Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Entrevistas
Santillana: "Juanito hoy, públicamente, no criticaría a nadie del club"

Santillana: "Juanito hoy, públicamente, no criticaría a nadie del club"

Escrito por: Francis Garcia Cedeño4 marzo, 2016
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

En esta segunda parte de la entrevista con Carlos Alonso Santillana tocaremos más avatares de su mítica trayectoria profesional. También habrá lugar para la actualidad del club. Y para Juanito, por supuesto.

P: Cuéntanos cómo fue y qué sentiste cuando descubrieron que tenías un solo riñón y te enfrentaste a la posibilidad de tener que dejar el fútbol al inicio de tu carrera.

R: Jugamos contra el Español en Barcelona. Ese día me dieron un golpe enorme aquí, en la tripa (nos señala la zona). Yo intenté hacer una pared y me fui por el lado contrario del jugador, y él en lugar de ponerme el cuerpo levantó la rodilla y me pegó aquí en la tripa. Sabía que algo había pasado porque no me podía levantar del suelo y me sacaron en camilla. En el vestuario salió sangre al orinar. Casi me muero, casi me caigo patas arriba. En las pruebas se descubrió que tenía una malformación congénita y que tenía un solo riñón; muy grande, eso sí, porque el organismo es muy sabio y yo había tenido un hiperdesarrollo del riñón.

P: Para suplir el que faltaba.

R: Claro, pero yo no lo sabía. En aquella época hacías un electro, el pulso, la tensión, análisis de sangre y listo. Nadie me había encontrado esto. Había médicos que decían que no debía seguir jugando, que era un riesgo. Hasta que uno de los especialistas más importantes de España y el mundo me vio en Barcelona. Era el doctor Puigvert, que me recibió por mediación de Samaranch, porque no era fácil que te viera. Me hizo muchas pruebas y me dijo: “Carlos, todo está bien, se ha curado la herida, el riñón funciona. Es una cuestión psicológica por el temor de que te llegue a pasar algo”. Y me puso un ejemplo, que me convenció: “Vas por la acera andando, se cae un tiesto, te da en la cabeza, y te ha matado porque sólo tienes una cabeza; te dan un golpe en el hígado y como sólo hay un hígado puede matarte. Y resulta que tú sólo tienes un riñón”. ¡Yo tenía 20 años! Yo era un niño, ¿tú sabes lo que es? Psicológicamente me costó mucho recuperarme, estuve tres o cuatro meses que no… que no podía jugar, que tenía miedo. Pero al final el médico me dijo: “Si tienes una incidencia tienes más problemas que cualquier otra persona, pero tú has vivido toda la vida así, te funciona perfectamente, tú decides”. Y yo tiré pa’lante y hasta hoy, gracias a Dios.

_DSC1673

P: El aspecto psicológico, se dice, es fundamental para la recuperación de lesiones, y se apunta a ese factor cuando se habla de las recuperaciones tan largas de Jesé, de Varane, se dice también un poco de Bale...

R: Pero fíjate que psicológicamente esto era peor que una lesión. Tú sabes que de un músculo o un hueso roto con el tiempo te recuperas. Esto no, lo mío era un tema de salud de verdad, de mi vida. Y, claro, con veinte años te dicen eso con toda la ilusión que yo tenía…

P: Te coge con 30 años y a lo peor no vuelves al fútbol.

R: Claro, ya tendría mi carrera hecha, probablemente no hubiese vuelto. Ese ha sido el mayor problema que he tenido en mi carrera deportiva, lo del riñón. No sabía qué hacer. Pero prueba superada, hasta el punto que hoy día sigo jugando partidos con los veteranos.

P: Además de la angustia con el descubrimiento de lo del riñón, ¿la dos fechas más negras en tu vida deportiva serían cuando, en el 81, perdéis esa final de la Copa de Europa contra el Liverpool, y en el 84 con la derrota ante la Francia de Platini en la final de la Eurocopa? 

R: La final contra el Liverpool fue terrible. Recuerdo que nos costó mucho llegar a la final. La semifinal fue con el Inter, ganamos 2-0 en el Bernabéu y perdimos 1-0 allí, y nos clasificamos. Yo era capitán del equipo y tenía que subir a coger la Copa. Después de tantos años que no ganábamos la Copa de Europa, la ilusión que teníamos por ganarla, las veces que yo soñé por las noches con subir las escaleras del Parque de los Príncipes a cogerla... Y, claro, cuando ves a los demás a cogerla y tú con una medallita que te dan… Está muy bien, porque quedas segundo, pero no.

P: Además, con un gol de Kennedy, que creo que era el lateral izquierdo.

R: Que no había metido un gol en su vida. Pero bueno, circunstancias del partido. Fue un error nuestro, pero el fútbol está lleno de errores. Conclusión: perdimos la final y para mí fue una desilusión muy grande, como para cualquiera de mis compañeros y de los socios del Madrid que se trasladaron a París. Yo muchas veces le digo a mi hijo cuando coge el avión a ver una final de Champions: “¡Que ganen, que ganen, porque si no ya verás la vuelta que vas a tener!”. La gente en el aeropuerto por ahí, todos tristes... Bueno, bueno… Te cargas de una responsabilidad enorme, porque sabes que se han desplazado cuarenta mil personas desde Madrid al partido, y para todos es una desilusión que te mueres porque te sientes responsable.

P: ¿Qué se siente cuando eres, junto con Juanito, el único jugador que tiene una canción de guerra que se canta todos los partidos en el minuto 7?

R: Para mí es muy emocionante, me recuerda siempre a Juan. A ver, la canción se ha hecho fundamentalmente por Juanito, el que mi nombre esté ligado a él en esa canción pues es un orgullo. Nosotros hacíamos un tándem, ahora se habla de Cristiano, Bale y Benzema; o en su época, de Puskás y Gento. Nosotros éramos los dos delanteros que jugábamos en el Madrid. Terminaba la alineación: Juanito y Santillana. La relación tanto personal como la profesional era muy buena, nos conocíamos muy bien, sabíamos cada uno lo que íbamos a hacer en cada momento en el partido… El hecho es que Juan se nos fue, nos dejó, y para mí es muy importante que el aficionado del Madrid se acuerde de un hombre que vivía el madridismo y el Madrid muy intensamente, exageradamente. Y eso le trajo muchísimos problemas en su vida personal y en su vida profesional, porque él no se paraba a pensar las cosas. Yo era más tranquilo, y a mí me apetecía hacer lo que hizo Juanito en algunas ocasiones, pero yo contaba hasta tres: no, porque dejas al equipo con diez, te expulsan y ya no puedes jugar el otro partido. Pero Juanito era corazón e impulso. Y si tenía que pisar la cabeza a uno, la pisaba, porque habían sido injustos con él o con el equipo, o porque le parecía que un tío (Mathaus) se estaba riendo de nosotros, ¿no?

P: Pero cuentan que a los dos días de ese incidente va al colegio de su hijo y les dice a los niños: “Eso que hice no se hace, que sepáis que está muy mal y estoy muy arrepentido”. Tras la hecatombe, bajaba a la tierra y reconocía su error. Era un hombre de contrastes, dicen...

R: Sí, se arrepentía enseguida, al poco rato. Lo que pasa es que para entonces ya le había caído el castigo, o le habían expulsado unos años de Europa, o…

P: ¿Qué pensaría Juanito de este Madrid, el Madrid actual?

R: Juanito era muy madridista. Por eso, animaría y estaría conforme con el Madrid. Le gustase más o menos el juego que ahora mismo hace el equipo, él siempre diría que es bueno.  Juanito sería ahora mismo un forofo del Madrid más, iría todos los días con su bufanda. Seguro que resaltaría la labor de los jugadores y públicamente no haría críticas a nadie.

P: Su forofismo le podría...

R: Sí. Hombre, como aficionado se sentiría un poco decepcionado por la marcha actual, pero seguro que ahora mismo estaría diciendo: "No vamos a ganar la Liga, pero vamos a ganar la Copa de Europa".

P: Aparte de con los jugadores o el entrenador, ¿con el club tampoco sería crítico? 

R: No. En su fuero interno, tendría su valoración de lo que le gusta más o menos. Además, como entrenador que era, tendría una visión de cómo querría que jugase su Real Madrid. Pero se lo guardaría para sí.

Juanito ahora mismo estaría diciendo: "No vamos a ganar la Liga, pero vamos a ganar la Copa de Europa"

P: ¿Nunca, por ejemplo, criticaría a la directiva? 

R: Por supuesto que no. Otros, como yo, vivimos el fútbol menos apasionadamente. Pero él, insisto, era un forofo de los de bufanda y camiseta del Madrid. Ahora mismo obviaría los defectos que tiene el equipo e insistiría en que vamos a ganar la Copa de Europa. Otros que somos menos forofos podemos analizar más, pero él no vería ningún defecto.

P: ¿Qué le dirías a estos madridistas que muchas veces pitan a los jugadores en medio del partido, quizás porque no ven la entrega o la pasión que desearían ver en el campo?

R: El socio del Madrid está acostumbrado a tener los mejores jugadores del mundo, a ganar muchas Copas, muchas Ligas; está acostumbrado a lo mejor. Entonces, exige mucho a los jugadores de todas las épocas, de antes y de ahora. Hay una cosa que yo tengo clara: el aficionado puede animar al Madrid, pero el que tiene que animar al aficionado es el equipo. Si el equipo sale al campo con una actitud positiva y esa actitud de presionar al rival, de querer el balón, la afición lo palpa enseguida. Pero si ve a un equipo que se viene atrás, que deja jugar, eso al socio del Madrid no le gusta. Al Madrid en el Bernabéu le gusta ir a por el partido, ir a por el equipo contrario y decir: aquí somos nosotros los mejores y vamos a ganar. Claro, el fútbol cambia y hay cosas que nosotros podíamos hacer en nuestra época y ahora es más difícil, porque hay mucha calidad en todos los equipos, tienen mejor preparación física. Pero lo que es importante es que los jugadores animen a la afición. Lo que el público no perdona es la actitud pasiva.

Los jugadores tienen que animar a la afición

P: Tú como delantero centro nato, ahora que parece que Cristiano está perdiendo parte de ese poderío físico, ¿crees que se puede reconvertir en un delantero centro al uso? ¿Le ves condiciones, o le puede faltar algo de juego de espaldas al marco?

R: Yo creo que Cristiano físicamente todavía está muy bien, y además es un hombre que tiene pocas lesiones y puede perdurar. Hombre, lógicamente a medida que van pasando los años uno va perdiendo velocidad; pero eso no le pasa a él, le pasa a todo el mundo. A Messi también le pasa, a todos les va a pasar. Pero Cristiano se puede amoldar perfectamente al nueve. Puede no ser el jugador más completo del mundo, pero es el mejor rematador del mundo, lo tengo clarísimo. Le pega bien con la derecha, con la izquierda, remata de cabeza, todo. Entonces, a poco que esté bien físicamente puede jugar más adelante sin hacer tanto desgaste.