Las mejores firmas madridistas del planeta

Ganar para convencer. Convencer para ganar. El Real Madrid ha vuelto a la senda de la victoria tras dos duras y esclarecedoras derrotas ante el Barcelona y el Milán. Y lo ha hecho ante un hueso duro de roer en esta Liga como lo es Osasuna. El equipo de Vicente Moreno venía en muy buena dinámica: 5º clasificado, y habiendo logrado victorias de gran mérito como el 4-2 ante el Barcelona en El Sadar, o el 0-2 contra la Real Sociedad a domicilio; y con jugadores en un gran estado de forma como Bryan Zaragoza, Ante Budimir, o Enzo Boyomo.

El desarrollo del partido comenzó con un Real Madrid algo oxidado con balón durante los primeros veinte minutos, y que se vio obligado a sustituir a Rodrygo por Brahim debido una lesión del brasileño. La peor noticia, sin duda, fue la desgraciada lesión de Éder Militão al romperse el ligamento cruzado anterior de su rodilla derecha en una acción desafortunada. Una lesión que es fruto de la mala suerte y de un mal gesto del central en su amplia mayoría, pero cuyo riesgo se podría haber reducido si hubiera tenido un sustituto que le hubiera descargado de la cantidad de minutos que estaba acumulando tras venir de la misma lesión, pero en este caso de su rodilla izquierda.

Ganar para convencer. Convencer para ganar. El Real Madrid ha vuelto a la senda de la victoria tras dos duras y esclarecedoras derrotas ante el Barcelona y el Milán

La situación en la zona de centrales se ha tornado crítica y el Real Madrid está prácticamente obligado a acudir al mercado en busca de efectivos para este departamento. Lucas Vázquez también se retiró a causa de unas molestias, aunque este contratiempo tiene una solución más sencilla y directa, y se llama Jesús Fortea. El joven lateral está dejando actuaciones más que notables en el equipo juvenil, y el contexto obliga a plantearse si puede ser un jugador útil para la primera plantilla.

Fortea

Tras este varapalo, y la sustitución de Militão por el debutante Raúl Asencio, el Real Madrid se desmelenó y asestó el primer golpe con un gran gol de Vinícius a pase de Jude Bellingham. Minutos después, Asencio conectó mediante un pase espectacular con Bellingham, que trazó un desmarque de ruptura, atacando el pasillo interior, y definiendo con una vaselina académica para batir a Sergio Herrera. La segunda parte, ya con el resultado encarrilado, fue muy plácida. Vinícius coleccionó su segundo hat-trick en esta temporada, tras un contragolpe de libro y gracias a un pase milimétrico de Lunin, que aprovechó el brasileño para regatear al portero rojillo y definir a placer en el 3-0, y un error en la zaga de Osasuna provocado por Brahim, quien regaló el 4-0 al “7” merengue.

El desempeño del equipo fue realmente notable a partir de la media hora, y hay varios nombres a destacar: Rüdiger, que secó a un gran delantero como Budimir; Camavinga, quien mostró su mejor versión jugando como pivote único; Lunin, con un partido sin mucho trabajo, pero con una gran concentración, tanto en salidas por alto como en la acción del 3-0; y, por último, dos nombres propios: Vinícius Júnior y Jude Bellingham.

Vinícius Júnior y Jude Bellingham. Los dos mejores futbolistas del conjunto se han reencontrado con su mejor versión, y el equipo es otro

Jude Bellingham y Vinícius Júnior. Vinícius Júnior y Jude Bellingham. Los dos mejores futbolistas del conjunto se han reencontrado con su mejor versión, y el equipo es otro. El inglés ha vuelto a recordar a ese galáctico de la temporada pasada, no solo por la acción del 2-0, sino por su actuación en general. Dirigiendo al equipo, moviéndose por todo el campo, especialmente por el carril zurdo, y asociándose con Vinícius. Respecto a su gol, Bellingham nos ha recordado la importancia y la diferencia entre estar y llegar. Ese desmarque al espacio es un recurso letal debido a la impredecibilidad del propio movimiento y el desconcierto que provoca en los centrales rivales.

Vinícius y Bellingham

Bellingham ha vuelto, y el equipo lo nota. Junto a Camavinga y Valverde, conforman un centro del campo muy complementario. Tres perfiles que ensamblan a la perfección debido a sus capacidades, tanto físicas, ya que son tres portentos, como técnicas. Sin embargo, Jude debe ser quien asuma la responsabilidad de liderar la creación de juego, y debe hacerlo a su manera. Durante los últimos diez años nos hemos acostumbrado a ver a Kroos vertebrar el juego del equipo de una manera más pausada, encontrando siempre la mejor opción para avanzar. Bellingham necesita más dinamismo, igual que Valverde y Camavinga. Encontrar el control dentro del caos. Son tres jugadores capaces de imprimir un ritmo frenético a los partidos, que sería insoportable para los rivales. El partido del otro día es un primer paso hacia lo que debe ser la medular merengue de los próximos años. Esa es la columna vertebral.

Durante los últimos diez años nos hemos acostumbrado a ver a Kroos vertebrar el juego del equipo de una manera más pausada. Bellingham necesita más dinamismo, igual que Valverde y Camavinga. Encontrar el control dentro del caos

Vinícius sigue a lo suyo. Demostrando por qué es el mejor. Nos hemos habituado a que en cada partido enseñe algo nuevo. Esta vez, un disparo seco al primer palo, en la acción del 1-0. Es un jugador de otra dimensión, un mago cuyo juego está en constante evolución gracias a una mentalidad granítica que le permite añadir cada vez más trucos a su sombrero. Un futbolista con una capacidad de intimidación gigante hacia el rival, que condiciona de manera trascendental el planeamiento contrario y la altura de sus líneas. Y, aun así, lo más probable es que haga pedazos dicha estrategia mediante una jugada magistral.

“No están preparados” fueron sus palabras tras el polémico resultado del Balón de Oro. Y el que avisa no es traidor. Próxima parada europea: Anfield.

 

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Buenos días, amigos. Hoy las portadas no dan pie para mucho comentario. Ya sabéis, hay parón de selecciones, lo cual provoca algo parecido a lo que siente un adolescente cuando se va la luz en casa y le sorprende con el móvil sin batería. Aun así, os las mostraremos en este portanálisis, como hacemos siempre.

Marca

Más allá del bonito gesto con niños afectados por la DANA —durante los primeros días de la tragedia sus portadas estuvieron a la altura—, el frontispicio de Marca tiene el mismo interés que observar en directo la formación de una cordillera.

Anda Juancho Gallardo enfadado porque el Madrid no ha asistido a sus premios, lo considera un feo del Club a todas las aficiones. Es curioso su mosqueo, no sabemos muy bien qué esperaba que hiciese el Madrid. Si uno se pasa la vida faltando al respeto al vecino, no lo saluda cuando se lo encuentra por la escalera, maquina en su perjuicio con otros vecinos acaudalados, lo pone en el foco en las juntas de propietarios, le provoca daños por agua para luego no mandarle al seguro, después le invita al cumpleaños y, cuando el vecino no acude, se enfada, no parece una manera de proceder muy coherente.

El líder marquista aprovechó para sacar el tema de la ausencia blanca en la encerrona del Balón de Oro. A colación del mismo, anoche asistimos a unas declaraciones del inmaculado ganador, Rodri, tan educado y merecedor del premio por ese fair play que pretenden negar a Vini que incluso se permitió tildar como «deportividad sana» sus mofas al brasileño en aquel famoso vídeo que sus defensores aseguraron que estaba manipulado. Gallardo cojea siempre del mismo pie y pretende que el Madrid, además de meretriz, aporte el lecho. Pero el Madrid se ha cansado de acudir donde es repudiado.

Para terminar con Marca y con la pretensión peregrina de su director según la cual el Madrid debe acudir a entregas de premios de gente hostil con el Club, dejamos por aquí este post de Cabaislois.

El premio se lo dan a Alberola Rojas por el derby en que se tragó una falta a Bellingham previa al primer gol del Atleti, se inventó un fuera de juego de Rüdiger para anular un gol legal a Camavinga y perdonó la roja por una entrada brutal y sin balón de Giménez a Rodrygo. La… https://t.co/sXzIck9yIs

— cabaislois (@cabaislois) November 11, 2024

As

Decíamos antes que las portadas no daban mucho pie al comentario porque el asunto más comentado en las tertulias sigue siendo precisamente un tema de pies, los de Lewandowski y Nayef. As, sorprendentemente, se moja para asegurar que no hubo error del VAR, y lo resalta mediante el señalamiento de la noticia por parte del dedo de Fortea.

Es difícil discernir qué bota pertenece a qué jugador, pero, la verdad, no es descabellado interpretar que la más adelantada es la del 9 del Barça. Observad la publicación de El Norteño en X:

Falso. https://t.co/86sbBjTwcF pic.twitter.com/l5RxDsNUXZ

— El Norteño (@fsp1967) November 10, 2024

Algo huele mal en esto de los pies y no es un problema de transpiración. Aunque el hecho de que una jugada dudosa no caiga del lado culé en siglos transpira, quizá, un mensaje del CTA. ¿Acaso es un aviso a navegantes de los árbitros?

Después de constatar documentalmente que el FC Barcelona pagó millones de euros a la cúpula arbitral durante lustros, y teniendo en cuenta que para cualquiera es difícil renunciar a un buen tren de vida alcanzado, ¿es tan disparatado elucubrar con que el CTA, mediante esta jugada, haya pretendido lanzar el mensaje de: o pagas (¿más?) o ya sabes lo que puede ocurrir de aquí en adelante?

Esta divagación podría resumirse en que, o bien el CTA quiere cobrar otra vez, o bien el CTA pide un aumento de sueldo porque de algún modo pudiera, hipotéticamente, seguir recibiendo un incentivo de cualquier naturaleza. O de otro modo, en caso de duda, no siempre se va a seguir tomando la decisión más favorable para el Barça.

Si esta teoría os parece una conspiranoia, leed la expuesta por un lector de La Galerna.

En circunstancias normales, una hipótesis de este calibre cabría desecharla de inmediato, pero claro, como argumenta Jesús Bengoechea en X: «También suena a conspiranoia pensar que un club puede pagar durante mínimo 17 años a la cúpula arbitral y que no pase nada. O que sigan los mismos árbitros que estaban mientras pasó aquello. O que inscriban a quien quieran incumpliendo las normas. O que el responsable del VAR sea persona que está en el organigrama de una filial del Barça. O…».

Recordemos cuando Munuera Montero señaló en 2020 el primer penalti a favor del Madrid en 15 años en el Camp Nou. Sport envió a Iván San Antonio a acosar al padre del árbitro y, al final de aquella liga, el mismo colegiado evitó que el Madrid la ganase con aquel gol anulado al Madrid contra el Sevilla para pitar un tipo de penalti por mano —de Militao— que nunca se había pitado.

Más recientemente, en 2022, Laporta bajó al vestuario en el Bernabéu a increpar a Sánchez Martínez por señalar un claro penalti a Rodrygo y no caer en una simulación de Lewandowski. Hasta final de temporada, solo les pitaron dos penaltis más en contra. Uno de ellos frente al Espanyol señalado por Mateu Lahoz, a quien se quitaron de encima al concluir la campaña.

Hay más realidades que invitan a pensar mal, porque, repetimos, ya se ha demostrado que quien pensaba mal fue quien acertó. Cuando, semana sí, semana también, el Madrid sufre un atropello arbitral, solo alza la voz RMTV. Las portadas lo silencian, el resto de jugadores no hablan, el CTA no ofrece ningún tipo de explicación y solo abre la boca para protestar por la supuesta persecución que supone el hecho de emitir vídeos con lo sucedido en un partido, sin manipulación de ningún tipo.

Cuando, por una única vez, una decisión arbitral puede interpretarse, y solo puede, como perjudicial para el FC Barcelona, las portadas claman para que se tomen medidas, los jugadores piden que se investigue (lo de investigar los pagos a Negreira ya si eso para otro siglo), los medios dan la matraca durante días y ponen el grito en el cielo. ¿Y el CTA qué hace? Curiosamente en esta situación sí aparece Clos Gómez para explicar, con calma, lo sucedido. Además, las críticas ya no molestan ni se sienten como una persecución porque «en el arbitraje estamos acostumbrados a recibir críticas, como no puede ser de otra manera. Mientras sea desde el respeto, nosotros las aceptamos y estamos acostumbrados a ellas». Cómo cambia el cuento.

🚨 Clos Gómez, responsable del VAR, habla del polémico fuera de juego de Lewandowski y de cómo se usa la tecnología en el arbitraje en los #PremiosMARCA2024

💥 "Muchas veces se critica desde la ignorancia" pic.twitter.com/Pd8B82x6nE

— MARCA (@marca) November 11, 2024

El Real Madrid cuenta con RMTV, pero el Barça tiene al resto de medios y a los voceros de los distintos organismos a su servicio.

De todos modos, si tanto el Barça como el resto del antimadridismo están tan descontentos con el VAR y los arbitrajes, ¿por qué no ayudan a sanear el comité de arriba a abajo, limpiar todos los elementos negreiros que perduran y quitar el VAR de manos de un avalista del FC Barcelona?

Mundo Deportivo Sport

Nos despedimos con las portadas culés, que destacan la baja de Lamine Yamal. El Barça es un conjunto tan sólido y bien trabajado que cuando falta un solo jugador siempre pierde.

Pasad un buen día.

El problema de los tres cuerpos no es sólo el título de una famosa novela china de ciencia ficción, sino también, en mi opinión, una de las claves de este extraño y preocupante primer tercio de la temporada del Real Madrid de Ancelotti. Sin saber tanto de fútbol como Mina Bonino, el italiano se ha visto en la tesitura más complicada de su carrera como entrenador: cuadrar el círculo o, en otras palabras, construir un esquema de juego coherente en torno a tres futbolistas intocables, Vinícius, Mbappé y Bellingham, dos de los cuales juegan en la misma posición.

Visto desde arriba, por ejemplo desde el tercer anfiteatro del Colosseo Bernabéu, el equipo parece un virus observado por la mirilla de un microscopio en un laboratorio: es una masa compacta e informe que se mueve sin aparente ton ni son y que avanza y retrocede de manera aleatoria en función de estímulos externos. El otro día, que estuve allí y pude verlo in situ, el Milan, un Milan muy flojito, regularcete, poco más que aseado, tuvo suficiente con subir las líneas y juntarse con orden en la faja central del terreno de juego para desactivar por completo al campeón de Europa. Con eso y con algunos balones de vez en cuando a la espalda del lateral derecho ganaron cómodamente por dos goles de ventaja que pudieron ser más. La impresión que dio el Madrid fue ciertamente horrible, de equipo deslavazado y sin profundidad.

Ancelotti se ha visto en la tesitura más complicada de su carrera como entrenador: cuadrar el círculo o, en otras palabras, construir un esquema de juego coherente en torno a tres futbolistas intocables, Vinícius, Mbappé y Bellingham, dos de los cuales juegan en la misma posición

Lo del Milan fue incluso peor que el 0-4 previo del Barcelona porque es un equipo mucho más limitado que el de Hans Flick. La sensación es que el Madrid no pudo ni supo cómo, mientras que, al menos en la primera parte del clásico, el equipo sí tuvo opciones y a poco que hubiera estado algo acertado de cara a portería se podía haber ido al descanso con un bueno y bonito 2 a 0 a favor.

Hay mucha tela que cortar aquí. Por un lado y en sólo cuatro meses, el Madrid ha pasado de ser el mejor equipo de Europa a no poder competir con el Barcelona de Hansi Flick, cuyos jugadores parecen beber queroseno en vez de agua aunque, también hay que decirlo, sin Lamine Yamal son medio toro. ¿Qué diferencias hay entre el equipo que consiguió el doblete en Londres, en junio, y el equipo que zozobra ahora?

Del once titular salió Kroos y entró Mbappé. Un único cambio que, sin embargo, implica un desbarajuste profundo, un desorden que Ancelotti no ha sabido, por ahora, ajustar. Hay quien sólo ve la responsabilidad del entrenador en no saber conducir “el Ferrari” que Florentino Pérez le ha puesto en las manos pero ¿es sólo Mbappé?

Mbappé

Defensivamente, el Madrid mete miedo al miedo. Con muy poquito cualquiera lo desarbola. Hasta un ciego veía ya en junio, cuando por fin se formalizó el eterno fichaje del 9 francés, que el equipo necesitaba un defensa central, un lateral de reemplazo y al menos otro centrocampista de corte organizador. Ahora necesita, para ayer, como poco dos centrales con experiencia en la batalla a cuya sombra pueda crecer Raúl Asencio. No obstante el club, empeñado en la terminación del estadio, consideró en verano que era a todas luces innecesario reforzar la plantilla con esos accesorios “secundarios”. Por lo que cuesta un central suplente, pensará Pérez, insonorizo el Bernabéu y me quedo tan oreado.

Otro día habría que considerar lo que, sin darle la razón a la campaña de descrédito movida por intereses bastardos ajenos por completo al “bienestar vecinal” que intenta arruinar el concepto del Bernabéu como eventódromo, parece una seria chapuza: fiar el futuro de la institución a una reforma con razonables dudas estructurales que, por el momento, han llevado a cerrar la agenda de conciertos hasta bien entrado el año que viene. Aunque esto no es una cuestión estrictamente futbolística es imposible, la verdad, no pensar que la inversión del Madrid en la reforma del campo no está afectando a los planes deportivos inmediatos.

El Ferrari no tiene ruedas traseras y la dirección está rota. No hay centrales más allá de Rüdiger, quien un buen día puede petar, a la vista de la plaga de cruzados que asuela al equipo. No hay lateral derecho y el pivote continúa siendo una incógnita. No es un problema de actitud, sino de concepto y de recursos.

El primer cuerpo del problema, entonces, es Mbappé. De los tres, el mejor, a leguas del segundo, es Vinícius Júnior. Su rendimiento es impresionante y, ahora mismo, su presencia en el once titular no tiene discusión. De los otros dos sí que habría que hablar. Mbappé es un hombre dentro de un laberinto. A priori, parece un problema irresoluble: con 25 años habría quien diría que ya ha jugado sus diez mejores partidos como futbolista profesional, ninguno por supuesto en el Madrid. Es un jugador menguante, tocó techo con 18 años y lo que el madridismo se ha llevado siete largas temporadas esperando es un tipo no tan rápido como creíamos cuyo repertorio es corto y previsible. A diferencia de Vinícius, que es capaz de inventarse un Orinoco en mitad del desierto del Sáhara, la imaginación de Mbappé es muy plana y su radio de acción queda limitado a un área superpoblada del ataque que sin embargo queda con frecuencia desconectada de la segunda línea, lo que genera un abismo terrible que a menudo aprovechan los rivales para sangrar el “balance defensivo” del Madrid con suma facilidad.

Vinícius

Bellingham, el tercer cuerpo, sigue sin hallar su sitio y se pasa los partidos echando maratones sin sentido. La estructura del equipo el año pasado, en órbita alrededor de Kroos, favorecía su mejor virtud, que era la llegada, la aparición imprevista, incluso la función de doble punta o falso nueve. Carletto, es verdad, ha estado desacertado y errático desde agosto en su búsqueda de una solución. Bellingham y Valverde, los más polivalentes de sus centrocampistas, han variado tanto de posición en este tiempo que ya uno no sabe qué son ni de qué juegan. Si la cosa, al principio, era suplir la baja de Kroos, ahora es ordenar todo este caos. La sensación con la que me fui del campo el día del Milan es que el equipo se le había ido de las manos, algo pavoroso teniendo en cuenta el savoir faire de un hombre cuya baza fundamental es la sabiduría y el trato con el futbolista.

El problema de los tres cuerpos obliga al Madrid a jugar como un ente amorfo. Condiciona la superestructura del equipo y además la relación con el palco, pues, naturalmente, ¿cómo va Carletto a sentar a Mbappé ni a Bellingham? Algo así le pasó hace veinte años con el finado Berlusconi. Il Cavaliere le dijo poco más o menos que jugara con cinco delanteros.

un doble pivote Camavinga-Valverde en torno al cual brujuleen Güler y Bellingham puede ser una solución de contingencia que, además, libere a los dos guepardos de arriba y ordene al equipo en torno a un 4-4-2 tradicional

Ancelotti siempre ha sido un excelente visir al que la experiencia y la inteligencia han guiado a la hora de adecuar las necesidades reales con los imperativos deseos de los sultanes. Pero esta vez el Ferrari no tiene ruedas traseras y la dirección está rota. No hay centrales más allá de Rüdiger, quien un buen día puede petar, a la vista de la plaga de cruzados que asuela al equipo desde agosto del año pasado. No hay lateral derecho y el pivote continúa siendo una incógnita. No es un problema de actitud, sino de concepto y de recursos.

No hay más cera que la que arde y por mucho que el Madrid sea el Madrid, no se pueden hacer milagros cada cinco minutos. Las lesiones quizá simplifiquen a medio plazo el asunto: un doble pivote Camavinga-Valverde en torno al cual brujuleen Güler y Bellingham puede ser una solución de contingencia que, además, libere a los dos guepardos de arriba y ordene al equipo en torno a un 4-4-2 tradicional. Pero esta es sólo una propuesta. Al fin y al cabo yo no soy Mina Bonino.

 

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Susan Martín era una cerdita indecente de pata Negreira. Vivía con su familia en una afamada masía. El edificio lucía lustroso por fuera, pero el entramado de vigas de madera que lo sustentaba se encontraba horadado por la carcoma. El payés que la regentaba había destinado el dinero necesario para el mantenimiento de la estructura y del funcionamiento de la explotación a otros menesteres y solo se ocupaba de la imagen exterior.

Masía

Susan Martín gozaba de privilegios que el resto de animales no disfrutaban merced a un relato inventado por el payés actual, por quienes le precedieron, y por otros marranos de diferentes piaras afines con mucho poder en el mundo de los puercos. En dicha fabulación, abundaban los perjuicios históricos sufridos por Susan Martín. Todos ellos, falsos.

Salvo en una villa y algún caserío, en el resto de masías, cortijos, barracas, cabañas, alquerías, cigarrales, corralones, pazos y casonas, el discurso falaz del payés y de la cerdita Negreira había calado. Susan Martín era pérfida, infringía multitud de normas porcinas, pero a pesar de ello era admirada por la mayoría de animales del país.

Su inmerecida buena imagen traspasó fronteras —no faltaron famosos que quisieron inmortalizarse con ella— y se extendió por cierto chalet suizo con mando en plaza, pero también por châteaus, dachas, isbas, palapas, yurtas e incluso tipis al otro lado del charco, donde emigraron un grupo de cerdos de la masía que previamente habían arrojado impunemente al barro a otros congéneres durante años.

Susan Martín era una cerdita consentida. Había sido malcriada por todos en el seno de una piara donde nunca faltó una trufa del Piamonte que llevarse a la boca y le consintieron cuantos caprichos se le antojaban a la marrana. Los diferentes payeses que la cuidaron no dudaron el sacar el fajo de billetes del bolsillo para ir allanando el camino de la gorrina, quien, al cabo de un tiempo, pensó que todo el monte era orégano, o bellotas, y decidió campar a sus anchas sin temor a las consecuencias, porque no las había.

Cada año tenía lugar un Campeonato de Liga de trufas en el cual porfiaban puercos de distintos lugares de España. El mecanismo del juego era muy simple: dado un rectángulo, delimitado con líneas de cal, de unas medidas reglamentarias de entre 100 y 110 metros de largo y 64 y 75 metros de ancho, dos cerditas rivales habían de localizar con el hocico, desenterrar y ligar con la boca una trufa escondida por un miembro del Comité Técnico de Adscritos (CTA). Quien antes lo consiguiese, ganaba.

Cerdita buscando trufa

El CTA, además, se encargaba dirimir en favor de uno u otro contendiente las disputas que surgían durante el juego aplicando el reglamento elaborado a tal efecto. También se había implementado un sistema de vídeo que grababa las contiendas, ya que en ocasiones era difícil dilucidar qué cerdita encontraba primero la trufa, pues numerosas veces la ganadora se resolvía por media pezuña. En caso de duda, las imágenes las revisaban miembros del CTA en un mesón cercano a la masía conocido como BAR.

A pesar de la existencia de otra cerdita llamado Mocita, procedente de una villa, que ganaba con asiduidad una competición análoga pero de ámbito europeo y mayor prestigio y rango, Susan Martín se alzaba con el Campeonato de Liga de trufas patrio —decisiones controvertidas del CTA mediante— con una asiduidad que desafiaba a las matemáticas y a la lógica, pues además de estas dos contendientes, participaban otras 18 competidoras de nivel que rara vez lograban imponerse a Susan Martín.

Históricamente, Mocita, la cerdita alegre y risueña, había dominado la competición gracias al esfuerzo constante y la ética en el trabajo. Sin embargo, tras una serie de movimientos en la cúpula del CTA, la situación cambió drásticamente y la de la masía comenzó a tiranizar los campeonatos. Quienes hacían públicas las dudas suscitadas por esta aberración estadística eran acusados de conspiranoicos y, salvo ellos, existía un consenso general en cuanto a que Susan Martín hocicaba con una calidad y precisión lejos del alcance de cualquier otra cerdita, lo cual le hacía merecedora de todos los títulos y loas obtenidas.

Susan Martín

Un día, un grupo de tunos que recorrían los diferentes rincones del país en busca de historias para difundir en forma de cantares descubrieron que durante al menos 17 años, aunque tenían sospechas fundadas de que fueron muchos más, los diferentes payeses que estuvieron al mando de la masía habían estado pagando grandes cantidades de dinero al vicepresidente del Comité Técnico de Adscritos (CTA).

El terremoto fue considerable, pero los paisanos al frente de las diferentes instituciones encargadas de velar por la integridad de la competición se apresuraron a declarar que el comportamiento de Susan Martín y sus payeses era censurable, pero no podía conllevar ningún tipo de sanción de acuerdo a unas leyes que habían sido recientemente modificadas por coterráneos que habían alternado sus labores en la masía con su presencia en los organismos que gestionaban la competición. Todos aseguraban que los posibles delitos habían prescrito.

El payés afirmó que pagaba al CTA por la elaboración de informes, pese a que jamás se halló ninguno y sí las facturas de los abonos. El vicepresidente del CTA declaró ante las autoridades que le pagaban «para que todo fuera neutral», reconociendo implícitamente que influía en la competición. También salió a la luz que su hijo acompañaba a los adscritos encargados de enterrar el hongo y de impartir justicia antes de cada contienda. Y una investigación independiente halló pruebas de que Susan Martín era informada, vía CTA, de la ubicación de la trufa antes del comienzo de cada juego.

Tras décadas de mala gestión de varios payeses, Susan Martín se hallaba en situación precaria y no cumplía los requisitos mínimos para inscribirla en el Campeonato de Liga de trufas, pero, temporada tras temporada, el paisano al frente del mismo hacía la vista gorda y daba luz verde a su participación.

Un acaudalado terrateniente y ferviente seguidor de Susan Martín la avaló. Simultáneamente, a este avalista le fue otorgada la producción de las grabaciones del juego y el control de las imágenes que se suministraban a los miembros del CTA en el BAR. Nadie —salvo los miembros de la villa de la Mocita y un grupo de irreductibles defensores de la verdad encabezados por unos quijotes conocidos como galernautas— clamó por tamaño conflicto de intereses.

Las anomalías estadísticas continuaron. Cada vez que dos cerditas llegaban prácticamente a la vez a la trufa, el BAR decidía que la victoria debía ser para Susan Martín. Los tunos no veían nada extraño y no propagaban los hechos, hasta que, en una ocasión, el asunto de quién había hallado antes la criadilla de tierra cayó del lado contrario a la cerdita de la masía por apenas milímetros y venció la participante del caserío. Aquella jornada, los cantares clamaron por la limpieza del CTA, del BAR y del sistema en general. Paradójicamente, los mayores perjudicados durante los años de pagos de los payeses al CTA —el señor de la villa y Mocita— fueron acusados de manejar los hilos en favor propio.

A cada cerdo le llega Susan Martín, pero con aviesas intenciones y el objetivo de estafarle o competir contra él en desigual lucha trufada de trampas.

 

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Entrenador madridista y seleccionador a la vez

 

Pionero del club blanco en su etapa como jugador, Pepe Berraondo fue uno de los primeros estandartes de la historia merengue. Un futbolista carismático y muy querido. Desde la defensa lideró a los madridistas a principios de siglo a la consecución de cuatro Copas seguidas entre 1905 y 1908. Su periplo como estudiante y futbolista en Inglaterra le hizo acreedor de grandes conocimientos y tácticas que puso en uso a su regreso España cuando se estableció en Madrid. Posteriormente militó en la Real Sociedad y también ejerció como prestigioso árbitro y un respetado periodista deportivo.

Berraondo jugador

Berraondo jugador

En su faceta en los banquillos dirigió a la Real, el Vasconia y la selección española junto a Julián Ruete y Paco Bru (y un partido con Manuel Castro) en una primera etapa en 1921. Volvió a la entidad madridista como entrenador de cara a la temporada 1927-28 y lo hizo, pese a sus reticencias, compatibilizando dicho puesto durante varios meses con el de seleccionador nacional en un segundo periodo. José Ángel Berraondo había nacido en San Sebastián el 4 de noviembre de 1878 y se trataba de uno de los personajes más relevantes del balompié español en las primeras décadas del siglo XX.

José Berraondo

José Berraondo

Berraondo sustituyó en el Real Madrid al dúo Santiago Bernabéu y Pedro Peris, que ejercieron como técnicos eventuales en la gira veraniega por América tras la salida del anterior entrenador Juanito Cárcer. El vasco, según publicó el diario El Liberal, llegó a la casa blanca el 18 de agosto de 1927. Un mes antes, en una entrevista en el diario independiente Euzkadi confirmó que había sido nombrado como seleccionador español: “no lo he aceptado más que en principio. Porque si bien yo estoy dispuesto a desempeñar una función en la que no me habrán de faltar sinsabores, quisiera también que me otorgaran facilidades que yo estimo precisas para que tanto la selección como el entrenamiento de los elegidos se haga con las más garantías de éxito. Yo tenía, estos días precisamente, una oferta para desempeñar la gerencia del Real Madrid cuando me ha llegado, inesperadamente, la noticia de mi nombramiento federativo”.

Fichaje de Berraondo

Fichaje de Berraondo

Al mismo tiempo de su llegada al club blanco, se creó el puesto de secretario técnico para Pablo Hernández Coronado y aterrizaron en el equipo jugadores de importante calado como Esparza, del Tolosa; Urquizu, del Osasuna; Prats, del Real Murcia y Gual, del Pasayako.

En ‘Gran Vida’ se realizó una semblanza sobre su persona y pensamientos del puesto de entrenador: “no rajarse nunca ante nada; aprovechar para entrenarse todos los días posibles, aunque diluvie; endurecer, en fin, a sus poulains; he aquí el substráctum de su entrenamiento. Los corolarios naturales son: que los pulmones de aquellos crezcan y los músculos se aceren; pero, sin embargo, no es tan partidario de la mera gimnasia como alguno pueda colegir; ni lo es tampoco del extremo opuesto, o sea del mero pelotear con el balón: lo imprescindible para no descuidar pulmones y músculos y luego muchos partidos de entrenamiento, con toneladas de barro o con suelo de marfil. El partido es en rigor la síntesis de todo, pues en él se dan los saltos más adecuados, las carreras más indicadas y el desarrollo de la vista futbolística y toque de balón. Esto es, al menos, lo que parece que debe creer, a juzgar por la abundancia de partidos que a sus jugadores les da, aunque estén solicitadísimos por otros matches de campeonato o del torneo minimalista”.

Berraondo dirige un entrenamiento del Real Madrid

Berraondo dirige un entrenamiento del Real Madrid

El propio entrenador escribió una pieza en Nuevo Mundo sobre la preparación de los jugadores de fútbol. En el artículo Berraondo explicaba que “ante el crecido número y la importancia de los partidos que se celebran, se ha hecho necesaria la intensificación de la preparación física de los jugadores. Estos han de adquirir la forma que se precisa para rendir el esfuerzo que exige la recargada temporada, poniendo especial cuidado en que las energías no se desgasten, pues el abuso trae consigo descenso de facultades, que influyen poderosamente en el juego de los futbolistas. Los entrenadores deben llevar sus vastos conocimientos, cada trainer tiene un sistema especial de preparación. La base principal es la práctica de aquellos ejercicios que produzcan la finalidad que se persigue. Los sprints, las carreras de velocidad, las carreras de fondo, los saltos de altura y en longitud, los de valles, los de cuerda y, finalmente, la gimnasia sueca, permiten que el jugador adquiera la velocidad, resistencia, agilidad y flexibilidad que requiere el juego rápido que hoy día se practica”. Hizo especial mención a la gimnasia sueca que “debiera ser en España ejercicio obligado en todos los Centros de enseñanza”. Por último, insistía en que “el estado de buena conservación física depende tanto de una vida ordenada como del mejor estado de preparación orgánica”. También en una entrevista en Cosmópolis en lo referente a su idea de entrenamientos y de tácticas indicó que "no hay un método único ni un solo sistema a seguir. Cada uno tiene fe en las excelencias del suyo. Para mí, el mejor es el que tiene por base los entrenamientos de conjunto. Formar en esas tardes de preparación dos bandos con los jugadores a mis órdenes y celebrar un partido. Durante el, dirigiéndolo como árbitro y siguiendo de cerca el juego, puedo apreciar los defectos en que incurren los jugadores y corregirlos en el acto. Detengo el juego, y en el mismo movimiento explico cómo debe practicarse la jugada, y la lección práctica suele ser aprovechada. Respecto a tácticas, para aconsejar una, lo primer que hay que tener en cuenta es la modalidad del juego del equipo contrario. No hay una táctica única en fútbol, repito, pero sí hay una verdad incontrovertible. El equipo que salga a un campo en la plenitud de condiciones físicas, decidido a actuar con entusiasmo y rapidez, buscando siempre con codicia el balón para impedir que el contrario pueda construir su juego, vencerá en la mayoría de las ocasiones".

Berraondo, entrevistado

Berraondo, entrevistado

A la vuelta del equipo de la exitosa gira por América comenzaron las competiciones nacionales. Los blancos compatibilizaron su participación en el Campeonato Regional con la del Torneo de Campeones, una competición que fue un ensayo para la Primera Liga y que reunía a los seis campeones de Copa. La organización acabó por ser un desastre, con un calendario improvisado, varios aplazamientos y algunos clubes no llegaron a jugar sus diez partidos y se quedaron en nueve. El cuadro madridista terminó en 4º lugar con ocho puntos.

Real Madrid-Athletic Club del Torneo Campeones

Real Madrid-Athletic Club del Torneo de Campeones

En el Regional, el Real Madrid terminó en lo alto de la tabla, conformando un triple empate a puntos con Athletic de Madrid y Racing. Se jugaron tres partidos para dirimir al campeón, y aunque en el Metropolitano los merengues vencieron 0-4 al Racing, la derrota en Chamartín contra los colchoneros por 1-3 les dejó sin título. Sí consiguieron, pese la derrota, la clasificación para la Copa del Rey.

No fue una campaña fácil para Berraondo al ostentar el cargo de seleccionador. Durante la temporada, en dos ocasiones debió dejar sus funciones en el conjunto madridista para irse a dirigir a España. La primera fue el 10 de enero de 1928 en un amistoso contra Portugal en Lisboa y la segunda el 22 de abril en otro amistoso frente a Italia en Gijón.

Berraondo, seleccionador nacional

Berraondo, seleccionador nacional

En ‘Gran Vida’, se escribió que tuvo algún problema como el caso Cholín, cuando al delantero centro de la Real Sociedad se le prometió la internacionalidad si fichaba por los madridistas. Berraondo, un buen deportista y caballero, recibió críticas porque no se pensaba de él realizar una gestión así. Otro asunto que causó revuelo en la prensa vasca fue la recusación madridista del árbitro guipuzcoano Insausti, aunque Berraondo explicó que su informe al club era positivo y la decisión vino de un directivo que no veía bien a un colegiado vasco para un choque contra el Athletic. También se tuvo en cuenta que el acaparamiento de ambos puestos era una coacción para jugadores, árbitros, etc. Y que, por vigilar al equipo nacional, forzosamente desatendía al club blanco, pues la ubicuidad era imposible. Berraondo llegó a presentar la dimisión tras el partido contra la azzurra que no le fue admitida por el Comité Nacional y acabó dirigiendo al equipo nacional en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam.

José Berraondo

José Berraondo

En el Campeonato de Copa los resultados tampoco fueron los esperados en el cuadro merengue. El inicio fue esperanzador en la fase de la liguilla después de haber superado la eliminatoria de clasificación ante el Patria FC. El Real Madrid tenía rivales de entidad, pero consiguió quedar entre los dos primeros puestos que garantizaban el billete a la siguiente ronda. El equipo blanco terminó en segundo lugar empatado a puntos con el Alavés de Ciriaco y Quincoces y dejando fuera entre otros al Athletic Club, Athletic de Madrid y Racing. Los mejores triunfos llegaron ante los colchoneros, tomándose la revancha del Regional, a los que ganaron en los dos encuentros, con especial importancia el de Chamartín por 3-0. También fue importante la victoria en el feudo blanco contra un potente Athletic Club por 3-2. En cuartos de final, el rival fue el Valencia. Se esperaba pasar ante los che, pero el partido de ida en Chamartín supuso un gran chasco en las aspiraciones merengues. El Valencia logró un valioso empate y en Mestalla ser superiores en la primera mitad les fue suficiente para apear al Real Madrid.

Real Madrid, 1928

Real Madrid, 1928

La temporada concluyó de forma feliz con un título en el mes de junio. En la Copa Federación Centro, que reunía a partido único al campeón y subcampeón del Regional, se midieron al Athletic de Madrid. Berraondo no pudo dirigir a los suyos, ya que estaba volviendo de los Juegos Olímpicos y ese mismo día 7 la expedición llegó a San Sebastián y él almorzó en Irún. Sin el técnico en el banquillo y con los infantes don Juan y don Gonzalo en el palco de Chamartín, el Real Madrid se impuso al cuadro rojiblanco con claridad por 3-0.

Partido de Copa Federación frente al Athletic de Madrid

Partido de Copa Federación frente al Athletic de Madrid

Tras el torneo olímpico Berraondo volvió a presentar su dimisión como seleccionador nacional y esta vez sí se la aceptaron. Parecía entonces que continuaría en la casa blanca y en septiembre se incorporaría a la pretemporada que hasta entonces dirigía Santiago Bernabéu. Sin embargo, a comienzos del mes de octubre saltó la noticia con la dimisión del técnico de forma irrevocable de su cargo como entrenador madridista. Los motivos aducidos es que se retiraba discretamente de la vida activa del fútbol y que lo hacía por motivos personales y de salud. Dejó la capital y se marchó a Hernani, donde residían sus familiares.

Dimisión de Berraondo

Dimisión de Berraondo

 

Fotografías: archivo Alberto Cosín

 

Capítulos anteriores:

 

1.- Entrenadores del Real Madrid: Mr. Firth

2.- Entrenadores del Real Madrid (II): Kinké

 

Buenos días. Ya llueve menos. Resulta que el equipo cliente de Negreira, contra todo pronóstico y como a estas horas ya sabréis, se dejó ayer tres puntos en Anoeta. Este resultado, en combinación con la espléndida goleada de los de Ancelotti el sábado ante Osasuna, sitúa al Madrid a 6 puntos del líder, que serán tan solo 3 si logra ganar el partido aplazado de Valencia (recordemos que el Madrid tiene un partido menos).

As

Como dice As, la Real domó al rival, vimos un recital de Kubo y el gol realista lo marcó Becker, futbolista holandés de nacimiento que juega para la selección de Surinam y cuyo apellido se escribe sin tilde, lo que no nos impide acordarnos de Gustavo Adolfo. Mientras haya la posibilidad de que el equipo cliente de Negreira pierda alguna vez, habrá poesía, y desde luego habrá liga.

Para que esta anomalía haya tenido lugar, se han tenido que dar varias perturbaciones en la Fuerza. La Real no ganaba al equipo cliente de Negreira desde 2016. Básicamente, la Real nunca hace semejante cosa. De manera tradicional, ofrece una proverbial laxitud ante lo blaugrana.

Ayer, sin embargo, dio lo mejor de sí. A base de hacer un buen uso de sus ventanas de sustituciones, logró compensar el gran momento físico del equipo catalán, nivel que tiene a todo el mundo con una ceja levantada, en plan Carletto, cuando no con las dos, o cuando no con las dos fruncidas en torno al ceño, en gesto de sospecha.

La otra perturbación tuvo lugar en el VAR. Marca se apresura a subrayarla en su portada.

Marca

Efectivamente, sucedió lo impensable y el VAR, esta vez, pudo perjudicar a los azulgrana. Han montado en cólera en la Ciudad Condal, así como en las sucursales capitalinas del club que corrompió la competición durante un mínimo de 17 años. Vía su obediencia a Tebas, Marca es ya una de esas sucursales, y por ello siente la necesidad de traer a su primera plana el dibujito de los monigotes que parecen poner en tela de juicio un fuera de juego milimétrico en un gol anulado a Lewandowski.

Qué gracia, amigos. Hoy sí. Hoy sí toca cuestionar el fuera de juego semiautomático, que todos sabemos que es más semi que automático pero solo hoy lo recordamos. Los negreiros llevan 14 goles anulados a sus rivales por fuera de juego, muchos de ellos tan milimétricos como este, y no vimos el dibujito en portada, amigos marquistas.

“Traspié del Barça”, suelta el diario de Juancho Gallardo. El traspié ha sido más bien de Tatxo Benet, responsable de brindar las imágenes del partido a la sala VAR, que pese a ser también miembro del consejo de administración de una filial culé no ha sido capaz, esta vez, de tenerlo todo tan atado y bien atado como aparentemente lo tienen. Se ha producido una distorsión imprevista, y el colegiado al frente del VAR ha decidido miccionar fuera del recipiente, tomando una decisión que se aleja de los parámetros marcados de antemano por el sistema de corrupción tecnológica imperante.

Muy bien va a tener que explicar esto el amigo Tatxo en el próximo consejo de administración de Barça Studios. Pero que muy bien.

Mundo Deportivo

En una línea de seguidismo de su colega capitalino, que a día de hoy le supera muchas veces en barcelonismo, Mundo Deportivo abraza el juego de palabras con el pie de Lewandowski. “Con mal pie”. Nada de que los de Flick fueran ampliamente superados por los de Imanol. No, de eso nada. Tan solo importa el pie de Lewandowski, o para ser más exactos su bota. Hay duda, ¡ni siquiera certeza!, de que el VAR se equivocara de bota a la hora de marcar la posición, y tomara por bota de Lewandowski la que en realidad era bota de Aguerd. Dame la bota, María, que me voy a emborrachar, aprovechando que ya falta poco para Navidad y que Tatxo, ¡nuestro Tatxo!, nos ha fallado esta vez. También nos ha fallado nuestro Clos. Nos fallan hasta los más paradigmáticos ejemplos de negreirismo. ¡A dónde vamos a parar!

Están nerviosísimos en la esquinita. Flick, incrédulo ante la aberración de que esta vez no les haya servido tener un topo institucional en el VAR (Tatxo), montó en cólera ya sobre el césped, y regañó mucho al árbitro colchonero Cuadra Fernández (¡otro que nos ha fallado, pese a sus colores aliados!). Cuadra le explicó, en un inglés sorprendentemente bueno, que no tenía necesidad alguna de inventarse un fuera de juego. Iñaki Peña, en el pospartido, pidió airadamente que esto se investigue. Normal. No pagamos a Tatxo para que se le vaya de las manos el asunto del VAR. (Iñaki Peña es el portero del club cliente de Negreira. Lo aclaramos porque, como a sus rivales les pitan fuera de juego continuamente, su nombre no suele salir a relucir en las retransmisiones, controladas a su vez por Roures, a la sazón guía espiritual de Tatxo).

El hecho es que ya llueve menos, amigos galernautas. Os dejamos con la portada de Sport, donde también están moscas con Tatxo, Clos y la bota simbiótica de Lewandowski-Aguerd.

Pasad un magnífico día.

Sport

¿Urgencias, el Madrid? Una memez cósmica

 

Unos veinte laterales, centrales, laterales-centrales, centrales-laterales, diestros unos, zurdos otros, ambidiestros algunos, unos veinte, por orientarles, han recomendado los expertos al Madrid estas últimas horas para suplir a Militao. Ninguno pone un duro, ninguno de los expertos, digo. Pero sí, los inútiles de los técnicos madridistas están ya orientados. Los que ficharon al mismo Éder, Vinícius, Bellingham, Camavinga... Esos tipos. Que lo sepan: hay por lo menos veinte tíos que les vendrían al pelo.

Me recuerda una mañana en Sarriá cuando el Espanyol estaba necesitado de refuerzos y se formó un corro de periodistas y aficionados alrededor del entrenador, el gran José María Maguregui, el Magu en los ambientes. Aquella era una peña la mar de divertida. Acababa el entrenamiento y todos hablaban con todos y muchos acababan en el bar de enfrente, el Sarriá-82, comiendo calamares, callos, lo que se terciara.

En estas salió uno y le dijo: "Pedersen estaría bien". Sin dejarla botar se lanzó otro: "Pues Cágarsen —con pronunciación potente y rápida en la primera a— también es interesante". Eran tiempos de gran influencia danesa post-Lauridsen. El Magu arqueó las cejas y sentenció: "Ese deber ser muy caro". La cosa acabó que no le ficharon a nadie.

Maguregui

Y eso, lo de fichar a nadie, puede pasar en el Madrid de las desgracias. De momento, hasta enero nada. No se me ocurre futbolista libre capaz de llegar antes. Quizá los expertos... Cuando abra el mercado, veremos. Y no, no lo veo claro. A ver. Es de cajón que se ha quedado en cuadro atrás. Cuatro de los cinco titulares, el eje que permitió asaltar la 14, no está. Ya pasó parecido y vuelve. Courtois, para poco tiempo, a Dios gracias. Carvajal y Militao, ya saben. Y Alaba, veremos a ver. Sólo resiste Mendy.

Es de cajón que un refuerzo, incluso dos, sería la mar de bienvenido. El Madrid fue en verano el defensa optimista del que habla Ancelotti. Se marchó Nacho, se escapó Yoro y le pareció que con lo que había más Tchouaméni si era menester iría tirando con la vista puesta en Alexander Arnold y Davies, jugadores libres a partir del 1 de enero. Además, el club no encuentra la máquina de hacer billetes ni en Amazon y tampoco domina el noble arte de la palanca.

En situación excepcional como esta, el Madrid puede y debe mantener la cabeza fría y poner las luces largas. El niño ha venido de nalgas esta temporada. Hay que ayudarle. Y a la madre, claro. Es el fútbol, es la vida

Carvajal, Lucas, Militao, Rüdiger, Alaba, Mendy, Fran García, Tchouaméni y Vallejo. Hombre, si en este no confías es uno menos. ¿Faltaba otro? Sí, le hemos levantado la cola al bicho y es macho. Nadie podía imaginar lo que vendría. Por lo que nos contaron en verano, el truco era Joan Martínez, que no tardó en incorporarse al pelotón del cruzado. Jacobo Ramón y Asencio, el más joven Fortea, era y es personal interesante en el que descansar si sucedía lo normal: una roja, dos a tiempo, un tirón... Las bajas inevitables y asumibles en cualquier temporada. 'Esto' lo ha superado todo. Las tres lesiones durante el primer tiempo ante Osasuna fueron la guinda maligna.

Militao

Veremos qué se puede fichar y a qué precio. Quién puede mejorar al equipo de verdad y quién será un parche, y encima caro, pensando que en medio año, pasado mañana, o sea, el club irá al mercado a por lo que sí estará convencido que le reforzará: seis meses y seis años. No es una decisión fácil, pues va ganando —con o sin lesiones— la ruidosa idea de que el Madrid no debe perder y así, sin fichar, pierde seguro.

Se relaciona Real Madrid con urgencias, es una memez cósmica. Las tiene, claro. Pero es el que menos y muy distintas a los de las demás: juega para mantener o ampliar la sideral diferencia que le separa del segundo clasificado

Se relaciona Real Madrid con urgencias, es una memez cósmica. Las tiene, claro. Pero es el que menos y muy distintas a los de las demás: juega para mantener o ampliar la sideral diferencia que le separa del segundo clasificado. Éste y el resto quieren ser el Madrid. Hay diferencia, sí.

Ganar, ganar... Ha ganado el Madrid Copas de Europa para 30 años. En situación excepcional como esta, puede y debe mantener la cabeza fría y poner las luces largas. ¿Qué puede pasar? Que fichando o sin fichar gane o pierda. Gane un título, dos, tres, ninguno... ¿Y? Copas de Europa para 30 años, repito. El niño ha venido de nalgas esta temporada. Hay que ayudarle. Y a la madre, claro. Es el fútbol, es la vida. Yo no lo complicaría.

 

Getty Images.

Jude Bellingham es concupiscencia, pasión, frenesí. En definitiva, cualquier manifestación indómita e irrefrenable de amor. De Jude hacia el Real Madrid, del Real Madrid hacia Bellingham, de los aficionados hacia ambos y recíprocamente. Un ménage à trois madridista en toda regla. La siguiente composición de imágenes es un fiel reflejo de este arrebato. Disculpen la crudeza, incluso lo soez, pero no se antoja otra expresión mejor para definirla que porno duro.

Jude Bellingham

Los preliminares que culminaron en semejantes fotografías los conocen, seguramente asistieron, bien en el campo, bien en directo por televisión, a ellos. Una emisión que en otra época habría sido graduada con dos rombos. Asencio había saltado al campo en sustitución del lesionado Militao. En su primer lance relevante, profundizó bastante adentro por un orificio de la defensa rojilla. En su segundo, facturó un pase transoceánico a Bellingham, quien no tuvo prisa. El paciente inglés observo la bola, la dejó botar sobre el rasurado verde, la acarició con la punta del pie, vaselina, y la penetró en la portería rival.

La tremenda asistencia en largo de Raúl Asencio 🎁
El primer gol de Jude Bellingham esta temporada 🔥

¿Pases que son medio gol? Aquí #LALIGAenDAZN ⚽ pic.twitter.com/I883VwSauZ

— DAZN España (@DAZN_ES) November 9, 2024

A Jude lo que más le gusta es que le entre justa, y suele empujar la pelota con brío y precisión para meterla a menudo por el único hueco disponible, como ocurrió en esta ocasión. Era el segundo de la tarde, antes ya había mojado Vinícius. Sin embargo, el clímax comunal llegó instantes después.

Jude Bellingham es un jugador de dos rombos apto para todos los públicos que derrama su fértil juego sobre el terreno de juego para goce y éxtasis del madridismo

Bellingham, extasiado, miró al escudo del Real Madrid de manera libidinosa, salivó, entreabrió los carnosos labios, se lo llevó a la boca y lo besó desenfrenadamente, con fruición, mientras exprimía con ambas manos ese blanco objeto del deseo. Como si se comiera un buñuelo después de un ayuno de meses. Orgasmo general.

Jude Bellingham

El querer que profesa Jude al Madrid es indubitado. Tras la conclusión del encuentro, declaró a los compañeros de RMTV: «Haría cualquier cosa por el bien del equipo». ¿Acaso hacer cualquier cosa por alguien no es la definición de amor?

El madridismo lo sabe y lo ama, como lo ama el Club. El amor es una locura racionalizada en el fútbol del cinco blanco que ayer hizo carne la pasión por el Real Madrid.

El amor es una locura racionalizada en el fútbol del cinco blanco que ayer hizo carne la pasión por el Real Madrid

Esta temporada no está culminando tanto como la pasada, pero no ahorra esfuerzos en otras labores. Ejerce de sostén en la zona alta, brega con ahínco en los bajos del juego, pivota, devuelve la bola rápido cuando es preciso y la soba cuando es menester manosearla. Su trabajo en ataque es ora percutir, ora calentar la jugada para que la meta otro.

Jude Bellingham es un jugador de dos rombos apto para todos los públicos que derrama su fértil juego sobre el terreno de juego para goce y éxtasis del madridismo.

 

Getty Images.

Aprovechando el paralelismo hospitalario trazado por este sensacional artículo de Álvaro Martín Gallego, publicado ayer en este mismo portal, habría querido comenzar este recuento de observaciones respecto al partido de ayer indicando que el enfermo ha subido a planta. Sin embargo, la tentación de sucumbir a esa alegoría queda frenada por la realidad médica nada figurada que nos asola, que nos asoló de hecho durante el partido, y que dejó a Rodrygo y Lucas fuera para un mes y a Militao fuera para el resto de la temporada por una nueva rotura del ligamento cruzado.

Es devastador lo que le ha sucedido al gran central brasileño en el plazo de un año, a lo largo del cual le ha dado tiempo a destrozarse una rodilla, recuperarse y destrozarse la otra. Solo nos queda sobrecogernos de dolor junto a él, y no dejar de mostrarle todo nuestro apoyo hasta que vuelva a salir de esta. Que saldrá.

Esta tabla muestra el inconcebible infortunio sufrido por el Real Madrid con los ligamentos cruzados de varios jugadores (algunos de ellos básicos en el equipo) a lo largo del último año.

El Madrid ya sentía la conveniencia de acudir al mercado antes de esta nueva desgracia de su central titular. Ahora, la necesidad se multiplica exponencialmente.

Dejando de lado, si es que es posible, la amargura derivada de este nuevo y grave contratiempo, el partido dejó sensaciones predominantemente positivas, sin que haya que lanzar ninguna campana al vuelo. Ni antes del partido estaba todo perdido ni ahora está todo arreglado porque hayamos goleado al Osasuna.

1.- Dos de los tantos llegaron en balones muy largos: un pase excepcional de Asencio a Bellingham que el inglés convirtió en gol, y una asistencia de portero a delantero de Lunin a Vinícius. Que esta arma esté a nuestro alcance es una magnífica noticia, pero ya hemos visto en otras ocasiones que, en cambio, no lo es el abuso de la misma.

2.- En este sentido, y a fin de asentar el dominio de los partidos al que generalmente se ve obligado el Madrid, parece fundamental otorgar galones de pivote a Camavinga. Su esplendoroso encuentro ante Osasuna supone otra evidencia que sumar a las muchas que había. Es el jugador en torno al cual, de forma orgánica, debe girar todo el juego de posesión. No todos los rivales van a dar tantas facilidades para superar la espalda de su defensa como dieron ayer los pamplonicas. Está bien disponer de la herramienta del juego en largo, porque hay buenos pasadores para ello (Bellingham, por ejemplo, otorga la bendición de que puede ser por igual el que da el pase largo y el que lo recibe), pero es prioritario encontrar el modo de dominar el partido sin Kroos. Ayer fue un buen ejemplo de que se pueden compaginar ambas cosas.

Camavinga

3.- Otro de los goles llegó gracias a la presión ejercida por Brahim sobre la defensa, señal de que se puede practicar como hábito un pressing en zona alta. Ya en los últimos y desgraciados partidos se vieron fases donde se aplicó, pero faltó continuidad en la idea. Hay mimbres para llevar a cabo esta estrategia. A medida que el equipo, como es de esperar, adquiera una mejor forma física, podrá mostrar esa continuidad.

4.- Valverde jugó muy bien, también cuando le tocó ejercer de lateral. Tiene la suerte de su ductilidad. Esperamos que su entorno más cercano comprenda que es posible que, ante la plaga de lesiones, el equipo le necesite allí durante el próximo mes, lo que con el nuevo parón se reduce a unos pocos partidos.

5.- La magnífica irrupción de Asencio durante el choque acompaña de tranquilidad la necesidad de alinearlo también en los próximos partidos, al menos hasta que llegue un refuerzo de invierno para el eje de la defensa. Tchouaméni aún tardará un tiempo en recuperarse de su lesión, con Anfield en el horizonte. El chico puede estar en el punto de inflexión de su carrera.

Asencio y Bellingham

6.- En general, el equipo da muestras de fidelidad a uno de los puntos fuertes del código genético blanco: se crece ante la adversidad. Las lesiones merman su capacidad futbolística tanto como rearman su espíritu de equipo. A él, como tantas otras veces, hay que encomendarse en este instante crucial.

7.- El punto siete es para el 7. Vinícius demostró no solo su deslumbrante gama de recursos técnicos, sino también su capacidad de liderazgo. Es el jugador más decisivo del planeta, aunque en El Salvador y otros lugares respetabilísimos prefieran la pulcritud de un aseado mediocentro.

8.- Mucho se ha hablado de que Ancelotti “ha perdido el vestuario”. Pudo perder (ahora se antoja que puntualmente) la adhesión del mismo a sus postulados deportivos, por otra parte confusos en muchos momentos en el presente año. Pero la sensación que queda ahora es que jamás ha perdido su ascendencia personal sobre los futbolistas. Asustados ante la amenaza de una posible destitución, manejada por los medios, los jugadores respondieron todos a una. El abrazo de Vinícius a su técnico, tras abrir el marcador, es significativo.

Abrazo entre Vinícius y Ancelotti

9.- Y el punto nueve es para el 9. Pese a la abultada victoria, a nadie le cabe la menor duda de que durante el parón sufriremos la matraca de la prensa respecto a la carestía goleadora de Mbappé. Le está costando. No juega en su mejor posición, sin que por el momento nadie haya ponderado la profesionalidad con la que ha asumido ese inconveniente. En su última temporada en el PSG, aun siendo esta extremadamente difícil, promedió similar número de tantos jugando por la izquierda que como nueve. Nada, por consiguiente, debería obligarnos a ser fatalistas en cuanto a su rendimiento. Va a explotar, y entonces llegará para muchos el llanto y el crujir de pipas, como reza el gran hallazgo de nuestro cronista Andrés Torres. Estamos en el proceso de terminar viendo cómo sus excepcionales condiciones terminan por compensar el evidente desajuste táctico (exclusivamente táctico, porque en lo humano su acoplamiento a la plantilla es total) que se ha derivado de su llegada.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Cuatro goles y un hospital, así podemos resumir el partido de ayer. Goleada con el reverso cruel de la gravísima lesión de rodilla de Eder Militao, a quien se suman también las bajas para varias semanas tanto de Rodrygo como de Lucas Vázquez, el único lateral derecho que quedaba sano.

Llevábamos días hablando del estado del paciente, el Madrid, porque no dejaba de empeorar. Álvaro Martín Gallego realizó un concienzudo y atinado diagnóstico de los órganos afectados. Como la vida es imprevisible, para bien y para mal, ayer el paciente mejoró notablemente y realizó, tal vez, el mejor encuentro de la temporada, a pesar de las circunstancias adversas. El juego y la actitud ascendieron varios enteros.

As

As titula «Goleada dolorosa» con acierto, porque, lamentablemente, el contrapunto amargo en forma de lesiones es dolorosísimo: Rodrygo tiene dañado el recto femoral derecho y al menos será baja durante un mes, Lucas Vázquez tiene afectado el aductor izquierdo y se estima que esté alejado de los terrenos de juego tres semanas, pero Militao se ha roto el cruzado de la rodilla derecha —la que no se lesionó el año pasado— y, lo que empeora la situación, tiene dañados ambos meniscos y estará en dique seco aproximadamente un año. Terrible para el jugador, a quien enviamos todo nuestro cariño y ánimo para afrontar una exigente recuperación que no albergamos dudas de que logrará, porque además ya ha demostrado que puede hacerlo.

También es dramático para el Club, que si ya estaba bajo mínimos, tras el partido de ayer se queda en cuadro, con Rüdiger como único central del primer equipo en condiciones de competir de manera habitual. A estas alturas, parece claro que el Madrid no tiene plantilla para jugar cada tres días, ni por resistencia: se rompen los jugadores, ni por profundidad: no cuenta con efectivos suficientes. O bien se contratan más futbolistas o bien se suplen las bajas con jugadores de la cantera. No se antojan muchas más opciones salvo desvestir el resto de posiciones para cubrir las bajas, lo cual no parece muy sensato y entraña mucho riesgo, tanto deportivo como de salud. Recordemos que la presente será la temporada más larga jamás disputada.

Marca

En el lado opuesto a la desgracia, varias buenas noticias. La más evidente: Vinícius. Ayer Genaro Desailly lo calificó con matrícula de honor. El brasileño anotó un hat-trick y volvió a demostrar lo que no ha dejado de ser, el mejor jugador del mundo. Es una evidencia, independientemente de que algún avispado periodista de Namibia, El Salvador o Finlancia —más allá de «problemas técnicos»— estimen que no se encuentra entre los diez mejores futbolistas del planeta, y coloquen por delante en sus votaciones al Balón de Oro a galácticos que a todas luces han sido más determinantes y han logrado más títulos que Vini, como Çalhanoğlu, Xhaka o Rúben Dias. ¿Quién no ficharía a uno de estos tres en lugar de a Vinícius Junior? Como reza el título de la crónica de Andrés Torres, Va te faire voir, France Football.

Otro aspecto positivo nada desdeñable es que por fin actuó un director de orquesta que, efectivamente, dirigió la orquesta. El desempeño de Camavinga fue sobresaliente y ofreció un despliegue de juego y físico espectacular. Si Toni Kroos era el metrónomo del Madrid, Eduardo Camavinga es su Keith Moon. Del asentamiento y continuidad del francés tal vez dependa mucho del devenir futuro del equipo.

Es necesario destacar el papel de Asencio. Nunca es fácil debutar con el Madrid, menos aún para tapar un agujero en una defensa horadada por las lesiones. Cumplió con sus obligaciones defensivas de manera destacada e incluso se permitió el lujo de servir una estratosférica asistencia a Bellingham para que el inglés estrenara su cuenta goleadora con una vaselina de calidad. Precisamente uno de los problemas esta campaña era que nadie leía los desmarques de Jude. Tuvo que llegar un chaval de la cantera para hacerlo.

Otro asistente inesperado fue Lunin, que además de cuajar otro sobrio encuentro envió un burofax urgente con acuse de recibo a Vini de portería a portería que el brasileño no desaprovechó. El fútbol es un deporte más sencillo de lo que defienden algunos técnicos de discurso florido y buen olor.

Sport

En un recuadrito de Sport leemos que «El Brighton certifica la peor racha de Pep Guardiola». El de Santpedor nunca había sufrido cuatro derrotas consecutivas. No es nada personal, pero nos alegra que los clubes que no cumplen con la normativa que los demás sí respetan pierdan. El City ha cometido más de cien irregularidades financieras. Estamos a la espera de que los que no acatan normas y delinquen en España sufran las consecuencias deportivas y legales que merecen.

Mundo Deportivo

Al igual que Sport, Mundo Deportivo decida su portada a Cubarsí. A primera vista, el defensa parece haber cambiado de oficio y desempeñar ahora el puesto de teleoperador, pero es una ilusión óptica, el artefacto que le cubre el lateral de la mandíbula hasta la boca no es un micrófono, sino un máscara para proteger los puntos de sutura que le cosen esa zona del rostro.

Afrontamos un nuevo parón de selecciones. ¿Cuántos van ya desde el comienzo de la temporada? Luego nos echamos las manos a la cabeza cuando los futbolistas se lesionan.

Pasad un buen día.

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