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POSVARDAD (Aunque esté bien anulado, no había que anularlo) 

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

POSVARDAD (Aunque esté bien anulado, no había que anularlo) 

Escrito por: La Galerna14 febrero, 2019
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Buenos días. El Madrid, como bien rezan las (hoy) más que correctas portadas de Marca y As, venció en Amsterdam con el mérito de haber aguantado un asedio físico y táctico muy loable de un excelente Ajax. El VAR intervino anulando correctamente un gol de los holandeses por encontrarse Tadic en posición antirreglamentaria e impidiendo que Courtois llegara a impedir el remate. A estas alturas no hará falta reseñar que la jugada ha provocado el que hayan cantado robo en todos los medios antimadridistas, palabras estas dos últimas (medios antimadridistas) peligrosamente próximas al pleonasmo, claro está.

El partido será recordado para los restos como la consagración europea de Vinicius, que (no solo, pero sobre todo) en la jugada del primer gol exhibió todo el compendio de virtudes que elevan al máximo las expectativas que genera el genial Salpiquinho, como le llama Fred Gwynne. Tampoco estuvo mal el remate de Benzema, que brilló junto a la fiabilidad de Reguilón y especialmente junto a un Ramos absolutamente imperial. Tan memorable fue el partido de Ramos que duele aún más, por contraste, su torpeza pospartido en según qué foro. Ya sabéis de qué hablamos, y no vamos a contribuir mucho más a un ruido que desemboque en una sanción más larga de lo esperado y que afecte a la siguiente ronda, si es que el Madrid accede a ella como todo parece indicar. Sería injusto que la sanción llegara hasta los Cuartos, pero si sucediera lo peor no sería eso. Lo peor no sería la injusticia de esa hipotética sanción ampliada, sino su total y absoluta evitabilidad.

Crucemos los dedos de una mano y acariciemos con la otra la foto que As trae a su primera plana, bello reflejo del gol que terminó por desnivelar el marcador y que trajo asimismo consigo la magnífica noticia de la recuperación de Asensio. Como acertadamente apunta en su crónica Ramón Álvarez de Mon, Marco es un jugador de primavera, como lo es el Madrid donde juega. Asensio vuelve a entrar en el mapa. Qué espléndida novedad.

Lo que no constituye ninguna novedad es el tratamiento que la prensa culé da al asunto de la aplicación del VAR en el gol anulado, muy especialmente la de Sport, que nos interpela directamente (al madridismo, entendemos) para que digamos algo AHORA sobre el VAR. Pues mira, Sport, sobre el VAR vamos a decir AHORA lo mismo que hemos dicho siempre, a saber, que es una tecnología enormemente útil cuando se usa bien, o aún diríamos más: cuando se usa. Lo explica divinamente Edwin Congo en la entrevista que nos concedió hace pocos días, que deja la aplicación del VAR en España donde está, es decir, por los suelos, en contraste con su gran debut europeo.

"¿Cómo puede ser que el VAR no intervenga para echar atrás la increíble tarjeta a Sergio Ramos en el minuto 9 del último Clásico copero? Se habla de las interpretaciones arbitrales, donde el VAR se supone que no puede entrar, y al final vemos que prácticamente todo, al parecer, son interpretaciones. Pues entonces, si sólo van a prevalecer las interpretaciones, y el VAR no puede entrar en ellas, ¿para qué queremos el VAR, cuya implantación tanto dinero ha costado? Cuando sólo rigen las interpretaciones, el sistema no sirve, porque no hay una ley, no hay un criterio."

La paradoja es ésta: el VAR acierta ayer de pleno porque sería insensato negar (lo demuestra el VAR, que en Europa actúa con total transparencia) que hay fuera de juego posicional, como resulta obvio que el jugador interfiere en la posibilidad de Courtois de llegar al balón. Pero ello no supone óbice para que el culerío la líe parda bajo la siguiente premisa tácita: aunque esté bien anulado, no había que anularlo. Es una pasmosa corriente de pensamiento que tiene su génesis en Pep Guardiola quejándose ladinamente porque se anulara CORRECTAMENTE aquel gol a Pedrito en un Clásico, y que conoce su más inmediato precedente en el penalti a Lucas Vázquez en el último minuto de aquel partido del año pasado ante la Juve: la mayor parte de la gente reconoce que era penalti, pero esos mismos que lo reconocen coinciden en puntualizar que, sin embargo, no correspondía señalarlo.

¿Y cómo es posible que no corresponda cuando lo es?, se preguntará un lector ingenuo y/o no suficientemente navegado en la prensa deportiva que padecemos. Pues porque el Madrid gana demasiadas veces. Porque ya está bien. ¿Se os ocurre acaso una razón mejor?

Así, la portada presuntamente incendiaria de Sport no llega a denunciar, si nos fijamos, que el gol esté injustamente cancelado. Habla solo de jugada “polémica”, pero eso no le impide montar el pollo. Basta con que lo “polémico” caiga a favor del Madrid para que sea denunciable, dándose la circunstancia además de que lo polémico lo es cuando yo mismo digo que lo es. Es un asunto poderosamente autorreferencial éste de la polémica. Todo ello (el tácito “está bien pitado pero no había que pitarlo”, combinado con la consideración de polémico para todo aquello que yo mismo quiero que lo sea) es la penúltima vuelta de tuerca de la posverdad, queridos amigos, o de la posVARdad, ya que estamos. Es el recoveco favorito de la posverdad para todos aquellos que, sencillamente, no se explican a la par que encuentran intolerable la contumacia del Madrid en la victoria europea. Una contumacia que tiene a su bestia odiada cerca de los Cuartos de Champions otra vez, remontando a la vez en Liga y con posibilidades de levantar la Copa, y todo ello en la temporada en que por fin podían desahuciarle. Bueno, ya podían en la anterior y ya veis.

Comprendedles: ha de ser durísimo.

Por lo demás, enviamos un fortísimo abrazo a nuestro amigo Sócrates (@soplaaris) que se recupera de uno de esos sustos que jamás amilana a un madridista. Cuídate, amigo.

Pasad un buen jueves.