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Jaycee Carroll, la nostalgia anticipada.

Jaycee Carroll, la nostalgia anticipada.

Escrito por: Emil Sorel17 enero, 2020
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Decía Don Draper en El carrusel, uno de los mejores episodios de la serie Mad Men (quizá mi favorito junto a La maleta), que la nostalgia es “delicada, pero potente”, que en griego significa “el dolor de una vieja herida” y que se trata de “una punzada en el corazón más poderosa que el simple recuerdo”. En su origen, la nostalgia fue considerada una enfermedad mental y se acuñó como “el mal del país”, refiriéndose a soldados suizos desplazados a Francia.

Viene a cuento esto porque Jaycee Carroll no se ha ido y ya sentimos nostalgia por él. Cada detalle que anuncia su salida a final de temporada -no es oficial, pero todos nos tememos que va a ser así- supone una de esas punzadas de las que hablaba Don Draper. Su mujer, Baylee Carroll (¿Cómo de adorable hay que ser para que el nombre de tu pareja rime con el tuyo?) lo ha dejado caer en sus redes sociales y el traslado de la familia Carroll a su nuevo rancho en Utah hace temer lo peor. Se va a final de temporada. Parece extraño pensar que un hombre tan familiar vaya a estar un año y medio alejado de su mujer e hijos.

Lógicamente, la marcha de Jaycee supondrá una merma deportiva. Es quizá el mejor tirador puro que ha jugado en Europa en la última década y sus penetraciones y suspensiones forman parte ya de la memoria del Real Madrid. Pero más duro va a ser todavía en lo emocional. Seguramente se trate del verdadero milagro del Lolaso. Sus miembros ya nos son ídolos, sino amigos. Ese equipo ha traspasado la barrera, ha roto la cuarta pared como casi nadie había hecho antes. Algo inaudito para un club acostumbrado a la máxima exigencia y, de manera inevitable, a la crueldad.

Jaycee Carroll es, de hecho, el reverso luminoso de Don Draper. El vecino perfecto, con un césped impecable y una familia de cuento. Te lo podrías imaginar de secundario de la serie. Un tipo recto, austero, bien vestido, con corte de pelo militar (la aventura de esa perilla bohemia pareció una mínima concesión a esta etapa de rodríguez en la que está instalado). Religioso, claro, no falla un domingo en la iglesia. La valla de madera perfectamente pintada de blanco. Siempre dispuesto a ofrecer una cerveza fría y ayudar a reparar el carburador del coche.

Se palpa la añoranza mientras aún está en el equipo. Mete un triple y asalta la duda. ¿cuántos más meterá? Le vemos pidiendo días libres para poder viajar a Estados Unidos y le notamos frustrado a la vuelta. ¿Quién puede tener la cabeza en dos lugares? Laso, fiel a su estilo, prioriza la felicidad familiar de sus jugadores en un calendario sobrecargado en el que resulta imposible estar al cien por cien en cada momento.

Si se permitiera que cada aficionado le diera un abrazo sincero antes de su marcha definitiva acabaría con agujetas en los brazos. A Jaycee le queremos porque, sí, #JayceeEsAmor.

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