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Juanma Rodríguez: "Soy un periodista de bufanda"

Juanma Rodríguez: "Soy un periodista de bufanda"

Escrito por: Jesús Bengoechea8 mayo, 2015
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Hay transcripciones de entrevistas cuyo sonido ambiente depara grandes ironías. Por ejemplo, el dulce trinar de pajarillos mientras Juanma Rodríguez deja muy escasos títeres con cabeza. El encuentro tiene lugar en un pequeño parque cerca de esRadio, de donde el fotógrafo y yo hemos raptado a Juanma, alejándolo del inflexible pero al parecer solazante yugo de Federico. Nos sentamos en un banco junto unos árboles y a muy escasa distancia de unos columpios infantiles. Juanma es tan locuaz y espontáneo como resulta en sus apariciones televisivas. Pero hay un sólido perfil intelectual bajo la superficie del hombre-espectáculo. (Esto, que quizá Juanma diría medio en broma de sí mismo, yo lo digo completamente en serio). También –me parece- hay un alma cabal bajo la alegre parafernalia de su descaro, un idealismo genuino bajo la mordacidad. No es novedad: nadie sin sensibilidad, nadie sin una visión del mundo de cierto fuste, ha cultivado la sátira.

 

Pregunta: Vamos a empezar por pedirte, como haremos en el futuro con todos los entrevistados en esta sección, que pongas en este papel tu alineación histórica del Real Madrid.

Respuesta: Con mucho gusto pero con un matiz. Lo haré basándome no ya en aquellos jugadores a los que he visto jugar –quizá vi jugar a Amancio pero no me acuerdo- sino en aquellos cuyo juego tengo fresco en la mente. Con dos excepciones. Aunque por edad no le he visto jugar, sería un pecado no poner en la mejor alineación de la historia del Real Madrid a D. Alfredo Di Stefano. La otra es una excepción sentimental, un jugador por el que tengo especial cariño aunque quizá técnicamente no haya sido el mejor central que haya militado en nuestras filas. (Toma un papel que apoya sobre la superficie de mi iPad y comienza a escribir la alineación, conformando un perfecto 4-3-3). En la portería colocaría a Iker Casillas. (En ese momento, sin que la anécdota signifique nada ni para los que piensan que todo ocurre por alguna razón, el bolígrafo escapa de sus márgenes para emborronar mínimamente el iPad. “Coño, te he pintado ahí”, exclama Juanma con la espontaneidad que le caracteriza). De lateral derecho pondría a Juan José, que a mí me gustaba mucho.

P: Pues ya me has sorprendido, incluso antes de llegar a tu central sorpresa. Tengo un buen pero vago recuerdo de este jugador… Jugó en aquel Madrid pre-Quinta que era un poco menor.

R: Sí, puede ser. Insisto en que es el once histórico del Madrid que yo he visto y recuerdo. En el centro de la defensa colocaría a Fernando Hierro, y junto a él a Gregorio Benito, que es el que no tengo más remedio que poner por razones sentimentales. De lateral izquierdo ponemos a Roberto Carlos.

P: Ese yo creo que va a ser universal. No sé si habrá algún entrevistado de La Galerna que, en el futuro, se decante por algún otro.

R: Pues no lo creo, la verdad. En el medio campo formaría con Míchel, Fernando Redondo y Zidane. (Sigue desgranando el once sobre el papel). Quizá me esté saliendo un once muy ofensivo, pero es que lo que pedís es un imposible, ¿sois conscientes de ello?

P: Plenamente.

R: Bueno. Arriba tenemos a D. Alfredo, acompañado por Raúl y Cristiano. (El fotógrafo inmortaliza el folio mientras Juanma se entretiene en poner números del uno al once a los jugadores). Y de entrenador…

P: Déjame pensar, a ver si adivino… (Risas)

R: Y de entrenador no podemos tener otro que D. José Mourinho. Trae, trae, ya te lo sujeto yo (Se pone de pie con el folio en las manos para facilitar la tarea del fotógrafo). Fíjate que me dejo fuera a mitos personales como Juanito, Emilio Butragueño, Hugo Sánchez, Ronaldo el gordito… Muchos genios quedan fuera. Pero no queda más remedio cuando uno accede a esta especie de perversión tuya, con la que tanto vas a hacer sufrir al personal. (Retorna al banco, tras recabar el agradecimiento del fotógrafo).

P: Ten claro, a modo de consuelo, que vamos a someter a la misma tortura a todos nuestros entrevistados.

R: Supongo que en mi once llamarán la atención Juan José y Benito.

P: Quien no llamará la atención, al menos no a nadie que te conozca un poco, es el entrenador que has elegido para llevar a la gloria a este equipo atemporal de leyendas. Hay dos ópticas para juzgar el legado de Mourinho. Una es estrictamente futbolística. Pero también se habla mucho de un legado sociológico tras el paso de Mourinho por el Madrid. Según algunas corrientes de opinión, Mourinho hizo tambalear un cierto complejo en el madridismo, una tendencia a dejarse agredir sin rechistar, un mal entendido señorío. Todo ello con los indudables y graves errores que cometió. ¿Suscribes?

R: El paso de Mourinho hubiera valido la pena aunque solo fuera por uno de sus efectos: el de sacar de quicio al valdanismo. Ese me parece un gran mérito per se. El otro día, precisamente,  tuve una polémica tuitera con el hijo de Angel Cappa. A Valdano quizá menos, pero a Cappa le pone de los nervios la figura de Mourinho. Solo por eso, aunque no hubiera dejado ningún legado deportivo ni moral, ya sería impagable la figura de José Mourinho. Mourinho: tres años, no ha ganado nada pero ha sacado a estos de sus casillas. Con eso, ya valdría todo el dinero que se pagó por él. Pero obviamente no fue solo esto. En el plano estrictamente deportivo, conviene recordar de dónde venía el Real Madrid. Mourinho acepta el reto de venir cuando podría haberse quedado en el Inter donde era un dios, en una situación de lo más cómoda. Pero no. Viene a un Madrid que era sistemáticamente expulsado de la Champions en Octavos. Acepta el desafío de competir con el que según todos los expertos era el mejor Barcelona de la historia. Él le da la vuelta a esa situación deportiva. La yihad antimourinhista le llama despectivamente “semifinalista”. Pero al Real Madrid hay que exigirle que como mínimo logre eso, que esté en semifinales, a partir de ahí no se puede campeonar siempre. De que el Madrid haya llegado 5 años seguidos a semifinales tiene gran parte de “culpa”Mourinho. Y además ganó la Liga de los récords de puntos y goles. A propósito de esto, precisamente, tuve la discusión tuitera con el hijo de Cappa. Porque los cappistas unen a sus múltiples defectos deportivos el de la inoportunidad. Porque resulta que el mismo día en que Mou acaba de proclamarse campeón de la Premier con el Chelsea (el vigésimo segundo título en el CV del de Setúbal), el mismísimo día en que el técnico portugués ha dado al Chelsea la quinta Liga de su historia (tres de ellas, atención, logradas por Mou), tiene a bien el hijo de Cappa escribir en Twitter que los equipos de Mou no pasarán a la historia, que no se les recordará por nada. En línea con aquella famosa frase de Cappa sobre el Madrid del portugués: jugaría así con el carnicero sentado en el banquillo. Y le digo: “hombre, a mí me parece que un equipo que ha marcado 121 goles y ha superado los 100 puntos sí pasará a la Historia; el que precisamente no pasará a la Historia es el Real Madrid que entrenó Vadano”. Y fue ahí donde se lió. Y estoy de acuerdo en que, en un plano moral, Mou ayudó a recuperar el orgullo de sentirse madridista. El Madrid estaba, antes de su llegada, pasando por una crisis de espíritu, motivada (creo) por el goteo, la gota malaya, el chirimiri de ese antimadridismo que tanto énfasis pone en recordarle al madridismo precisamente lo que es el Real Madrid. Porque esa es otra de las grandes paradojas. Óigame, si aquí el madridista soy yo. No me digas  a mí lo que es el Real Madrid, porque probablemente yo lo conozca un poquito mejor que tú.

Juanma Rodríguez entrevista

P: Sí, pero ellos son quienes te dicen cómo tienen que ser las cosas en el Real Madrid. Y a ti te dan ganas de decirles: “oye, mira, si los madridistas quisiéramos aceptar consejos sobre cómo tiene que ser el Real Madrid, no acudiríamos presurosos a los antimadridistas precisamente”.

R: Exacto. Es eso de “caballeros dan la mano”. No, perdona, si te meten el dedo en el… (Se frena). Si te dan una colleja, tienes que responder.

P: “El dedo en el ojo” no era quizá la metáfora más atinada. Por eso te has frenado, ¿no?

R: No lo era,no.

P: Ya que lo mencionas, lo del dedo en el ojo estuvo mal.

R: Mal no. Muy mal.

P: ¿Y no le faltó pedir perdón? Pero de verdad, no como lo hizo, con aquel vago comunicado donde se disculpaba “exclusivamente” ante los madridistas.

R: Probablemente. Bueno, probablemente no. Seguro. Le faltó el reconocerlo. Lo dije en la televisión en su día. La reacción de Mourinho fue lamentable. ¡Pero pasaron muchas cosas ese día! No obstante, es mejor no hablar de todo esto porque desgraciadamente Tito Vilanova ya no está entre nosotros. Hay que cerrar el tema admitiendo que Mourinho estuvo muy mal y careció de reflejos a la hora de reconocerlo.

Una de las paradojas es esto del antimadridismo explicando a los madridistas cómo tiene que ser el Real Madrid.

P: ¿Qué porcentaje del éxito de la Décima le corresponde a Mou? Porque están los que son más papistas que el Papa y le dan al portugués la mayor parte del mérito, por encima del propio Ancelotti…

R: No. La Décima es de Ancelotti y ya está. Eso es como cuando Capello decía que la Séptima era suya. No, oiga, la Séptima es de Jupp Heynckes. (Para un momento para despedirse del fotógrafo. Le aviso de que es un gran madridista, pero que su mujer –la del fotógrafo- lo es aún más. “Muchos besos a tu mujer”, le grita al fotógrafo cuando este desaparece más allá de los columpios).

P: Ya que hablamos de varias de ellas, ¿cuál de las Champions del Madrid es tu favorita? ¿Cuál te hizo vibrar más?

R: Indiscutiblemente, la Décima.

P:  ¿Más que la Séptima?

R: Vamos a ver. Yo con la Séptima lloré. Lloré porque eran treinta y dos años, y porque el antimadridismo estaba desatado recordándonoslo. Una nueva paradoja: tipos cuyos clubes no habían ganado jamás la Copa de Europa achacaban al Real Madrid que llevara treinta y dos años sin ganar… ¡la Séptima! Perdone, oiga, pero nuevamente no es usted el llamado a dar lecciones en este sentido. Pero vamos, que lloré. Porque hacía muchísimo tiempo que el Madrid no la ganaba.

P: Tú, por edad, vivías cuando ganamos la anterior, en el 66, la del Madrid ye-ye. Pero eras un niño muy pequeño. Es imposible que te acuerdes.

R: Exacto, yo tenía cuatro años (soy del 62) pero no me acuerdo de nada. La Séptima fue tremenda. Pero no hay nada como la Décima. El gol de Sergio Ramos es, en el terreno futbolístico, lo más parecido a un orgasmo que he experimentado en mi vida. Es la más importante de las que he vivido.

P: Habrás visto ese video que circula por internet con reacciones al gol de Ramos en diferentes lugares del mundo...

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