El Madrid no puede perder al mejor jugador del mundo. Es decir, Vinicius Júnior debe renovar. Da igual que ya no tenga la misma cara que el niño que vino y que era, como Lola Flores, volcán y brisa. ¿Cómo se va a ir, y menos al Arsenal? No se debería permitir semejante desvarío y no se me ocurre una operación más lose-lose que ésa. Todos saldrían perdiendo, sobre todo él.
Sería como una repetición del error Özil pero a lo bestia. Özil era un jugador especial, de culto, y reemplazable. Vinícius es una reliquia del fútbol de ayer. Su valor es intrínseco: materializa una forma única y genuina de entender el juego, la de los niños, en tiempos donde la pizarra mecaniza a los futbolistas y lo controla todo. El Madrid siempre sobrevive al eclipse de sus grandes estrellas y sin embargo, en un fútbol como el de hoy, donde las diferencias cualitativas son mínimas, perder el caudal de fantasía que representa el 7 brasileño sería un drama.
En la misa del domingo, el cura, que era un franciscano, dijo en la homilía que el 7, en la Biblia, es el número de la totalidad: encarna lo absoluto en comunidad, algo que, trasladándonos a lo profano, podemos entender cuando vemos jugar a Vinícius. Quien multiplica los panes y los peces, como hemos visto a lo largo de estos últimos años, incluso en los peores. Es el futbolista de la plantilla que más ocasiones de gol genera y el que más peligro crea en las defensas de los contrarios. La cuestión de la renovación, por lo que ha trascendido, es una cosa pura y dura de perras: el maldito parné de las primas por renovar y de los derechos de imagen, el asunto crematístico que tiende a indisponer al público contra el jugador porque, no nos engañemos, el tema del dinero sigue siendo un tabú en la psique colectiva española, algo que está mal visto.
Vinícius es una reliquia del fútbol de ayer. Su valor es intrínseco: materializa una forma única y genuina de entender el juego, la de los niños, en tiempos donde la pizarra mecaniza a los futbolistas y lo controla todo. perder el caudal de fantasía que representa el 7 brasileño sería un drama
Sobre todo tratándose de Vini, contra el que han trabajado tanto los medios de comunicación para que, al final, el madridista promedio no lo trague.
Es verdad que ha saltado a la palestra de golpe y porrazo su agencia, Roc Nation, que suena a bufete de supervillanos. Roc Nation esto y Roc Nation lo otro, cuando este asunto además debería ser llevado con la elemental familiaridad que estableció Bernabéu en la praxis del club para con los jugadores: el clásico señorío.
Las cosas pueden ser de muchas maneras distintas y está claro que el Madrid seguirá existiendo con Vinícius o sin él. En esta vida no hay nadie imprescindible y eso también debería saberlo quien le lleve a Vini estos asuntos. No obstante la dirección técnica de Mourinho, la probable llegada de Rodri (¡por fin un organizador, un director de orquesta!) y la distribución lógica de los espacios con otro ala por la derecha (el supuestamente fichado Diomande) significan un escenario nuevo, de crecimiento. No sólo para Vinícius sino para el Madrid, para un equipo que lleva dos temporadas estancado y roto. Renunciar a todas estas posibilidades (y si se concretan esos fichajes susodichos es razonable considerar al Madrid ya como un contender para todos los títulos esta misma temporada) sería también perder dinero.
Las cosas hay que valorarlas por lo que son. Cambiar el Arsenal por el Madrid sólo puede ser un buen negocio para futbolistas muy jóvenes, mediocres o en retirada. Ninguno de estos casos es el de Vini, una súperestrella hecha y curtida en el Madrid, o sea, tanto en el cielo como en el infierno. Cambiar a Vinícius por Mbappé y algún otro extremo pintón es renunciar a la magia por el aburrimiento, y desde luego que hasta ahora Mbappé no ha demostrado en el Madrid mucho más que aquel Vinícius de su primer año con Solari, que era un potro salvaje y desbocado.
No voy a decir que un Madrid con Mbappé no pueda ser campeón, pero sí que con Vinicius ya lo ha sido y, además, entre ambos futbolistas uno parece ir menguando desde su deslumbrante emergencia en el Mundial de Rusia y al otro todavía se le adivina un techo más alto. De Vini podemos presumir que, cuando no tenga la potencia efervescente que tiene ahora, existirá para él la posibilidad de reconvertirse en un 9, por su técnica; de Mbappé sabemos empíricamente que no hay más que la cera que arde, mientras arda.
Quizá el problema sea de fondo e irresoluble y es que con su fichaje el Madrid entró en un callejón sin salida del que no puede salir sin desprenderse de su mejor jugador desde los Jerarcas.
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Vinicius no puede renovar por más dinero del que estaba cobrando, no se lo ha ganado los dos últimos años, Mbappé en su puesto hará bastantes muchos más goles además.
Y otra cosa, el Arsenal para empezar juega en la mejor liga del mundo de la que es actual campeón, en europa ha sido finalista de la última champions, está claro que no hay discusión entre cual de los dos clubs es más grande, pero cambiar el arsenal por el Madrid no es como dice el articulista "para jugadores muy jóvenes, mediocres o en retirada" y si encima le pagan más ya ni te cuento.
Que manía la de menospreciar a un jugador para hacer de más a otro. Decir que Mbappe no ha demostrado más en el Madrid que el primer Vinicius creo que es injusto y hasta un insulto. Si tu argumento es ese, poca defensa tiene tu ojito derecho.