En un partido repleto de polémica, marcado por el nefasto nivel de acierto de Mbappé y unos minutos finales locos a nivel arbitral, el Madrid se dejó en la Cartuja los tres primeros puntos del campeonato. Es bastante trágico porque sabemos que, con el negreirato 2.0 que sufrimos, el Madrid va a necesitar un mínimo de 100 puntos para ser campeón.
Mou planteó un once que levantó algunas cejas. Contando con que Bernardo Silva no podrá estar el martes ante el Inter, se daba por hecha su presencia entre los iniciales. Sí estaban en cambio Güler y Camavinga, que también faltarán en la primera cita europea del año. Güler fue el mejor. Camavinga no fue el peor, lo que los cínicos dirán que ya es noticia. El peor, la verdad, fue Mbappé, que tuvo una noche toledana.
El partido empezó con un problema bastante marciano con la presión del balón. No del balón, sino de los balones: ninguno de los dos primeros tenía la presión adecuada. Tampoco el tercero. De pronto, Carlos Martínez empezó a especular con la posibilidad de que ninguno de los catorce balones que tenían chip tuviesen la presión reglamentaria. Gloriosa metáfora del descalzaperros que es la liga de Tebas. Suponemos que se siguió jugando con un balón defectuoso. Es la competición que tenemos, son las costumbres de Tebas y hay que respetarlas.
A Güler le da igual jugar con un balón bueno, malo o regular. Le da igual jugar con una sandía. Empezó a impartir magisterio, y a consecuencia del mismo metió una rosca marca de la casa que Huijsen remató de volea, obligando a lucirse a Valles. Presionaba arriba un Madrid que se imponía en el juego.
Como consecuencia de ese gran inicio blanco (o rosa), Vini la mandaría al instante al palo. Mbappé combinó con Güler y el centro/disparo del mismo lo mandó a la madera Vini con poco ángulo. Dio la sensación de que pudo definir mejor el brasileño, pero el balón iba a velocidad excesiva, no tenía la tersura de un pase.
Como para señalar él comienzo de una fase más equilibrada del partido, Antony chutó sin gran convicción, obligando a Courtois a mandarla a córner. A continuación, una virguería del propio brasileño desembocó en una volea amenazante del Cucho. Ambos equipos jugaban con aplomo y arte. El duelo Antony-Cucurella se confirmaba como uno de los grandes alicientes del partido. La igualdad suele derivar en tensión, por lo que nos fuimos a la pausa de hidratación con un pique entre Huijsen y Antony, que estaba en todas. A Huijsen se la veía firme y con un carácter que Mou debe estar extrayéndole a jeringuillazos.
Güler jugaba como le daba la gana en esa ubicación diestra de la línea de atacantes, pero no se veía secundado por ninguno de los demás. Mbappé no terminaba de encontrarse, Bellingham estaba nerudiense (como ausente) y Vini estaba en la línea reciente, o sea, sin chispa y tal vez pasado de kilos. Es el Madrid de Arda Güler o no es ningún Madrid. Cerca del fin del primer tiempo, su aportación era la más destacada con gran diferencia en esa faceta de enganche entre una delantera poco inspirada y un centro del campo que se mostraba mediocre (Camavinga ayudaba bien a los centrales pero fallaba en la salida del balón).
Antes del descanso, no obstante, veríamos la ocasión más clara. Un pase fabuloso de Bellingham a Vini permitió a este ceder el balón a Mbappé con todos los pronunciamientos para marcar. Increíblemente, ni al primero ni al segundo intento (Bartra salvó con el pecho) entró la pelota.
No fue la única. Bellingham remató de cabeza un córner que propició otra gran parada de Valles. Claramente, por ocasiones, el Madrid había merecido adelantarse en un marcador inmóvil. Hernández Hernández decidió unirse a la fiesta tarjeteando ladinamente a Güler, que para eso estaba siendo el mejor.
Con un 0-0 a todas luces injusto por las ocasiones generadas por el Madrid, se llegó al descanso.
En el minuto 53, con casi nada ocurriendo tras el descanso, se produjo una jugada en la que Güler se jugó absurdamente la segunda amarilla. Pudo haberla visto. Tal vez Hernández Hernández tenía mala conciencia por la primera tarjeta.
El partido había perdido ritmo, a consecuencia sobre todo del calor asfixiante. Hasta Güler se aturullaba un poco. Sevilla tiene un calor espacial, concretamente de Venus (465 grados). En este contexto, no se entendía bien la ausencia de cambios en el Madrid. En el Betis se fue al banquillo un aplaudido Isco. Camavinga continuaba igual de fallón en lo ofensivo y Bellingham, que acabó el primer tiempo bien, estaba desaparecido. El Madrid, eso sí, conservaba una buena solidez en el repliegue y concedía bien poco a los locales.
En el minuto 64, por fin, Mou se decidió con los cambios, metiendo a Bernardo, Trent y Diomande en lugar de Camavinga, Güler (ambos con tarjeta) y Dumfries.
En el minuto 67, Huijsen (gran partido) robó ejemplarmente y profundizó con Mbappé, que sin embargo, acosado por un defensa, no pudo concretar ante Valles. Casi la única ocasión del segundo tiempo hasta ese momento.
Adelantó líneas el Madrid con los cambios, aunque el Betis inquietaba algo más al contragolpe y los recién ingresados tampoco aportaban mucho.
Y, en el minuto 80, el drama. Cuando perdonas, lo pagas. Los tópicos son así: unos hijos de puta. Y lo son porque son verdad. Un remate a balón parado y un paradón espléndido de Courtois, pero no tan espléndido como para impedir que el balón llegara a Parrot y rematara a gol. 1-0.
El Madrid se fue arriba con todo, Espi incluido. Mbappé hizo el tercer palo para el Madrid, en un centro sutil que se estrelló en el larguero. Había habido verdadera mala suerte.
Y, en el minuto 86, para mayor frustración, golazo espectacular de Espi anulado por el árbitro. Este cronista no tiene ni idea de dónde es el fuera de juego. Cosín dice que sí lo es, o sea, que está bien anulado. Yo qué sé.
Y, en el descuento, penalti. Osa se carga a Vini en su incursión en el área. Lo tira Mbappé. Lo para Valles, que encima se burla antideportivamente de Mbappé. Pareció que se iba a repetir por invasión del área, pero finalmente no. Ya nos contará Cosín si eso ha estado bien señalado.
Dio tiempo de que Valles, el héroe del Betis, volviera a hacer otro paradón a remate de Espi.
El Madrid vuelve de Sevilla con las manos vacías, frustrado con su mala suerte y tremendamente enfadado con Hernández Hernández.











Sin sala de máquinas, no tenemos nada que hacer. Error garrafal no reforzar el mediocampo creativo, y ya van tres años,
En marzo no tendremos nada que hacer ya en liga.
Bueno, saco dos cosas claras de este partido:
Una, que para variar, el CTA, el VAR, la Federación y La Liga van a saco contra el Madrid desde el minuto cero. Contra eso, Florentino poco puede hacer como no sea abandonar la liga y eso no puede ni va a hacerlo. Así que lo que toca es intentar ganar los partidos desde el principio y por goleada. Porque al Barça no le van a dejar perder ni un partido esta temporada.
Otra, que nuestro “querido” Vini sigue protegido por Florentino y ni siquiera Mou lo puede quitar. Está negado, pero tiene que seguir jugando los 90 minutos y por la izquierda, que es donde quiere jugar el niño, y que Mbappé, que por la izquierda juega mejor, juegue por otro lado para que Vini tenga la zona izquierda para él solito. Pero no se va de nadie, se pasa el partido sin hacer ni el huevo, todos nosotros esperando y esperando y esperando a ver si hace la “genialidad” pero nada. Y llegan los cambios y al que quita es a Guler, que era el mejor del partido, o sea, sorpresa cero. Es pronto, pero esto no me gusta; empieza a parecerme que lo de Mou y la meritocracia es un cuento. Yo ya solo espero que sea el Bernabéu el que acabe quitando a Vinicius a base de pitos.
El problema es el centro del campo??? Venga ya, hemos fallado lo infallable, y eso no depende de un centrocampista. Hoy no era el día, punto.
Se ha perdido porque hemos tenido 3 postes y Mbappe no ha tenido el día. Hemos jugado muy bien
No hubo invasión del área. Fue una crisis migratoria.
La sala de máquinas ha creado infinidad de ocasiones de gol. Han sido los dos de arriba los que las han fallado todas.
Podríais dejar vuestras ideas preconcebidas aparte y fijaros en lo que ocurre en el cesped.
Cama no aporta nada a la generación de juego. Y Valverde está para otra cosa
A la primera dificultad, nos hemos caído.
Creo que en la segunda parte, Bellingham y Vini debían haber descansado y Mbappé jugó el peor partido desde que está en el Madrid.
Dumfries y los centrales muy bien. Güler el mejor y Valverde flojete. Arriba, Vini y Mbappé fatal.
Inter y Atlético marcarán si esto va adelante o nos hemos estancado.
Decepción muy grande. El fútbol va de meter goles y no hemos metido ninguno, asique todas las demás cuestiones tácticas sobran.
Ha cambiado a Güler porque el #¥§# de &#£§ de Hernández Hernández lo iba a expulsar a la mínima.
La sala de máquinas ( Camavinga y Valverde) han generado cero
Primero de todo, el Betis no ha merecido ni empatar. Ahora bien, el Madrid ha jugado con los mismos y el resultado es el mismo. Si Guler y Jude juegan juntos, con dos atrás, pierdes la banda derecha. Luego sacas a Diomande y no le das ni un balón. Pero lo peor es que ni Mou se atreve a cambiar a los tres de arriba aunque lo merezcan.
Como ha dicho Mouriño, tener la posesión de la pelota y perder no sirve de nada.
Los NereirasBoy's, la liga el cta y la federación, que ha ayudado a que el Madrid no gane, creo que a este equipo le falta "diente" para intentar golear, creo que con menos pases laterales y hacia atrás nos iría mejor.
A mí me parece un equipo frío, con poco carácter y que depende mucho del rival porque no genera juego para dominar. Mou va a tener que cambiar algo más si quiere que esto funcione.
Ha sido un final que flipas
¿Qué tendrá que pasar para que alguien siente a Vinicius Jr?
Espí, no Espi, por favor.
Camavinga atragantado, como siempre, Mbappe fallando lo que CR7 acertaba, Vini lo intenta pero el fisico no le da ni para correr ni regatear como lo hacia; le falta perder kilos. Se sigue echando en falta a Kroos, pero menos que la temporada pasada.
Que se vaya el actual presidente, su protector. No olvides que este jugador ya ha demostrado tener el poder de echar a un entrenador