Las mejores firmas madridistas del planeta

De un tiempo a esta parte existían diferentes hitos, más o menos originales y en la mente de todos, para ubicarte en una generación. Ya saben: ser un superviviente de la Movida, haber contado pesetas, acudir al mercado del ligoteo por apps… Pero el Madrid, pionero en todos los órdenes de la vida, ha encontrado un nuevo baremo: las Champions vividas.

Así, están los que guardan la cicatriz del naufragio en la orilla de París en el 81, los que perdieron la virginidad europea con la Séptima y, por último y cada vez menos rara avis, los que no adivinan cómo será eso de no reinar en Europa una y otra vez. De la generación maldita a la generación victoriosa.

Para reconocer el valor real del vini, vidi, vici del Madrid en Europa (seis de las últimas diez Orejonas lucen en el Bernabéu) hay que recordar que en un tiempo no muy lejano no le daba ni para el vini. Y no es necesario remontarse a la eterna deuda de la Quinta ante el PSV, también se puede reparar en la continuación de la travesía en el desierto de los 90 hasta que Mijatovic derribó el Muro. Y cuán difícil resultará el gobierno de Europa que, a modo de aviso, transcurrieron nada menos que 12 años entre la Novena y la Décima que, eso sí, llegó con una banda sonora para la eternidad.

El Madrid sucede, y quien trata de explicárselo termina siendo arrollado

El Real Madrid, empeñado en agotar adjetivos y desafiar la racionalidad, no encontró mejor modo de homenajear a sus mayores ochenteros, esos del miedo escénico, que con las remontadas de 2022 contra PSG y City, y la locura de las semifinales de 2014 ante el Bayern. El Madrid sucede, y quien trata de explicárselo termina siendo arrollado.

De los pocos secretos que revelan los de Chamartín es que jamás se acomodan en la victoria, pues en la conquista ya trama la siguiente cima. “Ahora a por la 16”, fue la consigna desde el mismo césped de Wembley. Así se cuenta el Madrid, insaciable bregador, equipo de horizonte infinito que ahora, además, te calcula la edad. Poco más se le puede pedir.

 

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Vinícius José Paixão de Oliveira Júnior no es simplemente uno de los héroes de la decimoquinta Copa de Europa. Es el héroe indiscutible, con mayúsculas, negrita, neones y todos los focos destacando su nombre. Es obvio que en fútbol el mérito es colectivo, una lección que conoce y ha repasado con frecuencia el Real Madrid a lo largo de su historia, imponiendo bloques a individualidades. El éxito se acerca con una estructura deportiva y directiva sólida, aunque siempre haya personas concretas cuya contribución se advierte esencial. Florentino, Carlo y Vini (no necesariamente en ese orden) son para mí los nombres propios de la conquista de la 15ª, pero deseo destacar la figura del brasileño porque ha sido él quien, una vez más, ha mostrado su capacidad de liderazgo y desequilibrio para asir el bastón de mando en los momentos complicados (y hubo unos cuantos) hasta la orgásmica conclusión de Wembley.

Vinícius Jr.

En un fútbol cada vez más plano y uniforme, dominado por el discurso de los bloques altos, los pases de seguridad infinitos y el control absoluto de todo lo que ocurre en el terreno de juego, Vini es uno de los últimos resquicios del fantasista, del jugador imprevisible que decanta una balanza estática hasta el aburrimiento. Si Toni Kroos juega a ritmo de vals, con delicadeza, compás constante y elegancia, el 7 es una sesión de techno de madrugada, envuelta en sudor, con graves altísimos y provocando euforia colectiva.

Si Toni Kroos juega a ritmo de vals, con delicadeza, compás constante y elegancia, el 7 es una sesión de techno de madrugada, envuelta en sudor, con graves altísimos y provocando euforia colectiva

Vinícius se exhibe siempre con el acelerador pisado al máximo, deslizándose por el desfiladero de la línea de fondo y llevando el traje de amenaza constante con absoluta naturalidad. Él es la pieza que vertebra el ataque del mejor equipo de Europa, el que recibe y es capaz de desdibujar hasta el mejor sistema defensivo con un ramalazo de pura genialidad. Su insistencia es, además, desesperante para el rival. El 7 lo intenta una y otra vez, sometiendo a una larga y agónica tortura a sus marcadores, que incluso con ayudas no son capaces de apagar a este volcán en permanente erupción durante los noventa minutos.

No recuerdo a un jugador con su fortaleza mental y esa capacidad de mejora continua. El niño al que el Madrid firmó un contrato profesional solo 10 días después de debutar en la primera brasileña tenía un potencial increíble, pero no es sencillo desarrollarlo tanto y tan rápido. Aunque lo mejor con él es que da la sensación de que no ha tocado techo todavía y que veremos a un Vini aún más determinante con el transcurso del tiempo. Este año, por ejemplo, ha abandonado por momentos la posición de extremo izquierda para convertirse en un punta veloz, móvil y con precisión quirúrgica en la definición, esa que los expertos le negaban por no traerla de serie, como si todos los grandes goleadores hubieran firmado números excelsos desde sus primeros pasos.

Gol de Vinícius en Múnich

Vinícius crece y crece, y la competencia le hace mejor aún, como ha quedado demostrado con su asociación con Jude Bellingham. Al contrario de lo que predican los peores augurios, la llegada de Mbappé probablemente le acabe beneficiando también, porque estamos ante el alumno más avezado, capaz de aprender de los mejores y pulir su fútbol de forma exponencial. Antes de irse, los jerarcas le han señalado a él y a otros como Valverde o Militao para seguir sus pasos y agrandar la leyenda blanca.

La temporada no ha sido sencilla para la indiscutible estrella del Real Madrid. Para empezar, sufrió una rotura del bíceps femoral a mediados de noviembre que le mantuvo dos meses alejado del césped. Ese tipo de dolencias musculares suelen ser complejas para futbolistas que realizan esfuerzos constantes y de máxima intensidad, como el caso del carioca, pero para él supuso un simple paréntesis. Regresó en enero como si nada hubiese ocurrido, desempeñándose con su vértigo habitual.

A sus 23 años, lleva 11 dianas en las fases eliminatorias de la Champions, más que Luis Suárez o Ronaldo Nazario, y un total de 23 acciones determinantes (gol o asistencia) cuando llegan los cruces y solo los mejores aparecen

Además, Vini tuvo que lidiar con una exagerada presión mediática, institucional y atmosférica jugando de visitante que habría afectado el rendimiento de la inmensa mayoría de los futbolistas, pero que incluso acabaron elevando el suyo. Con las aficiones rivales dedicándole una catarata de insultos (todos repugnantes, pero especialmente los racistas), la maquinaria del fango de la prensa deportiva cebándose con él y llegando a manipular en varias ocasiones imágenes y audios para centrarle más en la diana, y el arbitraje permitiendo que se le masacre en cada partido, el rendimiento del brasileño ha sido excelso en el día a día, pero especialmente en los momentos más determinantes, cuando la pelota quema y solo los valientes levantan la mano para pedirla.

Regate Vini final Champions

En las eliminatorias, Vini tiró del resto, ejerciendo un liderazgo nato. Marcó en la vuelta ante el Leipzig, dio dos asistencias ante el City, sumó dos tantos en Munich, fue el autor del tiro que no pudo atajar Neuer y que acabó con el primer remate a la red de Joselu en la vuelta de semifinales, provocó el córner que propició la jugada que derivó en el saque de esquina del gol de Carvajal en la final y resolvió con frialdad para hacer el segundo. Está a tres pases de gol de superar a Cristiano Ronaldo como máximo asistente histórico en eliminatorias de la copa de Europa y solo ha disputado un cruce continental en el que no haya marcado o asistido (Chelsea, 2021). Ahí se incluyen también las dos finales que ha protagonizado con sendos tantos. A sus 23 años, lleva 11 dianas en las fases eliminatorias de la Champions, más que Luis Suárez o Ronaldo Nazario, y un total de 23 acciones determinantes (gol o asistencia) cuando llegan los cruces y solo los mejores aparecen.

Nuestro Vini, el motivo de mofa de los antis hace un lustro, aquel que elegían para dispararle en un pelotón de fusilamiento, pasó de ser objeto de burla a causante de miedo. Ante la imposibilidad de reconocer su error de cálculo y admitir ahora la grandeza del brasileño, ese temor se ha transformado en un odio irracional y desmedido hacia uno de los pocos futbolistas del mundo que justifica el pago de una entrada o suscripción televisiva para ver un partido. Mientras no se demuestre lo contrario, nuestro número 7 es el jugador más determinante que existe hoy en el planeta, una leyenda del mejor equipo de todos los tiempos con mucho más de la mitad de su carrera por delante y un ejemplo de lo que debe ser el Real Madrid, es decir, una lucha constante para mejorar cada segundo de cada día, hasta que llegue el último de ellos. A Vinícius hay que decirle que cuanto más le odien ellos, más le vamos a querer los madridistas.

 

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Entregas de la serie:

  1. Héroes de la 15: Rüdiger
  2. Héroes de la 15: Los 4 con 6
  3. Héroes de la 15: Carlo Ancelotti
  4. Héroes de la 15: Ferland Mendy

Merced a un segundo tiempo de fábula, donde brilló todo el equipo pero muy especialmente Musa, Hezonja y Campazzo, el Real Madrid se ha impuesto al UCAM Murcia (73-84) a orillas del Segura, y cierra la final de la ACB sin necesidad de más encuentros. 3-0, idéntico marcador al logrado en semifinales contra el Barça. Estadísticas de récord para una campeón que se ha mostrado casi infalible a lo largo del campeonato.

Sin habernos repuesto todavía de la catarata de emociones y blancas lágrimas que vivimos hace apenas 48 horas en el Palacio durante la posible despedida de Rudy (al final ha resultado serlo, ya confirmado), afrontábamos esta noche y sin solución de continuidad la posible liga número 37 del Real Madrid de baloncesto, el vigésimo sexto título madridista de Rodolfo Fernández, la posible retirada del Chacho, o la última batalla de Fabien Causeur con la camiseta blanca; 1.066 partidos entre ambos con un escudo redondito y con muchas copas de Europa en el pecho. Se dice pronto. Y enfrente, la revelación de la temporada; el UCAM de Sito Alonso que nos tiene más ganas que un nublao.

En presencia de toda la corte de la noble región de Murcia, en un pabellón colorado cual pimentón embravecido, el tercer encuentro por el título de la Liga ACB ante el aguerrido UCAM no pudo empezar mejor para los merengues. Musa, el mejor hombre de ChusMan en esta eliminatoria, inauguraba el electrónico con una penetración con sello Dzanan.  Poco después Super Mario desde la isla de Yoshi ponía el 0-5. Sito Alonso apenas tardaba un minuto y medio en pedir tiempo muerto. A buen seguro que entonces sobre el parqué el técnico de UCAM recomendó a sus jugadores una buena dosis de palos.

Por entonces, los pimentoneros, atenazados por los nervios en los primeros compases, no es que lanzaran mandarinas, ni siquiera eran cítricos; eran auténticas chirimoyas. Fabien, en el quinteto inicial, hacía que marcar a la figura local, Ennis, fuera Causeur y cantar. El Real Madrid mandaba 3-9 mediado el primero cuarto. Nada de esto, no obstante, resultó un buen augurio.

UCAM comenzó a soltarse la tensión -y Ennis las zarpas de Causeur- y poco después, a challengazo limpio entre entrenadores, el marcador se situaba 7-9 merced a dos buenas acciones de Kurucs. Respondió Musa y contesto desde el triple Ennis, definitivamente en modo microondas para hacer el 10-11 y mantener a Murcia, como todo el playoff, haciendo la goma.

Tras la primera ventaja local y el empate a 13 a cargo de un voluntarioso Abalde, el Madrid se convirtió por un trecho en Rompetechos, acumulando desastres sucesivos en casi cada posesión. Un mal pase en el contraataque -y que convirtió en filfa un gorrazo de Poirier- acabó con el primer cuarto con 19-17 para UCAM. Fue el principio de la zozobra.

No despertó el Real Madrid al inicio del segundo cuarto, más bien al contrario. Aturdido, sin ideas, mostró un clínic de pérdidas o de retrasos superiores a ocho segundos para pasar de campo, una serie de catastróficas desdichas que obviamente los de Sito Alonso supieron aprovechar. Así, entre los adoradores de Ra, Radebaugh y Radovic, UCAM elevó la ventaja al 29-21 a falta de siete minutos para el descanso.

Ante amenaza de naufragio, con Abalde en pánico, la vieja guardia saltaba a la cancha para taponar unas vías de agua dignas del Costa Concordia. El Increíble tiraba de orgullo con alguna mandarina perdida en la cesta de la fruta y hacía el 34-28 a falta de cuatro minutos. Instantes después fallaría otra que precedería la celebrada canasta de Diagne para el Murcia. Lo paraba Chus para finalmente llegar al descanso con la lengua fuera pero un corregible 40-32.

Nadie contaba, sin embargo, con una técnica sobre Causeur al regresar al parqué que se cocinó en el túnel de vestuarios por algo que debió decir al final del primer tiempo.

Campazzo anotaba sus primeros puntos para dar inicio a las hostilidades en el tercer cuarto en el que los árbitros dilucidaban un codazo de Tavares tras mamporro previo como acción violenta o antideportiva.

Mientras tanto Ennis se tiraba a la piscina, le sacaba tres tiros al Facu y la vida podía ser maravillosa en Murcia. Ahora era el Madrid quien hacía la goma dentro de un ciclo aparentemente interminable; el Madrid se ponía a seis puntos, UCAM elevaba a 8 la ventaja, UCAM fallaba, Kurucs recogía el rebote ofensivo, UCAM anotaba; por el camino una sublime bandeja trasera de nuestro zurdo francés. Pareció romper esta dinámica Ennis, de nuevo desde el triple, pero, fulgurante, respondió Musa inaugurando una madridista ráfaga mortal desde los 6,25 metros, que acabó decidiendo el partido, la final y el título.

Hezonja, Facu y Musa One More Time pusieron el 53-54 en el Palacio de los Deportes murciano en un auténtico periquete. UCAM entró en pánico, apenas un triple de Sant Ross les situó a dos puntos, pero los francotiradores merengues, por fin, se habían decidido a no hacer prisioneros. Abalde, recuperado ahora del susto, cerraba el tercer acto con una buena penetración al filo del crono y hacer el 56-66 en el marcador para el futuro campeón.

No obstante, cinco puntos de los de Sito en 40 segundo inflamaron todo el pimentón en el último cuarto. Campazzo rascaba faltas y Abalde, no sólo recuperado del susto sino ahora on fire, anotaba un triple on the face de su marcador. Contestaba Sant-Ross. El partido entraba en una razzia, una anarquía que no convenía al Madrid. UCAM no lograba aproximarse sin embargo más allá de los cinco puntos y los de Chus, resilientes, avanzaban metro a metro en las trincheras de Sito. 67-73 a falta de cinco minutos para el final.

Un minuto después, gracias a dos tiros libres de Poirier y una penetración del Facu, la renta se elevaba a diez puntos. 67-77. Los murcianos se asomaban definitivamente al abismo; Sito, contra las cuerdas. El Madrid desprendía aroma de campeón mientras Kurucs y compañía fallaban desde la zona, el triple o el tiro libre. No anotaron de tres hasta que faltaron 120 segundos para el final, 70-80 entonces, 73-84 al final.

A pesar de toda la incontenible emoción vivida hace dos días se cumplió el deseo de Rudy.

No volver a Madrid. El Real es campeón. 37 veces campeón.

¡Enhorabuena, madridistas!

 

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En la canción Summertime Sadness, Lana Del Rey hablaba sobre un verano agridulce donde en mitad del tedio estival un amor muere y la artista estadounidense se queda varada y a la deriva. Algo así sentimos todos los madridistas tras consumar una vez más nuestro amor con la Copa de Europa. Sin embargo, todos sabemos que después de cualquier subidón llega un inevitable bajón. Es ley de vida.

Vinícius y Rüdiger con la 15

Tras acabar una temporada de matrícula de honor, nuestro Madrid se toma unas merecidas vacaciones y nosotros nos asomamos a un verano bastante triste. Este largo hiato hasta que el equipo vuelva a la actividad nos deja huérfanos de nuestros héroes. Es cierto que para los amantes del fútbol la Eurocopa que se disputa en Alemania puede distraer los nervios en la abstinencia, pero están todos conmigo en que no es lo mismo comer semanalmente jamón y ahora tener que conformarse con mortadela. Que me perdonen los talibanes del fútbol de selecciones, pero el de clubes es cien mil veces mejor.

tras consumar una vez más nuestro amor con la Copa de Europa, los madridistas sentimos un inevitable bajón hasta que el equipo vuelva a la actividad

El sopor estival se hace aún más pesado cuando tenemos que aguantar las bobadas que la prensa promociona. Que si Pep Guardiola asesora al entrenador de los Boston Celtics en su lucha por el anillo de la NBA frente a Dallas Mavericks, que si Joan Laporta celebra con el equipo de balonmano no sé qué victoria, que si Carlo Ancelotti ha dicho tal o cual. A falta de la emoción de los fichajes, llenan el vacío con historietas de poca monta. Supongo que el final del culebrón Mbappé les hará tener que tirar de imaginación y veremos posibles candidatos a aterrizar en nuestra plantilla. A buen seguro que será un desfile de nombres disparatados y de vez en cuando aparecerá el nombre de Alphonso Davies o Leny Yoro para aportar algo de veracidad al dislate.

Mbappé

Si bien es cierto que a lo largo de la temporada hay líos periodísticos por filtraciones dudosas propias del juego del teléfono roto, en verano proliferan las polémicas que duran 24 horas. El lunes se montó un cisco por unas declaraciones de Carlo Ancelotti para Il Giornale. La entrevista, que se puede leer perfectamente en la web del periódico milanés, es básicamente halagadora con nuestro entrenador, una entrevista de perfil, que se dice en periodismo. En ella se hace balance a una temporada brillante y se repasa el trayecto de Ancelotti. En un momento dado el italiano se descuelga dando a entender que respecto al nuevo Mundial de Clubes el Real Madrid podría rechazar participar si las condiciones no fueran favorables.

A muchos les molesta que el Madrid esté tranquilo como una balsa de aceite. Lo sentimos, pero es lo que hay. Siempre les quedará Can Barça

A las pocas horas el Real Madrid afirmó en un comunicado oficial que obviamente el club participará en el nuevo torneo de la FIFA y que lo afrontará “con orgullo y con la máxima ilusión”. Entonces tuvo que salir al quite el técnico italiano y en sus redes sociales explicó lo siguiente: "En mi entrevista con Il Giornale, mis palabras acerca del Mundial de Clubes de la FIFA no han sido interpretadas de la manera que yo pretendía. Nada más lejos de mi interés que rechazar la posibilidad de disputar un torneo que considero que puede ser una gran oportunidad para seguir peleando por grandes títulos con el Real Madrid".

Personalmente me parece algo artificioso montar un revuelo por un malentendido aislado. Entiendo que el periodismo deportivo tenga que llenar como sea el vacío sin competición oficial hasta el arranque de la Eurocopa y la Copa América. Por otro lado, no descarto que los más aviesos ciudadanos periodistas se frotaron las manos por unas horas locos por incordiar. Como bien sabemos por los programas del gran Richard Dees, a muchos de ellos les molesta que el Madrid esté tranquilo como una balsa de aceite. Lo sentimos, pero es lo que hay. Siempre les quedará Can Barça.

 

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Buenos días, amigos. El Real Madrid no va a poder ganar otra Champions League hasta dentro de unos cuantos meses. Ni siquiera una mala liga se atisba en el horizonte inmediato. La crisis es, pues, total, y constituye el resultado de una política carente de director deportivo con fichajes de medio pelo.

Se han ganado cosas, sí, pero son un mero número. Ha sido dicho recientemente que el equipo blanco es el reggaetón del fútbol. Vean a un eximio periodista culé dar pábulo a tan interesante teoría.

Ojo a esta reflexión de @Jordi_Ferron en #elBar94☕️🔥

🕺🪩 "El @realmadrid es el REGGAETON del fútbol" pic.twitter.com/AA3yEnuFjX

— Carrusel Deportivo (@carrusel) June 4, 2024

Dar crédito a la teoría de este prohombre, en el sentido de que el Real Madrid es el reggaetón del fútbol, nos conduce de inmediato a la impactante conclusión de que el reggaetón ya existía a comienzos del siglo XX, desde 1902 para ser exactos. Los hermanos Padrós eran naturales de San Juan (Puerto Rico), y aquella banda de deslenguados con sus gorras blancas del revés cosechó sus primeros hits internacionales a mediados de la década de los 50 de la mano de artistas como Bad Alfreddy o Pacw G.

Sí, amigos. El Madrid es música (?) de usar y tirar, ritmo arrastrado con letras de pésimo gusto. A comienzos de la década de los 60 ya había ganado 5 grammys, pero todo ello sin proponer. Recordemos aquellos versos de oprobio salaz y franquista.

En las glorias deportivas, amol,

que campean por detrás,

te levanto la bandera

de blancura sin igual.

Tú, mosita madrileña

que por Chamartín meneas

tu retaguardia y perreas,

te digo que te doy más.

No te resistas, amol,

que te doy en buena lid,

sin envidias ni rencores,

como juega tu Madrid.

Letras tan vergonzantes como la mismísima Novena, pero que no obstante han logrado ser lo suficientemente pegadizas para resistir el paso del tiempo. Véase si no, en la siguiente fotografía, a Flick y Deco atendiendo a un vídeo reggaetonero blanco sobre la pantalla del iPad del flamante nuevo técnico barcelonista.

Portada Sport

El desagrado es patente en el rostro de ambos. No es de extrañar. La Galerna ha podido saber que, a fin de estudiar al rival y poder contrarrestarlo con sus mismas ominosas armas, Flick y Deco, Deco y Flick, están elaborando un riguroso informe sobre la historia reggaetonera del Real Madrid. Ya van por comienzos del presente siglo. Lo que se muestra en la pantalla, en el preciso instante en que es tomada la instantánea, es un concierto en vivo (pero es reggaetón, o sea, que está todo enlatado en orejonas) del artista conocido como ZidZ, el calvo rijoso.

Hala tu culo y Hala Madrid.

Perreas en verso.

Que sepa el universo

que yo te doy por aquí.

Portada Mundo Deportivo

Se nota en las caras de Flick y de Deco, de Deco y de Flick, que ya no pueden más. No se les puede culpar. En Mundo Deportivo los vemos también contemplando el vídeo, conteniendo la náusea. No soportan ver esa colección histórica de artistas que arrasan en la radiofórmula sin proponer. El que sale en la foto de abajo, sin embargo, no es ningún artista de reggaetón sino Lamine Yamal. El reggaetón es cosa de vikingos, músicos (??) de ínfimo nivel que no comprenden que la música es posesión o barbarie, y que sólo buscan el triunfo por la burda vía de la insistencia en el arrime de la cebolleta, sin importar el cómo. Flick y Deco, Deco y Flick, ya van por la Décima, apoteosis del flow más mundano. Puaj.

Historia que tú hisiste, bebesita,

historia por haser,

que te pones bellaca

con ganas de meter.

Llevas el top pegado al pesón, bebé.

Los días que viene el Cangri

son todo lo que sos.

Sí, amigos, sí. El FC Barcelona tratará de devolver la música a las masas, después de décadas de abducción de éstas a manos de la ordinariez reggaetonera. Les deseamos toda la suerte en esta noble ambición, mientras a vosotros os recordamos (también lo hacen el resto de portadas del día) que la Eurocopa está a la vuelta de la esquina. Es un sucedáneo del verdadero fútbol, o sea del reggaetón, o sea del Madrid, en el cual elementos sueltos de la congregación de apóstoles se dispersan en aras de no sabemos qué cuestiones relativas al pasaporte. Cuestiones menores en todo caso, pero que no nos impedirán, de tanto amor como les tenemos, seguirlos incluso en esas peripecias desperdigadas, un poco como un beatlemaníaco que se interesa por los álbumes en solitario de los Fab Four.

Porque el Madrid, digámoslo ya sin más coñas, no es el reggaetón. El Madrid son los puñeteros Beatles, con más descargas que nunca y también mejores que nunca, las dos cosas.

Pasad un buen día.

Portada As Portada Marca

Nota de la redacción: Si fuese verdad que el Madrid es el reggaetón del fútbol, tal vez se habrían producido atroces variaciones sobre las letras de las canciones que tanto amamos, como las imaginadas en este portanálisis.

Tras otra coronación europea, por decimoquinta vez, en Wembley, el Real Madrid ha recibido elogios por parte de toda la prensa mundial, menos en un país, dividido entre una minoría que respeta y una mayoría que insulta: Francia.

Que no os engañen. L’Équipe, el periódico que creó la Copa de Europa junto con el Real Madrid, no representa a toda la prensa francesa a la hora de dar su opinión sobre el conjunto blanco. De hecho, sus compañeros de televisión, L’Equipe TV, aprovechan cada eliminatoria de Champions League para echar su veneno, y no son los únicos.

La historia de la Copa de Europa, ese momento en el que nace una relación de amor entre Francia y el Real Madrid, todo el mundo la conoce:  la iniciativa fue impulsada por el periódico 'L'Équipe', por el presidente del Real Madrid Santiago Bernabéu, que fue su primer vicepresidente, y por Gusztáv Sebes, subsecretario de deportes de Hungría y vicepresidente de la UEFA, entre marzo y abril de 1955. Unos meses después, nacería la primera Copa de Europa.

Fundación Copa de Europa

Santiago Bernabéu y L’Équipe, dos monumentos del deporte rey: ahí empezó ese idilio entre ambas partes, un episodio que, sin lugar a duda, ha facilitado esa fascinación que tiene Florentino Pérez por Francia. Además de haber fichado a tres leyendas de su fútbol —Zidane, Benzema y Mbappé—, el presidente del Real Madrid, que siempre habló la lengua galorromance, es un gran admirador del histórico periódico.

Ese legado, transmitido por Santiago Bernabéu y perpetuado por Florentino Pérez, se está cayendo. Ya son innumerables las veces que L’Equipe TV, RMC Sport, After Foot, Canal + o Le Parisien menosprecian todo lo que representan el Real Madrid. Esa prensa francesa, tan respetuosa a mediados de los 50, se está convirtiendo en algo muy nocivo, manchando la imagen del club más grande del mundo cada vez que juega.

El legado transmitido por Santiago Bernabéu y perpetuado por Florentino Pérez se está cayendo. La prensa francesa se está conviertiendo en algo muy nocivo que mancha la imagen del Real Madrid

Exponemos aquí hechos muy recientes: que si Carvajal merecía la roja ante Xavi Simons por su entrada, que si al Madrid el árbitro le ayudó por el gol (bien) anulado al Leipzig tras el fuera de juego posicional de Henrichs, que si el Madrid no jugó a nada contra el City, que la épica contra el Bayern fue suerte, y la mayor de todas, que no entienden cómo Ancelotti puede proponer "este fútbol" contra el Dortmund con la plantilla que tiene…

"Me pregunto cuándo fue la última vez que vimos al Madrid ganar siendo absolutamente dominante. El Madrid asquea a sus rivales. Es un equipo que impone su superioridad sin dar realmente la sensación de ser más fuerte. Este no es el Madrid de 2017 o 2018. En el juego, es muy difícil encontrar un hombre por encima de ellos. Fue Dani Carvajal, el jugador más detestable del fútbol europeo, quien abrió el marcador. Es el soldado valiente. Pero todo es bastante inexplicable", afirmó Daniel Riolo, editorialista de RMC Sport, y creador del programa de deporte más escuchado en Francia, After Foot, la noche de la final de Wembley. La definición perfecta de cómo el periodismo francés, por regla general, ve hoy en día al mejor club del mundo.

Carvajal

Todas las excusas valen en Francia cuando juega y gana el Madrid. Menos mal que quedan algunos que no son así, como Vincent Duluc, periodista de L’Équipe y presidente de la asociación de los periodistas franceses. Pero al final son pocos. Su compañero de la televisión del diario francés (L’Équipe TV), Didier Roustan, hace inclinar la hiel de la balanza del otro lado, conectando una victoria del Madrid con el árbitro del partido. Ojo, un periodista con más de 40 años de experiencia y del grupo L’Équipe…

Pues cuando nos ponemos a investigar su trayectoria, nos enteramos rápidamente de que es un admirador de Maradona, de Argentina y, por supuesto, de Messi y del Barcelona. Todo el derecho del mundo tiene, pero la palabra "respeto" debería formar parte de su vocabulario también. Eso sí, nunca esa tele o esa radio hicieron programas especiales para explicar al público francés el Caso Negreira. No interesa, porque en Francia no hay que hablar mal del club azulgrana.

En los medios de comunicación no hicieron programas especiales para explicar al público francés el Caso Negreira. No interesa, porque en Francia no hay que hablar mal del club azulgrana

Ahora bien, la pregunta es: ¿cómo, en 70 años, esa relación entre Francia y el Real Madrid y ese respeto que existía ha podido caer tan abajo? Y el problema no es de hoy. Podéis preguntar a los inmigrantes españoles (del Madrid) si han observado dicha manipulación que dura ya desde hace 20-30 años. Lo cierto es que todo empeoró estos años con la voluntad de algunos deshonestos catarís por dañar la imagen del Real Madrid. ¿Cómo? Pues comprando. Si con la prensa española la ECA se reunió hace un par de semanas para contar sus fábulas, imaginad lo que pueden hacer con la prensa francesa.

Pero a Santiago Bernabéu, aunque quieran matar su legado, siempre le quedarán periodistas fieles para recordar y condenar estos ataques injustos.

 

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“Esto es lo que pasa cuando una fuerza irresistible choca con un objeto inamovible”.

El caballero oscuro (2008).

 

En la película dirigida por Christopher Nolan, el Jóker (no Joan, sino el de verdad) sugería con esta frase un acertijo irresoluble (o cuya solución no podía hallarse sino en las entrañas de un círculo infinito) que, si traducimos al ámbito puramente futbolístico, Ferland Mendy resuelve con una facilidad pasmosa: gana la roca, es decir, él. Y con la misma simplicidad con la que la piedra gana irremediablemente a las tijeras, se podría añadir.

Mendy y Kroos

Da igual la fuerza irresistible que le echen encima al ex del Lyon, que en esta edición de la Champions League se las ha visto de frente ante jugadores de la talla de los diablos del RB Leipzig como Olmo o Poulsen; el incombustible Bernardo Silva, que de los casi 16 kilómetros que hizo ante el Real Madrid, al menos 15 fueron para darse la vuelta tras encarar sin éxito al lateral francés; Sané en el Bayern o un Jadon Sancho que venía haciendo la temporada de su vida tras su resurrección en el Borussia Dortmund (11 regates con éxito por partido en esta Champions, 0 en la final ante Ferland).

Todos ellos se chocaron estrepitosamente contra la infranqueable roca francesa, al que sólo Sané pudo superar en un dos contra uno en el que aprovechó la falta de entendimiento entre Ferland y Rodrygo, que no llegó bien a la ayuda y dejó a su compañero en una situación de desventaja.

Mendy, Sané y Rodrygo

Encarar a Mendy es una misión prácticamente imposible en la que, sinceramente, no entiendo por qué continúan incidiendo el resto de entrenadores a los que nos enfrentamos, pues el resultado siempre acaba siendo el mismo: ver cómo al extremo de la banda de Mendy se le hace de noche tratando de driblarle y cambiando de flanco para probar mejor suerte desde el otro lado del campo. Este año nos encontramos con otra de esas estadísticas anómalas de regates exitosos ante Mendy que muestran que el lateral del Real Madrid es el verdadero triángulo de las bermudas del fútbol.

Tuit Albert Ortega sobre los regates a Mendy

De las numerosas cualidades de Mendy ya hablé hace un tiempo aquí, pero en esta Champions ha habido varias acciones del francés que me dejé en el tintero y que explican por qué en Mendy encontramos al que seguramente es el mejor defensor del mundo, y que se vieron claramente plasmadas en la final, donde su nivel defensivo, sumado al de Fede y Carvajal, mantuvieron vivo al equipo en los peores momentos del primer tiempo.

Encarar a Mendy es una misión prácticamente imposible en la que, sinceramente, no entiendo por qué continúan incidiendo el resto de entrenadores a los que nos enfrentamos

La primera de ellas es la capacidad de interceptación y anticipación de Mendy. Estas dos cualidades marcan mucho el nivel de inteligencia defensiva y conocimiento del juego de un futbolista y, sobre todo, su estado de concentración en el mismo. Durante la final se vieron varias acciones en las que el lateral demuestra ser un maestro del arte de la interceptación, esperando al momento justo en el que el atacante va a dar el pase o hacer el regate para atacar el balón. Destaco esta en particular porque, aparte de apreciarse perfectamente, Ferland no deja de estar pendiente de su marca mientras ejecuta esta acción defensiva.

Otro aspecto defensivo en el que Mendy es el mejor del mundo, aunque en este caso en situación de empate técnico con su compañero Rüdiger, es en la carga. También en Wembley se vieron varias acciones de esta índole en las que Ferland mostró su gran habilidad para poner el cuerpo por delante de su rival y aprovechar su insultante superioridad física para sacar ventaja y recuperar la posesión del cuero para el Madrid. Esto lo hace tanto en situación de uno contra uno como en balones aéreos, donde, en función de la dirección que lleve el esférico, elige saltar y chocar para evitar que el rival toque la pelota o directamente despejar. Otra muestra más de la enorme inteligencia defensiva de este jugador.

Por último, esta acción ante el Bayern, que pasó relativamente desapercibida al ser Modric quien corta heroicamente el balón, es la mejor muestra del gran conocimiento del juego que posee Mendy. El Bayern ataca un 3 vs 1 ante Ferland, que en primer lugar se queda en el centro para generar la duda del jugador con balón sobre adónde dirigir el esférico y, posteriormente, adivina como un rayo el pase para a continuación volver a temporizar y permitir que lleguen más compañeros a defender la jugada. Todo esto en el minuto 85 y con el Madrid exhausto y volcado al ataque, lo que quizá explique que estuviera algo más lento cuando intenta tirar el fuera de juego en el último pase. Sin embargo, la acción defensiva en general, llevada a cabo en pocos segundos y tomando siempre la mejor decisión, es fantástica.

Mendy se cuenta entre esa extraña raza de jugadores, eternamente incomprendidos y criticados por sus propios aficionados, dotados con una de las mejores cualidades futbolísticas que puede poseer un jugador: se nota, y mucho, cuando no está. Sólo entonces el aficionado madridista se da cuenta de la importancia del jugador francés al que, cuando se encuentra en el campo en partidos ligueros, tiende a destripar por no ser el jugador que está acostumbrados a ver en el lateral izquierdo (Marcelo o Roberto Carlos).

Mendy se cuenta entre esa extraña raza de jugadores, eternamente incomprendidos y criticados por sus propios aficionados, dotados con una de las mejores cualidades futbolísticas que puede poseer un jugador: se nota, y mucho, cuando no está

No vamos a engañar a nadie. Mendy está a años luz de ser tan virtuoso con el balón como nuestras dos leyendas brasileñas, pero da la casualidad de que en el extremo izquierdo tenemos al jugador más autosuficiente del mundo y que menos ayuda necesita de su lateral, como es Vinícius, por lo que no es difícil de entender que la misión ofensiva que Carletto le ha confiado a Mendy se limite a la de mero y vano señuelo en la banda y a mantener la posesión del balón cuando este llegue a sus pies. A cambio, Mendy permite al delantero carioca despreocuparse del plano defensivo y estar más fresco para hacer lo que mejor sabe: enloquecer al sistema defensivo rival.

Mendy, Vinícius, Camavinga, Lunin, Güler, Ceballos y Militao

Por muy equilibradas que parezcan las funciones de cada uno, la sombra de la crítica nunca va a abandonar del todo a este gran héroe de la decimoquinta (y de la decimocuarta, pues tampoco olvidemos su improbable salvada sobre la línea de gol a Grealish), y Mendy nunca va a terminar de ser considerado como el héroe que se merece ser, aunque, por otra parte, tampoco parece importarle mucho nada de lo que pase fuera del campo.

Mendy

Discreto e introvertido, el francés parece más cómodo fuera de los focos, estando ahí para su equipo aun cuando el aficionado cree que no le necesita, por lo que permítanme volver al plano cinematográfico, y más en concreto a la película que dio inicio a este texto, para terminar de perfilar correctamente la relación del madridismo con Mendy con ese famoso diálogo final que muchos se saben de carrerilla:

–¿Por qué criticamos tanto a Mendy, papá?

–Porque es el héroe que el madridismo se merece, pero no el que cree que necesita ahora mismo. Así que le criticaremos porque él puede resistirlo. Porque no es un héroe. Es un guardián silencioso. Un protector vigilante.

Enciendan la música de Hans Zimmer y James Newton Howard en su cabeza y acaben ustedes mismos la última frase.

Mendy con la Champions

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Entregas de la serie:

  1. Héroes de la 15: Rüdiger
  2. Héroes de la 15: Los 4 con 6
  3. Héroes de la 15: Carlo Ancelotti

Por emocionante y espontáneo, por merecimiento absoluto, porque hay jugadores que marcan épocas y el ánimo de los aficionados, porque nadie hubiera sido capaz de imaginar un guion tan redondo, porque Rudy fue decisivo ayer como tantas veces, por verlo llorar, expresar su sentimiento madridista sin rubor mientras besaba el escudo, por las palabras de Chus Mateo, porque los compañeros le rodearon a distancia aplaudiéndolo sin cesar, porque Llull le cogió de la mano y lo llevó al círculo central, por verlo junto a su familia, por haber sido un elemento determinante en el resurgir del baloncesto del Real Madrid, por poseer un corazón que no le cabe en el pecho, por ser el jugador más completo de la historia del baloncesto español, porque siempre le hubiera querido en mi equipo, porque uno nunca ha visto una comunión tan estrecha entre una afición y un jugador, porque tengo la impresión de que podríamos extender la reflexión previa al equipo, por tratarse de un instante decisivo para la consecución de un título, porque al término de la ceremonia improvisada la gente seguía coreando su nombre fuera del Palacio, porque en mi cabeza lo sigo coreando, por tantas escenas que conservo en la memoria, por dar al baloncesto una dimensión desconocida, por ser un molde desde el que explicar al futuro lo que es y significa el Real Madrid, porque también ha representado a España con la misma pasión, porque cuando participó en el concurso de mates de la NBA selló su espalda con el nombre de Fernando Martín, por haberme regalado los momentos más conmovedores en un recinto deportivo, teniendo en cuenta que este cronista intermitente ha asistido a todo tipo de finales olímpicas, mundiales, europeas y nacionales, por tanta sinceridad que flotó en el ambiente o por tanta autenticidad en la respuesta que brotó del corazón de los presentes, porque ahí seguiríamos de no haberse retirado Rudy con prudencia a los vestuarios, porque impresiona ver llorar a los héroes y temblar de emoción los cimientos del Palacio, casi diría los cimientos del Real Madrid, porque aunque el encuentro continuaba el tiempo se detuvo, porque le echaremos de menos —cómo no vamos a echarle de menos, aunque siempre le llevemos con nosotros—, porque, en su inmensa sabiduría, ha ido reciclando su juego, su posición en el equipo con la humildad de los que nunca dejan de aprender, y porque se acerca el final de una época, de aquel Real Madrid que abrió un nuevo capítulo de la historia del club, fraguado con éxitos y con el mejor baloncesto que se haya visto en Europa en este siglo. Por estas razones, e innumerables más que latían en el corazón de cada cual, no nos quedó otra alternativa que formar un coro unísono y verdadero a los que tuvimos la fortuna de estar ayer en el Wizink. Veinte minutos que no fueron más porque él no quiso. Había que honrar a Rudy Fernández. Y nada más. Y nada menos.

Rudy Fernández

 

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Carlo ya estuvo allí

 

Conviene comenzar por el final declarando mi amor por él. Es un amor arribista y sobrevenido porque hubo un tiempo en el que no lo entendí. Pero, ahora que lo comprendo todo, me he convertido. De este hombre pegado a una ceja, desesperante con los cambios, de mirada incrédula, compulsivo mascador de chicle , abstraído a veces como un jubilado en un parque, puede decirse poco, lo cual es la mejor noticia. Este hijo de la "Pianura" italiana conoce todas las respuestas. Destila naturalidad mostrando un aparente "no guru, no method" sabiamente dosificado.

Aquel ejército longobardo que asoló Europa que fue el Milan de Arrigo Sacchi reposa en un friso del Partenón del fútbol. Héroes del tiempo, capaces de reformular la presión adelantada y la ocupación de espacios. Lo sabemos bien porque una vez nos hicieron sentir pequeños. Ruud Gullit, Frank Rijkaard, Maldini o Marco Van Basten pudieron dibujar entonces el miedo en nosotros. Y Carlo estuvo allí. Fue entonces cuando, sojuzgado el Real Madrid, los muros vencidos, se acercaron demasiado al sol como Ícaro, hasta morder el polvo del olvido.

Ancelotti

El segundo amor es tan imprevisible como el viento de poniente y Carlo lo ha encontrado en el Real Madrid. Tal vez siempre fue madridista aunque no lo supiese entonces, pero ahora, sin duda, lo sabe. Aprendió que mejor incluso que emular al Real Madrid era ser parte de su historia. Y es que Carlo siempre conoce el final.

Ha tomado buenas decisiones, encontrando el tiempo perdido de Proust y demostrando que, a veces, las segundas partes sí son buenas. Consiguiendo convocar al madridismo en torno a la idea común de que el equipo es la prioridad y la unidad el eje sobre el que gravitar.

Tal vez Ancelotti siempre fue madridista aunque no lo supiese entonces, pero ahora, sin duda, lo sabe. Aprendió que mejor incluso que emular al Real Madrid era ser parte de su historia

Si habríamos conseguido la 15 sin él es algo que nunca sabremos. Hemos comprobado que la 15 (como la decimocuarta) ha resultado ser una deliciosa cena entre amigos, cuya mesa la presidía él. Remeros convictos de un drakkar imparable, la plantilla lo ama.

Como una nodriza, Carlo es el verdadero causante de que el vestuario haya asumido reglas no escritas de afinidad y colectividad, de discreción y ponderación, que han resultado ser el mejor combustible para la maravillosa máquina que siempre fue el Real Madrid. Ha entendido la esencia como pocos y, como Giugiaro, sus trazos han cobrado vida.

Carlo Ancelotti y Jude Bellingham

No sé alabar técnicamente a Carlo, me faltan conocimientos y ganas. Más aún, no creo en la técnica aplicada al arte como unidad de medida. El fútbol, como la música, es un cóctel de emociones que apurar de un solo sorbo y nunca me gustó el otro lado del ring, el de los tecnócratas. Guardiola es una amante fría. Bella, pero fría. Un profesor de solfeo, un impoluto bloque gris de oficinas desde el que no se ve el mar. Y aquí, ahora que los ecos del pasado no nos atoran, hemos venido a emocionarnos. Por eso, si puedo elegir, prefiero los besos robados, los actores sin método y a Miles Davis. En suma, el vértigo que estos "11 del patíbulo" nos propone cuando todo apunta a que es el final.

Hemos comprobado que la 15 (como la decimocuarta) ha resultado ser una deliciosa cena entre amigos, cuya mesa la presidía Ancelotti. Remeros convictos de un drakkar imparable, la plantilla lo ama

Con Carlo, el Madrid no entra en pánico. Ha conseguido que las ruedas de prensa merezcan la pena bajo la sencilla fórmula de ser sencillo. Y sobre el terreno de juego, en esa "Playa Omaha", cuando las balas silban, es cuando su liderazgo taimado nos guía hacia lugar seguro. Ha matizado, que no borrado, las líneas jerárquicas entre él y la plantilla como un encantador "padre padrone", sabedor de que las órdenes en forma de consejo calan más. Ante la duda, preguntémonos qué haría Carlo.

Hombre de perfil bajo, deja imágenes para la memoria a largo plazo del madridismo. No vende crecepelo, es el triunfo de lo lógico. Así de simple. Por eso, aunque canta mal y baila peor, nos ha ganado. Había que recordar a algunos quién es el Real Madrid, y Carlo lo hizo por nosotros.

 

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Entregas de la serie:

  1. Héroes de la 15: Rüdiger
  2. Héroes de la 15: Los 4 con 6

Buenos días, amigos. Anoche Rudy Fernández disputó el que quizá fuese su último partido en el WiZink como jugador del Real Madrid de baloncesto. Y qué partido. Sus acciones auparon a los blancos a la victoria y dejan la liga Endesa a punto de caramelo.

Rudy Fernández, nuestro último Premio Forja de la Gloria de Baloncesto de La Galerna, es ya eterno y una de las leyendas no solo de la sección de básquet del club, sino de este deporte en general. Uno de los mejores jugadores españoles que ha pisado una cancha. Rudy, contigo empezó todo.

El público del Palacio así se lo reconoció en un homenaje espontáneo que nos emocionó a todos, con un Rodolfo deshecho que no pudo contener las lágrimas. Más de diez minutos estuvo el pabellón aplaudiendo al jugador y coreando su nombre. Piel de gallina.

No es seguro que haya sido su último encuentro, porque, si UCAM Murcia empata la final, volvería a disputarse otro partido en el WiZink, pero en caso de que no sea así y de no haberse producido este homenaje, se habría perdido la oportunidad de llevarlo a cabo, algo imperdonable. Cabe mencionar que no solo Rudy ha podido jugar sus últimos minutos en casa, sino también el Chacho, Causeur y Poirier. El futuro dirá.

El madridismo, en un breve lapso de tiempo, se ha despedido de dos leyendas como Toni Kroos y Rudy Fernández. Duro, pero el Madrid siempre está por encima de todo y seguirá haciendo historia.

Vamos ahora con las portadas del día. Al ojear la de los chicos de Gallardo nos surge una pregunta: ¿qué tiene más relevancia informativa, la primera sentencia condenatoria por insultos y gestos racistas en un partido de la liga española o que un futbolista de la selección elija dorsal? El periódico más leído de España, el diario Marca, a tenor de su portada, no tiene ninguna duda.

Portada Marca

Buscad referencia alguna en la portada marquista, por milimétrica que sea, al fallo de la titular del Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia según el cual se impone una pena de prisión de ocho meses, la imposibilidad de acceder a un estadio durante dos años y las costas del procedimiento a los tres espectadores de Mestalla que fueron identificados insultando y realizando gestos racistas a Vinícius Jr. Podéis pasar toda la mañana buscando que no la hallaréis.

Sin embargo, que Dani Olmo porte el «mítico dorsal» 10 en la Eurocopa sí es una noticia a la altura de merecer la portada de Marca. Porque Marca, ya lo sabemos, es el diario de todas las aficiones y de todas las causas nobles, siempre y cuando estas causas nobles no impliquen al Real Madrid.

Si un futbolista de color —que no sea Vini— sufre o dice sufrir un ataque racista de la grada o de un compañero, ahí está Marca el primero para dedicar la primera plana entera al asunto, apoyar a la víctima y condenar el intolerable racismo. Si Vinícius es denigrado racialmente jornada tras jornada, es un provocador, no es víctima, sino victimario, y merece ser puesto en el foco para calentar más el ambiente. Después, grupos neonazis como el Frente Atlético llevan a cabo acciones como colgar de un puente un muñeco caracterizado como el jugador madridista.

Es probable que Marca, en el fondo, sienta que su comportamiento no ha sido el más adecuando (bien por acción, bien por omisión) durante el calvario racista sufrido por Vinícius en España, y ahora prefiera no hacerse eco de la primera sentencia que condena a racistas en la liga española. Es un diario que, a resultas de lo visto, mirad de nuevo su portada, antepone sus intereses a su labor informativa como medio de comunicación. Juzgad vosotros mismos si es ético, profesional y acertado.

En este asunto, Marca se ha colocado a la misma altura que Sport, que tampoco menciona la histórica sentencia.

Portada Sport

El Real Madrid emitió un comunicado tras el fallo judicial que halla culpables a los tres acusados de un delito contra la integridad moral de Vinícius Jr., agravado con motivaciones racistas. Menciona en él que los condenados han aceptado su responsabilidad y han publicado una carta de disculpas dirigida al jugador, el Madrid y al resto de personas que se han sentido denigradas, además de mostrar su arrepentimiento. También ha recordado que tanto el club como el futbolista han ejercido la acusación particular en el procedimiento.

Vini también se ha pronunciado, mediante un tuit:

Muitos pediram para que eu ignorasse, outros tantos disseram que minha luta era em vão e que eu deveria apenas "jogar futebol".

Mas, como sempre disse, não sou vítima de racismo. Eu sou algoz de racistas. Essa primeira condenação penal da história da Espanha não é por mim. É por… https://t.co/NdezpJBjF2

— Vini Jr. (@vinijr) June 10, 2024

«No soy víctima del racismo. Soy un atormentador de racistas», afirma el siete madridista. A este respecto, ayer publicamos un interesante artículo de Juan Antonio Amorós, policía y criminólogo con formación en psicología y además experto en resolución de conflictos. Recomendamos su lectura si aún no lo habéis hecho.

Marca también considera más importante que la histórica sentencia la descoordinación de ayer entre Ancelotti y el club. Según una entrevista de Il Giornale, el italiano habría puesto en duda la participación del Madrid en el nuevo Mundial de Clubes. Sin embargo, el ruido apenas duró unos instantes porque rápidamente el Madrid zanjó cualquier debate con un comunicado en el que aseguraba su presencia en el evento. La cosa no tuvo más recorrido.

Portada As

As relega la condena a prisión a los racistas (identificados) que insultaron a Vinícius a un leve faldón. A Rudy le dedica un recuadrito y la noticia más importante para el diario de PRISA es que Carlos Alcaraz prefiere el oro olímpico a ganar Wimbledon. Cada uno en su casa hace lo que cree más conveniente.

Portada Mundo Deportivo

Mundo Deportivo, al igual que Sport, ilustra su frontispicio con Guardiola, aunque el diario de Godó sí informa sobre la sentencia del Juzgado de Instrucción número 10 de Valencia: coged una lupa y mirad abajo en el centro.

Pep precisamente tonto no es, de modo que niega la posibilidad de una vuelta como entrenador al Barça. Nadie duda de su categoría como técnico, pero sabe que jamás volverá a conseguir reunir un grupo de jugadores como los que dirigió, encabezados por Messi, y un sistema arbitral comprado en España a través de Negreira y lubricado en Europa gracias a Şenes Erzik. Guardiola no quiere enturbiar el recuerdo que dejó en los culés. Bueno, eso y que a ver cómo demonios pagaría el Barça su sueldo y se gastaría miles de millones de euros en fichar todo lo que se le pasase por la cabeza, como sucede ahora en el City.

Nos despedimos agradeciéndote, Rudy, todo lo que nos has dado, aunque aún te queda rematar la faena en Murcia y traernos al museo del Bernabéu la liga número 37. Te queremos mucho, Rodolfo Fernández Farrés.

Pasad un buen día.

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