Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Pasapalabra culé de nombres propios

Pasapalabra culé de nombres propios

Escrito por: Athos Dumas17 abril, 2023
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Los lectores que llevan más tiempo siguiendo La Galerna probablemente recordarán unos artículos sobre el juego del Pasapalabra culé.

“Con la A, díganos un hecho o una persona relacionada con alguna tropelía del FC Barcelona”. Cuestión fácil, ya que a cualquier persona normal le venía a la cabeza, por ejemplo, el siniestro apellido Aytekin, colegiado forajido alemán que perpetró un enorme atraco en un Barça - PSG.

Hoy en día, un juego de Pasapalabra culé resulta cada vez más sencillo, dado el número ingente de casos y de personas relacionadas con escándalos mayúsculos sobre el club catalán, conocido como “más que un club”, y en realidad una cueva de granujas que dejan a la de Alí Babá a la altura de una guardería escandinava.

No hay día sin un nuevo caso de corrupción, sin alguna noticia vergonzosa relacionada con dicha asociación, el otrora “ejército desarmado de Cataluña” ya no es más que una montaña de hechos vergonzosos y reprobables, protagonizados por personajes que parecen salidos de las novelas de truhanes de D. Francisco de Quevedo o del mismísimo Lazarillo de Tormes.

Con la A me vienen fácilmente a la cabeza no solo Aytekin, sino principalmente Arminio (Sánchez), el siniestro presidente del CTA durante casi 3 décadas, involucrado de lleno en el caso Soule, brazo derecho de Ángel María Villar —y por tanto, del Villarato— y cuyo papel en el caso Barça-Negreira tuvo que ser decisivo, ya que fue el jefe directo del susodicho Enríquez Negreira durante casi un cuarto de siglo.

Villar y Sánchez Arminio

Con la A figura también Aguilar, en otros tiempos Paco Aguilar, hoy en día Francesc Aguilar, cuyos tuits son absolutamente delirantes a la hora de defender delitos de su amado club.

B de Bartomeu, por supuesto, personaje clave en el siglo XXI en la historia del FC Barcelona, directivo en las juntas de Laporta y de Rosell, y posteriormente presidente. Una de las claves de la ruina total del club y que, dentro de una lógica indiscutible, dejó de pagar los servicios de Negreira cuando este dejó de ser útil como vicepresidente del siniestro CTA, una organización casi tan mafiosa como la familia Corleone.

B es también la inicial de Bernabeu, sin tilde en la última “e”, a Dios gracias, correspondiente al dicharachero redactor de Sport y tertuliano que no deja hablar a sus contertulios, que pontifica como si supiera y que de cada tres palabras dice cuatro improperios contra el Real Madrid. Richard Dees lo acaba de rebautizar como Marqués de Hemoal por haber hecho una predicción fallida en la vuelta de semifinales de la Copa del Rey.

Vamos con la C, y en esta ocasión le damos prioridad a otro miembro, éste todavía en activo, del funesto CTA, como responsable máximo del —niños, tápense los oídos— manipulado VAR, un ex árbitro que tiene récord de partidos ganados por el Barça cuando pitada y récord de errores garrafales contra el Real Madrid: Clos Gómez.

No está Negreira, pero sí Clos Gómez

Le pueden acompañar perfectamente un mediocre escritor antimadridista —y odiador de José Mourinho como pocos— como John Carlin o un buen escritor que ha acabado devorado por su personaje y cuyo vitriólico sentido del humor gallego se ha ido por el desagüe por su absurda defensa de su equipo favorito en el caso Barça-Negreira: Rafa Cabeleira.

Sin olvidar, claro está, al delirante Lobo Carrasco, que da, sobre todo, pena y vergüenza cuando sermonea en las madrugadas a la luz de la luna del Chiringuito.

La letra D es patrimonio exclusivo del trencilla De Burgos (nuestro editor no quiere que pongamos su segundo apellido), un fiel esbirro del CTA que siempre cumple su función de perjudicar en cada partido, desde hace 6 o 7 años al Real Madrid en sus duelos —demasiado numerosos— contra el club que pagó durante 17 años al vicepresidente del CTA.

La E podría ser perfectamente de Enríquez, primer apellido de Negreira y de su hijo Javier, el famoso acompañador/taxista/coach y decenas de profesiones más, en aras a “facilitar” la neutralidad del colectivo arbitral para el club de la Masía.

Enríquez Negreira e hijo

Entra en la lista con la letra F, con honores y con clarines y redoble de tambores, el célebre “trompetero” Isaac Fouto, más defensor de los árbitros que los mismísimos árbitros, un personaje faltoso y maleducado como pocos, que interrumpe y grita siempre a los demás, y que sigue pretendiendo que todos creamos que Enríquez Negreira era poco menos que un florero durante 24 años como vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros. Quizás piense que está ayudando al Barça con sus peroratas inconexas y absurdas.

Con la letra G, hasta un recién nacido acertaría, bostezando, el Pasapalabra culé: es la inicial de Guardiola y de Gaspart, universalmente conocidos. También la del antiguo directivo Alfons Godall que dijo aquello de “la buena relación con los árbitros ayudó al Barça”. Del periodista Fran Guillén, uno de los más tops antimadridistas. Y, por supuesto de los dos árbitros que robaron dos ligas, en el mismo estadio Heliodoro Rodríguez López de Tenerife, al Real Madrid: Garcia de Loza y Gracia Redondo.

La H, como la D, es monopolio de un árbitro en activo, con la doble H de Hernández Hernández. En este blog de La Galerna ya se han narrado suficientemente sus gestas y cantares favoreciendo siempre descaradamente al equipo de la calle Aristides Maíllol.

Iturralde con la I. No podía ser otro. Inauguró nuestra serie “Vidas de santos”. Nadie olvida sus fechorías en favor del Barcelona y siempre en contra del Madrid, pese a que se retiró hace varios años del arbitraje, aunque sigue atizando diariamente al Madrid, a RMTV y a todo lo que huela a blanco desde su púlpito de la cadena SER.

Iturralde González (Vidas de santos, I)

La letra J la honra por partida doble el patético chiringuitero Jota Jordi, quizás el periodista (¿?) que peor maneja argumentos en favor de su equipo favorito. Cada vez que habla, sube el pan, y convierte cada perorata en favor de la grandeza y pureza culé en un chiste de pésimo gusto y muy mal contado.

La K es una letra poco utilizada en la lengua española. Pero va con todos los honores para un periodista valenciano y profundamente antimadridista, Kike Mateu, que pone el grito en el cielo cuando, según su limitado criterio, el Madrid se ve beneficiado al jugar contra el Valencia, pero que calla cual cobarde cuando su otro equipo, el Barça, expolia descaradamente a los chés. Doble vara de medir para un ser particularmente ácido y agrio, desagradable, cuando se expresa.

La L será mayoritariamente elegida para Jan Laporta, un histrión, comercial de crecepelos del lejano Oeste, capaz de vender a los incautos sacos de arena en pleno desierto. Su defensa siempre consiste en atacar al centralismo, hacerse la víctima, mentar a Franco, a Plaza y a Guruceta. Una respuesta correcta también sería la de un tal Víctor Lozano, personaje odioso y amargado como pocos que dijo aquella falacia de “las 6 ánforas manchadas de sangre” en 2014, en un programa local de TV llamado “La goleada”. En el fondo no es más que un pobre diablo.

La M dispone también de varias respuestas válidas, haremos como en el caso de Clos, incorporaremos al palmarés a su jefe Medina Cantalejo, árbitro —nunca mejor dicho— de la elegancia como el gran Petronio, marcando moda con su jersey de cuello vuelto y un Rolex de varios kilos de peso que le desequilibra al caminar. Fiel a las enseñanzas de Pinocho, se inventó aquello de que Negreira no pintaba absolutamente nada en el CTA, y no ha vuelto a salir para mentir a los medios desde hace varias semanas, pese a que a diario salen informaciones en las que se demuestra que Negreira, por ejemplo, hacía las designaciones arbitrales cada semana, y tenía mucho peso en las decisiones de ascender o descender a los árbitros.

Medina Cantalejo

Daremos espacio para validar con la M la respuesta “Mascaró”, histórico redactor de Sport y que hace unos meses cogió el testigo de Ernest Folch para dirigir dicho tebeo tragicómico. Lluís Mascaró, día tras día, se empeña en absolver a su Barça de delitos y sospechas y se inventa nuevas conspiraciones. Quizás algún día echará la culpa de todas ellas a algún extraterrestre del planeta Saturno.

N de Negreira. Poco más que decir. Como árbitro, todos los jugadores veteranos del Madrid que lo padecieron coinciden en que era de lo más “anti” de la historia. Pero su CV desde 1994 hasta 2018, y en particular, desde 2001 —una odisea en el espacio gangsteril— ha sobrepasado todas las expectativas que se tenían en él, manejando hilos desde las cómodas filas traseras del palco del Camp Nou. Lo de sus 17 años —por lo menos— cobrando barbaridades de dinero por parte del FC Barcelona no ha hecho más que demostrar lo que muchos pensábamos desde hace años: que algo olía muy mal en Dinamarca, perdón, en Can Barça.

Podríamos validar la N de Santi Nolla, director de Mundo Deportivo, que sigue defendiendo en buena medida la gestión de Bartomeu. Y de la Josep Lluís Núñez, el padre del Barça moderno, pero no queremos ser crueles, ya que este último falleció hace unos años.

La O es la de Ovrebo. Y siempre lo será. Un monopolio absoluto e indiscutible. Sin él, el Barça de Guardiola sería aún más trola que nunca. Su atraco en Stanford Bridge fue insuperable, ni siquiera Aytekin llegó tan lejos: era una semifinal de Champions, que abrió paso a un “sextete” que, 14 años después, suena cada día más falso, artificial y robado. Negreira no estaba en la UEFA, pero sí sobrevuelan todavía aquellas sospechas —fundadas— en la época de la publicidad de UNICEF, cuando el jefe del arbitraje europeo Senes Erzik, era también alto directivo en UNICEF. Ahora que caigo, con la E puede ser perfectamente válida la respuesta “Erzik”.

Ovrebo

Precisamente en aquellos años andaba en UEFA la P de Platini, jefe de aquella banda plagada de corrupción. Además del francés, hay “ilustres” periodistas con la P, heraldos incontenibles de antimadridismo como Pérez de Rozas o Joan Poquí, este último especialista en Mundo Deportivo en resucitar cada poco tiempo a Franco y a sus supuestas influencias en los primeros éxitos del Madrid (de las numerosas condecoraciones de su club querido a Franco no habla nunca, curiosamente).

Mención especial merece con esta letra Gerard Piqué, el número 1 mundial en estar involucrado en conflictos de intereses, véanse sus múltiples pasteleos con el equipo de su propiedad, el Andorra, cuyo ascenso a Segunda fue más que sospechoso, con el tema de la Supercopa de España en Arabia (a medias con el presidente de la RFEF, Luis Rubiales), y por si faltase poco, con su Davis Cup, con acuerdos también con La Liga y su presidente, Javier Tebas. Este Piqué era el de “los hilos del Bernabéu”. No se puede tener una cara más dura.

Piqué posando como modelo de peluquería cutre de barrio

Q es una letra complicada, aunque podríamos hacer la picaresca de “contiene la letra Q” y entonces incluir a un adalid del antimadridismo como jugador, como entrenador culé y como seleccionador nacional, Luis EnriQue. Capaz de favorecer la carrera de Eric García llevándolo a Qatar (¡anda!, con Q), por no llevar a futbolistas más adecuados.

La R es la letra inicial de una trilogía prácticamente insuperable, ni las de Star Wars ni la de los Anillos de Tolkien: Rosell, delfín en su momento de Laporta, y pagador durante años de las anualidades a Enríquez Negreira; Rubiales, el “niño de Motril”, haciendo negocios abiertamente con el que fue capitán del Barça, Piqué, y desde 2018 presidente de la RFEF, de quien depende el famoso CTA, que ha ido rejuveneciendo, pero que mantiene a sospechosos habituales como los ya nombrados Medina y Clos, que aprendieron a desenvolverse por los despachos del arbitraje ya desde los tiempos de Arminio y Negreira. Nos faltaba Roures, personaje que lleva manipulando desde hace años el fútbol español desde Mediapro, con su realizador estrella Oscar Lago, aportando al VAR las imágenes que le convienen, que benefician al Barça y perjudican siempre al Real Madrid, además de ser uno de los principales avalistas y “palanqueros” del FC Negreilona. Todo en uno.

Rubiales cara de Messi

Con la S hay un personaje importantísimo, Albert Soler, del que se habla poco y eso que ha sido fundamental en muchos tejemanejes sospechosos, combinando periodos como secretario general del Consejo Superior de Deportes y como miembro activo de la directiva del Barcelona.  Los escándalos de este club como vemos llegan hasta el mismísimo gobierno de la Nación.

Personajes secundarios con la S que merecen ser retratados aquí serían por ejemplo el acosador de familiares de árbitros y redactor del Sport Iván San Antonio, el bufonesco personaje de opereta Cristóbal Soria, otro periodista particularmente ultra como Dani Senabre, o el mítico colegiado que se encargó de poner de patitas en la calle al Real Madrid en una semifinal de Champions, Stark.

La T es para Tebas, el “azote” de la Superliga y que cada 3 tuits que publica nombra sin nombrarlo —o nombrándolo— al Real Madrid, que por intereses como presidente de La Liga le permite absolutamente todo el FC Barcelona (palancas, límites salariales) y que, cuando estalló el caso Barça-Negreira, saltó a la palestra como en plan plañidera diciendo aquello de “¡Ya ha prescrito, ya ha prescrito!” para espantar posibles sanciones a una de las principales vacas lecheras del negocio que preside.

Roures Tebas

La U es territorio de Undiano Mallenco, uno de cuyos principales méritos fue el de eliminar de la lucha por la liga 2013-2014 al Madrid por sus nefastos arbitrajes en los Clásicos. Ya retirado, sigue ahora colocado en el organigrama del CTA con responsabilidades sobre el VAR de Segunda, bajo el cálido manto de Medina y de Clos. Nombraremos también a Rubén Uría, declarado colchonero que es capaz de hacer entrevistas vergonzantes a Leo Messi y de soltar espumarajos en Twitter siempre en contra del Madrid y nunca en contra del club culé, una práctica habitual entre los heraldos atléticos.

Ruego a los lectores que se pongan en pie ante el dueño único de la letra V en este Pasapalabra de nombres propios relacionados con tropelías del Barça: Ángel María Villar, el dueño y señor del Villarato. Reelegido en 2003 gracias a la traición de Laporta al resto de clubes, dueño del arbitraje español durante 3 décadas (con su acólito Arminio como fiel ejecutor) y dueño en buena parte del arbitraje europeo en los años felices de Guardiola y de UNICEF. Pasó una temporada a la sombra, y aún, 6 años después, planea sobre él (y sobre Arminio) el célebre caso Soulé. No se entiende ningún éxito deportivo del FC Barcelona desde que fue elegido presidente de la RFEF allá por 1988 sin la figura de la V de Villar.

Villar, Gaspart y Laporta

Con la X, cómo no, estaría el conductor de la Xavineta, Xavi Hernández. Entre las múltiples frases que le definen, me quedaría con una para describir la catadura moral de este personaje. Al destaparse el pasado 15 de febrero el famoso caso Barça-Negreira, se le hizo a X. Hernández una pregunta al respecto en rueda de prensa: su respuesta no puede ser más reveladora, “en el vestuario hacemos bromas sobre el caso Negreira”. No hay más preguntas, Señoría.

Me ha resultado imposible encontrar a alguien cuyo nombre o apellido empiece con la Y, aunque en la pregunta “contiene la Y”, volveríamos a AYtekin de nuevo o, por ejemplo, a NeYmar, caso que acabó, como tantísimos otros en este club, en los tribunales, por sus fundadas sospechas de amaño en cuanto a las cantidades que se abonaron por su fichaje al Santos.

Acabamos con la Z. Aquí pondremos a un personaje no muy conocido, un periodista mediocre, Oscar Zárate, pero que fue el autor de una frase que ha pasado a la historia por su absoluta ridiculez: Zárate fue el que escribió en Mundo Deportivo, tras el fichaje de Luka Modric por el Madrid en 2012, aquello que resultó tan grotesco como lo de “Peluka Modric, fichaje de medio pelo”. No es delito, ni es corrupción escribir dicha descripción, pero sin duda que resulta ser casi un pecado capital, sobre todo tras repasar el palmarés colectivo e individual de nuestro croata favorito.

 

Getty Images.

7 comentarios en: Pasapalabra culé de nombres propios

  1. Fabuloso
    Yo incluiría en la letra S a todos los personajes nombrados en este excelente artículo pues todos ellos llevan encima un comportamiento similar de
    SINVERGÜENZAS

  2. Con la A, creo que falta Abidal por la compra de órganos. Podría ir tb a la H de hígado, pero esa como bien dice, es exclusiva de HH

  3. Genial . Al ver una de las fotos que ilustran el texto, concretamente la de los Negreira (padre e hijo de), he visto a Anthony Hopkins y Liam Gallagher (Oasis), en cutre y barato -por supuesto-. El parecido físico , en esa imagen, es innegable con el "look" de aquellos celebrities, en algún momento de su vida.
    Con la "Y", y quizás el inefable Athos lo haya desdeñado por su menor protagonismo, podría estar Yuste; Rafa Yuste, vicepresidente deportivo que a punto estuvo de liarse a hostias con el papá de Lio Messi...pregunten a Pepe Kollins...

  4. Sensacional!! Hilarante, mordaz, riguroso, sin complejos. Hay que seguir destapando la verdad después de tantos años de mentiras! Enhorabuena Athos!!!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tweets La Galerna

Se pasó ocho años @antoniohualde despotricando de Bale porque no hablaba español. Ahora le parece que Bellingham en cambio bien... aunque tampoco habla español.

Sin embargo, creo que le entiendo, aunque no comparta su texto.

Estamos ante un escenario -en fútbol y baloncesto- que puede hacer de 2024 el mejor año deportivo de nuestras vidas.
Concentración, humildad y ¡a por ello!
¡VAMOS REAL!

homelistpencilcommentstwitterangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram