Hoy no hay Negreiras, Negreiritas, Negreilonas ni gaitas, hoy sólo hablamos del Real Madrid. El sábado se consiguió, ante un enorme Osasuna, el vigésimo entorchado nacional de la historia blanca. Con este título, el Real Madrid es el actual campeón de Liga, de España, de Europa, del Mundo y de la Supercopa de Europa, hito que nunca se había conseguido en la historia del club. Además, nuestro equipo ha conseguido alcanzar los seis títulos seis posibles de clubes en la friolera de 15 meses y 20 días, plazo que tampoco se había conseguido antes.
Este Madrid, denostado por muchos, machacado por la prensa acosadora de chavales (Vinicius es el paradigma), criticado por muchos madridistas, que no tiene gestión deportiva, en el que manda la dinojunta, que no ficha a nadie, que tiene un entrenador trasnochado, que tiene jugadores cojos, viejos y desarraigados, ha conseguido lo que ningún Madrid de la historia había obtenido antes. Cosas veredes, Sancho amigo, que diría el manco.
Este Madrid ha alcanzado el cénit de la excelencia, como lo alcanzó el Madrid de leyenda de Di Stéfano. Curiosamente han seguido patrones similares; una serie imparable de Copas de Europa, una concatenación de títulos (el Madrid de antaño también fallaba en Copa, sólo hay que ver que GENTO sólo tiene 2 en su palmarés) y, además, se ha puesto la guinda del pastel, golear al Barcelona en su casa, igual que aquél, por cuatro goles (igual diferencia que el 1-5 de 1963) con la misma autoridad en Europa que el de ayer y con las mismas críticas (se decía que el Madrid tenía una defensa de alpargata). Triunfando contra el poder establecido y contra los favores políticos y públicos al Barcelona (recordemos las tres recalificaciones de Franco para salvarles de la desaparición, las condecoraciones y el reguero de títulos nacionales que tuvieron en su época).
Este Madrid ha alcanzado el cénit de la excelencia, como lo alcanzó el Madrid de leyenda de Di Stéfano
También se ha repetido un patrón histórico del que nadie habla. Cuando el Barcelona eliminó al Real Madrid en la sexta edición de la Copa de Europa (1960/61) con los infaustos arbitrajes de Mr. Ellis y Mr. Leafe (anulando 4 goles legales al Madrid en Barcelona), acto seguido se jugó el partido de liga en el Camp Nou y ganamos 3-5. Ahora, después del robo con premeditación, alevosía (no nos podíamos defender) y nocturnidad del Camp Nou en liga, tocó jugar la Copa de España y les endiñamos un glorioso 0-4.
Los mismos patrones, las mismas hazañas, los mismos hitos futbolísticos separados por 60 años de historia. Este Madrid de Kroos, Modric, Benzema, Cristiano, Bale, Casemiro, etc será igual de recordado que el de Di Stéfano, Rial, Santamaría, Puskas, Gento y compañía. A los vinagres de las derrotas en Girona (Di Stéfano también perdía en Valladolid) a los amantes de los cromos, a los viudos de tal o cual posición, a los canteranistas de porque hay que subir chavales sí o sí), y a todos los madridistas les pido una cosa por su bien… DISFRUTEN, disfruten de este equipo, porque es muy posible que pasen otros 60 años hasta poder ver otro igual.
Disfruten de esta generación de jugadores, disfruten de la regeneración juvenil de Vinicius, Rodrygo, Camavinga, Militao y demás chavales (igual que pasó con los Pirri, Amancio, Velázquez, Betancort, Grosso…), disfruten del Real Madrid. Les voy a dar otro argumento para el goce y el disfrute general. El Madrid de los gloriosos 50/60 consiguió 6 Copas de Europa en once temporadas (1955/56 a 1965/66). Si por un casual del destino (y por jugar a esto del fútbol, vaya) el actual Real Madrid consiguiera la orejona esta temporada, habrá obtenido 6 Copas de Europa en DIEZ temporadas (2013/14 a 2022/23) con lo que no sólo habría igualado al recordado y añorado Madrid, sino que incluso lo habrá superado. Una cosa de locos que sólo nos queda disfrutar mientras dure porque, amigos míos, esto no será para siempre, algún día fallarán y dejarán de ganarlo casi todo siempre, y hay que estar preparados para ello.
Disfruten de este equipo, porque es muy posible que pasen otros 60 años hasta poder ver otro igual
Mañana la penúltima etapa antes de la final, el City de Guardiola y Haaland (recuerdos a sus viudos/as) acecha Chamartín en la ida de la semifinal de nuestra competición fetiche. Eliminatoria difícil, muy difícil (como las últimas cinco), que será competida y que no creo que se resuelva en Madrid. Máxima confianza en el equipo, apoyo incondicional (la busiana del martes debe ser gloriosa) y si no se gana… NO PASA NADA. La temporada blanca ya es sobresaliente, no hagan caso a la canallesca y al antimadriismo. Tres títulos en el curso y seis en 15 meses y 20 días es para celebrar, no para criticar.
Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡hala Madrid!
El Real Madrid ha jugado 5 eliminatorias de semifinal de Copa de Europa contra equipos ingleses, ganando 3 y perdiendo 2.
La dos semifinales de Copa de Europa jugadas contra el Manchester City fueron las de 2016 y 2022, que acabaron con la conquista de la Copa de Europa por el Real Madrid.
El R. Madrid ha jugado 31 eliminatorias de semifinal de Copa de Europa, ganando 17 y perdiendo 14.
El Real Madrid ha jugado 20 eliminatorias de semifinal de Copa de Europa jugando el 1º partido como local, ganando 12 y perdiendo 8. Además, ha jugado 21 eliminatorias de semifinal de competición europea jugando el 1º partido como local, ganando 12 y perdiendo 9. Pero para más información, ha jugado 48 eliminatorias de semifinal de competición oficial jugando el 1º partido como local, ganando 28 y perdiendo 20. Por lo que jugar el primer partido en Chamartín no ha sido tan malo.
Benzema ha marcado 4 goles en los últimos 4 partidos de Copa de Europa jugados y ha marcado 15 goles en los últimos 15 partidos de Copa de Europa disputados.
Nuestro balear puede jugar su partido total (amistosos incluidos) nº 300 on el Real Madrid.
1.- El Manchester City Football Club participó por primera vez en Copa de Europa en la temporada 1968/69, cayendo en 1/16 de final contra el Fenerbahce turco.
2.- La actual es la 13ª temporada del Manchester City en Copa de Europa.
3.- El Manchester City cayó la temporada pasada en semifinales contra el Real Madrid. Aún no ha ganado la competición.
4.- El Manchester City ganó la Premier League la temporada pasada.
5.- Actualmente es 1º en la clasificación de la Premier League con 82 puntos, con una diferencia de 1 punto frente al Arsenal.
6.- El Manchester City, en sus últimos 5 partidos oficiales, ha ganado 4 y ha empatado 1, con 12 goles a favor y 4 en contra. Lleva una racha de 17 partidos consecutivos sin perder.
7.- El Manchester City, como visitante, de los últimos 5 partidos, ha ganado 4 y ha empatado 1. No ha perdido en los últimos 8 partidos jugados como visitante.
8.- En Copa de Europa, Gabriel Jesús (3), De Bruyne (2), Dzeko, Kolarov, Agüero, Sterling, Foden, Bernardo Silva y Mahrez (1) son los goleadores del Manchester City al Real Madrid en Copa de Europa.
9.- La fase de grupos del Manchester City en Copa de Europa: 4 victorias y 2 derrotas.
10.- Josep Guardiola se ha enfrentado al Real Madrid como entrenador en 21 encuentros (14 con el Barcelona, 2 con el Bayern Munich y 5 con el Manchester City) con un balance de 12 victorias, 4 empates y 5 derrotas.
11.- Los goleadores del Manchester City esta temporada en todas las competiciones son: Haaland (51), Julián Álvarez (16), Mahrez (15), Foden (14), De Bruyne (9), Gundogan (7), Bernardo Silva y Grealish (5), Stones, Rodri, Aké (3), Joao Cancelo (2), Rubén Días, Lewis y Palmer (1).
12.- Jugadores que han jugado en Real Madrid y Manchester City: Anelka, McManaman, Robinho, Adebayor, Javi García, Brahim Díaz, Danilo y Negredo (no llegó a debutar en partido oficial con el Real Madrid pero jugó 7 partidos amistosos).
9 victorias y 1 derrota, 24 goles a favor (2,4 goles por partido) y 7 en contra.
Goleadores: BENZEMA (10), Rodrygo (5), Marco Asensio (4), Vinicius y Fede Valverde (2), Kroos y Modric (1).
Asistentes: Vinicius (6), Carvajal (3), Rodrygo (2), Kroos, Modric, Benzema, Fede Valverde y Lucas Vázquez (1).
Tarjetas: Carvajal (5), Militao (3), Fede Valverde, Nacho y Camavinga (2), Casemiro, Vinicius, Lucas Vázquez, Mendy y Benzema (1).
Expulsados: Ninguno.
1º tiempo: 9 goles; 2º tiempo: 15 goles; prórroga: 2 goles.
Gol más tempranero: Modric (minuto 6).
Gol postrero: Benzema (minuto 96).
El R. Madrid ha remontado 2 veces para ganar el partido y no le remontaron.
Mayor goleada: 2 de noviembre de 2022, Copa de Europa, R. Madrid-Celtic, 5-1, goles de Modric, Rodrygo, Marco Asensio, Vinicius y Fede Valverde.
2 goles de penalti marcados y ninguno recibido.
1 hat trick (Benzema).
3 dobletes o más (Benzema —2— Rodrygo ).
Partido con más goles (6): 2 de noviembre de 2022, Copa de Europa, R. Madrid-Celtic, 5-1, goles de Modric, Rodrygo, Marco Asensio, Vinicius y Fede Valverde.
El R. Madrid ha marcado gol en los 10 últimos partidos de Copa de Europa jugados como local.
Getty Images.
La vida es una sucesión de ciclos encargados de recordarte cada mañana que sigues vivo. Para saber si eres feliz tienes que haber sido infeliz y viceversa, si no, no puedes ser realmente consciente de que lo que sientes es mejor o peor que lo que sentiste.
En nuestro ciclo vital blanco hemos habitado en las profundidades varias veces y no fue nada cómodo. Unos recordarán los durísimos años setenta, otros los treinta y dos sin Copas de Europa. Yo, Álvaro Martín Gallego, millennial, recuerdo la época tras la Novena como ese lugar al que no quieres volver y sabes que volverás; el segundo día de guardería; el próximo entierro; el próximo ciclo vital. Diez aterradores años en Europa donde Morientes nos hizo llorar, Nedved descabelló un glorioso proyecto o Rafa Benítez nos chorreó.
Nada mejor que volver a lo oscuro para celebrar la luz del presente. Reminiscencias que nos hagan disfrutar mucho más el ahora, ya que el después, sea antes o después, nos traerá de nuevo los monstruos y fantasmas. Es ley vital. Volvamos a 2003.
Ronaldo, que venía de silenciar Old Trafford en una noche mágica, medio lesionado en el banquillo. Del Bosque titubeando. Si Nazario sale antes, ganamos. Un palo y aquel penalti fallado por Figo. La imagen de Hierro corriendo tras Nedved nos anunció el inicio del fin de los Galácticos. No volveríamos a pisar semifinales hasta la llegada de Mourinho.
Un Morientes cedido y Giuly parecían Benzema y Vinicius dopados. Nosotros con Borja y Guti en el medio, Mejía en la defensa. No sé quién defendía en ese equipo. El ilusionante Madrid de Queiroz se venía abajo. Entrábamos de lleno en el túnel.
Gravesen como único mediocentro, Beckham desplazando a Figo de la banda derecha. Raúl Bravo de lateral derecho. La última bocanada de Del Piero y nos elimina Zalayeta en la prórroga. Es un partido que, literalmente, he borrado de mi mente como Jenny borró esa infancia en Alabama.
Lo siento como el peor año de fútbol de mi vida, salvo por el debut de Robinho. Florentino acabó dimitiendo y el entorno alrededor del equipo era Chernobyl. No le conseguimos meter un gol a un triste Arsenal en 180 minutos. Todo se resume en Gravesen de pivote y Raúl Bravo de central. Fin de la era Galáctica.
Entramos en la era Calderoniana con Cassano, Ronaldo y Beckham fuera del equipo. Capello con el látigo y un trivote mágico con M. Diarra, Emerson y Gago.
Makaay era de esos delanteros que te hacían dormir peor que cuidando un bebé con gases. Equipo feo con el archienemigo Van Bommel haciendo de las suyas. ¡Qué mal me caían esos alemanes! Eso sí, ese año nadie olvidará aquella maravillosa y loca Liga.
Seguía la maldición de Octavos. Yo me ilusioné con Schuster, como muchos otros madridistas. Ese año, el Barcelona nos hizo el pasillo. Pero la de Champions fue una de las derrotas más duras dadas las expectativas creadas. Ni el gran Drenthe nos salvó. Robinho ya no parecía tan bueno y Aquilani parecía Roberto Baggio.
Boluda haciendo el boludo. Chorreo. Inolvidable Xabi-Mascherano-Gerrard frente a nuestro Gago-Lass. Creíamos que Sneijder era el nuevo Di Stéfano, pero le gustaba demasiado la noche. Fin de Calderón, vuelve Florentino.
Algo estaba cambiando, Cristiano y Kaká… pero tampoco. Equipo raro, nadie atacaba por la derecha y unos jóvenes Garay y Albiol eran nuestros centrales. Higuaín y su maldición en Champions. Lass seguía siendo nuestro timón. Lisandro parecía Benzema y Pjanic Beckenbauer.
Año 1 de Mourinho y volvemos a semifinales, las primeras en ocho años. Fue durísimo perder contra el Barcelona. En la ida, Negreira se puso el uniforme negro para expulsar a Pepe por una falta sobre Alves que no era. Sigo sin entender cómo pudo durar tanto tiempo Lass como mediocentro titular del Real Madrid en las grandes citas. La máquina de Mou todavía no estaba 100% engrasada.
El Madrid de los 100 puntos. Esto ya era otra cosa. Equipazo con Xabi, Di María, Ozil, Benzema y Cristiano. Alaba y Kroos andaban por ahí haciéndonos daño. Aquella tanda de penaltis con el balón de Ramos al quinto anfiteatro. La derrota más dolorosa de Mourinho. De rodillas, no lo merecimos.
La máquina de Klopp nos pasó por encima en la ida con cuatro goles de Lewandowsky y estuvimos a punto de pasar con un remate final de Ramos. Tercer y último año de Mourinho, él nos enseñó el camino. Muchos pidieron la cabeza de la mayoría de aquellos jugadores que después esculpieron una década de ensueño.
Diez años… y después… después llegó Ancelotti, el minuto 93 y aquel famoso testarazo; once de trece semifinales y cinco de nueve trofeos. ¡Quién me lo iba a decir a mí aquella noche que me emborraché sólo en la cocina de la casa de mi novia tras la derrota frente a la Roma! ¡Qué bonitos se ven los años felices tras diez años de fracasos!
Un nuevo ciclo lúgubre y temible me está esperando tras la puerta, no sé cuando vendrá pero tardará en borrarme esta amplia sonrisa.
Getty Images.
Cayó la Copa y hubo final. No la habría, nos decían. Mitad porque así lo pensaban quienes tras marear con flechas y pizarras daban campeón al Madrid. Empezó la cosa inmediatamente después de ducharse en el Camp Nou cuando aquello del 0-4. Muchos veían inevitable, y dolorosísimo, el desenlace del torneo. Les había fallado su Barça. Osasuna era un equipo de waterpolo.
La otra mitad porque no hay título del Madrid sin ninguneo del adversario. Previo o posterior. Aquí y en Europa. Sin necesidad de flechas ni pizarras. Los vencidos son equipos viejos. O tiernos. O de señores gorditos. Buenos futbolistas, y no siempre, que no estuvieron a la altura. Acumulaban bajas y enfermedades. El Madrid tuvo suerte. El árbitro… Incluso eso.
Total, que pocos pensábamos que pasaría lo que pasó. Que el campeón debió arremangarse para ganar la 20. No se dejen engañar: han sido contadísimas las finales que se han ganado con la gorra. El Madrid, los Lakers, todos.
Y vuelve la Copa de Europa. Bueno, el Madrid. El otro juega la Champions. En estas semifinales hay tres equipos de Copa de Europa, el Madrid y los italianos, y uno de la Champions, invento posterior. La realeza, la historia son otra cosa. No se compra: se tiene o no. Lo que sí tiene el rival es un magnífico equipo que representa a las fuerzas del mal. Y conviene recordarlo.
El City son los jeques, el fútbol dopado, el abuso, el vivir al margen de la Ley. Como su primo el ejemplar PSG, no vive de sus recursos propios. No camina pues sujeto a las mismas reglas. Y no hay manera de que reinen en Europa. Por dinero y por consentimiento, la final de la Champions debería ser siempre City-PSG, en plan bucle. El mal consentido. El Madrid sale pues en defensa de la Humanidad futbolística. Una vez más.
El City son los jeques, el fútbol dopado, el abuso, el vivir al margen de la Ley. Como su primo el ejemplar PSG, no vive de sus recursos propios. No camina pues sujeto a las mismas reglas. Y no hay manera de que reinen en Europa
La Cátedra vuelve a dar favorito al City. Un día acertarán. La inversión es enorme y cada año se juega el torneo. Ser fuerza del mal te permite disponer de formidables futbolistas, reforzarte sin pestañear un año sí y más el siguiente. Es un gran equipo lo que le permite disputar al Madrid el partido de Europa. Tradicionalmente lo juegan el Madrid y otro. El año pasado fue el Liverpool. El Madrid y otro. Pues eso.
La incógnita en el Madrid es qué pasará con Camavinga, si seguirá de lateral o pasará al centro del campo. Rodrygo ha reventado el tablero. El 4-4-2 triunfal de hace un año ha cedido ante la magia del brasileño que aúna fútbol y goles. Camavinga lateral supone disponer de tres en el centro entre Valverde, Kroos, Modric y Tchouaméni. Camavinga centrado da paso a Nacho y permite dos entre esos cuatro. No veo fuera a Rodrygo. Decisión interesante.
La incógnita en el Madrid es qué pasará con Camavinga, si seguirá de lateral o pasará al centro del campo
A Guardiola le gusta inventar. Lo más sería que juntara arriba a Haaland y Julián Álvarez, estupendo delantero. Supondría sentar a Bernardo Silva o Grealish, pues De Bruynne, Rodri y Gundogan parecen inamovibles. Y estará Vinicius que probablemente sería más feliz en Inglaterra. Está tremendo el tío, bordó la final de Sevilla. Esta eliminatoria es también un gran mano a mano entre él y Haaland, tan letales, tan distintos. Los dos delanteros de moda en Europa.
El otro sigue siendo Mbappé, claro. ¿Qué pensará estas vísperas? Que es joven y llegará su momento será un buen consuelo. Podía andar por Valdebebas preparando esta semifinal. No se animó. Su realidad fue marcar ayer un gol al Troyes, en la Liga francesa. Ganaron los suyos 1-3.
Felicidades. A él, su cuenta corriente, su mamá, su papá, su abogada, el presidente Macron —eres el ejemplo de la Francia multicultural, no puedes irte, le dijo — los jeques dopadores… Felicidades también pues en nada todos juntos volverán a ganar su Liga.
Getty Images.
Buenos días. Parece que fue ayer. Bueno, es que de hecho fue anteayer, aunque ya apenas queden restos mediáticos de la Copa del Rey ganada por el Real Madrid ante Osasuna. Las portadas de hoy lo pasan prácticamente por alto, en parte por el triunfo de Carlos Alcaraz en el torneo de Madrid, en parte porque la inmediatez de las semifinales de Champions borran las referencias al pasado por cercano que sea, y mayormente porque todo esto le viene pintiparado a la prensa para escaquearse de loar al Madrid, cosa que por lo general evitan. Les encanta hablar del Madrid, pero odian hablar BIEN del Madrid.
Esta tendencia se refleja en las portadas del día, donde las referencias a la Copa son tangenciales y las del gran choque ante el City, ¡que ya es mañana!, solo adquieren caracteres de primera plana en uno de los cuatro jinetes del Apocalipsis, y puede que no sea ninguno de los que estáis pensando.
Sí, amigos. Mundo Deportivo es el único de los cuatro que va con todo con la gran cita de Champions de mañana, y que lo hace tomando partido no por el equipo español en liza, lo cual quedaría peligrosamente cerca del fascismo, sino por el Manchester City de su idolatrado Guardiola, cuya calva reluciente copa el Mundo Deportivo de hoy en instantánea que no hace justicia al de Sampedor, quien normalmente es mejor parecido que Crispín Klánder.
Habla Mundo Deportivo en todo caso de “El reto de Pep”, que es exactamente el que todos tenéis en mente, sin que quepa por tanto otorgar a Mundo Deportivo el menor mérito en materia de originalidad: el reto es eliminar al Madrid y llegar a su segunda final de Champions para poder aspirar a ganar dicha competición después de un cholón de miles de millones invertidos. Ya le toca. Al fin y al cabo, el petróleo no es para siempre, y en algún instante se cerrará el suministro inagotable de dólares procedente del mismo. La comunidad científica lleva décadas alertando acerca del peligro de agotamiento de los combustibles fósiles. Estos son por definición no renovables, lo cual aboca al género humano a la búsqueda de formas alternativas de energía y al Manchester City a coronarse en Europa de una puñetera vez.
Para lograrlo, Guardiola ha dejado a un lado la fidelidad a ese estilo futbolístico al que juró fidelidad eterna cuando el modelo lo era todo y el marcador era un impostor. Ahora el marcador es lo que manda y el modelo es a lo sumo Sean O’Pry. En esa búsqueda de réditos deportivos fehacientes, más allá de relatos efectistas, Pep ha abrazado un estilo distinto, directo y práctico, el que mejor se acomoda a esa bestia parda que es el motosierras noruego. Sí, digámoslo sin ambages: Pep ha abrazado el mourinhismo. Eso está muy bien si le sale bien (ya es hora), pero tendrá que hacer el pino puente dialéctico para justificar la renuncia a sus dogmas si no hay fruto en el cese del talibanismo.
Para que no haya fruto, está el Madrid, desahuciado una vez más para el choque de mañana por prensa y exfutbolistas ingleses como Wayne Rooney pero con la ilusión de volver a dejar en la cuneta al máximo favorito (¿por qué no admitirlo?), es decir, al City. Rooney y otros acrecientan la pose de matones cuanto más miedo les da el Madrid, y en esa escala del pavor a lo blanco están las agujas a punto de estallar.
Marca se felicita por el triunfo de Alcaraz al que antes aludíamos (le felicitamos nosotros también, porque es de ley y por su madridismo), al tiempo que dedica su espacio superior a elogiar el Madrid de Florentino como un ejemplo de “rentabilidad deportiva, económica y social.” No podemos estar más de acuerdo, pero entonces ¿por qué se trata diariamente al club como si fuese un desastre?
Os dejamos con el resto de portadas de la jornada. Pasad un buen día.
Benzema toma la Copa de las manos de Felipe VI, se gira parsimoniosamente y la eleva con la naturalidad propia de quien se ha limitado a cumplir con su deber. Medio estadio ruge, el otro medio asiente con lo que se antoja aceptación de un fatum inexorable.
Apenas cinco minutos antes, el último arreón rojillo ha salido fuera, aún no sé cómo, y Rüdiger ha espoleado a las masas con un gesto de rabia. Está justificado el gesto del alemán porque el segundo tiempo ha sido un padecimiento, con un Madrid dominado por los de Arrasate y la angustia de un sinfín de centros lloviendo desde una y otra banda, y Alaba, Militão y Carvajal multiplicándose en los despejes. Tras un pase genial del recién ingresado Asensio, Vinicius se ha quedado solo ante Herrera y ha pecado de exceso de generosidad, que es algo de lo que es posible pecar en el fútbol y en la vida, sin que Benzema haya llegado al remate. Habría sido el gol de la tranquilidad que el partido nunca llegará a tener, ni siquiera con el segundo gol de Rodrygo, que ha subido al marcador como saliendo de la nada. En el Madrid salir de la nada es salir de las botas de Vinicius, que por enésima vez había apurado la línea de fondo para que la cosa desembocara en un rechace que el otro brasileño embocó.
Antes de eso, denuedo sin pericia por parte del Madrid y chutazo desde fuera del área de Torró, que casi no celebró (?) en virtud de su condición de canterano. Ni cotizaba el gol del canterano del Madrid al Madrid, como también entraba en las apuestas que al comienzo del segundo tiempo el Madrid sufriría. Siempre lo hace, diluyendo en este caso el buen hacer de una primera parte jugada espléndidamente por Osasuna pero en la que los blancos perdonaron. Registramos en ese apartado la impecable falta de Alaba al travesaño (mi hijo no había podido verlo porque una señora insistió en pasar a su asiento justo cuando el austriaco se disponía a lanzar) y la sensacional jugada de Vini con deslumbrante dejada de Rodrygo a Karim y el paradón de Herrera. Del lado pamplonica ya sabemos: Militão resbalando aparatosamente -se diría que exageró las volteretas para subrayar que había sido un resbalón- para que Abde la picara y Carvajal la sacara providencialmente.
Todo esto había tenido lugar ante la efervescencia de un fondo blanco incansable con media Galerna desgañitándose en júbilos desafinados, con Athos Dumas y Jorgeneo, con el escribidor que nada más sentarse por primera vez tuvo que volver a ponerse de pie para celebrar el tempranero tanto de Rodrygo. Se había escapado Vini por la banda con dos culebreos furiosos y se la había dejado limpia a su compatriota, que había inaugurado el marcador nada más comenzar para que el escribidor se preguntara cómo era posible la suerte de empezar tan bien y sin que pudiera preguntarse cómo era posible acabar tan bien porque aún no conocía el final por simple incapacidad para interpretar la señal.
Solo ahora, volviendo a Madrid en el coche de Athos, es de hecho capaz de interpretarla. El fondo blanco donde se diluye, los cánticos iniciales, la expectativa y los nervios en todo lo alto. Es antes aún de que suene el himno y el Rey salude desde la tribuna de autoridades. La gente aún se acomoda en los asientos y de pronto esa cara. Topan las miradas y sabes que le conoces de algo pero no sabes de qué. Las redes sociales tienen estas cosas, y desembocan en el abrazo de muchas conversaciones que aún no habían sido selladas en el mundo físico. Va de blanco, como todos, pero él lo luce con una legitimidad incontestable porque es el hijo de Juanito. Solo ahora comprende el escribidor que está todo hecho, que los nervios y los temblores posteriores son accidentes por los que vale transitar porque son parte del viaje, pero han sido innecesarios, superfluos. Omisibles. El madridismo de las redes tiende a aludir de manera tópica al espíritu de Juanito. Solo ahora comprendo que no teníamos nada que temer estando como estaba a nuestro lado algo mucho mejor: la sangre y la carne de Juanito.
Para mí, esta siempre será la Copa de Roberto.
Getty Images
Muy, pero que muy, buenos días, queridos amigos galernautas. ¿Qué vamos a decirles nosotros que ustedes ya no sepan de sobra? ¿No sale el sol por la mañana y se pone al atardecer? ¿No quema el fuego y moja el agua? ¿No gana el Real Madrid otra final para seguir llenando de gloria su sala de trofeos precisamente como quien quema y moja, o más bien empapa? Así que sale el sol esta mañana y parece no ponerse nunca, de tanto no haberse puesto tantas veces en este imperio.
Tal que así lucen las portadas mesetarias este domingo de celebración. Marca decide una opción más clásica, pero sin duda infalible, al captar la alegría del equipo en su conjunto (vean las notas de todos ellos) al ritmo del levantamiento de Copa de Karim Benzema, mientras que As centra su atención (y cómo no, la nuestra) en los protagonistas absolutos de la victoria: Vini y Rodrygo, Rodrygo y Vini, o como titula nuestra crónica de la final, Rodryvinismo campeón. Dos jóvenes sobradamente preparados. Dos brasileños de excepción. Dos integrantes de los Boyz II Men o de cualquier otra boy band de voz melodiosa y soul encantador, de estribillo perfecto y enganche adolescente.
Lo de Vini ayer con Moncayola rozó el abuso. No sabía el jugador de Osasuna dónde meterse, por dónde ir, hacia dónde correr, ni cómo tapar. Fue un volcán en erupción el brasileño por la banda izquierda, suya más que de otro futbolista en el mundo, le pese a quien le pese, sobre todo a aquellos que aún siguen torciendo el gesto y afeando su conducta mientras lo tuercen menos y afean casi nada las patadas que sufre, los insultos, las vejaciones y la provocaciones. Queremos tanto a Vini... Tememos por él casi en cada partido, que se convierte en un juicio sumarísimo a sus modos casi antes de empezar, como si rivales y prensa estuvieran esperándolo afilando dientes y cuchillos. Pese a esto, Vini baila, y cada vez lo hace mejor, más veloz, más ajeno a las leyes de la física, más cercano a la velocidad de la luz, casi imperceptible para el ojo humano, demasiado humano.
Lo de Rodrygo no fue menor. Ese chico tiene ángel. Sus goles cada vez son más de enjundia decisiva y su presencia en el campo augura siempre un regate inesperado, una conducción elegante y punzante, y hasta un sacrificio en defensa que completa una paleta musical que poco a poco se ha vuelto imprescindible en la delantera del Real Madrid. Suyos fueron los dos goles de la victoria contra Osasuna, suyo fue el MVP del partido y suyo es nuestro corazón tan blanco.
"A Copa dos Reis", titula As. "¡Que Copa mais linda", titula Marca. Y casi escuchamos la letra de una canción suave y melodiosa que llega desde Ipanema, que tocan y cantan João Gilberto, Jobim, Caetano Veloso y hasta Roberto Carlos, el del millón de amigos, y también el otro, el nuestro, el mejor lateral de la historia, que también debe de tener un millón de amigos, si no más. ¿No lo oyen? Es el mar y su rumor. Es otro título para el Real Madrid. Es la vida mostrando su ciclo natural en este domingo calmo.
Hay que reconocerle el gesto a Mundo Deportivo y lo decimos (por esta vez) sin ironía. La opción más fácil -también más vergonzosa, pero a estas alturas de la película la vergüenza no se sabe ni dónde está para algunos- era haber optado por recluir toda mención a la final de Copa en los altos, en los bajos o en los laterales de la portada, como si la cosa no fuera con ellos, como si habláramos de algo que no hubiera existido, no, por favor, por D10s y la virgen (de Montserrat, se entiende).
Pero ha sucedido -ha vuelto a suceder-, y Sport opta por aquello de esconder la vergüenza y salir con no sabemos qué sobre Raphinha, sea quien sea, mientras "informa" de que "los blancos se llevan el título con sufrimiento", no menor sin duda que el sufrimiento de los hacedores de Sport al comprobar que los blancos, en efecto, se han llevado el título.
Y como ha sucedido y la noticia es relevante, o mejor, como es la noticia más relevante de la información deportiva de hoy en España, Mundo Deportivo ha dicho adelante y deja arriba en pequeñito lo que no merece otra cosa y que Sport agranda casi para la risa. Bravo, Mundo Deportivo, aunque sea por esta vez. Sí, Copa blanca. Y radiante, y a ritmo de soul, o de bossa nova, o de rock and roll, porque todos los estilos nos gustan si están ejecutados con verdad, intención y coraje, si sirven para bailar lo que Vini baila y lo que Rodrygo canta.
1ª COPA DE S.M. ALFONSO XIII, 1905
Liguilla. Jornada 2 y FINAL: 18 de abril de 1905
En Madrid (Tiro de Pichón)
MADRID FC - ATHLETIC CLUB
1-0, Prast, 70´
Primera Copa en la historia del club blanco. El Madrid FC derrotó en las semifinales al San Sebastián Recreation Club en una magnífica tarde de Alonso, que anotó un doblete. En la final esperaba el Athletic, vencedor de las ediciones de 1903 y 1904. El partido fue muy igualado y lo decidió Prast con un gol en la segunda parte tras buena jugada de Parages. Los jugadores fueron premiados con once medallas de oro regaladas por el presidente merengue Carlos Padrós.
2ª COPA DE S.M. ALFONSO XIII, 1906
Jornada 2 y FINAL: 10 de abril de 1906
En Madrid (Hipódromo)
REAL MADRID FC - ATHLETIC CLUB: 4-1
Prast, 2-0; Parages, 3-0; Prast, 4-0; Parages; 4-1 Uribe
Los blancos revalidaron el título del año anterior con gran superioridad. En el primer encuentro de la liguilla superaron al Huelva Recreation de los siete británicos (cinco ingleses, un escocés y un irlandés) por 3-0. De nuevo se jugaron el título contra los vascos del Athletic y en esta ocasión la balanza estuvo más desnivelada. El Madrid FC dominó el choque y ganaba 4-0 hasta que Uribe hizo el tanto del honor. Volvió a destacar Prast con dos tantos, los mismos que Parages.
3ª COPA DE S.M. ALFONSO XIII, 1907
FINAL: 30 marzo de 1907
En Madrid (Hipódromo)
MADRID FC – CLUB VIZCAYA 1-0
1-0, Prast, 80´
Tercer entorchado consecutivo, lo que provocó que el Madrid FC se quedase con el trofeo en propiedad. Participaron más equipos y el cuadro madridista empezó mal al caer con el Vizcaya en la liguilla. Los vascos, a su vez, perdieron con el Vigo y se produjo un empate en la clasificación. Capitalinos y vizcaínos se vieron las caras en la final y ahí el Madrid FC hizo valer su experiencia. Prast, héroe de las primeras copas, desniveló el marcador y la afición merengue explotó de euforia en el Hipódromo.
4ª COPA DE S.M. ALFONSO XIII, 1908
FINAL: 12 de abril de 1908
En Madrid (O´Donnell)
MADRID FC – SPORTING DE VIGO 2-1
Neyra 41'; 2-0 Revuelto; 2-1 Posada 85´
El Madrid FC era el rey de Copas y en 1908 conquistó por cuarta vez el torneo. El Athletic bilbaíno declinó participar y la competición fue un cara a cara entre los madridistas y el Vigo Sporting. En un campo embarrado, los merengues se adaptaron mejor que los gallegos con Berraondo, siendo la estrella del choque. El cubano Neyra y el guatemalteco Revuelto firmaron las dianas de la victoria.
5ª COPA DE S.M. ALFONSO XIII, 1917
FINAL (desempate): 15 de mayo de 1917
En Barcelona (La Industria)
MADRID FC – ARENAS DE GUETXO 2-1
Suárez 20´; 1-1 René Petit 75´; 2-1 Álvarez 113´
Nueve años tardó el conjunto merengue en alcanzar la quinta Copa. Fue una edición larga porque el Madrid FC necesitó de un desempate ante el Sevilla, dos ante el España de Barcelona y uno en la final contra el Arenas. Sin Bernabéu, lesionado, el triunfo blanco se basó en un espléndido Teus en la portería y un magistral René Petit en el campo. El francés firmó el empate con una genialidad y Álvarez en la prórroga sentenció.
6ª COPA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, 1934
FINAL: 6 de mayo de 1934
En Barcelona (Montjuic)
MADRID FC – VALENCIA CF 2-1
Vilanova 48´; 1-1 Hilario 71´; 2-1 Lazcano 73´
Después de las decepciones en las finales de 1929, 1930 y 1933, el Madrid FC, en plena República, pudo desquitarse en 1934. En las rondas previas se deshicieron del Osasuna, Athletic Club tras dos desempates, y el Betis. En la final hubo que remontar el tanto de Vilanova y, en apenas dos minutos, Hilario y Lazcano dieron la vuelta al choque. El as de aquella final fue Samitier, mito blaugrana recién llegado al equipo blanco meses antes.
7ª COPA DEL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA, 1936
FINAL: 21 de junio de 1936
En Valencia (Mestalla)
MADRID FC – FC BARCELONA 2-1
Eugenio 6´; 2-0 Lecue 12´; 2-1 Escolá 29´
Una Copa histórica por lo sucedido en Mestalla y porque fue el último partido del fútbol español antes de la Guerra Civil. El Madrid FC dejó en la cuneta al Arenas, Athletic y Hércules antes de desafiarse con el Barça en la final. Los espectadores que acudieron al estadio valenciano vieron una exhibición antológica de Ricardo Zamora. Una parada a disparo fuerte y seco de Escolá evitó la prórroga en el último minuto.
8ª COPA DEL GENERALÍSIMO, 1946
FINAL: 9 de junio de 1946
En Barcelona (Montjuïc)
REAL MADRID CF – VALENCIA CF 3-1
Barinaga, 2-0; Pruden 40´; 3-0 Pruden 52´; 3-1 Gorostiza (p) 81´
Diez años después de su último torneo copero, el Real Madrid trajo consigo de vuelta el trofeo a la capital. El camino durante la competición fue brillante y en la final un Valencia muy potente en la época tampoco pudo frenarlos. Pruden sacó a relucir todo su instinto de gol y a la hora de partido el equipo de Quincoces ya ganaba por 3-0. ‘Bala Roja’ Gorostiza recortó distancias pero no pudo evitar la victoria merengue.
9ª COPA DEL GENERALÍSIMO, 1947
FINAL: 22 de junio de 1947
En La Coruña (Riazor)
REAL MADRID CF – RCD ESPAÑOL 2-0
Vidal 106´; 2-0 Pruden 109´
Los pupilos de Baltasar Albéniz revalidaron el título en unos tiempos en los que al Real Madrid se le resistía la Liga. La trayectoria copera fue más empinada y los capitalinos sufrieron para eliminar al Racing de Ferrol y al Real Betis. La final tampoco fue nada sencilla y se tuvo que recurrir al tiempo extra. Vidal y Pruden hicieron los goles y el Real Madrid terminó con nueve jugadores y el conjunto perico con diez tras las expulsiones de Molowny, Corona y Celma.
10ª COPA DEL GENERALÍSIMO, 1962
FINAL: 8 de julio de 1962
En Madrid (Santiago Bernabéu)
REAL MADRID CF – SEVILLA CF 2-1
Diéguez 48´, 1-1 Puskas(p) 77´, 2-1 Puskas 89’
Alfredo Di Stéfano solo ganó una Copa a lo largo de su vida deportiva y fue esta. El Real Madrid tuvo apuros en semifinales porque el Barça ganó en el Bernabéu y debió remontar en el Camp Nou. En la final se vieron las caras ante un Sevilla en el que militaba el exmerengue Mateos. A falta de quince minutos el cuadro blanco perdía, pero apareció Puskas con un doblete para certificar el título.
11ª COPA DEL GENERALÍSIMO, 1970
FINAL: 28 de junio de 1970
En Barcelona (Estadio Nou Camp)
REAL MADRID CF – VALENCIA CF 3-1
Pirri 19´ (p), 1-1 Jara 21´ (p); 2-1 Planelles 60´, 3-1 Fleitas 68´
La undécima Copa llegó en el Camp Nou en un clima de antimadridismo con muchos valencianistas y culés en las gradas. Invicto durante la competición, los blancos eran favoritos en la final contra el Valencia, pese a que durante el duelo cayeron lesionados Grosso y Amancio. Los dos sustitutos, Planelles y Fleitas, cuajaron una sensacional actuación y dejaron huella, anotando los goles decisivos.
12ª COPA DEL GENERALÍSIMO, 1974
FINAL: 29 de junio de 1974
En Madrid (Santiago Bernabéu)
REAL MADRID - C.F. BARCELONA 4-0
Santillana 6´, 2-0 Rubiñán 47´, 3-0 Aguilar 50´, 4-0 Pirri 83´
La Copa de la revancha ante el Barça. Los culés en Liga endosaron un doloroso 0-5 en Chamartín y los blancos se vengaron en la final copera. En el camino hacia la final, el Real Madrid sentenció los encuentros con grandes goleadas en su feudo. El equipo azulgrana, sin su técnico Rinus Michels, en el Mundial de Alemania, no fue rival. Santillana, Rubiñán, Aguilar y Pirri lograron los tantos, y Zoco en su último partido fue el encargado de alzar la copa al cielo de Madrid.
13ª COPA DEL GENERALÍSIMO, 1975
FINAL: 5 de julio de 1975
En Madrid (Vicente Calderón)
R. MADRID - ATLÉTICO DE MADRID 0-0
El Real Madrid vence en penaltis por 4-3
Real Madrid: Amancio, Pirri, Rubiñán, Aguilar, Del Bosque (fuera)
Atleti: Gárate, Alberto, Becerra. Irureta (parado) y Salcedo (larguero)
La Copa de Miguel Ángel. Un asa de aquel trofeo pertenece al guardameta gallego, que fue fundamental en el triunfo blanco. Antes, en cuartos, el Real Madrid realizó una gesta remontando a la UD Las Palmas el 4-0 encajado en el Insular. La final fue un derbi contra el Atleti en el Vicente Calderón. En el tiempo reglamentario el arquero orensano realizó paradas de mérito, pero la definitiva fue en la tanda de penaltis al parar el disparo de Irureta.
14ª COPA DEL REY, 1980
FINAL: 4 de junio de 1980
En Madrid (Santiago Bernabéu)
REAL MADRID CF – CASTILLA CF 6-1
Juanito 20´, 2-0 Santillana 41´, 3-0 Sabido 59´, 4-0 Del Bosque 62´, 4-1 Álvarez
67´, 5-1 García Hernández 80´, 6-1 Juanito 82´
Una fiesta blanca se produjo en el Santiago Bernabéu. Una final histórica por el enfrentamiento entre el primer equipo merengue y su filial, el Castilla. En semifinales los dos tuvieron que remar mucho para acceder al choque por el título. El Real Madrid se deshizo del Atleti por penaltis y los castillistas del Sporting en El Molinón al vencer por 1-4 y hacer inútil el 0-2 de la ida. El equipo de Boskov no tuvo piedad y derrotó a sus compañeros por 6-1.
15ª COPA DEL REY, 1982
FINAL: 13 de abril de 1982
En Valladolid (Estadio Nuevo Zorrilla)
REAL MADRID CF - SPORTING DE GIJÓN 2-1
Jiménez (pp) 4´; 1-1 Ferrero 36´; 2-1 Ángel 57’
Dos años más tarde, los merengues levantaron la decimoquinta en Valladolid. El Real Madrid disputó tres rondas y tanto los cuartos como las semifinales fueron un hueso duro. Una solitaria diana de Gallego ante el Atleti a domicilio otorgó el billete a semis, donde se impusieron a la Real Sociedad por penaltis. En la final apareció un jugador silencioso pero de labor elemental en la media como Ángel para anotar el gol resolutivo.
16ª COPA DEL REY, 1989
FINAL: 30 de junio de 1989
En Madrid (Vicente Calderón)
REAL MADRID CF - REAL VALLADOLID CF 1 - 0
Gordillo 5'
Dos semanas después de conquistar la Liga, el Real Madrid de Beenhakker culminaba el doblete. Elche, Sporting, Celta y Atleti fueron las víctimas merengues en las eliminatorias. La final, además, supuso la despedida de Camacho, Gallego, Maceda y el técnico neerlandés del cuadro capitalino. El choque contra el Real Valladolid en el Vicente Calderón fue más soso que espectacular, y con el gol a los 5’ de Gordillo quedó visto para sentencia.
17ª COPA DEL REY, 1993
FINAL: 26 de junio de 1993
En Valencia (Estadio Mestalla)
REAL MADRID CF - REAL ZARAGOZA CF 2 - 0
Butragueño 29´; 2-0 Lasa 78´
Una semana más tarde de la segunda infausta tarde en Tenerife, los merengues rompieron una sequía de más de dos años y medio sin títulos. En aquella edición remontaron al RCD Mallorca un 2-0 en octavos y padecieron lo indecible en Atocha tras ganar en la ida por 4-0. En semifinales derrotaron al Dream Team con una excepcional victoria en el Camp Nou por 1-2. En la final un Real Madrid muy preciso acabó con las esperanzas del Real Zaragoza gracias a los tantos de Butragueño y Lasa.
18ª COPA DEL REY, 2011
FINAL: 20 de abril de 2011
En Valencia (Mestalla)
FC BARCELONA - REAL MADRID 0-1
Cristiano Ronaldo 103´
Una Copa memorable por el escenario, el rival y la batalla en el césped. Previamente, el Real Madrid solventó con autoridad las rondas contra el Real Murcia, Levante, Atlético de Madrid y Sevilla. En Mestalla se midió al Barça de Guardiola, que conquistaría poco después la Liga y la Champions. El encuentro fue fantástico y repleto de tensión hasta el último instante. La estrella fue Cristiano Ronaldo con su impecable cabezazo ante Pinto.
19ª COPA DEL REY, 2014
FINAL: 16 abril de 2014
En Valencia (Mestalla)
FC BARCELONA - REAL MADRID 1-2
Di María 11´, 1-1 Bartra 69´ 1-2 Bale 85´
Tres años más tarde y en el mismo terreno de juego el equipo dirigido por Ancelotti volvió a dejar sin Copa al Barça. Una final para siempre en la memoria por la acción impresionante de Bale en el 1-2 por la banda izquierda en la que rompió a Bartra y batió por abajo a Pinto. Solo se dejó el Real Madrid un empate frente al Olimpic de Xátiva en La Murta en su trayectoria copera. El resto fueron triunfos en ambos choques ante Osasuna, RCD Espanyol y Atlético de Madrid.
20ª COPA DEL REY 2023
FINAL: 6 de mayo de 2023
En Sevilla (La Cartuja)
REAL MADRID 2 - CA OSASUNA 1
1-0 Rodrygo 1’ 1-1 Torró 58’, 2-1 Rodrygo 70’
La vigésima Copa blanca con la rúbrica del triunfo en la final ante Osasuna y actuaciones primorosas de Rodrygo y Vinicius. Un torneo en el que se evocarán en el futuro las remontadas del Real Madrid en octavos, cuartos y semifinales. Primero cayó el Cacereño con un gol de Rodrygo; en octavos el Villarreal por 2-3 tras ir ganando los amarillos 2-0 al descanso; en cuartos, el Atleti, que vencía por la mínima en el Bernabéu y acabó sucumbiendo por 3-1; y en semifinales el Barça, que asaltó el coliseo blanco en la ida pero en la vuelta fue claramente derrotado por los madridistas por 0-4.
Getty Images
Tanta mofa y escarnio, tantos memes, execrables, viles e intolerables burlas racistas, tamañas tropelías con silbato, cuantísima leña y más leña, trash talking y aún más leña han hecho de Vini un monstruo. Le temen. Le sufren. Les aterroriza. Aglutina las iras de un antimadridismo que hoy se ha despertado rojillo en los rincones más insospechados de España, de Teruel a Ceuta, pasando por Xanxenxo y Guarromán.
Lógicamente el muchacho sale a mil revoluciones por los campos de la piel de toro. Y así, enraged, Vini sólo necesitó 50 segundos para deshacer la defensa navarra como quien se toma tranquilamente un pacharán en la calle Estafeta. En sulfurarse tardó un poco más. Prendió la mecha un piscinazo que, como buen carioca, tiene estas cosas. Picardía lo llaman cuando el del lío es Leo. El caso es que su zambullida resultó bastante neymariana, algo burda, lejos del ballet clásico con el que nos deleitaba Mijatovic cuando se desplomaba súbito en el área.
Vini se levantó y encaró como un resorte y el central de Osasuna quiso disfrutar de la patente de corso de la que gozan los más agrios bucaneros de la Liga a la hora de tocar los nísperos al mejor jugador del campeonato. Le acarició la cabeza cual perrito y se montó un belén con aroma Partizán que pudo haber acabado peor de como acabó.
Y todo gracias a Lucas Vázquez. Dicen que la excelencia de la psicología es aquello de un psiquiatra argentino mostrándote el camino, pero esta noche fueron las dulces palabras templadas con suave acento galego del de Curtis las que, por un instante, calmaron a Vini, por momentos un dios del balompié, una deidad mitológica, completamente enfurecida.
Sin embargo, al descanso, la marimorena amenazó de nuevo tras un desfile de peinetas de unos cuantos gentlemen pamplonicas en el anfiteatro del túnel de vestuarios. El caso es que Vini pudo decir algo y el Chimy Avila -del que dijo mi hija Clarita que debe de tener tatuado hasta el culo- salió como una furia en busca de gresca. De nuevo fue Lucas Vázquez, El Pacificador, salvó la situación. Agarró al Chimy amistosamente del cuello, se lo llevó de la bulla, departió con unos y otros y quedó para tomar otros cuantos pacharanes en la calle Estafeta cuando acabara todo este embrollo. Probablemente los ojos inyectados en sangre de Rüdiger dándose por ahí un garbeo también tuvieron que ver algo.
Más tranquilo en todo caso, tanto o más veloz y certero, sería el propio Vini quien resolviera otra vez las dificultades ante un aguerrido Osasuna, que empató el partido de punterazo desde Cintruénigo. Una carrera loca de Vini hasta la línea de fondo, fondísima, un acelerón del estudiante gamberro de la clase, el del walk-man y las gafas de sol, que aprovecharía, como al principio, el alumno aplicado, el de la carpeta plastificada y las gafas graduadas con cuerdecita para que no se pierda, Rodrygo Goes.
Aunque esta noche la Copa, para el profesor, que fue Lucas Vázquez.
Getty Images
Arbitró José María Sánchez Martínez, del comité murciano. En el VAR estuvo Jaime Latre.
Correcta labor del colegiado en un partido muy intenso y con gran ritmo durante casi los 90 minutos.
Le faltó señalar alguna falta más, como una clara sobre Rodrygo en el 43' en una acción prometedora.
En la primera mitad amonestó a Moncayola en el 20' por sujetar a Vinicius, a David García en el 37' por agarrar de la bota a Benzema, a Militão por obstrucción sobre Budimir en el 40' y a Vinicius por protestar en el 45'.
La segunda mitad tampoco bajó el ritmo de amarillas, aunque estuvo bastante acertado en dichas penalizaciones. En el bando visitante la vieron Barja por protestar en el 83' e Ibañez por derribo a Vinicius en el 93'. Mientras que en los blancos fueron para Camavinga en el 74' por patada abajo a Rubén Peña en el 74', Valverde por una entrada a Barja en el 89' y Courtois por perder tiempo en el 93'.
Sánchez Martínez, CORRECTO.
Getty Images
Courtois: 6,5. Se mostró muy seguro.
Carvajal: 7. Mal con balón, pero salvó dos ocasiones manifiestas.
Militão: 4. No está bien de un tiempo a esta parte. Muy despistado.
Alaba: 6,5. Atento y rápido pese a venir de lesión.
Camavinga: 6,5. De menos a más. En el centro del campo aportó tranquilidad.
Tchouaméni: 4. Algo espeso con balón y tal vez debió cubrir mejor la frontal en el gol de Torró.
Kroos: 6. Quizás el centrocampista que mejor interpretó el partido en el Madrid.
Valverde: 5. No estuvo preciso, pero trabajó mucho.
Rodrygo: 9. Si marcas dos goles en una final está todo dicho.
Benzema: 6. Participó bastante en el ataque, pero le faltó suerte con el gol.
Vinicius: 9. Desniveló la final con sus continuas internadas. Decisivo y desequilibrante.
Rüdiger: 6. Aportó tranquilidad.
Modric: 6. Pausó el partido.
Asensio: sin tiempo.
Ancelotti: 6. Final ganada. El equipo no entró bien en el segundo tiempo, pero ganó y mejoró el juego con el primer cambio.
Getty Images