Arbitró el inglés Michael Oliver. En el VAR estuvo su compatriota Michael Salisbury.
Manejó bien el partido. Un colegiado bastante criticado, pero que no desentona tanto como se dice. Como árbitro inglés permite mucho el contacto y deja jugar al máximo. Celebramos.
En la primera mitad hubo dos caídas en cada área, pero sin nada punible. La primera, cuando Pavard llegó antes que Vini en el 19'. Después, el brasileño le arrebató el cuero a Çalhanoğlu en el 28'. Antes de llegar al descanso vio la primera amarilla del choque el turco por cortar un avance de Bellingham en el 39'.
En la segunda parte, lo más reseñable también estuvoen el apartado disciplinario. En el 79', decisión salomónica: amarilla tanto a Huijsen como a Lautaro por un pique entre ellos. Por último, el central Bisseck vio otra cartulina por golpear con fuerza por detrás a Cucurella en el descuento.
Además, se produjo una de las situaciones que entró en vigor en el pasado Mundial. El jugador sustituido debe abandonar el campo en 10 segundos o el compañero que entra deberá aguardar un minuto de espera. Ya se dio algún caso en partidos de la Copa del Mundo y los futbolistas están avisados.
Oliver, BIEN.
Getty Images











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