Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Lopetegui y la piel de plátano

Lopetegui y la piel de plátano

Escrito por: Carlos de los Santos19 octubre, 2018
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Sí, Julen Lopetegui, dicen por ahí, afronta su semana decisiva. Lo que ocurra frente al Levante y Viktoria Plzeň en el Bernabéu y, especialmente, en el clásico del Camp Nou el domingo 28, marcará su destino. Así de injusto y curioso es el fútbol.

Hace poco más de cuatro meses, el madridismo y el propio Lope parecían felices. El guipuzcoano se emocionaba en su presentación y la afición parecía ilusionada con él. Se enfrentaba a su mayor reto tras un brillante paso por la Selección Española, cercenado antes del Mundial por una mente simple.

Ahora, a mediados de octubre, el otrora alabado técnico, se encuentra con un pie en el cadalso y el otro sobre una piel de plátano. ¡Menuda papeleta!

Como siempre, hay decenas de porqués para explicar una situación. Opiniones hay todavía más. Voy a exponer la mía y a intentar recopilar unos pocos porqués.

Rendimiento de jugadores clave (y lesiones)

Para mí, el Madrid de los últimos años (salvo el de 2016/17) ha sido siempre un equipo difícil de entender, capaz de lo mejor y de lo peor; capaz de parecer incompetente contra cualquiera o de combatir como un señor equipo en los campos más difíciles de Europa; capaz de hacer el ridículo en la Copa y en la Liga, y de parecer intocable en la Champions.

La única máxima inmutable de ese equipo en mi opinión era: “si Modric juega bien, el Madrid juega bien (o, al menos, mucho mejor)”. A nadie escapa que Luka Modric no es el del Mundial ni el de 2017 ni mucho menos el de 2016 o 2015. Incontables kilómetros en las piernas, su edad (33), el enorme desgaste mental acumulado, la posible –si nos la creemos- petición de traspaso de este verano… son motivos más que suficientes para que el rendimiento del croata no pase por su mejor momento. Parece obvio que hay que dosificar sus minutos. Dani Ceballos ha dado muestras de poder suplirle con ciertas garantías. Hay que apostar por él.

Si a eso unimos la apendicitis de Isco cuando empezaba a retomar su nivel, el crónico mal arranque con un dudoso estado físico de Marcelo y la discontinuidad de Benzema -los cuatro jugadores que más fútbol de ataque generan-, resulta un equipo con poca creatividad y todavía menos ideas de juego.

Podemos añadir, claro, las sempiternas lesiones de Carvajal (aunque ilusiona el aporte del descarado Odriozola), el decepcionante efecto gaseosa del talentoso Asensio (que cada minuto parece jugar con menos confianza, sin disparo y olvidándose de encarar), un dubitativo Kroos, jugadores importantes como Casemiro o Ramos lejos de su mejor forma… muchas cosas. Demasiadas.

Por supuesto, falta hablar de Gareth Bale. El galés empezó realmente bien, marcando goles y tirando del carro como todos sabemos que puede hacer. Hasta que notó algo en sus piernas. Su fragilidad es una puñalada a nuestras esperanzas, este año más que nunca. Esperemos que no recaiga y dé todo lo que tiene. Obviamente, tocará mesurar sus esfuerzos.

Problemas tácticos

Otro tema a debate tiene que ver con el esquema táctico: que si el 4-3-3 hace que el equipo se parta por el medio, que si el 4-4-2 hace que seamos muy planos…

Difícil papeleta para Julen. Como hemos revisado, pocos jugadores de la actual plantilla están dando un nivel óptimo. Y en esa situación, el sistema táctico parece lo de menos. Es de suponer que contra rivales pequeños seguiremos jugando con tres arriba y, quizás, contra el Barcelona, reforzaremos la medular con un cuarto hombre. En cualquier caso, nuestros gigantescos problemas de creación de juego dudo que pasen por ahí.

la fragilidad de bale es una puñalada a nuestras esperanzas, este año más que nunca.

El Real Madrid del último mes sufre para generar ocasiones y más todavía para meterlas. Se genera poco y encima se falla. Mucho pase horizontal y poca profundidad. ¿Recuerdan el último pase filtrado entre líneas? ¿El último contraataque vertiginoso? ¿El último desborde vertical?

Como he comentado, sin Isco y con Marcelo, Benzema y Modric mal, el Madrid convierte los partidos en un frontón y sus pases de balonmano no hieren a la defensa rival. El problema es que en la plantilla escasean los especialistas en el pase entre líneas. Modric suele verlos, pero por su estado físico le está costando ese toque fino. Isco tiene condiciones, pero su exceso de conducción y regate en ocasiones le impide verlos. Asensio es otro de buen toque y visión, pero anda bastante confundido y timorato.

Obviamente, para que haya buenos pases entre líneas hacen falta dos cosas: buenos pases y buenos desmarques. Sí, señores, hemos llegado a la ausencia entre las ausencias, Cristiano Ronaldo. De necios sería negar que sin CR7 el Madrid pierde desmarque, poder en el área, remate de primeras, juego aéreo, intimidación al rival, grandeza… Este Madrid, que demostró que puede jugar muy bien con posesión y llegada -el archifamoso partidazo contra la Roma-, tiene menos recursos sin Cristiano ante equipos que se encierran bien. Y ya la temporada pasada nos costaban esos partidos, ¡Imaginen!

el Madrid convierte los partidos en un frontón y sus pases de balonmano no hieren a la defensa rival. El problema es que en la plantilla escasean los especialistas en el pase entre líneas.

Para que este Madrid sin 9 rematador funcione bien se necesita mucho movimiento sin balón, pedirla al espacio y no al pie, desmarques continuos que abran huecos al poseedor de la pelota -tanto en el apoyo en corto (eso sí lo hacemos), como en largo a la espalda de la defensa (Bale y poco más)-. Kroos, Modric, Ceballos, Isco… jugadores, todos, de pedirla al pie. Benzema baja a recibir y distribuir, muy pocas veces busca el desmarque hacia el área, no es su juego. Asensio sigue indefinido entre pedirla al pie, conducirla o pedirla al hueco. Sólo Bale busca la espalda de la defensa rival y es habitual verlo desesperado ante la ausencia de pases largos.

Otro problema que venimos arrastrando desde tiempo atrás es la falta de regate, de uno contra uno, de desborde vertical. Un jugador que elimine rivales él solito, ni con paredes ni con desmarques, encarando y marchándose. No hay mucho que añadir aquí, en la plantilla apenas tenemos de esto. Quizás por eso el ansia de ver a Vinicius, a Rodrygo y al que esté por venir.

Todo esto nos lleva a la ineludible conclusión: la tremenda falta de remate y de gol. Equipo de mucho pase plano, sin desborde ni regate, con escaso pase profundo entre líneas y sin 9 goleador que cace los centros. Se pide con insistencia la entrada de Mariano. Dudo que Mariano sea ‘la solución’, el equipo tiene demasiadas grietas. Pero sí puede ser parte de la solución. Hay que probarlo.

Un apunte más: ¿recuerdan el último balón parado efectivo del Madrid?

Planificación, fichajes

He aquí el meollo de la cuestión. El lector vigilante se habrá dado cuenta ya de mis intenciones. He mencionado los problemas en la configuración de la plantilla en varias ocasiones -y alguna más que he dejado para este momento-; a saber: pocos especialistas del pase entre líneas, escasos regateadores, insuficientes jugadores que busquen el desmarque y no la pidan al pie, sólo Mariano como 9 rematador, demasiados jugadores con recurrentes problemas físicos (Bale, Carvajal, Vallejo, Varane…) y alguno de ellos sin suplente de primer nivel (Marcelo, aunque el chaval Reguilón ha dado muy buenas señales, no parece que el entrenador confíe en él)…

Y a todo esto se suma la pérdida sin reemplazo de Cristiano Ronaldo y sus 50 goles por temporada. Mucha tela, ¿no?

Toda esta disertación me conduce al propósito de este artículo: ¿Merece Julen Lopetegui estar con un pie en el cadalso y otro sobre una piel de plátano?

Hay decenas de porqués para explicar esta situación. Opiniones hay todavía más.

Algunos de mis porqués han sido presentados. Ahora, mi opinión: sí, Lopetegui ha cometido errores en su gestión, algunos notables. Le está costando mover el banquillo ante la falta de rendimiento de algunos titulares, su lectura de los partidos no ha sido la mejor en varias ocasiones, no parece claro que tenga al equipo en el mejor estado físico ni mental, poner a Nacho de lateral izquierdo ante un equipo encerrado es un error de bulto… Pero no, por lo aquí expuesto, no es para mí ni el único ni el principal culpable. Hay para todos, jugadores, cuerpo técnico y directiva.

Semana decisiva. Yo confío