Buenos días, amigos. Me ceden amablemente los responsables de La Galerna este espacio con la petición de que escriba hoy el portanálisis o, lo que es lo mismo, que comente las portadas deportivas del día, cosa que hago con mucho gusto, porque hacerlo sin gusto o a disgusto no tendría sentido, y además sería una idiotez.
Agradezco especialmente que lo hagan precisamente hoy, cuando todavía algunos se rasgan las vestiduras por una observación sin mayor trascendencia que hice en otro medio sobre la condición francesa o no francesa de los jugadores de la selección de Francia. Como comprenderán ustedes, a estas alturas de la vida a uno ya no le sorprende casi nada, y por lo tanto no voy a alimentar polémicas interesadas que yo he mismo he creado, y que no tienen otro objeto que distraernos de la cuestión fundamental: que la selección española se enfrenta mañana a la francesa en semifinales del Mundial, circunstancia que debemos contemplar con alegría y con optimismo. Yo al menos así pienso hacerlo, porque empeñarse en lo contrario no conduce a ninguna parte, y además es completamente inútil.
En todo caso, conviene no dejarse influir demasiado por estas cosas. Es posible que uno sea un bocazas, y también es posible que uno sea un botarate, incluso es posible que uno sea el bolso de Soraya, cosa que no tendría nada de extraordinario porque ya lo fue una vez. Algo, por cierto, que también criticaron los que siempre critican todo, aunque uno no lee las críticas de los que le critican, y hace muy bien en no hacerlo, porque tampoco iba a hacerles caso. Tampoco conviene descartar que uno sea las tres cosas a la vez: un bocazas, un botarate y el bolso de Soraya, pero pensar en esto no sirve absolutamente para nada, y además es inútil, porque uno es lo que es y no es lo que no es, por mucho que a otros les gustaría que fuera otra cosa.
Pero centrémonos en la cuestión que nos trae hoy aquí, y que no es otra que comentar las portadas de los diarios deportivos. Permítanme ustedes que comience con la de Marca, porque es sabido por todos que, si bien un presidente del Gobierno es lector de todas las cabeceras, lo que a uno siempre le ha gustado es leer el Marca. Abre este periódico con una foto y entrevista a toda plana de Mikel Merino, bigoleador in articulo mortis de la Roja, y el banderín de córner con el que celebra sus goles, y aunque no nos consta que este último haya participado en la entrevista, no conviene descartar nada de antemano.
Nos recuerda Marca que hoy comienzan la pretemporada Atleti y Madrid, en este orden, por lo que sea. Cosa que, si bien ya sabíamos, nunca está de mal recordar porque hay algunos que tienen mala memoria y otros que no quieren acordarse de lo que hay que acordarse, aunque a veces no se acuerden de lo que quieren olvidar. (También hay veces que uno se empeña en hacer juegos socarrones de palabras que toman vida propia y acaban como Dios les da a entender, pero hay que tomarse ese inconveniente como una pequeña servidumbre, que decimos los registradores, de ejercer a tiempo completo y sin ton ni son la retranca gallega.)
Añade un suelto Marca en su portada, sospecho que para alborozo de los amables lectores de esta página, en el que habla de que el Madrid está de récord, al haberse registrado en el Mundial 19 goles que Marca denomina blancos. Un guiño de Marca que agradecerán los madridistas y que también agradezco yo, porque si bien el presidente del Gobierno es aficionado de todos los equipos, Prevost es del Real Madrid y no es cuestión de enmendarle la plana al Papa.
As, por su parte, cambia a Merino por Cubarsí, ese joven central barcelonista que está cuajando un notable Mundial. También sustituye el banderín de córner por las largas y estilizadas piernas del bueno de Pau, cosa que a algunos les parecerá bien y a otros les parecerá menos bien, como es natural. Yo no tengo nada contra las piernas de Cubarsí, pero si no prefiriera reservarme mi opinión para no dar excusas a los que siempre buscan polémicas y con toda seguridad aprovecharían para tacharme de machista, tampoco les ocultaría que, puestos a enseñar piernas, hubiese preferido ven en la portada del As las de Irina Shayk o las de Bella Hadid, pongo por caso.

Sport insiste en sacar una foto a toda plana de Merino y en entrevistar al jugador, esta vez sin rastro del banderín de córner. Como una de las muchas cosas de las que me acusan es la de ser un vago, y no es cuestión de hacer aprecio a tus enemigos llevándoles la contraria, me voy a remitir a mi comentario sobre la portada de Marca, en el que si bien no digo nada, tal circunstancia obedece solamente a que no hay nada que decir y, por tanto, no diciendo nada ya está dicho todo.

Mundo Deportivo pone el foco en Crack Julián, pretendido por el Barça según afirma (el periódico, no el Barça; o al contrario, no sé). Uno podría preguntarse si esto de dedicar la portada del lunes al resultado de un partido que se jugó el sábado por la noche no es un síntoma de que yo no soy la única persona en este mundo de quien podría predicarse la vagancia. O tal vez es para preguntar a los responsables de Mundo Deportivo lo que una vez me preguntaron a mí en una comisión del Congreso: ¿ustedes creen que sus lectores son tontos? Como hice yo en aquella ocasión, y con permiso del director de La Galerna, animo a los responsables del periódico que se abstengan de contestar, que tampoco es cuestión de crear mal ambiente.
Anuncia también Mundo Deportivo una entrevista a Gerard Martín con el siguiente titular: “Me gusta el riesgo”. Como a mí el whisky en los días de moción de censura.
Pasen un buen día.












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3 comentarios en: Un banderín, unas piernas y un bolso
Muy ingenioso éste portanálisis con el espíritu de M. Rajoy y ese rival de España compuesto por jugadores que son de cualquier país menos de Francia según su "particular" visión, si mañana lo hacéis con el espíritu de P.S. ya pasáis a la posteridad.
Fin...de la cita.
Ja,ja,ja ja, ja ja!
Hay que ser un bocazas integral para soltar la gansada de M.Rajoy, se es de donde se siente uno, independientemente de su raza o religión, ya no existen sociedades homogéneas. Decir que no son franceses, habiendo nacido casi todos allí, por no ser blancos supongo, tiene otro adjetivo calificativo. En La Roja sí que hay algunos que ni se sienten ni son españoles, pero en la francesa he visto a todos cantando La Marsellesa sin coacción alguna, pedazo patán