Las mejores firmas madridistas del planeta

I + D

Escrito por: Angel Faerna22 octubre, 2015

Quiero agradecer en lugar bien visible, y no en ese estrambote a nuestros artículos que son las respuestas a los comentarios, lo que escribió Manuel Matamoros en uno suyo a mi anterior entrega: “tu artículo evidencia que, a la hora de las proposiciones de carácter general, es difícil pensar como jurista lo que no se sabe resolver en términos filosóficos”. Dios te lo pague, Manuel, y que las autoridades educativas te oigan. Está mi profesión que no le llega la camisa al cuerpo con la entrada en vigor de la desdichada “ley Wert”, que ha reducido en más de la mitad las horas de filosofía que estudian nuestros vástagos entre secundaria y bachillerato. Pronto las Facultades de Filosofía y de Humanidades recibirán tan poca savia nueva que dentro de nada podremos emular a Japón, cuyo gobierno promulgó en septiembre un decreto instando a sus universidades a que se centren en “áreas que satisfagan mejor las necesidades de la sociedad”. Dicho y hecho: veintiséis Facultades niponas ya han anunciado la supresión de sus títulos de Letras. Siento, pues, el peso de la grave responsabilidad que cae s