El Madrid ha resuelto el segundo partido de la temporada con una victoria en Almería, gracias a dos goles de Bellingham y otro de Vinicius.
Ancelotti optó por la continuidad a la hora de elegir el equipo que iba a jugar en Almería. El partido en Bilbao había dejado buenas sensaciones. Rüdiger por Militão y Kroos por un tocado Camavinga eran los únicos cambios.
El Almería mostraba un once bastante ofensivo, con Embarba, Arribas, Ramazani y Luis Suárez como estiletes.
El comienzo fue muy malo. Un mal balance defensivo propició que la maldición del ex se diese muy pronto. Arribas marcó de cabeza ante la imposibilidad de Kroos de alcanzarle.
El Madrid reaccionó relativamente bien, echándose para arriba. El árbitro no castigaba las continuas faltas contra un Vinicius que lo intentaba sin suerte. En el minuto 19, Carvajal puso un buen centro a Valverde, que remató contra Bellingham. El rebote en un jugador del Almería favoreció al jugador inglés, que hizo el gol del empate.
Desde ese momento, el Madrid apretó durante unos minutos. Pudo hacer gol a través de Rodrygo, pero su disparo se marchó cruzado por poco, pero tras la pausa de hidratación el Almería se vino arriba y dispuso de varios lanzamientos peligrosos que solventó bien Lunin, aunque en alguna ocasión se le vio nervioso. El Almería buscaba disparos que con Courtois no ocurrirían.
La última jugada de la primera parte dejó un gol anulado a Kroos por falta previa detectada por el VAR.
La entrada en la segunda parte no fue especialmente buena. El Almería parecía tener más energía y atención. Sin embargo, en el 59' Kroos puso un gran centro y Bellingham hizo su tercer gol de la temporada. Esta vez de cabeza.
Poco después Rodrygo tuvo su tercera ocasión en el partido. Esta vez tenía poco ángulo y era difícil dirigir el balón entre palos. Sin embargo, el Almería no dejaba de buscar la portería de Lunin. Al Madrid le costaba mucho detener las transiciones locales. En el 70' quitó Ancelotti a Rodrygo y Kroos por Modric y Camavinga, y lo siguiente que sucedió fue un golazo de Vinicius tras una buena jugada por la derecha entre Valverde y Bellingham. Vinicius se favoreció de un toque de su disparo en un defensa. El 1-3 estuvo a punto de verse ampliado en un contraataque que acabó con disparo alto de Vinicius.
El partido entró en una fase bastante intrascendente. Joselu dio descanso a Bellingham, que se marchó del partido con dos goles y una asistencia.
En el 88', Modric puso un balón de ensueño y Carvajal estuvo a punto de hacer el cuarto. Su volea fue rechazada casi accidentalmente por el portero local. Vinicius y Valverde se marcharon para dar paso a Lucas y Brahim. El malagueño hizo la jugada del partido, pero no logró encontrar a Joselu para hacer el cuarto. Poco después Fran también estuvo a punto de dejar un golazo.
El partido terminó con un Almería agotado.
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Buenos días, amigos. Viendo las portadas deportivas de hoy, casi se diría que no, pero parece confirmado que hoy el Real Madrid juega su segundo partido de liga. Lo hará contra el Almería, que tan bien ha diseccionado Alberto Cosín, y lo hará con el lastre, ay, de no poder contar con Courtois y Militão. Sin embargo, como decimos, a otras cosas están las portadas de hoy, reservando apenas algún recuadro, alguna nota el pie o alguna franja al citado partido.
Será que poco importa, y será que lo que más importa de lo que poco importa es que en el Almería jugará Sergio Arribas, pues es eso lo que destacan las dos portadas madrileñas para presentar el partido. Ya se sabe que vende mucho el morbo y cosas similares, así que parecen salivar los hacedores de portadas con la posibilidad de que el canterano madridista sea una amenaza esta tarde y entonces tal vez poder desatar las críticas a la gestión de cantera del Madrid. Noticias como caramelos en la puerta de un colegio.
Morbos aparte, o tal vez para seguir con él, ambos medios llevan entrevistas al Seleccionador Nacional Femenino como asunto destacado en sus portadas. Poco se sabe de lo que realmente pasó en dicha Selección hace unos meses, pero sí se sabe que mañana mismo España jugará la final del Mundial Femenino sin necesidad de contar con las jugadoras amotinadas y con la dirección del seleccionador cuestionado por estas. Así que Jorge Vilda saca pecho en las portadas y se reivindica, con el aval incuestionable de haber logrado el citado hito histórico. Solo nos queda desear la victoria final y que entonces pueda valorarse como es debido el trabajo realizado por todo el equipo, aun más valorable si cabe tras tantos meses de sombras. Sin duda se merecen -nos merecemos- esta victoria.
Las portadas cataculés ofrecen hoy un catálogo, un muestrario, un mosaico. Por un lado, sepan que, a decir de Mundo Deportivo, es el control de balón la cosa principal que ha hecho a la Selección Femenina llegar a la final. Cuando menos te lo esperas, el tiki-taka vuelve a salir por cualquier sitio. Se agazapa detrás de cualquier arbusto, se esconde en un zaguán, puede parecer incluso que en ese callejón no cabe, pero zas, allí salta de nuevo la gran virtud de todos los hombres (y mujeres) de buena voluntad para iluminar el camino de baldosas amarillas que lleva a los éxitos deportivos.
Por otro lado, sepan que, a decir de Sport, Xavi no se lleva mal con Deco y añadimos nosotros que con nadie. Ni siquiera se lleva mal con el árbitro que lo expulsó el pasado domingo en Getafe, que hoy descansa de manera conveniente en su casa sin haber obtenido designación para este segunda jornada de liga. Contaron los papeles que Soto Grado perjudicó al Barcelona, y uno se tiene que reír ante esta impresión, pero quien no ríe, sino llora (porque el que no llora no mama) es precisamente Xavi Hernández, adalid del buen fútbol cuando lo que sea el fútbol le beneficia a él.
Y sepan por último que el Barcelona sigue insistiendo en la cesión de Cancelo con opción de compra por una cantidad de veinte chicles de hierbabuena y dos o tres cajas de mazapanes y/o sobaos pasiegos. Seguro que no será problema para los supuestos auditores de nuestra competición esta forma audaz de plantear los pagos, pues a audacias no gana nadie al Barcelona, así como tampoco a mirar para otro lado a nuestras soberanas instituciones deportivas. Así las cosas, no se descarta que Neymar pueda jugar una semana con el Barcelona y otra en Arabia. Tampoco que Mbappé juegue medio tiempo con el Barcelona solo los meses que tengan 31 días. Y tampoco que Lobo Carrasco tire los penaltis a lo panenka y con los ojos vendados. Todo era posible en Granada, a decir de Manolo Escobar, pero se equivocó de ciudad.
Pasen un feliz día y no vuelvan a mirar las portadas si no quieren olvidarse de que hoy juega el Madrid.
El 25 de febrero de 1956, tras el discurso autocrítico y antiestalinista del Secretario General del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS), Nikita Jrushchov, en el que se denunciaron los crímenes de Stalin y la represión de la Gran Purga de los años 30, el bloque soviético inició un ligerísimo viraje en sus posiciones. El proceso de deshielo buscaba volver a las esencias leninistas del partido y trataba de huir del culto a la personalidad del líder. Aunque no supuso un cambio auténticamente radical, constituyó un acontecimiento de cierta magnitud en un régimen de naturaleza especialmente pétrea. El nuevo planteamiento caló desde el núcleo a la periferia, y algunos territorios que ya habían mostrado iniciativas autónomas en pos de mayor libertad vieron una oportunidad para incrementar sus demandas. Hungría fue el caso más paradigmático.

En octubre de 1956, una serie de manifestaciones estudiantiles en la capital culminaron en un episodio de disparos por parte de la policía política húngara (ÁVH), favorable al Kremlin, a la multitud que se congregaba en las puertas del Parlamento. Los manifestantes lograron arrebatar algunas armas a la ÁVH y, uniéndolas a otras brindadas por soldados húngaros partidarios de un levantamiento contra los soviéticos, respondieron con fuego a los policías. En pocos días los disturbios se trasladaron de Budapest a toda Hungría, y el gobierno prosoviético fue disuelto y sustituido por un nuevo ejecutivo encabezado por Imre Nagy. Jrushchov, arrepentido ante la pérdida de control de la situación, decidió cortar por lo sano y movilizó 30.000 soldados. El 4 de noviembre los tanques de la URSS entraron en Budapest, prestos a sofocar la rebelión e imponer el orden de nuevo.
A pesar de que una radio húngara anunció, quién sabe en qué tenebroso ejercicio de propaganda, la muerte del patriota Puskás luchando en los tiroteos callejeros, el fabuloso delantero se entretenía jugando partidos amistosos con sus compañeros, como el que le enfrentó a un combinado de futbolistas del Madrid y del Atlético
En aquellas fechas, el equipo más importante de Hungría -y representante del Ejército húngaro- era el Honvéd de Ferenc Puskás, Kocsis y Czibor, que se encontraba disputando la eliminatoria de octavos de final de la Copa de Europa frente al Athletic de Bilbao. El partido de ida concluyó con un 3 a 2 a favor del conjunto vasco en San Mamés, y los magiares permanecieron en España, aguardando el desarrollo de los acontecimientos en su país. A pesar de que una radio húngara anunció, quién sabe en qué tenebroso ejercicio de propaganda, la muerte del patriota Puskás luchando en los tiroteos callejeros, el fabuloso delantero se entretenía jugando partidos amistosos con sus compañeros, como el que le enfrentó a un combinado de futbolistas del Madrid y del Atlético. El encuentro de vuelta de la eliminatoria, disputado en Bruselas el 20 de diciembre, terminó con empate a tres. No obstante, la eliminación de los húngaros era la menor de sus preocupaciones.
Pasado el tiempo, la mayoría de los jugadores eligió el retorno, exceptuando a Puskás, Czibor y Kocsis. Durante las largas jornadas de la espera, Puskás movió sus hilos para conseguir que su mujer e hija llegasen a Viena, y viajó allí para reunirse con ellas y establecer en el bar Munchenenhorr una suerte de refugio en el que reflexionar sobre sus opciones de futuro. Finalmente, Ferenc anunció que no regresaría a Hungría, por lo que fue sancionado por la FIFA a instancias de la Federación de su país, castigado con la prohibición de jugar hasta agosto de 1958. Contrariado, se mudó a Bordighera, en Italia, tratando en vano de ofrecerse para encuentros de exhibición y comenzando a escribir en periódicos para obtener un sustento. El Manchester United lo tanteó para reconstruir su equipo tras la tragedia aérea de Múnich, mas su escaso conocimiento del inglés y la tradicional desconfianza británica hacia los extranjeros terminaron desestimando su fichaje. A medida que pasaban los meses, su forma decaía, la desidia lo embargaba y el sobrepeso se iba haciendo más y más evidente. Sus récords anotadores -83 goles en 84 partidos con su selección nacional- parecían destinados a languidecer y extinguirse, hasta que una apuesta personal de Santiago Bernabéu, presidente de un Real Madrid ya tricampeón en Europa, lo llevó otra vez a España.
Tanto la dirección deportiva madridista como el entrenador, Luis Carniglia, se opusieron a la incorporación de un tipo de treinta y un años que excedía en 12 kilos su peso ideal. La personalidad de Bernabéu, acaso similar en firmeza a la de Jrushchov, no admitió réplica. Si Kocsis y Czibor, en idéntica situación, iban a reforzar al Barcelona, el Madrid no podía permitirse prescindir de su dosis particular de talento del este. Era agosto de 1958, por lo que estos días se cumplen justo 65 años.
Tras su retirada como miembro indiscutible del santoral madridista, no volvió a fijar su residencia en su país hasta 1992, una vez se produjo la caída del comunismo. Solo entonces acabó el largo exilio de Puskás, leyenda de feliz final que tuvo su origen en una desgracia. Como casi todas.
En su primer entrenamiento con los blancos, sus compañeros lo observaron con desconfianza. Mateos suponía su competencia directa para el once, y se trataba de alguien muy querido en el vestuario. Sin embargo, al finalizar la sesión Di Stefano habló con la autoridad que le otorgaba su liderazgo. Si las palabras atribuidas fueron ciertas, normal que resultasen taumatúrgicas: “Este pancho maneja la bola con la izquierda mejor que yo con la mano”. No cupo objeción posible, y la mejor delantera de la historia merengue se completó con el quinto integrante: Kopa, Rial, Di Stefano, Gento y Puskás. En nueve temporadas del húngaro en el club se ganaron cinco ligas, una copa, tres copas de Europa y una Intercontinental, con 236 goles de Pancho en 261 actuaciones, cuatro de ellos en la final de Glasgow del año 60. Tras su retirada como miembro indiscutible del santoral madridista, no volvió a fijar su residencia en su país hasta 1992, una vez se produjo la caída del comunismo. Solo entonces acabó el largo exilio de Puskás, leyenda de feliz final que tuvo su origen en una desgracia. Como casi todas.
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Segunda jornada de Liga y el Real Madrid visita Almería. Los andaluces pincharon en casa en la primera jornada frente al Rayo Vallecano y esta semana han conseguido los refuerzos del delantero africano Ibrahima Koné y del arquero Luis Maximiano. Ambos se suma a otras incorporaciones veraniegas como Édgar, Dion Lopy, Marc Pubill y el canterano de La Fábrica, Sergio Arribas. Además, también ha habido un cambio en el banquillo y Rubi, el entrenador que logró la salvación se marchó, y llegó Vicente Moreno. Visto el encuentro ante el Rayo no se espera un cambio demasiado profundo en cuanto al esquema táctico, es decir, un 1-4-2-3-1. Con la baja segura de Leo Baptistao por lesión y de Babic, cuya ficha federativa ha sido descartada en el once, puede haber alguna novedad si entran las últimas incorporaciones, con más posibilidades para Maximiano. Una alineación probable podría ser la siguiente: Maximiano en portería, la defensa con Pubill en el lateral derecho, Édgar y Chumi como centrales y Akieme de lateral izquierdo, en el medio un doble pivote bastantes defensivo con Baba y Robertone y por delante la linea de tres con Embarba acostado a la izquierda, Ramazani a la derecha y Melero en el centro. Arriba, en punta, el cafetero Luis Súarez.
El Almería ante otros equipos de su nivel podrá realizar una presión intensa y colectiva de bastantes hombres para recuperar arriba en algunos tramos muy concretos de los partidos, pero ante los blancos se espera un conjunto replegado, arropado y junto atrás y con un bloque medio-bajo para tapar las vías de agua que pueda producir la circulación blanca. El balón lo tendrá el cuadro de Ancelotti y los rojiblancos estarán atrás, acumulando mucha gente tras la pelota e intentando que ocurra lo menos posible. Las bandas serán fundamentales para abrir la defensa puesto que en la zona central sumarán muchos efectivos. El ritmo de pelota merengue deberá ser rápida, precisa y continua para así encontrar grietas en el entramado defensivo que preparan los locales.
A Vicente Moreno le gusta eficiencia con la pelota y una salida buena desde atrás que le permita conseguir una óptima transición entre la defensa y el ataque. Los centrales se abren para buscar las bandas o el cuero va a algún pivote y que este genere el juego. Frente a un rival de entidad como el Real Madrid, es más plausible que busquen algo más práctico y menos arriesgado, pero si los merengues no presionan con efectividad el Almería no perderá la oportunidad de empezar jugando desde atrás. Édgar, que ha jugado en el mediocampo, es el central con un pie más fiable para estas labores aunque en numerosas ocasiones arriesga demasiado y llegan pérdidas. También será corriente ver como se utilizan las bandas o directamente a los de arriba (especialmente a Suárez) para no tener pérdidas en zonas peligrosas y hacer daño al Real Madrid de forma más directa.
Los cuatro atrás, teniendo en cuenta la confección de la plantilla, parecen innegociables en este tramo del curso. Luego, dependiendo del adversario, en el medio y arriba pasan del 2-3-1 en fase ofensiva a 4-2 o 1-4-1 con un pivote más cerca de los centrales para dar solidez y realizar ayudas en las marcas. El año pasado no se mostraron tan rocosos como se esperaba y el encajar con frecuencia casi les llevó de nuevo a Segunda. Por último, a balón parado también son un equipo poderoso, tanto con Édgar como con Chumi, ambos jugadores altos. El catalán mide 1,93cm y el gallego 1,86cm. Los laterales, Pubill y Akieme son rápidos y más ofensivos que defensivos, en el caso del segundo, por lo que por la banda izquierda puede aprovechar el Real Madrid para penetrar y hacer daño.
El Almería basa buena parte de sus argumentos en ataque en los contragolpes y en un estilo de juego directo y vertical. La agresividad en la velocidad con el tridente de arriba y un jugador de ida y vuelta que abarca mucho campo como Robertone es la clave del Almería para conseguir un buen resultado y a largo plazo mantener la categoría. Estos cuatro futbolistas rompen muy bien al espacio y su fórmula predilecta es atacar la espalda de los contrarios. Además, también los laterales se incorpora al ataque por su perfil. En este caso hay que destacar a Akieme ya que el canterano rayista es un jugador con proyección y buen pie en la banda siniestra. En juego estático le cuesta más encontrar los huecos y falta un punto de calidad para desarbolar defensas de élite, por lo que el equipo de Ancelotti donde deberá estar firme y muy vigilante es cuando deba correr para atrás. Para ello lo mejor es terminar las jugadas y así evitar que el Almería consiga enlazar esas transiciones vertiginosas, valientes y de pocos pases para encarar lo antes posible la meta de Lunin.
Vicente Moreno es un técnico que abarca distintos registros tácticos, intervencionista con los cambios, que siempre saca rendimiento a los jugadores y explota su polivalencia. Un entrenador práctico, competitivo y que dota de carácter a sus equipos. Si pueden jugar en pocos toques, con verticalidad y directos al marco, lo prefiere a un estilo de más posesión o intento de dominio del tempo del encuentro. Esas transiciones vertiginosas y veloces serán la clave para dar un susto al Real Madrid. Para ello, deberán tener solvencia en el aspecto defensivo y no cometer errores infantiles como la semana pasada ante el Rayo, cuando cayeron por 0-2 debido a dos penaltis bastante inocentes y evitables.
El colombiano Luis Suárez es la referencia de los almerienses, a la espera de la adaptación de su fichaje Koné que viene con vitola de titular. Suárez puede jugar en punta o también caer a cualquiera de los dos costados, preferiblemente el izquierdo para buscar la diagonal hacia dentro y disparar a puerta. En las estadísticas de la Liga en los últimos años aparece como uno de los jugadores con más velocidad de la competición (35,3 km/h), y el duelo que puede vivir frente a Rüdiger en ese sentido resultará apasionante y muy bonito. Potente en el plano físico, posee también habilidad, inteligencia en sus movimientos, buen manejo de las dos piernas y es un jugador peleón, luchador y con bastante carácter dentro del terreno de juego.
Muy buenos días a todos. El verano tiene estas cosas. Te levantas, te pones un café, enciendes el ordenador para ir empezando a escribir el portanálisis, das los primeros sorbos al café, prendes el aire acondicionado, comienzas a escrutar las portadas del día y de repente, cuando ya nada esperabas de la vida, te encuentras con Vicente del Bosque en bañador.
¿En bañador o en traje de baño? La polémica parece haber pasado a mejor vida, por cuanto la RAE reconoce bañador como “prenda de vestir elástica que se usa para bañarse o para tomar el sol”. La prenda que D. Vicente luce en la portada de As no parece elástica, por lo que un purista aduciría no solo que no se trata por tanto de un bañador, sino que el término correcto es “traje de baño”. Alfonso Ussía se afanó en hacernos ver, en una de sus entregas del Tratado de Buenas Maneras, que bañador no sería a lo sumo sino un oficio: el de aquel hipotético profesional que facilita al bañista el ejercer su derecho al chapuzón, tomándolo en sus brazos si es preciso para que se zambulla y nade sin nada que temer. Lo otro sería un traje de baño según la tesis del escritor que estuvo en un tris de presidir el Real Madrid.
Constatar no obstante que la Real Academia reconoce bañador en la acepción más común del término no te libra del discreto soponcio. D. Vicente del Bosque en bañador es visión impactante. No es elástico, afortunadamente, sino más bien modelo bóxer y es de presumir que con braguilla o red interna, que es un elemento del bañador que siempre nos ha resultado prescindible pero que convierte per se al bañador en algo extrañamente intransferible: nadie quiere poner la bolsa escrotal propia donde previamente ha descansado la de otro, ni siquiera si ese otro es Vicente del Bosque, técnico campeón del mundo y de Europa con Espana y de la Champions en dos ocasiones con el Madrid, entre otros muchos títulos.
La razón de la presencia de D. Vicente en la portada de As es la final de otra Copa del Mundo, la de mujeres, que la selección española femenina disputa el domingo frente a Inglaterra, acontecimiento que tiene a España en trance, y no es para menos. D. Vicente se felicita por que las féminas estén en disposición de alcanzar la gloria alcanzada en 2010 por los varones al mando del propio D. Vicente y da, digamos, sus bendiciones al trabajo del equipo de Vilda y de la Federación. El bañador de D. Vicente es azul y de calaveras, lo que no tiene nada que ver con nuestro manifiesto apoyo a sus palabras. No tiene nada que ver, pero resalta más.
Por supuesto, el aplauso del exseleccionador nacional a RFEF no sorprende, porque suele apoyar todo lo que viene de esos lares, aunque a buena parte del madridismo le gustaría sin duda que Del Bosque -héroe indiscutible en la historia vikinga- tuviera una actitud un poco más crítica con una Federación donde siguen haciendo y deshaciendo los herederos directos del negreirato. D. Vicente tiene a este respecto, en general, una actitud equidistante, y hay una parte del madridismo a la cual duele que D. Vicente sea ya una figura pública tan próxima a los que compran durante veinte años a la cúpula del estamento arbitral como a los que no lo hacen. Cuando saltó el escándalo Negreira, Del Bosque se lanzó a pregonar que los éxitos del Barça durante el negreirato no estaban en tela de juicio, que es una visión de las cosas respetable, suponemos, pero que al madridista indignado le produce una inevitable desafección hacia D. Vicente, no incompatible con el respeto y la admiración que su figura merece por otras cosas.
Por ejemplo, por lo de hoy: salir en bañador (y qué carajo: ¿por qué no?) en la portada de As, sentado en un banco, mostrando su apoyo a la selección femenina. En esto estamos con él, como no podía ser de otro modo.
Ni en Marca ni en Mundo Deportivo aparece D. Vicente en bañador (menos mal, pues hasta lo bueno cansa en exceso), pero sí se apoya también en ambas primeras planas a la selección femenina de cara a la final del domingo, si bien de formas radicalmente opuestas. Marca entrevista a Jenni Hermoso y Mundo Deportivo se empeña en reivindicar el culerío de dicha selección. Hay un amplio sector de la prensa y los aficionados cataculés que llevan regular el hecho de que una serie de jugadoras amotinadas, muy de su cuerda, se hayan revelado innecesarias para llegar a este éxito, lo que les mueve a esta suerte de excusatio non petita tan sectaria como ridícula.
Qué tropa.
Por lo demás, la actualidad culé pasa por la lesión de Araujo, a quien por supuesto deseamos una pronta recuperación, y la situación con Ansu Fati, que reina en la portada de Sport y a quien nosotros ficharíamos no por nada, sino por fastidiar a los negreiros, que siguen mereciendo todo el vitriolo que se les pueda arrojar encima después de haberse comprado el campeonato durante un mínimo de veinte años y haberse ido de rositas después del monumental fraude.
Pasad un buen día.
Ni son tan siniestras como la célebre “Banda de los 4” de la China post-Mao, ni pasarán a la historia como “Los 7 de Chicago”.
Han hecho mucho daño al fútbol femenino a nivel de selección, que durante meses ha emitido unos hedores francamente insoportables.
Todo comenzó en septiembre del año pasado, justo unas semanas después del batacazo de la selección española en la Eurocopa 2022, cuando cayó en cuartos de final ante la anfitriona, Inglaterra, por 2 goles a 1 tras llegar empatadas a la prórroga.
Es bueno recordar la alineación de aquella tarde de julio en Brighton: Paños; Batlle, Paredes, León, Carmona; Bonmatí, Guijarro, Abelleira; Cardona, Esther González y Caldentey. Entraron como cambios Del Castillo, Alexandri, Sheila García y Sarriegi.
En septiembre de 2022, 15 jugadoras firmaron un escrito (enviado por correo electrónico y de forma individual) en el que pedían la destitución del seleccionador, Jorge Vilda, ya que “los últimos acontecimientos en la selección española y la situación generada (…), están afectando de forma importante a mi estado emocional y por lo tanto a mi salud”, lo cual les impedía desempeñar su trabajo como profesionales del fútbol que son durante las concentraciones de la selección.
Las 15 jugadoras eran las siguientes: 6 del FC Barcelona (Sandra Paños, Patri Guijarro, Mapi León, Aitana Bonmatí, Mariona Caldentey y Claudia Pina, 2 del Atlético de Madrid (Lola Gallardo y Ainhoa Moraza), 2 del Manchester City (Leila Ouahabi y Laia Alexandri), 2 del Manchester United (Ona Batlle y Lucía García), 2 de la Real Sociedad (Nerea Eizaguirre y Amaiur Sarriegi) y 1 del América (Andrea Pereira).
En septiembre de 2022, 15 jugadoras firmaron un escrito en el que pedían la destitución del seleccionador Jorge Vilda sin explicar los motivos con claridad. 3 más insinuaron su apoyo a las 15 sin atreverse a dar el paso
Además de estas 15, Irene Paredes y Alexia Putellas, ambas del FC Barcelona, publicaron la carta, mostrando por tanto su solidaridad con el escrito, aunque no lo firmaron y quedaron por tanto al margen. Jennifer Hermoso, jugadora del Pachuca mexicano, hizo por su parte un comunicado independiente, no muy favorecedor para el seleccionador Vilda.
Es decir, que aparte de las 15 del email reivindicativo, otras 3 jugadoras, pesos pesados de la selección (Irene Paredes era la capitana del combinado nacional), quedaron en un limbo ambiguo, dejando claramente insinuar que estaban con las otras 15, pero sin atreverse a dar el paso. Putellas, como recordaremos, estaba por entonces recién lesionada de gravedad. Paredes hizo una comparecencia en la RFEF, en la que no acabó de concretar nada, ni aclaró los posibles motivos de sus 15 compañeras, en una ambigüedad que hizo saltar todo tipo de especulaciones, de índole deportiva, e incluso de índole de tipo muy morboso (que no vamos a repetir por aquí ya que no hay pruebas absolutamente de nada), dejando un escándalo mayúsculo por entonces sin resolver.
Repasando la alineación de las jugadoras que perdieron ante Inglaterra en la Euro 2022, se comprueba que 7 de ellas más 2 que salieron desde el banquillo formaban parte de las 15+3 jugadoras discordantes. Es decir, bastante más de medio equipo. Teniendo en cuenta que Putellas no pudo jugar (habría sido titular indiscutible sin duda en el puesto que ocupó finalmente Teresa Abelleira) por su lesión de rotura del cruzado de la rodilla.
Tras el terremoto que supuso el famoso escrito de las 15, Rubiales cerró filas en torno a Vilda, dándole su apoyo indiscutible, y ahí empezó una nueva etapa de la selección en la que predominaba el número de jugadoras del Real Madrid. De hecho, Paredes perdió su condición de capitana, y el brazalete pasó a manos de Ivana Andrés, también capitana del Real Madrid, y como segunda y tercera estaban la portera Misa Rodríguez y la lateral Olga Carmona.
Rubiales cerró filas en torno a Vilda. Empezó una nueva etapa parala selección, con más jugadoras del Real Madrid, En la que dio la cara empatando contra suecia y ganando por primera vez a Estados Unidos
En esos meses, sin prácticamente presencia azulgrana en la selección, se empató 1-1 contra Suecia en El Arcángel de Córdoba (con abucheos constantes a Jorge Vilda) y se ganó en un gran partido por primera vez a Estados Unidos en El Sadar de Pamplona por 2-0, con solo la defensa Laia Codina como jugadora del FC Barcelona (la joven Salma Paralluelo, una de las sensaciones del Mundial, estuvo convocada, aunque no llegó a jugar). La selección dio la cara en esos meses sin ninguna ayuda de las 15+3 jugadoras díscolas, “rebeldes sin causa” ya que nunca llegaron a decir la verdad de lo que había pasado entre ellas y el seleccionador, todo quedó en amagues y en insinuaciones, nunca en afirmaciones y hechos probados.
Poco a poco se acercaba el Mundial 2023 de Australia y Nueva Zelanda y ya se rumoreaba que, por ejemplo, Aitana Bonmatí tenía claras intenciones de jugarlo, ya que debido a su gran temporada (culminada con la conquista de su club de la Copa de Europa ante el Wolfsburgo), era una clara candidata al Balón de Oro 2023 y, de perderse la Copa del Mundo, se ponía en claro peligro su candidatura.
Y así, poco antes de la convocatoria definitiva de cara al Mundial, varias de las 15+3 acabaron por recular e informaron a la RFEF de que volvían a estar disponibles para volver a la selección, sin que (que se sepa) hubiesen pedido disculpas al seleccionador y a la propia federación. Se trataba de las 3 jugadoras que definiremos como “ambiguas”, la antigua capitana Irene Paredes, Jenni Hermoso y la ya recuperada Alexia Putellas, además de 8 de las 15 firmantes del escrito de la discordia: Bonmatí, Caldentey, Batlle (reciente fichaje del Barcelona tras su periplo en el Manchester United), Paños, Alexandri, Lucía García, Ouahabi y Pereira. De las 15+3 iniciales, ya habían reculado, por unas razones o por otras, 11 de ellas.
Vilda podía haber seguido sin contar con ninguna de ellas, ya que las que sí estuvieron al pie del cañón a muerte con él y con la selección habían dado el do de pecho con buenas actuaciones y resultados muy positivos. Pero en ese momento, Vilda vio que este Mundial 2023 era una buena oportunidad para él y para el fútbol femenino español, y en cierto modo perdonó (aunque sin previas disculpas de las “rebeldes”) a 6 de ellas, el núcleo duro de las más veteranas, Paredes, Hermoso y Putellas, quienes, repetimos, nunca firmaron el escrito aunque lo apoyaron a su manera, y 2 puntales del recién campeón de Europa, el FC Barcelona: Aitana Bonmatí, Mariona Caldentey más Ona Batlle.
Las otras 5 (Paños, Alexandri, García, Ouahabi, Pereira) no fueron ni siquiera preseleccionadas entre las 30. Recularon pues para nada, y eso que una de ellas, la meta Sandra Paños, había sido titular de España durante años.
Poco antes de la convocatoria definitiva de cara al Mundial, varias de las 15+3 recularon e informaron a la RFEF de que volvían a estar disponibles para volver a la selección, sin que (que se sepa) hubiesen pedido disculpas al seleccionador y a la propia federación
Quedaron por tanto 7 de las iniciales 15+3 sin bajarse del carro. A las 7 amotinadas (aunque ya decimos que sin jamás explicar convenientemente las razones de su amotinamiento), Mapi León, Claudia Pina, Patri Guijarro, Lola Gallardo, Ainhoa Moraza, Amaiur Sarriegi y Nerea Eizaguirre, por lo menos habrá que concederles que han sido consecuentes desde el momento en el que firmaron el célebre escrito y que no han vuelto a querer saber nada ni del seleccionador Vilda ni de la RFEF.
Cuando Vilda redujo la preconvocatoria de 30 futbolistas a la lista definitiva de 23, causó daños colaterales o, mejor dicho, directos, en varias de las mujeres que le habían apoyado durante los meses de crisis en la selección, y hay que decir por ello que se comportó de forma injusta y desagradecida con 7 de ellas, y en particular con 2, Maite Oroz y Marta Cardona, protagonistas ambas de la gesta de derrotar a la selección estadounidense en Córdoba.
Ahora que España ya se ha clasificado para la final de la Copa del Mundo, que disputará el próximo domingo contra Inglaterra, se puede quizás decir que Jorge Vilda, pese a los dardos envenenados que ha venido recibiendo durante meses (y también tras el varapalo, 4-0, ante Japón, que resultó absolutamente intrascendente) por parte de la prensa mayoritariamente culé (que le ha tachado de madridista cuando lo cierto es que Vilda llegó a ser canterano de La Masía), se ha salido con la suya y que sale muy reforzado, independientemente que se gane o no el título universal.
Dicha prensa y diversos altavoces afines venían reclamando hasta hace poco (véanse declaraciones de Vero Boquete, Danae Boronat, Rubén Uría), por ejemplo, la presencia de Mapi, Patri y Paños (recordemos una vez más que estas 3 fueron titulares indiscutibles en el fracaso de la Euro 2022) en el XI titular, menospreciando, entre otras cosas, la magnífica labor de Tere Abelleira como ancla de la selección, o riéndose de las actuaciones de Misa, de Rocío o de Olga ante Japón. Habrá que imaginar la cara de estos heraldos antimadridistas ante el inmenso trallazo de Olga Carmona, a pase de Tere Abelleira, por cierto, que supuso la clasificación para la final del domingo en Sidney.
Ahora que España ya se ha clasificado para la final de la Copa del Mundo, se puede decir que Jorge Vilda sale muy reforzado, pese a los dardos envenenados que ha venido recibiendo durante meses por parte de la prensa mayoritariamente culé
Y finalmente, cabe decir que no a Alicia Arévalo, la narradora de los partidos en RTVE. Arévalo soltó al final del partido ante Suecia algo así como “es el triunfo también de las que no están aquí”. Pues no, señora Arévalo, no es así. Sobre todo, si se refiere a jugadoras como Paños, Guijarro, Pina y a la maleducada Mapi León, que estuvieron presentes en todos los sucesivos fracasos de la selección en anteriores campeonatos, y que se borraron (por los motivos que ellas sabrán) de esta selección. Bonmatí, Caldentey, Paredes, y alguna más traicionaron sin duda sus propias convicciones, pero a la hora de la verdad sí que han aportado para llegar hasta donde nunca antes se había llegado.
Mucha suerte para la selección el próximo domingo. Aunque muchos tendrán “Mixed Emotions”, como la canción de los Stones, si se gana a Inglaterra y seguirán haciendo piruetas para negar el pan y la sal a Vilda (que algún mérito tendrá para haber llegado hasta aquí, eso es de cajón).
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El Madrid, con Bellingham a los mandos, dio un puñetazo en la mesa en Bilbao en el arranque del campeonato corrompido de Tebas. Vuelve la Liga y vuelven los quizzes a La Galerna.
Los amigos de fcQuiz han preparado una serie de preguntas para poner a prueba tus conocimientos sobre esta nueva campaña 23-24.
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Seguro que te ha pasado lo mismo que a mí hoy, querido lector: hay días en los que las cosas se hacen a lo grande o no se hacen. Estoy seguro de que el título escogido llama la atención si eres madridista, y más si no lo eres.
Si no lo eres, te habrán venido a la cabeza imágenes de Francisco Franco, saludos romanos, copas de Europa y el Real Madrid, “el equipo del régimen”, todo satisfactoriamente junto y las causas tirando del efecto. Queda para otra ocasión un recuerdo a las tres medallas de oro a su Excelencia el Generalísimo Franco por parte del Fútbol Club Barcelona, o cómo cada petición de ampliación del Estadio fue atendida con prontitud y diligencia mientras que Carlos Arias Navarro o Manuela Carmena denegaron al Real Madrid otro tanto.
Si eres madridista, tienes una Historia que conocer. Posiblemente sepas que “el equipo del régimen” estaba dividido a la mitad en el 39, y que los vencedores de la Guerra Civil estuvieron a un tris de ordenar su desaparición mientras parte de la plantilla y de la directiva se habían exiliado. Don Santiago, antes de convertir a nuestro club en el mejor club de la historia del fútbol, tuvo que dar muchos pasos y tener más paciencia aún para que no se ordenara el cierre del club y se le permitiera volver a competir deportivamente. El negreirato-villarato ha sido la campaña más larga contra el Madrid, pero no la más feroz.
El Madrid estaba dividido a la mitad en el 39, los vencedores de la Guerra Civil estuvieron a un tris de ordenar su desaparición mientras parte de la plantilla y de la directiva se habían exiliado. El negreirato-villarato ha sido la campaña más larga contra el Madrid, pero no la más feroz
Si pasamos de los hechos a las analogías, la cosa cambia.
Cuando uno repasa las cifras de derribos de la Segunda Guerra Mundial, son abrumadoras. En el listado de mayores ases, hay que descender a la posición 107 para encontrar el primer as no alemán, un piloto finés llamado Juutilainen con 94 victorias. Los 106 ases alemanes anteriores lograron 15.107 derribos.
Y la Luftwaffe perdió su guerra, y la guerra.
Dejando aparte consideraciones más técnicas como los sistemas de conteo, la explicación principal es que la Luftwaffe se centró en la figura del experten. En muchos momentos, las operaciones de intercepción se centraban alrededor de un grupo reducido de ases, a los que acompañaban formaciones de un tamaño considerable para asegurar que podían operar sin riesgo a ser derribados por la caza del contrario. El precio a pagar, entre otros, era que demasiados pilotos competentes no tenían opciones de empeñarse contra sus adversarios.
Este modo de operar daba resultados abrumadores para la propaganda. Los noticieros alemanes convirtieron a los experten en las figuras principales de la guerra, y de continuo ofrecían a sus lectores contenidos que mantenían alta la moral.
Es sabido que la USAAF hacía exactamente lo contrario. Las cifras del mayor as norteamericano palidecen en comparación con las alemanas. Sin embargo, ganaron la guerra y, concretamente, la guerra aérea en cada teatro en el que participaron.
La Luftwaffe se centró en la figura del experten y perdió la guerra. la USAAF hizo exactamente lo contrario y la ganó
Los americanos no tenían experts equivalentes. Sus misiones de intercepción y defensa aérea eran un asunto mucho más colectivo y orquestado, y no había estrellas en torno a las cuales orbitaban decenas de otros pilotos. Es más, a los pilotos se les ofrecían una serie de tramos de servicio tras los cuales se podían o se debían retirar. Al finalizar su servicio en primera línea, muchos pasaban a volcar su experiencia y saber en las siguientes quintas, a las que a su vez se dedicaba el tiempo y recursos adecuados para llegar a primera línea en las mejores condiciones posibles.
Los resultados están a la vista. Para los alemanes, centrar los esfuerzos en una figura estelar fue una estrategia de comunicación brillante, pero una forma de operar que contribuyó a la derrota.
Volvamos al fútbol.
Desde que el fútbol se profesionalizó, sus estrellas acapararon titulares. No podía ser de otra manera. Sin embargo, desde que comenzó a recibir inversiones desmedidas y a la vez maduraron las redes sociales, las estrellas han pasado de ser líderes de sus partidos a experten en el fútbol.
Al igual que en el caso histórico anterior, se ha llegado a situaciones en las que la planificación deportiva y la gestión de la plantilla ha girado en torno a un solo jugador. Un deporte colectivo ha pasado a ser un equipo en el que juegan Fulano y diez más (u once, Negreira mediante). El caso más llamativo de este siglo probablemente sea el de Messi. La planificación de los últimos años de su estancia en el FC Barcelona se centró financiera y deportivamente en él, y los resultados fuera de nuestra liga adulterada fueron los que fueron.
Las competiciones anuales nacionales no adulteradas y la champions premian la regularidad y el esfuerzo colectivo. Si observamos la lista de ganadores de Champions desde el año 2000, un equipo destaca de manera clamorosa.
El Real Madrid es la USAAF del fútbol. Ningún equipo se le acerca y menos en este siglo. Ese éxito se ha logrado con un esfuerzo colectivo liderado por estrellas, no por un equipo al servicio de un experten
En cuatro ocasiones, Cristiano alzó la orejona. En otras tres, no, pero otros madridistas sí. Y en los 9 años que jugó en el Madrid, Cristiano fue estrella, pero no experten. El equipo y su planificación no orbitaron en torno a él. De hecho, cuando las pretensiones del astro sobrepasaron ciertos límites, el Real Madrid dijo “basta”.
El Real Madrid es la USAAF del fútbol. Ningún equipo se le acerca y menos en este siglo. Ese éxito se ha logrado con un esfuerzo colectivo liderado por estrellas, no por un equipo al servicio de un experten que acaba restando más que suma (recordemos los últimos años de Messi andando) y siempre acaba amenazando financieramente al club si no hay petrodólares por medio.
En la era de los equipos-estado, con el fair play como animal mitológico, la tentación por el experten es mayor que nunca. Las directivas pueden verse tentadas por el deslumbrón del tsunami mediático alrededor de un jugador, por los anunciantes que atrae (aunque el experten del esférico busca monopolizar el dinero de la publicidad) y, en suma, por olvidar que el fútbol es cosa de 11.
Es muy probable que el Real Madrid haya esquivado otra bala y siga con estrellas pero sin experten. En la era de los clubes-estado, más que nunca, esa lección debe ser duradera.
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Buenos días, amigos. Mateo Alemany se va otra vez del Barça en menos de cuatro meses, aunque más que irse, parece que le han espetado un «¡irsen!» más propio de Lola Flores que de Laporta y cía. La estabilidad no es una característica de este Barcelona, que cada vez se asemeja más a una casa de moral laxa de las que no era raro ver en aquellas películas de Canal Plus, que además de pioneros de las retrasmisiones con desacomplejado aroma culé, introdujeron —si nos permiten el término— los filmes X codificados de manera habitual en un canal generalista.
Para poder ver con nitidez aquellas películas, y sobre todo entender el argumento, era necesario un decodificador, y Laporta parece haber pensado lo mismo y ha introducido —si nos permiten de nuevo el término— a Deco como pieza destacada del organigrama culé. Pero en el sitio de Deco estaba Alemany y Laporta ha elegido.
Alemany es un ejecutivo contrastado y Deco un representante de futbolistas, llevó a Raphinha al club. Desde que Jan tomó de nuevo las riendas del Barça, se ha producido una sangría de directivos profesionales —Reverter o Alemany, por ejemplo— y una atomización del poder en torno a Laporta y un pequeño núcleo de afines con un perfil más de conseguidores que trabajan en beneficio propio que de gestores deportivos profesionales que lo hacen por el bien del club.
Laporta prefiere rodearse de personas que le bailen el agua y no le digan lo que no quiere oír. Quiere montarse su película, decodificar la realidad conforme a sus intereses, y para ese propósito funcionan mejor tipos como Deco o Mendes que profesionales como Reverter o Alemany. Cada uno se rodea de lo que estima más oportuno para lograr sus objetivos.
El mismo Barça deja constancia de ello en la portadas de uno de sus diarios.
En Sport aparecen los dos lusos. De Mendes dicen que cree que podrá traer a Cancelo y de Deco que apurará el mercado para fichar dos o tres jugadores más. Será por dinero. No tenemos dudas acerca de Deco, cuyas capacidades dejó patentes con el «fichaje» de Arda Güler, publirreportaje incluido del viaje a Turquía.
La comparación con el Madrid es obligada. Entre otros, el Barça cuenta con Laporta, Mendes y Deco; el Madrid con Florentino, JAS y Juni Calafat. Los perfiles —exclusivamente profesionales— de los componentes de ambos equipos no pueden ser más diferentes.
No pasamos por alto el tratamiento que Sport da a los dos partidos de sanción para Xavi tras su expulsión en Getafe, los comunica entre admiraciones porque no están acostumbrados recibir ningún tipo de castigo por infringir normas y leyes. Cuando uno se cría en la impunidad, las costuras le hacen llagas (tal vez no fuese así el refrán).
Nadie duda de que si el expulsado hubiese sido Ancelotti, habrían pedido para él un castigo mayor que para Hannibal Lecter.
Mundo Deportivo informa de esta segunda marcha/despido de Alemany y del renombramiento de Deco como director deportivo con la naturalidad de quien sabe que vive en una casa de moral laxa y nada de lo que ve le extraña. «Hola Deco, adiós Alemany». ¿Y la coma del vocativo?
No podemos pedirle peras al olmo. Si no respetan las leyes, cómo van a respetar las normas del lenguaje, aunque la coma del vocativo sea lo más fácil que hay. Hay quien comienza comprando ilegalmente un órgano y degenera hasta ser capaz de no saludar al vecino en la escalera.
El diario de Godó, grande España, destaca con énfasis la victoria en la Supercopa de Europa del Manchester City, que como todos sabemos es un equipo español y muy español, como diría Mariano, entrenado por un patriota de la talla de Pep. Los clubes-estado suman otro trofeo y borran un poco más la idea de fútbol y de competición deportiva.
Los seguidores del Sevilla estarán tristes, estuvieron muy cerca, pero a buen seguro que les habría sentado peor perder un partido amistoso con el Madrid, que como todos sabemos es el responsable último de que el Barça compre árbitros o de que las teocracias árabes adquieran clubes para blanquear su imagen en Europa y por eso ponen precios desorbitados a sus futbolistas cuando el Madrid quiere ficharlos y medio los regalan cuando es el Barça quien los pretende.
No falta la dosis de heces habitual y dedican una esquina a esparcir su odio: «El pasado “oscuro” de Bellingham en Dortmund». Señal de que están cagados con el inglés y han puesto en marcha el ventilador.
Precisamente Bellingham es protagonista de la portada de As. «Todo a Bellingham» titulan. En As siguen con la idea de que no habrá más fichajes. Parece más cauto no realizar ninguna afirmación categórica hasta que cierre el mercado.
Sobre el Barça prefieren no decir que parece una casa de moral laxa y optan por definirlo como un jeroglífico. Queda más fino, la verdad.
Marca da casi todo el protagonismo al palo que sufrió el Sevilla frente al fútbol de la gente del City, y la zona alta la dedica a la selección española de fútbol, que se enfrentará a Inglaterra en la final del Mundial. Si gana, ya sabéis que todo el mérito será de las 15 jugadoras amotinadas que no están precisamente en un torneo que habrían ganado por wifi, teletrabajando.
Pasad un buen día.
El ser humano tiende a buscar explicaciones a preguntas que aparentemente no las tienen. En la experiencia humana existen demasiados interrogantes que se nos escapan. La literatura es una disciplina de las artes que suele tratar de llenar ese vacío metafísico. Por ejemplo, en El Gaucho Martín Fierro se dice que «en su destino inconstante,/ solo el gaucho vive errante / donde la suerte lo lleva». En este poema narrativo escrito por José Hernández en 1872 se condensa el espíritu indomable del gaucho argentino y, como es lógico, sintetiza el sentir del pueblo argentino. Desconozco si algún poeta ha sintetizado y condensado la naturaleza insondable del Real Madrid pero bien haría en hacerlo algún prócer de la lengua. ¿Acaso la última Champions del Madrid no merece un poema épico? ¿No es menos cierto que Rodrygo Goes es un héroe a la altura de Aquiles? La intervención del crack brasileño contra el Manchester City en aquella vuelta de semifinales de Champions League 2021/2022 con esos dos goles en dos minutos ni el mismísimo Aaron Sorkin es capaz de imaginarlo para una de sus rocambolescas películas.
Ser del Real Madrid es una forma de vida. Vivir el Madrid es acercarse un poco más a entender de qué va eso de vivir pues el Madrid es vértigo y es inconsciencia. Cualquier aficionado blanco que pasó la curva de los 18 ya entendió en su fuero interno que su Madrid, como la experiencia vital, tiene más de indagación en el misterio que de tránsito plácido.
El pasado sábado 12 de agosto el Real Madrid debutó en Liga contra el Athletic Club. En un campo tan duro como es el de San Mamés el equipo de Concha Espina consiguió los tres puntos. Empezar con victoria y lejos de casa es siempre una hazaña. Y más si lo haces por un rotundo 0-2. Portería a cero y dos goles anotados en la primera parte. Luego, a nadar y guardar la ropa. Es decir, partido redondo. Ni el aficionado más optimista podía soñar con un debut tan sobresaliente. Y más cuando la previa había sido tan nefasta. La lesión de Thibaut Courtois fue un jarro de agua fría. El meta belga es Superman y a ningún aficionado le hace gracia perder a Superman. Es la hora de Andriy Lunin. El ucraniano llegó en 2018 como una de las mayores promesas del fútbol mundial bajo los tres palos. Este es su momento. Ahora ha de dar un paso hacia delante y demostrar que nació para ser cancerbero del club más grande de la historia del balompié.
En el Real Madrid la tranquilidad es ajena a nuestra idiosincrasia. El Real Madrid nació para desafiar las leyes más elementales. Porque ser del Real Madrid es una forma de vida
En el Real Madrid la tranquilidad es ajena a nuestra idiosincrasia. Nos va el mambo. Cuanto peor, mejor. Los retos deben ser difíciles. Nos hemos pasado tantas veces el juego que únicamente el triple salto mortal con tirabuzón nos contenta. Si la lesión del mejor guardameta del mundo no es suficiente para empezar la temporada fastidiados, se le suma la baja de uno de los mejores centrales del momento. Éder Militão se perderá la temporada casi con seguridad. Su lesión de ligamento cruzado anterior es motivo suficiente para desearle una recuperación con calma. Necesitamos al defensa brasileño para el futuro inmediato. Ahora debemos afrontar la temporada con dos bajas sensibles. Muchos clubes se vendrían abajo. El Madrid, no. El Madrid está hecho de otra pasta.
Con lo que se tiene hay que jugar y sacar adelante la temporada. Con buen tino el pasado lunes se hacía oficial la cesión por un año del guardameta del Chelsea Kepa Arrizabalaga. Me parece oportuno pues es un portero con experiencia, ideal para disputarse la titularidad con Lunin. ¿Y un central para tapar el hueco de Militao? Parece ser que no. La lógica aconseja buscar una solución parecida a la de la portería pero la lógica no siempre es la que manejamos los aficionados.
El Real Madrid nació para desafiar las leyes más elementales. Perder al mejor portero del mundo y al defensa central más en forma del planeta fútbol es una tragedia. En el Madrid no hay tiempo para lamentos. El Madrid no se maneja en esos términos. Para el Madrid todo es puerta grande o enfermería. Así ha sido siempre y así será. Los madridistas aceptamos esta aparente locura con orgullo y alegría. Esto es el Real Madrid. Se toma o se deja. En el Real Madrid la tranquilidad es ajena a nuestra idiosincrasia. Porque ser del Real Madrid es una forma de vida.
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