Así de fácil

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La noticia de la marcha de Zidane me dejó atónito, como a todo el mundo. Si su fondo era impactante, su forma no lo era menos: de la noche a la mañana, con la 13ª aún caliente, cuando todos le imaginábamos camino de unas bien ganadas vacaciones. Mientras veíamos a un político confundir la realidad con una pesadilla de la que pensaba que se despertaría en seguida, descubríamos que nosotros mismos llevábamos un buen rato despiertos sin saberlo y el sueño se había acabado. La noticia para mí solo tenía un lado bueno: que era incomprensible. Si hubiera sabido que Zidane se marchaba por desavenencias con Florentino o con la plantilla, por miedo a que el tiempo empañara una imagen perfecta, por la depresión que a veces sigue a los momentos de clímax, no veo qué otra cosa habría podido decir salvo que, una vez más, todo es una mierda. Uno es lúcido y sabe que los asuntos humanos, una vez comprendidos, suelen abonar (?) esa conclusión, de ahí que cada acto incomprensible traiga siempre un rayo de esperanza.

Ya han empezado a aparecer muchas explicaciones, y seguro que vendrán más a medida que el tiempo pase. Al final cada uno tendrá la suya, como suele suceder con lo que no se comprende. Pero pregúntense, ¿alguna vez hemos necesitado entender a Zidane? ¿Acaso no era su misterio lo que nos fascinaba? En mi caso sí, incluso levanté acta de ello en un artículo. Gracias a que no entiendo su marcha no tengo que enjuiciarla, no hay manera de opinar si ha hecho bien o mal, solo queda esperar a que el tiempo le dé la razón, que es lo que el tiempo siempre hace con Zidane. En dos años y medio no ha habido un solo partido, y desde luego ninguno de los importantes, en que alguien haya sido capaz de adivinarle la alineación, pero luego todo tenía sentido, todo menos nuestros temores. Propongo entonces que los madridistas nos lo tomemos así: Zidane siempre sabe lo que hace, aunque no lo entendamos, ya nos daremos cuenta a su debido tiempo.

no hay manera de opinar si zinedine zidane ha hecho bien o mal

En las grandes historias de aventuras, al final el héroe siempre se marcha. Nunca entendemos la razón, por qué no se queda por allí, entre esas buenas gentes a las que ha librado de algún mal ominoso. No es que se vaya por ley de vida, el héroe nunca puede morir, porque los grandes libros de aventuras no se escriben para que comprendamos que al final todo es una mierda. Se va por la ley del relato, si uno lo piensa no puede ser de otra forma, y lo dejamos ir felices y tristes a la vez, siempre demasiado pronto para lo que nos gustaría. No sabemos por qué Zidane nos hace esto, por qué ahora y no cuando nos duela un poco menos echarle de menos. Ya digo que yo tampoco lo sé ni quiero saberlo, pero sí sé, porque es ley del relato, que desde este momento ya no habrá ni un solo madridista en cuyo imaginario no se haya instalado para siempre “el regreso de Zidane” como una esperanza sin fecha de caducidad, una garantía de por vida contra el pesimismo de las cosas. Imposible no vivir tranquilo sabiendo que ahí fuera está Zidane, pendiente de volver, con su halo intacto. Es un capital moral que pasamos a disfrutar desde hoy.

Pero, más allá de la asombrosa sabiduría futbolística y literaria de Zidane, lo que a mí me pasma de este hombre irrepetible es lo didáctico que resulta. No hay forma de que haga algo en lo que no vaya implícita una lección, empezando por el hecho decisivo de que no lo parezca. La última quizá me habría impactado un poco menos si no hubiera sido tan inevitable combinarla en el pensamiento con la imagen del señor de la pesadilla: no existe magistratura más alta en este mundo que la de ser dueño y señor de uno mismo. Me preguntaba yo en aquel viejo artículo: “¿cómo se irá Zidane del Madrid? […] Me intriga de verdad cómo lo hará para que me obligue una vez más, incluso en ese momento, a quitarme el sombrero”. Vaya pregunta tonta la mía, tenía que haber estado más atento cuando dijo aquello en una rueda de prensa antes de Kiev: “para mí el fútbol es muy fácil, ¿sabes?” Pues así.

Número Dos

8 COMENTARIOS

  1. Yo no sé si Zidane siempre sabe lo que hace, yo pienso que Zidane siempre hace lo que él considera correcto. Incluso aunque estuviera equivocado, que no digo que lo esté, pero él se guía por lo que considera correcto según sus principios y su manera de entender su trabajo y su vida…y en todo ello nunca tiene nada que ver la fama, el dinero o el prestigio…

    Saludos

  2. Jaja. Con Zidane yo también me aboné al pensamiento mágico de que sus caminos son inescrutables para el común de los mortales, y especialmente para los más astutos de entre ellos. Desde el momento en que nos dejó me quedó el consuelo de que siempre estará ahí para cuando lo necesitemos, pero también el modelo a seguir en tiempos de tribulación. Así deben nacer las religiones ¿no?

  3. Ya estoy viendo que va a pasar con Zidane como con Mourinho: que, cuando se fue, había madridistas que sólo sabían soñar con su ‘segunda venida’. Yo me concentraría en apoyar al entrenador realmente existente, y dejar las nostalgias y los “Daddy issues” (¿cómo se traducirá eso?) a un lado.

    Cuando Manuel Matamoros, en la primera cena de Primavera Blanca, nos instó a “prender fuego a la pira funeraria de Mourinho”, yo, mourinhista militante, aplaudí con todas mis fuerzas; y poco faltó para que me pusiera de pie.

    • Tiene usted razón. Apoyo al nuevo entrenador, sea el que sea.
      Pero no nos niegue la posibilidad, al menos, de tener guardado en la recámara a Zidane, un Molowny con glamour.
      Saludos.

    • Yo no tengo vocación de viuda jajaajajaja…nunca la he tenido…pero un poquito de duelo….al menos unos días, hasta que venga el nuevo entrenador 😉

    • Sobre todo porque el que venga se va a encontrar de entrada, si el Club no encuentra una solución antes, con un par de problemas en el vestuario (CR, Bale) de dimensiones considerables, si hacemos caso a las declaraciones de ambos el día de la final.

    • Yo diría que “problemas con papi” sería una traducción aceptable.

      Con respecto a lo que dice, no estoy del todo de acuerdo. Yo soy de los que respeta el trabajo de Mourinho, agradeció su estancia y se pasó una temporada echándole de menos, lo cual no quita para pensar que los últimos 2 o 3 meses la cagó estrepitosamente, y estar a muerte con Ancelloti.

      Ahora será igual, me da mucha pena que se haya marchado Zizou, pero sea el que sea que venga, estaré a muerte con él.

      Aunque creo que entiendo a lo que se refiere. Conozco a algún personaje que haga lo que haga Mou es dios, y haga lo que haga el Madrid con FP a la cabeza es una M… desde que se fue el special one del Madrid. De hecho el personaje en cuestión llama alineador y coleguita a Zizou incluso después de 9 títulos con el Madrid. Mientras que Mou este año ha callado bocas. Es literal. Se podrán hacer una idea la de palos que se lleva. Pero es que encima, va de sobrado, con lo cual, además de equivocado, sobrado, pues todos los palos que se lleva son pocos en mi opinión.

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