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¿Por qué no se habla de la BMM?

¿Por qué no se habla de la BMM?

Escrito por: Paul Tenorio15 marzo, 2016
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No me gustó el partido del Madrid en el estadio de Gran Canaria. Ni a mí, ni a nadie. De hecho, a Zidane le disgustó. Se reprodujeron con desesperante exactitud gran parte de las carencias que lastran al equipo desde hace más de un año. A pesar de su elevado promedio de disparos a puerta (sólo el Bayern chuta con más frecuencia en toda Europa), al Madrid le cuesta demasiado generar ocasiones claras de gol. No domina los partidos. No marca el ritmo (se juega a lo que yo quiero y cuando yo quiero, que para eso tengo más calidad que tú). No tiene capacidad para instalar el encuentro en el campo del rival. De hecho, recula por momentos y ve cómo cualquiera, y recalco lo de cualquiera, puede eventualmente arrinconarle contra Keylor Navas durante un buen rato. Pierde demasiados balones, sufre en las transiciones defensivas y concede un número de ocasiones impropio para un equipo dominante, o al menos que aspira a ostentar esa etiqueta. Venció, sí. Que no es poco en un campo difícil donde, por ejemplo, también sufrió el Barcelona. Pero bien pudo no haberlo hecho, y nadie lo habría considerado injusto.

El Real Madrid es la única institución deportiva del planeta donde, tras una victoria, es posible (últimamente, hasta probable) ver a sus propios integrantes, así como a la prensa circundante y a la afición, rasgarse las vestiduras. Viene de lejos: hasta se habló de una victoria “vergonzante” sobre el Leverkusen en la final de la Novena. Pero, en el caso del partido de Las Palmas, es comprensible: todos tenemos la certeza de que, jugando así, la Undécima es un amor platónico. Porque no se trata de un episodio aislado, sino de un eslabón más en una cadena de decepciones que arranca justo tras saltar por los aires la racha de 22 victorias consecutivas con Ancelotti. Decepciones agravadas por la marcha imperial de un equipo que no es el Bayern, el City, el Chelsea o el United, sino el que más le duele al Madrid. El Barcelona.

¿Y por qué se juega tan mal con esa alarmante regularidad? ¿Por qué el Madrid no impone su calidad ante equipos manifiestamente inferiores? ¿Falta hambre? ¿No hay una cultura de esfuerzo? ¿Existen complejos insuperables respecto al Barça de Messi? ¿No hay entrenador? ¿Los jugadores no son tan buenos como creemos? ¿No hay una planificación deportiva a largo plazo? Probablemente, sea un poco de todo. Nadie lo sabe, ni siquiera en el vestuario. Nadie se lo puede explicar. Ahí vemos al pobre Modric en zona mixta, cada dos por tres, repetir cariacontecido eso de “lo hemos hablado muchas veces, pero siempre nos pasa lo mismo”. Aunque, en el fondo, esté deseando decir: “Siempre LES pasa lo mismo”.

Hablemos de la BMM

Pero hay algo que sí está presente en muchos de los grandes fiascos protagonizados por el Madrid en el último año. Un factor común, objetivamente detectable. Tres siglas en la sombra, pero que siempre arrojan luz al juego del equipo. Tres siglas fronterizas entre un buen Madrid y un Madrid vulgar. Tres siglas fagocitadas por otras tres mucho más potentes, las de la BBC. Me refiero a la BMM: Benzema, Modric, Marcelo. Su presencia es absolutamente imprescindible para que el Madrid tenga posesiones largas y de calidad, lo que te da el control de los partidos. Y para hacer daño a defensas cerradas, que son todas las que enfrenta el Real salvo dos o tres excepciones en Europa. Son los tres jugadores que le dan el gran salto de calidad al Madrid. Los que crean ventajas en el campo para que otros jugadores, como Bale o Cristiano, las puedan explotar. Sin ellos, no hay fluidez. No hay pausa. No hay claridad de ideas. No hay continuidad en el juego. No hay amenazas inesperadas para los rivales. No hay creación de espacios. Sin ellos, no hay casi nada.

Benzema Modric Marcelo

No vengo a La Galerna a escribir que sin el mejor Cristiano, sin el Cristiano más desequilibrante, capaz no sólo de marcar 60 goles por temporada, sino de fabricárselos él mismo cuando el equipo más lo necesita, es difícil ver la mejor versión del Madrid. Eso lo sabe hasta el mayor fanático del cricket hindú. No. Además, es una versión de Cristiano que no va a volver. Seguirá goleando, porque tiene un gran remate y lo dispara todo. Y porque está dotado por un olfato innato para cazarlas. Pero la frecuencia con que él se lo guisa y él se lo come cuando el equipo está atascado, va disminuyendo. Tampoco voy a decir que para formar un equipo campeón hace falta un gran portero: está quedando en evidencia la importancia de tener un guardameta top. (¿Dónde estaría el Madrid en esta Liga sin Keylor Navas? Para empezar, no habría ganado ayer). Ni voy a recalcar la necesidad de tener grandes centrales, pues el Madrid los tiene (aunque, cuando el rival ataca en superioridad tras pérdidas de balón en zonas peligrosas, algo que el equipo parece permitir por hobby, quedan expuestos y puede parecer que son una calamidad).

Escribo este artículo para decir que, al igual que muchas buenas películas se sostienen sobre grandes actores secundarios, así ocurre en fútbol también. Y por tanto, esos “secundarios” pasan a ser principales, aunque no les vaya en el sueldo ni sean los más solicitados en la alfombra roja del éxito. Aunque no se formen acrónimos con las iniciales de sus apellidos. Aunque no protagonicen demasiados anuncios. Benzema, Modric y Marcelo son medio Madrid. Modric estuvo en Las Palmas, y pese a algún error, que todos los futbolistas cometen, volvió a estar a la altura de lo que es, el mejor centrocampista del mundo. Pero faltaron Benzema y Marcelo, y eso siempre le nubla la visión al equipo. Ninguno de los tres tiene recambio. Ya vimos al Madrid caerse dramáticamente la temporada pasada tras las dos lesiones del croata en el tramo final. Vimos a un Real incapaz de generar ningún fútbol ante el Atleti en los cuartos de aquella Champions (aunque Chicharito salvara los muebles a punto de ir a la tanda de penaltis). Un Madrid inoperante ante la Juventus, tanto en Turín como en el Bernabéu, también sin Modric. Lo volvimos a comprobar en la catastrófica derrota por 4-0 en el Calderón, donde además del croata, también faltó Marcelo en aquel derbi donde se rompió mucho más que una tarima. O lo vimos en Mestalla, donde desapareció la magia de esa citada cadena de 22 triunfos, de nuevo sin Luka Modric, curiosamente. Ahí fue donde realmente empezó todo.

Esta temporada, en la derrota del Pizjuán, primera del curso, faltaron Marcelo y Benzema. En el derbi más reciente, en el que el Madrid fue incapaz de hacerle el más mínimo daño al Atleti, no estaba Marcelo ante la mejor defensa de Europa. Sí, hay excepciones, claro. Como El Madrigal o el Clásico del Bernabéu. Este Villarreal te puede ganar en su campo, y más a un Madrid ya por entonces desconectado mentalmente de Benítez. Y este  Barça, obviamente, te puede hacer un roto en cualquier escenario posible, especialmente cuando en el Madrid hasta cinco jugadores volvían ese partido o el anterior de lesión. Pero, si se fijan, los grandes petardazos del Madrid han sonado cuando la BMM no ha podido estar en el campo al completo. La urgencia periodística para buscar héroes nos encuadra siempre a los mismos bajo su caprichoso zoom, pero hay mucho más fuera de plano. A veces, lo más importante.

El fútbol es de los futbolistas. No hay mucho más en este juego tan viejo. Luis Enrique no hizo brillar a la Roma ni al Celta, pero se pasea con el Barça. Guardiola lo ganó todo con el Barça, pero con el Bayern, de momento, no ha podido reinar en Europa. Del Bosque parece el mejor con el Madrid y con la Selección, pero no hizo jugar un pimiento al Besiktas. ¿Y qué me dicen de Ranieri y su Leicester? Necesitas grandes jugadores. Y los grandes jugadores no son los que hacen más filigranas, ni los más caros, ni los más mediáticos. No siempre. Son los que hacen a un conjunto de jugadores jugar bien al fútbol. Los que siempre ofrecen soluciones a sus compañeros en el campo. Los que compiten en cualquier circunstancia. Los que eligen bien, que es el meollo de este juego según todos los profesionales con los que he podido charlar. Los que ayudan al funcionamiento del colectivo. Los que hacen mejor al equipo porque juegan más para el grupo que para ellos mismos o para la cámara. Los que parecen Peones, pero se mueven como Damas. Y, entre los mejores del Real, están sin duda Benzema, Modric y Marcelo. Aunque las grandes estrellas a veces puedan eclipsarles. Hay un Madrid con ellos y otro sin ellos.

Paul Tenorio
Unas líneas sobre mí, literalmente: Todos los periodistas deportivos tenemos bufanda, sólo que algunos al cuello y otros en los ojos. Periodista, portero de fútbol y casi guitarrista. Prefiero preguntarme los porqués que los qués. A caballo entre Real Madrid TV, El Chiringuito de Neox y La Razón. @paul_tenorio @elfutboscopio Madrid-Avilés-Las Vegas.

4 comentarios en: ¿Por qué no se habla de la BMM?

  1. Si nos fijamos en resultados positivos dependiendo de la presencia o ausencia de un subgrupo de jugadores, también podemos hacerlo en el sentido opuesto:

    El mayor número de derrotas, en los últimos años, con gran diferencia, se ha producido cuando estaban en el campo Carvajal, Pepe, Ramos y Marcelo. Y, en segundo lugar, cuando estaban tres de esos cuatro.

    Creo que también es muy significativo. Probablemente más que lo de la BMM.

  2. Pues estoy de acuerdo con Paul. Efectivamente, hay dos formas de dominar los partidos. La primera es la que hace el ATM casi siempre: sentirse cómodo siendo dominado, incluso en el borde de mi área, sabiendo que no me van a crear ocasiones. La segunda es la que hace el Bayern o el Barça que es instalarse en campo contrario y desequilibrar o robar rápido tras pérdida. El Madrid ni sabe ni se le permite la primera opción. Para la segunda son imprescindibles Benzema. Modric y Marcelo (Kross?). Mucho más que Bale o CR. Si no nos asentamos en campo contrario, jugamos a la lotería (Roma, Las Palmas, Málaga..) con pocos números. El otro problema, que ya fue denunciado aquí por Alvaro Pérez (@Alvaro_varito) es que una vez instalados hay que desequilibrar y, si se pierde el balón, robar rápido. Seamos sinceros, en el Madrid solo desequilibra Marcelo, (que es el lateral izdo!!!) y Bale cuando está bien (este año 1/3 de la competición). Sobre lo de robar rápido tras pérdida,....bueno eso ni lo contemplo (que se lo digan a CR, James, Isco, Jesé...). Así que, hasta que solucionemos problemas en verano queda rezar porque los 3 estén en el momento adecuado en la forma adecuada. Y si no, confiar en que si Geremi, Karanka, Campo, Helguera y Morientes con el marqués en el banquillo ganaron la 8ª...., lo mismo suena la flauta.

  3. Si no se habla de ellos, para bien, es porque apenas han ganado nada, ni individual ni colectivamente y nadie echa cuentas de unos perdedores. Cada día estoy más convencido de la gran cantidad de perdedores, ampliamente publicitados, que tiene la plantilla del Madrid y nada más.

  4. Buenas tardes, D. Paul es evidente que las opiniones son como los culos, todo el mundo tiene, le
    voy a poner un artículo sobre Macelo que comente en La Galerna después del partido( es un decir)
    que se casco el brasileño contra La ROMA, lo dicho Marcelo es un agujero negro en defensa capaz de hacer
    internacional al extremo derecho del Puerta Bonita. Sobre el " veloz" y juerguista delantero centro
    francés, comentar que llegar al nivel de esta temporada le ha costado 7, donde literalmente se ha
    dedicado a pasearse por el campo, con mucha clase eso sí.

    Buenas tardes yo no creo en los milagros, pero si somos capaces de ganar 2 Copas de Europa, con
    Marcelo de lateral izquierdo, habrá que empezar a creer en ellos, el partido del brasileño fue ayer un
    agujero negro en defensa, no es que el egipcio le ganase todos,-ojo todos- los uno contra uno,
    sino que nuestro lateral izquierdo( es un decir), en varias ocasiones se tomo la ligereza, por no decir
    la caradura de no bajar, una vez perdida la posesión del balón, en un ejercicio de insolidaridad.
    rayando el terrorismo deportivo. Espero equivocarme pero ganar la COPA DE EUROPA, con Marcelo
    y Ramos de titulares se me antoja imposible
    Desde luego con esta defensa no vamos a ningún lado. El esperpento hoy de Marcelo ha sido terrible. Es uno de los peores espectáculos que he presenciado en el Bernabéu, una auténtica vergüenza que ese chico haya hecho el partido que ha hecho.. Nunca había visto semejante despropósito, no bajaba, dejando sólo a Ramos (que para más inri está fatal) y cuando ha bajado haciendo el ridículo. Pero claro, no tiene quien le dispute la titularidad y así nos va.
    Si hoy le pilla Robben, o Neymar, o Messi, o Hazard, se van a su casa con un triplete. Ha sido lamentable, no me puedo creer que apenas se hable de esto. No se puede ganar una Champions con este nivel defensivo.

    Saludos blancos, castellanos y comuneros

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