Las mejores firmas madridistas del planeta

Arrizabalaga (6)

Seguro. Protestó con autoridad la falta que recibió en el gol tempranero anulado al Celta. Poco trabajo.

Fran García (5)

Sin problemas en defensa. Sin presencia en ataque.

Alaba (7)

Oficio atrás, criterio y limpieza en la salida de balón.

Rüdiger (7)

Ni se complica ni falta que le hace. Por el momento no nos acordamos de Militao.

Carvajal (6)

Algo más entonado que el otro lateral, pero sin alardes.

Tchouaméni (7,5)

Está en forma. Imponente como ancla.

Camavinga (7,5)

It´s here, it´s there, it´s fucking everywhere.

Valverde (6)

Generoso en el esfuerzo pero sin posibilidad de desplegar su zancada.

Bellingham (7)

Era su partido más gris como madridista… hasta que apareció para marcar el gol de la victoria.

Vinicius Jr. (-)

Dio 10 minutos frenéticos… y tristemente se rompió. Fuerza, Vini. Que no sea nada.

Rodrygo (5)

Recordó al Vini obtuso de antaño. Gafe desde de los 11 metros.

Joselu (6)

Inoperante, desasistido y aislado hasta que cazó un balón aéreo para brindarnos un de sus especialidades en el gol de Jude.

Kroos (6)

No desentonó, pero tampoco mejoró la circulación de balón del equipo.

Modric (6)

Algún destello de figura mundial, pero eso, destello.

Nacho (-)

Ancelotti (4)

Cambios raros. Joselu se parece a Vini como un huevo a una castaña. Sustituyó a Tchouaméni y Camavinga, a juicio de este cronista los mejores del partido.

 

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Más allá de que los días que tú juegas son todo lo que soy, el bochorno mañanero de Rubi y los palmeros de sus secuaces al menos nos ahorró la irrupción estival de un clásico de estas latitudes, el acalde de uralita, Abel Caballero. Allí, en las tierras de Dino Seto, nos recibía el Celta de Vigo —la ciudad no Mortensen— en el año de su centenario, efeméride que aplaude el movimiento galernauta pero que tristemente, por el momento, nos ha dejado como noticia la venta de la gran promesa celeste, Gabri Veiga, al Al-Pargata saudí de turno. Ya lo dijo Kroos: embarrasing; aunque no tanto como el salidorro pelón que tenemos al mando de la selección.

Eso sí que es embarrasing.

Tras tanto sobresalto matutino cabría esperar que lo de terra galega comenzara con susto. Apenas dos minutos llevaba Arrizabalaga bajo el larguero merengue cuando un disparo desde la frontal tras un saque de esquina fue desviado por el tallo nórdico Larsen para anotar el primero del Celta. VAR mediante, el árbitro comprobó que el propio Larsen, una suerte de Haaland de Lácteos Larsa, había exprimido la elasticidad de la camiseta de Kepa como si de Red Richards en el neoyorquino Edificio Baxter se tratara. Protestó el de Ondarroa y el gol fue anulado justamente por falta al arquero.

Agarrón Kepa vigo

Sensación rara en el madridismo. No estamos acostumbrados por mucho que el comentarista Brad Pitt De Lucas pataleara con meridiana claridad en antena.

Poco después Goes quiso completar la fiesta arbitral con un infame piscinazo con el que no picó el trencilla. Rodrygo pudo ver la amarilla. Mientras tanto, en unos primeros diez minutos frenéticos, Vinicius desarboló a su par —y a quien pasara por allí— con maestría. Incluso lideró un contraataque con caño de dos metros incluido —nuevo en su repertorio— que malogró su compatriota brasileiro. Eso no fue lo malo. Ahí se rompió Vini. Podríamos pensar que entre chicle y chicle Carletto apostaría por el momento de Brahim, pero se inclinó por Joselu.

Como un huevo a una castaña.

El frenesí inicial dio paso un periodo de tanteo que poco a poco el Madrid fue convirtiendo en tormento celeste, volcando el campo merced al eléctrico dinamismo de sus centrocampistas, coronados por endiablados caracoleos de Goes. Enfrente, Rafa The Man, el hombre que susurraba a los exteriores balcánicos, diseñó una medular de hormigón. Cementos Benítez. Sin grandes ocasiones blancas al descanso.

Bellingham: cuatro goles en sus tres primeros partidos oficiales a ritmo cristianesco para hacer el 0-1 victorioso en Balaídos

Los locales sí asustaron con una aproximación de Bamba, convertido en Black Mamba, cuyo recorte en el área hizo a Carvajal tomar la A-6 dirección Sanxenxo. Para sumar nueve de nueve en la Liga de Tebas y Rubi el Madrid necesitaba algo más a su regreso de los vestuarios. Fiel a su estilo, y sin cambios de Ancelotti en la reanudación, la vida siguió igual.

El Madrid combinaba, velozmente incluso, movía y zarandeaba al Celta de lado a lado, pero sin mordiente alguna. Ni chicha ni limoná que diría un castizo. Mientras Joselu clamaba por recibir al menos un melón en condiciones, entre Tchou y Cama, imponentes, se bastaban para abortar cualquier conato de ofensiva de los gallegos. En el caso de Aureliano, incluso, brindando alguna delicatessen en forma de rabona a no man´s land, pero rabona, al fin y al cabo.

Y en esta tesitura pastosa propiciada por la inoperancia de un desasistido Joselu, la pasividad en el banquillo y Cementos Benítez, expertos en hormigones, Carletto apostó por un guiño —glorioso— al pasado: Luka y Toni calentando en banda. Un minuto antes, Valverde, incomprensible, remató fuera con todo a favor estorbado por Bellingham. Visto lo visto, más extraño resultó no obstante la sustitución de Tchouaméni y Camavinga por los viejos pretorianos del madridismo. Jugada maestra o ataque de entrenador… sólo lo dictaminará el tiempo.

Ancelotti Benítez Vigo

Como penalti dictaminó el colegiado sobre Goes que fue atropellado por el portero del Celta, Villar en un mano a mano a los 65 minutos. Lo verdaderamente insólito fue escuchar de nuevo a talibán Quique De Lucas discutir catódicamente una de las penas máximas más claras de los últimos tiempos ligueros. Rodrygo, que suele fallar desde los once metros como bien se recuerda en la Canarinha, volvió a hacerlo. Buena mano de Villar para perpetuar el 0-0.

La pifia de Goes, que telegrafió el lanzamiento, insufló nuevos bríos al Celta que, a empujones, se zafó por instantes del dominio blanco llegando incluso a acogotar al Madrid en alguna jugada embarullada afortunadamente sin consecuencias.

Nacho por Fran García, para dar cabida a Alaba en el lateral izquierdo, la penúltima cartas de la timba de Carletto. No llegó a hacer falta. A falta de diez minutos Aerolíneas Joselu —esto sí— peinó con maestría un saque de esquina para que remachara implacable el nuevo pichichi blanco; un tal Jude Bellingham. Cuatro goles en sus tres primeros partidos oficiales a ritmo cristianesco para hacer el 0-1 victorioso en Balaídos.

Ni meigas, coruxas, ni sapos ni bruxas… El Madrid seguirá líder tras su paso por terra galega.

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No hace tanto tiempo, ni siquiera hay que peinar canas para recordarlo, las ligas americanas competían en situación casi de igualdad con las europeas. Las inmensas canteras de jugadores fundamentalmente sudamericanos alimentaban sus ligas, vistosas y competitivas. Solo aquellos futbolistas que destacaban mucho saltaban el charco para jugar en las ligas europeas. Quizá recuerden, como muestra vale un botón, que en el palmarés de ganadores de la Copa Mundial de Clubes de la UEFA (anteriormente Copa Intercontinental) alternaban clubes europeos y americanos, sin que hubiese un predominio avasallador por parte de ninguno de los continentes.

Todo cambió en el siglo XXI. Las frecuentes y sucesivas crisis económicas de los países latinoamericanos, las inmensas inversiones (derechos audiovisuales y patrocinios) en las ligas europeas, la sentencia Bosman (que normalizó, aún más, la movilidad de los jugadores anteriormente extranjeros) y la globalización audiovisual del fútbol (que llevó cualquier partido a cualquier rincón del mundo) potenciaron el fútbol europeo a unos niveles nunca vistos anteriormente. Y claro, la capacidad económica eleva las oportunidades: los clubes habituales de la Champions pudieron atraer, ya sin ninguna dificultad, los mejores jugadores del mundo, a edades cada vez más tempranas. La calidad atrae el dinero y el dinero retiene la calidad.

Ronaldinho psg

Como conclusión, los países americanos seguían siendo capaces de generar grandes jugadores pero al mismo tiempo sus ligas se debilitaban, porque estos acudían al llamado del dinero y del prestigio europeo. Revisen, si les apetece, la evolución de la Copa Mundial de Clubes en los últimos años en que han campeonado casi invariablemente Clubes europeos.

La calidad atrae el dinero y el dinero retiene la calidad

El dominio del fútbol europeo parecía tan incuestionable como imperecedero. Quizá, quizá, la única voz de alarma se elevó con la propuesta de la SuperLiga (de la que el máximo promotor es/ era Florentino Pérez, Presidente de ACS). Pues bien, de imprevisto, nos damos cuenta de que la SuperLiga ya está aquí. Pero no se va a jugar en los campos europeos, sino en los árabes. Y hay mucha gente que todavía no se ha dado cuenta de que es una iniciativa que tiene muchos visos de hacerse realidad.

Hay muchos argumentos que me hacen pensar así:

 

 

Hay quien dice que la iniciativa de SuperLiga árabe será como las anteriores: la norteamericana de los años 80 o la china de los años 2000. Tuvieron un efecto tan efervescente como poco exitoso. Les garantizo que no será así. El fondo que maneja la iniciativa árabe de potenciar su Liga cuenta con 620.000 millones de dólares. Sí, han leído bien, 620.000 millones de dólares.

El fondo que maneja la iniciativa árabe de potenciar su Liga cuenta con 620.000 millones de dólares. Sí, han leído bien, 620.000 millones de dólares

¿Qué podemos hacer en Europa para defender nuestro fútbol (si es que queremos)? Primero y más fundamental: aislar al máximo la iniciativa. Para ello, considero clave no permitir la entrada de los clubes árabes en la UEFA Champions League. Serán un caballo de Troya. Aunque no soy optimista: parte de los recursos del fondo anteriormente mencionado se utilizarán en el soborno de los que son fácilmente sobornables (no hace falta recordar cómo Qatar consiguió su Mundial, ¿no?). De hecho, ya estábamos presenciando como los clubes estado (muchos de ellos financiados en la península arábiga) se hacían con los mejores jugadores, con clubes irrelevantes que hacían campeones después de unos pocos años y de una enorme inversión. Ante la inacción de casi todo el mundo.

Ceferin Catar

Segundo, aguantar. Esperar que la iniciativa árabe empiece a mostrar la fragilidad de sus costuras. El dinero es muy importante, pero no lo es todo. Los más mayores tenemos nuestros equipos tatuados en la parte más profunda de nuestros seres. Los más jóvenes no tanto, vean el seguimiento de la Kings League. La carrera de las emociones sigue siendo de largo recorrido.

Por último, renovar. Recuerdo un Presidente de la RFEF (no el macarra y sobón que se niega a dimitir, uno anterior) que decía que no había que tocar las normas del fútbol porque había nacido perfecto. En fin… El fútbol mola, pero está anticuado. En riesgo. De igual manera que las series han matado al cine y a las series las está matando TikTok. Hay que plantearse ideas renovadoras, frescas, imaginativas que devuelvan al fútbol europeo a su lugar. Ahora que estamos a tiempo. Y a pesar de no haber previsto la acometida árabe.

Hay que plantearse ideas renovadoras, frescas, imaginativas que devuelvan al fútbol europeo a su lugar. Ahora que estamos a tiempo. Y a pesar de no haber previsto la acometida árabe

¿Y todo ello para qué? Para que dentro de unos años no contemplemos, como hacen nuestros hermanos latinoamericanos, los partidos de unas competiciones que no son las nuestras con nostalgia y envidia.

 

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Buenos días, amigos. Nunca unas portadas fueron tan desatinadas. Rubiales no dimite. Os iremos contando.

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Contaba Valdano una anécdota que repito cada vez que tengo ocasión. Mundial 86, no sabemos qué partido, el árbitro señala falta peligrosa a favor de Argentina. Maradona coloca con mimo la pelota, mira a la portería, toma carrerilla. En estas se le acerca Valdano, con esa confianza que da saberse el delantero centro titular del equipo, y le dice al diez: “Diego, ¿querés que pase por encima del balón para distraer al portero?” a lo que Maradona, mirándole con cara de pero tú quién eres, replica: “Lo que quiero es que no molestes”.

Maradona y Valdano 1986

Me refugio en este tipo de anécdotas porque tengo la sensación de que el nuevo fútbol me atropella; que son las intrahistorias del deporte las únicas que mantienen viva la llama de nuestra común pasión, que reduzco mi eterno romance al chisme, al detalle inocente. Digamos que para mí tan importante como la actuación en el campo es la literatura que rodee los hechos, la mitología que sea capaz de desprender tal jugador, o aquel equipo, o este partido. Y que si no hay narrativas, del tipo que sean, me interesa más bien poco lo que la televisión me cuente. Lo cierto es que a mí, que desde que tengo uso de razón le profeso a la pelota un amor digno, creo yo, de mejores causas, me sobra mucho de este fútbol de hoy.

Lo sé, lo sé. Es sólo culpa mía. Perezco en el humanísimo vicio del futbolero de mitificar con amor adolescente los recuerdos balompédicos de la infancia y juventud, y caer en la desgracia de hacer de menos todo lo actual, tendencia vital que se acentúa en lo referente al deporte rey.

El Madrid siempre ha sido una anomalía casi hasta anacrónica, luchando a contracorriente contra las más efímeras tendencias y los nuevos designios importados de quién sabe dónde

Porque es ahora, que estoy a un otoño de entrar en la treintena, ahora que ya he vivido los dos o tres mundiales que vertebran para siempre los recuerdos de toda una vida y donde tiene lugar el nacimiento de los héroes que jamás me abandonarán, es ahora cuando empiezo a comprender, aunque sea de refilón, el poema de Biedma de ahora que de casi todo hace veinte años. Y como yo muchos de los míos. Porque ya no podemos, porque puede que hasta ya no sepamos. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo que jamás podremos desprendernos, como sabe Sacheri. Porque el tiempo, en lugar de detenerse para siempre en el momento exacto, decidió cometer la estupidez de seguir corriendo sin preguntarnos. Porque soy capaz de decir de carrerilla y sin error todos los partidos, resultados y goleadores de Alemania 2006 o de Sudáfrica 2010, pero no me preguntes por el Mundial de hace menos de un año, del cual sólo recuerdo a Messi cogiendo carrerilla desde los once metros. En fin, las entretelas de la memoria son así. Mejor no indagar en ellas.

Claro que no hay un momento concreto en el que la desafección toma cuerpo y forma, de la noche a la mañana, como tampoco hay un día exacto en el que te quedas calvo, sino que es el desgaste de lo cotidiano, la rutina del día a día la que orada con tesón y parsimonia aquello una vez conocido como pasión.

Asensio Valencia VAR

Sí creo, en cambio, que hay un punto de inflexión, que no es otro que la llegada al fútbol del VAR. Todo lo posterior son recuerdos borrosos, desagradables, que empañan el cristal de las gafas con las que nos asomamos cada domingo al estadio. Hablo de los descuentos eternos, los cinco cambios, los Fabrizios Romanos convertidos en las superestrellas de hoy, las medias del FIFA y los highlights de YouTube como única vara de medir el talento de un jugador, el escándalo Negreira y el todavía mayor escándalo de sus nulas consecuencias, y todo ello coronado por el epítome del bochorno futbolero, a saber, el Mundial de Catar y el expolio en directo y en prime time de la Liga Árabe.

Hay un punto de inflexión, que no es otro que la llegada al fútbol del VAR. Todo lo posterior son recuerdos borrosos, desagradables, que empañan el cristal de las gafas con las que nos asomamos cada domingo al estadio

Bien es cierto que por el camino el fútbol me regaló la más fascinante de todas las historias que se recuerden, y que por esa primavera europea de las remontadas bien mereció la pena seguir anclado en semejante muelle putrefacto y en descomposición. En fin, el Madrid siempre ha sido una anomalía casi hasta anacrónica, luchando a contracorriente contra las más efímeras tendencias y los nuevos designios importados de quién sabe dónde.

Pero volvamos al fango. Porque es en medio de ese lodazal, en medio de noticias sobre un señor que ha decidido que son más importantes sus santos cojones que la gran hazaña del fútbol español y en medio de lamentos por el exilio voluntario de la joven promesa de LaLiga a la nueva Meca del balón, es justo ahí, en ese pozo de mierda, donde un jugador, un estrellón de verdad, se rebela ante tanta indignidad y nos devuelve la poquita fe que estábamos a punto de perder los que todavía llamamos Copa de Europa a la Champions League.

Las notas del Athletic, 0 - Real Madrid, 2

Y el tío, que lo ha ganado todo, que lo es todo, coge y se pronuncia. Y dice lo que todos pensamos sobre el nuevo rico de la partida de póker, con la salvedad de que este no es como nosotros, sino un futbolista de élite, y para más inri, con una edad que nos permite adivinar un retiro relativamente próximo, por lo que no le convendría cerrarse puertas a orillas del Golfo Pérsico.

En medio de este lodazal, un estrellón se alza y nos devuelve la poquita fe que estábamos a punto de perder los que todavía llamamos Copa de Europa a la Champions League

Pero a él eso parece importarle más bien poco, como ya demostró en su día renunciando a disputar la pasada Copa del Mundo y hablando sin tapujos de la indecencia de la FIFA llevando su más preciado patrimonio a Catar, para añadir que él no pensaba participar en tal atropello. Porque él, como nosotros, ama el fútbol. Es uno de los nuestros. Conoce los códigos, los entresijos, las vísceras. Los límites, los matices grises y lo rotundamente prohibido. El bien y el mal. Y nosotros, que somos como él, que le vemos siempre repeinadito y con sus botas blancas, le tenemos como el último refugio de la dignidad, y nos aliviamos al comprobar que todavía quedan catedrales, estatuas, faros de Alejandría a los que aferrarnos en mitad de la tormenta.

Lo único que le pido al fútbol de hoy, porque al de mañana no podré, es que Kroos nunca sea el que estorbe.

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1- Sistema de juego y once probable

 

Tercera jornada de Liga y el Real Madrid visita Balaídos. El Celta con el nuevo proyecto de Rafa Benítez no acaba de arrancar y suma un punto en dos jornadas. Ese empate lo logró in extremis la pasada semana en Anoeta con un gol en el 94’. En el debut liguero en su estadio cayó frente a CA Osasuna. Los gallegos han vivido unas últimas horas impactantes por la marcha de Gabri Veiga, uno de sus mejores jugadores, a Arabia Saudí. Se espera algún refuerzo antes del cierre del mercado pero ya no llegará a tiempo para jugar ante el Real Madrid. El resto de fichajes este verano han sido el sueco Starfelt, el franco-marfileño Bamba, el lateral ex de Osasuna Manu Sánchez y el canterano de La Fábrica Dotor. Por el contrario, además de a Veiga, han perdido a Denis Súarez, Hugo Mallo, Javi Galán, Solari, Óscar Rodríguez o Rubén Blanco entre otros. El gran cambio respecto al pasado año es la llegada de un ilustre de los banquillos y exmadridista también: Rafa Benítez. El técnico siempre ha sido un habitual del 1-4-4-2 pero hay informaciones esta semana en las que no se descarta que dispusiera un sistema con tres centrales para enfrentarse al equipo de Ancelotti. Si hacemos caso a esa opción un once probable sería el formado por: Iván Villar en el arco, tres centrales con Starfelt, Nuñez y Aidoo, Mingueza carrilero por la derecha, Manu Sánchez por la izquierda, un doble pivote formado por Beltrán y Sotelo y arriba una línea de dos con Bamba y Aspas dejando solo en punta a Strand Larsen.

 

2- Presión

 

Rafa Benítez a diferencia de su antecesores en el cargo celtiña no apuesta tanto por la presión muy alta y el marcaje al hombre en la salida de balón del cuero rival. En algún momento concreto del choque pueden realizar un pressing más intenso pero lo que se espera es un equipo replegado en un bloque medio-bajo. A partir de ciertas zonas o pasando el mediocampo y tres cuartos, es cuando la agresividad comenzará en las filas gallegas para la búsqueda del robo. Por tanto, se espera un equipo junto, compacto y que intentará no partirse, hacerse largo ni verse obligado a correr hacia atrás.

Rafa Benítez Celta

3- Salida de balón

 

La plantilla gallega se ha debilitado en esta función y no cuenta con jugadores de gran pie y visión como antaño para sacar el balón, ya fuese en largo o con desplazamientos laterales en corto. También jugadores como Javi Galán por banda le daban mucho aire y limpieza para salir con el cuero por el costado. La primera conexión será la de los centrales con sus hombres del mediocampo, con especial atención a Fran Beltrán que es la brújula y el faro del equipo celtiña con la pelota. La segunda opción es el juego directo con la incorporación de Larsen, un delantero corpulento y fuerte que disputa la con los centrales y tiene capacidad para bajar el cuero y a partir de ahí que el equipo se estire y avance líneas.

 

4- Fragilidad defensiva

 

Bastantes dudas ha dejado en las dos primeras jornadas el Celta en el apartado defensivo, algo que Benítez siempre ha manejado con maestría en sus equipos y lo ha priorizado para formar un cuadro eficaz, sólido y fuerte. En el centro de la defensa continúan Aidoo y Núñez que ahora comparten zaga con Starfelt, al que falta por calibrar si da el nivel para la Liga española tras llegar desde Escocia. Queda por tanto para que se afiancen como una zaga compacta y eficiente siendo imprescindible que se vea la mejor versión de Núñez y a un Aidoo que recuerde al de hace dos temporadas. En las bandas también hubo cambios con la salida del capitán y experimentado Mallo en la derecha y Galán, un puñal ofensivo, en la izquierda. Benítez está colocando a Mingueza en el lateral y está demostrando lagunas. Ante la Real, ya sufrió mucho con Barrenetxea. Manu Sánchez cierra algo mejor su parcela y en Pamplona dejó buen sabor de boca en cursos pasados. Por arriba, los tres centrales más Mingueza sí tienen fiabilidad y centímetros para mostrarse solventes. El Celta como le ocurrió la temporada pasada ante los merengues sufrirá mucho si no se muestra ordenado, sacrificado, solidario y muy junto atrás.

Tchouaméni, Valverde y Vini

5- Poderío ofensivo

 

El Celta ha ido perdiendo talento ofensivo en las últimas temporadas con Brais, Denis Suárez y también esta semana con Veiga. Han llegado nuevos futbolistas aunque ninguno terminó por consolidarse. Larsen está contando con más oportunidades que en la campaña 2022-2023 y a él se le ha añadido arriba el potente Bamba. Los dos acompañados por Aspas, el jugador por el que un curso más girará el aspecto defensivo de los celestes. La baja por lesión de Carlos Pérez también es un hándicap para Benítez puesto que el zurdo garantizaba rapidez, habilidad y disparo. Aspas será el encargado de lanzar y poner balones al espacio a Larsen y Bamba que son veloces y fuertes en carrera. En zona de tres cuartos ‘El príncipe de las bateas’ se moverá entre líneas para combinar, filtrar balones y también llegar a las inmediaciones del área buscando el chut a portería. La banda izquierda con Manu Sánchez tendrá más carácter y profundidad en ataque ya que en la derecha Mingueza es un futbolista más defensivo. Sin Veiga, hay otro canterano jugando ahora como Sotelo que ha exhibido buena llegada al área y un notable disparo desde la frontal. Por último, cabe destacar el poderío en las jugadas a balón parado por arriba con jugadores que van bien de cabeza como los tres centrales, Mingueza y el delantero danés Larsen.

 

6- Estilo de juego

 

El librillo de Rafa Benítez es mundialmente conocido tras más de dos décadas entrenando a alto nivel. Equipos duros, fuertes físicamente, compactos en defensa, eficaces, competitivos y difíciles de superar. Así construye sus planteles haciendo de ellos cuadros muy serios, regulares y fiables. Sin embargo, acaba de llegar al Celta y le queda muchísimo trabajo por delante. Desde la defensa edificará los cimientos y a partir de ahí seguirá por el resto de líneas. La energía, la intensidad y la agresividad en los duelos nunca faltarán. Ante los equipos grandes se cerrará en defensa, achicará espacios y montará un equipo muy junto para tapar todas las vías de acceso posibles. Para el ataque, primarán las transiciones rápidas, de pocos toques, verticales y vertiginosas con futbolistas potentes a campo abierto. Todo ello con Iago Aspas como el termómetro del equipo y el faro ofensivo pese a que sigue cumpliendo años y ya está en 36.

Iago Aspas

7- Hombre clave

 

El jugador franquicia del Celta una temporada más. El mejor jugador de la historia de un club que acaba de cumplir su centenario esta semana. El sistema celtiña que prepara Benítez necesita a un Aspas a buen nivel para que el resto de piezas en el ataque funcionen. Se seguirá moviendo con libertad, bajando a recibir, cayendo a banda o filtrándose a la espalda de los medios para recibir, girar, crear juego, buscar pases, paredes o el disparo con su precisa zurda. Su nivel marcará al Celta que si no dispone de un Aspas fluido, eficiente e inspirado puede verse con muchos problemas para mantener la categoría al igual que le ocurrió la temporada pasada.

 

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Dijo el gran José Mourinho que vivir en un mundo de hipócritas supone un gran problema para quién no lo es. Y lo expresó, que no es de extrañar, en su época de entrenador del Real Madrid, dado que es este Gran Club el que se niega, sistemáticamente, a caer en los cálidos brazos de la impostura.

Durante el período estival, con su correspondiente hastío, uno tiene ocasión de prestar más atención y reflexionar con mayor detenimiento sobre las peculiares noticias que destacan, y hemos asistido, entre anestesiados y —lamentablemente— acostumbrados, a una serie de actos y manifestaciones que pugnan con un mínimo raciocinio humano, y que no pueden ser tragadas ni por el mayor de los primates, ni siquiera con el barniz de la tergiversación que los medios deportivos tradicionales agradecidamente prestan.

De esta reflexión veraniega sobre la extravagancia de la infamia, sólo puede concluirse que el único punto de unión para el silencio vergonzante y la ausencia permanente de denuncia pública o mediática es el Real Madrid, que está tan por encima de toda esa ignominia que provoca aún más odio que por sus éxitos deportivos, lo que ya de por sí es tarea difícil.

Florentino Pérez, Premio Especial de La Galerna

No me quiero detener en demasía para no aburrir al lector, pero mencionaré algunas de estas desnortadas situaciones, que no son pocas, y se descubrirá con facilidad que todo gira alrededor del perjuicio al Real.

Hemos tenido que escuchar al entrenador del club más tramposo de la historia del fútbol, que pagó más de 7 millones de euros durante 17 años al vicepresidente del Comité Técnico de Árbitros, tras un mísero empate a cero en la jornada inaugural de Liga, quejarse del arbitraje, cuando no sólo salió beneficiado en las acciones más polémicas, si no que se concedió un tiempo añadido similar a un tercer tiempo.

Pero tenemos que aceptar como algo lógico y normal que se le pregunte en la rueda de prensa posterior al encuentro, que si ve necesario una reunión Laporta – Tebas, ¡Para arreglar todo esto! Increíble pero cierto.

Cuando los ladrones se ponían antifaz

Hemos tenido que escuchar al maestro del antes citado, inventor del fútbol como todos sabemos, y que ha gastado en el Manchester City la suma de 1.200 millones de euros en 7 años, ¡Quejarse por lo que gasta el Chelsea de Londres en fichajes!

Hemos tenido que hacer un esfuerzo ímprobo por entender como el FCB inventaba “la repalanca”, que no es cosa distinta que engañar de nuevo al resto —o pretenderlo— diciendo que venden —que no venden— lo mismo que el año anterior, pero cambiando los nombres (y me remito aquí al excelso artículo de Fco. Javier Sánchez Palomares publicado en La Galerna el pasado 9 de agosto).

Hemos asistido al neverazo de Soto Grado por su arbitraje en Getafe contra el FCB, por “perjudicar” a este y, sin embargo, en Almería, en la segunda jornada disputada por el Real Madrid, con más árbitros que gente en el camarote de los Hermanos Marx, se señaló un fuera de juego en contra del club blanco cuando la pelota venía clara y diáfana de un contrario.

Conclusión: de igual que no conozcas el Reglamento, o que no lo apliques, si se perjudica al Madrid; pero es inaceptable no beneficiar al Barcelona. Aviso para todos los árbitros en la primera jornada de Liga. Para no tardar.

Conclusión: de igual que no conozcas el Reglamento, o que no lo apliques, si se perjudica al Madrid; pero es inaceptable no beneficiar al Barcelona

Hemos visto que esto procede de consignas emanadas de un Comité Técnico de Árbitros en el que su presidente, el inefable Medina que amenaza a compañeros y defiende sin ambages el intercambio de influencias por dinero entre FCB – Negreira, sí se apresura a viajar a ver la final del Mundial Femenino y posar con el trofeo cual indiscutible merecedor del mismo. No es que no haya pudor. Es que se saben por encima de todo y de todos porque tienen inmunidad en su estercolero montado.

Hemos visto cómo se reconocía casi en exclusiva a las 15 jugadoras disidentes (luego 12) de la selección femenina el éxito del trofeo, así como que la joven pero bien enseñada Alicia Arévalo acompañaba en su narración en TVE la calificación de jugadora del FCB cada vez que alguna intervenía, siendo que la gran Olga Carmona (abrazo enorme desde aquí), goleadora en semis y final, sólo destaca por su condición de Sevillana, silenciando el club para el que juega. Caramba.

Olga Carmona gol Mundial

Sin embargo, en las postrimerías del verano se nos ha presentado el mayor bochorno. Y es que, ahora sí, la clase dirigente ha descubierto que a nuestra RFEF la preside un troglodita indigno, que debe salir de inmediato. Claro que debe salir, también por sus actos misóginos y machistas, de todo punto inaceptables. Pero de haber salido cuando debía, (elijan ustedes: el papelón con Lopetegui antes del Mundial 2018, cuando salieron a la luz sus trapicheos con Piqué o la defensa por inacción del caso Negreira, entre otros hitos de Rubi) nos habríamos ahorrado esta vergüenza nacional.

¿No sabía España entera que el presidente era indigno y no podía ostentar ese cargo? Claro que lo sabía. Pero no interesaba criticarlo ni ponerlo en duda. ¿Por qué? Porque la infamia siempre tenía un mismo destinatario, que ya saben ustedes cuántas Copas de Europa tiene.

 

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Segundo partido de la temporada y segunda victoria. Sumar de tres en tres siempre es importante y más en el arranque de la temporada. El calendario nos tenía reservadas tres visitas para los tres primeros partidos. Los dos primeros han sido saldados con sendas victorias a domicilio. Este viernes, día inusual donde los haya, nos medimos al Celta en Vigo. Sumar tres de tres es poner un broche de oro a un arranque liguero que hasta ahora está siendo de sobresaliente. Luego, ya en Madrid, nos visitará el Getafe y tras ese encuentro vendrá el primer parón liguero de la temporada. Entiendo que con esta planificación el nuevo Santiago Bernabéu estará casi al 100% para recibir a la Real Sociedad. Como vemos la empresa es difícil pero no imposible. Nada es imposible para el Real Madrid. Y más cuando está hambriento de victorias.

Hacerse fuerte en el Santiago Bernabéu es un deber más que una obligación. El Bernabéu siempre ha sido un bastión para el Madrid. Algo tendrá que ver la estructura del templo blanco que posee una arquitectura hermosa pero inquietante para el jugador rival pues dicen sentir vértigo al mirar a las gradas. Seguramente, a ese miedo escénico se le sume toda la mística de un lugar donde han sufrido tantos jugadores extraordinarios incapaces de desarrollar su fútbol porque el escenario le imponía terror y el equipo local era infinitamente superior. Más allá de la media inglesa de sumar tres puntos en casa y empatar fuera, para ganar ligas muchas veces no basta con ser un gigante en campo propio. Esta temporada más que nunca, si de verdad el Real Madrid aspira a ganar la Liga debe hacerse indestructible. Para ello, la tónica de victorias a domicilio es clave.

Rodrygo y Vini

Ni el aficionado más optimista podría imaginarse un arranque liguero tan sobresaliente. A pesar de las dudas que el equipo dejó durante la pretemporada o las bajas de Éder Militão y Thibaut Courtois, el Real Madrid se ha mostrado infranqueable en estos dos primeros partidos.  5 goles a favor y uno en contra. Este balance muestra la seriedad táctica que han mostrado los hombres de Ancelotti. Salvo el gol recibido en Almería nada más arrancar el partido, el equipo ha sido una roca. Para mí, la fortaleza defensiva lo es todo. Si este equipo logra ser sólido en fase defensiva, buena parte de la victoria la tiene en el bolsillo. Es cierto que en los últimos años se perdió gol. La marcha de Karim Benzema aumenta ese interrogante en el ataque. Incluso la baja de Asensio es sensible porque el balear, mal que bien, aportaba al equipo en ataque y te aseguraba cerca de 15 goles por temporada. Y sin embargo, confiamos ciegamente en el crecimiento goleador de Vinicius y Rodrygo. Y no es cosa de fe pues los dos brasileños cada temporada aumentan su capacidad goleadora.  La ambición de ambos, a pesar de su juventud, garantiza que trabajo duro y capacidad para evolucionar jamás va a faltar.

A falta del cierre del mercado, somos los que somos y se acabó. Celta, Getafe, Real Sociedad y los que han de venir se medirán con una escuadra sólida y con hambre de gloria. Esto es el Real Madrid y jugamos para la Historia

En el terreno ofensivo, el centro del campo tiene mucho que decir. Podemos llevarnos sorpresas con el talento goleador de jugadores como Federico Valverde o Jude Bellingham. El uruguayo ya nos dejó claro a todos que tiene un disparo potente y preciso. Por su parte, Bellingham está siendo la sorpresa de este Real Madrid 2023/2024. Su llegada es una bendición. El joven de 20 años demuestra ser un todocampista total.  En este sistema de centro del campo en rombo, el británico aporta tanto en ataque que por momentos parece un falso 9. Su capacidad para tirar paredes o incrustarse en las defensas rivales es un tesoro.  También aportan sorpresa y desasosiego en las defensas rivales las llegadas verticales de nuestros dos laterales: Carvajal ha comenzado la temporada de forma excelente y el joven Fran García muestra capacidad de sobra para afrontar la difícil tarea de ser titular en el Real Madrid.

Para el Real Madrid cada partido es un reto. El calendario es el que es y el Real Madrid cuenta con los jugadores que tiene. Es una plantilla joven apuntalada con veteranos que son auténticas leyendas de este deporte. La capacidad física del equipo es enorme. El centro del campo es directamente el mejor del mundo. La polivalencia juega a nuestro favor. Carlo Ancelotti conoce nuestras virtudes y nuestras zonas grises. El técnico italiano toma decisiones en función a las circunstancias y si la pasada temporada el 4-3-3 era inamovible pues ahora jugamos un 4-4-2. A falta del cierre del mercado, somos los que somos y se acabó. Celta, Getafe, Real Sociedad y los que han de venir se medirán con una escuadra sólida y con hambre de gloria. Esto es el Real Madrid y jugamos para la Historia.

 

Getty Images.

Buenos días, amigos. Ya nos gustaría que la incómoda situación que produce la mera presencia de Luis Rubiales en cualquier lugar civilizado concluyese ya, pero nos tememos que el interfecto aún dará guerra y se defenderá utilizando todas las armas que su posición de privilegio le proporciona. Por ejemplo, la inaceptable portada de As.

Portada As

“Jenni deja caer a Rubiales” es el titular que tiene las santas narices de publicar el diario de PRISA, aunque la rapidez no parece la causa de esta desfachatez.

As responsabiliza a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española, de la previsible caída de Luis Rubiales, presidente de la RFEF. As responsabiliza a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española, de que Luis Rubiales, presidente de la RFEF, insultase a todos los españoles, incluidos a los miembros presentes de la Casa Real, menores incluidos, con sus gestos obscenos en el palco de autoridades, más propios de animales sin domesticar. As responsabiliza a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española, de que Luis Rubiales, presidente de la RFEF, ejerciese un evidente abuso de poder machista al besar sin su consentimiento a una subordinada, babear y sobar al resto de futbolistas y cargar al hombro y exhibirla, apretándole bien los muslos, a Athenea del Castillo como si de un trofeo se tratase. As responsabiliza a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española, de que Luis Rubiales, presidente de la RFEF, emitiese unas declaraciones en las que nos llamó idiotas a todos los que nos sentimos ofendidos por su comportamiento incivilizado y carente de educación alguna. As responsabiliza a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española, de que Luis Rubiales, presidente de la RFEF, presionase a la futbolista para aparecer en un vídeo junto a él y que dijese que no había ocurrido lo que millones de personas vieron en directo que ocurrió. As responsabiliza a Jennifer Hermoso, jugadora de la selección española, de que Luis Rubiales, presidente de la RFEF, distribuyese unas declaraciones en las que ponía en boca de la jugadora unas palabras que nunca pronunció. ¿Seguimos?

As, Jenni no deja caer a Rubiales, Rubiales se tira solo. Rubiales se tiró en directo ante una audiencia planetaria que asistía atónita a la exhibición múltiple de mala educación del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, y se preguntaba desconcertada cómo un sujeto de sus características podía estar al frente de un estamento de este calibre.

Nosotros nos los preguntamos constantemente. Y no nos lo preguntamos ahora, nos lo llevamos preguntando mucho tiempo. No logramos entender cómo demonios hemos llegado a la situación en la que Luis Rubiales haya tenido la oportunidad de demostrar al mundo lo miserable que es, porque Luis Rubiales debería haber cesado de su cargo hace mucho tiempo por numerosos motivos gravísimos.

Luis Rubiales negoció la Supercopa de España en Arabia junto a Piqué, capitán en activo en ese momento del Barça, y comisionaba en virtud de la clasificación, entre otros, de ese mismo equipo para dicho torneo, dependiente de la posición en la tabla de la Liga del club de su socio, competición arbitrada por colegiados que dependen de la RFEF, incurriendo en un flagrante conflicto de intereses.

Luis Rubiales ha protagonizado numerosos casos de corrupción en los que supuestamente se ha beneficiado con dinero de la federación a la hora de adquirir inmuebles, realizar viajes, etc. Las pruebas son apabullantes

Luis Rubiales, no lo olvidemos, no movió un dedo cuando se destapó el caso más grave de corrupción deportiva ocurrido jamás en España, el pago de millones de euros durante lustros por parte del FC Barcelona al vicepresidente del CTA Enríquez Negreira.

Hay más casos, pero este portanálisis es finito.

Se nos ocurren varias causas para explicar esta portada de As: intereses empresariales-personales, corporativismo homínido o sometimiento a algún tipo de presión en virtud de información en poder de Rubiales que a quienes dirigen (o a sus jefes) el diario no les interese que vea la luz.

A pesar de todo, Luis Rubiales llegó indemne al Mundial. Inaceptable que Gobierno y estamentos implicados no hayan tomado medidas hasta ahora. Porque si hubiesen ejercido su labor, no habríamos llegado a esto y Luis Rubiales jamás habría ni besado a Jennifer Hermoso, ni se habría agarrado los dídimos en el palco, ni habría corrido cual Benny Hill en celo tras las futbolistas de nuestra selección.

Pero estos actos abyectos son reprobados por la mayor parte de la población civilizada, por lo que los políticos los condenan y ponen en marcha acciones contra el sátiro Rubiales. Sin embargo, tomar medidas en un caso de extrema gravedad, como el Barça-Negreira, implica molestar a un buen puñado de posibles votantes dado que se trata de un club con muchos seguidores, por lo que no les sale rentable políticamente hablando y prefieren ponerse de perfil, como ha hecho este Gobierno. Lo explica de maravilla Antonio Vázquez en su artículo de hoy: «Bienvenidos a la charca del fútbol español».

No falta quienes reducen lo anteriormente expuesto a un simplista: a Rubiales se lo van a cargar por un beso. No. Rubiales se ha inmolado él mismo, y el beso no es un beso, es un abuso de poder de un jefe frente a una subordinada. Con el agravante de que los numerosos comportamientos impropios del dirigente han sido vistos por el mundo entero en tiempo real, afectando a la imagen de nuestro país y por ende de todos nosotros.

No es incompatible estar indignadísimos con que Rubiales no haya sido cuestionado por sus “jefes” hasta ahora con estarlo con su inaceptable comportamiento. No se trata de elegir. Lo que sucede es que detrás de ese «a Rubiales se lo van a cargar por un beso» a menudo hay alguien que, al igual que Rubiales, no ve nada malo en su comportamiento. Sí, aún existen sujetos así.

Ayer fue el cumpleaños de Rubiales, y en esta pieza de El Mundo podemos leer joyas como las siguientes:

«Estoy fuerte y con la conciencia tranquila». Esperable de alguien que ante un flagrante abuso de poder ante una subordinada dijo que «ocurrió sin mala fe por AMBAS PARTES».

«Va a decir la verdad, yo no he hecho nada malo», en referencia a Jennifer Hermoso antes de que su sindicato emitiese el comunicado. Es decir no es consciente de que sus actos, incluido el «toma, Moreno» ante reina y princesa y la persecución bennyhillesca, además del beso, fuesen nada malo. Según los parámetros que rigen su cerebro —algo ha de haber en su cráneo aunque no nos guste—, si Jennifer Hermoso aparece junto a él diciendo que no ha pasado nada, se borra de la retina de millones de espectadores su comportamiento inapropiado y no ha existido y por lo tanto no habría de tener consecuencias.

Sigue el artículo con «De Rubiales fue la decisión de cambiar el césped del campo de entrenamiento para que las jugadoras pudieran entrenar en las mejores condiciones. Suya fue también la responsabilidad de que se mejorara la comida y hasta el último detalle en el cuartel general del equipo de Jorge Vilda. El máximo mandatario de la RFEF se siente clave en la consecución del Mundial. Considera que dio todo por la Selección para que lograran el objetivo. Puso los mejores medios para que las futbolistas dieran lo mejor en el campo». ¿Es necesario explicar que el hecho de hacer algo correctamente no significa que las infracciones no tengan consecuencias? «Oiga, señor juez, que yo colaboro con los necesitados, respeto los semáforos, reciclo y saludo en el portal. Ya, pero usted acaba de robar un banco, alma cándida».

Después de multitud de escándalos que merecieron reacciones así, los políticos parece que esta vez no están dispuestos a seguir sosteniendo a Rubiales. Hay quien dice que se está negociando un acuerdo para una habilitación temporal. No sabemos qué sucederá, pero Rubiales es un elemento manchado junto a quien dudamos mucho que alguien quiere aparecer en la foto más.

Portada Marca

Jennifer Hermoso, a través de su sindicato, exige medidas contra Rubiales, informa Marca en su portada. También recoge las palabras de Iceta que, a diferencia del caso Barça-Negrerira, sí ha seguido este escándalo y dice que “Si la RFEF no toma medidas, lo hará el CSD”. Estamos de acuerdo en que es totalmente inaceptable el comportamiento de Rubiales, pero ha sucedido por inacción vuestra, queridos políticos.

Portada Sport

Sport titula “Acorralado”, pero a nosotros nos parece más adecuada otra película de acción de los años 80: “Depredador”.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo dedica más espacio a Lamine que a Rubiales. El chaval irá convocado con la selección. Ya sabéis: si sois jóvenes, del Barça y representados por Jorge Mendes, tenéis pie y medio en combinado nacional.

Pasad un buen día.

Damas y caballeros, sean todos bienvenidos a la charca infecta que es el fútbol español. Saludamos con especial afecto a los antifutboleros, que desde hace solo unos días se han asomado, quizás por vez primera, a este lodazal. Sentimos comunicarles que apenas han notado un breve matiz de su nauseabundo hedor, mientras que los que ya somos visitantes habituales, lo hemos normalizado tanto que apenas manifestamos arcadas. De hecho, mi primer pensamiento al ver el ya mundialmente conocido beso de Rubiales a Hermoso, la sobada testicular del presidente de la RFEF y sus posteriores chascarrillos y torpes simulacros de disculpa fue que no estaba sorprendido en absoluto. Otra muesca más en el revolver de un dirigente con más tiros pegados que un osado forajido.

No es mi pretensión quitar ni un ápice de hierro al comportamiento del presidente de la RFEF, aunque sí es llamativo que su posible destitución llegue tras este episodio y no por haber encubierto años de corrupción generalizada en el seno de directivos y árbitros, por un palmario conflicto de intereses con un jugador en activo o por los evidentes indicios de haber usado dinero federativo en actividades absolutamente escandalosas. Una vez más, se hace patente que es más importante la viralidad que la magnitud del delito. Y que la política nacional vive instalada en una demagogia que provoca reacciones en cascada en cuestión de minutos por un gesto de acoso sexual, mientras la corrupción del caso Negreira apenas recabó un puñado de timoratas reacciones apelando a la limpieza de las instituciones.

Rubiales

En el cálculo permanente que es la actividad mediática de un responsable político, atacar sin piedad a Rubi era un movimiento básico. Al fin y al cabo, prácticamente nadie va a posicionarse a favor de actos tan abyectos como los que se vieron en la celebración de la victoria en el Mundial femenino. En cambio, un escándalo mayúsculo como el caso Barça-Negreira solivianta a una buena parte de la población que cree de verdad que es todo una operación en contra de su equipo, ignorando las pruebas y las estadísticas. Como hay riesgo de perder cierto apoyo popular, la política gira y se pone de perfil.

Cálculo político: Atacar a Rubi era un movimiento básico.  Casi Nadie va a posicionarse a favor de actos tan abyectos. En cambio, un escándalo mayúsculo como el caso Barça-Negreira solivianta a una buena parte de los votantes

A nuestros amigos antifútbol, esos que antes del domingo despreciaban este deporte y consideraban a sus aficionados como una suerte de trogloditas, habría que decirles que Rubiales no es un caso aislado. Es uno más de entre tantos personajes tóxicos, ineptos y desagradables que pueblan el fútbol patrio. Ahí tenemos también al jefe de una patronal que, mientras su producto no deja de empeorar cada segundo, se dedica a entablar guerras tuiteras con los pocos periodistas a los que no tiene silenciados a base de dádivas. Flexibiliza leyes para favorecer a aquel que las incumple sistemáticamente, y se enfrenta al único que sigue trayendo estrellas al campeonato. O al máximo responsable del arbitraje, capaz de amenazar a un subordinado con un lenguaje más agresivo que el de la Cosa Nostra, mientras considera que el principal problema de un gremio cuyas prácticas y vínculos con un equipo mueven al vómito son unos videos de la tele oficial del club al que se ha perjudicado sistemáticamente. No nos olvidemos del predecesor de Rubiales en el cargo, bajo el que floreció y alcanzó sus años de plomo el Negreirato. Y de numerosos presidentes, o del tenedor de los derechos televisivos. La realidad es que en fútbol español personajes como Rubi están lejos de ser un caso aislado.

Benet, Roures y Tebas

Tampoco puedo ignorar a los medios de comunicación, regados por dinero de instituciones como la liga o la RFEF, y por algunos equipos concretos (esto no es una conjetura, existen facturas) que marcan la línea editorial y liquidan así el posible prestigio que les pudiera quedar. La prensa, supuesto elemento fiscalizador, carece de toda fiabilidad desde el momento en que no fue capaz de ver y de contar (¿o quizás cerró los ojos?) un escándalo arbitral constante, evidente con números y hechos. De hecho, se insistió en que sucedía todo lo contrario a lo que ahora se juzga con una gigantesca cantidad de pruebas.

No, Luis Rubiales no es un garbanzo negro, todo el potaje hiede. Y lo que hacían las abuelas (o al menos la mía) cuando el guiso no estaba saliendo como se deseaba era empezar de cero con ingredientes completamente nuevos. Mantener elementos contaminados acaba emponzoñándolo absolutamente todo.

PD: Como ‘stoniano’ que soy creo que sería poético que Rubiales cayera un martes, pudiendo dedicarle así un caluroso y sentido ‘Goodbye Rubi Tuesday’.

 

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