El Real Madrid llegaba al partido de anoche frente al FC Union Berlin sin jugarse absolutamente nada salvo lograr el pleno de victorias en fase de grupos y tres milloncejos. O eso pensábamos todos menos Carlo Ancelotti. El técnico italiano sacó un 11 bastante competitivo con 5 cambios respecto al partido de Liga. Especialmente llamativo si caemos en la cuenta de que es importante aliviar de minutos a los titularísimos y esquivar posibles amonestaciones o las temibles lesiones que nos lastran desde el minuto uno de esta temporada atípica. Como digo, para casi todos los aficionados fue una sorpresa la alineación.
El partido transcurrió sin grandes ocasiones en la primera mitad con un Madrid que dominaba el encuentro sin problema. Al final de la primera parte Modric falló un penalti que tiró flojo y al centro. Y al poco el delantero Kevin Volland aprovechó un error tremendo de la zaga blanca para anotar el primer gol. La segunda parte fue más emocionante. Dos golazos de Joselu consiguieron dar la vuelta al marcador. El primero llegó de una jugada individual de Rodrygo en la banda derecha que acabó con un centro medido que pudo rematar a placer el delantero gallego. El segundo de Joselu vino tras una cabalgada increíble de Fran García que puso el centro de dulce para un testarazo medido al primer palo. En diez minutos el delantero centro del Madrid sacó todo su catálogo. Alex Kral volvió a empatar en el 85’ aprovechando un balón perdido en la frontal del área y sacando un disparo seco a ras de suelo. Imposible para Kepa. No obstante, en el 89’ llegó el tercer gol del Madrid gracias a un tiro envenenado de Dani Ceballos. Partido ganado y pleno de victorias. Objetivo conseguido.
El sábado pasado se empató contra el Real Betis Balompié y, más allá del resultado, volvieron los fantasmas con su runrún. El Madrid volvió al lugar del delito, la hermosa ciudad de Sevilla. En su última estancia, cuando se disputó el partido en el Ramón Sánchez-Pizjuán, el árbitro nos birló dos goles legales. En el Benito Villamarín no iba a ser menos y nos anularon un gol por un fuera de juego de esos que solo les pitan al Madrid y, encima, nos tangaron un penalti sobre Rodrygo tan grande como la Giralda. Cuando se sufren arbitrajes abyectos como los del señor colegiado César Soto Grado las valoraciones deportivas sobran. Al igual que el día del Sevilla, frente al Betis el Madrid debía marcharse al descanso con 0-2. Sencillamente. Jude Bellingham marcó un golazo en el 55’ y Aitor Ruibal puso el empate definitivo en el 66’ de un zapatazo desde fuera del área imposible de detener para cualquier portero. Podríamos entrar en si David Alaba o Toni Kroos deberían haberle encimado, podríamos pensar que tras el tanto de Bellingham deberíamos haber matado el partido. Todas estas consideraciones son lógicas pero carecen de fuerza cuando el señor Soto Grado decide anular un gol legal a Brahim Díaz o comerse un penalti clarísimo sobre Rodrygo Goes.
Partido ganado en Berlín y pleno de victorias en Champions. Objetivo conseguido
Consumada la enésima barrabasada, hemos de afrontar los últimos partidos del año. El Madrid sale a jugar contra todo. Ganar esta Liga será difícil. Somos conscientes de ello y más cuando sumamos tantas bajas a lo largo de esta primera vuelta. Antes de que acabe el año y la competición liguera se reanude el día 3 de enero frente al Real Mallorca en casa, tenemos la visita del Villarreal en el Bernabéu y la salida frente al Alavés. Estas dos últimos partidos han de afrontarse con confianza. A la vuelta de las navidades quizá ya estén disponibles Vinicius y Camavinga. Incluso la vuelta de Tchouaméni parece cercana. De todos modos, los tres mosqueteros han de tomarse su alta competitiva con paciencia. El tramo importante de la temporada aún no ha llegado y tendrán que ponerse en forma durante todo el mes de enero. Será importante que cojan minutos y confianza antes del cruce de octavos en Champions.
Por su parte, el Barcelona del gran Xavi Hernández perdió frente al Girona. De este partido sacamos dos conclusiones: el Girona de Míchel es cosa seria y Xavi es un impostor. El 2-4 que le endosó el Girona dejó tarambana al otrora jugador del Barça de Pep Guardiola y aseguró en la sala de prensa que el Barcelona es un equipo “en construcción”. Verlo en tal estado catatónico me recordó a esa célebre canción del genial cantautor Chico Buarque llamada Construção. En ella, mediante estupendos versos dodecasílabos acabados en palabras esdrújulas, el maestro brasileño retrata a un trabajador alienado despojado de todo sentimiento que vive su vida sin sentimiento alguno y que tiene un triste final en la canción. Al pobre Xavi se le está poniendo cara de hombre gris de los que hablaba el escritor Michael Ende en su novela Momo. Con su victoria, el Girona le saca siete puntos de ventaja al Barcelona y dos al Madrid. Es una proeza lo que está logrando el equipo de Míchel, pero aún sigo pensando que sufrirá un bache. Es lógico esperarlo. De todos modos, por ahora es el único rival serio que tiene el Real Madrid en este campeonato. Veremos.
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Buenos días, amigos. En su efervescencia cultural, Berlín ha inspirado a algunos de los más célebres iconos del pop. Bowie, Lou Reed o U2 vivieron su “fase Berlín”, esencial en todas y cada una de sus discografías. Bowie, sin ir más lejos, facturó allí su descomunal himno Heroes, la historia de pasión sonora entre dos amantes que se conocen al pie del muro, no el de Pedro Sánchez, sino el de Berlín.
El Madrid y Jude Bellingham no se conocieron en Berlín, pero alcanzaron allí, anoche, una de sus cotas más altas de la aún temprana (pero ya intensa) relación sentimental que les disloca. Y tanto el Madrid como Jude como el propio Bowie son héroes eternos.
I, I can remember
standing by the wall.
And the guns shot above our heads
and we kissed, as though nothing could fall.
And the shame was on the other side.
Oh, we can beat them forever and ever.
Then we could be heroes just for one day.
Con que fuesen héroes por un día, nos conformábamos, pensarán los antis, es decir, el sistema, el ente que dispara las balas contra el muro y a cuyos engendros podemos vencer, dejando la vergüenza al otro lado. Claro que esto es Berlín, esto es Europa, y en Europa el tiroteo ya no desconcha el muro. Ahora las balas son de consumo interno, entre las paredes que tal vez nunca consigamos derribar. Pero lo intentaremos. Sabe Dios que lo intentaremos.
El Madrid y Jude Bellingham no se conocieron en Berlín, pero alcanzaron allí, anoche, una de sus cotas más altas de la aún temprana (pero ya intensa) relación sentimental que les disloca. Y tanto el Madrid como Jude como el propio Bowie son héroes eternos.
Ahora vamos con las portadas, no seáis impacientes. Antes dejad que nos solacemos en el recuerdo del álbum Achtung Baby de U2, también grabado, en los noventa, en la capital berlinesa, fuente inagotable de ideas e imaginarios rockeros. Even better than the real thing, se titulaba una de sus canciones más célebres, inspirada también en Jude, qué duda cabe. Jude es más que casi todo, lo estamos descubriendo, y por tanto también es más que sólo Hey Jude, más que sólo los Beatles.
Give me one more chance
and I’m gonna make you sing.
Give me half a chance
to ride on that waves that you bring.
You’re the real thing.
Yeah, the real thing.
Or even better than the real thing.
A la primera ocasión que le hemos dado, Jude nos ha hecho cantar (cantar Hey Jude, aunque también podríamos cantarle esta otra para diversificar), y en cuanto le dimos media ocasión más nos encontramos cabalgando las olas de fútbol que produce. Ocasiones, por cierto, tuvo un par ayer, pero no marcó, lo que no le impidió volver a ser el mejor, en el trance de su “fase Berlín”. Que no se acabe nunca.
Los periódicos de hoy, estando como están siempre apegados al dato a veces menos definidor de lo que parece (por ejemplo, los autores de los goles), no destacan al de Birmingham. De hecho, su nombre no aparece en las portadas de As ni de Marca. Allá ellos. Sí aparecen —y de modo merecidísimo, no se nos entienda mal— los de Ceballos (buen partido y gol de la victoria) y Joselu Mato, que de hecho acapara ambas portadas.
Todo madridista como Dios manda se alegró ayer muchísimo por el doblete de Joselu (ambos de cabeza, como sugiere Marca). En su primer tanto, cabeceó impetuoso un globo inteligente de Rodrygo. En el segundo, se echó cuerpo a tierra, como un marine, para tragar barro, lo que para él supone tragar gol. El servicio fue esta vez de Fran García, otro de cuyos centros había rematado al palo, también de cabeza, unos minutos antes.
En todo caso, los del turno de mañana podéis leer la crónica de Ramón Álvarez de Mon, así como sus calificaciones. Fue un partido muy vistoso y magnifícamente jugado por el Madrid, aunque se complicara la vida con un error garrafal de Alaba y un trallazo ante el cual Kepa tal vez pudo hacer más.
Pleno de victorias en fase de grupos, y ahora de vuelta a la liga corrupta de Negreira y sus epígonos, un CTA a quien tal vez (sólo tal vez) el Barça ya no pague, pero que siente tal abominación por el club que le ha llevado ante la Justicia (el Real Madrid) que ya casi no le hace falta hacerlo.
Os dejamos con la prensa cataculé, que todavía restaña unas heridas, las de la derrota ante el Girona, mucho más dolorosas de lo que deja entrever la prensa apesebrada de Laporta.
Pasad un buen día.
Arbitró el esloveno Rade Obrenovic. En el VAR estuvo el inglés Stuart Attwell.
Arbitraje más que correcto del esloveno dejando jugar y permitiendo el contacto. Tal vez le faltó sacar alguna amarilla más, pero por lo demás cumplió.
En la primera mitad Joselu sufrió un agarrón en el 10' dentro del área que no fue suficiente para los once metros. Sí señaló penalti tras una clara mano de Leite en el 43'. Entre medias fueron amonestados Khedira y Bellingham por un rifirrafe en el 35'. También Behrens debió ver amarilla por una entrada fea a Lucas en el 25'.
En la segunda mitad, los tarjeteados fueron Alaba en el 54' por sujetar a Behrens cuando se iba en una contra peligrosa y Laidouni por un pisotón bastante duro en el 75'. Al final también se libró Knoche por una fuerte patada a la altura de la tibia a Lucas en el tiempo de descuento.
Obrenovic, BIEN.
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Kepa: 5,5. Los goles no son errores suyos.
Lucas: 5. Cumplió.
Nacho: 6. Mejor que su compañero.
Alaba: 4. Fallo grosero en el gol y en la amarilla que le sacaron.
Fran: 7. Centra muy bien.
Ceballos: 6. No estaba especialmente fino, pero el gol sube la nota.
Modric: 5 le está costando mucho y el fallo del penalti no ayuda a su valoración.
Valverde: 6. No tuvo demasiado trabajo. Pudo marcar de falta.
Bellingham: 8. Hace todo, todo el rato.
Rodrygo: 6,5. Una delicia de pase a Joselu en el gol del empate. Se le resistió su tanto de milagro.
Joselu: 8,5. Dos goles de cabeza y cerca estuvo de hacer otros dos. No se le puede pedir más.
Kroos: 5,5. Estuvo algo diésel.
Rüdiger: 6. Sin incidencias.
Brahim: sin tiempo relevante.
Nico Paz: sin tiempo relevante:
Ancelotti: 6. Pocos cambios, pero logró su objetivo.
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El Madrid ganó y completó un pleno de victorias en la fase de grupos de la Champions.
Ancelotti sorprendió por la falta de rotaciones. Apenas unas pocas. Descansaban Mendy, Rüdiger, Kroos y Brahim. En sus lugares jugarían Fran, Nacho, Ceballos y Joselu. Valverde, Bellingham y Rodrygo seguirían acumulando minutos en busca del pleno y los 2,8 millones que se cobran por la victoria.
El partido empezó con una gran ocasión para los alemanes provocada por un mal pase de Modric. Es cierto que el campo estaba mal y daba lugar a vamos botes. Kepa estuvo muy bien en la parada.
Desde ese momento hasta el final de la primera parte, vivimos un monólogo del Real Madrid. Primero Bellingham tuvo una muy clara tras pase de Lucas, después Valverde en un disparo de falta y de nuevo el inglés desde fuera del área.
Joselu tuvo dos grandes ocasiones: un remate de cabeza al larguero y un disparo con el exterior que estuvo a punto de convertirse en un golazo. El Madrid tocaba y tocaba, pero el gol no llegaba. La más clara fue un penalti por mano que Modric falló al disparar por el medio. En la última jugada de la primera parte, increíblemente, Volland adelantó al Union tras un grave error de Alaba.
En el descanso, Ancelotti decidió dar entrada a Kroos en el lugar de Valverde. El guion siguió siendo el mismo. Lucas pudo empatar con una tijereta desde la frontal y poco después Bellingham puso un centro de ensueño a Rodrygo, cuyo cabezazo fue asombrosamente parado por el portero local. Una parada de balonmano.
El Madrid ganó y completó un pleno de victorias en la fase de grupos de la Champions
En el 60’, por fin pudo marcar el Madrid. Rodrygo profundizó por la derecha y puso un centro perfecto a la cabeza de Joselu. El gallego no perdonó en su mejor suerte.
Alaba casi se redime de su error con un remate que se marchó alto por muy poco. El Madrid quería ganar, quedaba claro. Rüdiger sustituyó al amonestado Alaba.
En el 72’, Fran llegó a línea de fondo a toda velocidad y puso un buen centro que hizo muy bueno Joselu rematando de cabeza y anotando el segundo gol.
En el minuto 79, descansó Rodrygo para que saliese Brahim en su puesto.
El partido parecía dormido ya. Se daba por ganado, pero en el minuto 84 Kral hizo el empate tras una jugada en la que varios madridistas estuvieron faltos de contundencia.
El Madrid contestó en busca del tercero con un disparo de Kroos que paró el portero del Union. En el 88’, Bellingham vio desmarcado a Ceballos que resolvió muy bien la jugada con un tiro cruzado que suponía el tercer gol. Tras el tanto, se marchó por Nico Paz. Concluyó el partido y el Madrid selló el pleno con otra exhibición.
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Desde hace unas semanas, en rueda de prensa, los mismos medios que acostumbran a discutir acerca de las aptitudes de Carlo como entrenador y menospreciarlo, haciendo de él un mero gestor de grupo y amigo de los jugadores, no cesan en su empeño de acosarlo a preguntas acerca de su futuro, deseando que el italiano responda de una vez por todas que se va a Brasil. Generalmente, si la prensa desea algo relativo al Real Madrid, este algo no suele ocultar beneficio alguno para el club blanco. Más allá de su buena gestión de vestuario y la agradable relación de Carletto con los jugadores, debe de haber algo bueno en esta segunda etapa al mando del club capitalino, y esta insistencia de la prensa me ha hecho reflexionar con algo más de profundidad de lo que suelen hacerlo ellos acerca de las virtudes de Carlo como entrenador.
Generalmente, si la prensa desea algo relativo al Real Madrid, este algo no suele ocultar beneficio alguno para el club blanco
Es justo comenzar diciendo que Carlo no era mi primera opción para el banquillo blanco de la próxima temporada. Más que nada porque ya tenía más que asumida su marcha al acabar contrato en 2024 y sonar con tal vigor los cantos de sirena cariocas. El cuerpo me pedía a un Xabi Alonso que lleva maravillando al mundo del fútbol desde el primer momento en el que se aposentó en el banquillo del Bayer Leverkusen, desplegando un fútbol vivaz, atrevido y muy divertido. Tiene a su equipo líder e invicto en una bundesliga que puede ser la primera que se le escape al Bayern de Munich en una década. Este bagaje y el miedo a que otro grande como el Liverpool o el propio equipo muniqués (clubes que guardan gran cariño al jugador tras su paso por ambas ciudades) se nos adelanten eran mis principales argumentos para tratar de encarrillar el fichaje del donostiarra para la próxima temporada sin más demora. Sin embargo, los rumores de las últimas semanas acerca de una posible renovación de Carlo dan para replantearse cualquier decisión.
Más allá de que debamos esperar a que se desarrollen los acontecimientos y tomar una decisión en función a los resultados de la temporada (abril en adelante), la sensación es que a día de hoy el Real Madrid tiene una certeza en el banquillo. Xabi Alonso, como entrenador blanco, es un melón por abrir. Un melón muy apetecible, con una pinta estupenda, pero del que no tenemos la seguridad absoluta de que vaya a funcionar tan bien como lo ha hecho en sus anteriores banquillos. Sin embargo, con Carletto tenemos a un entrenador que está en un gran momento de forma, tiene al equipo arriba en la tabla a pesar de las numerosas bajas y ha sabido adaptarse a las diversas circunstancias que le han generado las mismas en la plantilla.
La sensación es hoy el Real Madrid tiene una certeza en el banquillo. Xabi Alonso, como entrenador blanco, es un melón por abrir. Un melón muy apetecible, pero del que no tenemos la seguridad absoluta de que vaya a funcionar
Me molesta bastante que, como se hacía con Zidane, se tienda a intentar reducir a Carlo Ancelotti a un mero gestor de plantilla. Lo primero es que, aunque sólo fuera eso, ya sería suficiente para tenerle en gran consideración, pues a nivel de clubes élite (con plantillas llenas de jugadores de prestigio), una buena gestión de los jugadores es quizás lo más complicado para un entrenador. Pero es que, además, Ancelotti lleva años demostrando ser mucho más que eso. Es un entrenador que ha sido capaz de crear sistemas que favorecían a sus estrellas continuamente, adaptándolos a sus jugadores; así como un técnico interventor cuando las lesiones o circunstancias acuciaban.
Esta misma temporada, sin ir más lejos, tras la marcha de Benzema y la llegada de Bellingham, ha cambiado radicalmente el sistema y modelo de juego del Madrid en virtud de las cualidades de los mejores jugadores de los que disponía. Carletto, al ver en el centro del campo su principal arma para dominar los encuentros, ha variado el dibujo con respecto a la campaña pasada de un clásico 4-3-3 a un 4-4-2 en rombo primero y en línea posteriormente. Este cambio de rombo a línea permite a los centrocampistas un reparto de las tareas defensivas más simple y fácilmente aplicable tanto a la hora de presionar como de defender en bloque medio o bajo, a la par que sigue permitiendo exhibir las virtudes de los dos futbolistas que ejercen de interiores: Bellingham y Valverde. Además, con este nuevo sistema, los dos interiores, sobre todo Jude, se dejan ver por dentro para buscar el juego entre líneas, como si fueran mediapuntas, pasando en ataque a una especie de 4-2-2-2, especialmente en estos partidos en los que Fede ha pasado al doble pivote para proteger a Kroos y Modric está ocupando la posición del uruguayo.
No es justo, por tanto, acusar a Carletto de falta de intervencionismo cuando precisamente es un técnico que destaca bastante en este aspecto. No es la primera vez que cambia el sistema en el Real Madrid. Ya el año pasado, cuando Rodrygo empezaba a hacerse un hueco en el once, comenzó a coquetear con el 4-2-3-1 en algunos partidos, con el brasileño haciendo las labores de mediapunta. También en su primera etapa cambió este sistema por el 4-3-3 que tanto tiempo ha mantenido el equipo blanco en la época reciente. Y precisamente, cuando el mundo del fútbol le exigía que volviera a dicho sistema para encajar a todos los jugones de los que disponía en 2014, se inventó a Di María de interior para acompañar a Xabi y Modric en un centro del campo que arrasó en Europa. Y cuando las lesiones desmontaron la BBC, tiró de Isco para recomponer el equipo y el sistema en un 4-4-2 que acabó imponiéndose en las grandes noches (semifinales contra el Bayern o final de copa en Mestalla).
Y es que Carlo no sólo ha sabido destacar por su capacidad de adaptar su sistema a los jugadores que tiene, sino también por su habilidad para reconvertir a jugadores y ponerlos a jugar en una posición en un principio extraña para ellos para sacarles un mayor rendimiento. Todo el mundo estará pensando en estos momentos en Bellingham, jugador al que Carletto colocó de mediapunta cuando todos gritaban a los cuatro vientos que era un “todocampista”, y al que el italiano ha convertido en la principal arma ofensiva del equipo vikingo. Me atrevo a decir que, más allá de su gestión humana, el italiano quizá sepa también algo de fútbol y sea capaz de ver al menos un par de leguas más allá que los gurús de este deporte, porque Bellingham no es ni mucho menos el primer caso de metamorfosis que lleva a cabo Carlo Ancelotti.
Di María, ya mencionado anteriormente, pasó de ser un extremo derecho de desborde a un vertiginoso interior que operaba tanto entre líneas como por la banda contraria a la que estaba acostumbrado, a la par que descubrimos en él a un incansable trabajador defensivo. Esta obra maestra de Carlo, quizá la más impredecible de cuantas ha llevado a cabo el italiano, culminó con el maravilloso eslalon que acabó rematando Bale para darnos la victoria en Lisboa y la recolección del premio al mejor jugador de aquella final para el fideo.
Me atrevo a decir que, más allá de su gestión humana, el italiano quizá sepa también algo de fútbol y sea capaz de ver al menos un par de leguas más allá que los gurús de este deporte
Otro de los centrocampistas reconvertidos por Carletto fue Isco, que llegó al Real Madrid con la etiqueta de mediapunta talentoso y mágico con un Golden Boy bajo el brazo y que con Carletto se transformó en un interior —primero en el 4-4-2 de la 13-14 y posteriormente en el 4-3-3 de la siguiente campaña— de un virtuoso Madrid que, hasta que las lesiones comenzaron a acosarlo, practicó el que para muchos es el mejor fútbol que han visto al equipo blanco.
Al usar este 4-4-2, también Carletto fue el primero en colocar a Cristiano Ronaldo de segunda punta, alejándolo de la banda y acercándolo al área para explotar tanto su faceta de goleador como la capacidad de asistente de lujo de Karim Benzema. Algo similar a lo que estaríamos viendo actualmente con Vinicius, al que ya le sacó un rendimiento sobresaliente como extremo, acercándolo al área en un sistema que busca potenciar más su definición que su regate y que permite al Madrid acortar los ataques buscando los desplazamientos en largo desde atrás para aprovechar la explosividad y velocidad punta del carioca. Otra muestra de la inteligencia de Carlo con Vinicius se vio en uno de los goles del brasileño este año: con el equipo asentado en bloque medio, Fede robó en el centro del campo y, sin mayor demora, lanzó un pase rápido a Vinicius, que se quedó solo ante el portero y lo regateó a placer. La mejor forma de mejorar la definición de Vinicius (y aprovechar su velocidad) es buscarle situaciones en las que tenga espacio para definir con más tranquilidad y menos presión. Nada mal para un simple gestor.
Carletto, aunque no tenga las estadísticas de los puntos o goles esperados tan favorables como otros, a día de hoy es una certeza para el banquillo blanco
Podrá gustar más o menos como entrenador, se podrá disentir de algunas de sus decisiones, faltaría más, pero es innegable que Carlo es un hombre de fútbol, un entrenador que sabe muchísimo de este deporte (ha triunfado como jugador y como entrenador). Si decidiera quedarse en el Madrid tras esta temporada sería una gran noticia para ambas partes.
A lo mejor la llegada de Xabi Alonso pueda generar más ilusión y este sea capaz de crear un Madrid que juegue tan bien como su Leverkusen y opte a todo. Quizá el retorno de Jose Mourinho al banquillo blanco podría suponer una resurrección de la carrera del portugués similar a la del propio Carlo que se tradujera en éxitos y los títulos que le quedaron por ganar aquí. Tal vez el regreso de Zidane o el ascenso de Raúl mantendrían al Real Madrid con una pulsión competitiva que lo elevaría en la pelea por los títulos. Pero al final del día esto no son más que teorías o cábalas. Y Carletto, aunque no tenga las estadísticas de los puntos o goles esperados tan favorables como otros, a día de hoy es una certeza para el banquillo blanco. Una certeza que, a pesar de las incontables bajas que le impiden no poder contar con varios jugadores élite en sus respectivas posiciones, está manteniendo al Madrid en la pelea por todo realizando un fútbol bastante vistoso y competitivo, a la par que siendo el equipo más sólido defensivamente. Y en el fútbol, y especialmente en el banquillo blanco, las certezas son muy complicadas de encontrar.
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Hoy os proponemos que respondáis correctamente ocho cuestiones que los amigos de fcQuiz han preparado sobre Carletto, señor del fútbol.
¿Sois capaces de acertarlas todas?
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Buenos días esperados o Expected Good Morning (xGM), si empleamos el preciso lenguaje de experto panenkita, amigos. Hoy juega el Real Madrid contra el FC Union Berlin un partido de Champions a las 21 horas en el Olympiastadion. No os perdáis la pieza histórica de Alberto Cosín sobre la primera visita de los blancos a este estadio allá por 1960.
Ayer, los de Ancelotti pusieron rumbo a Berlín ataviados con sus trajes feos de operarios de calderas. Debido a la singladura inmaculada de los merengues en Champions, la expedición está trufada de jóvenes talentos rumbo al futuro, como destaca As.
El Madrid ya es primero de grupo y esta noche espera ganar —Expected Win (xW)— para hacer pleno de victorias, y porque es el maldito Real Madrid y tiene que ganar siempre, pero eso es otra historia. Que sea primero de grupo es una realidad y la victoria es una expectativa. Probablemente, cualquier algoritmo de predicción de resultados arrojará un vaticinio de victoria blanca, pero cualquier adulto funcional sabe que las predicciones son distintas de los hechos. ¿Qué ocurre cuando no se tiene clara esta diferencia? Que se generan toneladas de frustración.
Esto nos lleva a un tuit de Jaume Naveira —narrador de Movistar, entre otras ocupaciones— que os mostramos a continuación:
Desde el partido contra el Amberes del 19 de septiembre, que fue el último día en que el Barça ganó por más de un gol, los azulgrana han superado en Expected Goals (xG) a TODOS sus rivales menos a uno. Adjunto relación Goles-xG desde ese día (con datos Sofascore) 👇🏻
— Jaume Naveira (@JaumeNaveira) December 11, 2023
El bueno de Jaume nos cuenta que desde septiembre el Barça ha superado en Expected Goals (xG) a TODOS sus rivales menos a uno. Ese TODOS en mayúsculas denota que la intención de Naveira es ponderar este dato, es decir, lo interpreta como positivo para los de Xavi. En realidad es todo lo contrario. Los goles esperados no son más que el resultado de un algoritmo que calcula las probabilidades de que una jugada concluya con el balón en la red en función de situaciones similares ocurridas en otros encuentros. Es decir, si tus goles esperados (xG) son menores que los goles reales, háztelo mirar porque algo estás haciendo mal.
¿Y de dónde obtiene Jaume los Expected Goals (xG)? De una web llamada Sofascore.
En el chat de La Galerna nos preguntamos por dicha web y Fred Gwynne nos iluminó:
Si aplicamos esta manera de transitar por la vida a nuestro día a día, y además estamos aquejados de la misma escasa objetividad de Xavi y la mayoría culé para percibirnos a nosotros mismos, se pueden dar situaciones como la siguiente:
Uno se levanta por la mañana con la expectativa de tomarse varios cafés, Expected Coffees (xCf=2,75), ya que normalmente te tomas tres, pero a veces dos; de tener que resolver varios marrones en el trabajo, Expected Browns (xB=5,63); y de cruzar un par de palabras de mera cortesía social con una persona que te atraiga sexualmente, por ejemplo darle los buenos días a la vecina del quinto, Expected Attraction (xAtt=0,7).
El problema es que los acólitos de Xavi a menudo confunden ese buenos días en el ascensor a una persona que te atraiga, hecho que probablemente ocurra muchos días, con una cita con Scarlett Johansson, hecho muy poco probable. Cambie el lector Scarlet Johansson por cualquier otra persona que le guste sobremanera, en La Galerna no discriminamos por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social, sino por grado de imbecilidad o comportamiento delictivo.
La expectativa de dar los buenos días a una persona que te atraiga, Expected Attraction (xAtt=0,7), es distinta de las citas esperadas con Scarlett Johansson, Expected Dates with Scarlett Johansson (xDWSJ=0,000001). Traducido a lenguaje futbolístico y orientado al FC Barcelona, dar los buenos días a la vecina del quinto que te gusta (la vecina, no el quinto) es como sucumbir en Champions para caer a Europa League y también ser eliminados de esta, es decir, una probabilidad muy alta. Sin embargo, tener una cita con Scarlett Johansson es ganar la Champions. Y, yendo más allá, realizar el coito con Scarlett Johansson, Expected Intercourse With Scarlett Johansson (xIWSJ=0,0000000000000001) es ganar la Champions tres veces seguidas sin sacarla.
El barcelonismo sueña con Expected Dates With Scarlett Johansson y ha de conformarse con Expected Espetec.
Al madridismo le sucede lo contrario. Para muestra, un botón.
As también es partidario de este onanismo mental de las estadísticas avanzadas y publica que el resultado «real» del Barça-Girona según esta religión panenkita fue de 4-2.
🫢👀 Con la estadística en la mano, el resultado debería haber sido el contrario: 4-2 https://t.co/I64HwZnlCk
— Diario AS (@diarioas) December 11, 2023
Goles esperados, asistencias esperadas, fueras de juego psicológicos, desmarques parados, embarazos psicológicos a causa de goles parados en fuera de juego asistido por mamporreros mediáticos. El universo culé personificado en Xavi Hernández, jardinero mayor del reino que siempre tiene unas expectativas de altura de césped ideales, Expected Grass Height (xGH=1) y una y otra vez se frustra cuando no se cumplen al milímetro.
La distancia entre la realidad y lo esperado es causa de frustración y enfado. Nunca es tarde para pedir ayudar y comenzar a trabajar estos problemas con profesionales.
Marca dedica su portada Bellingham, de quien Bonucci dice que es un extraterrestre. Curiosamente, Jude marca más goles de los esperados, según las estadísticas avanzadas panenkitas.
Os dejamos con las portadas cataculés.
Esperamos que tengáis un buen día, Expected Good Day (xGD=1).
En uno de los futuros posibles, aunque improbables, España asiste a una serie de causas generales de naturaleza regeneradora que abarcan todos los ámbitos de la sociedad que pasma y asombra al mundo entero: una gran catarsis que también implica, por su trascendencia en la formación del espíritu social, una depuración integral del fútbol, durante décadas emponzoñado por los poderes fácticos encargados de velar por la virtud de su organización y la pulcritud de su desarrollo.
De manera espontánea y no guiada por partido político o movimiento ideológico alguno, el pueblo recupera de golpe su soberanía y de un modo pacífico, ejemplar y ateniéndose a los fundamentos del derecho internacional, procede a pasar revista de todos aquellos culpables de la corrupción general y de la podredumbre de los cimientos de la nación.
Se celebran juicios. Caen todos: presidentes, árbitros, consejeros, patrocinadores, futbolistas, periodistas. Los estamentos directivos, la Real Federación Española, la Liga de Fútbol Profesional, la Asociación de Futbolistas son purgados de manera implacable. Lo único que guía el dedo cauterizador de la Historia es la justicia, la búsqueda de la verdad y el amor. Los procesos penales llevados a cabo contra todos los responsables del arbitraje se dilatan inevitablemente en el tiempo, dado el volumen y la magnitud, los años, el número y las ramificaciones penales que se desprenden de los hechos juzgados, la suma de lo cual alcanza una dimensión fractal.
De manera espontánea y no guiada por partido político o movimiento ideológico alguno, el pueblo recupera de golpe su soberanía.Se celebran juicios. Caen todos: presidentes, árbitros, consejeros, patrocinadores, futbolistas, periodistas. Los estamentos directivos, la RFEF, la Liga, la AFE son purgados de manera implacable
Los antiguos trencillas desfilan por la Audiencia Nacional acusados de delitos contra la pureza del juego y los intereses de los espectadores, tipos penales que van desde el de organización criminal y la omisión del deber hasta el de perjuicio económico a España. En la sucesión de los acontecimientos, sin parangón en la historia contemporánea de Europa occidental, muchas de las sentencias particulares se pierden en el fárrago incesante de nuevas noticias.
Sin embargo, los aficionados con una memoria más puntillosa son capaces de detener las imágenes del monstruoso diorama a través del cual se ofrece un espectáculo único de vigor cívico y de compromiso democrático en el siglo XXI, conceptos olvidados hace tiempo en la memoria de las naciones del antaño llamado mundo civilizado. Es el caso de la condena en primera instancia a un par de árbitros españoles que con sus actuaciones determinaron el resultado final de la campaña de 2023-2024, en una causa secundaria desgajada del gran proceso penal contra el Fútbol Club Barcelona por corrupción sistémica del fútbol español, conocida popularmente como Caso Negreira. A continuación la presentamos en forma abreviada para conocimiento de nuestros lectores.
En Madrid, a treinta de julio de dos mil nunca,
en nombre de Su Majestad el Rey, en juicio oral y público, vista la causa procedente del Juzgado Central de Instrucción nº 3, seguida por supuestos delitos de corrupción deportiva y prevaricación, contra:
don César Soto Grado, nacido en Candeleda, Ávila, Castilla y León, España, el 17 de junio de 1980, en libertad provisional por esta causa,
don Santiago Jaime Latre, nacido en Sariñena, Huesca, Aragón, España, el 17 de junio de 1979, en libertad provisional por esta causa,
por conformidad de las partes se considera probado que:
a) el día sábado 9 de diciembre de 2023, en el desarrollo del partido correspondiente a la decimosexta jornada del Campeonato Nacional de Liga 2023-2024, entre el Real Betis Balompié y el Real Madrid Club de Fútbol, el acusado, actuando el primero como colegiado principal del encuentro por designación ordinaria del Comité Técnico Arbitral de la Real Federación Española de Fútbol, descartó deliberadamente la evidencia de una infracción cometida dentro del área local sobre el jugador visitante Rodrygo Goes, sujeta a la pena máxima según el reglamento vigente el día de autos, alterando con ello el resultado final del encuentro y condicionando negativamente la proyección inmediata del equipo de la víctima en el curso del Campeonato Nacional de Liga 2023-2024,
b) el día sábado 9 de diciembre de 2023, en el desarrollo del partido correspondiente a la decimosexta jornada del Campeonato Nacional de Liga 2023-2024, entre el Real Betis Balompié y el Real Madrid Club de Fútbol, el acusado, actuando el segundo como responsable del videoarbitraje del encuentro por designación ordinaria del Comité Técnico Arbitral de la Real Federación Española de Fútbol, tomó a sabiendas la decisión de anular un gol legal al futbolista del equipo visitante Brahim Díaz, desconociendo el principio jurídico elemental del in dubio pro reo, alterando con ello el resultado final del encuentro y condicionando negativamente la proyección inmediata del equipo de la víctima en el curso del Campeonato Nacional de Liga 2023-2024,
c) ambos colegiados conocían la existencia de una sala de videoarbitraje ilegal controlada por el Comité Técnico Arbitral ajena a la reglamentación internacional acerca del mismo,
en observancia de los siguientes fundamentos de derecho, los hechos probados vulneran:
PRIMERO: el artículo 286 bis4 del vigente Código Penal que ampara la competencia justa y honesta (lo dispuesto en este artículo será aplicable, en sus respectivos casos, a los directivos, administradores, empleados o colaboradores de una entidad deportiva, cualquiera que sea la forma jurídica de esta, así como a los deportistas, árbitros o jueces, respecto de aquellas conductas que tengan por finalidad predeterminar o alterar de manera deliberada y fraudulenta el resultado de una prueba, encuentro o competición deportiva de especial relevancia económica o deportiva. A estos efectos, se considerará competición deportiva de especial relevancia económica, aquella en la que la mayor parte de los participantes en la misma perciban cualquier tipo de retribución, compensación o ingreso económico por su participación en la actividad; y competición deportiva de especial relevancia deportiva, la que sea calificada en el calendario deportivo anual aprobado por la federación deportiva correspondiente como competición oficial de la máxima categoría de la modalidad, especialidad, o disciplina de que se trate),
SEGUNDO: el artículo 404 del vigente Código Penal, que ampara la integridad de los servidores públicos (a la autoridad o funcionario público que, a sabiendas de su injusticia, dictare una resolución arbitraria en un asunto administrativo se le castigará con la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo por tiempo de nueve a quince años),
TERCERO: el principio amparado por la sentencia 31/1981 del Tribunal Constitucional (si el juez o tribunal tienen dudas sobre la culpabilidad de un acusado tras valorar las pruebas disponibles, la sentencia o decisión judicial debe favorecer al acusado), derivada a su vez del artículo 6.2 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales que ampara el Derecho a un proceso equitativo (toda persona acusada de una infracción se presume inocente hasta que su culpabilidad haya sido legalmente declarada),
este tribunal falla:
que los acusados son culpables de CORRUPCIÓN DEPORTIVA y PREVARICACIÓN, por lastimar la pureza, integridad, honestidad y justicia de la competición deportiva, predeterminando el curso natural del desarrollo del citado partido de fútbol y lesionando de este modo los intereses individuales y colectivos de todos aquellos involucrados en la relevancia social y cultural del fútbol,
que los acusados son condenados a las penas correspondientes a estos delitos recogidas en el vigente Código Penal, así como a una compensación de naturaleza social que tiene como destinatario el PUEBLO ESPAÑOL en su conjunto y la nación madridista de modo específico, consistente en la retribución, en la medida proporcional correspondiente a la responsabilidad individual de cada uno de los dos acusados, del daño moral y psíquico causado a cada uno de los madridistas vivos y muertos a lo largo de décadas de visionado de una competición amañada en la forma material que las autoridades competentes, en las que este tribunal delega, consideren oportuno.
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El Madrid republicano visitó Berlín por primera vez en 1931, en una gira que llevó a los madridistas por Alemania, Hungría, Checoslovaquia, Yugoslavia e Italia. Sin embargo, en aquella ocasión jugó ante el Tenis Borussia Berlin en el Mommsenstadion. Todavía no estaba en pie el imponente Olympiastadion, un recinto multiusos construido entre 1934 y 1936 por los nazis para los Juegos Olímpicos de Berlín’36 y diseñado por el arquitecto germano Werner March, ayudado de su hermano Walter.
En el verano de 1960 y después de proclamarse pentacampeón europeo en el mes de mayo, el Real Madrid realizó una gira por el norte de Europa. Aquellas expediciones tenían como factor principal el económico, el tándem formado por Santiago Bernabéu y Raimundo Saporta vieron una oportunidad de oro para conseguir importantes sumas de dinero allá donde jugase el equipo blanco. La excursión, además, supuso un baño de masas, reconocimiento y prestigio para el mejor equipo del continente al que todos querían contemplar en directo tras haber levantado cinco Copas de Europa consecutivas.
La cotización de los blancos era muy alta y las ofertas para jugar en el extranjero, como explicó Saporta en una entrevista en el diario Pueblo en 1959, eran cuantiosas. La Sampdoria, por ejemplo, pagó más de dos millones de pesetas, aparte de gastos de desplazamiento y estancia en Génova para una expedición de 22 personas en septiembre de 1959. Los jugadores también cobraban un porcentaje y por ello pedían al club concertar encuentros amistosos por cualquier lugar del planeta. En esa excursión, según informaciones aparecidas en medios nacionales, la cantidad total a ingresar iba a ser de 135.000 dólares, unos 8,1 millones de pesetas. Bernabéu ya había avisado que era dinero fresco para posibles fichajes y mejoras de instalaciones.
En el verano de 1960 y después de proclamarse pentacampeón europeo en el mes de mayo, el Real Madrid realizó una gira por el norte de Europa que le llevó a visitar por primera vez el Olympiastadion
La gira constó de cinco partidos en tres países. Los dos primeros en Alemania Occidental, en Colonia y Berlín, el tercero en Dinamarca, en su capital Copenhague y los últimos en Suecia, en las ciudades de Estocolmo y Gotemburgo. La plantilla, el staff técnico y la directiva, un total de 25, personas partieron de Barajas el día 11 de agosto de 1960 con destino Colonia tras escalas en Ginebra y Zúrich. Encabezando la expedición estaban los vicepresidentes Muñoz Lusarreta y Velázquez, acompañados del tesorero Saporta. Miguel Muñoz capitaneaba la parcela técnica ya que en Colonia se incorporaba directamente el secretario técnico Emil Osterreicher. Pepe Samitier, que hacía funciones también en ese departamento no pudo acudir al encontrarse enfermo debido a un cólico nefrítico.
La lista de jugadores sumaba 19 hombres: Di Stéfano, Puskas, Gento, Domínguez, Marquitos, Santamaría, Pachín, Canario, Del Sol, Antonio Ruiz, Vidal, Zárraga, Santisteban, Herrera, Miche, Pepillo, Mateos, Juanito Alonso y Rial. Se quedaron en la capital española hombres como Felo, Manolín Bueno, Bagur o Didí, que estaba cerca de salir traspasado. Dos de los fichajes de aquel curso, el meta Vicente y el sueco Simonsson, se incorporaron tras la gira. La información de MARCA del día siguiente habla de un asedio a los blancos en el aeropuerto coloniense con decenas de cazadores de autógrafos en busca de la firma principalmente de Puskas y Di Stéfano.
La presencia del Real Madrid en Alemania fue todo un acontecimiento y un reportaje amplio de su primer partido en Colonia apareció en la portada de la célebre revista germana de fútbol Kicker. Los merengues se vieron las caras con el FC Colonia, que era el vigente subcampeón del país tras caer en la final del campeonato frente al Hamburgo de Uwe Seeler. En el equipo alemán figuraban importantes jugadores como los internacionales germanos Fritz Ewert, Karl-Heinz Schnellinger, Georg Stollenwerk y Hans Schäfer.
El duelo celebrado el día 13 de agosto fue un verdadero espectáculo de juego ofensivo y goles que concluyó con triunfo blanco por 4-5 con tres dianas de Gento, una de Di Stéfano y otra Puskas. Lo más emocionante para el cronista de MARCA fue ver “más de un millar de compatriotas que se ha enracimado en las gradas portando pancartas, tirando cohetes y tarareando a coro el himno nacional. Al final han invadido el terreno de juego para ver de cerca y tocar a sus jugadores. Tocar a España en las sudadas camisetas del Madrid. He visto llorar a muchachas y a hombres, que han enronquecido dando vivas a España y al Madrid”.
Al día siguiente la expedición llegó a Berlín para el partido que tenía concertado el 16 de agosto ante un combinado berlinés en el Olympiastadion. Dicha selección estaba integrada por jugadores de dos equipos capitalinos: el Hertha y el Viktoria 1889. Los homenajes continuaron y el día 15 se celebró una visita oficial al ayuntamiento de Berlín Oeste donde el alcalde interino, Franz Amrehn (en sustitución del ausente Willy Brandt), recibió a los madridistas. A la cita acudieron multitud de fotógrafos y también la televisión alemana que filmó el evento y entrevistó a Ferenc Puskas, que estaba acompañado del mito teutón Helmut Rahn, antiguo rival del húngaro en la final del Mundial de Suiza’54, catalogada como ‘El milagro de Berna’ tras el triunfo de los alemanes.
A continuación, el grupo madridista cogió un autobús y estuvo de turismo por la ciudad alemana recorriendo sus calles principales y monumentos más reconocidos. Una de las paradas en la que echaron pie a tierra fue en la Puerta de Brandeburgo. Los jugadores, técnicos y directivos contemplaron la obra a pocos metros de distancia y el extremo derecho Chus Herrera aprovechó para inmortalizar el momento con su cámara de vídeo.
El encuentro que fue televisado en directo, se disputó con luz artificial en un estadio olímpico con una asistencia de 56.000 espectadores según la prensa alemana y 75.000 la española, miles de ellos, calculados en 15.000, llegados de Berlín Oriental a los que se permitió el paso al otro lado de la ciudad con pases especiales. Miguel Muñoz no hizo pruebas y salió con el once que conquistó la ‘Quinta’ en Glasgow. Jugaron Domínguez en portería, Marquitos, Santamaría y Pachín en defensa, Vidal y Zárraga en la media, Canario, Del Sol, Di Stéfano, Puskas y Gento en ataque. En el descanso hubo dos cambios renovando totalmente la media con Santisteban y Antonio Ruiz, mientras que a la hora de encuentro saltó al terreno de juego Mateos por un lesionado Luis Del Sol.
No fue un choque tan entretenido como el de Colonia, principalmente por el planteamiento del combinado berlinés. En la crónica de MARCA del enviado especial Carlos Bribian, se detalla que los jugadores locales adoptaron un “severo sistema defensivo” y se emplearon con “dureza”. La propia prensa alemana se sorprendió del desempeño de la selección capitalina que jugó “muchos cientos sobre su rendimiento normal”. El once de los berlineses fue el siguiente: Tillich (Hertha); Spohn (Viktoria), Schüler (Hertha), Schimmoller (Hertha); Huth (Vitkoria), Baumann (Viktoria); Gross (Hertha), Faeder (Hertha), Peczynski (Viktoria), Schrader (Vitkoria), Nocht (Viktoria). En la segunda parte actuó Haberkern (Viktoria) por Schrader en los últimos quince minutos.
Todo parecía indicar un duelo sin goles hasta que apareció Mateos. El incisivo y vivaz futbolista madrileño marcó en el minuto 91’, tras combinación previa con Puskas en el borde del área derribando así la muralla defensiva de los berlineses. La victoria se inclinó por el que más lo merecía, ya que tal y como escribió Bribian en MARCA el combinado de Berlín jugó “a no ganar y perdió”. Si hubiera ido a por la victoria “y por tanto sin su terrible sistema defensivo, el resultado a favor del Madrid habría sido bastante más amplio”. El público presente en el Olympiastadion encajó con un gran disgusto el gol a última hora, y como no esperaba la derrota, la tomó con el árbitro holandés al que llegaron a arrojar botellas desde las gradas.
Por la noche se celebró un banquete en el Hotel Berlín Hilton al que acudieron autoridades locales y representaciones federativas. En el transcurso del evento se intercambiaron obsequios entre jugadores de ambos clubs, y la velada transcurrió en un ambiente de gran camaradería.
La gira continuó por tierras danesas y la expectación y el deseo de ver a los blancos continuaba en un punto álgido. Mientras el Real Madrid abandonaba Berlín, se dio a conocer que se habían agotado las entradas en el Idrætsparken de Copenhague, donde los merengues se iban a ver las caras con un combinado danés el 18 de agosto. El recibimiento fue apoteósico con un enorme gentío congregado en el aeropuerto. Cuando los jugadores descendieron del avión, la Tuna de estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de Madrid allí presente entonó el ¡Hala Madrid! y otras canciones típicas españolas.
Fotografías: archivo Alberto Cosín.