Buenos días. O buenas tardes. El Real Madrid juega después de comer el derbi en el Metropolitano, ganó anoche la Supercopa de la Euroliga de baloncesto y sus chavales levantaron la Copa Intercontinental Sub-20. No ha sido mal sábado, aunque no estrenaseis camisa ni cubrierais o fueseis cubiertos. Hablando de cubiertos, en el menú dominical destaca el Atleti-Real Madrid a las 16:15, esperamos que el cadáver a los postres no sea el blanco.
Antes de entrar en el Metropolitano, detengámonos en la cantera. El Madrid derrotó 3-1 al Santiago Wanderers y se proclamó campeón de la Copa Intercontinental Sub-20 ante 52.117 espectadores en el Bernabéu. Récord histórico para un partido juvenil. Daniel Yáñez hizo el primero, Santamaría salió en el 80 y marcó en el 81, y Roberto Martín cerró el partido en la prolongación. El Real Madrid se convierte además en el primer club español que gana esta competición. La generación de Álvaro López cierra así una etapa extraordinaria después de conquistar también la Youth League.
Es curioso, el relato afirma que la cantera buena es la Masía y no la Fábrica, sin embargo, la factoría blanca ha sido rentable en lo económico, con récord de más de 200 millones de ingresos por ventas. La antigua «casa» de Benaiges generó unos beneficios por sus chavales de menos de 60 millones de euros.
En lo deportivo, la comparación tampoco sostiene demasiado bien el engrasado relato. El Juvenil A del Real Madrid ganó la Liga, la Youth League y la Copa de Campeones —en cuya final despachó al Barça por 1-4—, y ayer añadió la Copa Intercontinental Sub-20. El juvenil azulgrana conquistó su Liga, cayó en dieciseisavos de la Youth League y perdió tanto la final de la Copa de Campeones, ante el Madrid, como la de Copa del Rey, ambas por 1-4.
No os preocupéis, su cantera será siempre la referencia porque para el Barça la realidad carece de importancia.
Marca habla de esta victoria en su microfaldón, no vaya a ser que alcance a leerlo alguien que no goce de vista microscópica.
El espacio principal lo ocupan Simeone y Mourinho. Aparecen juntos bajo un «¿Qué hay de nuevo?» —aunque Bugs Bunny no está por ningún lado—. El periódico de Gallardo dice: «los blancos, entre el once de gala o la apuesta ofensiva».
Conviene aclarar este punto. Salvo error nuestro, la alineación del Real Madrid no la va a confeccionar la musa de Dalí, aunque algunos partidos blancos terminen adquiriendo tintes surrealistas. Tampoco el escritor cordobés. No porque no sean capaces de hacerlo, sino porque ambos han fenecido, circunstancia que complica ligeramente la tarea. Colegimos, por tanto, que el once lo decidirá Mourinho. Esperamos haber despejado la incógnita que hubiera podido surgir. Por cierto, leed aquí a Cosín.
AS lleva precisamente a Mourinho y Simeone a toda portada y titula «Compañeros de guerra», expresión del portugués después de que el Cholo se declarase admirador suyo. Mou recordó que cuando le llamaron para participar en un documental sobre Simeone no se lo pensó «ni un minuto». Tanto almíbar no es recomendable para aquellos cuyo organismo no sea capaz de regular el nivel de insulina.
Además de las caricias, Mourinho también deslizó que le parecía «un poco extraño» que una semana antes ya se conociera quién iba a arbitrar el encuentro. Hemos buscado y se trata de un señor con bigote con aspecto entre chanante y modernito de tardeo asiduo a los programas sin gracia. Cabe destacar que fue el árbitro que le dijo a Raphinha que le gustaba su bigote. Además, es fan de la selección. Se trata de Ortiz Arias, aunque no es navarro, sino madrileño.
En unas horas veremos si ocurre lo de siempre o se equivoca y pita bien.
El partido se juega, insistimos, a las 16:15. Horario fantástico para un derbi: justo cuando el ser humano provisto de masa encefálica empieza a perder irrigación cerebral por culpa de la sobremesa. Deseamos que los seres humanos futbolistas del Madrid no se duerman ni al principio ni en el medio ni al final.
Mientras tanto, el Real Madrid de baloncesto ha tenido la descortesía, para gran parte de España, de proclamarse supercampeón de Europa. Venció 89-93 al Olympiacos y Pedro Martínez se llevó su primer título como entrenador blanco. Es además la primera edición de esta Supercopa de la Euroliga. Hoy La Galerna viene fuerte con este triunfo: podéis leer la excelente crónica de Pablo Rivas y el maravilloso texto de José Luis Llorente Gento.
As afirma que el Real Madrid de baloncesto se proclamó «campeón en Dubái». Fue en Abu Dabi, pero tampoco vamos a ponernos exquisitos: mismo país, bastante arena y pasta por doquier. Mundo Deportivo y Sport, por su parte, prefieren anunciar con entusiasmo la final Joventut-Barça de la Supercopa Endesa. Cada cual celebra lo que puede o lo que todavía no ha perdido.
Y llegamos a territorios culés. Raphinha marcó un hat-trick en el 1-3 azulgrana frente al Sevilla. Mundo Deportivo opta por «O REI» y Sport por «SUPER RAPHINHA». Tan cierto es que los de Laporta han comenzado la Liga como un tiro como que resulta complicado encontrar un partido azulgrana sin alguna decisión arbitral que les allane el camino. Ayer Martínez Munuera (leed de nuevo a Cosín) volvió a poner de su parte. Con el Sevilla a punto de plantarse ante el meta azulgrana, Christensen cayó al suelo por una lesión muscular y el colegiado detuvo inmediatamente el juego. Cómo sería que hasta Archivo VAR calificó la decisión de «gravísimo error» y señaló además la pésima colocación del árbitro.
Fascinante lo que está en la azotea de Mundo Deportivo: «Tres renovaciones y más dinero». Las tres renovaciones son Raphinha, Marc Bernal y Xavi Espart. Raphinha ampliará hasta 2030, Bernal hasta 2031 y Espart hasta 2030, con mejoras contractuales para los dos canteranos. Deco aseguró ayer ante la Asamblea que el Barça había gastado 181 millones en el último mercado y obtenido unos 71 millones en ventas.
Lo de «más dinero» en lenguaje azulgrana significa más deuda. La Asamblea aprobó 300 millones adicionales de financiación para acabar el Camp Nou y otros 210 millones en bonos para obtener liquidez.
Mundo Deportivo añade: «No pagará el nuevo Palau». Como si fuese novedad que el Barça no pagara algo.
No queremos concluir sin la ¿penúltima? mentira que hemos conocido de Laporta: «A nuestros adversarios, cuando tienen un problema, les recalifican un terreno y tan panchos». Además, la afición a la mentira y ciertos hábitos agravan los problemas de memoria. A mitad del siglo pasado, el Ayuntamiento de Barcelona autorizó la primera operación urbanística favorable al club (no a la ciudad), mediante el intercambio de unos terrenos entre la Riera Blanca y la calle de la Maternidad por otros en la zona final de la Diagonal. A principios de los sesenta, con el Barça ahogado por una deuda superior a 250 millones de pesetas tras la construcción del Camp Nou, llegó otra recalificación para convertir los terrenos de Les Corts, hasta entonces calificados como zona verde privada, en suelo urbanizable y poder venderlos. En 1965 hubo una tercera: el Consejo de Ministros dio luz verde al cambio urbanístico, aprobado por decreto y firmado por Franco, que permitió al club ingresar unos 200 millones de pesetas. Joan Gich, directivo azulgrana, había mediado en la operación gracias a su relación con Torcuato Fernández-Miranda, posteriormente nombrado socio de honor del Barça (Franco, también). En 1970 llegó una ayuda todavía más directa: una subvención estatal a fondo perdido de más de 40 millones de pesetas para el Palau.
Pasad un buen día.

















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2 comentarios en: El Madrid suma títulos y el Barça suma deuda
Ayer no llevaba vendas Rapiña. Por el tema de sobredosis, supongo. Nos las lleva con la selección de Brasil.
Si llevaba vendas Cancelo, nunca la había llevado en otros equipos.
Yamal no llevaba vendaje en la primera parte pero si en la segunda, el partido estaba ajustado. Recibió pitos de la grada, por lo que sea.
El Palau Francisco Franco, le deberían haber puesto. Yo lo llamo así y sería buena idea que cuando el Real Madrid juegue allí La Galerna así lo mencione. Gracias como siempre.