Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Portanálisis
El cambio climático y la Champions

Portanálisis: "Una mirada irónica sobre la prensa deportiva diaria"

El cambio climático y la Champions

Escrito por: La Galerna2 agosto, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Buenos días, amigos galernautas, disfruten de esta calurosa mañana de agosto.

Debe ser cosa del cambio climático, como dicen por ahí, cuarenta grados en verano y apenas dos o tres en invierno. Increíble, es algo nunca visto que sin duda las generaciones más veteranas no vivieron nunca. Pero algo ha cambiado al menos en el clima futbolístico, como comenzar agosto con la Champions y no con los tradicionales torneos de verano: el Ramón de Carranza, el Teresa Herrera o las giras por China o Estados Unidos. Por fin esta semana llega la cita contra el City, la eliminatoria que quedara inconclusa a finales de febrero. Se jugó con frío en el Bernabéu y se completará con calor en Inglaterra. Si eso no es el cambio climático, que venga Greta y nos lo explique de nuevo.

Benzema es el 9 indiscutible, nos cuenta Marca.  Nos informa de que el galo ha completado su undécima temporada al frente del ataque madridista, un registro que no se alcanzaba desde la época de Santillana. Y eso es mucho decir, es compararlo con la Historia y poner a Karim por fin en su sitio, aunque quizás el adjetivo empleado (“indiscutible”) sea fruto de la canícula y el agotamiento cerebral de los redactores, puesto que durante años se le trató con cierta frialdad:

Son debates que envejecen mal, artículos que hoy pueden arrancar cierta sonrisa en los lectores madridistas, como aquellos que se alimentaron entre Fernando Redondo y Luis Milla, o como esos otros que preguntaban si el equipo jugaba mejor sin Cristiano Ronaldo o con él sobre el terreno de juego. Qué cosas, amigos, se ve que en la redacción les gustan las decisiones a cara de perro, A o B, blanco o negro, sin matices (sobre todo en tiempos tan sensibles como los actuales). Como las dos opciones señaladas en la columna de la derecha: Bala o balón, seguramente un reportaje mucho más interesante que los que de modo habitual rellenan las páginas con fichajes imposibles que nunca se concretan.

El As dedica su portada a Militao, si bien no entendemos la razón por la cual seleccionan una foto del central brasileño jugando al billar y no al fútbol. Y no es billar francés, por lo cual no podemos hacer chanzas acerca de la necesidad de jugar a varias bandas. Se trata de billar americano, el que se juega con muchas bolas lisas o rayadas, pero quizás la metáfora sea menos sutil que todo eso y nos esté remitiendo a los tiempos de la mili y la autoafirmación del individuo: “No está Ramos, pero aquí estoy yo, mi sargento. Con dos pelotas y un palito, dispuesto a darlo todo, señor”.
Suponemos que para el diario madrileño Militao pasará un nuevo examen, como tanto les gusta destacar cada vez que el jugador aparece en las alineaciones.

Y aunque lo pase con nota, como ha hecho varias veces a lo largo de esta temporada, siempre estará en duda, como la capacidad del 9, del entrenador madridista sea cual sea, o el propio cambio climático. Siempre habrá otro que lo haga mejor y que está en la órbita de los nuestros, aunque su nombre tenga reminiscencias de ánimos a un grupo musical:

Llamamos la atención sobre el faldón inferior y la mención al equipo de baloncesto: Conflicto a la vista por Campazzo. De su posible marcha ya se ha hablado sobradamente en estas páginas y os recomendamos el debate, que no es lo mismo que un “conflicto”. Ojalá se encuentre en breve la mejor solución para ambas partes.

Por su parte la prensa cataculé comienza a poner los pies en la tierra, enfría las acaloradas almas compradoras-compulsivas de sus lectores (maldito parné) y plantea la Operación Salida, que eso sí es algo muy propio del principio de agosto. “El Barça aceptaría que el croata regresara al Pizjuán y cumpliese su sueño si la oferta es de 10 millones”. La frase resulta tan confusa que no sabemos si el sueño es del jugador (que siempre manifestó que quería quedarse) o del club, que necesita aligerar las pesadas cargas salariales que soporta. De hecho, es tan equívoco todo que nos cuestionamos incluso quién ha dado el SÍ al Sevilla.

Sport ofrece casi toda su portada a Josep Mª Bartomeu, ese gran presidente en cuyo cargo Dios (o Messi para los culés) lo guarde muchos años. “Aquí estoy yo” que decía Militao, pero lo que está es “El relevo generacional” culé, en palabras de su presidente. Y no podemos estar más de acuerdo: Messi, Arturo Vidal, Busquets, Jordi Alba, Luis Suárez, Piqué… A los que se unirá Pjanic (30 años) tras el tradicional trueque veraniego-contable por Arthur (24). La portada deja alguna frase interesante, como el amago de réplica de lo que ha sido santo y seña del Real Madrid en los últimos años, la mezcla de veteranos y jóvenes con talento, o que el “inminente” Lautaro no es tan inminente “de mutuo acuerdo”. No sabemos a qué consenso habrán llegado Inter y Barcelona, al de seguir, al de frenar o al de esperar, pero hay “mutuo acuerdo” en no acordar nada, que somos unos desconfiados. Sin duda nos quedamos con el mensaje de apoyo explícito al entrenador Setién, antesala en el mundo del fútbol del cese al primer desliz.

Poco más, señores lectores, seguimos sin referencias y poca información de lo que ocurrirá con la enrevesada situación de la Segunda División española, si una Liga de 22 equipos, de 24, 32 o de 102 en armónica comunión con todos los de la Segunda B. Qué tiempos aquellos en que agosto era el mes del Teresa Herrera, el decano de los torneos veraniegos, y no de la Champions (por cierto, pronúnciese “Herrera” sin más, no como el anuncio de Carolina Herrera, que parece dicho por boca del compañero de la última ronda de Arturo Vidal en Ibiza). El torneo lo organizaba el Deportivo de La Coruña (en sus orígenes era el Ayuntamiento), y al mismo acudían varios de los mejores equipos del mundo del fútbol. Ese mismo Súper Depor que alcanzó las semifinales de la Champions y hoy está sin Champions, sin Liga y veremos si condenado a la Segunda B o salvado en los despachos, que con Javier Tebas todo es posible.

Que pasen un buen día, hidrátense bien, como el de la cresta.