Las mejores firmas madridistas del planeta

Do ut des

Escrito por: Patricio Cuadra5 febrero, 2020
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Quid pro quo es una locución latina que implica dar algo a cambio de algo, es decir, se recibe una cosa como compensación por la cesión de otra. Supone pues la sustitución de una cosa por otra. Comúnmente se confunde su uso con otra expresión, do ut des, cuyo significado literal es “te doy para que me des”. ¿Que a qué viene esta presentación filológica hoy? Pues porque les voy a escribir un poco sobre las cesiones de futbolistas del Real Madrid.

En las cesiones de jugadores a otros equipos lo que se busca es que el futbolista en cuestión pueda jugar lo más posible en el equipo al cual se le cede para que ello provoque su desarrollo, evolución y, llegado el momento, retorno y utilidad a la plantilla del nuestro. En los últimos tiempos tenemos a Carvajal, Valverde o Casemiro, que se fueron de Erasmus y han vuelto no ya siendo útiles al primer equipo, sino protagonistas en sus diferentes puestos.

Buena pinta tiene también el progreso que están experimentando Achraf, Odegaard y Reguilón, los que, al parecer, se han ganado el billete de vuelta al Bernabéu. Como ya les he dicho, la base de la cesión de jugadores a otros equipos es que estos jueguen y adquieran la experiencia suficiente como para demostrar su utilidad al Madrid. Por eso, el experimento que se ha hecho con el Valladolid puede considerarse fallido.

¿Es el Valladolid un club antipático para el Real Madrid? No. Y menos desde que lo preside Ronaldo Nazario, pero sí se ha demostrado como un club inadecuado para el desarrollo de nuestros cedidos. A esto habría que sumar, en mi opinión, que la exigencia del Valladolid en las competiciones ni se asoma a la del Real Madrid, por lo que el segundo componente de las cesiones que sería el de “forjar el carácter” no se ha alcanzado.

Veo mejor las cesiones que se han hecho a equipos alemanes de alto nivel o incluso a españoles. Sin entrar en las rivalidades que podamos tener en tierras germanas, detengámonos en las patrias. El Madrid ha cedido jugadores al Sevilla e incluso el Valencia se ha interesado por alguno de los nuestros. ¿Son hostiles ambas entidades al Real Madrid? Sin duda, y forma parte de su idiosincrasia detestar al Madrid, aborrecerlo y perjudicarlo siempre que puedan.

Si nos interesamos por alguno de sus jugadores, nos remitirán a la cláusula de rescisión, se negarán a negociar y además utilizarán todos los medios de comunicación a su alcance para hablar de prepotencia, dominación, etc. Si, por último, el jugador en cuestión acaba en nuestro club, cada vez que juegue en su anterior casa se le insultará y vejará como el traidor que se le considera.

¿Deberíamos seguir cediendo jugadores al Sevilla y Valencia? Desde luego. Sin alcanzar el nivel de exigencia del Madrid (desengañémonos, nadie lo tiene en el mundo), son clubes que suelen competir en Europa hasta avanzado el calendario, tienen la obligación de pelear en la liga para estar lo más arriba posible (hablamos de puestos que garanticen competición europea) y asumen como objetivo la Copa del Rey, terreno más accesible no por sus capacidades sino por el despiste que a veces les supone a los grandes.

Como ya han leído al principio, las cesiones no son un quid pro quo, sino más bien un do ut des. Te doy para que me des, no cariño ni un trato preferente, que no lo quiero ni falta que me hace viniendo de según y quién, sino que te entrego un infante para que me forjes un candidato capaz de formar parte del Real Madrid. Y eso, clubes “amables” como el Valladolid va a ser difícil que nos lo proporcionen.