Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
Los Diez Koeman (damientos)

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

Los Diez Koeman (damientos)

Escrito por: La Galerna9 septiembre, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días. Inmersos unos en un hondo síndrome de estrés postvacacional, zarandeados otros por la vuelta al cole y sacudidos todos aún por la pandemia, comprobamos aturdidos al alba que en el caso de la prensa deportiva, la cacareada nueva normalidad constituye el mismo bodrio de siempre.

O peor.

Sofocado el bávaro incendio culé lisboeta gracias al burofax pirómano de Leo, poco a poco los rescoldos aún calientes de su esperpéntico sainete comienzan a enfriarse. En breve acabarán tan fríos como los planes de entre semana de Gerard Piqué con Tintín Koeman y la parroquia culé, alborozada y desmemoriada, acogerá de nuevo al Mesías pagano en el seno de su descatalogada Iglesia de monaguillos.

Mientras tanto, las cuatro cabeceras nuestras de cada día regresan a sus orígenes: El sopor.

Portada Sport.

Aunque no parezca que Lionel esté para abrir las aguas del Mar Rojo, sólo el rictus celestial de Koeman subido al monte Sinaí nos invita hoy a esbozar una tibia sonrisa. No tanto por la portada, sino por la sorpresa que genera tanto regocijo con Koeman en la silla eléctrica blaugrana de la que el Txingurri salió chamuscado y el otro acabó hasta por perder el amor de sus vacas. Sólo los más viejos del lugar, parece, recuerdan la bella de etapa de paz, amor, concordia y armonía que protagonizó Ronald en Valencia, cuyo paso se asemejó al de un paquidermo en una tienda de figuritas de porcelana. Ya dijo Joaquín (no sabemos si es verdad, aunque maldad es seguro) que la máxima preocupación de Ronald como entrenador che pasaba porque siempre hubiera vinito en la cena.

En caso de que fuera cierto, se le habría olvidado incluirlo en sus diez mandamientos, todos ellos, por otra parte, tan de andar por casa que se le podrían haber ocurrido incluso a Bartomeu. Ya saben, uno tiene diez mandamientos y otros 7.500 firmas.

Portada Mundo Deportivo.

El que nos ha dejado patidifusos esta mañana es Memphis Depay, que al parecer ficha por el Athletic. Un gran disgusto para el barcelonismo, que tiene tanta ilusión en este señor tan poco leonino en sus tatuajes como en su compatriota Wijnaldum, el holandés que acabó por despertar al Liverpool mientras Lionel, paseando, buscaba setas en Anfield. Qué desiluçió. Ya ni se elucubra con el regreso de Neymar, en tanto en cuanto el nuevo síndrome de Estocolmo azulgrana ha sido copado por Messi, el colmo de los síndromes.

Tan es así que Antoine, lejos del mobbing, marca y asiste con Francia.

Portada Marca.

Si las primeras planas del Mundo Sportivo de allí arriba a la derecha no constituyen ninguna obra de arte renacentista, no piensen ustedes que en la meseta han pintado hoy un par de Boticcellis. Al contrario. Por aquí se han quedado tan pelones como el balón que sujeta Ñíguez a la hora de pensar portadas.

Se agradece el esfuerzo, eso sí, de un contenido exclusivo como es la entrevista a Saúl, exmadridista rebotado, converso recalcitrante como Monseñor Juanfran o el Cardenal Morata.
No dice gran cosa en primera plana, salvo contradecir al Cholo cuando toca ponerse el vestido de plañidera de las despedidas a Mambrú cuando se va a la guerra.

Ñíguez dice que hay plantilla para competir con Madrid y Barcelona, ergo hay presupuesto, ergo hay 120 kilos de lereles para traer a un joven virtuoso luso como Joao Felix a picar piedra en la mina de granito del Cholo. Con estas palabras, inocentes seguramente, Saúl no obstante pone en solfa el gran mantra del Cholismo más allá de un año sin Champions y al otro lo mismo: el presupuesto.

Porque las plantillas, amigo Ñíguez, no se riegan y brotan como los higos chumbos. No. Las plantillas se pagan. De eso sabe algo Diego Pablo, el que más cobra de toda la Liga con permiso de Leo Messi, coitus interruptus mediante.

Portada As.

Apreciamos, por tanto, el esfuerzo periodístico de Marca por brindarnos algo nuevo - aunque sea un Ñíguez- precisamente por destacar la desidia de una Ouija que luce tan pocas ganas de trabajar en su portada como el sastre de Tarzán en su taparrabos.

No sabemos si será lo de Modric, porque seguramente se le ha ocurrido a Manolete en su segundo desayuno, pero lo que sí parece que no caduca por allí es la perecilla.

La que generan en días como hoy estas portadas venidas del sopor más soporífero.

Pasen un feliz día, amigos galernautas.