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Zidane, ¿de verdad puedes con esto?

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Zidane, ¿de verdad puedes con esto?

Escrito por: La Galerna22 octubre, 2020
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Buenos días. Resulta indeciblemente incómodo interpelar a un héroe, a un ídolo, a un icono, al modo en que lo hacemos en el título del portanálisis de hoy, pero no somos nosotros, sino el indecente juego del Real Madrid -así como, en menor medida, su peligrosísima derrota en el partido inaugural de la fase de grupos de Champions ante el Shakktar- los que nos obliga a ello. El madridismo (y, dentro del madridismo, La Galerna) está en estado de shock, hasta el punto en que podemos afirmar que no hay un ápice de catastrofismo ni de mala leche en las portadas de As y Marca con las que abrimos este texto. Es más, quizá por primera vez nos parece que se quedan cortas en el vitriolo que arrojan sobre los de Zidane y sobre el propio Zidane, quien es citado textualmente en su intervención en la rueda de prensa: "Me veo capaz de arreglarlo". El espectáculo (encadenado al del sábado ante el Cádiz)  fue tan dantesco que no tenemos más remedio que responder a Zizou trémulamente, con tanta devoción hacia él como necesidad descarnada de saber la verdad.

¿De verdad, Zizou?

No recuerdan los ojos gastados de este portanalista una serie de dos partidos tan rigurosamente catastróficos como el del Cádiz y el de ayer. El equipo emite señales no ya de alarma, sino de total y completa desesperanza. No hay juego. No hay físico. No hay ideas. No hay brío alguno. La palabra "sonrojo", que As trae en portada como descripción del sentimiento madridista en este momento, se queda corta para representar la sensación de indignación y profundísima tristeza que embarga en este momento a todo aquel que sienta los colores del Real Madrid. Es verdad que no se ha perdido nada, pero cuando dos onces tan diferentes dan resultados tan igualmente devastadores como dieron los presentados por Zidane ante Cádiz y Shakktar se adueña de uno la inexorable sensación de que no hay nada que hacer. Dos equipos distintos -fruto de la profundidad de plantilla que sobre el papel tenemos-, dos esquemas, dos ideas. Ninguno de los dos equipos, esquemas ni ideas sirven más que para echarse las manos a la cabeza en ademán de espanto. Por eso necesitamos saber si Zizou es sincero y si hay base para que afirme con tanta rotundidad que se ve capacitado para hacer que sus hombres remonten el vuelo. Nosotros, Dios nos perdone, llegamos en este momento a dudar. Se recordará su refulgente pasado como aval para apuntalar nuestra fe, y sobran argumentos para ello, pero lo que se ve en el campo es tan rigurosamente inaceptable, tan chocantemente terrible, que no tenemos más remedio que volver a preguntarlo.

¿De verdad, Zidane? ¿De verdad puedes con esto?

Hay un dato, siquiera uno, para la esperanza. La sensación es, lo creamos nosotros o no, que Zidane cree lo que dice. Cree que puede. Zidane no sabe fingir. Cuando ha estado abatido, lo ha dejado patente, y entonces casi hemos tenido que ser nosotros quienes le animásemos. Ahora, sin embargo, no nos queda otra que sacar a pasear el escepticismo, ese puñal disuasorio. ¿Cómo creer que ESTO, es decir, lo que se vio ayer, que es todavía peor a lo que se vio el sábado, tiene remedio? Nos cuesta mucho creerlo por la sencilla razón de que nunca antes habíamos visto ESTO, algo tan mostrenco, algo tan cercano a la más pura consternación. ¿Qué vas a hacer para reanimar una cuadrilla de cadáveres futbolísticos como los que han vestido la camiseta del Real Madrid en la última semana, Zizou?

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

La prensa cataculé se regocija, y en este caso tiene sobrados argumentos para ello. El Clásico está a la vuelta de la esquina y, si el Madrid se parece en algo al de ayer o al del sábado, un Barcelona de entreguerras como el que tenemos en este momento puede hacer picadillo a los nuestros.Puede hacer que la estupenda (por desoladora) foto de Courtois recogiendo el balón de sus mallas, que hoy viene por triplicado a las primeras planas deportivas, se repita unas cuantas veces en el mismo partido. Ahora mismo, tal y como vemos al Madrid, no tenemos motivos para dudar de que nos pueden golear sin despeinarse.

Por lo demás, el Atleti fue goleado (4-0) por el Bayern, pero esto en cambio no llama la atención de los portadistas (ni de los portanalistas). La habitual condescendencia con el Atleti no nos sorprende ni nos mueve a levantar una ceja. Bastante tenemos con lo nuestro. De hecho, cabe preguntarse con un escalofrío cuántos goles habría marcado ayer este Bayern a este Real Madrid.

Pasad un buen día. No solo el Madrid importa.