Arbitró Juan Martínez Munuera del colegio valenciano. En el VAR estuvo Raúl Martín González Francés.
Partido que llevaba bien el trencilla de Benidorm hasta su grave error en la jugada con Christensen lesionado en el suelo.
Antes, los culés reclamaron dos penaltis sin demasiada razón. Ni cuando Castrín en el 11' pugnó con Cubarsí agarrando de forma insuficiente, ni tras una caída de Lamine en el 35' ante Agoumé, que lo rozó y, a continuación, el extremo cayó al suelo tras poca cosa. Además, la acción se produjo fuera del área.
La acción reseñada de Christensen se produjo en la segunda parte con 1-2 en el marcador. Los locales se enfadaron mucho, y con razón, porque paró el juego cuando el danés estaba lesionado en el césped y el Sevilla atacaba con peligro. Pudo detener la jugada mucho antes y no en el momento en el que el Sevilla filtró un balón que podía terminar en una ocasión manifiesta de gol de Correia.
En lo disciplinario solo vio amarilla Agoumé por un pisotón a Pedri en un balón dividido en el 80'.
Martínez Munuera, DEFICIENTE.
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No debió detener la jugada antes. Si ningún equipo tira el balón fuera no hay motivo para detener el partido.
Lo dije en el primer partido de esta temporada que hizo en el Bernabéu: es un mafioso sinvergüenza! Un matón del pito! Un prevaricador! Un sicario vendido a la Farsa! En definitiva, un verdadero sinvergüenza!!!
Y además, un inútil absolutamente incompetente!!!