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Los mismos que hablaron tanto y tan mal de Mourinho

Los mismos que hablaron tanto y tan mal de Mourinho

Escrito por: Mario De Las Heras21 enero, 2018
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Javier Marías mostró aquí en La Galerna una inquina casi tatuada por José Mourinho. Antonio Escohotado, si no inquina, sí ha lanzado su medida flecha contra el entrenador portugués con ese liftado tan eficaz que casi todo lo toca como una caricia dura igual que el vuelo de las cortinas de la casa de Daisy Buchanan. Es como si los intelectuales (y no me refiero sólo a Marías y Escohotado, también a Ángel Faerna, entre otros), al menos una parte notable de ellos, coincidieran en ese rechazo a un hombre más importante para el Real Madrid de lo que ellos y muchos piensan, del mismo modo que ese hombre no es tan importante como otros creen.

La fijación expresa, sea del tipo que sea, elimina (en realidad esa es su misión) cualquier posibilidad de análisis objetivo. Esta es una cuestión que sorprende un poco al respecto del intelectual pues a éste se le presupone una búsqueda de objetividad en cuestiones opinativas que quizá sólo la presuponga yo, lo admito, en el caso de Marías desechando, como si comprara el discurso fácil de la prensa de siempre (de una manera furibunda, además), cualquier posibilidad de que Mourinho no sea como él piensa que es. Lo cual no deja de ser su sagrada opinión.

Para Marías, Mourinho es un hombre despreciable que además parece seguir excavándole por dentro tantos años después. A mí Mourinho me recuerda a Trump, porque Trump puede ser un zafio pero yo estoy casi seguro de que no es "ese" zafio que retrata la prensa con sospechosa fijación. Es el relato que podría ser el mismo que descubre Marías de su personaje “favorito” del fútbol, quién sabe si la afición donde el reconocido escritor se quita las ataduras de intelectual y suelta al hombre primigenio, como tantos otros, para descansar.

Yo adoro a Zidane, pero para evitar fijaciones voy a tratar de adorarle mucho menos de lo que Marías odia a Mourinho, cuya venida a Madrid, por cierto, cada día que pasa pienso más que fue un enorme acierto que tuvo un final, un deterioro, de cuento de O’Henry desatado por esas terribles fijaciones. Las fijaciones nos matan a todos, derrotan a los objetivos y a los contrarios y a los señalados sin compasión, y hacen triunfar a sus caprichosos divulgadores, que suelen ser además ajenos al corazón de los asuntos, simples beneficiarios anímicos y monetarios, ya sean ciegos o malignos.

Yo adoro a Zidane, pero para evitar fijaciones voy a tratar de adorarle mucho menos de lo que Marías odia a Mourinho.

Los mismos que hablaron tanto y mal de Mourinho (y ya no, ni siquiera en el párrafo anterior, me refiero al señor Marías, tan admirado por mí como el señor Escohotado y el señor Faerna; sí a los que me parece que el señor Marías compró sus crueles bagatelas en este caso), los mismos que difundieron su leyenda negra, son los mismos que difunden hoy el desprestigio de Zidane con idéntico salvajismo, pero adaptándolo a las características del personaje que jamás dio pie a una fijación perversa (ya la han construido) más allá de los desafortunados resultados (minucias frente a lo conseguido) que lo acompañan actualmente.

Una nimiedad en comparación a los motivos que provocaron la marcha de otros entrenadores (no sólo la de Mourinho aunque su caso sea paradigmático) a mayor gloria de las pegadizas fijaciones de las que tantos han vivido y viven soterrando con tierra de otros, por ejemplo, de una manera ignominiosa, el comportamiento insoportablemente violento de Luis Suárez, a propósito del cual yo he llegado a escuchar, de poco menos que intelectuales, personas cabales e instruidas que siguen denigrando hoy a Mourinho a la menor oportunidad, además de ninguna condena ni repulsa, la afirmación de que Cristiano Ronaldo es más agresivo que el uruguayo, “sólo que a aquel no lo criminalizan”. Hay una suerte de marxismo ahí que podría germinar (de hecho ha germinado de forma imparable), como para no darle importancia a las fijaciones, esas mentiras repetidas mil veces que se convierten en verdad.

Mario De Las Heras
Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.

40 comentarios en: Los mismos que hablaron tanto y tan mal de Mourinho

  1. Felicito al autor del artículo simplemente por ser ,o tratar de ser,objetivo con el asunto de los furibundos detractores o seguidores de determinados entrenadores y jugadores.Todos sabemos,incluso sus odiado res, que contra Mou se desató la más asquerosa y brutal campaña que este mísero país ha conocido nunca,llegando a salpicar,y mucho,a nuestro jugador estrella.Pero ,cómo era contra el Madrid,no pasaba,ni pasó ,nada.Para la supuesta izquierda,o izquierducha,atacar al Madrid es fetén ,cómo símbolo de la España rancia y retrógrada ,por sup