Buenos días. Sabemos que nos leéis desde cualquier lugar del mundo, aunque una mayoría de vosotros lo haga dentro de los confines del país conocido como España. También sabemos que hay una mayoría de nuestros lectores que tiene esa nacionalidad, la española, y que lo mismo puede decirse de la mayoría de nuestros colaboradores.
Es de presumir, en atención a todo esto, que muchos de vosotros desearéis fervientemente una victoria del equipo de fútbol conocido como la Roja esta tarde frente a Arabia Saudí. El estreno en el Mundial salió rana y devino humillante empate ante Cabo Verde, y se impone recuperar el terreno perdido si se aspira a estar en la siguiente ronda.
También puede ser que un porcentaje no desdeñable de vosotros, aun siendo españoles, aun presumiendo con orgullo de esa nacionalidad, no beba los vientos por el equipo federativo. Es un sentimiento legítimo y, si hay un lugar donde vais a encontrar solidaridad, ese lugar es La Galerna, donde se respetan todas las sensibilidades en torno al combinado de Luis de la Fuente. Ello es así a pesar de que un destacado miembro de ese combinado, Marcos Llorente, negó el otro día, en declaraciones a la Cope, la condición de español a todo aquel que no apoye a esta selección.
A este respecto, nos gustaría aclarar algunas cosas a nuestro estimado Marcos.
La primera es que la imposición de obligaciones allá donde solo debería haber libertad produce una inmediata desafección hacia aquel que las impone, por no hablar de lq desafección hacia las ideas que hay detrás de quien lo hace.
En segundo lugar, querríamos aclarar qué es y a quién representa la selección nacional de fútbol (o la de baloncesto, o la de bádminton, o la de hípica). La selección nacional de lo que sea es un grupo de deportistas que representan a la federación nacional del deporte en cuestión. Eso es un hecho. Dicha federación, que ni siquiera es una entidad pública, suele arrogarse el derecho (entregado en mano por Dios Padre o sabe Él por quién) de representar al país en cuestión, como lo representa la bandera o el himno. Ambiciosa pretensión, a fe nuestra.
La federación, en este caso la RFEF, puede autoproclamarse emblema del país todas las veces que quiera, pero el ciudadano del país en cuestión puede estar de acuerdo con esa autoproclamación o no. En otras palabras, puede aceptar que esa federación (y, por tanto, esa selección) representa a su país, pero también puede libérrimamente decidir que no, que no lo representa, y en consecuencia negar su apoyo a la federación y a la selección que de ella deriva.
Sucede que la RFEF es la entidad de la cual depende el Comité Técnico de Árbitros, entidad putrefacta que ampara el negreirato como mínimo por la vía pasiva, y que la propia selección es con frecuencia instrumento de flagelación mediática a cierto club de este país, club que además ha sido castigado injustamente sin futbolistas en el combinado nacional de cara al Mundial.
Por estas, o por cualesquiera otras razones, cualquier ciudadano español, con pasaporte en vigencia y plenos sentimientos de identidad nacional, puede legítimamente desentenderse de apoyar a la selección federativa, a la que además puede (o no) llamar selección española. La propia selección no parece estar muy a gusto con esa denominación, prefiriendo mediática y sociológicamente la pintoresca designación de “la Roja”.
Libertad.
Por tanto, que gane España. O la Roja. O que no gane ninguna de las dos. Cualquier deseo en este sentido es plenamente aceptable.
Parece en todo caso que, para que puedan ganar, necesitan del concurso de un jugador que ha llegado lesionado a la alta cita del Mundial, y que según sus propias palabras está “muy bien y para lo que quiera De la Fuente” pero “no para jugar noventa minutos”. Aclarémonos, porque lo que quiere De la Fuente, estamos seguros, es precisamente que Lamine Yamal juegue noventa minutos, y si no está en disposición de hacerlo entonces no está “muy bien”. La sensación es que este grupo llega al Mundial en una situación física cogida con alfileres (su otro gran estandarte ofensivo, Nico Williams, también está medio lesionado), y que eso les resta mucha credibilidad como candidatos al título, cosa que, como decimos, es lícito lamentar, celebrar o permanecer indiferente ante ella.
Pasad un buen día.














La Galerna trabaja por la higiene del foro de comentarios, pero no se hace responsable de los mismos
2 comentarios en: Que gane "la Roja" (o no)
Me vetan el comentario por decir que todavía no he visto a ningún jugador de esta selección besar el Escudo de España
Lo han visto alguno de Vds?