificación no perjudica al equipo blanco. Gil Marín, indignadísimo con el reglamento.

Sánchez Martínez y asistente

Cinco minutos después, en el 52, Lucas fue derribado nítidamente por Saúl en el área. Sánchez Martínez, después de haber anulado el gol del Atleti, no podía permitirse señalar penalti. No contento con eso, se encargó de abortar personalmente una contra de Bellingham. En el 60', Savic se desentendió del balón y derribó a Jude. Nuevo penalti clarísimo que no pitó el colegiado investigado.

Durante la semana ya saben lo que ocurrirá, el gol anulado correctamente será mucho más grave que los penaltis no pitados. Contra el Madrid, los árbitros pueden fallar, pero no acertar.

Un contraataque de Valverde pudo acabar en gol, pero Rodrygo finalizó al centro de la portería. Corría el minuto 65. Y a punto de llegar al 70 Brahim se deshizo de Hermoso y Witsel con una calidad infinita, pero su disparo se marchó fuera. Tras la jugada, se retiró y dejó su puesto a Joselu.

Contra el Madrid, los árbitros pueden fallar, pero no acertar

A falta de un cuarto de hora, Luka Modric saltó al terreno de juego en sustitución de Rodrygo, y en la siguiente jugada, un error de Mendy era aprovechado por Correa, cuyo centro fue rematado de tacón por Griezmann obligando a Lunin a intervenir milagrosamente. Las veces que llegaba el Atleti, lo hacía con mucho peligro.

En el minuto 79, nuevo penalti. Marcos Llorente abrazó a Bellingham, bailó un tango en el aire con él y lo derribó. En la misma jugada también agarraron a Joselu. Sánchez Martínez estaba siendo el mejor defensa del Atlético de Madrid.

Ancelotti decidió cambiar a Jude en el 87 y dar entrada a Dani Ceballos. Al igual que con el cambio anterior, la siguiente jugada supuso una acción de peligro para el Atleti, que daba un último arreón en busca del empate.

En el tiempo añadido, Savic centró al área, tocó Memphis, ni Nacho ni Carvajal fueron a por el balón y sirvieron el gol en bandeja a Marcos Llorente. 1-1.

No hubo tiempo para más, Sánchez Martínez consiguió arañar dos puntos del Bernabéu.

 

Getty Images.

Ahora que el FC Negreilona está en el ojo del huracán por todos los frentes habidos y por haber, ahora que Xavi Hernández va de ridículo en ridículo hasta el esperpento final justificando su propia ineptitud para manejar un vestuario de verdad, no los de allende los desiertos, ahora que el señor Laporta sale por peteneras justificando los pagos durante más de 20 años al vicepresidente de los árbitros diciendo mamarrachadas falsas sobre el Real Madrid (véase el artículo de Paco Palomares en La Galerna), ahora que el patio está como está, ayer en Montilivi el trencilla de turno fuerza que el Girona empate contra la Real y el público empieza a cantar el “así, así, así, gana el Madrid”. Lo que hace el relato no lo consigue ni el señor que da a la máquina que saca las bolas del Euromillón. Ahora resulta que si el arbitraje es desfavorable al Girona es para favorecer al Real Madrid… ¡¡¡al Real Madrid!!! Al club más denostado, agredido, vilipendiado y perjudicado por el colectivo arbitral desde tiempos de Mari Castaña. Al Real Madrid, madre mía… al Real Madrid…

No se da cuenta el común de los mortales de un pequeño detalle. El relato mediático desvía el tiro hacia Chamartín con el único objetivo de hacer culpable de los males gerundenses al club de La Castellana cuando es exactamente al revés. Veamos, el contrato que la Real Federación Española de Fútbol “fúrgol”, en lenguaje villarístico, repito, el contrato firmado con Arabia Saudí para la celebración esperpéntica (football is for the fans, recuerden) de la Supercopa de España en la “cercana” península arábiga contiene una cláusula penalizadora por la que, si Real Madrid o Barcelona no están en el torneo, los árabes (que no son tontos) pagan una ingente cantidad de dinero menos a la federación, unos 5 millones de euros más o menos, que para unas bravas y unas cañas en Lavapiés da, digo yo.

Desviando el tiro

Pongamos los datos encima de la mesa, aunque ya los conozcan ustedes, excelsos lectores. La Supercopa de España la juegan el campeón y subcampeón de liga y el campeón y subcampeón de Copa de España. En este escenario, el Real Madrid, eliminado de la Copa de España y con un margen de 10 puntos (si ganamos al Atlético en el derby) con el Barcelona y 13 con el Atlético, tiene muchas posibilidades de quedar entre los dos primeros de la tabla, dato objetivo salvo catástrofe final a falta de 15 partidos. El Barcelona, eliminado de la Copa de España, se encuentra, en estos momentos, a 6 puntos del Girona.

¿A quién fastidiar con más o menos disimulo para que el Barcelona se meta segundo? Pues al Girona, evidentemente

Pues bien, ¿a quién fastidiar con más o menos disimulo para que el Barcelona se meta segundo? Pues al Girona, evidentemente, equipo emergente donde los haya y que está haciendo un campeonato de escándalo. Al Girona, sí, he dicho al Girona. Los arbitrajes que pueda tener en contra a partir de ahora no intentan favorecer al Real Madrid como la prensa del “movimiento” y los haters de internet quieren hacernos ver, esos arbitrajes a quien favorecen es al que siempre han favorecido, al Barcelona del jardinero Xavi Hernández y del comisionista Laporta. El objetivo es no perder la pasta arábiga y que el FC Negreilona esté en la próxima edición de la Supercopa. No se dejen engañar, queridos lectores, es el único objetivo, no perder la pasta. ¿Que la competición se adultera? No pasa nada, llevamos años adulterándola (pensarán). ¿Que el Girona no llega a clasificarse como verdadera mente se merece? No pasa nada, ya se acostumbrará. Aquí lo importante es cobrar de los árabes y a correr.

Repito, están desviando el tiro, que no les engañen.

Como digo siempre, no olviden una cosa… ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en la vida… ¡Hala Madrid!

 

Getty Images.

La composición genética del cuerpo humano es un misterio para mí, como el origen del universo, la Santísima Trinidad, o lo que tiene Xavi en la cabeza. Todo lo que sé sobre el asunto lo he aprendido de Dave Barry, uno de los tipos más divertidos de América, que lo explica así: “Es un hecho bien documentado que los chicos no preguntan direcciones. Esto es algo biológico. Por eso se necesitan varios millones de espermatozoides para localizar un óvulo femenino, a pesar de que el óvulo es, en comparación con ellos, del tamaño de Wisconsin”. Y, sin embargo, si algo de genética sí domino a la perfección es la intuición al detectar ADN madridista puro. Es decir, detectar a Joselu.

Joselu es madridismo de piel, botas y corazón. Llegó con la injusta osadía mediática de ocupar el hueco de Benzema, jugador de otra galaxia, cuando lo cierto es que su verdadero rol era ocupar el de Mariano, lo cual es muy fácil porque el hueco de Mariano podría cubrirlo con éxito un poste de telégrafos.

Joselu

Todo en Joselu está bien. Su amor al club, su trabajo callado, su humildad, su esfuerzo, su talento como nueve de la vieja escuela. Me alegré más que nunca el otro día cuando aprovechó la ocasión que le dio Carletto y enchufó dos goles transcendentales para dar un puñetazo en la mesa de la clasificación liguera.

El Real Madrid no siempre ha tenido un nueve en los últimos años. O al menos, no durante toda la temporada y con sustituto natural en el banquillo. No tenemos esa dependencia que sí tienen la mayoría de los equipos, y en parte es porque es tal la calidad de nuestros atacantes que da igual quien meta los goles finalmente. No obstante, hay ocasiones y partidos en los que lo hemos necesitado, por ejemplo, el año pasado durante las bajas de Benzema. Y no lo teníamos.

Joselu es madridismo de piel, botas y corazón. Llegó con la injusta osadía mediática de ocupar el hueco de Benzema, cuando lo cierto es que venía a ocupar el de Mariano, lo cual es muy fácil porque el hueco de Mariano podría cubrirlo con éxito un poste de telégrafos

Joselu ha venido a cubrir un espacio, quizá no tan luminoso como el de Jude, pero crucial, porque a fin de cuentas un montón de puntos tontos se ganan en partidos en los que necesitas un francotirador del aérea. Cuando digo “puntos tontos” me refiero exactamente a esos, a los que te hacen ganar o perder la liga.

Me fascina su pose de brega, su forma de jugar al fútbol que, quizá no lo sabe, pero es totalmente ochentera. Perdón por la nostalgia: balones a Hugo Sánchez, balones a Zamorano, y cuántas alegrías repentinas, elevadas al graderío por la complicadísima virtud de saber resolver en solo golpe. Joselu es un seguro cuando alguien se la pone en la cabeza. Y ese es el otro asunto que quería tratar hoy.

0-2: Joselu aplasta al Getafe

Cómo es natural, siempre nos entusiasmamos con las grandes jugadas, con los regates de ensueño, con los goles que aspiran a marcar una época, y con las ocasiones en que Rüdiger levanta a todo el Bernabéu cortando un balón con todo, como una locomotora enloquecida. Pero hay virtudes de este equipo, de esta feliz era de madridismo que vivimos, que a menudo no tenemos en cuenta: ¿Alguien ha reparado en cómo centramos?

Tenemos, sí, me mojo, a los mejores centradores del mundo. Dame a Kroos o a Modric, claro, o a Bellingham, sí, ya lo sé. Pero en el primer gol de Joselu contra el Getafe, que me perdone nuestro delantero, pero el tanto es de mi paisano Lucas Vázquez. Sin despeinarse, el muy cabrón, le clava el pie al balón como el palillo a bocado de pulpo a feira, la parábola perfecta, salva a la defensa, coge un poco de efecto para que a Joselu le vaya de cara, y se abre solo lo justo para enseñársela al portero, como si le estuviera tomando el pelo, en ese punto aterrador para él en el que no sabe si salir a por el balón o guardar la ropa. Con razón el guardameta cayó al suelo tras el gol como si hubiera cazadores de búfalos armados escondidos entre el público. Era imposible hacer nada. Por el centro increíble de Lucas Vázquez, por el olfato asesino de Joselu, que por si acaso siempre lo remata todo, y luego ya veremos.

No nos olvidemos del otro Madrid. El que no ocupa portadas. El que no siempre se ve. ¡Benditos centradores como Lucas, como Carvajal! ¡Y Joselu y diez más en mi equipo!

 

Getty Images.

Vuelve la liga al Bernabéu y, en la semana de la marmota, como si fuera premonitorio, nos encontramos con el cuarto derby de la temporada. Llega a Chamartín el At. Madrid, que, no lo olvidemos, se juega la temporada, porque para el At. Madrid y para los atléticos lo importante es ganar al Madrid. Los títulos y las glorias las cambian por ganar en el estadio de los sueños. Son así, qué se le va a hacer, no les podemos entender y, vive Dios, no queremos entenderlos, faltaría más. El derby llega cuando el mejor equipo de Canillejas se encuentra a 10 puntos del Real Madrid y con la mirada puesta en la semifinal de Copa de España, que se juega entre semana y contra el Athletic Club, poca broma.

Nosotros afrontamos el partido con las dificultades habituales, reforzadas con la sanción a Tchouaméni por una falta hecha DESPUÉS de un fuera de juego (o sea, balón muerto, que se dice en baloncesto, pero sigan sigan….) y con la duda de Rüdiger después del trastazo que se dio en Getafe con un contrario. Pero somos el Real Madrid, no lo olvidemos, somos el ave fénix del fútbol que renace de las cenizas cuando peor se ponen las cosas, amigos, la grandeza se forja con grandeza, y nuestros gladiadores lucharán este partido hasta la extenuación, como si Vinicius tiene que ser central, da igual, somos lo más grande y ser lo más grande no es fácil.

Rüdiger

Iba yo a comentar las declaraciones de Laporta esta semana en el vocero oficial del Barça, ya saben, RAC 1, el de “la rematada y gol”, así de seco, así de simple, cuando le marcan un gol al Barcelona. Esta temporada ya es un hit la frasecita.

Decía que iba a hablar del tema pero se me ha adelantado nuestro redactor jefe, escribiendo un artículo lleno de verdades (recuerden, dato mata a relato) en el que desmonta paso por paso las falacias y las patadas hacia adelante intentando desviar la atención del dirigente culé y del amigo Xavi, que es una caricatura de entrenador de élite. Nunca antes se había constatado con más crudeza y más certeza que la experiencia es un grado, y que para entrenar a un equipo de campanillas (suponiendo que el FC Negreilona lo sea) no sólo hace falta haber sido un jugador bueno (digo bueno porque sus 600 partidos en el Barcelona están manchados de sospecha, como muy bien dijo Jesús Bengoechea el otro día en RMTV), sino que es necesario también un empaque, un saber estar, un saber gestionar un vestuario, un saber gestionar a la prensa, un saber gestionar la presión y no estar constantemente excusándose en las cosas más peregrinas, desde el famoso “céspet” hasta el horario de los partidos.

El equipo rojiblanco se juega la temporada, porque para el At. Madrid y para los atléticos lo importante es ganar al Madrid. Los títulos y las glorias las cambian por ganar en el Estadio de los sueños

Todo un esperpento de entrenador, como esperpento fue el equipo que, ungido de la pátina de los pagos al vicepresidente de los árbitros, se paseó por las competiciones españolas durante décadas y, ungido por los favores del señor Enes Erzik, vicepresidente del Comité Ejecutivo de la UEFA, responsable del Comité de Árbitros y presidente del Comité de Responsabilidad Social y Juego Limpio de la UEFA, hizo que cuatro de las cinco Copas de Europa que tienen los culés estén también manchadas por la sospecha de que si te pones gratis el logo de UNICEF y el responsable de los árbitros de la UEFA es el CEO de Unicef Europa, algo hay ahí… Saldrá, tranquilos, también eso saldrá.

Por tanto, no hay capítulo de la saga “el delito nuestro de cada día del FC Negreilona” hoy, básicamente porque creo que están buscando los delitos que no han cometido del Código Penal para no repetir y desde el jueves hasta ahora, no ha salido nada nuevo. Bueno... quizás. Pero sobre todo, porque nuestro querido Paco Palomares lo ha dejado todo meridianamente claro.

Por consiguiente, como siempre, unos datos del partido y, ¡Hala Madrid!

Repóker de victorias antes del derbi

Qué hemos hecho contra el At. Madrid

 

Madrid y At. Madrid han jugado 173 partidos de liga, con un balance de 91 partidos ganados, 41 empatados y 41 perdidos, con 299 goles a favor y 223 en contra.

En campo blanco se han jugado 86 partidos de liga, en los que el R. Madrid ha ganado 55, empatado 16 y ha perdido 15, con 163 goles a favor y 95 en contra.

Real Madrid y At. Madrid han jugado 296 partidos oficiales, con un balance de 153 victorias, 70 empates y 73 derrotas, con 516 goles a favor y 377 en contra.

En total, ambos equipos han jugado 141 partidos oficiales en casa del R. Madrid, con un balance de 87 victorias blancas, 32 empates y 22 derrotas, con 272 goles a favor y 154 en contra.

 

Y contra equipos madrileños…

 

El balance del R. Madrid frente a equipos madrileños en liga es de 260 partidos jugados, 155 victorias, 51 empates y 53 derrotas, con 513 goles a favor y 302 en contra.

El R. Madrid ha jugado 130 partidos de liga frente a equipos madrileños como local, con un balance de 92 victorias, 20 empates y 17 derrotas, con 297 goles a favor y 129 en contra.

El Real Madrid ha jugado 549 partidos oficiales contra equipos madrileños, con un balance de 337 victorias, 100 empates y 112 derrotas, con 1225 goles a favor y 635 en contra.

El R. Madrid ha jugado 276 partidos oficiales contra equipos madrileños como local, con un balance de 191 victorias, 47 empates y 37 derrotas, con 694 goles a favor y 279 en contra.

Mención especial para Carvajal

 

Nuestro lateral derecho, el mejor lateral derecho del mundo, llega a la estratosférica cifra de 400 partidos oficiales con el Real Madrid si juega el derby. Sería el jugador nº 26 de la historia del Real Madrid en llegar a esa cifra.

 

10 últimos partidos de liga frente al Atlético de Madrid

 

5 Victorias, 3 empates, 2 derrotas, 13 goles a favor (1,3 goles por partido)  y 10 en contra.

Goleadores: Benzema (3), Casemiro (2), Sergio Ramos, Bale, Marco Asensio, Rodrygo, Fede Valverde, Oblak (p.p.), Álvaro Rodríguez y Kroos (1).

Asistentes: Vinicius, Modric (2), Kroos, Sergio Ramos, Mendy, Casemiro y Tchouaméni (1).

Tarjetas: Mendy (4), Nacho y Modric (3), Lucas Vázquez, Casemiro, Varane,  (2), Carvajal, Reguilón, Alaba, Vallejo, Jovic, Ancelotti, Militao y Bellingham (1).

Expulsados: Ninguno.

1º tiempo: 7 goles. 2º tiempo: 6 goles.

Gol más tempranero: Casemiro (minuto 15).

Gol postrero: Benzema (minuto 88).

El R. Madrid no ha remontado para ganar el partido y tampoco le remontaron.

Mayores goleadas: a) 9 de febrero de 2019, At. Madrid-R. Madrid, 1-3, goles de Casemiro, Sergio Ramos y Bale; b) 12 de diciembre de 2020, R. Madrid-At. Madrid, 2-0, goles de Casemiro y Oblak (p.p.); c) 12 de diciembre de 2021, R. Madrid-At. Madrid, 2-0, goles de Benzema y Marco Asensio.

1 gol de penalti marcado y 1 recibido.

Ningún doblete o más.

Partidos con más goles: (4): a) 9 de febrero de 2019, At. Madrid-R. Madrid, 1-3, goles de Casemiro, Sergio Ramos y Bale; b) 24 de septiembre de 2023, At. Madrid-R. Madrid, 3-1, gol de Kroos.

El R. Madrid ha marcado en 8 de los últimos 10 partidos de liga jugados contra el At. Madrid.

 

Getty Images.

(Con perdón de Esteso y Pajares)

 

Desde Esteso y Pajares, no hay dúo más carpetovetónico que el formado por Laporta y Xavi. Ambos dúos comparten que son españoles y que son cómicos, aunque la comicidad de la pareja culé no tiene ni pizca de la gracia que pudo tener en su época la cinematográfica.

La obscenidad y lo grotesco de Laporta, consecuencias de su estilo de vida, no son los peores atributos que adornan al presidente del FC Barcelona, son más graves el cinismo y la hipocresía de los que hace gala cada vez que sale a la palestra para atacar al Real Madrid acusándolo de corromper la competición. Que Laporta te tilde de corrupto es como si el Ku Klux Klan te acusa de racismo.

No le va a la zaga su entrenador, Xavi Hernández, quien tiene el valor de afirmar sin rubor que «los vídeos de RMTV adulteran la competición por completo y semana tras semana» cuando él desarrolló toda su carrera de jugador al amparo del Negreirato, como se encargó de recordarle nuestro editor Jesús Bengoechea precisamente en RMTV.

«El señor Xavi Hernández no está en disposición de dar lecciones de nada que tenga que ver con adulterar la competición cuando toda su carrera está a la sombra del asunto Negreira».@JesusBengoechea pic.twitter.com/SvCOH6GZzg

— La Galerna (@lagalerna_) February 2, 2024

El máximo dirigente culé pasó por los micrófonos de RAC1 y desató su característica diarrea verbal.

Según el presidente que cuadruplicó el sueldo a Negreira: «El Madrid no se está portando bien. El juez Joaquín Aguirre, a instancias del Real Madrid, ha extendido el periodo de instrucción. Antes de que hiciera el año, uno de los que comparecen, en este caso el Real Madrid, que durante 70 años han controlado los presidentes de los árbitros, no lo aceptamos».

La mejor respuesta a esta infamia la proporciona el propio Laporta en la misma entrevista: «Este asesoramiento (de Negreira) viene de la época de Núñez». Recordemos que la presidencia de Núñez concluyó en el año 2000. Si tenemos en cuenta que pagar al vicepresidente del CTA supone un delito de mera actividad, Laporta está confesando lo que todo el mundo sabe, que el periodo en el que el Barça corrompió el fútbol español es aún más largo del que está siendo juzgado.

De nuevo, Laporta confirma que los pagos del Barça a Negreira empezaron durante la presidencia de José Luis Núñez, es decir, entre 1978 y 2000.

Dado que Negreira entró al CTA en 1993, el presunto cohecho habría durado 25 años, es decir, un cuarto de siglo de mentiras.

Tremendo. https://t.co/DWQe4ODo0T pic.twitter.com/kieThRSHxQ

— Helena 🇮🇨 (@HdeHelena_RM) February 2, 2024

No es la primera vez que Jan lo confiesa. Ya en octubre de 2023 reconoció que el asunto de los pagos a Negreira «Viene de Núñez, o de Gaspart, seguro». A Laporta le gusta confesar el crimen una y otra vez.

Sobre el cansino argumento de que diez presidentes de los árbitros tuvieron relación con el Madrid es sencillo desmontarlo con datos. 9 de esos 10 dirigentes ejercieron su cargo hasta 1953, periodo durante el cual el Madrid ganó tan solo 2 ligas por 6 del Barça. En Copas de España también gana el Barcelona durante ese tiempo por 9 a 12. El Madrid, por tanto, obtuvo un «beneficio» negativo del presunto favoritismo arbitral del que es acusado.

El presidente que les resta es Plaza, contra quien recae como principal acusación una falacia, ya que este nunca dijo aquello de que mientras él fuese presidente de los árbitros el Barça no ganaría una Liga. Fue Antonio Camacho quien declaró: «Mientras Plaza sea presidente, el Barça no volverá a ser campeón», un colegiado que terminó su carrera de malas formas, ya que encabezó una trama de corrupción arbitral a comienzos de los setenta. Alberto Cosín lo explicó en esta pieza.

Sin embargo, Joan Gaspart, expresidente del Barça, sí dijo: «todo lo que sea intentar perjudicar deportivamente al Madrid lo voy a hacer hasta que me muera» y luego ejerció durante años el cargo de vicepresidente de la RFEF.

Gaspart

Laporta también tuvo palabras en RAC1 para los vídeos de RMTV: «El Barça nunca ha hecho propagandismo, lo que está haciendo Real Madrid TV es una vergüenza, por eso están pidiendo que se alargue la instrucción del caso Negreira. Fue una vergüenza lo del día del Almería y ellos van diciendo que los árbitros ayudan al Barça. Estoy muy enfadado por esto».

Lo de que el Barça nunca ha hecho propagandismo haría resucitar de risa a un muerto y no merece ni comentario. En el asunto de los vídeos va de la mano de su entrenador. Laporta y Xavi dicen que los vídeos de RMTV adulteran la competición, lo que es equivalente a que Esteso y Pajares te acusen de hacer películas repletas de mujeres ligeras de ropa y bromas chuscas.

Laporta y Xavi dicen que los vídeos de RMTV adulteran la competición, lo que es equivalente a que Esteso y Pajares te acusen de hacer películas repletas de mujeres ligeras de ropa y bromas chuscas

RMTV lleva años recopilando errores objetivos cometidos por los árbitros —algunos no deben calificarse como errores— y casualmente solo corrompe la competición cuando la Justicia está investigando al Barça por los pagos a Negreira.

Adulterar la competición no es hacer vídeos, adulterar la competición es pagar millones de euros durante décadas al vicepresidente de los árbitros.

Adulterar la competición no es hacer vídeos, adulterar la competición es cuadruplicar el sueldo a Enríquez Negreira.

Adulterar la competición no es hacer vídeos, adulterar la competición es inscribir jugadores sirviéndose de palancas ficticias y ganar una liga gracias a ello.

Adulterar la competición no es hacer vídeos, adulterar la competición es colocar a un exdirectivo, Albert Soler, como director general del CSD días después de que Hacienda hubiese notificado al Barça el inicio de la investigación sobre Negreria, y que este exdirectivo, conocedor de la trama, promulgase una Ley del Deporte ad hoc para que prescribiese deportivamente el delito.

Albert Soler

Adulterar la competición no es hacer vídeos, adulterar la competición es pagar a un vicepresidente del CTA y a su hijo y que durante años el padre llevase a comer y de karaoke a los colegiados y el hijo los recogiese del hotel, los acompañase en coche al estadio, entrase en los vestuarios con ellos y les dijese que ya sabían lo que tienen que hacer, que el Barça se juegaba mucho.

Ni Xavi ni Laporta están en disposición de dar ninguna lección deportiva, institucional ni moral. Xavi, un tipo capaz de inventar cualquier excusa para eludir su responsabilidad en cada derrota, alguien capaz de decir tras caer eliminado en Champions que centrarse en el 7-0 global es quedarse en lo superficial.

Uno siente vergüenza al escuchar a Laporta enjuiciar el comportamiento del Madrid con esa voz cada vez más ronca a causa de sus hábitos. «El Madrid no se está portando bien».

Laporta, que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional a la prestidigitación fiscal, actividad que le ha reportado sus más importantes ganancias. Para ello no ha tenido inconveniente en cultivar relaciones de negocios con narcotraficantes georgianos, mafiosos uzbekos, productores de pornografía o expertos en criptomodenas acusados de fraude y abusos sexuales.

Laporta, que volvió a contratar a Benaiges cuando sabía que había sido acusado abusos sexuales por multitud de menores en España y México.

Laporta, que ha permitido el abuso laboral en las obras del Camp Nou.

Laporta, lecciones morales ni una. Y tú, Xavi, tampoco.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos y amigas galernautas. Mañana domingo hay un nuevo derbi, de esos que a priori producen una pereza inenarrable por mor de la cercanía del más reciente y de las (generalmente) malas artes del cholismo. El Real Madrid llega al mismo con varias bajas, algunas seguras y otra probable. Entre las seguras están las de larga duración (Courtois, Militao, Alaba) y las de larga indignación (Tchouaméni, que no jugará porque un árbitro que ni es De Burgos ni —según nuestro editor— es Bengoechea así lo ha tenido a bien).

La baja probable es la de Rüdiger.

Portada Marca

Rüdiger sufrió ante el Getafe lo que en fútbol suele llamarse un bocadillo, sólo que ni poniéndole dentro medio kilo de panceta y otro medio de dulce de leche habría resultado más indigesto. El alemán es sería duda para el derbi ahora mismo. "El dolor es infernal", dice Marca que se queja el alemán.

Pero ¿cómo se va a quejar Rüdiger? Ese entrecomillado es más falso que la enésima venta de Barça Studios. Rüdiger no se ha quejado de nada en la vida, y nosotros intuimos que va a jugar. Rüdiger se autoinfligiría una paliza mortal si se escuchase a sí mismo quejarse. Las palizas que mete a sus propios compañeros cuando meten un gol serían un juego de niños en comparación con los mandobles que se sacudiría en el propio rostro, como Edward Norton en El Club de la Lucha.

Hay incluso quien discute que el alemán sienta dolor. Hay quien niega la mayor. Determinadas corrientes de opinión hablan de un contenido metálico bajo esa piel de ébano. Nadie ha podido comprobarlo, pero determinados estudiosos atribuyen a la más sofisticada programación informática la personalísima amalgama de fiereza y pitorreo que Antonio despliega, sobre la cancha y lejos de ella. Rüdiger sería, según esta escuela de pensamiento, un robot homérico, a la manera de aquel Mazinger Z de la infancia de los más viejunos de nuestros lectores.

Rüdiger Z.

Confiad en él. Estará donde tenga que estar y cuando tenga que estar. Koji ya puede volar, con Rüdiger bajo el cielo azul. Koji ya puede nadar, con su robot bajo el mar. Rüdiger Z es rápido y veloz. Con sus enemigos no hay piedad. Puede controlar la paz con su energía mortal.

Y otra cosa. A toda velocidad, sus puños vuelan (exclusivamente en las celebraciones de gol). De su pecho un rayo fatal lanza sin cesar, y con ese rayo, ahora mismo en barbecho, va a chamuscar las (generalmente) ruines ilusiones del cholismo.

Por lo demás, tanto As como la prensa cataculé traen como argumento principal las patéticas quejas e insultos de Xavi y Laporta, tanto monta monta tanto, contra el Real Madrid. Laporta anda descompuesto desde que sabe que Negreira declarará ante el juez (el próximo día 21), y canaliza sus defecaciones verbales a través del sistema de alcantarillas que conduce a Valdebebas. Aunque es un sistema moderno y el hedor no trasciende a la altura de los despachos, porque no ofende quien quiere sino quien puede, Paco Sánchez Palomares les responderá hoy en La Galerna. A los dos.

Xavi y Laporta, Laporta y Xavi. El dúo cómico más carpetovetónico desde Esteso y Pajares.

Pasad un buen día.

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram