Buenos días, amigos, lectores, sufridores de la MLN (el saludo también es válido sin comas, excepto por la del vocativo).
La MLN regresa esta tarde con un nuevo encuentro de Liga en el Bernabéu. Pese a todo lo que hemos rajado de un campeonato podrido desde hace años, como yonquis del fútbol que somos, allí estaremos para seguir las andanzas de nuestro Real Madrid y para comprobar qué nueva tropelía inventa el negreiro de turno para tratar de evitar la victoria de los nuestros. El “nuevo” Mou, maduro y menos explosivo, parece haber venido en esta segunda etapa al frente del club con una carga de sabiduría y paciencia a las espaldas, así que sus declaraciones siguen en la línea de destacar todo lo bueno de la plantilla que ha confeccionado y centrarse en mejorar el juego en sí, el posicionamiento de los jugadores o en crear automatismos para que la calidad fluya por sí sola:
“Lo tenemos todo para ser cada vez mejores” significa que lo que está en sus manos, en manos de los jugadores y del entrenador, alcanzará su cénit en breve, cuando los mundialistas recuperen su mejor tono y el entendimiento entre los jugadores y con el sistema sea pleno. A partir de ahí solo quedará el sistema, ese sistema putrefacto que nos privó de varias ligas en las últimas temporadas o, directamente, nos quitó las ganas de competir. En varias ocasiones se ha hecho la comparación en esta web con lo que sucedió con el ciclismo, un deporte que arrastraba masas y que las perdió de golpe cuando se supo que todo estaba podrido, que el que subía los puertos como si fuera en moto llevaba 8,4 extras de sustancias prohibidas.
El ciclismo lleva varios años en un ejercicio de recuperación de los aficionados y lo hace a base de ofrecer calidad individual y trabajo en equipo, coraje, espectáculo y ataques alejados de todo lo que era “el control de los del pinganillo”. Pogacar, Vingegaard, Enric Mas, Van der Poel y muchos más han devuelto el interés por el Tour, el Giro y la Vuelta a España, que se celebra estos días. Ayer cayó el principal valedor de este nuevo ciclismo, el esloveno Tadej Pogacar:
El diario As lo lleva a su portada de una manera poco seria, según nuestros gustos, con un titular que recuerda levemente a Raffaella Carrà: “¡Qué dolor!”. Pogacar estará unos meses de baja y desde aquí le deseamos una pronta recuperación. Por desgracia, el sistema montado en el contubernio MLN-RFEF-CTA-FCB es muy sólido y no termina de caer como lo hizo ayer el corredor esloveno.
¡Qué dolor! ¡Qué dolor!
Un Negreira en el armario,
¡qué dolor, qué dolor!
Y el caradura quería
que el Madrid se creyera
que pagó por informes
y que era legal.
Sabemos que somos muy insistentes con este asunto, pero se debe a que nuestra indignación no cesa. Ayer supimos de otra “caída” relacionada con el asunto: el periodista Adrià Soldevilla, uno de los que descubrieron “el negreira en el armario” junto con Sique Rodríguez, deja su profesión. Abandona el periodismo harto de lo que ha recibido por el mero hecho de ejercer su trabajo.
Nos gustaría recuperar el interés por el fútbol, el ciclismo y el deporte limpio, y en esa línea nos encomendamos al faldón inferior de la portada, que nos recuerda que esta tarde juega a las 17 horas “Un Madrid al ritmo de Bellingham”. Lo que decíamos del ciclismo resulta igualmente válido para el inglés y sus compañeros: calidad individual y trabajo en equipo, coraje, espectáculo y atacar olvidando a los que controlan a través del pinganillo.
Os dejamos con la prensa cataculé, que sigue a lo suyo, a presumir de lo que hace. Son sus costumbres, como atacar a quienes les señalan su podredumbre (ánimo, Adrià) o montar aquelarres indepes, así que no vamos a cambiárselas a estas alturas.
La portada de Deco en Sport y ese estúpido “Mercado de Oro” pasa al top ten de las menos glamurosas de su historia, ¡y bien sabéis que ha habido centenares de candidatas!
Que paséis un gran día.















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