Las mejores firmas madridistas del planeta

¡Hola, galernautas!

Llega el partido del año, el partido de los partidos, el partido sin partir, vamos, EL PARTIDO. El domingo 16 jugamos contra un equipo recién eliminado prácticamente de la Copa de Europa en la fase de grupos por segundo año consecutivo. Yo me imagino que a nosotros nos hubiera pasado algo parecido… no se inaugura el estadio porque nos lo hemos cargado. El otro día, hablando en un programa de Twitch, decía que no podía concebir lo que ha pasado en Barcelona. Que no podía concebir cómo el barcelonismo mediático y de calle sigue pensando que ha sido mala suerte y que tienen la mejor plantilla y el mejor entrenador del mundo. Sin autocrítica alguna. Decía que el Real Madrid ha forjado su leyenda a base de curtir a sus jugadores en Chamartín. Si juegas bien, bien, pero si no demuestras lo que debes demostrar, te voy a pitar hasta que te revienten los tímpanos, para que aprendas dónde estás. Así ha pasado desde Di Stéfano a Cristiano. Si el Bernabéu no ve la entrega total a la camiseta, te pita, sin importar el nombre. El Barcelona está acostumbrado a vivir en la burguesía del que no es cuestionado y del que es consentido en todos los desmanes que pueda cometer. Ahí encuentro yo la diferencia. Dos años consecutivos fuera de la Copa de Europa a las primeras de cambio y Laporta puede seguir saliendo por la calle tan tranquilo. Son así, qué se le va a hacer.

Si el Bernabéu no ve la entrega total a la camiseta, te pita, sin importar el nombre. El Barcelona está acostumbrado a vivir en la burguesía del que no es cuestionado y del que es consentido en todos los desmanes que pueda cometer

Personalmente quiero que el domingo nuestros chicos nos den una alegría. Una alegría de las grandes. Nuestro Presidente de Honor, D. Amancio Amaro, cumple 83 años y se estrena en un partido de campanillas. Pues ¡homenajeémosle, hombre! Vamos a salir al césped y marcar cuatro cinco, seis goles. Vamos a dar a D. Amancio esa alegría que pondría broche de oro a su cumpleaños, vamos a salir del estadio henchidos de orgullo y de madridismo. En una palabra, chicos… ¡este es el partido! Sí, porque el Barcelona viene deprimido de Europa y nosotros tranquilos y pletóricos, con buen juego y, aunque la puntería no esté muy fina, tiene arreglo. Por eso, y porque debemos ganar para apalancarnos en el liderato del campeonato, vamos a ganar bien el domingo.

Ahora, como siempre, unos datos del partido y… ¡Hala Madrid!

Alaba, man of the match

Cegados por el 0-4

No nos ceguemos por lo que pasó el curso pasado con la liga ya prácticamente sentenciada y la Copa de Europa en el punto de mira, porque las estadísticas del Real Madrid frente al Barcelona no son malas en absoluto. Efectivamente, el Real Madrid ha ganado 4 de los últimos 5 partidos de liga contra el Barcelona y 5 de los últimos 6 oficiales disputados.

Benzema debe despegar

Nuestro Karim, el próximo Balón de Oro, lleva 7 goles al Barcelona en el campeonato de Liga, siendo el máximo goleador de la actual plantilla a los culés, a siete dianas de D. Alfredo, que es el máximo goleador histórico ante el equipo catalán en la Liga.

No me conformo con el resultado típico

Como he dicho en la introducción, no quiero un partido normal. El resultado típico de un R. Madrid-Barcelona de liga es 2-1, que se ha repetido en 11 ocasiones. Pues no, yo quiero romper el récord de la goleada más importante al Barcelona en liga, que fue el 8-2 de 1935, que ya va siendo hora.

Don Amancio cumple 83 años

Efectivamente, es el 83º cumpleaños de nuestro Presidente de Honor, que marcó 6 goles al Barcelona en los 29 encuentros oficiales que disputó contra ellos con la camiseta del Real Madrid, realizando un hat trick en el 4-1 de la temporada 1964/65.

Mira, chato (XLII)

Cuidado con el trencilla

Yo ya no quiero seguir pensando mal, de verdad. Pero poner al murciano Sánchez Martínez con Hernández Hernández en el VAR es para pensar no mal sino peor. Sánchez Martínez es aquel dueño de silbato que en el partido contra el Villarreal de la temporada pasada, después de un penalti y expulsión clamorosa a Albiol por agresión a Vinicius, se le acercó y le dijo: “Raúl, te la está jugando”. Aquí tenemos el percal. De Hernández Hernández ya no decimos nada porque está todo dicho. Que Dios nos coja confesados en Chamartín porque se viene atraco a mano armada. No digáis que no os lo avisé con tiempo…

Datos del rival

1.- El Fútbol Club Barcelona fue uno de los 10 equipos que disputaron la primera edición de la Liga de Primera División. Actualmente es el 2º en la clasificación histórica del campeonato con 4699 puntos.

2.- El Barcelona es el líder en la clasificación actual de la Liga con 22 puntos, los mismos que el Real Madrid.

3.- El Barcelona quedó 2º de la Liga la temporada pasada.

4.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 5 victorias. El Barcelona ha ganado los últimos 7 partidos de liga jugados.

5.- El Barcelona, en sus últimos 5 partidos como visitante en liga, ha ganado 4 y ha empatado 1. El Barcelona no ha perdido en los últimos 13 partidos de liga jugados como visitante.

6.- En las últimas 5 temporadas en Primera División, Luis Suárez (5) Messi, Aubameyang (2) Aleix Vidal, Coutinho, Arturo Vidal, Rakitic, Ansu Fati, Mingueza, Kun Agüero, Araújo, Ferrán Torres (1) son los goleadores del Barcelona al Real Madrid en liga.

7.- Jugadores del Barcelona que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Samitier (7) Evaristo (6) Luis Enrique (5) Eto’o (4) Tejada y Figo (3) Laudrup y Ronaldo Nazario (2) Canal y Chus Pereda (1).

8.- Xavi Hernández se ha enfrentado como entrenador en 2 ocasiones al Real Madrid (ambos con el Barcelona), con un balance de 1 victoria y 1 derrota ante los blancos.

9.- Los goleadores del Barcelona esta temporada en liga son: Lewandowski (7) Dembélé, Ansu Fati, Pedri (2) Sergi Roberto, Raphinha, Eric García, Frenkie de Jong, Depay (1).

 

Getty Images.

El pasado día 12 de octubre falleció Rafael Verdú a los 94 años. El madrileño era el decano de los jugadores del Real Madrid, es decir, el exjugador con vida que participó en el partido más antiguo, ya que su primer encuentro lo disputó el día de Navidad de 1949.

Ahora nos encontramos en la búsqueda del nuevo decano y se abren varios frentes con algunos jugadores. Hay diferentes candidatos de los que no hay noticias fidedignas de su paradero y su estado actual.

Imbelloni

Imbelloni

El primero de la lista es el argentino Antonio Mario Imbelloni. Nacido el 25 de agosto de 1924, fichó por el Real Madrid en enero de 1951 procedente de la Universidad Católica de Chile. Un total de diez encuentros (5 de Liga y 5 de Copa) disputó al final de la campaña 1950-1951. En la actualidad tendría 98 años pero su rastro desaparece hace más de tres décadas. El documentalista y colaborador de La Galerna David Mata ha tratado de hacer una cronología de su vida desde los años 70 y el último dato encontrado es que estuvo dirigiendo en Angola en la década de los 80. Desde entonces, no hay ninguna noticia o aportación encontrada cuando era un técnico que había entrenado anteriormente en Portugal o Argentina.

Para los siguientes dos candidatos nos tenemos que trasladar a la campaña 1952-1953 en la que se ganó la Liga pero ellos solo jugaron una serie de amistosos.

Serrano

Serrano

Antonio Serrano Ocaña nació el 31 de marzo de 1932 en Almería. Se trataba de un medio volante fino que según MARCA llegó al equipo blanco a mediados de mayo de 1953, tras militar en el Ceuta y después de haber probado con el Barça. El primer partido en que vistió la camiseta madridista fue el 20 de mayo de 1953 en Chamartín en un amistoso ante el Sittardia de la Liga neerlandesa. Más tarde, también lo haría contra el Atlético de Madrid, en junio, y a comienzos de la campaña 1953-1954 en otros ocho duelos entre otros contra la RSD Alcalá, Alavés o Nancy el día del debut de Di Stéfano.

Seoane

Seoane

Arturo Seoane Iglesias, natural de A Coruña y nacido el 1 de enero de 1929 debutó el mismo día que Serrano, pero en su caso era un partido de prueba y, además, fue suplente y entró más tarde al terreno de juego. Así lo publicó MARCA en la crónica del choque frente a los neerlandeses del Sittardia VV. Lateral de amplios recursos, fue traspasado al Real Madrid desde el CD Lemos a mediados de junio de 1953. Su bagaje se resume en diez amistosos entre mayo y octubre de 1953 y otros ocho entre septiembre de 1955 y enero de 1956.

Durán

Durán

Toda información nueva es bienvenida y apreciada. Si ninguno de estos tres futbolistas continuase con vida, estaríamos en disposición de asegurar que Mario Durán, antiguo jugador blanco que fichó finalizado el curso 1952-1953 procedente del Lleida, sería el decano blanco a sus 89 años.

Quedaban menos de tres minutos para el encuentro concluyera y el Real Madrid perdía 74-62. Y uno pensaba que con la cantidad de despistes, precipitaciones y desajustes que había tenido era un milagro la escasa diferencia. Tan escasa que, con sólo 160 segundos de intensidad y sentido, las distancias se diluyeron y Llull tuvo en su mano ganar con un triple.

Quizás no fuera la mejor opción de un ataque bien diseñado en el que Deck había conseguido una ventajosa posición en el poste bajo, donde suele dominar. Pero a ver quién se atreve a reprochárselo al menorquín con la cantidad de ocasiones en las que un tiro de las mismas circunstancias nos dio tantas victorias.

El Real Madrid careció de intensidad desde los primeros instantes. Estaba cantado que el Barça iba a traspasar los límites de la dureza que permite el reglamento, porque su comienzo de temporada ha sido discreto y porque siempre lo hace contra el Madrid en el Palau. Una victoria los asentaría como equipo.

No encontraron los madridistas el pulso al encuentro, el contrapeso a la estudiada táctica ofensiva de Jasikevicius, con los grandes abriéndose para tirar lejos del aro – Sanli y Veseley- y sacar de la zona a Tavares y Poirier. Y castigando los cambios de asignaciones, o la superior talla de Satoransky, para generar situaciones de ventaja en el poste bajo.

el Real Madrid subsistió gracias a la calidad individual y la tradicional resistencia a la rendición. Este equipo tiene carácter, tan poderoso que ayer casi le regala la victoria. Y esto es lo mejor. Aun con tanta falta de precisión, la victoria estuvo en sus manos

Estas situaciones incomodaron la defensa blanca, incapaz de encontrar soluciones al desorden propio. Además, el ataque carecía de fluidez ofensiva, de continuidad en los pases, de paciencia para explotar pequeñas ventajas e invertir el juego a situaciones más despejadas. Demasiadas individualidades, demasiado barullo. Da la impresión que el patrón de juego aún no está pulido. Al menos, no está asimilado.

Así que el Real Madrid subsistió gracias a la calidad individual y la tradicional resistencia a la rendición. Este equipo tiene carácter, tan poderoso que ayer casi le regala la victoria. Y esto es lo mejor. Aun con tanta falta de precisión, la victoria estuvo en sus manos.

Entre líneas se atisba una gran plantilla cuyos recursos globales son casi ilimitados. Pero también con la dificultad para Chus Mateo en la distribución de responsabilidades y minutos. Ayer, Cornelie se desenvolvió con soltura, pero quedó patente que los finales de partido están en manos de los de siempre. La confianza se va ganando en pequeñas dosis y no parece, de momento, que los nuevos gocen del voto incondicional del entrenador.

Todavía es pronto para pronósticos. Si bien lo que se entrevé es magnífico, falta el rodaje de un conjunto desajustado por un número significativo de cambios en su estructura. Y quizás la mayor sinrazón radique en la explosión temprana del calendario, que obliga a los equipos a partidos tan exigentes en fechas tan tempranas.

Buenos días, amigos. En el Clásico, que se juega pasado mañana, pasará lo que tenga que pasar, pero las risas que nos estamos pegando estos días no nos las quita nadie. Desde la situación de virtual adiós a la Champions League que vive el Barça, Sport se saca hoy de la manga una portada bongolorrecauchitante.

¿Que qué significa eso? Ni la menor idea. Cuando ya no quedan palabras par expresar tanta hilaridad habrá que inventárselas, como hacía Roald Dahl en sus perversos libros infantiles.

 

“¡¡Hay que ganar la Liga!!”, titula Sport. En realidad ellos lo titulan con un solo signo de exclamación de apertura y otro de cierre, pero nosotros nos hemos tomado la libertad de añadir uno más por delante y otro más por detrás para sumar dramatismo a lo que no sabemos si es la expresión de un deseo muy ferviente, una súplica apremiante o una orden taxativa. Lo que sí huele a kilómetros es la desesperación.

Si os bongolorrecauchitáis leyendo el titular, ni os cuento de la bongolorrecauchitación que os va a invadir leyendo la letra pequeña de esta gloriosa primera plana.

“Laporta y Xavi coinciden en que el objetivo prioritario pasa a ser el campeonato liguero”. No fastidiéis que no es una forma absolutamente genial de contarlo, esa manera oblicua de referirse a las desgracias culés de la que siempre hace gala su prensa afín. Decir que Laporta y Xavi coinciden en que el objetivo pasa a ser la Liga suena a decisión libre y estudiada por parte de ambos. No es que por deméritos propios estén a un paso de Torrebruno de volver a probar, por segundo año consecutivo, las mieles de la Europa League, no, no, no, qué va. Explicado como lo explica Sport, se diría que Laporta y Xavi han optado por dar más valor a la Liga porque sí, porque ellos lo valen, porque en un alarde de independencia (ups) y personalidad han decidido que a la gent le hace más ilusión el campeonato doméstico que esa ordinariez europea que al fin y al cabo no siempre gana el mejor.

Laporta y Xavi prefieren Liga a Champions. Son sus costumbres y hay que respetarlas.

Laporta y Xavi coinciden en que el objetivo pasa a ser el campeonato liguero, pero no el objetivo único, sino el objetivo PRIORITARIO. O sea, no es que la Liga sea lo que les queda, y que tan acojonante circunstancia se dé a una altura tan tempranísima de la temporada. No, simplemente la Liga pasa ahora (siendo ahora el 14 de octubre nada menos) a ser el objetivo PRIORITARIO.

Seguimos. “A Laporta tuvieron que calmarle durante el partido”. Necesitamos más detalles, por favor. ¿Qué clase actitud no calmada estaba mostrando el presidente más palanquero de Barrio Sésamo? ¿Gritos? ¿Improperios al viento? ¿Flatulencias nerviosas? ¿Tartamudeo bilingüe? Y también: ¿de qué manera le calmaron? ¿Tila? ¿Trankimazin? ¿La tradicional mano de hostias ansiolíticas?

Muy importante también: ¿qué habría hecho de no haber sido calmado? Ay, Jan, Jan, Jan, ¿qué fue de aquel ufano triunfador que engalanó el Paseo de La Habana madrileño con sus ganas de volver a vernos?

“El vestuario cree que hay que ganar un título sí o sí”, prosigue Sport. Qué maravilla, amics, nos carcajeamos hasta que se nos da la vuelta el píloro y vuelve a la posición original. Hay que ganar un título pero no de cualquier manera, sino “sí o sí”. Por lo civil o por lo criminal. Por lo Hernández o por Burgos, da igual la ruta.

“De Jong, disgustado por la situación”. No solamente rima en asonante (y en consonante sí te tomas la pequeña licencia de poner “situaciong”), sino que además nos recuerda que la calma falsamente sellada tras el conflicto veraniego con el neerlandés era eso, una calma impostada. ¿Volveremos en breve a los titulares incriminatorios contra Frenkie por tener la desvergüenza de querer cobrar lo que es suyo y ahora, encima, aspirar a jugar?

De todos modos, el tour de force de esta portada inolvidable es el título del artículo de Lluís Mascaró que se nos anuncia en la barra superior. “La Champions ha muerto, ¡viva la Liga!” ¿No me digáis que no es precisa y rigurosamente descuajeringante? No está muerto el Barça en la Champions, sino que es la propia Champions la que ha fallecido y, sin tiempo para duelo alguno, proclama el bueno de Lluís, con una determinación que se queda a un paso de ser alegre, que viva la Liga. ¿A quién le importa la Champions? Pobre Champions, que se queda sin el Barça. La Champions verá, ella se lo pierde.

Estas cosas que ponemos de cachondeo, queridos galernautas, pronto las veréis escritas y las escuchareis en las ondas, quizá con otra formulación pero en esencia lo mismo. No tengáis la menor duda. El fútbol le debe una Champions al Atleti y la Champions quedará huérfana de fútbol sin los de Xavi. Lo vais a leer y escuchar, nosotros solo os lo adelantamos porque conocemos el percal.

Y el percal indica ahora un mensaje tan desatinado como claro: no pasa nada por quedar eliminados de la Champions en octubre (¡en octubre!). No pasa nada porque esto suceda por segundo año consecutivo. El Barça es de la Segunda División de Europa pero no pasa nada. No pasa nada mientras se gane la Liga, la que cualquier persona con dos ojos en la frente juzga depauperada en relación a la Premier pero qué más da. Roures y Tebas dicen que es la mejor Liga, de manera que ganarla debe de ser la leche, y al lado de ese logro palidece la Orejona como la hermana fea de Cenicienta.

Hay otras portadas pero están en esta, amigos. Todo está encerrado en el increíble ejercicio de conformismo de Sport. El Barça es ya poca cosa más que el Valencia, con todos los respetos, y su entorno lo asume con una paz que resulta muy cercana a la alegría.

Os dejamos con el resto de portadas.

Pasad un buen día. No olvidéis descuajeringaros de risa y bongorrecauchitaros a base de bien.

El FC Barcelona está contra las cuerdas. Después del espectáculo que los azulgrana han dado con las palancas durante buena parte del verano, y de convertirse en el club europeo que más ha gastado a pesar de estar en ruina técnica, ante el asombro de aficionados tanto españoles como foráneos, la temporada se les empieza a descarrilar ante la mirada atónita de Xavi Hernández, que no sabe por dónde le vienen los golpes y, como si de un púgil al borde del KO se tratase, deambula por las ruedas de prensa poniendo excusas de mal pagador.

A todo esto, tenemos Clásico este domingo y ya sabemos, porque la historia nos ha demostrado que sucede así, que desde el club azulgrana intentarán tapar sus costuras con una buena actuación en el Santiago Bernabéu. Típico salvavidas de equipo pequeño.

Ya sucedió el año pasado, cuando, en la peor temporada culé que recuerdan los tiempos, consiguieron un triunfo que vendieron como si de la conquista de la Champions League se tratase. Es posible, incluso, que lo sintieran así. El relato que llega desde la Ciudad Condal está empeñado en transmitir a quien quiera comprar la historia en versión culé que “la Copa de Europa no la gana el mejor equipo”. Ni siquiera cuando el que la gana lo hace cinco veces en nueve años dan su brazo a torcer. La Copa de Europa es cosa de la posesión. Todos los sabemos.

ya sabemos, porque la historia nos ha demostrado que sucede así, que desde el club azulgrana intentarán tapar sus costuras con una buena actuación en el Santiago Bernabéu

Seguramente sea más importante el Gamper y, sobre todo, ganar en el feudo del eterno rival, aunque no te sirva para absolutamente nada, juegues la Europa League y tu estadio tenga más aficionados alemanes en una eliminatoria decisiva que socios del FC Barcelona.

Xavi está descompuesto. La máquina que le ha servido en bandeja Joan Laporta comienza a griparse, y hasta el presidente parece darse cuenta del despropósito que se avecina cuando tira con bala en la asamblea de socios contra sus propios capitanes. Lo hizo apenas 48 horas antes de que Gerard Piqué, uno de los señalados por Laporta, hiciera ante el Inter de Milán una jugada de alevín malo en el partido que puede significar la eliminación de la Copa de Europa por segundo año consecutivo. De producirse tal hecho el descalabro deportivo, tras fichar a tres cuartas partes del equipo y con el estandarte de Lewandowski a la cabeza, sería mayúsculo. Del perjuicio económico para la entidad, ni hablamos. La clave es saber cuántas palancas le quedan en la chistera a Laporta.

El FC Barcelona está contra las cuerdas. Después del espectáculo que los azulgrana han dado con las palancas durante buena parte del verano, la temporada se les empieza a descarrilar ante la mirada atónita de Xavi Hernández

‘Habemus Clásico’ por tanto, y el Barcelona necesita más que nunca una coartada que justifique lo que se ya se avienta como un fracaso sin precedentes ni justificación alguna. A Xavi ya se le ha agotado el crédito del césped alto; del extremo que no sabe centrar; del árbitro malvado y de la competición que no importa a nadie cuando te eliminan. El Barça necesita un golpe de efecto para tapar sus vergüenzas, y eso el Madrid lo sabe. A los de Ancelotti no les puede pillar mirando a otro lado como la temporada pasada. Cuando tu eterno rival vive en la zozobra, no queda otra que ayudarles a naufragar del todo. Es hora de que a Xavi, en rueda de prensa, se le escuche decir algo parecido a “un Clásico es un partido menor. Lo que importa es el estilo".

Y el Gamper.

Dice el amigo/colaborador de La Galerna Manuel Matamoros que el clásico es un invento de Canal+ y, por tanto, de Alfredo Relaño, jefe de deportes de la cadena de pago que revolucionó las retransmisiones de la Liga a principios de los años 90. La teoría tiene bastante sentido, especialmente si recurrimos a las declaraciones de jugadores históricos, desde Di Stéfano hasta Santillana, pasando por Pirri: todos dejaron claro que el rival natural del equipo blanco era el Atlético de Madrid. Por tanto, podemos situar la década de los noventa como origen de una rivalidad que ya había tenido episodios intensos incluso en la prehistoria, como el recordado 11-1 de 1943, pero que alcanzó un grado de globalidad a partir de la última década del siglo XX.

La mecha prendió en Tenerife y se llevó todo por delante. Mis primeros recuerdos difusos de fútbol los sitúo a finales de 1993 y siempre he creído que el enemigo viste rayas azulgranas; el Atlético nunca ha pasado del segundo escalón, bastante lejos del primero. En este mismo foro, Antonio Valderrama afirmaba el pasado martes que los Madrid-Barça últimamente “son agotadores, mucho más que hace diez años porque hace diez años eran de verdad”, para defender su tesis de que los clásicos de la actualidad son sucedáneos de los de entonces, sin apenas morbo entre dos contrincantes que van de la mano en el camino supranacional de la Superliga.

Sin embargo, para mí, un Madrid-Barça, sea cuando sea, significa retroceder treinta años, al origen de la rivalidad que mueve el planeta futbolístico, precisamente desde el momento en que el fútbol comenzó a ser global. En cada antesala de un Madrid-Barça vuelvo a esos días previos de los clásicos de los noventa, cuando todavía no se llamaban clásicos sino derbis, porque los noventa fueron una década defectuosa. En aquellos tiempos, se disputaba "el partido del siglo" en cada encuentro que enfrentaba a ambos, como si el siglo XX hubiera dejado lo mejor para el final.

Así se fueron acumulando imágenes y recuerdos, como la devolución del 5-0 (algo que por alguna extraña razón los jugadores del Madrid nunca han tenido la motivación de repetir, incluso cuando el Barça ha invitado a ello), el Bernabéu celebrando un gol de Mijatovic coreando el nombre de Andrea -el hijo de Pedja que fue operado unos días antes del partido y que obligó al montenegrino a pasar varias noches en vela en el hospital-, la butifarra de Giovanni, las celebraciones ostentosas de Luis Enrique, quien unos años antes había confesado a Ramón Mendoza que soñaba con llegar a ser capitán del Real Madrid, las declaraciones provocadores del propio Mendoza, Lorenzo Sanz y Gaspart, Raúl mandando callar al Camp Nou el día que debió romperse la racha tras 16 años sin ganar en Liga en el feudo culé pero que impidió la mala vista del colegiado Díaz Vega al no advertir una mano clarísima de Sergi sobre la línea de gol…

En cada antesala de un Madrid-Barça, vuelvo a esos días previos de los clásicos de los noventa. En aquellos tiempos, se disputaba "el partido del siglo" en cada encuentro que enfrentaba a ambos, como si el siglo XX hubiera dejado lo mejor para el final

A esos cimientos noventeros siguió el fichaje de Figo para confirmar, por si había alguna duda, que no existía otra rivalidad mayor en el universo futbolístico. Continuó agrandándose con el recibimiento al portugués, el gol de vaselina de Zidane en la Champions 2002, la rendición de Schuster y, por supuesto, la época Mou-Pep, con la mejor final de Copa de la historia y la mayor intensidad que se haya vivido en el seno de cualquier rivalidad deportiva, y eso que el planeta, que aún no estaba preparado para desaparecer, conspiró contra ambos para evitar un Madrid-Barça en una final de Champions.

Un clásico nunca puede salvar la temporada, como en algún momento de la historia cíclica del Barça han parecido manifestar, pero tampoco es un partido más, porque una victoria frente a ellos da la mayor de las satisfacciones: se junta la doble felicidad de ver triunfar a quien más deseas que gane y contemplar perder a quien más disfrutas ver caer. Será que soy hijo del invento de Relaño.

Impunidad de Relaño

 Alguien dijo alguna vez: “si deseas algo con mucha fuerza, déjalo en libertad: si vuelve a ti, será tuyo para siempre, si no regresa no te pertenecía desde el principio».

Este verano hablaba con un amigo sobre una chica que me gustaba, su consejo fue:

“Ten cuidado, te va a hacer un Mbappé”. No le hice caso y con el tiempo vi que tenía razón. Lo que Kylian Mbappé le hizo a nuestro club el 21 de mayo del 2022 se ha convertido en un concepto de este siglo para explicar con un “te va a hacer un Mbappé” una nueva modalidad de respuesta negativa de la persona que tu creías que te amaba. Es la cobra más famosa de la historia del fútbol moderno.

Allá por el 2017 un niño francés que deslumbró en la Champions con el Mónaco reconocía que el Madrid llevaba intentando ficharle desde que tenía 17 años. El 20 de diciembre cumplirá 24 , es sagitario como yo (no sé qué quiere decir eso pero algo seguro). La cuestión está en que llevamos tras él desde hace 7 años, es algo así como la chica que te gusta desde el instituto y a la que ves que va a la universidad y está con otro, pero te mira cada día en el pasillo. Pero el tiempo pasa y pasa y aunque os mensajeáis a diario, y hacéis videollamadas porque habéis terminado la carrera, vivís en diferentes países y por supuesto no te pierdes un solo storie de su Instagram, pero no termináis de formalizar lo vuestro y de terminar conviviendo juntos.

El madridismo ha pecado de tratar con especial mesura al niño de oro del fútbol francés

Como dice otro amigo mío: “Ahí no hay nada, tío. Muchos mensajitos y muchas señales de amor en Instagram, pero no habéis estado nunca juntos. Espabila o volará”. Y a mi colega no le falta razón. Hay dos tipos de formas de ligar en una discoteca: O intentas hacer por que pase algo durante esa noche o intentas al menos conseguir el contacto de esa persona para con el tiempo (no sabes cuanto) sea tuya. Los días siguientes, cuando comienzan los mensajes cruzados y sus correspondientes silencios, tienes fe de que descubra poco a poco lo maravilloso e increíble que eres y todo lo que le puedes ofrecer, para que al final caiga rendida a tus pies como si fueras Richard Gere.

Pero lo que suele pasar un 90% de las veces es que llega alguien en la discoteca donde tú le pediste el móvil porque no te atreviste a lanzarte y se vaya con ella esa noche mientras le escribes a la mañana siguiente: Buenos días...

¿Con este símil dónde quiero ir? El madridismo ha pecado de tratar con especial mesura al niño de oro del fútbol francés.  Desde los primeros cuernos públicos cuando decidió irse del Mónaco a París, nos hemos hartado de ver su foto de niño junto a su ídolo Cristiano Ronaldo o el póster del Real Madrid  en su habitación, y todos decidimos adoptarlo como un merengue más y dejar que pasaran los años y de vez en cuando hacernos una videollamada, mandarnos mensajes encriptados en prensa o en redes sociales donde nos declarábamos amor mutuo.

Lo que el viento se llevó

En las galas del balón de oro y en las posteriores cenas de la FIFA nos veíamos a escondidas en los pasillos cual Romeo ve a su  Julieta en casa de nuestros enemigos Capuletos y a espaldas de su familia nos declarábamos amor mutuo como Scarlett y Rhett Butler en “Lo que el viento se llevó”.

Sé que te amo, Scarlett. A pesar de ti y de mí y del mundo que se hunde, te amo. Porque somos iguales. Ovejas negras, ambos. Egoístas pero capaces de afrontar las cosas y llamarlas por su nombre.

¡No me abraces así!

Mírame. Te amo como nunca he amado a otra mujer. Y te he esperado más que
a ninguna otra mujer.

¡Déjame!

Un soldado te ama. Quiere que le rodees con tus brazos. Quiere recordar
tus besos en la batalla. El amor da igual. Envías a un soldado a la muerte
con un bello recuerdo.

Scarlett, bésame. Bésame una vez.

Pero después de esa petición de beso no correspondida o escasa pasaba la temporada y llegaba el soleado verano en donde este no, pero al siguiente del siguiente será el sí. No enfademos a nuestras familias Montescas y Capuletas declarando nuestro amor en público para que no entre en colera el jeque o el emir (ya me pierdo), porque si no no te dejarán salir de buenas maneras. Un culebrón romántico a la altura de los que ve mi madre cada noche en la televisión turca. Pero hace dos veranos llegó el momento de la verdad, era el día en que íbamos a mostrar todas nuestras cartas en el tapete y como Robert Redford a Woody Harrelson alrededor de una mesa de billar en Las Vegas le hicimos una proposición indecente a su mujer Demi Moore:

“200 millones por pasar toda su carrera en el club de su vida”.

Un proposición indecente

Era el verano que “ella” quería, enfadándose ante la negativa rotunda de su “marido” (PSG), el cual muy ofendido se cerró en banda diciendo no a esa cuantiosa suma. Ante ese intento a pecho descubierto galantemente ataviados con nuestro smoking y pajarita cual Robert Redford nos dimos la vuelta con una sonrisa manteniendo la mirada fija en nuestra amada mientras veíamos a lo lejos como un guardaespaldas del jeque la encerraba de nuevo en su celda de cristal.

Era nuestra despedida antes de partir y en una desgarradora escena decidimos consumar por fin nuestro amor en unos pocos meses.

¡Te escribiré todos los días! Decía ella. Mientras nosotros, melena mojada al viento bajo una cascada atornillada entre las montañas cual Daniel Day Lewis en “El último mohicano” escuchábamos los lloros de nuestra Madeleine Stowe/Mbappé:  ¡Ya has hecho todo lo que estaba en tu mano! ¡Sálvate! Si ocurre lo peor... Si sólo sobrevive uno de los dos, algo del otro pervivirá.

Daniel Day Lewis/ R. Madrid: No! ¡Mantente viva! Si te rindes te llevarán al norte a las tierras de los hurones. ¡Sométete! ¿Me oyes? “Tú eres fuerte, ¡sobrevive! Pase lo que pase mantente con vida, iré a buscarte. Por mucho que me cueste, por muy lejos que estés, te encontraré".

El último Mohicano

Y con estas desgarradoras frases llegó el invierno y la blanca navidad, pero ni Papá Noel primero, ni los Reyes Magos después nos traían la rueda de prensa que todos esperábamos de nuestra amada anunciando nuestro compromiso y fecha del casamiento. Terminó el crudo invierno y todos pensamos que durante la granada estación primaveral llegaría el momento esperado.

Ya no era un secreto para nadie. El mundo entero sabía de esta unión en la sombra, las semanas pasaban y cada día llegaba una información diferente. Todas las radios y televisiones abrían con el mismo tema. Hasta que llegó ese 21 de mayo del 2022. Todos pendientes de las noticias como cuando en las pelis de catástrofes el mundo se paraliza y la mitad reza desde Times Square y la otra en la iglesia de Santa Sofía en Estambul. Y la respuesta fue: no.

Como en el fondo soy un romántico, me imagino una llamada agónica recreando la conversación entre Ashley y Scarlett O´Hara con Melanie muriéndose en “Lo que el viento se llevó”:

Madrid: Realmente la amas, ¿verdad?

Mbappé: Ella ha sido el único sueño que no se ha desvanecido en la realidad.

R. Madrid: ¡Vives de sueños! No conoces el sentido común.

Mbappé: ¡Si supieras por lo que he pasado!

R. Madrid: Deberías haberme dicho hace años que la amabas a ella y no a mí. Y no tenerme pendiente hablándome de honor. Y ahora me dejas ver que yo nunca había sido nada para ti. Y yo he amado algo que en realidad no existe.

Y después de esto los madridistas nos tuvimos que comer la presentación en París con fuegos artificiales, su camiseta azul con el año detrás y la sonrisa ganadora de Al-Khelaïfi desafiándonos, sintiéndose el vencedor del combate. Había conseguido retener de nuevo a nuestra Rapunzel, a nuestra Julieta, a nuestra tortuga ninja...

Pero la vida no es como las películas, la vida es muchas veces mejor y tras comernos estos meses las risas de los culés sobre el caso Mbappé, mientras nos acordábamos de su familia entera, esta semana saltó la bomba. El francés se quiere ir, ya no aguanta más. Ya no le importa incumplir su promesa a Macron, ni a su familia, ni a sus amigos cercanos. Por fin se le ha caído el velo que le impedía ver que el dinero no da la felicidad (sobre todo si te sobra hagas lo que hagas) y que ahora sí que se va con el que realmente le amó y le esperó siempre.

Y así llegamos a la escena final de esta bella historia de amor, y por ende mi favorita:

Mbappé/Scarlett: Oh, Rhett, Rhett, por Dios, perdóname, siento tanto todo lo que he hecho.

R. Madrid/ Rhett: Querida, eres una criatura. ¿Crees que basta con decir lo siento? Y todo el pasado, ¿puede remediarse? Ten, toma mi pañuelo.

(Se va hacia la escalera. Ella corre detrás de él y lo llama)

Mbappé/Scarlett: Rhett, Rhett, ¿adónde te vas?

R. Madrid/ Rhett: Vuelvo a mi tierra.

Mbappé/Scarlett: ¡Por favor, por favor, llévame contigo!

R. Madrid/Rhett: No. He roto con todo lo de aquí. Yo busco la paz. Quiero ver si consigo hallar algo que tenga algún encanto y dulzura en la vida. ¿Sabes de qué estoy hablando?

Mbappé/ Scarlett: No. Yo sólo sé que te quiero.

R. Madrid/ Rhett: Esa es tu desgracia.

(Él se da la vuelta y baja la escalera)

Mbappé/ Scarlett: Oh, Rhett... ¡Rhett!

(Baja la escalera detrás de él)

Mbappé/ Scarlett: Si te vas, ¿adónde iré yo?, ¿qué podré hacer?

R. Madrid/Rhett: Francamente, querida, me importa un bledo.

(Él cruza el umbral y se pierde en la niebla del jardín. Ella lo mira marchar llorando).

Francamente, querida, me importa un bledo

Creo que con esta llamémosle fábula sobre el amor romántico y doloroso (ya que si no no lo llamaríamos romántico) contesto a lo que opino sobre el caso Mbappé. Porque no nos olvidamos que ante todo y ante todos, siempre seremos el Real Madrid, el único club que está y estará siempre por encima de cualquier cosa y por su puesto de cualquier jugador.

(Música)

FIN

Don’t be cruel, Champions

 

Tras el enésimo esperpento del Fútbol Club Barcelona en Champions League, Xavi Hernández realizó unas declaraciones ante el micrófono de la UEFA que se pueden resumir en una frase: “Esta Champions está siendo cruel con nosotros”.

No seas cruel, Champions, no seas cruel. Don’t be cruel.

Elvis era el rey del rock y Xavi es el rey de las excusas, pero lo de ayer superó a todas las anteriores porque se adentró en el psicodélico mundo de atribuir voluntad a un concepto incorpóreo e inanimado como es un torneo de fútbol. Aunque tampoco es la primera vez que sucede algo parecido, llevamos años, en concreto desde siempre, escuchando aquello de que el fútbol le debe una Champions al Atleti. Está feo dejar solo a Xavi en su chaladura, ¿por qué no seguirle la corriente a este Quijote incomprendido? Veamos qué pudo pasar el miércoles por la noche:

Xavi no habla de los árbitros nunca excepto siempre, ya sabéis, pero sí canta, y anoche el señor Hernández se vistió de Elvis, Xalvis Presley, y antes de comenzar el choque frente al Inter, miró cara a cara a la Champions y con ojitos suplicantes de bulldog le entonó:

 

It's now or never

Come hold me tight

Kiss me my darling

Be mine tonight

 

Pero la Champions dijole que no, que de now nada, que ya si eso never, y Xalvis volvió a casa con el rabo entre las piernas, cabizbajo y cantando:

 

We're caught in a trap

I can't walk out

Because I love you too much, Champions

 

Mas la Champions oyole, porque la Champions oye todo, y replicole a lo Pimpinela:

 

We can't go on together

With suspicious minds (suspicious minds)

And we can't build our dreams

On suspicious minds

 

Xalvis Presley movió sus caderas porque todo iba mal y henchido de rabia gritole: Don't be cruel to a heart that's true. Y ya más calmado prosiguió:

 

Champions, if I made you mad

For something I might have said

Please, let's forget the past

The future looks bright ahead

 

La Champions respondiole que “the past está repleto de fracasos, majo, y no lo puedo forget, prenda, que el futuro lo tienes más negro que el sobaco de un grillo”. Y con una retranca más gallega que suiza, la máxima competición continental susurrole:

 

Are you lonesome tonight?

Do you miss me tonight?

Are you sorry we drifted apart

 

Xalvis no lo soportó más y comenzó a realizar gestos de tal obscenidad que Piqué tuvo que acudir a tapar vergüenzas cual Modric hizo con el Madrid años atrás. Los 42 millones ya los había obtenido de sus negocios.

Piqué Elvis

El defensa torero que se quedó quieto en el primer gol del Inter hallábase colmado de ira ante el trato sufrido por su Xalvis Presley y cantó con el alma y acento del Príncipe Gitano, clamando al cielo ante tamaña injusticia del fútbol:

 

People, don't you understand

The Xalvis needs a helping hand

Or he'll grow to be an angry young man some day

Take a look at you and me

Are we too blind to see

Do we simply turn our heads

And look the other way

¡In the gueeeeeeeeetto!

 

Xavis Presley no pudo contener las lágrimas y abrazose a Geri, el mundo se iba a pique y ellos se consolaban. Eran las tres de la mañana y apareció Laporta buscando Visa para un sueño. Se conmovió tanto con la escena que accedió con magnanimidad a que los protagonistas le contaran lo sucedido. Laporta no podía dar crédito, sobre todo por la situación económica del club, pero agarró a Xavi del hombro —a Piqué lo mandó a esparragar— y le dijo a Xalvis: “buscaré un hogar para ti, donde el cielo se une con el mar, lejos de aquí”.

Laporta y Xavi en Las Vegas

Xalvis pasó por alto que Las Vegas no tenía mar, pero conocía a Laporta y sabía que no todo lo que decía era verdad. Lo más importante es que le había rescatado de su tristeza y por fin podría ser libre. Y a modo de agradecimiento le canturreó:

 

When no one else can understand me

When everything I do is wrong

You give me love and consolation

You give me hope to carry on

And you're always there to lend a hand

In everything I do

That's the wonder, the wonder of you

 

Y fueron felices y comieron palancas.

El primer partido de fútbol del que tengo memoria como espectador no lo jugaba el Real Madrid, enfrentaba a una selección de herbívoros y carnívoros de la jungla. Y no se celebró en el Bernabéu sino en la Isla de Naboombu, un lugar gobernado por animales inteligentes. En el palco de honor no estaba Florentino Pérez, sino Eglantine Price, una bruja novata interpretada por Angela Lansbury.

El pasado martes falleció Angela Lansbury. La noticia se hizo pública durante el partido entre el Real Madrid y el Shakhtar Donetsk (por lo que no es descartable que la pobre mujer muriera de aburrimiento viendo el encuentro). Siempre es triste decir adiós a una leyenda, y Angela Lansbury lo era sin discusión. Somos toda una generación de niños y niñas de cuarenta y tantos tacos para quienes la señora Lansbury era una especie de abuela espiritual. Una abuela que molaba bastante, porque tan pronto te llevaba de viaje en una cama voladora como se ponía a resolver asesinatos en Cabot Cove.

Jessica Fletcher dejó a su paso más cadáveres que el Real Madrid en copa de Europa

En “La Bruja Novata” Angela Lansbury encarnaba a una señora de pueblo inglesa que estudia brujería por correspondencia. Con aquella película, la Disney trató de replicar el éxito de “Mary Poppins”. Por supuesto, cualquiera con un mínimo de buen gusto sabe que “La Bruja Novata” es una película infinitamente superior a “Mary Poppins”, y que Eglantine Price es un personaje mucho más entrañable y querido que la puntillosa niñera “prácticamente perfecta en todo”.

El madridismo de Eglantine Price es tan incuestionable que ni siquiera requiere explicación. Mary Poppins, en cambio, se hizo primero del Barça, luego del Bayern y finalmente del Manchester City; porque ella —tiempo es de revelar la triste verdad— de quien es seguidora es de Guardiola, el Mary Pep-ins balompédico superguardiolísticaespialidoso. Prácticamente perfecto en todo, amics.

Eglantine Price aka Angela Lansbury es merengue y garethista. Cuando no está ocupada en sus brujerías se sube a su cama voladora, coloca el boliche mágico en el cabecero y, tras darle un cuarto de vuelta a la izquierda, dice: “cama, llévame al Santiago Bernabéu a ver a Vinicius Junior”. Y si por el camino se cruza con una señora agarrada a un paraguas le canta el himno de Décima para que rabie.

Cama Bruja novata

Unos años después de interpretar a la bruja novata, Angela Lansbury ofreció la que, en mi modesto juicio, es su mejor interpretación cinematográfica. En 1978 encarnó a Salomé Otterbourne, la novelista erotómana y alcoholizada de la película “Muerte en el Nilo”. El guion adaptaba una novela de Agatha Christie. Con sus vaivenes de borracha Angela Lansbury devoraba cada escena en la que aparecía, lo cual ha de valorarse en su justa medida teniendo en cuenta que sus compañeros de reparto eran mindundis como Peter Ustinov, David Niven, Maggie Smith, Mia Farrow o Bette Davis.

Lansbury llegó a “Muerte en el Nilo” como Luka Modric al Real Madrid: un parche para tapar vergüenzas, una figurante para rellenar huecos mientras se lucían las estrellas. Y como Modric, Angela los acabó barriendo a todos; de tal forma que cuando finalmente Miss Otterbourne es despachada de un tiro en la cabeza antes de revelar el nombre del asesino, quien respiraba de alivio no era el criminal sino sus compañeros de reparto.

Lansbury llegó a “Muerte en el Nilo” como Luka Modric al Real Madrid: un parche para tapar vergüenzas. Y como Modric, Angela los acabó barriendo a todos

El rodaje de “Muerte en el Nilo”, por cierto, es abundante en anécdotas deliciosas. Lansbury compartía planos con su entonces cuñado, Peter Ustinov, quien interpretaba a Hércules Poirot. David Niven le daba la réplica como su compañero de pesquisas. Era la primera vez que estos dos últimos actuaban ambos en una película, pero no la primera que trabajaban juntos pues Ustinov había sido ayuda de campo de Niven durante la guerra. El rol de Hércules Poirot había sido ofrecido con anterioridad a Albert Finney, quien lo había interpretado de forma brillante en “Asesinato en el Orient Express” de Sidney Lumet. Estuvo nominado al Oscar por aquel papel, al mismo tiempo que Al Pacino por “El Padrino II”. No ganó, claro. Pero Pacino tampoco. En uno de esos giros absurdos que definen a la Academia de Hollywood, la estatuilla fue a parar a manos de Art Carney, actor televisivo del que hoy pocos se acuerdan. Como si el año que Gareth Bale y Cristiano Ronaldo estuvieron nominados al Puskas por sus respectivas chilenas en Liga de Campeones la UEFA le hubiera otorgado el premio a un gol pasable de, yo qué sé, de Salah, por ejemplo… Oh, wait!

Angela Lansbury Muerte en el Nilo

Finney declinó repetir como Poirot en “Muerte en el Nilo” porque el maquillaje que requería era demasiado aparatoso para soportarlo en Egipto con temperaturas de 40 grados. Lo cierto es que las condiciones de aquel rodaje no siempre fueron las mejores. Angela Lansbury recordaba que tuvo que compartir un diminuto camarote con Maggie Smith y Bette Davis, que es como si Ronaldo, Bale y Benzema hubieran compartido piso durante la época gloriosa de la BBC.

La BBC es hoy un bello recuerdo, como Angela Lansbury. La inefable Jessica Fletcher se nos ha ido a resolver crímenes con los angelitos. Que tiemblen los angelitos, porque allá donde iba Jessica Fletcher alguien la diñaba siempre de forma horrible. Esa buena señora dejó a su paso más cadáveres que el Real Madrid en copa de Europa.

Me encantaba “Se ha escrito un crimen”. Y ni confirmo ni desmiento que me hice novelista solo por el anhelo de resolver asesinatos al llegar a mi jubilación, como el personaje de Angela Lansbury en la serie. Durante sus muchos episodios eventualmente salía un policía antipático que, en cuanto aparecía la señora Fletcher, la despachaba de malos modos. “Señora, usted aquí no pinta nada, deje esto a los profesionales”. Al final, la señora Fletcher siempre resolvía el crimen y al policía se le quedaba la misma cara que a Ceferin cuando tiene que entregarle un trofeo al Real Madrid o que a Manolo Lama cuando cantó el gol de Gareth Bale en la final de Kiev. Si es que nunca aprenden. Ni ellos ni el policía. Habrá que recordarle a la UEFA quién es Jessica Fletcher.

Angela Lansbury recibe trofeo Cefenino

Al final, la señora Fletcher siempre resolvía el crimen y al policía se le quedaba la misma cara que a Ceferin cuando tiene que entregarle un trofeo al Real Madrid

En “La Bruja Novata” Angela Lansbury/Eglantine Price encuentra el legendario encantamiento perdido del mago Astoroth: la Locomoción Sustitutiva, capaz de hacer que los objetos inanimados adquieran vida propia y que tal vez sea el último recurso de Eden Hazard.

Una vez que la señorita Price logra dominar el hechizo, unos malvados soldados nazis invaden por la noche el pueblecito de Peppering Eye, donde ella reside. De modo que la señorita Price debe utilizar la Locomoción Sustitutiva para salvar Gran Bretaña. Al pronunciar el conjuro dentro de un castillo medieval, da vida a una legión de armaduras de tiempos de las Cruzadas que, animadas por una fuerza fantasmagórica, logran poner el fuga al ejército más poderoso de su época.

Pienso en ello y se me ocurre que tal vez Ancelotti, al igual que Angela Lansbury, conociera el secreto de la Locomoción Sustitutiva, y que fue gracias a esa magia que el Madrid logró conquistar la Decimocuarta copa de Europa. Un Real Madrid compuesto por armas antiguas, yelmos, petos y espadones (Kroos, Modric, Benzema…) que antaño fueron temibles pero en quienes nadie confiaba para detener a un ejército de jeques multimillonarios. Sin embargo, como Eglantine Price en aquella vieja película, Carletto alzó su escoba, pronunció las palabras mágicas (“Treguna Mekoides Trecorum Satis Dee”) y el Real Madrid salió a vencer por Inglaterra y por San Jorge. Poseído por la Locomoción Sustitutiva.

En fin, ideas descabelladas. Pensamientos tontos de aquel niño que vio su primer partido de fútbol junto Angela Lansbury en la Isla de Naboombu.

Buenos días, amigos. Xavi supera a Zidane. Sí, no os extrañéis, es la pura verdad. Hace unos días comenzó a leerse en medios culés esta afirmación, también vimos por capturas de tuits que el tal Jota Jordi ese dijo algo del asunto en la carpa donde trabaja. La verdad es que no le dimos mucha importancia, pero tras el empate milagroso del Barça ayer, ese empate glorioso que permite aplazar la eliminación de Champions una semana más y con ello prolongar la ansiedad y la angustia, tras el empate milagroso de ayer, decíamos, Marca publicó esta infografía esclarecedora.

Derrotas de Xavi en Champions

Los datos no mienten, Zidane nunca fue capaz de atesorar una estadística tan paupérrima como la de Xavi Hernández, en cuestión de hacerlo mal en Champions, Zidane no le llega ni a la altura de los tobillos, es más, ni a la altura de un céspet bien rasuradito. Xavi supera a Zidane con una nitidez prístina, cristalina como las aguas del lago de Sanabria, por ejemplo.

Por donde pisa Xavi en Champions no vuelve a crecer el céspet. Xavi Hernández es el Atila de la Champions. De media docena de partidos, solo una victoria, manda huevos. Y contra el todopoderoso Victoria Plzen. Y en casa. Aunque lo de jugar en casa tampoco es garantía de nada, ni siquiera en la Europa League, donde a veces la casa se les llena de gente vestida de blanco y los apean de su competición favorita.

Portada As Portada Marca

Los diarios madrileños se centran en el show circense vivido ayer en el Camp Nou. For the benefit of Mr. Kite there will be a show tonight. La portada de As recoge a Pedri y a un Piqué que se lleva las manos a la cabeza como pensando: ¿habré especificado bien en el contrato que firmé con Rubi cómo repartirnos las comisiones? La portada de Marca hace zoom a la de AS y se queda solo con el tipo que no tiene frío siempre, protagonista del primer gol del Inter, donde posó al modo del borracho que espeta: "yo controlo", y luego pasa lo que pasa.

Piqué Inter

Podéis apreciar en la imagen que Piqué dice adiós a la Champions con su mano izquierda en un gesto que puede definirse como manita inversa. Todo lo que sube baja, si escupes para arriba te acaba cayendo y la ley de acción y reacción de Newton. Parece mentira que no sepas esto, Piqué, con lo listo que eres.

Quien no aparece en esta foto del gol, y ya es raro, es Eric García. Porque no estaba. Tal vez estuviera haciendo la primera comunión. Ya sabéis que mientras juega Nacho, a Luis Enrique le gusta ver el vídeo de este día tan entrañable en el que el central participó por primera vez del sacramento de la Eucaristía.

Tuit La Galerna Eric García comunión Luis Enrique

Eric García no aparece porque es tan malo que no da ni para salir en la foto de la derrota. Sin embargo, en general, es el central que aparece en la foto de más goles, de más goles en contra. Se le puede ver al lado, pero no mucho, del rival que marca, a la distancia justa para ser capturado en el encuadre pero a la vez no llegar para defender la jugada. Si Xavi es el Atila de la Champions, Eric García es el mocito feliz del fútbol; siempre se hace fotos con futbolistas famosos. Es famoso porque está con famosos, no por méritos propios.

Como decíamos, con el empate de ayer lo único que logró el Barça es prolongar su agonía anual en Champions. Le quedan dos encuentros en la primera fase para obrar el milagro. Encuentros en la tercera fase, la última, hace mucho que no disputan, es ciencia ficción solo pensarlo. Entre otros motivos porque Eric García no es mejor central que Richard Dreyfuss, que Richard Dreyfuss ahora, aclaramos.

Cada año el Barça vive una odisea para regresar a su Ítaca particular, que no es otra que la Europa League.

Portada Mundo Deportivo Portada Sport

La prensa culé enfoca la catástrofe azulgrana desde puntos de vista diferentes, Mundo Deportivo es más realista y titula “KO virtual”, virtual como las cuentas culés, virtual como el relato del Barça, virtual como los castillos en el aire que proyectan. A Sport le cuesta asumir la realidad y esboza un “Vivos de milagro”. Envidiamos su capacidad para ver el lado “bueno” de las cosas.

De la comparsa atlética no hablamos porque para qué.

En fin, con el Barça ríes, le ves sufrir, perder, dirigirse a la Europa League, arruinarse, observas cómo se le desmorona el campo. Luego llegan y ganan 0-4, y después el Madrid se lleva Liga y Champions. Y todos contentos. A cada uno lo suyo, como decía Ulpiano.

Pasad buen día.

spotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram