Temo que nadie me crea cuando lo cuente. Y temo que me falten las palabras para hacer justicia a lo que vieron mis ojos en aquel entonces.
Yo vi a Cristiano Ronaldo convertirse en el Genio de la Victoria marcando 450 goles para el Real Madrid. Vi a Gareth Bale, al Galés Volador, rozar las estrellas en Kiev con la punta de su bota y cabalgar el viento en Mestalla. Vi a Karim Benzema convertir el césped en lienzo y sus piernas en pinceles, lo vi dibujar obras de arte en el marco blanco de un campo de fútbol.
A los héroes que desaparecen los dioses los transforman en constelaciones. A partir de ahora habrá que escudriñar los cielos para ver juntos de nuevo al Genio de la Victoria, al Galés Volador y a Karim Benzema transformado en Estrella Polar y en Cruz del Sur; marcando goles los tres a Ganímedes, Orión y a Casiopea, haciendo de la bóveda celeste el Santiago Bernabéu en aquellas noches que son patrimonio de la eternidad. Convertido el terceto (Bale, Benzema, Cristiano) en signos del zodíaco del horóscopo madridista en el cual nacer bajo el signo de Cristiano traerá tesón y grandeza, bajo el de Bale otorgará nobleza y fortaleza de espíritu; pero serán más afortunados aquellos quienes vengan al mundo arropados por la estrella de Karino. La más radiante de todas, la que nunca se apaga ni en las noches más oscuras.
“Vamos a hacer algo muy bonito en el Bernabéu, que es ganar.“ Karim será para siempre nuestra estrella de los deseos.
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Arbitró Isidro Diaz de Mera, del comité castellano-manchego. En el VAR estuvo Muñiz Ruiz.
En los primeros minutos de encuentro se produjo la jugada más polémica del partido con un penalti señalado a Kroos en el 9' por mano. Una pena máxima infame por reglamento, que estipula que es penalti por tener los brazos abiertos y ocupando un espacio, pero que esperemos pronto la IFAB cambie por el bien del sentido común en el fútbol. Por lo demás, el daimieleño estuvo muy tiquismiquis a la hora de dejar sacar rápido algunas faltas que mandó repetir por no estar supuestamente el esférico en el lugar adecuado.
En la segunda mitad otro penalti fue lo más reseñable. En esta ocasión a favor del Real Madrid tras un manotazo de Yuri al rostro de Militão en un salto dentro del área. Además, el lateral se llevó tarjeta. Las otras amonestaciones tuvieron como destinatarios a Ceballos en el 55', Sancet en el 57' y Carvajal en el 84', este último tras una alevosa patada a la tibia de Yuri que mereció sin duda la cartulina roja y consiguiente expulsión. Por último, se anuló un gol a Vinicius por fuera de juego claro del brasileño en el minuto 79.
Diaz de Mera, DISCRETO.
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Al poco de comenzar el partido, decidió el Negreirato Revisited que lo emotivo de la despedida a Benzema no ameritaba una tregua de su guerra contra el Real Madrid. Hace jornadas que no hay nada en juego, por lo que sólo el aborrecimiento puro y duro (que es proverbial, pero se ha visto acrecentado desde que el Madrid se ha personado judicialmente en el BarçaGate) pueden justificar el penalti que se señaló por mano de Kroos, de espaldas al balón y sin tener idea de dónde estaba este. Se lo paró Courtois, que hace de estas gestas trámites cotidianos.
Pero el Madrid no tardaría en animarse. Vinicius se marcó una carrera centelleante y Rodrygo principió a inquietar por la derecha, todo ello con el ánimo obvio y desacomplejado de poner en bandeja goles a Benzema. Sin embargo, el que estuvo cerca de marcar fue el propio Vini con una gran maniobra en la frontal, coronada con un disparo raso que forzó a Unai a una gran estirada.
El partido avanzaba con esa cosa deslavazada de la laxitud de quienes se juegan poco o nada, y no obstante Courtois hubo de volver a emplearse en un trallazo de Yuri. En el Madrid mandaban Kroos y Camavinga, en particular un alemán tan atinado en el pase, corto y largo, como lo lleva estando toda la campaña. Ceballos acompañaba algo, pero ninguno de los mencionados hasta el momento parecía capaz de zafarse de la melancolía que impregnaba todo. Se iba Karim. Se va Karim. Se habrá ido cuando acabemos de teclear esta crónica que escribimos mientras seguimos el juego y lloramos un poco. Los chicos no lloran y menos aún si tienen que combinar esa actividad con alguna otra, imagínate otras dos. Thibaut debió sacar la manopla a pasear de nuevo, ya fuera para repeler un tiro de Iñaki Williams, ya para espantar con un aspaviento las ganas de derrumbarse. Y casi marca el propio Karim al borde del descanso, pero ya la línea se había superpoblado de rojiblancos ingratos que no parecían dispuestos a dejarse golear en aras del homenaje. Carvajal remató de cabeza fuera antes del silbido del intermedio. Carvajal no había salido aún en esta crónica, pero estaba tan triste como el que más.
Se notó que el Madrid volvía sin tensión tras el descanso, atenazado por la pena. Ceballos perdió lastimosamente una pelota taciturna también, y aunque el gigante belga detuvo el primer remate de Sancet no pudo hacer nada en el rechace. Poco después volvió a hacer una parada descomunal ante Iñaki Williams.
Se fueron Ceballos y Camavinga dando paso a Tchouaméni y Asensio. La gente no sabía si aplaudía a Ceballos para que no se fuera, a Asensio por irse (o a pesar de irse), o si debían abstenerse de aplaudir mucho bajo la sombra del fantasma de rango superior que era la pérdida de la leyenda del 9. ¿Importaba mucho todo lo demás en comparación con eso? ¿Importaba quedar terceros en lugar de segundos?
Los minutos pasaban y el nudo en la garganta era nudo en el juego, pero estaba en el orden del día que la despedida fuera redonda, suponiendo que alguna despedida pueda serlo. El árbitro señaló penalti en un manotazo en la cara de Militão. Si lo de Kroos era penalti, esto lo es mil veces más. Benzema enfiló los once metros por última vez vestido de blanco. Sería también el último balón que tocara porque Ancelotti, cuidadoso con los detalles, ya contaba con sustituirle en cuanto marcara, si es que lo hacía. Fue sustituido, y con eso queda todo dicho. Con eso y con el Bernabéu gimiendo el adiós de un mito a quien, esta vez, el título no le queda grande.
El partido siguió como ahora siguen nuestras vidas. Esperemos que sobre estas últimas, en cambio, queden muchas cosas por contar y ganas de contarlas. Pero no será hoy.
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Se va Karim. Posiblemente nadie en la historia del fútbol haya unido igual estética y eficiencia. Fue a la vez artista de culto y conquistador del mundo, la Velvet y U2 en uno, Rohmer y Spielberg, Roberto Arlt y Ken Follet.
Supo ser gregario que se abnegó a la sombra de una estrella omnímoda hasta que el astro se fue, y vio claro el momento de asumir el papel principal. El escudero de la estrella se convirtió en la estrella misma con un ansia que no hacía presagiar su callada aceptación del rol anterior. Parecía nacido para el segundo plano, para el paladar exquisito y no para las masas. Cuando el amo de las masas dejó de someterlas desde abajo (solo en el fútbol se da esa subversión), porque se fue, de pronto se supo que a Benzema le interesaban la comandancia, el oropel, el protagonismo e incluso la épica.
Fue un tímido que de repente devino estruendo. De pronto quiso ser de los resultadistas también, y calló sus diatribas a punta de hat-tricks mientras los exquisitos reclamaban que ellos lo vieron primero. El resultado final fue el año de nuestras vidas, la Champions más grande que ha visto y verá el ojo humano, pero el camino no es menos refulgente, cuajado de inventos que no hemos visto aventurar a nadie, algunos de ellos al borde de un ataque de nervios o de la línea de fondo, como en el último día del Calderón. Armó en Múnich el mejor y más importante contragolpe para los anales. Rapiñó a cuatro porteros de élite (Bayern, Liverpool, PSG, Chelsea) pillerías de valor Copa de Europa. En España desbarató algunas tramas arbitrales deslizándose por los resquicios como la Pantera Rosa en los descuidos del sistema. De Pellegrini al segundo Ancelotti, ninguno de los que estaban al mando decidieron privarse de sus maneras de asesino suave. Es el segundo máximo goleador de la historia del Real Madrid. Mira a la cara a Cristiano, Di Stéfano, Gento, Zidane. El verdadero francés que come en la mesa de los grandes.
Aunque los puristas discreparán, el mejor Benzema es el Benzema mainstream, el de las dos penúltimas temporadas. Se hizo comercial y yo, como soy de paladar plebeyo, le amo especialmente en esa etapa. Puedo presumir de no haber sido jamás de los que le criticaron, aunque debo flagelarme por no haberle alabado más, especialmente durante su convivencia con el gigante portugués. Me queda eso. Como no brotó hasta que se fue CR, a cuya sombra vivió abnegadamente, esa penúltima y espectacular etapa duró poco. El prime se solapó con el declive, y eso es lo que hace esta ocasión aún más triste: su estrella explotó definitivamente cuando estaba demasiado próxima a extinguirse. Este desajuste acrecienta la sensación de pérdida.
Pero qué brillo, hermanos.
Me gustaba de niño a mí Porky Pig, será por mi afición secular a los productos del cerdo ibérico, será porque mi cuerpo se asemeja más a un buen pata negra que a una jirafa, la figura de aquel cerdito rosado me causaba felicidad y me hacía reír. El caso es que siempre, con su tartamudez, acababa los episodios con esa frase: "Esto es to, esto es t0, esto es todo amigos". Efectivamente. Se acaba la temporada. Una temporada agridulce, con el buen bagaje de tres títulos en el zurrón, pero con la impresión de que en la Copa de Europa se podía haber competido un poco más. De la liga no hablo, de la liga corrupta y comprada por el FC Negreilona de la que precisamente nos echaron en los últimos 15 minutos del partido en el Camp Nou (¿He dicho Nou? Debería haber dicho “Vell” porque está para el arrastre) los árbitros de cabecera de la RFEF. Un FC Negreilona que ve cómo judicialmente se estrecha el cerco hacia su sanción definitiva o su desaparición. Ahora se alargan las investigaciones hasta 2001 y llegan hasta la actualidad. Pues pasan varias cosas, a saber: que van a llegar a Tenerife, que es donde empezó todo (los Juegos Olímpicos de Barcelona y las elecciones generales de 1993 lanzaron a Cataluña al estrellato y el FC Negreilona es su buque insignia) y que lo mismo los hechos ya no están prescritos para la justicia deportiva… O sea, que como levanten el secreto de las actuaciones judiciales y se demuestre que los pagos e irregularidades llegan a la actualidad y no les desciendan ipso facto a Segunda B o como gaitas quiera que se llame esa división, es para presentar querella tras querella por prevaricación contra quienes dirigen el cotarro futbolero nacional, contra todos, uno a uno, desde dirigentes hasta árbitros. Porque esta es la mayor desvergüenza que han visto los ojos de esta vieja piel de toro. Ni los gobiernos de Carlos IV se atrevieron a tamaña compra desmedida de voluntades, ni Fernando VII en su apogeo dictatorial se hubiera atrevido a consentir esta desfachatez sin tomar medidas…
Pues aquí, entre elecciones y elecciones, no mete mano nadie, Iceta el primero, el CSD detrás, la Liga (esto no es fútbol, es la Liga, un eslogan que cuadra como anillo al dedo) y la RFEF mirando hacia otro lado cuando le regalan la competición liguera al Barcelona y, de paso, hunden en la miseria al pobre Español, que debe ser que les estorba para sus fechorías.
Sí, se acaba todo esto ya, se acaba con el verdadero clásico del fútbol español, el Real Madrid-Athletic Club. Ahora que la Justicia ha decidido que el Real Madrid no puede utilizar el clásico para referirse a los enfrentamientos entre Real Madrid y FC Negreilona porque la Liga lo tiene registrado, sería bueno empezar a utilizar dicha frase para describir los enfrentamientos entre leones y merengues; lo propongo desde ya en este foro. El Clásico que sea este encuentro.
Como siempre, esta vez despidiendo la temporada (que no el escribir, porque saldrán cosas) unos datos del partido y ¡hala Madrid!
Sólo tres las han jugado todas
Y esperemos que dentro de poco sean sólo dos. Porque Real Madrid, Athletic Club y FC Negreilona son los únicos equipos que han jugado todas las ediciones del Campeonato Nacional de Liga de Primera División, desde la temporada 1928/29 hasta la actual.
Llevamos una racha ante los leones digna de estudio
El Real Madrid sólo ha perdido ante el Athletic en liga 1 de los últimos 26 partidos disputados y lleva los últimos 15 partidos de liga contra ellos sin perder.
Más rachas favorables
El Real Madrid ha ganado 7 de los últimos 8 partidos de liga jugados contra el Athletic en liga. Además, estamos ante la mayor racha sin perder en liga frente al Athletic (desde el 23 de septiembre de 2015) de 15 partidos.
Y en casa, mejor
El Real Madrid no pierde en casa contra el Athletic Club desde el 19 de febrero de 2005 (17 partidos).
Benzema le tiene tomada la medida a los leones
El capitán del Real Madrid, que hoy se despide del Bernabéu, ha marcado 4 goles al Athletic en los últimos 3 partidos jugados. Ya no podrá marcarles más (snif).
Pocos hat-tricks
Sólo García Hernández, Hagi, Benzema y Cristiano Ronaldo (éste por dos veces) han marcado hat-trick al Athletic en liga.
DATOS DEL RIVAL
1.- El Athletic Club es uno de los tres equipos que han jugado todas la ediciones del Campeonato Nacional de Liga de 1ª División. Actualmente es el 5º en la clasificación histórica del campeonato, con 3642 puntos.
2.- La actual es la 92ª temporada del Athletic en primera división.
3.- El Athletic quedó en la 8ª posición de Primera División la temporada pasada, con 55 puntos.
4.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 1 victoria y 4 derrotas.
5.- El Athletic, en sus últimos 5 partidos como visitante en liga, ha ganado 2, empatado 1 y perdido 2.
6.- El Athletic, este campeonato como visitante, ha jugado 18 partidos, con un balance de 6 victorias, 5 empates y 7 derrotas.
7.- En las últimas 5 temporadas, Iñaki Williams, Muniaín, Capa y Sancet (1) son los goleadores del Athletic al Real Madrid en liga.
8.- Jugadores del Athletic que han jugado en el Real Madrid y le han marcado gol en partido oficial: Urzáiz (4), Luis Uribe (2) y Elices.
9.- Ernesto Valverde se ha enfrentado 30 veces como entrenador al Real Madrid (13 con el Athletic, 8 con el Barcelona, 4 con el Español, 3 con el Valencia y 1 con el Villarreal), con un balance de 9 victorias, 5 empates y 16 derrotas.
10.- Los goleadores del Athletic esta temporada son: Iñaki Williams (11), Sancet, Nico Williams (9), Berenguer (7), Guruzeta (6), Vesga (4), Raúl García (3), Muniaín, De Marcos (2), Vivian, Zárraga, Yerai, Yuri, Íñigo Martínez (1).
11.- Actualmente, El Athletic es 8º en la clasificación de la Liga, con 50 puntos.
DIEZ ÚLTIMOS PARTIDOS DE LIGA CONTRA EL ATHLETIC
7 victorias, 3 empates, 15 goles a favor (1,5 goles por partido) y 4 en contra.
Goleadores: Benzema (9), Kroos (2), Cristiano Ronaldo, Nacho, Isco, Sergio Ramos (1).
Asistentes: Modric (4), Bale, Marco Asensio (2), Rodrygo, Vinicius, Carvajal, Casemiro, Kroos (1).
Tarjetas: Carvajal, Casemiro, Sergio Ramos, Lucas, Camavinga, Vinicius (2), Keylor Navas, Kroos, Nacho, Fede Valverde, Modric (1).
Expulsados: Ninguno.
Primer tiempo: 6 goles. Segundo tiempo: 9 goles.
Gol tempranero: Benzema (minuto 4).
Gol tardío: Benzema (minuto 92).
El Real Madrid no ha remontado para ganar el partido y tampoco le han remontado.
Mayor goleada: 21 de abril de 2019, Santiago Bernabéu, 3-0, goles de Benzema.
Un gol de penalti marcado y ninguno recibido.
1 hat-trick (Benzema).
3 dobletes o más (Benzema -2-).
Partidos con más goles (4): 15 de diciembre de 2020, Real Madrid-Athletic, 3-1, goles de Benzema (2) y Kroos.
El Real Madrid ha marcado en 9 de los 10 últimos partidos jugados frente al Athletic en liga.
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Karim Benzema se va del Real Madrid y los madridistas nos sentimos como si nos hubieran quitado la cama donde dormir, el café de por la mañana, las cervezas con el mejor amigo, como si nuestra pareja nos hubiera abandonado después de haber contratado las vacaciones de verano juntos. Karim Benzema se va del Real Madrid y es verdad que se marcha, aunque no nos haya dado tiempo a creérnoslo. Karim Benzema se va del Real Madrid y nos quedamos huérfanos de muchas cosas, sobre todo huérfanos de belleza, aunque nos hubiésemos prometido mil veces no decir semejante cursilada.
Teníamos asumida su marcha a la conclusión de la siguiente temporada, en el Madrid pensaban lo mismo, sabían de la existencia de la tentación arábiga, pero confiaban en que el francés cumpliese el año que le restaba de contrato y las tareas de ataque del equipo, hasta la llegada de grandes esperanzas, quedasen cubiertas con los últimos goles de Karim apuntalados con los de sus compañeros de delantera y los aportados por jugadores que pudieran llegar, como Joselu. Pero mientras todos hacíamos las cuentas de la lechera, el cántaro ha estallado en doscientos millones de pedazos.
Cada uno de esos pedazos son los euros que se va a embolsar Benzema en los dos años que ha firmado con el Al-Ittihad, además de otros extras publicitarios, ser imagen de la candidatura de Grecia y Egipto para el Mundial 2030 o una serie de proyectos relacionados con escuelas para niños.
Benzema pone al Madrid en un brete y le obliga a fichar ya a un delantero que garantice un buen número de goles. Y la tarea no es sencilla ni barata
Si dejamos los sentimientos a un lado, ¿quién rechazaría doscientos millones de euros limpios en dos años? Y sin dejar los sentimientos a un lado, ¿quién rechazaría doscientos millones de euros limpios en dos años? La cuestión nos lleva a reflexionar sobre el fútbol hacia el que nos encaminamos, o quizá el fútbol sobre el que ya nos encontramos, o tal vez si el nuevo paradigma matará el fútbol por sobredosis de dinero y falta de competitividad.
La parte negativa no es pequeña, además de privarnos de su juego, la marcha de Benzema pone al Madrid en un brete y le obliga a fichar ya a un delantero que garantice un buen número de goles. Y la tarea no es sencilla ni barata. En un año marcado por los problemas físicos y las ausencias, Karim ha marcado 30 goles.
Lo que parece claro es que el club no va a hipotecar el futuro con esta contratación a contratiempo que se verá obligado a realizar y prefiere asumir un año de “transición” a la espera de la llegada de otros grandes jugadores, según nos informaba Ramón Álvarez de Mon cuando comenzaron a oírse rumores de la marcha del galo. Aunque, como todo en la vida, las previsiones pueden cambiar de un día para otro.
La parte positiva es que Karim se va por la puerta grande, en plenas facultades, y nos ahorra el dolor de presenciar su declive con la camiseta blanca puesta, del mismo modo que hizo uno de sus ídolos, Zidane. Lo que no nos va a ahorrar son las lágrimas que soltaremos cuando se despida como merece, de las misma manera que nos emocionamos con Casemiro o Marcelo, pero con el agravante de saber que estaremos despidiendo a uno de los cinco mejores jugadores de la historia del Real Madrid.
Karim se va por la puerta grande, en plenas facultades, y nos ahorra el dolor de presenciar su declive con la camiseta blanca puesta, del mismo modo que hizo su ídolo Zidane
Benzema es el segundo máximo goleador de la historia del club, solo por detrás de Cristiano; Benzema ha ganado cinco Champions, solo por detrás de Gento; Benzema ha engarzado goles y juego como nadie, probablemente solo por detrás de Di Stéfano. Benzema es leyenda.
Se nos parte el alma, queremos muchísimo a Karim, pero el Madrid está por encima de todo, incluso de sus mejores jugadores.
Se marcha aquel chico tímido al que los nervios no le permitieron ni ofrecer una Coca-Cola a Florentino cuando fue a su casa a ficharlo.
Se marcha aquel joven que sacrificó decenas de goles en favor de su compañero Ronaldo.
Se marcha aquel jugador que sobre la línea de fondo derribó medio Calderón antes de ser demolido.
Se marcha la estrella que marcó un hat-trick al PSG en 17 minutos, cogió un avión y se calzó las medias azules por el camino para anotar otros tres goles al Chelsea en Londres.
Se marcha el ídolo que se empeñó en ganar la Catorce porque le dijeron que era imposible.
Se marcha el Balón de Oro que sacrificó un dedo por el Real Madrid.
Se marcha el chico que hacía una cosa mágica, que era ganar.
Gracias, Karim. Gracias, leyenda.
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Buenos días, más o menos, por decir algo, ya saben. Comprenderán ustedes que no sea sencillo ponerse a escribir estas líneas en una mañana como esta. Comprenderán que a veces los ánimos sufren una bajada que invita al recogimiento, al aislamiento, a todo lo que no tenga nada que ver con la exposición pública, aunque sea esta mínima, pues aquí se expone quien escribe más bien poco, pues esto -es sabido- no lo escribe nadie, como era nadie Ulises frente a Polifemo, razón por la cual pudo vencerle, sin identidad, tan despojado de sí mismo que fue capaz de una victoria que se antojaba imposible siendo alguien. Aquí no somos nadie, y aún menos (o más, qué sabemos) en esta mañana de domingo en la que el Barcelona copa (nunca mejor dicho) tres de las cuatro portadas deportivas patrias por haber conseguido ayer su segunda Champions.
Bien es verdad que atenúa el golpe el hecho de que la citada victoria, sin duda de enjundia, haya sido del equipo femenino, y bien es verdad que, si fuéramos espectadores objetivos, incluso celebraríamos el hecho de que el fútbol femenino figure en portadas de máxima difusión, tras tantos años de injusto y trasnochado desdén. Sin embargo, el golpe vuelve a doler y esta mañana vuelve a ser ingrata si atendemos a que otra vez el Barcelona -esta vez en su versión de cantera- se muestra feliz hoy tras haber vencido al Real Madrid Castilla por 4 goles a 2 en el partido de ida del play-off de ascenso a Primera División, tal y como cuenta aquí Athos Dumas. Cierto es que falta el partido de vuelta en Valdebebas, pero mucho debe mejorar el equipo de Raúl, especialmente en defensa, si quiere salir victorioso de esta circunstancia.
Con todo, nuestro no ser nadie se agranda esta mañana con otra noticia que son en realidad tres noticias unidas por el mismo hecho noticiable y separadas por el sujeto sobre el que recae la noticia. La noticia es la operación salida de la actual primera plantilla del Real Madrid y los sujetos son Asensio, Hazard y Mariano.
La salida de este último era cosa asegurada, pues su contrato expira (tal vez más que el propio Mariano) el próximo 30 de junio y plantear una posible renovación hubiera sido cosa delirante o temeraria o paródica dado el rendimiento (o algo) del citado delantero (o más algo) a lo largo de su carrera (o aún más algo) en el Real Madrid.
La marcha de Asensio, en cambio, no era segura, si bien se comentaba como posible e incluso a veces como probable. Nosotros, que no somos nadie, sentimos cierta pena por su adiós, pues atrás habían quedado las dudas de la grada por lo que se entendía escasa implicación del balear y en la memoria deja Asensio un buen número de goles lustrosos y llamativos, gracias a un golpeo privilegiado que ya no disfrutaremos. Se ve que no era suficiente para el jugador, tal vez legítimamente interesado en ser más protagonista en las alineaciones en otro club, en el que mucho nos tememos, querido Marco, que serás menos protagonista en lo que a palmarés se refiere.
Sin embargo, el único adiós que recibe una portada es el de Hazard, no por la relevancia de su trayectoria en el conjunto blanco, sino tal vez por lo inesperado de la noticia y, por qué no decirlo tratándose de nuestra querida prensa mesetaria (y tal), por el fracaso que ha supuesto a la postre haber fichado al belga (y haberle convertido en el jugador mejor pagado de la plantilla). Ya se sabe que no pierden ocasión los medios deportivos que nos asisten de meter sus dedos en nuestras llagas, y hasta de crear primero las llagas si es preciso antes de meter los dedos, no vaya a ser que no haya llagas y entonces cómo vamos a seguir vendiendo discursos y clicks (y hasta a veces algún periódico) si no hay perlitas contra el Real Madrid, ese pim-pam-pum con el que se divierten los que son más veces nadie que nosotros en esta poco venturosa mañana.
Menos mal que toca receso. Menos mal que se acaba hoy mismo la liga (de Negreira, de Tebas y de Roures) y podemos retirarnos por un tiempo del mundanal ruido a recargar pilas hasta que -oh, maldición- lleguen las portadas de mañana y tengamos que volver a ser nadie para glosarlas, ya sin Mariano, ya sin Hazard y Asensio, y ya sin Messi en el PSG, donde no diremos que no ha sido nadie, pero casi.
“I don’t know why you say goodbye, I say hello”. Bueno, Paul, quizá sólo sea una cuestión cronológica y para decir “hello” primero haya que expedir unos cuantos “goodbyes”, ya sea por no renovación de contratos vencidos, ya por acuerdo para la resolución de algún otro. El de ayer fue un sábado intenso en Valdebebas.
Cero sorpresas en este punto. Tras formarse como tanque en el Castilla, y previo paso por el Olympique, Mariano ha llegado a jugar (es un decir) 6 temporadas en el primer equipo.
Todos sabemos los escasísimos minutos que ha disputado, pero quizá no todos recordemos la cantidad de veces que ha sido necesitado y se ha caído de la lista por alguna dolencia imprecisa. Mariano, ¿por qué te ausentabas de convocatorias por cualquier motivo vago (nótese la ausencia de coma del vocativo)? Luego se descubrió que vivía en Barcelona, lo que movió a La Galerna, que no suele prodigarse en artículos de esta índole, a titular un texto de Paco Sánchez Palomares con el levemente lacónico Mariano teletrabaja. Había que resaltar la condición de pionero laboral del dominicano en el gremio de futbolistas. Viva el smart work.
Pocos ratios más altos de millones de sueldo por minuto jugado se podrán encontrar en la historia del balompié. El ratio de millones de sueldo por gol marcado tampoco está nada mal. Le metió uno al Barcelona en el Bernabéu, pero no fue por eso por lo que el estadio cerraría de inmediato durante muchos meses. “He sufrido muchas catástrofes en mi vida. La mayor parte nunca sucedieron”. Lo dijo Mark Twain, y eso que nunca conoció a Mariano.
Es joven aún, y sin embargo a nadie extrañaría verlo ahora dejar el fútbol. Tanto tiempo siendo solo futbolista de nómina te descataloga. Hay algo siniestro en su horrendo peinado, ese desastre minucioso, como si fuera un Sansón inverso cuya fuerza se fue no con el corte de la cabellera, sino con las horas invertidas en su cuidado (?). Hay más de un lustro de huelga de celo en esa obra inenarrable.
Tampoco Mark Twain llegó a tiempo de conocer a Hazard y, por lo tanto, no alcanzó jamás una percepción clara de la grandeza del Real Madrid. “Si esta religión se ha mantenido durante 20 siglos con gente como esta hablando en sus iglesias, ha de ser la verdadera”, concluyó Chesterton un minuto después de salir de su primera misa y un minuto antes de convertirse al catolicismo. Si el Madrid ganó dos ligas, la Catorce y unas cuantas cosas más con su estrella permanentemente lesionada, o en permanente baja forma, sólo puede ser porque el madridismo es la fe verdadera.
Este iba a ser el Madrid de Hazard, Hazard se quedó por el camino y no importó. Esta es la historia. Como sintetizaba en Twitter Jesús Bengoechea, se nos salió la cadena de la bici y, aun así, ganamos el Tour. No importó en lo deportivo, donde el club volvió a coronarse como el más grande pese a tener a su gran fichaje en el dique seco o seco de forma. Sí importó por el gran montante de la inversión. Ha sido el gran fracaso porque nadie aportó menos habiendo costado más. Se marcha perdonando parte de lo que por contrato le restaba por cobrar, lo cual le honra.
Todos le habríamos fichado. Era Top5. Nadie podrá decir que su contratación fue un error, como no podrá negarse que a veces nada puede hacerse ante el peso del fatum. “Si quieres hacer reír a Dios, cuéntale tus planes”, dicen los mexicanos.
No se sabe cuánto de mala fe por su parte ha habido en su falta de rendimiento. No parece que se haya comportado como un profesional obsesivo, pero tampoco se ha abandonado dolosamente si dejamos aparte los kilos sobrantes en su presentación. Nunca se recuperó de la emboscada de su compatriota en un partido con el PSG. Meunier está en la historia negra del fútbol. Hay que estar irónicamente agradecidos al hecho de que le haya ido mal, porque sin esta hecatombe seguramente no habría surgido Vinicius. Los antecedentes de la gloria son veleidosos.
De los tres adioses confirmados ayer, solo el de Asensio plantea dudas. ¿Habría sido deseable su renovación? Nuevamente, amén de ser imposible, lo que no puede ser no puede ser. Representó magníficamente un papel (el del suplente que sale del banquillo y marca puntualmente un gol, casi el mismo gol muchas veces), pero replicar el modelo en el futuro era inviable desde el momento en que Marco ya no quería seguir siendo ese suplente. La idoneidad de lo que ha pasado se torna pues una cuestión implanteable. El Madrid tampoco podía pagar a un suplente lo que el suplente reclamaba… por dejar de serlo, que era su vocación. Siendo un gran jugador (al que habría cabido pedirle mayor versatilidad y carácter, pero un gran jugador en todo caso), en condiciones normales nunca habría podido descabalgar de la titularidad a estrellas como Vinicius y Rodrygo.
A diferencia de los dos anteriores, la singladura del balear en el Madrid ha sido un éxito. Fichó por ¡5 millones!, por lo que estaba amortizadísimo desde aquel misil de Trondheim. Ha marcado o participado en goles decisivos en Champions, que es la medida de la relevancia de un futbolista (aquel de Múnich a pase de Lucas Vázquez sobresale por su importancia en el camino a la Trece), y el recuerdo que deja es bueno.
¿Excelente tal vez? No, bueno, lo cual ya es suficientemente bueno. La lesión le perjudicó mucho, pero incluso con esa variable en la ecuación sería conveniente que repasáramos nuestras expectativas, así, en general, usando como modelo las que tuvimos con Marco.
Buena suerte a los tres.
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Dos mitades de partido prácticamente iguales dan una notable ventaja al FC Negreirito en la semifinal del play-off para el ascenso a segunda división.
El Castilla es mucho mejor equipo que el filial del FC Negreira, lo pareció por momentos, pero las numerosas lagunas defensivas de los de Raúl permitieron que los azulgrana marcaran nada menos que 4 de sus 7 ocasiones de gol.
Tras un principio de partido brillante, con una presión asfixiante de los blancos, Nico Paz marcó con mucha clase, impropia de sus 17 años, el 0-1. No supo el Castilla manejar esa ventaja y encajó el 1-1 en el clásico balón parado que se le atraganta también al primer equipo: Chadi Riad marcó sin oposición de los centrales tras una falta lateral.
El buen oficio de Dotor y de Mario Martín en el centro del campo fue contrarrestado por fallos infantiles como el de Marvel, que permitió a Roberto fusilar a placer a Luis López, poco antes del descanso: 2-1 en una primera parte en la que los nuestros mostraron una agresividad en muchos balones divididos que pudo costar algún disgusto en el color de las tarjetas mostradas.
Tocaba remar y el segundo tiempo empezó exactamente como el primero, con dominio madridista absoluto y buen control del balón. Todo ello en un ambiente prácticamente de encerrona, con grupos de radicales (parecían sosias de los infectos Boixos Nois) que insultaban en cada jugada a los castillistas y presionaban a un árbitro bisoño.
Sin embargo, sí que tuvo este ultimo agallas para señalar un claro penalti a Álvaro Martín, mientras los discípulos de Rafa Márquez, alumnos del más puro estilo Pep, rodeaban sin escrúpulos al colegiado.
Empate a dos tras el lanzamiento de Dotor, presionado por rivales hasta la saciedad (más de dos minutos para efectuar su lanzamiento). Y ocurrió lo del primer tiempo: no supo contemporizar el Castilla ni conservar un valioso empate.
El 3-2 llegó muy pronto, aprovechando el Barça B el agujero blanco en su banda izquierda, con un golazo de Luismi Cruz a lo Gareth Bale, con la pasividad de Marvel, quien claramente mostró sus carencias como lateral izquierdo. Incomprensible que Raúl sometiera a esa tortura al buen central, teniendo como tiene un buen lateral izquierdo como Obrador, a quien prefirió colocar de carrilero en ese costado.
Pocos minutos después, Luismi Cruz repitió jugada y diana sin oposición de su marcador y selló un 4-2 a todas luces engañoso tras lo visto previamente. Eso sí, todavía tuvimos que ver el achantamiento del árbitro ante una salvaje entrada de Carbonell sobre Gonzalo (una roja clarísima) y un absurdo fingimiento en forma de croqueta sin fin del delantero Roberto tras haber hecho él mismo una falta a Mario Martín. Es de justicia decir que Dotor se salvó de la expulsión por dar una patada, también absurda, sin balón, al rival Casado.
Mala noche pues de los nuestros, con una forma de defender indigna del escudo, y mala noche de Raúl González, que no encajó bien sus piezas contra un rival que supo jugar sus bazas.
Desventaja de dos goles para superar en una semana en Valdebebas, donde sabemos que no podremos permitirnos tantos regalos defensivos a un rival que nos tiene, como siempre, muchas ganas.
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PRESENTACIÓN
Como parte esencial de una campaña de imagen de lucha contra la violencia desplegada después de un homicidio cometido a finales de 2014 por miembros del Frente Atlético (el segundo homicidio en su trayectoria, lo que dice más que mil palabras), la Liga presentó una modificación de su Reglamento General para regular las Gradas de Animación.
Dado que tenía una opinión muy pesimista sobre la calidad normativa del proyecto y sobre su adecuación a su pretendida finalidad de evitar la violencia, y dado que su tramitación vino a coincidir con la celebración en Gijón del XI Congreso de la Asociación Española de Derecho Deportivo (octubre de 2015), elaboré una comunicación al Congreso con la ingenua esperanza de influir de alguna forma en su mejora técnica, o al menos de contribuir a orientar en la buena dirección los desarrollos normativos futuros. Quería que la regulación de estos espacios, que sirven a las bandas extremistas como matriz de la violencia en los estadios, fuera eficaz en orden a evitarla.
Pero satisfecho el verdadero propósito de la Liga —que, como demostraría la reaparición en la grada del Calderón del Frente Atlético, el grupo violento que había provocado aquella regulación, no iba más allá de aparentar haber abordado con rigor el problema de la violencia—, cualquier propuesta de mejora de la regulación o de subsanación de los patentes defectos identificados en mi comunicación fue olímpicamente ignorada por la Liga.
Los lamentables episodios de violencia racista ocurridos en Mestalla demuestran que está muy lejos de solucionarse. Y de nuevo la Liga, y en esta ocasión la Federación, se ve que ahora obligada por el CSD a aparentar una unidad mentirosa, lanza una campaña de imagen para que parezca que abordan un problema que está muy lejos de enfrentarse de verdad, porque su solución no pasa fundamentalmente por los eslóganes. Cualquier persona sensata es consciente de que hay muchos más factores que abordar, y mucho más profundos, que la mera propaganda. Volvemos al juego de apariencias de 2014, y eso sin entrar en el panorama mediático, cuya evolución no ha podido ser peor, llegando a actuar los medios, no pocas veces, como un reactor nuclear de la violencia.
La publicación en tres partes, en el medio madridista de bandera LA GALERNA, del texto publicado en 2016 por la editorial Reus dentro el libro colectivo Derecho del fútbol: presente y futuro acredita que nosotros, meros fanáticos del fútbol, abordamos en su día el problema de la violencia en las gradas con más voluntad de solución y mayor rigor jurídico que la Liga, que la Federación española y que la inmensa mayoría de los clubes de fútbol profesional, y que ha sido esa falta de rigor técnico —deuda de la carencia de una verdadera voluntad decidida de expulsar del fútbol a los grupos violentos— la causa del estrepitoso fracaso de la regulación en vigor, demostrado definitivamente por el repugnante episodio de Mestalla.
PARTE PRIMERA
I. JUSTIFICACIÓN
A pesar de que el gran volumen de recursos públicos y privados que se consumen con la finalidad de contener las conductas violentas de carácter exógeno asociadas al fútbol crece cada año, parece como si la materia hubiera dejado de concitar una atención principal de la ciencia jurídica del deporte (1). En los últimos años la Revista Española de Derecho Deportivo no ha publicado un solo trabajo monográfico dedicado a alguna de las múltiples facetas de esta materia, lo que quizá constituye la referencia más plástica de ese decaimiento como objeto de interés (2).
Tampoco se ocupan del tema los medios de información general, o incluso especializada en deporte, más allá de aquellas ocasiones en que les resulta inevitable, en los momentos álgidos desde el punto de vista noticioso, cuando los efectos de sus manifestaciones se traducen en daños mayores para la vida y la integridad física de las personas, que, sin embargo, no dejan de ser la consecuencia necesaria de un estado de situación, y vienen exclusivamente determinadas en su producción por una regla de absoluto azar. La sola relación de los sucesos de esta clase producidos en España durante los veinticinco años de vigencia de la Ley del Deporte ocuparía varias páginas (3). En ellas no habría lugar, en cambio, para la infinitud de actuaciones materialmente injustas, con sus efectos derivados de violencia moral sobre las personas, e incluso física con consecuencias menores, que componen la escena de la realidad cotidiana, y se producen regular y sistemáticamente casi todos los fines de semana en uno u otro de nuestros estadios y sus inmediaciones, ante el absoluto desconocimiento de la opinión pública.
El homicidio del aficionado del Deportivo Francisco Romero Taboada, ocurrido el 30 de noviembre del año 2014 en las inmediaciones del Estadio Vicente Calderón, en un enfrentamiento entre grupos de carácter ultra de ideologías contrarias, que según los indicios disponibles se habían citado previamente, y que habían promovido elementos vinculados al Frente Atlético, grupo de aficionados que puebla y dirige la grada joven de dicho estadio, aconsejó a la Liga Nacional de Fútbol Profesional (4) la adopción urgente de una serie de medidas en el ámbito de la seguridad (5), de las que ha derivado una propuesta de regulación de las gradas de animación, actualmente en trámite (6).
Las gradas de animación constituyen un ámbito específico de los estadios que, a pesar de estar especialmente vinculado con la reproducción de los patrones de la violencia y constituir la base de agregación de los grupos organizados que la promueven, ha permanecido como un objeto ignorado por la legislación orientada a prevenirla. Es ésta la primera vez que al servicio del propósito de combatir la violencia asociada al fútbol, desde un ente con competencia sobre la regulación de la competición y del fútbol profesional, se afronta en España una regulación de estos ámbitos. Una normativa común específica para los mismos, por modesto que sea su rango (7), tiene, pues, carácter estratégico para la lucha contra la violencia asociada al fútbol, lo que confiere al proyecto en curso una importancia que por sí misma justificaría que el Congreso de la Asociación profesional especializada en el derecho deportivo, con el que coincide en el tiempo, le hiciera objeto de su interés. Más si, como ocurre en este caso, del análisis de esa propuesta de regulación se alcanza una visión sombría de su calidad, que siembra de dudas razonables sus posibilidades de éxito.
II. ORÍGENES DEL MARCO JURÍDICO ACTUAL Y LEGISLACIÓN VIGENTE EN ESPAÑA
La extensión del fenómeno hooligan (8) a finales de la década de los setenta del siglo pasado, el ascenso de la violencia subyacente y los desastres derivados de los desmanes ocurridos hasta mediados de los años ochenta motivaron la reacción de los países europeos integrados en el Consejo de Europa, en orden a promover legislaciones nacionales específicas que recogieran una batería de medidas concretas orientadas a neutralizar los fenómenos y situaciones que favorecen su producción y la gravedad de sus efectos, así como la eficaz cooperación intergubernamental para combatir la violencia asociada al deporte y esencialmente al fútbol. De los sucesivos acuerdos en que se concreta la evolución de la posición del Consejo de Europa debemos señalar por su importancia la Recomendación 8 del Comité de Ministros (1984), que después de unos años de orientaciones vacilantes enfocadas al componente cultural y educativo como eje de tratamiento del fenómeno violento, acertó a emplazar esas políticas de carácter formativo entre las destinadas a producir efectos a medio y largo plazo, y pasó a poner el acento en las políticas orientadas a la evitación de situaciones objetivas que favorecen la producción de manifestaciones violentas, o agravan sus efectos, y de disuasión y represión de los comportamientos violentos. De dicha Recomendación deriva el Convenio Europeo contra la violencia en el deporte, adoptado en Estrasburgo el 19 de agosto de 1985 (9), y ratificado por España el 13 de agosto de 1987.
En el citado Convenio se contienen prácticamente la totalidad de las medidas que después se trasladarían a la legislación española en el Título IX de la Ley 10/1990, de 15 de octubre, del Deporte (10), posteriormente derogado por la Ley 19/2007, de 11 de julio, contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, actualmente en vigor, elaborada con la finalidad de reunir en un sólo texto legal las medidas de prevención, control y represión de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte (11), que establece un régimen sancionador propio para las infracciones derivadas de conductas que inciden en esta clase de comportamientos, que se escinde del disciplinario de la Ley del Deporte (12).
Durante la década siguiente a la aprobación de nuestra Ley del Deporte, la Unión Europea, pese a carecer de competencias en materia de deporte, afrontó también el fenómeno de la prevención de la violencia asociada desde el punto de vista de favorecer el intercambio de información y la cooperación policial internacional, dando lugar a un instrumento eficaz de prevención (13).
Concebido en las citadas instituciones europeas, el marco jurídico normativo actual viene, pues, integrado por la Ley 19/2007 citada y por sus disposiciones de desarrollo (14), esencialmente el Reglamento para la prevención de la violencia en los espectáculos deportivos, aprobado por Real Decreto 203/2010, de 26 de febrero, sin perjuicio de la incidencia de la normativa común sobre protección de la seguridad ciudadana y policía de espectáculos públicos (15).
III. LA REALIDAD SOBRE LA QUE SE OPERA. NECESIDAD DE UN ENFOQUE ESTRATÉGICO CORRECTO
Es innegable que el conjunto de medidas preventivas, de control y represivas que constituyen el acervo de la Ley del Deporte, primero, y de la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia, después, junto a las millonarias inversiones de recursos esencialmente públicos en la mejora de la seguridad de los estadios ha producido el beneficio social de contener la expansión de la violencia asociada al fútbol, tanto respecto a la cantidad de sus manifestaciones como, sobre todo, impidiendo que los grupos organizados que la promueven o le dan soporte conquistaran mayores parcelas de control de los estadios y, en definitiva, del espectáculo futbolístico.
Tan innegable como lo anterior, lamentablemente, es que los sucesos de 30 de noviembre de 2014 demuestran que a lo largo de los dieciséis años que separan los dos homicidios ocurridos en las inmediaciones del estadio Vicente Calderón (16), asociados ambos a elementos del Frente Atlético, subsisten las formas (régimen y métodos) de violencia, progresivamente desplazadas por la presión de las medidas legislativas desde los estadios, altamente vigilados y controlados, a sus aledaños, o a los transportes en que se trasladan los seguidores, que resultan de mucho más difícil control, y evidencian una cierta incapacidad de la legislación para evitar las actuaciones violentas en esos distintos entornos, externos pero no ajenos los estadios, e igualmente asociados al fútbol.
La clave es que, sin embargo, esas actuaciones violentas se alimentan en los mismos estadios. Una visión estratégica correcta del modo de afrontar la solución de este problema partiría de cortar radicalmente la línea de sustento de los grupos que promueven la violencia, constituida por su conexión con el estadio. Sin presencia en el estadio languidecerán y a medio plazo morirán. Subsistirán, es indudable, sus núcleos ideológicos militantes, pero como tribus urbanas cada vez menos asociadas al fútbol que les provee de una alimentación continua de generaciones jóvenes con las que reproducirse, socializándolas en sus conductas e ideologías anti-sistema.
Ahí reside el mérito de la Liga. En su acierto en el objeto sobre el que dirigir la intervención. La regulación de las gradas de animación constituye un instrumento de primer orden para desarrollar con éxito esta estrategia. Alcanzarlo depende de que la normativa resultante sea adecuada a la naturaleza específica de esta clase de ámbitos y se ajuste precisamente a la estrategia apuntada, como un instrumento de la misma, para hacer de las gradas de animación un espacio incluyente, capaz de atraer a generaciones jóvenes de aficionados activos que repudian la violencia y que tienen capacidad de sustituir (17) dentro de ese ámbito a los grupos organizados que la promueven, precisamente porque no quieren renunciar a su participación más activa en el espectáculo futbolístico que la que ofrece la consideración de mero espectador. De lo contrario, la empresa se agotará en una sucesión de actuaciones retóricas y concluirá en una nueva frustración.
CONTINUARÁ...
NOTAS
(1) Quizá se trate de una percepción exagerada del autor de este trabajo. Es cierto que desde las ya lejanas –octubre de 2004– VII Jornadas de la Asociación Andaluza de Derecho Deportivo, consagradas a la represión de la violencia en el deporte, cuyo contenido fue plasmado en A. Millán Garrido (coord.), Régimen jurídico de la violencia en el deporte, Bosch, Barcelona, 2006, no han dejado de publicarse estudios y monografías en referencia a este fenómeno. Pero es difícil sustraerse a la impresión de que, establecidas sus bases durante la pasada década, otras materias concentran ahora el interés científico. Las referencias más actuales sobre la materia corresponden, no obstante, a:
–J.M. Ríos Corbacho, Violencia, deporte y derecho penal, Reus, Madrid, 2014
–R. Barba Sánchez, «La prevención de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte. La seguridad en los estadios», en A. Palomar Olmeda (dir.), Derecho del Deporte, Aranzadi, Pamplona, 2013
–L. Morillas Cueva, «Tratamiento jurídico-penal de la violencia con ocasión de espectáculos deportivos», en A. Palomar Olmeda (dir), Derecho del Deporte, cit.
–J.M. Ferro Veiga, Deporte: Violencia y Fraude, Formación Alcalá, Alcalá la Real, 2012
–J.Mª. Pérez Monguió, «La violencia en el fútbol», en Cuestiones actuales del fútbol profesional, A. Millán Garrido (coord.), Bosch, Barcelona, 2012
–J.L. Pérez Triviño, Ética y deporte, Desclée de Brouwer, Bilbao, 2011
–R. De Vicente Martínez, Derecho penal del deporte, Bosch, Barcelona, 2010
(2) Un breve epígrafe crítico del profesor Bermejo Vera sobre la Ley contra la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte, contenido en un trabajo mucho más amplio. Vid. J. Bermejo Vera, «El Deporte Profesionalizado: un pasado dudoso, un presente problemático, un futuro incierto», en Revista Española de Derecho Deportivo, núm. 33 (2014-1), pp. 33 a 35.
(3) Cfr. J.M. Ríos Corbacho, Violencia, deporte y derecho penal, cit., pp. 193-197. También, cfr., O. Fernández Martín, La violencia en el deporte, Palibrio, México, 2013, pp. 58 y ss.
(4) En adelante, la Liga.
(5) Según fueron relatadas el 9 de marzo de 2015 en su comparecencia ante la Comisión de Educación y Deporte del Senado, por el Presidente del Consejo Superior de Deportes, el conjunto de las medidas adoptadas o en proceso de adopción por la Liga consistió en el nombramiento de un director de seguridad, encargado, entre otras funciones, de coordinar a los directores de seguridad de los clubes y dirigir una unidad de inteligencia, un reglamento de venta de entradas que posibilitara la obligación de que fueran nominativas en determinadas situaciones, medidas de refuerzo en materia de seguridad de accesos y videovigilancia con introducción de controles de huella dactilar en sectores potencialmente más peligrosos y endurecimiento del régimen sancionador en relación con las conductas de colaboración o permisividad de los clubes con los grupos violentos. En el ámbito educativo y de comunicación social, el otorgamiento de un protocolo con la asociación de la prensa para materia de sensibilización social, campañas en los colegios y las competiciones infantiles y juveniles, y reuniones con aficionados a efectos de elaboración de un manual de bienvenida.
(6) Con posterioridad a la elaboración de este trabajo, la Asamblea General Extraordinaria de la Liga aprobó la modificación de su Reglamento General que incluye la regulación de las gradas de animación, en los términos del proyecto cuya crítica es objeto del presente. El Reglamento se encuentra pendiente de aprobación por el Consejo Superior de Deportes.
(7) Vid. "Sobre naturaleza jurídica y rango normativo de los reglamentos de las ligas profesionales", A. Millán Garrido, en Ligas Profesionales: Estatutos y Reglamentos, Comunicación al XI Congreso de la Asociación Española de Derecho Deportivo, Gijón, 2015.
(8) Traducido al español como gamberrismo, denominación inapropiada, a mi juicio, que en el castellano actual hace referencia a comportamientos molestos o irrespetuosos para los terceros, y por tanto banaliza conductas que frecuentemente alcanzan perfiles criminales. A fin de no contribuir a ello he utilizado para referirme a ese fenómeno el sustantivo «ultra», cuyo significado, puesto en relación con el fútbol, de seguidor extremista con connotaciones violentas es dominante en el español usual.
(9) Meses después de los sucesos conocidos como La Tragedia de Heysel, ocurridos el 29 de mayo de 1985.
(10) Título que no existía en el proyecto inicial de la Ley, que no contemplaba la relación entre deporte y violencia y fue introducido a consecuencia de las enmiendas introducidas por todos los grupos parlamentarios del Senado, según relata Aguiar Díaz. Otras medidas del Convenio relativas a seguridad en los estadios fueron incluidas en el Título X de la Ley. Cfr A. Aguiar Díaz «La violencia en el deporte desde el punto de vista jurídico», en Gobierno de Canarias, Estudios sobre la violencia, Dykinson, Madrid, 2006, p. 82.
(11) Esta Ley unifica la prevención de las conductas violentas, racistas e intolerantes de acuerdo con las recomendaciones del Comité permanente del Convenio Europeo contra la violencia.
(12) Cfr. J.M. Ríos Corbacho, Violencia, deporte y derecho penal, cit. pp. 206 y ss.
(13) En este aspecto son de cita obligada la Resolución del Consejo de 21 de junio de 1999, sobre un Manual de Cooperación Policial Internacional, la Resolución de 6 de diciembre de 2001, que modificó su contenido en función de la experiencia de la Eurocopa de 2000, y la Decisión de 25 de abril de 2002 que hizo obligatoria su aplicación. Tras ulteriores modificaciones, la versión en vigor del Manual fue aprobada por Resolución del Consejo de 3 de junio de 2010.
(14) A. Millán Garrido, Legislación deportiva, 8ª ed., Reus, Madrid, 2012. Para una presentación completa, sistemática y coordinada de la legislación sobre la materia.
(15) Vid. subapartado A, apartado IV, infra. Para una exposición detallada de la legislación relativa a las asociaciones y grupos de aficionados que prestan apoyo a los clubes.
(16) Los que median entre el homicidio más arriba citado y el de Aitor Zabaleta Cortázar, de 28 años de edad, apuñalado en el corazón antes de un partido entre el Atlético de Madrid y la Real Sociedad, el 9 de diciembre de 1998.
(17) Ya demostrada en la práctica a día de hoy. Vid. subapartado A, apartado V, infra.
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