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Clásico y calçots

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Clásico y calçots

Escrito por: La Galerna23 octubre, 2020
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Buenos días. Son vísperas de Clásico y no se puede decir que el Real Madrid llegue al mismo con la moral por las nubes ni en el mejor momento físico, táctico y técnico que se le ha visto en los últimos lustros. Lo que queremos decir con esta bienintencionada perífrasis eufemística es que nos aproximamos inexorablemente al Clásico con un Madrid que se ha mostrado sumamente preocupante en los últimos dos choques. No es que antes de esos dos encuentros (Cádiz y Shaktar) el equipo fuese un dechado de brillantez, pero sacaba adelante con solvencia los partidos a lomos de un unocerismo o doscerismo tan sólido como su actitud defensiva. De la solvencia sin brillantez, ante Cádiz y Shaktar se pasó de pronto a la nada sin atenuantes, para alarma de un madridismo que ha entrado en shock ante el paupérrimo rendimiento de los suyos.

Una cosa es esto, una mera exposición de verdades palmarias, y otra cosa es lo que Mundo Deportivo se permite hacer hoy en su primera plana, que es un ejercicio de triunfalismo apriorístico sonrojante, por no decir (hoy parece el Día Mundial del Eufemismo) de un bocachanclismo que no es del todo descartable tengan que comerse con unos buenos calçots, ahora que comienza la temporada de esta riquísima hortaliza tan quintaesencialmente catalana.

Sí, amics. "Alarma blanca". Alerta roja, Neptuno hundido se llamaba aquella película setentera con un Charlton Heston crepuscular. Aquí cambia el color de la alarma y el perfil del comandante de la tripulación en riesgo, que pasa a ser un Zidane a quien todo le va tan mal que los chicos del conde de Godó, grande de España, ya parecen descontar la victoria culé.

La portada aparece dividida en dos, una mitad para el Barça de Koeman, otra para el Madrid de Zidane, y adivinad a quién le toca la mitad de fondo negro. Este infantilismo lúgubre con que la prensa cataculé retrata los malos momentos del club al que odian nos produce regocijo. Son tan reconocibles, tan simples, que son nuestros en cierto modo. Hay algo entrañable en su contumacia en caer siempre en el mismo error, es decir, enterrar al Madrid antes de tiempo, una temeridad de la que el planeta (Mundo Deportivo incluido) debió salir escaldada cuando Tarantino hizo lo propio con Uma Thurman en Kill Bill 2. A ver si no van a tener que degustar su propia arrogancia como parte de la receta de calçots cuyos ingredientes detallamos.

Ingredientes para hacer calçots o calsots con su salsa romesco (4 personas):

  • Entre 20 y 25 calçots por persona, por lo que para 4 personas necesitarás alrededor de 100.
  • 500 gr de salsa romesco.
  • Carnes y embutidos para asar en las brasas que quedan, al gusto.
  • Una portada bien fresquita de Mundo Deportivo para condimentar la propia condición de bocazas incluso antes de que las bocas se abran para dar cabida al calçot.

La cosa es tan pueril por parte de estos chicos que bien pudiera (ojalá) acabar en derramamiento de lágrimas. No sería la primera vez. Triangulito pa' arriba para Koeman, triangulito pa'abajo para Zidane. El holandés "en dinámica positiva" (la dinámica consiste en un solo partido europeo, pues el anterior de Liga se saldó con derrota ante el Getafe), mientras el francés siente en el terso cogote el aliento de Raúl y de "Poche". Cuidad, queridos amigos culés, que no seáis vosotros quienes sintáis en el cogote el aliento eternamente ronco del Real Madrid, susurrando las diferencias en palmarés y grandeza global que seguirán vigentes pase lo que pase el sábado mientras el club de vuestros amores se descompone financiera e institucionalmente a pasos agigantados.

El resto de primeras planas del día son inanes y quizá por ello inocuas. Que si Messi es el rey del Clásico (¿cuántas veces hemos visto en portada este mismo monumento a la ramplonería más tópica?), que si Zidane pasa la enésima prueba. Marca, eso sí, aporta originalidad por una buena causa y ofrece su frontispicio a las cualidades pictóricas y explicativas de Fernando Alonso. Bien por Marca y Hala Madrid, que todo hay que decirlo en estos momentos aciagos, y quién sabe si el sábado por la noche no luciremos todos sonrisas restallantes que contrasten con la consternación dominante ahora. El Real Madrid, al fin y al cabo, consiste precisamente en esa grata sorpresa.

Pasad un buen día.