Los blancos llegaban al estreno europeo después de la derrota contra el Betis. Tocaba enfrentarse al Inter de Chivu con el centro del campo hecho un erial. El Madrid tendría que trabajarlo mucho para cosechar un buen resultado. Y así fue. Recolectó tres puntos con más esfuerzo del necesario debido al poco acierto blanco de cara a gol. Y a que en el Real Madrid juega Thibaut Courtois.
Mou decidió resolver el cococrash de la media con Valverde, Bellingham y Trent, en un papel más de neurocirujano del pase que de traumatólogo defensivo (salió mal). No parecía una decisión descabellada, desde luego. Junto a Vini y Mbappé estaría Brahim, un futbolista al cual no le da alergia pisar la zona central del campo. En la portería y la defensa, lo esperado.
Antes del comienzo saltó al terreno Figo, pero no para ocupar la banda derecha blanca —ni la del Inter—, sino para entregar la Bota de Oro a Mbappé y el trofeo al jugador revelación de la pasada Champions a Güler.
El Inter comenzó el partido como si el balón fuera suyo. Casi dos minutos retuvo el esférico, tocando y tocando, en un gesto egoísta para con el Real Madrid, cuya presión resultaba estéril. Así llegó la primera ocasión visitante, desbaratada por Courtois. El 9 nerazzurro, Thuram, había rematado a bocajarro. El siguiente córner también nos encogió ligeramente el estómago.
Cuando no tenía el balón, la escuadra italiana presentaba varias falanges posicionadas muy altas. El Madrid respiraba con dificultad y al Inter no le costaba soplar cuando se lanzaba al ataque.
El Madrid estaba con el agua al cuello, sin embargo, se adelantó. Kylian y Brahim acudieron a molestar la salida de balón, el 21 blanco lo pescó, se lo filtró a Mbappé y el francés marcó raso al primer toque. 1-0.
Rondando el 20' Jude birló otro balón y se lo dio a Vini para que lo transportara corriendo hasta la red. El siete se lanzó con el cuchillo entre los dientes por el centro hasta la trinchera rival, pero Pavard sacó el balón.
El siguiente error no lo desaprovecharon los de Mou. Fede se puso la camiseta de Benzema y se fue a por el meta Martínez. El portero no consiguió regatear a Valverde y el uruguayo colocó el 2-0 en el marcador 360º del Bernabéu.
En el minuto 26, la presión blanca propició una nueva ocasión para Mbappé. Salvó el Inter in extremis.
En una pugna aérea, y en offside, Lautaro golpeó en el cuello a Courtois. El belga tuvo que ser atendido, pero pudo continuar. Chivu observaba bebiendo Solán de Cabras.
Pese al resultado, el dominio seguía siendo de los nerazzurri: hasta chutaban rozando el larguero.
Pavard interrumpió un contraataque local mediante la técnica del plantillazo en el pie de Bellingham. Oliver —inglés de fenotipo butcher— no mostró amarilla. Mateu Lahoz, como es habitual, avaló la decisión arbitral. De Carlos Martínez no hablamos por si estáis cenando.
Como repartir salía gratis, al minuto siguiente, otra tarascada a Jude. Esta vez no pudo seguir haciéndose el sueco el colegiado.
La última jugada del primer tiempo fue una incursión nazariana de Mbappé. Josep Martínez repelió con el pie y después evitó el gol de Bellingham en el rechace.
El Madrid pasó de la efectividad absoluta a la impotencia total en ataque
Descanso. El buen juego combinativo del Inter, su dominio, sus ocasiones resultaron argumentos hueros ante la presión y el acierto del Madrid. El fútbol sigue yendo de meterla.
La segunda mitad comenzó con una arrancada de Vinícius, que se coló hasta la despensa, pero no pudo culminar. Después fue Kylian quien no marcó el tercero en una ocasión difícilmente mejorable. Tuvo demasiado tiempo —a diferencia del primer gol— frente al portero y falló. Kylian es mejor cuando no piensa.
El Inter respondió, pero ahí estaba Courtois haciendo de Courtois. La siguiente jugada, remate fuera de Thuram a tres metros de Thibaut.
Los italianos continuaban el asedio, estéril gracias al portero madridista y algún error grosero propio. El Madrid estaba jugando con fuego, fiándolo todo a su guardameta, al fuera de juego y al aprovechamiento de errores del rival.
Brahim garabateó una jugada de fantasía, se introdujo hasta la línea de fondo y centró para que Jude la empujara. Pero el inglés, en lugar de rematar con cualquier parte del cuerpo, optó por controlarla con el hombro, bajarla y chutar. A Josep Martínez le dio tiempo a llegar y evitó lo que parecía inevitable.
El show Courtois continuaba. Lo cual es una buena noticia preocupante, porque el Inter creaba oportunidades con una facilidad irritante.
Después, Mbappé primero desaprovechó un contraataque nítido, retrasando el momento del pase; y luego no marcó una ocasión muy clara. Buena intervención del guardameta español.
Sus compañeros no querían ser menos, ahora fue Brahim quien no acertó a dirigirla a puerta. Tenía a medio equipo solo alrededor. El Madrid estaba perdonando más que la mujer del Fary.
El encuentro era un uff constante, un sobresalto tras otro. Si no fallaban los delanteros, acertaban los defensores. Por este motivo, el resultado no era el propio de un set con tie break.
En el primer tercio del partido, el Madrid se caracterizó por su efectividad. El resto del tiempo, se mostró impotente en ataque.
Entonces ocurrió lo esperado, el Inter al fin marcó gol. Carlos Augusto acortó distancias. 2-1, cuarto de hora por delante y enfado del respetable ante la ineficacia blanca.
Mourinho retiró a Trent y a Brahim y sacó a Tchouaméni y a Diomande. Este último, en su afán por integrarse, falló la oportunidad que tuvo nada más entrar.
Se esperaba que el juego cementoso que suele producir la pareja Valverde-Tchouaméni sirviera, además de para aburrir, para anestesiar el partido hasta su extinción.
El siguiente en ser cambiado fue Vini. Carreras entró varios minutos después porque ahora no te dejan salir si al árbitro no le sale de las gónadas. No marcó el Inter mientras el Madrid estuvo con diez porque Thibaut realizó otra gran intervención.
Espí sustituyó a Mbappé en el último minuto del descuento. En esta ocasión, Oliver le dejó saltar al terreno de juego.
No hubo tiempo para que el Madrid fallase ninguna ocasión más. Final, 2-1.
Partido extraño que supuso los primeros tres puntos en Champions. Con esfuerzo y apenas centrocampistas.
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Camino a ninguna parte. O mucho cambia esto, o tercer año en blanco
No me gusta como caza la perra
3 puntos importantes contra un equipo del bombo 1, lo importante será más adelante, no toca estar ahora a tope. PSG 2 de 9 en Liga y perdió ya un título, y nadie duda q estará también ahí. Recuperamos un jugador lesionado y 4 jugadores para el próximo partido de Champions que parece que nos olvidamos de las bajas de hoy.
Por de pronto, tenemos 3 puntos. Algo que no ocurrió la temporada pasada. Y, contra el otro equipo más potente del grupo.
Cada vez que escucho o leo una referencia al abyecto e indigno Carlos Martínez me sorprendo de que los madridistas no seleccionen en sus tv el audio de Real Madrid TV. Es sencillísimo y hoy además, estaba el gran Luque, el mejor narrador de fútbol sin duda.
Entre el partido del Betis y el de ayer, se han fallado unas 8 ocasiones de gol clarísimas, algunas de empujar el balón, de esas que son gol o gol....
Desastre táctico de Mou, que debió haber sacado antes a Tchouameni para equilibrar y dar temple a un centro el campo horroroso.
El equipo presionó mal y se partía en dos (vuelta a las andadas). Tan sólo Courtois, con otra actuación memorable sostuvo al equipo del desastre.
Aún con la superioridad mostrada por el Inter, si se hubiesen metido alguna de las ocasiones, hubiésemos ganado, incluso con holgura.
Desánimo, porque de momento Mou no ha aportado nada a lo de Xabi o Arbeloa.
Yo no se cómo se vio en la tele, en el campo, fue un desastre. No damos dos pases seguidos. Todo el tiempo metidos atrás, incapaces de robar y cuando el Inter se equivocaba y salíamos a la contra los tres de arriba lo desperdiciaban. Mourinho gestionó mal el partido, buscaba orden o eso dijo y fue todo lo contrario. El público está muy cansado, no tanto de los resultados, sino del juego.
Cush, cuando ves el futbol por plataformas en las que no pagas, no puedes cambiar el audio. O en silencio o con lo que diga el comentarista.
David, yo en los partidos de liga he visto otro equipo muy distinto a las 2 últimas temporadas.
Ayer nos faltaban los que la tocan en el centro: sancionados o recién llegamos o recién salidos de lesión, contra un equipo más hecho y que juega bien
Y aún con ese problema, y jugando muy mal, generamos muchísimo. Fallamos de todos los colores.
Con independencia de los medios que nos faltaban ayer, lo que me preocupa es que vamos a correr demasiado con equipos que sepan tener el balón. Ayer se volvió a partir el equipo y el Inter jugó a lo que quiso.
El medio del campo no existe para el Real Madrid, encima no roban ni una porque no son intensos, ah ? Como es posible que el público presente en el Bernabéu aplauda al final del partido a Vinicius? Un no jugador
Estamos a 9 de septiembre. No se pueden sacar conclusiones tan catastrofistas de la presente temporada por un partido, que además se ganó. Hace falta ver mas al equipo.
Yo creo que Mouriño va a querer controlar mas el juego que lo que se vió ayer. El problema es que la dinámica de estos dos años no se puede cambiar tan facilmente en un mes. En cuanto a este tema, si estoy en lo cierto, el entrenador lo tiene complicado con rivales de categoría por las caracteristicas de los jugadores de medio campo. Vamos a dejar trabajar y a ver si lo consigue
Entiendo la impaciencia por los dos ultimos años tan decepcionantes, pero el mister de esto no tiene la culpa. Es un nuevo proyecto y voto por esperar y ver como evoluciona el equipo
Jose António, claro que hay que tener paciencia y confiar en el míster, pero la gente que va al estadio ha visto mil partidos, no son iniciados, se constata lo que se intuía. Con Xabi ganamos diez partidos y también se intuía. Si no cambias los resultados serán parecidos.
Yebrita, lamento recordar que no tenemos jugadores “que tocan en el centro”. Por tercer año, por obra y gracia de quien gestiona las incorporaciones
Baño total de Chivu a Mou. ¿Que vería el gran José para situar al inútil de Trent en el centro del campo? Al equipo se le empieza a poner la misma cara que en la 24-25 y la 25-26. Las consecuencias de fichar por capricho (Diomandé, 140 kilos en el banco) y no por necesidades del equipo (un mediocentro que sepa sacar el balón jugado).
¡Qué manía! Tenemos jugadores que saben perfectamente tocar el balón en el centro y, ¡hacia adelante! No hacia atrás o a los costados como hacen tantos medios centros tan envidiados. Lo que pasa es que, ayer, no pudieron jugar porque estaban sancionados. Por eso colocó a Trent en posiciones centradas para intentarlo aunque le salió rana pues el british ni estuvo siquiera. De hecho, su actuación en la jugada del gol interista fue para que no volviera a jugar durante mucho tiempo -y, por supuesto, nunca más en el centro del campo-.