Las mejores firmas madridistas del planeta

Los madrileños tenemos un dicho: “de Madrid al cielo”, y el gran político de la Restauración Cánovas del Castillo siempre que lo escuchaba solía replicar: “lógico, porque ya se ha pasado antes por el purgatorio”.

El hijo de doña Debbie podría haber suscrito la sentencia canovista dado que algunos se empeñaron en que su estancia en Madrid (el Real y el villano) fuese un calvario más que un purgatorio. Sobre todo periodistas. Los mismos gacetilleros y tertulioides que ahora lloran por la retirada de Gerard Piqué Bernabéu, eximio defensa del Fútbol Club Barcelona que era tan bueno tan bueno que a menudo incluso jugaba de portero. Y todo OK, José Luis.

La misma prensa que solía llamar “despojo” y “ladrón” al hijo de doña Debbie aspira ahora a que nos centremos en lo bueno que ha sido Geri como futbolista y nos olvidemos del personaje. A ver quién me agarra esa mosca por el rabo, que es como escribir el panegírico de Atila el Huno diciendo que, oye, que sí, qué tenía su genio pero, caramba, qué bueno que era en lo suyo.

La misma prensa que solía llamar “despojo” y “ladrón” al hijo de doña Debbie aspira ahora a que nos centremos en lo bueno que ha sido Geri como futbolista y nos olvidemos del personaje

Es de suponer que a Gerard Piqué Bernabéu se le pasará pronto la melancolía de la jubilación. No estén tristes por él. En breve se marchará al Campamento Luis Enrique Para Chicos Molones, que es un sitio superchuli donde un grupete de amigos pasa las vacaciones cantando, navegando en canoa, comiendo helado, a veces jugando un poco al fútbol y, en resumen, pasándoselo teta. Que además este año es en Qatar. Verás qué risas.

Ante la despedida de Piqué (Bernabéu), recuerdo el día que el hijo de doña Debbie se marchó del Real Madrid, que era el club donde había querido jugar desde que era niño. Al hijo de doña Debbie no lo mantearon en el campo ni la prensa le dedicó portadas elogiosas, y algunos madridistas tuvimos casi que rogar a la afición descerebrada de siempre que no lo pitaran cuando fue a celebrar su quinta copa de Europa en el Bernabéu, con el resto de sus compañeros.

Bale celebración Bernabéu

El hijo de doña Debbie se fue de Madrid al cielo. Al cielo de Los Angeles Fútbol Club. Y el que aquí suscribe fue testigo directo de la querencia que tienen en esas tierras por el hijo de doña Debbie. Durante un partido en que jugaba el LAFC, me crucé con muchos aficionados del equipo rival, el Dallas FC, que vestían camisetas con el nombre del hijo de doña Debbie a la espalda. Eso es como si un culé va al Camp Nou llevando una elástica de Luka Modric, para que se hagan ustedes una idea.  Una vez en el estadio (y lo sé bien, porque yo estaba en la grada de los locales) los hinchas del Dallas animaban a su equipo con toda su alma tejana… pero luciendo camisetas con el nombre y el número (11) de un delantero del equipo rival. La liga de Estados Unidos tiene esas cosas que la hacen fascinante. También tiene un VAR que funciona como Dios manda, dicho sea de paso.

Desde el sábado por la noche, además, la liga estadounidense tiene un nuevo y flamante campeón: Los Angeles Fútbol Club. El equipo donde juega el hijo de doña Debbie. Qué cosas.

Bale campeón MLS

En USA el ganador de la liga no siempre es el equipo que consigue más puntos, sino que se decide mediante “play offs”. Se daba este año la circunstancia de que el LAFC había sido el equipo con las mejores estadísticas de esta temporada, pero para asegurarse el campeonato liguero debía vencer en una final al Philadelphia Union.

El partido, como no podía ser de otra forma, transcurrió como un loquísimo guion de Hollywood. La segunda parte acabó con empate a dos en el marcador. Durante la prórroga el portero titular del LAFC fue expulsado. La cosa pintaba negra para el joven equipo angelino, que ya sentía en el estómago el puñetazo de la derrota. Iban a perder. Estaba escrito que perderían. Lo ponía en el guion.

Pero entonces apareció el hijo de doña Debbie y el guion se fue a hacer puñetas.

Desde el sábado por la noche, además, la liga estadounidense tiene un nuevo y flamante campeón: Los Angeles Fútbol Club. El equipo donde juega el hijo de doña Debbie. Qué cosas

Acérquense al fuego, amigo, y les contaré las muchas leyendas que circulan sobre lo que ocurrió en el Banc of Califorina Stadium aquel 5 de noviembre de 2022. Cuando en el minuto 128 de partido los guerreros del negro y dorado del LAFC estaban a escasos minutos de caer derrotados a manos de un ejército de señoritos de Philadelphia. Cuando en el minuto 128 se desató la locura. Aquel minuto 128, que es como se dice “minuto 93” en el idioma de California.

Hay quien dice que fue san David en persona quien descendió sobre el estadio a lomos de un caballo negro y dorado y que de un cabezazo metió el gol que empató el partido y forzó los penaltis. Otros que fueron las Gwyllion, poderosas hechiceras galesas, quienes embrujaron el balón para que atravesara la portería del Philadelphia Unions empujado por el fuego de un dragón. El dragón llevaba una runa grabada a tajos en la espalda con forma de 11. Y quienes lo vieron surcar el cielo de Los Ángeles aquel día juran que era blanco, de un blanco radiante como el fuego de catorce estrellas ardiendo. Y que desde entonces al dragón lo llaman Yr hwn sy’n cario fflam wen fawredd yn ei galon, que significa “aquel que porta en su corazón la llama blanca de la grandeza”, y que dicen los antiguos escritos gaélicos que así eran conocidos los siete caballeros que habían logrado cinco griales de plata en los campos de Europa, y que aquel dragón era uno de ellos. Otras crónicas dicen que Yr hwn sy’n cario fflam wen fawredd yn ei galon se traduce más bien como “vais a mamar polla galesa”, que es lo que el gran rey de Gwyned gritó a los normandos antes de darles cera en la batalla de Great Barrow en 1136, haciendo girar un palo de golf ensangrentado sobre su cabeza.

Otras crónicas dicen que Yr hwn sy’n cario fflam wen fawredd yn ei galon se traduce más bien como “vais a mamar polla galesa”, que es lo que el gran rey de Gwyned gritó a los normandos antes de darles cera en la batalla de Great Barrow en 1136, haciendo girar un palo de golf ensangrentado sobre su cabeza

Pero todo esto no son más que leyendas y habladurías. La realidad es más sencilla, aunque igualmente épica: en el minuto 128, justo sobre la bocina, cuando su equipo iba perdiendo y con solo diez jugadores en el campo; el hijo de doña Debbie se marcó un Sergio Ramos y metió un gol de cabeza por toda la escuadra tras superar en salto a un defensa rival de casi dos metros. Ese gol forzó los penaltis y permitió que Los Angeles Fútbol Club ganara el primer título de liga de su historia.

Se diría que en California empiezan a darse cuenta de quién es el hijo de doña Debbie; pero en realidad ya lo sabían desde el día en que lo ficharon. Sabían que aquel tipo daba buena suerte. Que mientras jugó en el Real Madrid tan solo hubo una temporada que el equipo de Chamartín no ganó un solo título: aquella en la que el hijo de doña Debbie estuvo cedido en el Tottenham. Que las meigas no existen, pero haberlas “haylas”. Y los galeses no cabe duda de que sí que existen. Que se lo digan al Liverpool de Jürgen Klopp.

Bale celebra MLS champagne

El hijo de doña Debbie es ya un héroe para la afición del LAFC y su nombre estará para siempre ligado a la historia de ese club. Como lo está en la historia del Tottenham, en la selección de Gales y en el Real Madrid. Porque eso es lo que hacen las leyendas: dejan su huella por donde pasan en su camino hacia la eternidad. Eso es lo que hace el hijo de doña Debbie.

En Los Ángeles tienen un ídolo nuevo. Aquí en Madrid ya no hace falta que añoremos al Galés Volador. Dios es sabio y cuando te cierra un galés te abre un uruguayo. Un céfiro oriental con brazos y piernas hechos de filos de navajas, que cuando regatea a un oponente le deja cortes sangrantes en las mejillas y mete goles como puñaladas.

Pero eso es otra historia y ya la contaremos en otra ocasión, porque esa leyenda, la leyenda de Valverde, Viento del Oeste, solo acaba de empezar. Hoy toca felicitarse por el hijo de doña Debbie.

 

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Mas fácil, la Champions

 

El Liverpool, ya saben. Otra vez bolas calientes. Prefería al PSG, pero me vale. Si pensamos en la historia, que es lo que debe primar en un madridista, no hay color: Liverpool.  El PSG me ponía por seguir con el cachondeo, pero me vale, ya digo. El Madrid juega la Copa de Europa y el Liverpool, como Bayern, Benfica, Milán, Inter también. Es eso. Klopp estará muy contento, además. La última vez que se eliminó con el Madrid palmó en Valdebebas y se quejó. Tiene una cierta justicia poética que el Liverpool juegue una vuelta europea en Chamartín. Es la continuación de lo vivido el año pasado. Les faltaba vivir la experiencia a Liverpool y Bayern entre los grandes. Quizá los bávaros en cuartos. Quizá.

Que sí, que el Bernabéu no está para partidos con rivales muy respetables, pero de medio pelo. Europa, el mundo, tan atropellados, espera estas cosas. Las que da el Madrid. Las noches europeas del Madrid. Partidos sin mucho sentido juega el Madrid en su casa, y fuera, más de veinte al año. El nivel blanco exige este tipo de sacrificios. ¿Bombo? El mejor. Y sino, el segundo mejor.

Altintop Liverpool sorteo Champions

Es más: me encantaría que la final de Estambul, 10 de junio, fecha de nacimiento de Carlo Ancelotti, fuera Real Madrid-Benfica. El primer y segundo ganador del torneo. Pura Copa de Europa.

Que será muy difícil ganarla, pero menos que la Liga. Yo y mis pedradas. En Europa sabes lo que te espera. Pocas cosas raras, las inevitables. Aquí... aquí pues ya sabemos, para qué insistir

Que será muy difícil ganarla, pero menos que la Liga. Yo y mis pedradas. En Europa sabes lo que te espera. Pocas cosas raras, las inevitables. Aquí... aquí pues ya sabemos, para qué insistir. Y, bueno, queda visitar Vallecas, a partir de las nueve. Este Rayo no hubiera caído en la fase previa de esta Champions, segurísimo estoy. No hay partido fácil con este equipo de Iraola, que no es Klopp ni falta que le hace: es un entrenador formidable. Rayo hoy y el jueves, el Cádiz y al Mundial. Lo mejor sería ganar los dos partidos, obvio. Pero lo que le espera a la vuelta de Qatar lo sabe, se marche o no de líder: una tomadura de pelo. Que puede superar, sin duda.  Lo ha hecho muchas veces. Pero es un coñazo.

Europa, queridos. Y nada más.

Por cierto: al Barça le tocó el United. Dos venidos a menos. Casemiro los proteja.

 

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Buenos días. En el entendido de que ninguna de las portadas del día van a preguntarse por qué lo de Asensio ante el Girona es penalti y lo de Jordi Alba ante el Almería es un “sigan sigan”, hoy hemos decidido no fijarnos tanto en ellas como en otras cosas de la prensa, y no en este caso de la prensa escrita, y no en este caso de la prensa nacional.

Tuit La Galerna cirular manos área

Las portadas se ventilan en dos patadas: hoy hay sorteo de Champions, donde por lo que sea el único participante español es el Real Madrid, y por la noche juega el propio Real Madrid ante el Rayo. Por eso habla atinadamente Marca de trueno y Rayo. Podéis seguir el sorteo en la cuenta de Twitter en La Galerna, no cobraremos mientras Elon Musk no nos obligue a ello.

Portada Marca

Portada As

As en cambio da más importancia al encuentro de esta noche en Vallecas y a la importancia que en el mismo se prevé pueda tener el rapazinho Rodrygo, uno de los nuevos ídolos de la afición blanca, en ausencia de Benzema, que padece una “fatiga muscular” que tiene a parte de dicha afición algo mosca, dada la cercanía del Mundial. Creemos que Benzema no merece desconfianza, como también opinamos que esto debería explicarse bien para evitar suspicacias.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

La prensa cataculé está a sus cosas. Entrevista con Marcos Alonso, que es superrecontraculé, pero vamos, que si quieres te lo miro, y la goleada del Madrid femenino al Barça femenino, o al contrario, lo que corresponda. De ese descalabro os habla con franqueza hoy, en La Galerna, Fernando Alcalá-Zamora. Leedle y haceos vuestra propia composición de lugar.

Sin embargo, ya indicábamos al principio que nuestro propósito de hoy no es repasar las portadas sino el flequillo de Jorge Ramos. ¿Que quién es Jorge Ramos? La duda es absolutamente pertinente, porque de igual modo que él se pregunta qué ha dado Ancelotti al fútbol cabe preguntarse qué ha dado Jorge Ramos al periodismo. Os lo sintetizamos: ha dado un sinfín de vómitos de bilis antimadridista frente a las cámaras de ESPN, esa cadena cuya franquicia para gran parte de Latinoamérica está dominada por una serie de tipos que añoran la época en la cual Messi acabó con la hegemonía mundial del Real Madrid. No hay nada que agríe más el carácter que la nostalgia por una época que nunca existió.

Jorge Ramos ESPN

Os podríamos poner el vídeo, pero bastante tienen los madridistas latinoamericanos con soportar a este tipo como para que encima amplifiquemos las boutades del bueno de Ramos. Su nueva cantinela es esta con la que titulamos la sección de hoy, que qué le ha dado Ancelotti al fútbol. El eje de la duda insondable del preclaro hater, que tantísimo ha aportado por su parte a los medios de comunicación, es la subpregunta “¿Qué entrenador ha dicho “yo voy a jugar como Ancelotti”?

Estas cuitas nos recuerdan mucho a las que ciertos críticos muy sesudos de cine o música oponían al cine de Spielberg o a la música de Queen. Spielberg no inventó nada, a lo que se responde de inmediato con un pertinente Y QUÉ. Queen no inventó género musical alguno, se limitó a utilizar y combinar con sabiduría e inmenso talento los ya existentes, con lo que el Y QUÉ resuena con mayor fuerza aún. Spielberg, Queen y el Madrid (con Ancelotti a la cabeza) han hecho disfrutar a millones y millones de personas, ESO es lo que han dado al cine y a la música aunque no se hayan distinguido por su condición pionera de nada. Pero a esos críticos sesudos solo les importaba esto último, o sea, gente como Godard o la Velvet Undeground. Sucede que a Ramos, en esta metáfora, no le valen Godard o la Velvet como ideas, sino precisa y exactamente Godard y la Velvet, quienes trasladados a su mundo de talibanismo futbolístico no son otros que Guardiola y el Barça.

Ocurre, por otra parte, que el fútbol no es cine. Ocurre que el fútbol no es música. Ocurre que en este mundo, a diferencia de aquellos, existe un baremo objetivo que trasciende la subjetividad, y ese baremo es el palmarés. Esto no es cuestión de opiniones, como sucede con las artes, sino de marcas, como sucede con los deportes. Ese señor que según Ramos no ha aportado nada al fútbol es el único entrenador que ha ganado cuatro Champions Leagues, el único que ha ganado las cinco grandes Ligas y el que más victorias europeas atesora.

“¡Pero díganme!”, berrea Ramos, con la vena del cuello hinchada. “¡No me digan qué le ha dado este hombre al Real Madrid! ¡Díganme qué le ha dado al fútbol! ¡¡AL FÚTBOL!!”

Aparte de preguntarnos quién ha nombrado a Jorge Ramos portavoz oficial DEL FÚTBOL, nos rascamos la sien ante otra cuestión acuciante: ¿a qué deporte juega el Real Madrid? ¿No era al fútbol? ¿O por ventura nos hemos equivocado y hace esquí de fondo? Tampoco vendría mal recordar al señor Ramos que Ancelotti ha ganado asimismo títulos en el Milán, el Bayern de Múnich, el Chelsea y el PSG, equipos todos ellos que juegan sin duda al teto o a la petanca marfileña. Las dos Champions Leagues logradas por Carletto al frente del Milan no tienen nada que ver con el balompié, son en realidad el Festival de la Canción de San Remo. La Bundesliga es un campeonato de bolos muy conocido por la concurrencia de Walter Sobchak y Jesús Quintana, mientras que la Premier League es un certamen de macramé muy reputado en la otra orilla del Danubio.

Pasad un buen día, atentos al sorteo.

Hoy lunes 7 de noviembre, a las 7 de la tarde, en la Fnac de Callao madrileña, se presenta oficialmente el libro madridista más heterodoxo y pinturero de los que últimamente ha facturado Córner, el sello de publicaciones deportivas que recientemente ha llevado al mercado joyas como “La Biblia Blanca” de los hermanos Del Riego o el celebrado “Que baje Dios y lo explique” de Ramón Álvarez de Mon.

Escrito a cuatro manos por Tomás Guasch y Antonio Pacheco, se trata de un recorrido desordenado, encantador y con frecuencia jocundo por aquellos episodios y aspectos de la historia del Real Madrid más cercanos a los afectos de ambos autores. Primorosamente presentado, “Zidanes y Cargoles” (que así se titula cachondamente el invento, no lo habíamos dicho aún) está ya a disposición del lector en las librerías físicas y químicas más reputadas del orbe.

Hablamos con Tomás Guasch, mitad más galernauta del dúo autoral, a fin de conocer más detalles, y por el camino nos solazamos e instruimos. Como por lo demás pasa siempre que uno habla con el maestro, colaborador de esta santa casa.

Zidanes y Cargoles libro

Tomás, el gran público no sabe que llegó a mis oídos la curiosidad, teñida de levísimo mosqueo, de Pep Cargol al encontrarse en el título de un nuevo libro. Y que yo te trasladé dicha curiosidad.

Así fue, e inmediatamente, claro, yo llamé a Cargol para aclararle que no había ninguna mala intención en el uso de su nombre para el título, sino sólo una utilización amable y desenfadada del mismo para darle una vuelta al famoso lema “Zidanes y Pavones”, a fin de dar entrada en la ecuación a los canastos. Un grande Pep Cargol, fue un jugador estupendo.

¿El título se te ocurrió a ti o a Antonio Pacheco?

A él, a él. Me dijo: ¿qué te parece? Le respondí: cojonudo, porque recoge el espíritu de lo que queremos hacer, esa dualidad por un lado entre fichajes galácticos y chicos más modestos, y por otra la dualidad fútbol-baloncesto.

¿Cómo surge la colaboración con Antonio Pacheco? No se había visto nada igual desde Santillana y Juanito. Suponemos que uno la prepara y el otro mete gol.

Pacheco llega a mí a través de la común amistad con Carlos Marañón (director de Cinemanía e hijo del mítico Rafa Marañón). Tenía grandes ideas para hacer un libro diferente sobre el Madrid, uno que además diera cabida al baloncesto, honrando historias de la sección que no son muy conocidas por el gran público, o que incluso nunca han sido contadas. Y eso ocurre tanto en baloncesto como en fútbol. Y decidimos distribuirnos el trabajo. Es una coña importante.

No nos podemos quedar solo en los 10 Mangamientos históricos sufridos por el Madrid en el verde o en el parqué, sino que hemos de incluir también los Mangamientos institucionales

El baloncesto tiene en el libro casi tanto peso como el fútbol. O al menos un 60-40.

Sí, algo así. Chato, es que son diez Copas de Europa. Los Sevillano, Emiliano, etc. de aquella época eran como los Santana o Ballesteros, auténticos héroes cuyas hazañas seguíamos con avidez por televisión.

Hay un capítulo precioso dedicado a George Karl, aunque yo sospecho que, de todos los apartados del libro, el que va a tener más éxito es el llamado Los Diez Mangamientos. Mangamientos. Con G.

Sí, sí, sí. Yo le dije a Pacheco: “No nos podemos quedar solo en los Mangamientos históricos sufridos por el Madrid en el verde o en el parqué, sino que hemos de incluir también los Mangamientos institucionales”. Me refiero, claro, a la coña del Premio Príncipe de Asturias. Que no se lo hayan dado aún al Madrid es absolutamente intolerable. Es el premio español por excelencia, el Madrid es una entidad española, el Madrid ha ganado Copas de Europa a porrón, ha pasado por su Centenario… ¿¿y no se lo das?? Pero si se lo han dado hasta a la selección de Brasil de 2002. Oiga, déselo por lo menos a la de Pelé. Pero al Madrid no. Acojonante, oiga.

En el libro cuentas que le expusiste tu pasmo al respecto al mismísimo Samaranch.

Le dije: “Yo conozco a dos miembros del Jurado que me contaron que, mientras siguieran siéndolo, el Madrid no va a ganar el Príncipe de Asturias”.

Yo conozco a dos miembros del Jurado que me contaron que, mientras siguieran siéndolo, el Madrid no va a ganar el Príncipe de Asturias

¿Quiénes eran? ¿Se puede saber?

No les vamos a dar bola porque lo negarán absolutamente.

Escohotado decía siempre que el Madrid es la empresa de más éxito de la historia de España. Aun así,  no ha ganado el premio más importante de su propio país.

Claro que lo es, sin duda. Esto de no darle el Príncipe de Asturias es el Mangamiento de los Mangamientos.

Los 10 Mangamientos

En el libro luego hacéis un repaso de otros Mangamientos pero ya estrictamente deportivos. Os vais hasta el 61, con el célebre (pero no tan célebre como merece) Mangamiento contra el Barça, en Copa de Europa. Hasta Paco Gento, hombre enormemente comedido, me dijo: “No podían consentir que ganáramos seis Copas de Europa seguidas”.

Así fue. Aquellos dos árbitros ingleses. Es que es un Mangamiento doble, maestro. En la ida y en la vuelta. Lo de Aytekin y Obrevo fue en un solo partido, así que ninguno de estos dos principiantes puede competir con Mr. Ellis y Mr. Leafe. Penaltis no señalados, goles injustamente anulados… En el libro recordamos el absoluto consenso que sobre este punto existió en la prensa de la época, y te hablo de la prensa internacional, no de la prensa patria. Daily Express: “El Real se despide como el grande que nunca dejó de ser. Abatido por la coalición de la suerte y el arbitraje, todos los honores van para el vencido”. Seis veces ganando el mismo era demasiado. Así que asalto doble para asegurar.

Hay otro asalto doble, mucho tiempo después, aunque en este caso separado por un año de diferencia. También lo tratáis en el libro.

Los Tenerifes, claro. Vaya doble Mangamiento. En el primer Tenerife, se anula un gol a Milla por fuera de juego manifiestamente inexistente. Era el 1-3 y la Liga para el Madrid. “No, oiga, es que el Madrid podría…”, sí, podría pero no pudo. Y en el partido de un año después hay como mínimo un penalti flagrante sobre Zamorano.

Milla, precisamente, contó en El Larguero y confirmó a La Galerna que a él en el primer Tenerife le intentaron comprar para hacer que su equipo perdiera. Si se sabe que intentaron eso, ¿no hay que ser un poco ingenuos para creer que se quedaran ahí?

Todo el desarrollo de ese primer partido es para pensar mal. Maestro, es que hay que ver el partido. Que yo lo vi.

Don Santiago Bernabéu hizo muchas cosas que cabrearon a Franco. Otra cosa que contamos es que los Di Stéfano y compañía, en sus exitosos periplos europeos, llevaban cartas de familias a los exiliados

Otra cosa extraña fue el ambiente tan encendido contra los blancos. Sobre todo en el primer Tenerife, donde los locales no se jugaban nada.

Sí. Fue extraño y artificial, porque no había cuentas pendientes entre ambos equipos ni nada parecido. Esa saña contra los blancos era rara. Pero chico, no sé, habían hecho una gran campaña con Valdano y se ve que querían entrar en la historia. Fue un poco la locura del momento. Se pusieron cachondos. “Vamos a quitarles la Liga al Madrid”. Pero vamos, que con el gol mal anulado habría sido 1-3 y todo acabado. Fue un asalto muy bien perpetrado. Y luego los maletines, claro. Fernando Hierro contaba que su hermano Manolo, tras una comida familiar, un tiempo después de aquello, saca la cartera y dice: “Por favor, la cuenta para mí que paga el Barça”.

Paco González dijo en la Cope que él sabía que uno de los árbitros de Tenerife había sido comprado. Así, tal cual.

No recuerdo eso.

Sí, lo dijo. Fue inmediatamente reprendido por Manolo Lama y el tema se cortó. Pero decirlo lo dijo.

A ver. La sospecha general es que eso no era normal.

Cambiando de tercio totalmente, otro capítulo de “Zidanes y Cargoles” que me encanta es el del Madrid rojo. Cuenta  cosas que la gente no sabe.

Claro. La gente no se hace a la idea de que el Madrid pierde la Guerra Civil. Como tantas otras instituciones de la capital que resistían el asedio, pierden la guerra cuando las tropas franquistas entran en la capital. Al expresidente del Madrid Sánchez Guerra le perdonan la vida los franquistas, pero acaba en prisión largo tiempo. Peor suerte corre su sucesor, el coronel Ortega, que es fusilado.

Coronel que, por cierto, no está reconocido oficialmente por el club, puesto que este estaba incautado por el ejército republicano.

Y en eso creo que el Madrid hace mal. Debería estar reconocido. Era el que había. No podía haber elecciones ni nada similar. Le tocó a Ortega, que era rojo como podía ser azul o lo que fuese. Madridistas todos, eso es lo que cuenta.

Que digan que Franco era merengue es ridículo. Con Franco el Madrid no gana la Liga hasta el 53, “curiosamente” cuando llega Di Stéfano. Del 39 al 53 cero Ligas. Caramba con el madridismo del caudillo. Franco estaba pescando salmones. Para el antimadridismo, fue más peligroso Di Stéfano que Franco

Has mencionado a Sánchez Guerra, presidente merengue que después de ir a la cárcel, condenado por el franquismo, acaba sus días como monje de clausura, en un convento.

Eso. En el libro contamos que la plantilla le fue a ver, con Bernabéu al frente, lo que enfadó mucho al caudillo. Don Santiago hizo muchas cosas que cabrearon a Franco. Otra cosa que contamos es que los Di Stéfano y compañía, en sus exitosos periplos europeos, llevaban cartas de familias a los exiliados. El Madrid tenía valija diplomática.

El Madrid convivió con el franquismo, como tuvieron que hacer todos los demás, pero no era precisamente franquista.

Eso es. Y recuerda las recalificaciones de los terrenos culés, que hicieron que el Barcelona condecorara tres veces al generalísimo. Te leo lo que ponemos en la entradilla. “El Madrid ganó más Ligas que el Barça durante la Segunda República. El Barça es el equipo que más Copas ganó con Franco en el poder, pero ninguna durante la Segunda República. ¿Fue el Madrid el equipo del régimen y también el de la Segunda República? Qué risa”. Que digan que Franco era merengue es ridículo. Con Franco el Madrid no gana la Liga hasta el 53, “curiosamente” cuando llega Di Stéfano. Del 39 al 53 cero Ligas. Caramba con el madridismo del caudillo. Franco estaba pescando salmones. Para el antimadridismo, fue más peligroso Di Stéfano que Franco.

De hecho, en el libro recordáis también lo que tantas veces dijo Peces Barba, es decir, que el franquismo estuvo cerca de disolver el Real Madrid. Era visto como un nido de rojos.

Real Madric Zidanes y Cargoles

Bernabéu o Florentino. ¿Cuál de los dos presidentes ha sido más importante para el Real Madrid?

Ahora mismo hay casi un empate. La historia del club no se puede entender sin D. Santiago, pero lo de Florentino, en particular en la segunda etapa, es apoteósico. También es que son épocas muy diferentes. Lo que hace Bernabéu, reflotando al Madrid en una España devastada por la guerra, es impresionante. La visión del estadio nuevo. Pero lo de ahora, afrontando la enorme dificultad de los clubes estado, no se queda atrás. Cada vez que se habla de Mbappé se agiganta más la imagen del Madrid y de Florentino. De repente se sabe lo que cobra en el PSG, las cifras por las que rompió su acuerdo con los de Chamartín, y dices: “es de coña, peleando contra este poder económico el Madrid gana la Catorce”. El reto es el postflorentinismo.

El reto es el postflorentinismo. Lo que espero es que haya continuismo. El modelo de gestión seguro ha sido de un éxito incontestable. El que siga que copie. Usted le pone su sello y tal, pero copie

¿Y qué ocurrirá en ese momento?

Lo que espero es que haya continuismo. No me inventen cosas raras. El modelo de gestión seguro ha sido de un éxito incontestable. Lo más fácil de este mundo es copiar. El que siga que copie. Usted le pone su sello y tal, pero copie. Hace usted unas lavadoras estupendas. ¿Funcionan? Perfectamente. ¿Lavan? Cojonudamente. Pues no sea original, no me haga lavadoras que también son cafeteras porque la vamos a jorobar.

¿Y del Barça qué va a ser?

El Barça tiene un problema que es el Madrid. Todos sus problemas vienen de que tiene que intentar igualarlo. Maragall dijo que Cataluña tiene un problema que es el 3%. Bueno, pues el Madrid es el 3% del Barça.

Un último mensaje para el lector potencial del libro, Tomás. ¿Qué va a encontrar en “Zidanes y Cargoles”?

Lo que nos va llegando de quienes lo leen es que lo han pasado bien recordando historias. Parece que esta visión desenfadada e irónica del Madrid, que no tiene por qué ser la buena pero es la nuestra, está triunfando.

 

 

Entrevista: Jesús Bengoechea.

1- Sistema de juego y posible once

 

Partido peligroso para el Real Madrid en Vallecas, con un conjunto de la franja en buen momento de forma y que siempre aprieta mucho en casa. Acumulan cuatro encuentros sin conocer la derrota y solo han perdido un partido en casa en el lejano 27 de agosto contra el Mallorca.

La temporada, al igual que el año pasado, es notable y no se atisban cambios importantes. Iraola va a continuar con su esquema habitual de 1-4-2-3-1 que tantas alegrías le está suponiendo desde que es técnico rayista. El XI puede conllevar el cambio de alguna pieza, sobre todo para meter más músculo o fuerza en el mediocampo.

En portería es fijo Dimitrevski. En la línea defensiva los centrales serían Lejeune y Catena. En el lateral derecho jugaría Balliu y en el izquierdo el canterano blanco Fran García. En el centro del campo es seguro Comesaña y en lugar de Unai López u Óscar Valentín se podría ver a un Pathe Ciss con unas características más de contención y recuperación. En la línea de tres por delante, por la izquierda el veloz Álvaro García, por la derecha el zurdo y habilidoso Isi y en el centro la calidad de Trejo. En punta ya está recuperado Falcao, pero no parece que el canterano del Atlético Camello vaya a perder el puesto.

2- Presión

 

En casa y en unas dimensiones del terreno de juego más estrechas que el resto de campos de Primera, el Rayo presiona más arriba e intenta dificultar la salida del cuero del adversario. En otros momentos del partido también será habitual verlos en un bloque medio. Iraola ordena a sus jugadores que se desempeñen con agresividad, decisión en los duelos y gran intensidad.

Si opta por meter más fuerza y músculo con Ciss, el Rayo ganará un punto en este aspecto que si formase Valentín o Unai López, que disponen de menos despliegue, recorrido y eficacia para poner en aprietos a la defensa y el centro del campo merengue. Con ambos jugadores españoles optaría por tener más balón y combinación en la medular.

Rayo Iraola

3- Salida de balón

 

Pocos balones rifa el Rayo que siempre intenta una salida académica del balón. A Iraola le gusta tener el control desde la base de la jugada y en este sentido el jugador capital es Catena. El central mostoleño es un futbolista con un gran trato del balón, clarividencia, visión y precisión en el pase. Catena arriesga, incluso en ocasiones en demasía, pero es lo que le pide Iraola; atraer, dividir y pasar para conseguir superioridades y comenzar la transición defensa-ataque.

Otros jugadores básicos en el sistema de funcionamiento del Rayo para salir jugando son el otro central Lejeune, con un fantástico desplazamiento en largo, el medio Comesaña o los laterales. El centrocampista baja a recibir y es con el que conecta Catena para dominar el balón. Los laterales, por su parte, se sitúan altos, a la altura de los medios y desde ahí intentan progresar por banda, o bien Fran García traza desmarques para ofrecerse a un desplazamiento en largo.

Por último, si se confirmase la presencia de Falcao, los de la franja ganan a un jugador con el que luchar los balones por arriba, pelear con los defensas o bajar el cuero para abrir a banda o descargar de cara a los centrocampistas.

4- Aspecto defensivo

 

El Rayo ha encajado 14 goles en 12 partidos, lo que da una media de casi un tanto por choque. Sin embargo, hay gran diferencia entre lo que concede en Vallecas y lejos del coliseo del barrio madrileño. En casa ha recibido cinco dianas y fuera nueve. En casa exhiben más solidez y contundencia que cuando viajan lejos del barrio madrileño.

Los dos laterales se desplieguen bien arriba pero en defensa sufren algo más, por lo que es un día para Vinicius, que ya se las tuvo tiesas con Balliu el pasado curso.

El canterano merengue Fran García defiende bien su espalda y con su velocidad es capaz de recuperar rápido la posición. Parece que se las verá con un Asensio que llega tras su mejor partido del curso contra el Celtic.

Un apartado donde los centrales son eficaces en Vallecas o en cualquier estadio son los balones aéreos. Saveljich mide 1,90 cm y Catena 1,94 cm, los dos son poderosos por arriba y meter continuos centros no será una idea demasiado eficiente del Real Madrid si quiere desencallar el encuentro.

Vinícius Rayo

5- Poderío ofensivo

 

Velocidad y despliegue en las bandas, calidad técnica en el medio y una delantera eficaz y con gran olfato de gol. El Rayo, pese a tener uno de los equipos más bajos de Primera, es un conjunto fuerte arriba y que hace daño. Iraola da mucha importancia a las bandas con futbolistas veloces y atrevidos que atacan en el espacio o pueden desbordar. Esto ocurre más en la zona izquierda con el dúo de los García que se entiende a las mil maravillas. Álvaro es un puñal y Fran García sube en numerosas ocasiones en la banda buscando la superioridad y los centros. En la derecha, Isi es un jugador más de control, regate en corto, visión de juego y disparo. Una sorpresa de la Liga el año pasado que continúa a buen nivel esta y que posee un cañón en su pierna izquierda y al que es complejo arrebatarle el cuero.

Por la zona central Trejo pone la pausa, la capacidad asociativa y la brillantez para filtrar balones peligrosos en tres cuartos. En punta, Camello ha sobresalido por su velocidad, su movilidad e inteligentes movimientos. Le ha faltado, quizá, algo más de acierto cuando se ha visto frente al marco adversario. Si está Falcao, todos conocemos al cafetero, que tiene una gran alianza con el gol pese a que está lejos de su prime de hace años.

El Rayo tiene en su haber 17 goles y su media realizadora es superior a la de equipos situados más altos que ellos en la tabla clasificatoria como Real Betis, Osasuna, Villarreao o Real Sociedad. La zaga blanca deberá estar muy atenta y con los ojos bien abiertos porque el cuadro vallecano lleva mucho peligro y no sufre para marcar. Ojo también en las jugadas a balón parado porque cuentan con un batería importante de efectivos que tienen destreza en los remates de cabeza: Lejeune, Catena, Comesaña, Falcao, Ciss… y dos magníficos lanzadores que son Isi Palazón y Trejo.

6- Estilo de juego

 

Un equipo atrevido, valiente, ofensivo, con gusto por la pelota y bastante divertido. No exageramos si decimos que el Rayo es uno de los conjuntos que mejor juega de la competición, sus partidos atraen al espectador y dominan varios perfiles. A Iraola le gusta contar con la posesión, controlar el juego y en ataque mostrarse dinámicos y acelerando en los últimos metros. Si por el contrario el rival les arrebata el cuero, veremos su versión directa y contragolpeadora.

Por las bandas son vertiginosos y verticales, con pocos toques se plantan arriba y todo lo realizan a una gran velocidad de ejecución. Esta temporada han conseguido notables resultados contra equipos como el Barça y el Atlético de Madrid, indicativo de que son un conjunto muy competitivo.

En cuanto a las estadísticas, este curso hay que destacar que es el tercer equipo con más goles desde fuera del área, que es el segundo que más centros pone y que es también el segundo con mayor porcentaje de pases en campo contrario.

Trejo Rayo

7- Hombre clave

 

El ‘Chocota’ Trejo es un veterano a sus 34 años y un jugador que ha dejado huella en el Rayo y sus aficionados. En esta campaña 2022-2023 sigue rindiendo a un espléndido nivel y además con más regularidad. Es el jugador clave del Rayo por lo que aporta en tres cuartos. Un jugador falso lento, con una gran técnica, visión de juego y habilidad en espacios reducidos. Además, llega bien al área y puede ver puerta. Es la figura ideal para Iraola en lo que respecta a conectar la media con la delantera y también para lanzar las contras con balones en profundidad y precisos a los Álvaro García o Isi. Tchouaméni tiene en Vallecas una importante prueba porque anulado Trejo el Rayo es menos Rayo. Si el francés no lo conoce, seguro que le han hablado de las virtudes del argentino que se moverá por su zona.

 

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El Madrid sigue persiguiendo al Barcelona

 

El FC Barcelona derrotó al Real Madrid femenino (0-4) en el primer duelo liguero de la temporada disputado en el estadio Alfredo Di Stéfano. Los goles de Ana Crnogorčević, Patri Guijarro, Aitana Bonmatí y Fridolina Rolfö recordaron al Madrid la todavía clara superioridad de su máximo rival.

 

Durante un mes y medio de competición y siete jornadas de liga, el Real Madrid femenino ha ido dejando muestras de su salto competitivo tras el verano. Semana a semana, los partidos disputados por el equipo de Alberto Toril mostraban signos de optimismo y una dinámica ascendente. Todo ello sigue vigente, pero un nuevo cruce en el camino con el FC Barcelona bastó para comprobar cuánto recorrido queda por completar para llegar al lugar que el aficionado blanco anhela.

Real Madrid femenino Barcelona estadio Alfredo di Stéfano

Este Real Madrid 3.0 cuenta con nuevos registros, más calidad, más envergadura y mayor profundidad de plantilla. Sin embargo, su mejora queda empequeñecida por el empuje de un Barça decidido a evitar que ningún rival le recorte terreno. Y menos aún, el Real. Un ejemplo esclarecedor: si el verano comenzó con la salida gratis de Caroline Weir del Manchester City al Madrid, la ventana de fichajes terminó con el eterno rival catalán rompiendo el récord pagado por una transferencia en el fútbol femenino para llevarse del mismo club a la fantástica Keira Walsh. La plantilla azulgrana era ya temible el año pasado, y ahora lo es aún más.

En cualquier caso, el Real Madrid acudió envalentonado al Clásico. Las seis victorias y un empate en siete duelos con las que se llegaba al partido en el Di Stéfano podían hacer soñar con un envite igualado, y quizás por ello el equipo femenino pueda apuntarse el primer ‘no hay billetes’ de su corta historia. Los nubarrones aparecieron en cuanto el balón echó a rodar.

Este Real Madrid 3.0 cuenta con nuevos registros, más calidad, más envergadura y mayor profundidad de plantilla. Sin embargo, su mejora queda empequeñecida por el empuje de un Barça decidido a evitar que ningún rival le recorte terreno

Aunque Toril no arriesgó con experimentos —a excepción de dejar a Olga Carmona en el banquillo—, el Barcelona salió con el modo rodillo activado. Por un lado, la exuberancia física de sus futbolistas les permite presionar a campo completo y ganar cualquier duelo por alto. Incapaz de hilar el juego en corto desde el saque de puerta, el Madrid se vio obligado a lanzar balones largos mandando a Caroline Weir y Athenea del Castillo a una guerra aérea perdida de antemano.

En ocasiones, el vuelo del balón introduce un elemento de moneda al aire del que el rival inferior puede sacar rédito, pero esta vez el Barça firmó un partido casi perfecto en cada intervención con el cuero. A lo largo de los noventa minutos apenas dejaron dos fallos en la construcción de jugadas: en uno disparó blando Esther González; en el otro se encontró con la madera Claudia Zornoza. El resto del tiempo, jugadoras como Weir se vieron obligadas a vaciar los pulmones persiguiendo sombras.

Esther, Weir, Real Madrid femenino, Barcelona

El área local, mientras tanto, bien podría haber servido de plató para rodar un cortometraje en el que se diese respuesta a la ya famosa pregunta «¿Qué es Halloween?». Fruto de la presión asfixiante ejercida por las culés, el balón rondó continuamente los dominios de una Misa Rodríguez obligada a achicar agua a base de gritos y paradas. La canaria lució con orgullo el brazalete de capitana que tan bien le queda, pero fue incapaz de solventar todas las averías ocasionadas por la zaga.

Primero fue un cabezazo de Ana María Crnogorčević sobre el punto de penalti tras centro cómodo de Patri Guijarro; después, un remate a bocajarro de la centrocampista balear tras lloverle a la bota un balón servido de córner; tras el descanso, dos despejes que no salieron más allá del área chica brindaron a Aitana Bonmatí el tercero; y finalmente, repitiendo secuencia, otro puñado de intentos baldíos por alejar el peligro regalaron el último gol a Fridolina Rolfö en un rebote. Pudieron ser más, pero Misa —ya indiscutiblemente la portera española más en forma— resolvió con éxito cada uno contra uno al que quedó expuesta.

Si bien la manera de perder mantendrá en vilo a Alberto Toril durante las próximas noches, igual de cierto es que el desafío al que se enfrentaban es el mismo que ha acabado con 42 victorias consecutivas para el Barcelona en las últimas 42 jornadas de liga. El Real Madrid, en este contexto, ha empezado su partida del videojuego en el modo de dificultad máxima. El monstruo final sigue siendo inabordable, pero el resto de rivales han dejado de serlo. Habrá que seguir practicando.

 

Fotografías @realmadridfem

¡Hola, galernautas!

Efectivamente, amigos. Otro partido trampa se viene mañana. Primero por la fecha y hora. Dicen algunos, exactamente los que rechazan y desprestigian el proyecto de la Superliga, que el fútbol es de los fans, de los aficionados, del pueblo vaya. Pues el pueblo futbolístico que, posiblemente, donde mejor se refleje sea en Vallecas, va a tener que ir a un partido un lunes a las nueve de la noche. Puede que sea el mejor día para que los niños vallecanos (me consta que muchos de ellos son madridistas) puedan ir a su estadio a disfrutar del que, con casi toda seguridad, es el partido más esperado de la temporada para esa afición: la visita del Real Madrid. Justo en día laborable y en mitad de los parciales preparatorios para las evaluaciones previas a la Navidad. El día perfecto para llevar a la prole a ver al Real Madrid.

Ironías aparte, es una verdadera vergüenza que haya partidos los lunes por la noche. La liga se juega en fin de semana “de-to-da-la-vi-da-de-Dios”, precisamente para que las familias puedan ir al fútbol con la tranquilidad de no tener que atender las obligaciones estudiantiles y laborales. Pues no, ponen el partido más apreciado por la afición vallecana un lunes por la noche. De los fans, dicen, del aficionado, dicen, del pueblo, dicen…

Grada Rayo

Partido trampa para el Real Madrid también porque el Rayo está en una envidiable 8ª posición en el campeonato, con bastante solidez en casa y porque estamos al lado del Mundial. Quedan escasos 15 días para catar el evento de Catar y los jugadores que van a ser convocados tendrán, lógicamente, la mente más puesta en el campeonato que se avenica que en Vallecas. Un error desde todo punto de vita poner un Mundial en medio de la temporada, pero ya no tiene remedio. Esperemos que nuestros chicos saquen el partido adelante a pesar de las dificultades y mantengan el liderato en la Liga. Ahora, como siempre, unos datos del partido y… ¡hala Madrid!

Vinicius y Valverde siguen en estado de gracia

Nuestros estiletes están en una racha de producción goleadora impresionante, porque, mientras Vinicius ha participado en 5 goles (marcando o asistiendo) en los últimos 4 partidos jugados, Fede Valverde ha participado en 6 goles en los últimos 5 partidos jugados.

Vini Valverde

El Rayo es un rival propicio para los blancos

Parece que el Real Madrid ha tomado la medida a los de Vallecas en las últimas temporadas, puesto que ha ganado 19 de los últimos 20 partidos de liga jugados contra el Rayo y sólo ha perdido uno de los últimos 22 enfrentamientos en liga.

El ínclito Martínez Munuera al silbato

Sí, amigos míos. El valenciano Martínez Munuera es el trencilla designado para pitar el partido del lunes. Martínez Munuera. El elemento neperiano que arbitró el funesto Real Madrid-Sevilla de la temporada 2021/22, el tipo que se inventó un penalti del Real Madrid justo después de uno clarísimo sobre Vinicius en área sevillista. El hombre que se tragó siete jugadas clave favorables al Real Madrid, siete. El pájaro que, con su intencionado y tendencioso arbitraje, privó al equipo blanco de conseguir su segunda liga consecutiva.

Estoy convencido de que el Comité Técnico de Árbitros, con la influencia de Tebas y Roures, no quiere que el Real Madrid gane este campeonato. Es más, lo que quiere es que el Barcelona no haga su enésimo ridículo esta temporada y se pueda ir con la liga bajo el brazo. No deja de ser una suposición personal, pero cada día, con estas designaciones, con los Martínez Munuera, Melero y Hernández Hernández de turno, hacen muy fácil pensar en ello. Para muestra un botón: Martínez Munuera ha arbitrado 31 partidos oficiales al Real Madrid, con un balance de 19 victorias, 6 empates y 6 derrotas, con 62 goles a favor y 32 en contra. Así se las gasta el valenciano.

Lucas Vázquez puede ser bicentenario

Se viene otra efeméride para mi base de datos. Lucas Vázquez, si juega mañana, alcanzará las 200 participaciones en la liga española jugando con el Real Madrid. Sólo 45 jugadores, de los 855 que han debutado en partido oficial con la elástica blanca nuclear, han llegado a esa cifra de partidos en liga. Lucas Vázquez es ya un grande de la historia del madridismo.

Datos del rival

1.- El Rayo Vallecano de Madrid jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1977/78. Actualmente es el 24º en la clasificación histórica del campeonato con 754 puntos.

2.- La actual es la 20ª temporada del Rayo Vallecano en primera división.

3.- El último ascenso del Rayo Vallecano a Primera División ha sido esta temporada.

4.- El Rayo Vallecano quedó en la 12ª posición la temporada pasada, con 42 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 2 victorias, 1 empate y 2 derrotas.

6.- El Rayo Vallecano, en sus últimos 5 partidos en liga, ha ganado 2, empatado 2 y perdido 1.

7.- Como local, en sus últimos 5 partidos de liga, el Rayo Vallecano ha ganado 3, empatado 1 y perdido 1.

8.- En las últimas 5 temporadas en Primera División, Jonathan Viera, Embarba (2), Alberto Bueno, Amaya, Jozabed, Miku y Falcao (1) son los goleadores del Rayo Vallecano al Real Madrid en liga.

9.- Jugadores del Rayo Vallecano que hayan jugado en el Real Madrid y le hayan marcado gol en partido oficial: Canabal, Juanito II y Alberto Bueno (1).

10.- Andoni Iraola sólo se ha enfrentado al Real Madrid como entrenador en 2 partidos (ambas con el Rayo Vallecano), cosechando 2 derrotas.

11.- Los goleadores del Rayo Vallecano esta temporada en liga: Isi, Lejeun (3) Falcao, Camello, Álvaro García (2), Ciss, Oscar Trejo, Unai López, Catena (1).

12.- Actualmente, el Rayo Vallecano es 8º en la clasificación de la Liga con 18 puntos.

Bale Real Madrid

Diez últimos partidos de liga frente al Rayo Vallecano

9 victorias y 1 derrota, 32 goles a favor (3,2 por partido) y 9 en contra.

Goleadores: Bale (9) Benzema (8) Cristiano Ronaldo (7) Kroos (2) Morata, Sergio Ramos, Carvajal, James, Danilo, Lucas Vázquez (1).

Asistentes: Cristiano Ronaldo (5) Bale (4) James (3) Modric, Pepe, Isco, Danilo (2) Carvajal, Kovacic, Lucas Vázquez, Marco Asensio, Alaba, Vinicius (1).

Tarjetas: Carvajal (4) Modric, Marcelo, Kroos (2) Xabi Alonso, Cristiano Ronaldo, Di María, James, Bale, Danilo, Kovacic, Vallejo, Dani Ceballos, Casemiro, Mendy (1).

Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 13 goles; segundo tiempo: 19 goles.

Gol más tempranero: Danilo (minuto 2)

Gol postrero: Benzema (minuto 89)

El Real Madrid ha remontado una vez dos goles para ganar el partido.

Mayor goleada, 20 de diciembre de 2015, estadio Santiago Bernabéu, resultado de 10-2, goles de Bale (4) Benzema (3) Cristiano Ronaldo (2) Danilo.

1 gol de penalti marcados y 3 recibidos.

Un póker (Bale).

2 hat-tricks o más (Bale y Benzema).

6 dobletes o más (Bale -3-, Cristiano Ronaldo -2-, Benzema).

Partido con más goles (12): 20 de diciembre de 2015, Estadio Santiago Bernabéu, resultado de 10-2, goles de Bale (4) Benzema (3) Cristiano Ronaldo (2) Danilo.

El Real Madrid ha marcado en 9 de los 10 últimos partidos jugados frente a Rayo Vallecano en liga.

 

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Tengan ustedes muy buenos días. Estamos seguros de que sabrán perdonar nuestra pereza portanalítica este domingo prepartido y post-Piqué. Lo primero nos mantiene a la espera hasta mañana (sí, jugamos un lunes, qué desfachatez) y lo segundo nos deja fríos, bostezando, hablando de que parece haber refrescado con el vecino del quinto, mirando a esas dos o tres hormigas que han aparecido sobre la encimera sin saber de dónde habrán salido, pensando un segundo en que hace falta leche y jamón york, más o menos como un burro amarrado en la puerta de un baile, que cantaba El último de la fila.

El baile tuvo lugar anoche en el Spotify, ya que hablamos de canciones. El motivo fue el último partido de Geri con la camiseta azulgrana tras haber hecho pública su retirada a través de un vídeo que ríanse ustedes de las producciones más sensibleras de Disney y de los telefilms más vistos de las sobremesas dominicales. Se ve que Piqué quiere mucho a Piqué. El autobombo siempre fue muy cercano a su enhiesta figura. Así que cuadraba acabar con un publirreportaje donde el actor fuera también director y productor, aunque las normas no escritas de la humildad aconsejaran que fueran otros quienes, caso de así quererlo y de querer tanto a Geri, elaboraran ese vídeo para homenaje del amigo que se va.

Pero, ¿quién necesita amigos si se basta y se sobra para ser el mejor amigo de sí mismo? Se diría que esto no es posible, que la amistad y el cariño precisan de una distancia que propicie la reciprocidad al modo de un espejo donde mirarse y sentirse reconocido a la vez que uno mira al otro y lo reconoce. Pero un espejo es un espejo, se compra en cualquier parte, y Geri se ve guapo en el suyo, se mira y se recrea, bromea consigo mismo y se hace mucha gracia, practica chanzas, pantominas, saltitos pueriles y hasta sombras chinescas cuando la luz mengua. Qué gracioso es Piqué para Piqué, qué relación tan bonita tiene Piqué con Piqué.

La afición culé lo sabe y así parece quererle de tanto que se quiere él a sí mismo. Tal vez por eso haya habido en las gradas tantos teléfonos móviles inmortalizando el momento del adiós de Piqué, para que, al llegar a casa, sea posible repetir la escena y seguir mirando a Piqué como quien se mira el ombligo hasta que, tal vez, vuelva Piqué como presidente, según se adivina, según casi se anuncia oficialmente desde hace años y según se cantó ayer en el Spotify.

Sería lo suyo, nunca mejor dicho. Cuadraría el círculo del onanismo y la autoimagen. El mundo de luz y de color que es aquella tómbola consolidaría aun más su discurso y daría el paso definitivo hacia la plena interioridad de su saloncito y de su mesa camilla para ya nunca jamás salir, no vaya a ser que fuera haga frío, que no se rían tanto las gracias y que otros no quieran ser tus amigos. Nevermore. Bienvenidos a la república independiente de tu casa, cuyo patio, que es el más particular, jamás de moja como los demás.

Pasen ustedes un feliz domingo tras ver las portadas del día, que ponemos a continuación pidiendo perdón por el bostezo.

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Día 24 de agosto. 11:17 am

Winston Smith, madridista de pura cepa y periodista deportivo del Ministerio de la Verdad, daba caladas a su cigarrillo para apurarlo antes de que finalizara su periodo de descanso. En ese momento, se fijó en el hombre con bigote que tenía enfrente. ¿Acababa de hacerle un gesto de asentimiento con la cabeza? Desde luego, eso mismo le pareció, aunque apenas si había inclinado la cabeza unos centímetros. Winston se le quedó mirando fijamente y, un segundo más tarde, el hombre del bigote se levantó de su puesto en la mesa, cogió su bandeja y pasó por su lado sin mirarlo siquiera. Sin embargo, Winston se percató de que justo al pasar junto a él, una servilleta usada hecha un ovillo cayó al suelo. Percatándose de que era un mensaje para él, disimuló y la recogió levantándose para ir a la papelera más cercana. Mientras lo hacía, fue abriendo la servilleta y, mirando a un lado y a otro para cerciorarse de que nadie le veía y de que estaba fuera del alcance de las cámaras, leyó el contenido de la misiva: “4:15 pm. Cruce calle 27 con avenida Oceanía.”

Día 24 de agosto. 4:15 pm

Winston esperaba en el cruce de ambas calles mientras intentaba encontrar al hombre del bigote entre el gentío, que caminaba de manera tan ordenada que se asemejaba a un rebaño de ovejas controladas por su pastor. Sintió un toque en su codo y lo siguiente que vio fue como el hombre del bigote pasaba de largo sin mirarlo. Discretamente, Winston lo siguió hasta que se adentró en una tienda de antigüedades, cuyo interior debía de tener el récord mundial de cantidad de polvo en una habitación. El hombre del bigote le señaló una esquina junto a un escaparate. Winston se dirigió hacia allí y esperó, muerto de curiosidad por saber qué le diría aquel hombre.

- Tranquilo, en esta tienda no hay micros ni cámaras y conozco al dueño. Es de los nuestros. Es usted Winston, ¿verdad? - inquirió el hombre. Y sin esperar respuesta, añadió: - El madridista que trabaja en el Departamento Deportivo del Ministerio de la Verdad desde hace unos meses, ¿no es cierto?

Winston asintió despacio con la cabeza.

- ¿Y no le parece raro nada de lo que está sucediendo? – inquirió aquel extraño individuo.

- ¿Raro?, ¿quién es usted y a qué se refiere exactamente? -Preguntó Winston, confundido.

- ¿Como que a qué me refiero? Lleva usted varios días redactando las noticias relativas a la inscripción de Koundé. Hace unos días se decía que el Barcelona necesitaba vender a Aubameyang y Memphis para poder inscribirlo. Hoy en cambio ha publicado que solo con la venta de uno de los dos sería suficiente.

Memphis Aubameyang

Winston se quedó estupefacto ante lo que estaba diciendo aquel misterioso personaje:

- ¿De qué está usted hablando? - Preguntó extrañado. - Siempre ha sido Aubameyang la única venta necesaria para poder inscribir a Koundé. Es lo que siempre se ha dicho.

- No, nada de eso. Hace tan sólo un día se aseguraba que para poder inscribirlo se necesitaban dos salidas para crearle el espacio salarial: las de Aubameyang y Memphis.

- Está usted loco. Completamente demente. – Nada de lo que decía ese hombre tenía ningún sentido.

- ¿Lo estoy? ¿Nunca ha tenido la sensación de tener que redactar algo contrario a lo que creía hasta ese momento?

Esas palabras provocaron un pequeño shock en su cerebro y le evocaron unas imágenes difusas, recuerdos extraños de un sueño lejano, ¿o de una vida pasada? Algo relacionado con la guerra que Oceanía mantenía contra Eurasia, lo cual era realmente absurdo, pues con quien siempre habían estado en guerra era contra Asia Oriental. El caso es que ese pensamiento se le fijó en la cabeza y ahora tenía la sensación de no poder quitárselo de encima.

El hombre del bigote volvió a la carga:

-Mire, no es nuestra intención presionarle, pero hagamos lo siguiente: escriba en este papel “sólo es necesario vender a Aubameyang para inscribir a Koundé” y si la situación cambia en los próximos días, nos vemos en este mismo lugar a la misma hora.

Día 25 de agosto. 9:34 am

Winston se encontraba delante del teclado cuando le llegó el informe del Ministerio de la Verdad de ese día. Se crujió los dedos, se quitó el cigarro de la boca, lo apagó y se dispuso a comenzar. Empezó a leer y a redactar la información. La situación no había cambiado. Como siempre había sucedido, el FC Barcelona no precisaba realizar ninguna venta para poder inscribir a Koundé en LaLiga. Solo la marcha en calidad de cedido de Umtiti, cuyo salario seguía abonando religiosamente el equipo culé, y la marcha también en forma de cesión de Pablo Torré eran suficientes para que se pudiera acometer la inscripción. Mientras redactaba la información, vio de reojo la nota que había traído de casa aquella mañana. Se fijó en ella con extrañeza, pues rezaba: “Sólo es necesario vender a Aubameyang para inscribir a Koundé”. ¿Quién diablos había escrito aquella incongruencia? Acercó la vista a la nota y se dio cuenta horrorizado de que se trataba de su propia letra. ¿Cuándo había escrito aquello? Y entonces lo recordó. Le costaba recordar los detalles como si fuera algo que hubiera sucedido hacía varios años, pero en realidad había pasado hacía menos de un día. Winston se preguntaba cómo era posible que no recordara algo que había escrito el día anterior mientras daba un sorbo a su botella de Relatus, la deliciosa bebida que el Ministerio proporcionaba de manera gratuita a todos sus ciudadanos. Sin darle más importancia, volvió a centrarse en lo primordial: aquel extraño hombre del bigote tenía razón. Y le había dicho que fuera a verlo a aquel mismo lugar a la misma hora. O no. Quizás lo que debería hacer era informar a sus superiores. Todo aquello debía de tratarse de un mero error. Debía de tratarse de un error porque, en caso contrario, habría una explicación coherente que aclarara por qué si Koundé ya podía ser inscrito no estaba aún inscrito. Estaba totalmente seguro de que la gente estaría haciéndose esa pregunta. Pero, por otra parte, el Ministerio de la Verdad nunca mentía. De ahí la irrefutable coherencia de su nombre. Se levantó enérgicamente y marchó a las oficinas superiores del Ministerio de la Verdad.

¿Por qué iba alguien a cuestionarse la información que proveemos desde el Ministerio de la Verdad si no son más que verdades irrebatibles?

Día 25 de agosto. 9:57 am

Winston se hallaba ante el redactor jefe de deportes del Ministerio de la Verdad, que se erguía absolutamente incrédulo ante lo que Winston le contaba.

-No, no y no, Winston. ¿Cuál es exactamente su trabajo? - preguntó aquel hombre tan alto.

-Contar la verdad, señor, por supuesto – repuso Winston rápidamente, ligeramente nervioso ante el tono de su interlocutor.

-Exacto, Winston. Contarla. Que no buscarla. Su trabajo consiste en contar la verdad. El nuestro en proveérsela. Y es exactamente lo que hacemos. No estará usted acaso poniéndolo en duda, ¿verdad?

-Claro que no, señor -se apresuró a responder Winston. - Pero en este caso en concreto, la gente podría empezar a preguntarse por qué si el Barcelona puede inscribir a Koundé, no lo ha hecho hasta este momento y ha disputado ya dos partidos de liga sin él.

- ¿Por qué iba alguien a cuestionarse la información que proveemos desde el Ministerio de la Verdad si no son más que verdades irrebatibles? Tiene usted unas ideas muy extrañas – expuso muy seriamente el redactor jefe en un tono ligeramente amenazador que no animaba a sugerir ninguna réplica. – No me gustaría pensar que nos equivocamos al solicitar su traslado al Departamento Deportivo, Winston. No acostumbramos a cometer errores desde la Dirección General del Ministerio de la Verdad. Fue usted propuesto por alguien muy cercano al mismísimo Hermano Mayor, de hecho – dijo su jefe al tiempo que señalaba un cuadro colocado en la pared al fondo de la habitación en el que un hombre de aspecto encorvado, nariz aguileña y calvicie frontal con una corona de pelo gris, ralo y descuidado los vigilaba con temple recriminador. Era la primera vez que Winston veía una imagen no difusa del Hermano Mayor y, aunque en la parte baja del marco rezaba una inscripción con su nombre (¡el nombre del Hermano Mayor!), desde tan lejos tan sólo alcanzó a distinguir las iniciales, ya que eran las únicas letras que estaban en mayúsculas: una J y una R.

Consciente del peligroso cariz que estaba tomando aquella conversación y nervioso como estaba, Winston se dispuso a balbucear una disculpa antes de que la cosa fuera a mayores, pero antes de poder expulsarla de su boca, una puerta situada a la derecha de la sala se abrió. Por ella sacó medio cuerpo un hombre vestido con idéntico traje al del redactor jefe.

- ¿Le queda mucho, jefe? Estamos teniendo algunos problemas con una de las imágenes que está difundiendo la resistencia tuitera…

Codazo Dembélé

Winston dirigió su mirada a lo que había detrás del hombre que hablaba sosteniendo aun la mano en el picaporte y acertó a ver una sala llena de pantallas con diferentes imágenes de partidos ligueros. El redactor jefe tosió ligeramente y le hizo un leve gesto con la mano para que se fuera. El hombre captó el mensaje rápidamente y se apresuró a cerrar la puerta, pero a Winston ya le había dado tiempo de ver una de aquellas jugadas: un codazo de Dembélé a un jugador de la Real Sociedad que había pasado desapercibido para los espectadores.

Como si fuera un resorte y sin poder evitar pararse un segundo a pensar en lo que estaba haciendo, Winston saltó repentinamente:

-Eh, un momento, esa imagen de ese codazo no se vio en la retransmisión. ¡Dembélé debería haber sido expulsado!

Su jefe sonrió, tranquilo en apariencia.

-Ay, Winston. No me diga que de verdad se cree las imágenes falsas que difunden nuestros enemigos para tratar de dividirnos y alejarnos de la verdad… - dijo de nuevo en un tono que no animaba a contrariarle.

-No, no, por supuesto que no, señor – se apremió Winston a contestar, pese a que una profunda duda había empezado a echar raíces en el fondo de su mente. Todo aquello era muy extraño. ¿Por qué ese empeño en silenciar unas imágenes si realmente eran falsas? ¿No bastaría acaso simplemente con difamarlas? - Es sólo que durante un segundo me ha parecido una imagen muy real…

-Sí – pareció admitir de mala gana su jefe. – Nuestros enemigos se valen de cualquier herramienta y tecnología para tratar de confundirnos con sus ideas. Uno de nuestros mejores agentes del Ministerio cruzó en cierta ocasión la frontera, pasó un tiempo infiltrado entre ellos y volvió aquí con la absurda idea de que, desde la entrada de Villar a la RFEF, el Barcelona y no el Real Madrid había sido el equipo más favorecido arbitralmente.

-No puede ser, señor…

-Y sin embargo así era. Decía valerse de unas estadísticas a las que denominaba “saldo arbitral” para defender continuamente dicha postura.

Roja Modric

- ¿Cómo pudo uno de nuestros mejores agentes corromperse de esa manera? – se atrevió a preguntar Winston, mientras seguía dándole vueltas a la cabeza a todo aquello: ¿Sería posible realmente que aquellos datos existieran?, ¿realmente su Madrid no era el equipo más favorecido por los colegiados? Ahora que lo pensaba, durante los partidos siempre se quejaba bastante de los árbitros, pero cuando llegaba a su puesto de trabajo para escribir las crónicas, resultaba que acababa escribiendo sobre más jugadas polémicas que favorecieron al equipo blanco que las que le perjudicaban.

-Bueno, mi estimado Winston, uno empieza dejando que en su interior germine alguna duda acerca de la “Verdad” de nuestra nación o nuestro Ministerio… -dijo el jefe haciendo una leve pausa mientras ensombrecía el gesto -  …y antes de darse cuenta, las espinas de la corrupción y la mentira han aflorado en su ser y acaba realizando actos que antes jamás sería capaz de sospechar siquiera que podría hacer.

El redactor le sonrió de nuevo, volviendo la amabilidad a su rostro.

-Pero, por suerte, ese es un tema del que usted y yo no tenemos que preocuparnos, ¿verdad?

-Por supuesto que no, señor.

-Es usted madridista, ¿cierto?

-Así es – respondió Winston. Y se apresuró a añadir: - Pero no tengo reparo en informar de todas las polémicas que rodean a mi club.

-Y por eso mismo es usted perfecto para cubrir dicha información, Winston. Más valor tiene si cabe para el Ministerio de la Verdad que la información del Real Madrid, por desagradable que sea (y suele serlo cuando hablamos de este club) provenga de alguien cuya honestidad no pueda ser puesta en duda de ninguna manera. Hasta ahora ha sido usted perfectamente diligente en sus redacciones – dijo rodeándole con un hombro mientras le acompañaba a la puerta de salida. - Confío en que siga siendo así sin que volvamos a tener que recordárselo desde este despacho. Y tenga una botella extra de Relatus. No la comparta con nadie. Se la ha ganado. – Y le cerró la puerta sin siquiera dejar turno de palabra a Winston.

Día 25 de agosto. 4:15pm

Winston llevaba 10 minutos esperando en la tienda de antigüedades, hecho un manojo de nervios sin poder dejar de pensar en lo que había sucedido aquella mañana y con miles de preguntas rondándole la cabeza. ¿De verdad el Madrid podía ser un equipo más perjudicado que el Barcelona cuando llevaba media vida leyendo e informando de lo contrario? ¿Se ocultaban imágenes reales durante los partidos de la liga para alimentar estos pensamientos en la gente? Y, sobre todo, ¿por qué Koundé no había sido inscrito aún si no había nada que lo impidiera? Esperaba impaciente que el hombre del bigote pudiera dar respuesta a sus interrogantes. Necesitaba que así fuera más que el aire que a duras penas podía respirar en aquella polvorienta sala de antigüedades. Justo en ese momento apareció el hombre del bigote.

- Así que ya no hace falta vender a nadie para inscribir a Koundé, ¿eh? – le preguntó, con una ligera sonrisa.

- ¿Qué demonios está pasando? No entiendo nada. ¿Cómo es posible que nadie se dé cuenta de que lo que contamos cada día no se corresponde con la realidad?, ¿cómo es que nadie se cuestiona nada de lo que lee a diario, aunque al día siguiente vea que lo que sucede es lo contrario? – Las palabras le salían atropelladamente de su boca, resultado de querer hacer mil preguntas a la vez, pero sin saber cuál soltar primero y cual después.

- Le voy a contar un pequeño secreto, Winston. La gente cree lo que quiere creer. La sociedad lleva demasiado tiempo acomodada. ¿Para qué se va a molestar la gente en dedicar un poco de su tiempo en escarbar bajo la información para encontrar la verdad cuando es más fácil creer lo que le dicen los que se dedican a ello? Y más si esa “verdad” se amolda a lo que les es más fácil o conveniente creer.

- Pero, ¿y qué pasa con las incoherencias?, ¿cómo puede la gente creerse tan fácilmente algo que no se sostiene con lo que le cuentan cada día?

- Ese es el secreto del relato, Winston. Cuando la sociedad lleva tanto tiempo acostumbrada a creer ciegamente en lo primero que lee, ya ni siquiera se detiene un segundo a pensar en si tiene coherencia o no. Se lo cree sin más.

- “Relato”… es como la bebida que regala el Ministerio de la Verdad… - meditó Winston en voz alta, y de pronto se dio cuenta.

- ¿Seguís bebiendo esa porquería? Normal que tengáis el cerebro podrido… - Terció el hombre del bigote.

Botella veneno

- ¿Y qué podemos hacer? Con todo esto, me refiero.

- A eso iba, mi acelerado amigo. Ahora que contamos con alguien en el Departamento de la Verdad, la situación está a punto de cambiar. Nuestro plan de contrataque está a punto de empezar – dijo sonriendo el hombre del bigote.

- ¿Y ese plan consiste en…? Si puede saberse, claro – dijo una voz a sus espaldas.

El jefe de Winston y un destacamento de hombres armados se hallaban a unos cinco metros de ellos, con uno de los soldados apuntando con su fusil al dueño de la tienda, al que habían amordazado.

-Me decepciona usted, señor Smith. ¿No creería que después de su comportamiento en mi despacho íbamos a despacharle sin ponerle vigilancia? – Esperó un segundo para ver si alguien se reía de su, para él, ingenioso juego de palabras. – Ya nadie tiene sentido del humor… - se lamentó negando con la cabeza. – En fin, acompáñenme, caballeros. Sin formar un espectáculo, por favor.

- ¿Qué nos van a hacer? – preguntó casi chillando el hombre del bigote, sin poder contener la ira. - ¿Enviar a alguien a mi pueblo e inventarse una peña madridista de la que mi padre sea repentinamente el líder?

El redactor jefe le sonrió tranquilamente.

-La compostura, caballero. No es necesario que se humille a sí mismo perdiéndola de esta manera. Nosotros jamás haríamos tal cosa. Será usted juzgado de manera honrada y tendrá todo el derecho del mundo a defenderse de la manera que usted estime necesaria.

-O sea, que ya estoy condenado. Igual que tú – dijo mirando a Winston.

-Nada de eso. Usted será juzgado, pero para Winston aún hay esperanza… en el Pabellón de Reeducación.

Winston tragó saliva.

Día 25 de agosto. 6:52 pm

Winston estaba aterrado y aterido de frío mientras permanecía semidesnudo y atado de pies y manos a aquella extraña silla en la que se hallaba inmovilizado. Sus ojos no podían percibir nada en aquella habitación inundada de oscuridad a pesar de llevar tiempo más que suficiente para que se hubieran acostumbrado a la misma. No podía determinar cuanto tiempo llevaba allí, pero estimaba que algo más de una hora, en completa penumbra, soledad y silencio. No tenía forma de saber qué le había pasado al hombre del bigote, pero el redactor jefe le había asegurado que no todo estaba perdido para él siempre y cuando superara las pruebas y recuperara la cordura. Sin embargo, pasaba el tiempo y allí no había ninguna prueba ni nada.

“No tiene de qué preocuparse, Winston – le había dicho. - En cuanto no quepa duda de que hemos erradicado cualquier ápice de… - había hecho una pausa como si le estuviera costando encontrar la palabra adecuada - ¡de duda! Sí, eso era. Podrá usted volver a su vida de siempre”.

De repente, una potente luz cegadora comenzó a parpadear cegándolo cada vez que aparecía. Una alarma de guerra se encendió a su vez, resonando con un chirrido insoportable al tiempo que la luz parpadeaba. Era un sonido pavoroso que de alguna extraña manera se parecía a la vez al siseo de una serpiente y a unas uñas rascando una pizarra. Instintivamente, intentó taparse los oídos con las manos. No entendía lo que estaba pasando, pues durante un segundo creyó que lo había conseguido, pero al siguiente se dio cuenta de que seguía atado y no podía apenas moverse. Empezó a gritar, más para intentar mitigar aquel espantoso sonido que por el horror que le producía, pero nada funcionaba. Nada podía evitar que ese maldito silbido le perforara los tímpanos, se introdujera por sus conductos auditivos y finalmente le taladrara el cerebro.

- ¡POR FAVOR!, ¡PARAD!, ¡SACADME DE AQUÍ!, ¡OS LO RUEGO!, ¡HE APRENDIDO!, ¡HE APRENDIDO!

La voz de su jefe salió de algún sitio, aunque a él le pareció que sólo sonaba en su cabeza (¿le habrían puesto algún micro en los oídos?), mientras la espeluznante sirena continuaba, esta vez también dentro de su cabeza.

-Lo sentimos, Winston, pero, de hecho, esto no ha hecho más que empezar. Por cierto, no se moleste en intentar cerrar los ojos, pues para algo le hemos paralizado y sujetado los músculos orbitales de los párpados.

Naranja mecánica

Y al tiempo que la resplandeciente luz parpadeaba y la alarma le martilleaba la cabeza, se encendió una pantalla enfrente en la que comenzaron a sucederse imágenes al ritmo de la luz y el sonido. Una patada de un impotente Ramos a Messi durante un Clásico y, al instante siguiente, una serpiente enroscándose en el cuello de un inocente cervatillo; una patada de un descontrolado Pepe a un jugador del Getafe tirado en el suelo y, a continuación, un grupo de hienas acosando a una desamparada cebra; un pisotón de Juanito en la cabeza a un rival también en el suelo seguido de una araña atrapando en su red a un pobre insecto; un empujón de Arbeloa a Villa después de levantarlo del suelo tras el cual aparecía un enorme cocodrilo aferrando con sus fauces a una desvalida nutria; una voz de ultratumbra susurrándole (parecía que al oído) frases tales como “son la hostia, tú, no saben perder…” o preguntas como “¿son estos tus ídolos?”… y de repente todo se oscureció. La pantalla en negro. La luz y el sonido también se habían apagado. Winston, creyendo que lo peor ya había pasado, respiró aliviado con sensación de agotamiento. Hasta que escuchó el agua.

De algún lugar de la habitación se oía un chorro de agua que comenzaba a golpear las baldosas del suelo. Ya estaba empezando a pensar que estaba alucinando cuando sintió el agua fría en las plantas de los pies. Luego en los tobillos. Al minuto, Winston ya está cubierto por las rodillas, sin poder moverse por más que lo intentaba. “Ahora me van a ahogar” – pensó Winston. – “Qué muerte más espantosa. Por favor, Dios, que sea rápido.” Y de nuevo se encendió la pantalla, o quizás era simplemente la luz de la habitación. Ya ni siquiera estaba seguro de lo que veía. Al fondo de la sala, en la pared más lejana en la que antes estaba la pantalla, vio un apagado símbolo: el escudo del Real Madrid de un muy tenue color gris. Pero debajo de él, casi inmóvil en el agua que inundaba la habitación había un enorme tiburón blanco con medio cuerpo sobre la superficie del agua que lo observaba con esos ojos crueles y sin vida propios de su especie. “Nada más apropiado para un club como el Madrid” – pensó Winston, sin saber de dónde salía siquiera ese raciocinio– “que ser relacionado con un animal tan despiadado como este”. - Y Winston empezó a gritar, completamente despavorido. Llamó a su jefe, a sus compañeros, a sus padres, a su abuela, a quien fuera que pudiera sacarlo de allí en ese momento mientras el animal permanecía impertérrito, como si estuviera decidiendo de qué manera lo iba a devorar, o qué parte de Winston iba a saborear primero.

Tiburón Real Madrid

Desesperado, vio cómo el tiburón se acercaba lentamente, sondeándolo, y de pronto surgió una especie de relámpago que iluminó toda la habitación y permitió a Winston comprobar con más horror si cabía que había dos tiburones blancos, algo más pequeños que el primero, a sus costados. Pasaron dos o tres segundo y entonces el sonido del trueno pareció servirles de pistoletazo de salida para abalanzarse sobre él. Winston desgarró su garganta gritando mientras su cuerpo convulsionaba y se llenaba de pinchazos insoportablemente dolorosos por todo el mismo. Nunca en su vida había experimentado un dolor semejante. Habría sentido menos dolor si varios alfileres le estuvieran recorriendo internamente el cuerpo y de manera inesperada lucharan desesperadamente por salir a la superficie de su piel, desgarrándola. Sin alcanzar a entender cómo, su convulsión fue aminorando lentamente y unos minutos después se había convertido en un ligero temblor. Chorreaba sudor (o sangre, ¿cómo saberlo?) desde su frente, cayéndole sobre sus indefensos ojos un ácido y algo pegajoso líquido que le molestaba y emborronaba la visión. No comprendía cómo podía seguir vivo después del ataque de los tiburones, hasta que comprendió que nunca había habido ningún tiburón. También el agua había desaparecido de la habitación, si es que alguna vez había existido. La habitación se iluminó de nuevo. Alguien le limpió la cara con una especie de paño húmedo que hizo que esta le ardiera de pronto.

-Por favor… - alcanzó a susurrar un aturdido Winston, sin saber muy bien qué suplicar. – Por favor…

La persona siguió a lo suyo, haciendo caso omiso a sus súplicas. Le liberó sus párpados, le echó un colirio en sus ojos y le metió casi a presión por el gaznate una especie de bebida dulce, pero ligeramente amarga. Sabía a Relatus, pero algo diferente al que llevaba años bebiendo.

-Hay que esperar al menos 45 minutos para poder seguir, señor – oyó Winston que decía.

-Muy bien. Descanse, Winston. Ya falta no poco, pero sí menos – dijo la voz de su jefe, de nuevo resonando en sus oídos.

Y de nuevo le envolvió la oscuridad.

Día 25 de agosto. 8:04 pm

De nuevo la luz, de nuevo la imposibilidad de cerrar los ojos. De nuevo aquella pesadilla de la que no podía escapar. No podía cerrar los ojos para no ver el siguiente horror que le esperaba. Tampoco podía abrirlos para despertarse y escapar de ella. Alguna recóndita parte de su cerebro encontró divertida aquella observación y a Winston le salió media risita irónica. Llegó el turno de la pantalla. Inmensa frente a él, acaparando todo su campo de visión. Abarcando todo cuanto podía hacer Winston en ese momento: ver. Y de nuevo las imágenes. Ahora veía pasando partidos en blanco y negro. Se iban sucediendo goles de un equipo de blanca e impoluta indumentaria con imágenes de Francisco Franco realizando saludos fascistas. Sin poder entender por qué, empezó a sentir repulsión por los goles con los que el Real Madrid empezaba a conseguir sus primeras Copas de Europa y entonces se percató: un repulsivo hedor se había adueñado de la habitación. Un olor que causaba por un lado algún tipo de alimento (quizás pescado) podrido con calcetines sudados y malolientes y que comenzó a irritarle las fosas nasales, removerle las vibrisas y bajar hasta el fondo de su esófago para provocarle el reflujo. Sin poder evitarlo, Winston abrió la boca y vomitó el contenido de su estómago empapando de ácido estomacal y restos de comida desde sus rodillas a sus tobillos. Se siguieron sucediendo los goles. Vio el gol de Amancio, el rechace de Mijatovic, el regate de Raúl a Cañizares, la volea de Zidane, el córner de Modric para Ramos… y mientras el olor iba mutando. Lo que antes era un hedor a podrido ahora había tornado en un potente olor a algún producto de limpieza especialmente fuerte. La irritación nasal pasó a ser un ardor que le pulverizaba el interior de sus tabiques como si un fuego estuviera creciendo en su interior.

Sorteo Champions bolas calientes

Llegó el turno de los sorteos. Se dio cuenta de que alguien le había colocado un par de pequeñas pelotitas en sus manos. Estas sufrieron un aumento progresivo de temperatura conforme la pantalla le iba mostrando los rivales sumamente débiles que salían de las bolas que se enfrentarían al equipo blanco a lo largo de los años: Roma, Nápoles, Wolfsburgo, Schalke 04, Galatasaray… - “Que vergüenza, que puñetera mafia” – pensó sin poder evitarlo Winston. A continuación, volvieron imágenes de partidos, esta vez acompañados de un olor a excrementos que contribuía a aumentar el sentimiento de repulsión ante lo que estaba contemplando. Un claro fuera de juego de Cristiano Ronaldo que acabó en gol frente al Bayern, un penalti vergonzosamente pitado sobre Lucas ante la Juve ¡en el minuto 93!, faltas y más faltas de un Casemiro que nunca recibían tarjeta, un lamentable penalti inexistente pitado sobre Pepe ante el Elche… ¿Cómo podía un equipo provocar tantísima repulsión en tantísimos aspectos? Ahora lo veía claro. Años y años de falta de deportividad, de arbitrajes perniciosos, de sorteos favorables, de un estilo de juego lamentable, por no decir inexistente; de victorias injustas, de descuentos eternos hasta que marcara el Madrid. Había estado tan ciego durante unas horas. Pero ahora volvía a ver la luz.

Penalti Lucas Vázquez Juventus

Día 26 de agosto. 17:04 am

-Bueno, Winston, ¿qué tal se siente hoy? – preguntó el redactor jefe.

Se encontraban en un salón decorado al estilo antiguo, con un par de esculturas custodiando cada lado del sillón en el que se resguardaba un reposado Winston. Tras su período de reeducación, le habían facilitado los medios para asearse y alimentarse como si de un miembro de la realeza se tratase.

-Libre, señor. Me siento libre, sobre todo.

-Porque lo eres, Winston. Espero que no te importe si te hago unas preguntas para que mis compañeros puedan constatar tu recién recuperada libertad de la misma forma que lo hemos hecho tú y yo.

-Claro que no, señor. Adelante.

- ¿De qué equipo eres, Winston?

-Del Madrid – respondió con pesar y asco.

- ¿Por qué, Winston?

- Herencia familiar que he continuado como si de una rutina se tratase. Ya es demasiado tarde como para cambiarlo, supongo.

-No tiene que cambiar nada, Winston. Mis compañeros y yo le apreciamos tal y como es. ¿Qué sensación dirías que te provocan estas imágenes? – continuó su jefe mientras le mostraba en un dispositivo el gol de Ramos en Lisboa.

Ramos Lisboa

Un eléctrico (no había otra forma de definirlo) escalofrío le recorrió el cuerpo entero mientras una sensación de creciente ardor le subió desde el estómago hasta la boca, produciéndole una secreción ácida. Notó cómo el bolo le escalaba por el esófago, pero fue capaz de contener la arcada a duras penas y devolver al cardias lo que había ascendido a su boca.

-Ya ve. No hace falta que responda – dijo su jefe mientras cambiaba la imagen. - ¿Y esta? – preguntó mientras le mostraba la volea de Zidane en tierras escocesas.

Volea Zidane 3

Esta vez, ya con su cuerpo alertado, fue capaz de controlar el intenso recuerdo del hedor de la sala de reeducación y las náuseas que le generaba, y contestar a tiempo a la pregunta.

-Vergüenza – respondió secamente. Y lo repitió, en voz más alta. – Vergüenza.

- ¿Y de dónde procede ese sentir, Winston?

- Fue vergonzoso ganar ese partido, contra un equipo pequeño como el Leverkusen, de aquella manera, sin jugar a nada y pidiendo la hora, con tu portero suplente, al que habías vilipendiado aquella temporada, sacándote las castañas del fuego. Vergonzante.

- ¿Cómo dice? – inquirió con curiosidad uno de los hombres con bata que acompañaban a su jefe.

-Vergonzante – repitió Winston con la mirada perdida, mientras el hombre de la bata tomaba unas notas y su jefe asentía con aprobación.

- ¿Quién dirías que es el mejor equipo de la historia, Winston? – Continuó su jefe.

Esa era fácil.

-El Barça – respondió Winston de inmediato.

- ¿Y cómo explicarías que el Madrid sea el equipo con más Copas de Europa?

No le hubiera costado responder a aquella pregunta si no fuera porque cada vez que pensaba en esas malditas ánforas manchas de sangre, el hedor con el que habían contaminado aquella sala volvía a inundarle la nariz y provocarle náuseas.

-Es largo de explicar, señor. – Empezó hablando despacio y no sin cierto esfuerzo. -  Pero contamos con el favor del Caudillo en los años de las primeras Copas, esas en blanco y negro que ni siquiera cuentan. – Conforme iba sacando todo lo que le repudiaba del Madrid, mejor se iba sintiendo. - Luego están los arbitrajes y las bolas calientes gracias a los cuáles se lograron las Champions en color. Por no hablar de la flor…

- ¿La flor? – preguntó el otro caballero con bata.

-La flor – repuso Winston mientras el hombre volvía a escribir en su libreta.

-Muy bien, Winston. ¿Qué me dices del Barça de ahora?

-Es un equipazo, señor. Han fichado como debían. Ojalá nosotros pudiéramos decir lo mismo. Siento verdadera envidia de ellos.

Barça presentación Lewandowski

Se sentía mejor cuando le preguntaban sobre el Barça. Su cuerpo recibía con alivio, casi con alegría, preguntas sobre el equipo azulgrana. Por alguna razón, los ojos de su jefe se endurecieron un tanto, como si intentaran encontrar algún misterio oculto en los de suyos.

-A eso quería llegar, ¿qué te parecen esos fichajes del Barcelona para esta temporada? – le preguntó, observándole atentamente.

- Son fichajazos. Todos ellos. Lewandowski es el mejor delantero del mundo, Kessié es el nuevo Kanté, Raphinha es bastante mejor que nuestros brasileños, Koundé… - Y se detuvo de pronto. Había algo raro con Koundé, ¿pero qué?

-¿Sí?, Koundé… - le animó a seguir su jefe muy seriamente.

-Es el mejor central del mundo. Va a ser lo que dice el Madrid que es Militão. Lo que no pudo ser Varane. – Eso era. ¿Eso era?

-Muy bien, Winston, pero, ¿qué te parece el hecho de que el Barça haya podido hacer e inscribir estos fichajes? – le preguntó su jefe haciendo especial hincapié en la palabra “inscribir”.

-Me parece fantástico. Elevará el nivel de la liga española. Todos los equipos querrán jugar contra este Barça – dijo Winston con admiración sólo de imaginárselo.

- Y económicamente, ¿no ve nada extraño? – Aquella pregunta le extrañó. ¿Era algún tipo de prueba?, ¿debía encontrar algo raro en que el Barcelona pudiera haber fichado?

- ¿Por qué iba a verlo? – preguntó Winston con sinceridad. – Todo ha sido cristalinamente bien explicado. Las palancas son legítimas. Lo único que no entiendo es cómo no se le ha ocurrido al resto de equipos de la liga. Si todos hubieran activado palancas, imagínense, podríamos haber fichado mejor que la Premier. ¡Podríamos ser mejor que la Premier!, ¡la nueva Premier! – exclamó emocionado.  – Pero claro, Padremany solo hay uno.

Con esos fichajes y un entrenador tan seguro de sí mismo y con un estilo tan definido como el de Xavi, no me cuesta nada imaginarme al Barcelona levantando su sexta Copa de Europa

-¿Padremany? – preguntó el primero de los hombres.

El redactor jefe intervino casi al tiempo.

-No cohíbas al sujeto – le espetó entre dientes, casi inaudible. Volvió la mirada hacia Winston: - Estábamos hablando de los fichajes del Barça. ¿Cómo crees que será su temporada?

-Mejor que la nuestra, desde luego. Con esos fichajes y un entrenador tan seguro de sí mismo y con un estilo tan definido como el de Xavi, no me cuesta nada imaginarme al Barcelona levantando su sexta Copa de Europa. Creo que los aficionados del Barça van a disfrutar mucho esta temporada – predijo Winston sonriendo tranquilamente.

Su jefe miró a sus compañeros y les asintió de nuevo.

-¿Lo ven, caballeros? El proceso funciona perfectamente. Está casi listo para ser reintegrado.

Se abrió la puerta y por ella entró una cara conocida para Winston. Había visto a aquel hombre en alguna parte, pero no podía recordar dónde exactamente. El hombre cerró la puerta tras de sí y se acercó al redactor jefe.

-¿No puede ser en otro momento? Estamos terminando – repuso algo contrariado.

-Es una noticia de última hora, señor. – Al oír su voz, Winston lo recordó. Era el hombre de aquella sala llena de pantallas en la que se proyectaban imágenes de los partidos de liga. Recordó entonces que el día anterior había estado en el despacho de su jefe, pero de una manera demasiado difusa como para poder dilucidar los detalles de su conversación.

-¿Y bien? – Preguntó el jefe con las cejas alzadas, trasladándole con ellas lo innecesario de su pausa.

-Koundé ya ha sido inscrito en LaLiga – dijo sonriente, mientras Winston mantenía su semblante perdido, meditando sobre todo lo que de pronto empezó a recordar de nuevo. Koundé no podía ser inscrito antes de ayer. El Barça precisaba vender a Aubameyang y Memphis para poder hacerlo. Tampoco ayer, cuando ya sólo con la de Aubameyang bastaba. “¿Cómo lo habrían hecho?” – se preguntó mientras volvía su mirada hacia la de su jefe, que a su vez se la devolvió a su interlocutor risueñamente.

-¿Sin vender a nadie?

-Sin vender a nadie.

-Que maravillosa noticia – dijo alegremente. - ¿No le parece una noticia maravillosa, Winston?

Winston lo miró fijamente a los ojos antes de responder.

-No – contestó secamente.

La respuesta cayó como una losa en la habitación y enfrió la sonrisa de su jefe, cuyos ojos recuperaron al instante esa gelidez que le servían de arma intimidatoria.

-¿Cómo dices? – preguntó mezclando sorpresa con ira. A una recóndita parte de la mente de Winston le provocó cierto divertimento ver cómo la duda de pronto había transformado el rostro de su jefe, haciéndole parecer casi otra persona distinta. Sin embargo, el madridista permaneció totalmente inexpresivo mientras preparaba su explicación.

-No es ninguna noticia, señor. Siempre ha podido ser inscrito. Siempre lo ha estado – contestó con voz monocorde y su rostro inerte.

El redactor jefe se recuperó de inmediato y la sonrisa, esta vez de alivio, volvió a su cara. Les hizo un gesto de aprobación a sus compañeros.

-Así es, Winston – asintió satisfecho. - Siempre lo ha estado. Creo que está usted listo para volver a su puesto.

Winston se permitió sonreír levemente. Lo había logrado (de nuevo). Había abrazado voluntariamente el relato. Se había vencido a sí mismo otra vez. Volvía a amar al Hermano Mayor.

 

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“El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son y de las que no son en cuanto que no son”. Protágoras

 

Pues se nos retira Piqué, después de seis meses malos de fútbol y entiendo que también de vida personal, aunque la segunda no me interesa absolutamente nada.

De los últimos dos villanos del Barça, Piqué y Eto'o, solo uno me cae bien y es el segundo. Un tío que apareció en la Castellana nadie sabe cómo y al que, para qué engañarnos, no supieron valorar como se merecía en el Madrid, como perfecto sustituto de Ronaldo Nazario. Alquien que atacó al Madrid pero fue valiente. Alguien que pidió perdón y que, en mi opinión, hizo justicia sobre el césped y no en las ruedas de prensa.

El otro, Piqué, me cae bastante regular porque su personaje destaca, sobre todo, por dos razones: por ser incoherente y por decepcionar. El ciudadano que iba a ser el acicate del independentismo nunca tuvo valor ni de declararse como tal. El jugador que iba a renunciar a su sueldo por el barcelonismo, resulta que solo lo había llevado al año siguiente, lo había diferido. Y, por último, el supuesto emprendedor resultó ser un comisionista que avanzaba desde el trapicheo y el nepotismo, más que por talento o inteligencia.

Rubi&Geri y el conflicto de intereses dorado (para ambos)

Aún así, su despedida es un homenaje al mejor Madrid de la historia (o segundo mejor, qué más da), al que Piqué, entre otros, ha conseguido hacer más grande aún. De Piqué como futbolista se recuerdan tres cosas: la foto del 5-0 a Mou, la de la camiseta en el 2-6 y cuando ofició de vidente, cantando que con Kevin Roldán había empezado todo. En su despedida debería volver a “componer” e intentar acertar cuándo acabará esta tiranía en Europa que empezó con Kevin Roldán y ya va por cinco Champions.

Piqué Kevin Roldán

Pretendían igualarnos en la Champions y se van retirando, gota a gota, dejando al Madrid en el lugar que siempre ha estado, como medida de todas las coas, especialmente de las suyas.

 

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