Buenos días, galernautas. Aquellos de vosotros que tengáis una edad es posible que recordéis el Debate sobre el Estado de la Nación que tenía lugar como sección fija en el programa de radio Protagonistas, dirigido por Luis Olmo. Bajo tan solemne nombre se desarrollaba una sección humorística que reunía a eminencias humorísticas españolas. Tip y Coll, Antonio Ozores, Chumy Chúmez, Antonio Mingote o Alfonso Ussía comentaban la actualidad inventándose personajes desternillantes que llegaban a tener participación recurrente cada siete días.
Uno de esos personajes era un entrenador de fútbol muy estudioso, lo que hoy llamaríamos un panenkita, respondiendo al nombre de Floro Recatado. Encarnado por Alfonso Ussía, no era sino un trasunto de Benito Floro, ya sabéis, ese hombre que en un vestuario ilerdense sentó las bases de lo que luego sería el gran discurso motivacional de Al Pacino en Un Domingo Cualquiera. Floro Recatado hablaba de manera exclusiva en tópicos futbolísticos. Así, definía a Bumba, su delantero estrella, como una ardilla del área con un gran juego aéreo pese a medir 1,54, o, preguntado por el resultado de su último partido, respondía que había sido una derrota por 0-7, a lo que añadió “una parte para cada equipo”.
Poco ha cambiado en los últimos treinta años en cuanto a los jugadores. Salvo excepciones, siguen utilizando los mismos tópicos o frases hechas. Hemos pasado del “sí, bueno, ¿no?” de Raúl al “obviamente” como muletilla, pasando por los comentarios atinados de Míchel, ex jugador madridista y que ha dejado de sonar cada vez que hay una vacante en los banquillos de media tabla para abajo. Se sigue diciendo que el fútbol son once contra once, rigurosamente falso si uno de los contendientes es el Barcelona, en cuyo caso será catorce contra, muy probablemente, menos de once. No olvidemos que no hay enemigo pequeño, lo de aportar su granito de arena o que los partidos no acaban hasta que pita el árbitro.
La sensación es que Mou no va a tragar con la pretensión de normalidad. El Madrid se desenvuelve en una competición organizada por sus corruptos enemigos, y el nuevo/viejo técnico no está dispuesto a hacer como si aquí no pasara nada
El caso de los profesionales de la información presuntamente deportiva resulta más alarmante aún, pues la involución y descenso de nivel en su estilo y empleo del lenguaje los ha llevado a que sus artículos y portadas constituyan una brújula que marca siempre el sur, un compendio de lo que NO debe hacerse al manejar y transmitir información escrita. Vayamos pues a analizar qué se ha perpetrado hoy en las cabeceras de los rotativos patrios.
Marca nos muestra a José Mourinho con Florentino Pérez en el acto de presentación del técnico portugués. El Real Madrid parece haber abandonado los actos plenos de boato y solemnidad reemplazándolos por algo mucho más sencillo, sin público ni prensa. Especialmente por esto último, eso que se lleva el presentando. La obviedad del día está encarnada en el titular de la portada, en la que se nos relata como gran argumento, si bien en estilo directo, que Mourinho viene a imponer una cultura de trabajo. Qué notable. A nadie se le habría ocurrido. ¿Realmente es eso lo más reseñable de las declaraciones de Mou? Saltemos a otras cabeceras, porque nada bueno puede salir de aquí.
En As, José, el Hombre de Setúbal, nos dice que no le falta Rodri. Resulta de aplicación la misma pregunta referida a Marca. Se acerca más a sintetizar lo fundamental del encuentro entre Mou y Pedrerol, pero ¿realmente es el gran titular?
Atención a otras perlas que nos permitimos comunicaros aquí, atendiendo a las redes sociales.
Sinceramente, nos parece que esta defensa a ultranza de Vinícius o, sobre todo, esa respuesta en torno al caso Barça-Negreira ("cuando yo estaba aquí, me lo olía") son los verdaderos titulares de la entrevista. El hecho de que el portugués revele que el descubrimiento de los pagos al vicepresidente del CTA le permitió refrendar una intuición es la respuesta que todos estábamos esperando hace más de tres años y medio, y nos permite albergar esperanzas respecto a algo para lo cual Mourinho puede ser absolutamente decisivo: la batalla cultural. La sensación es que Mou no va a tragar con la pretensión de normalidad. El Madrid se desenvuelve en una competición organizada por sus corruptos enemigos, y el nuevo/viejo técnico no está dispuesto a hacer como si aquí no pasara nada.
Música para nuestros oídos.
De la prensa cataculé, triunfalista hasta el hartazgo, fichaje de Rodri mediante, solamente os podemos decir que el jugador parece haber sido poseído por el espíritu de Floro Recatado. Mientras tanto, nadie parece preguntar cómo piensan hacer frente a los importes del traspaso. La respuesta la podrían dar Laporta y Tebas al alimón. Eso sí que sería un titular.
Pasad un excelente día.
















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2 comentarios en: Mou "se olía" lo de Negreira
No olvidar que quién realmente más cerca estuvo de todo lo que luego se descubrió fué Alfredo Relaño, que su guerra con Floper no os ciegue, Mourinho se quejó del arbitraje como se quejaba en todos los clubs a los que iba, Relaño (pese a su animadversión mutua con Floper) con su teoría del villarato dió casi en el clavo, le faltó lo de los pagos al vicepresidente que si no tenía noticias de eso obvio que no lo podía decir.
Si tienes dos dedos de frente sabrás que Rodri no ha fichado por el Madrid porque es antimadridista (tácitamente lo reconoce cuando dice "los motivos me los guardo para mi"). Si ni siquiera tienes una neurona funcionando seguirás criticando al Madrid (a Florentino) por no haberlo fichado