Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Pedos en público

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Pedos en público

Escrito por: La Galerna19 septiembre, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

A cualquier cosa llaman proyecto y a cualquier cosa llaman periodismo. En tiempos más gaseosos (como de pedos) que líquidos, cualquier cosa vale para cualquier otra, que es la mejor manera de que muy pocas cosas sirvan realmente para algo. Si, ya que estamos, un pedo vale como forma audaz y procaz de hacer periodismo, tírese el pedo a la cara de quien sea y no se hable más, no vaya a ser que apolillados términos como rigor, objetividad, respeto y clase vengan a fastidiar el alivio que se siente al emitir sin pudor los citados gases. Nos dejaron dicho nuestros padres que tales cosas no se hacían en público, pero se comprueba que nuestros padres no hacían portadas deportivas.

Ahí lo tienen. ¿No lo huelen? Todo vale para continuar denigrando a Gareth Bale, incluso en las que parecen las horas previas a su marcha del Real Madrid para regresar al Tottenham, donde estamos seguros de que será tratado como un ser humano que siente y padece. No ha sido aquí el caso. La lista de gases hediondos emitidos sobre él (y ya de paso, sobre el madridismo en general) es casi interminable. La falta de respeto con la que progresivamente se ha ido tratando a un jugador cuyo rendimiento fue incluso sobresaliente en no pocos momentos decisivos de su etapa madridista nos ha hecho tirar de la cadena sin parar, esparcir litros de ambientador, clamar al cielo y tener bien claro una vez más que, si se trata de atizar al Real Madrid, no hay absolutamente nada que la prensa deportiva no se permita, incluso a costa de no merecer ni el nombre de prensa, ni el adjetivo de deportiva.

Si la portada de Marca hace entrega de Bale como si de un paquete sospechoso se tratase, As parece limitarse a constatar la buena acogida (de héroe) que recibe -que recibirá- el galés en su nuevo antiguo club, dejando atrás la villanía que se le endosaba en su (casi ya no) actual club. Todo ello sin mencionar ambos medios, faltaría más, su responsabilidad en atribuir dicha villanía y dicha sospecha al jugador día sí, día también. Todo ello sin hacerse cargo de los años (¡años!) de inmundicias perpetradas por nuestra prensa contra la figura de Bale. Todo ello, en definitiva, con la misma poca vergüenza de casi siempre.

Lo han conseguido. Se va Bale y con él una de las páginas más negras de la prensa deportiva de este país. Sabemos que hay cierto madridismo que ha comprado el pedo, que lo ha olido y hasta se lo ha comido. No cuenten con nosotros para semejantes bajezas. Seguiremos agradecidos por los impagables servicios del galés, seguiremos lamentando su progresiva pérdida de relevancia en el equipo, no dejaremos que las sombras de su paso por aquí -que por supuesto las tiene, sobre todo en estas dos últimas temporadas- nos hagan olvidar sus fulgurantes luces y, sobre todo, jamás podremos estar del lado de aquellos que, en lugar de sombras sobre las que ejercer una crítica cuidadosa y necesaria, han visto exclusivamente la posibilidad del escarnio, del acoso, de la falta de respeto y la más abyecta ridiculización.

Algo ridículo suena también hablar de un "proyecto Koeman", tal y como hace, creemos que sin ironía, la portada de Mundo Deportivo. A no ser que para que algo sea un proyecto sea suficiente, por ejemplo, un esquema hecho con un gastado bolígrafo Bic en la parte de atrás de un ticket de supermercado. Es verdad que cuenta la leyenda que algunas de las empresas que hoy tienen su sede en Silicon Valley comenzaron sus proyectos en un garaje, pero ya se sabe que, más que un garaje, en Can Barça habitan bien el patio de su casa, que es particular y cuando llueve no se moja como los demás. Allí pueden caer chuzos de burofaxes, rayos y centellas de cuentas poco claras al borde de la quiebra, truenos de presidentes en estado de descomposición, maremotos de entrenadores despedidos a los que no se les puede dar de baja por falta de liquidez, vientos huracanados de delanteros uruguayos que se van pero no, granizadas de jugadores casi regalados para intentar salvar el peso de una masa salarial nacida en Rosario, criada en La Masía y venerada todos los días de nuestra vida...

Allí puede haber un temporal de mil pares de valors, pero "proyecto Koeman" y adelante. Ya decía la Pantoja aquello de "dientes, dientes, que es lo que les jode". Así que aquí no pasa nada. Aquí jugamos el Gamper contra el Elche con un proyecto renovadísimo, lleno de viejas caras nuevas y de nuevas estrategias de comunicación viejas. Luces, cámara, acción. En la meca del fútbol todo es celofán, ambrosía y neón. Ensayen frente al espejo su mejor sonrisa de cartón piedra. Ya llorarán ustedes en casa.

<