Las mejores firmas madridistas del planeta

Buenos días, queridos.

El Real Madrid puede proclamarse hoy campeón de Liga. O no.

Podría celebrarlo en Cibeles. O no.

Dar la vuelta de honor en el campo y celebrarlo con la afición en el Bernabéu. O no.

El Girona podría alcanzar la segunda plaza del campeonato y un puesto para la Supercopa. Pero todos sabemos que será que no.

No nos gustan los condicionales cuando hablamos de portadas, pues preferimos los hechos ya contrastados, aquellos que han sucedido y se pueden narrar, describir o simplemente criticar, pero es lo que nos muestran las portadas de hoy. El Real Madrid sabe que se enfrenta en unos días a un desafío mayúsculo en su competición predilecta, la Champions, y prefiere no hacer grandes excesos aun en el hipotético caso de proclamarse campeón de Liga esta misma tarde. Tampoco ayudan las decisiones de LaLiga sobre los horarios no unificados, pero eso es algo que saben muy bien sus gestores, los que están logrando que poco a poco el campeonato español pierda su peso en Europa.

Portada Marca 04-05-24

La foto escogida para la portada de Marca es lo mejor, sin duda, y es una de las fotos del año. La celebración de Luka Modric ante la grada tras su golazo frente al Sevilla representa lo mejor de este deporte, el estallido de júbilo instantáneo de un veterano curtido en mil batallas, la celebración con los compañeros, la comunión con la grada. Por eso no nos gustan las celebraciones en diferido: resultan tan poco creíbles como una indemnización en diferido, bajo apariencia de simulación de contrato.

El diario Marca indica con otro condicional que “habría fiesta en Cibeles, pero sin jugadores”, que es como el pan sin sal o la hamburguesa vegana, y utiliza un término inglés de manera posiblemente inapropiada: “Primer match ball”. Este término tenístico hace referencia a la bola que puede dirimir la victoria en un partido, pero no resulta apropiado en este caso si su efecto depende de lo que sucede varias horas después en otro terreno de juego. Un match ball fue, por ejemplo, el penalti de Rüdiger en Manchester. Un pepinazo de Güler podría ser hoy la ball que hiciera ganar el match, pero el título dependería de que en el match catalán posterior, Hernández Hernández volviera (o no) a hacer lo que le sale de las balls.

Portada As 04-05-24

Con la figura de Modric, Marca nos trae el pasado más reciente de los éxitos del club, mientras que el diario As lleva a la portada a quien puede ser el futuro: el turco Arda Güler. Quien ya fuera decisivo la jornada anterior estará en el once titular, igual que lo estará el mejor portero que vieron nuestros ojos en décadas y décadas. Vuelve Thibaut Courtois, vuelve el muro. Otro muro infranqueable, como lo ha sido Lunin durante todos estos meses.

Salvo la foto de la joven promesa turca, la portada tiene muchas cosas que no nos gustan:

- Recurre de nuevo a poner condicionantes para las celebraciones: “El Madrid será campeón si le gana al Cádiz y el Barça no pasa del empate en Girona”. Con HH al silbato…

- El gerundio “esperando”, que nos recuerda a Beckett y su absurda espera de Godot mientras la vida y las emociones pasan por tus narices. Beckett, Boris, por si alguno tenía dudas acerca de su conocimiento de los match balls.

- Llamar “once B” al equipazo que saltará esta tarde al césped.

- El titular “Viaja el Atleti, vuelve el peligro”, que nos ha llevado a pensar inmediatamente en los hooligans que la directiva ampara y lleva de excursión salvaje por España.

El titular utiliza un anglicismo, el término “alirón”, que viene del all iron de los mineros que trabajaban en Vizcaya a finales del siglo XIX, como nos ha querido ilustrar nuestro siempre bien ponderado Santi Nolla en Mundo Deportivo.

All iron Santi Nolla

Se le ve ciertamente compungido en el tono del artículo, pues apenas habla de fútbol y explica más la historia de los mineros que el posible título de Liga para el Real Madrid. Para compensar, intenta meter la previsible consecución del título de Liga para las féminas del Fútbol Club Barcelona, pero no le dedica más de dos frases

Alirón, all iron, all irony, como son nuestros portanálisis. Os dejamos con las portadas de la prensa cataculé, por si os apetece verlas. “Primer match ball para el alirón”, hala, todo junto. Nos intentan contar que será un gran duelo, épico, personalizado en dos pistoleros de gatillo fácil… Pero hay 5 millones de euros en juego para los gestores de la cosa esta como para permitir que se esfumen.

Portada Mundo Deportivo 04-05-24Portada Sport 04-05-24

Enhorabuena al Girona por su fenomenal campaña y, en especial, a su entrenador, Míchel, que ha demostrado ser un tipo excepcional. HHasta aquí HHan llegado. Para los nuestros, desearles que sentencien el título cuanto antes y que podamos centrarnos en las grandes noches que aún están por llegar.

Pasad un gran día, lo celebréis o no.

Cuando el ordenanza “Bull” pronunció el ya conocido “en pie, preside la sesión el honorable juez Aguilar”, algunos de los intervinientes no se habían situado aún en su sitio. No solo Enríquez Negreira estaba ausente, as usual, sino que Joan Laporta estaba departiendo amigablemente con algunos de los miembros del jurado popular. Al abrirse las puertas de la sala, Laporta trató de volver con celeridad a su asiento, pero estuvo a punto de chocar con el juez y uno de sus asistentes, que recorrían un camino similar al suyo. “Disculpe”, murmuró entre el jadeo que el maratón de ocho metros le provocaba. El juez Aguilar frunció el ceño antes de tomar asiento y se quedó mirando al presidente del Barcelona mientras ocupaba su lugar en el banquillo de los acusados. Dejó la libreta, un par de carpetas y los rotuladores sobre la mesa, acercó el micrófono a la boca y con una voz tenue indicó:

- ¿Pueden los letrados acercarse un momento?

Jan ante la prensa

Scotto por la defensa, Estuardo por la fiscalía y Luisa Ramírez por la acusación particular se acercaron al estrado del juez.

- Le ruego, señor Scotto, que indique a los acusados que deben abstenerse de entrar en contacto con el jurado -Scotto torció levemente el gesto-. Entiéndalo, no es admisible, ni ético, y no resulta en absoluto recomendable. Por no decir que me parece un comportamiento altamente reprobable.

- De acuerdo, señoría, se lo haré saber. Solo quería hacerle notar que no han sido más que unas fotos que algún miembro del jurado…

- ¿Algún o “algunos”? -puntualizó la abogada.

- Un par… -respondió Scotto-, tres, como mucho, nada más. Algún miembro del jurado ha pedido hacerse una foto con el presidente de una entidad histórica aquí en Barcelona, como el club de fútbol, posibles simpatizantes, nada más, y este les ha regalado unos pines y un par de fotos firmadas, nada más.

El juez Aguilar se quedó perplejo. Miraba fijamente al abogado defensor.

- Para garantizar la neutralidad del jurado, supongo -pronunció con sorna.

- Nada más que unos pines, señoría -añadió Scotto.

- Por solo “unos pines”, señoría, algunos dijeron que un árbitro se había dejado comprar en un Villarreal-Real Madrid.

El juez Aguilar seguía sin cambiar de gesto, hasta que finalmente se pronunció:

- Letrado, “nada más” le voy a decir una cosa: si no es capaz de comprender la importancia que puede tener el hecho de que un acusado haga regalos al jurado, sean del tipo que sean, me parece que va a tener muy difícil defender a sus representados. Diga a su cliente, e insístale varias veces, porque ya nos vamos conociendo en esta sala, que no se acerque al jurado, que no tiene ni que dirigirles la palabra. Nada más. ¿Le queda claro?

- Sí, señoría -asintió Scotto-. Puedo no compartir su preocupación, pero entiendo que es lo más recomendable por estética.

- Igual que pagar al jefe de los árbitros -puntualizó Luisa Ramírez de manera quisquillosa-. Una mera cuestión estética, sin duda.

Los abogados volvieron a sus lugares, excepto Scotto, que se acercó a Laporta para decirle unas palabras al oído. El presidente del Fútbol Club Barcelona negaba con la cabeza, hinchó la papada y cerró los ojos con una mezcla de indignación e incredulidad mientras soltaba un “brrrl, el madridismo sociológico lo invade todo”. Scotto quiso salir del paso cuanto antes, así que se dirigió a los asistentes y dijo en voz alta y clara:

- ¡La defensa llama a declarar a Don Alejandro Hernández Hernández!

Hernández Hernández

Se abrieron las puertas y apareció un cuarentón con aspecto saludable, más pelirrojo que rubio, bien vestido, quizás hasta coqueto… un rostro muy conocido para cualquiera que siguiera la liga española de fútbol. Tomó asiento y Scotto, antes de comenzar el interrogatorio, se dirigió hacia el jurado:

- Señores y señoras, miembros del jurado: hasta ahora han desfilado por este juzgado numerosas personalidades del ámbito directivo del fútbol, expertos en su área que han acreditado la profesionalidad con la que se trabaja en el deporte español, tanto en sus órganos federativos como en el arbitraje (Cerca de la ventana pasó una bandada de gaviotas cuyo graznido sonaba como una estruendosa carcajada). En estas próximas sesiones hablaremos con algunos de los mayores representantes del arbitraje, árbitros en activo que han recibido numerosas críticas por parte del madridismo y de la prensa madridista. Varios de ellos son veteranos que han sufrido en sus carnes que se dudara de su profesionalidad.

Se acercó al testigo:

- Don Alejandro Hernández Hernández, usted ha sido uno de los árbitros más criticados por ciertos sectores del madridismo, pero lo cierto es que, si uno revisa sus estadísticas con el Fútbol Club Barcelona en Liga, no son nada “favorables”, por utilizar el argot que se ha empleado en anteriores sesiones en esta sala, ¿a qué cree que se debe?

“Madridismo sociológico de manual”, se escuchó decir a Laporta hacia su derecha.

- No lo sé, señor, a mí me han acusado de muchas cosas desde que soy árbitro de Primera División, hasta de hacer perder una Liga al Barcelona.

- Precisamente quería hablarle de un error muy sonado que perjudicó al Fútbol Club Barcelona, aquel gol no concedido al equipo catalán, que le habría supuesto un triunfo en el Villamarín y los tres puntos.

- Cuando llevas 12 temporadas en Primera División si nos dedicamos a recordar los errores del pasado, también estaría bien recordar los aciertos. Pero si hablamos de aquel error, ya lo expliqué en su momento, no me escondo. Acudí al plató de Movistar y lo dije, cuando terminó el partido y vi la imagen, evidentemente te quedas tocadísimo. Sería mentir si dijera lo contrario. Al final está en juego tu prestigio profesional, el no haber podido ver una jugada tan groseramente clara te hace un daño mediático y futbolístico importante.

Cada vez que Laporta hablaba hacia Bartomeu en lo que él creía que era voz baja, se escuchaba algo parecido al jadeo de un búfalo y se le entendían perfectamente sus palabras: “vaya robo, nos tangaron una liga”.

- Entonces, por seguir con la teoría que se ha defendido en esta sala sobre los pagos del Fútbol Club Barcelona a Negreira y su influencia en los partidos, ¿cómo encaja con este tipo de errores? -preguntó Scotto.

- Mire, en esa misma acción hay un posible penalti a Neymar -respondió Hernández Hernández-. Había dos posibilidades de tomar una decisión a favor del Barcelona, si tan predispuestos estábamos a pitar a favor de ellos, ¿qué pasó ahí?

- Eso mismo se pregunta cualquiera que sepa un poco de fútbol -afirmó Scotto con aires sentenciosos-. Y ya puestos, ¿qué pensó cuando saltó el caso Negreira?

- La primera sensación fue que era fake. Entonces ves que había un vínculo y ya tienes que aceptarlo, que es una realidad. Lógicamente hay que dar explicaciones a la gente de la calle, pero las tienen que dar quienes han pagado y quienes han cobrado, porque son los responsables, y tienen que explicar el porqué. Nosotros, que éramos ajenos a esa situación, no podemos dar ninguna explicación porque no la tenemos.

"la defensa insiste en la teoría de la compra de árbitros, una teoría que no ha sido mantenida prácticamente por nadie en esta sala. En este juicio no hablamos de eso, sino de la compra del sistema entero, del poder arbitral, a través de la persona que, como ha quedado acreditado, podía decidir sobre el presente y el futuro de los colegiados, o sobre las designaciones para los partidos"

- ¿Negreira tenía algún tipo de relación, de ascendente, de autoridad, sobre ustedes?

- El poder que tenía es algo que tienen que responder los que estaban en aquel momento, porque no era una cuestión de vas a subir porque sí, había un comité técnico. La relación con nosotros era prácticamente inexistente.

En todas las vistas previas, Enríquez Negreira había mantenido dos actitudes bien distintas. Unos días tenía la vista perdida y apenas mantenía contacto visual con los comparecientes. Pero en otras ocasiones, como en la presente, se le veía muy atento, con la vista fija en las palabras del testigo, en especial, cada vez que se mencionaba su nombre.

- La Guardia Civil ha investigado a varios de ustedes por un incremento en su patrimonio, hay un informe que habla de un incremento exponencial, quién sabe si buscando que a ustedes les hubiera llegado un dinero extra, ¿qué tiene que decir a esto?

- Todo el patrimonio que pueda tener encaja a la perfección con lo que he podido ganar en mi profesión y se ha obtenido lícitamente. He arbitrado 12 años en Primera División y 5 años en Segunda. Son tres propiedades, el informe miente porque me atribuye una en Las Palmas que no conozco. Nada que deba extrañar a nadie.

- Así lo cree la defensa, señor Hernández Hernández, solo quería darle la oportunidad de manifestarlo en público. Muchas gracias por su testimonio, no haré más preguntas.

Scotto se volvió satisfecho hacia su asiento y en su camino se cruzó con el fiscal, Jaime Estuardo, quien mostraba un rictus de cierta indiferencia.

- Con la venia, señoría -comenzó-, la defensa insiste en la teoría de la compra de árbitros, una teoría que no ha sido mantenida prácticamente por nadie en esta sala. En este juicio no hablamos de eso, sino de la compra del sistema entero, del poder arbitral, a través de la persona que, como ha quedado acreditado, podía decidir sobre el presente y el futuro de los colegiados, o sobre las designaciones para los partidos. Señor Hernández Hernández, ¿podría indicarnos quién le comunicó su ascenso a Primera División?

- Fue el propio Enríquez Negreira, tras acabar mi quinta temporada en Segunda. Me quedé temblando literalmente, y aún lo estoy. Automáticamente se lo comenté a mi novia, y luego al resto de mi familia y a la gente más cercana. En menos de cinco minutos estaba el móvil echando humo.

- Pero ha dicho que apenas tenía relación con ustedes, ¿por qué se quedó temblando, tanto “terror” les inspiraba?

- Él llamaba a los ascendidos y a los descendidos simplemente para comunicar esa información. Cuando salió el tema de los pagos, Victoriano Sánchez Arminio, que en paz descanse, fue el primer sorprendido y traicionado por esta situación -el colegiado miró al techo al mencionar al difunto y se encontró el famoso lamparón de orines y heces de paloma.

- Usted es uno de los árbitros que ha reconocido que se reunió varias veces con el hijo de Enríquez Negreira antes de los partidos para “conversar”.

- Sí, así es -contestó el canario-. Le conocíamos por haber trabajado con la Federación y el CTA en el pasado.

- Y a los dos años de llegar a Primera División, usted es ascendido a internacional. ¡Solo dos años! Es una carrera sorprendentemente meteórica. Bien es cierto que no podremos demostrar que los árbitros que se reunían con el hijo de Enríquez Negreira ascendían rápidamente a Primera y luego a internacionales, pero parece haber una cierta causalidad.

- Mire, jamás me dijeron nada de favorecer al Barcelona. Si me pasa, lo hubiera denunciado. Entiendo que desde fuera suena fatal lo que ha pasado y desde dentro es muy difícil de explicar que cómo ha podido ocurrir -se defendió HH.

- Sí, usted asciende muy rápidamente tras una serie de errores, pero curiosamente la UEFA no le da partidos de Champions porque no lo considera suficientemente capacitado para ello. Le asignan apenas dos partidos en ocho años y, sin embargo, aquí lo designan con pasmosa facilidad para pitar los partidos más importantes del Madrid o del Barça.

- Es injusto que alguien haya elaborado un informe donde no hay absolutamente nada ilícito. Este tema judicialmente me preocupa cero. Si el máximo exponente del caso Negreira soy yo, pongo la mano en el fuego por mis colegas.

- Todos ustedes tienen una cierta afición por poner la mano en el fuego. O perdone, para ser más exactos, por decir que pondrían la mano en el fuego.

- Ya hemos comentado mis estadísticas con el Fútbol Club Barcelona, si quiere ir por ahí, verá que no son especialmente favorables, apenas gana el cincuenta por ciento de los partidos conmigo.

- Las estadísticas no lo cuentan todo, permítame que se lo indique. En Italia, por ejemplo, el Moggigate no era un caso solo de influencia en los arbitrajes, era también de selección de árbitros afines, de manipulación de las designaciones.

El fiscal se acercó a su mesa, cogió una carpeta de color azul marino y se acercó hacia el testigo y la mesa del juez.

- El Madrid gana con diez en el Camp Nou: usted anula un gol a Bale y expulsa a Sergio Ramos. En su interpretación de las estadísticas, aparecerá como “desfavorable” para el Barcelona porque perdió, pero su actuación estuvo plagada de errores que perjudicaron al rival. Otra, el Madrid empata en el Camp Nou y usted se traga dos penaltis sobre Varane -según ponía ejemplos, el fiscal dejaba fotos en la mesa del juez, a la par que repartía otras entre el testigo y el jurado-. Otra más, vaya, qué mala suerte tenía usted con el francés: el cuarto árbitro le indica que ”es falta de Suárez” a Varane y usted deja seguir la jugada, que acaba en gol de Messi. Ese partido acabó en empate y también suma a favor de sus estadísticas supuestamente desfavorables, ¿quiere que sigamos?

El colegiado, o “culegiado”, como había escrito uno de los periodistas esa misma mañana en su medio, permanecía callado. Finalmente se defendió diciendo:

- Yo he pasado momentos malos en el arbitraje por mis decisiones, pero es parte de mi trabajo. Pero claro, este tema es una sentencia social y es injusto.

- Ya, lo entendemos, muy injusto. Los errores se reparten, a veces se favorece a unos, normalmente de azulgrana, y en ocasiones se perjudica a otros que habitualmente visten de blanco. ¡Tengo más! Mire, en ese mismo partido se come este penalti de Jordi Alba a Marcelo, pese a que estaba bien situado, como puede verse en la foto. Usted seguía sin pitar en Champions, ¡pero se le caían los Madrid-Barça de las manos! ¿No le llamaba la atención? Aquí vuelve a errar al no señalar un penalti de Umtiti a Cristiano, pero no se preocupe, que en sus estadísticas, el Barça ganó. Ah, también expulsó a Sergio Ramos en ese partido. ¿Cree que era por eso por lo que se le designaba para los partidos más importantes de cada temporada? En lugar de a los árbitros élite UEFA, como sus compañeros Mateu o Gil Manzano.

El colegiado canario permanecía callado, pero el fiscal seguía mostrando fotos:

- Aquí el Madrid perdió con un gol en claro fuera de juego, y aquí… mi favorito de todos ellos: el Penalba.

Se giró hacia el juez, puso una foto en su mesa y le preguntó:

- Señor juez, perdone que me salta el procedimiento, pero usted, que no es aficionado al fútbol, ¿podría decirnos qué ve en estas imágenes?

El juez se puso las gafas, analizó la imagen, y balbuceó sin mucha seguridad:

- Pues… no me haga mucho caso, porque yo de esto no entiendo, pero… veo a un jugador dando una patada al suelo.

- ¡Exactamente! Patada al suelo que fue convertida en penalti. Y como se falló, unos minutos después, el combo de penalti y expulsión. Última jornada de Liga, por cierto. Quería llamar la atención del testigo sobre las fechas. Usted acaba de contarnos que acudió al plató de Movistar para lamentarse de un error que perjudicó al Fútbol Club Barcelona.

- Así es, fue al acabar la temporada, creo que la 2016-17 -respondió Hernández Hernández.

- Exacto. Acudió al estudio de Movistar en junio de 2017 y aquel error contra el Barça en el Villamarín sucedió en enero de 2017. Cinco meses antes.

- Puede ser, no recuerdo las fechas con exactitud.

- Lo son. Lo sorprendente es que el “Penalba” y su calamitosa actuación en la última jornada de Liga sucedió una semana antes de que fuera al programa, ¿y no se le ocurrió disculparse en términos parecidos? “Me quedé tocadísimo”, “cómo pude fallar en un error tan groseramente claro”, no sé, algo así.

- El error contra el Fútbol Club Barcelona pudo costar una Liga, no sé, quizás por eso -se disculpó el canario.

- No, hombre, no. ¿Sabe usted sumar? El Barcelona acabó esa Liga a tres puntos del Madrid. De no haber mediado su error, la diferencia habría sido de solo uno, pero no habría cambiado el campeón del torneo. Yo creo que usted estaba mandando un mensaje al sistema: pedía perdón por su error contra los que lo controlan. Que no volvería a ocurrir, que estaba “tocadísimo” por su cagada.

- Señor fiscal, le llamo la atención por el lenguaje -le recriminó el juez.

- Me disculpo, lo retiro. Solicito que en la transcripción figure la palabra “error” en lugar de “descomunal cagada” (se volvió de nuevo hacia el testigo). Llama la atención que nunca le hayamos visto disculparse por ninguno de los errores comentados, que no son pocos. Y algunos no son errores, como cuando recibió el aviso de su asistente sobre la falta de Suárez y dejó seguir el juego. Si hasta se le ve hacer el gesto de pitar y frenar el ataque culé.

Hernández Hernández seguía en silencio.

- ¿Sabe usted lo que le ocurrió a aquel árbitro asistente que le avisó de la descomunal cag… del error de dejar seguir el juego? Fue descendido a Tercera. Ricardo Escudero Marín. De asistente en un Clásico a Tercera. Se retiró del arbitraje con 34 años. En cambio, el asistente que justificó a Zidane su decisión se mantuvo en la categoría. Y usted, como todos sus compañeros del CTA, saben todo esto. Con sus palabras en televisión, usted estaba comunicando al “Sistema Negreiro”, a ese sistema que premia y castiga de tal modo, que se encontraba muy tocado por su error, que no volvería a fallar en esa dirección.

- ¡Protesto! -exclamó Scotto-. Está afirmando que el testigo actúa de manera premeditada, le está acusando de prevaricar.

- Se admite -dijo el juez.

- De acuerdo, retiro la última parte de mi argumentario -prosiguió el fiscal-. Su colega de profesión, Xavier Estrada Fernández, publicó en su libro La verdad sobre el caso Negreira detalles muy jugosos del comportamiento de Enríquez Negreira y su control sobre el arbitraje. “La familia” (puso una voz afónica mientras pronunciaba esas palabras). En ese libro aparece usted como uno de los más “oficialistas” del presidente en el momento en que estalla el caso, Medina Cantalejo.

- Me limité a intentar coordinar nuestras acciones como árbitros, firmar un comunicado común, recabar apoyos…

- Ya, al presidente que intentó tapar el escándalo. Por desgracia para la fiscalía, no va a haber un solo árbitro de Primera que reconozca que actuaba influido por este sistema de Negreira y Sánchez Arminio, pero todos ustedes saben desde hace décadas cómo deben comportarse para prosperar en el arbitraje. No haré más preguntas, señoría.

Volvió hacia su asiento y lanzó una mirada al banquillo de los acusados, en el que se encontraba Laporta negando con la cabeza y hablando hacia su compañero de bancada a la izquierda. Aunque se tapaba la boca con la mano, se le escuchó decir perfectamente: “¡era penalti claro!”. La abogada del Real Madrid, Luisa Ramírez, se levantó a continuación y se acercó al banco del testigo.

- Con la venia, señoría. Me gustaría recordar las palabras de un sabio del fútbol cuyas iniciales eran, curiosamente, como las de nuestro invitado: Helenio Herrera. Helenio Herrera, HH, decía que al fútbol se juega mejor con diez que con once. Díganos, ¿es por eso que usted considera que no perjudicaba al Real Madrid en todos esos partidos en que dejaba a mi representado con diez?

- Bueno, seguramente podría defender cada una de esas expulsiones -respondió el “otro” HH-, ahora mismo no lo recuerdo, pero mis motivos tendría.

- El caso es que llama la atención lo fácil que le resulta expulsar a jugadores del Real Madrid y lo difícil que le resulta aplicar el mismo criterio con el Barcelona. En especial, con su máxima estrella durante años, Leo Messi.

El colegiado permanecía en silencio. Su única respuesta consistió en encogerse de hombros y hacer un mohín de indiferencia con la boca.

- Hay numerosas agresiones delante de usted, otras segundas amarillas perdonadas por no dejar sacar faltas, pero quiero destacar una especialmente llamativa, que es aquella en la que Messi le intenta dar un balonazo a usted. ¡Vamos, que ni por esas lo expulsó! ¿Acaso temía los informes “arbitrales” de la familia Negreira? ¿El índice corrector o corruptor? ¿El impacto que podría tener esa tarjeta roja en su carrera?

La abogada empleó una táctica similar a la de su colega Estuardo y acompañó sus frases con una serie de imágenes que se dedicó a repartir por la sala.

- Nadie se atrevía a expulsar a Messi en España, pero es que tampoco se atrevían a hacerlo con Luis Suárez. El “saldo arbitral” que demostraron los informes periciales es muy claro. ¿No se atrevían, tenían instrucciones, o eran conscientes de lo que una expulsión a estos jugadores iba a suponer para el “dedo índice corrector”?

El colegiado canario mantenía silencio, como seguramente le había aconsejado su asesor legal.

- Usted tuvo varias oportunidades para expulsarlo, desde el terreno de juego o desde el VAR. Pero aquí no le estamos juzgando a usted, estamos juzgando a esos señores de allí (señaló hacia el banquillo de los acusados), estamos tratando de saber la influencia de los pagos de los distintos presidentes del Fútbol Club Barcelona (fue señalándolos uno a uno) al vicepresidente de los árbitros (mantuvo el brazo extendido hacia el acusado que daba nombre a la trama) para que se designara a colegiados afines como usted para los partidos relevantes.

- Lo de afín es una opinión suya. Mire, ya que menciona el VAR, no olvide mencionar que la temporada pasada, el Real Madrid derrotó al Almería con tres correcciones que hice yo desde el VAR –se defendió el testigo.

- Claro -confirmó la abogada-, porque el árbitro de campo se había equivocado y usted hizo bien sus deberes al hacérselo saber, para eso está el VAR, ¿no?

- Sí, si te llaman del VAR es que hay un error claro y manifiesto.

- Ciertamente, para eso está. Lo llamativo es que esas correcciones desde el VAR se produjeran dos meses después de declarar ante la Guardia Civil, me resulta curioso. Durante los doce años anteriores, como hemos podido ver por los numerosos ejemplos mostrados, nunca se comportó de esa manera, su tendencia arbitral era otra.

- Siempre fui muy respetuoso con mis compañeros de la sala del VAR -contestó un cariacontecido HH.

- Excepto una vez. Decisiva. Y en aquella ocasión no acudió a ningún plató a pedir perdón, o a decir que estaba tocadísimo. 7 de marzo de 2021.

La abogada sacó tres copias de una foto de gran formato de su carpeta y las depositó con parsimonia y en este orden en la mesa del juez, junto al micro del testigo y en la barrera de separación del jurado.

- Diecisiete veces había acudido usted al monitor de VAR avisado por sus compañeros y en las dieciséis primeras cambió su criterio. ¡Diecisiete! Dieciséis veces cambió su criterio inicial, pero en esta ocasión, en un partido entre los dos primeros clasificados del campeonato, ¡en el partido decisivo de LaLiga!, usted decidió no hacer caso del error claro y manifiesto que le estaban corrigiendo desde la sala VOR.

"aquí no se les juzga a ustedes, sino a estos señores, a los que mantenían este sistema"

- Yo no tengo claro que fuera un error por mi parte. Expertos arbitrales como Iturralde González me dieron la razón -se defendió el colegiado.

- ¡Iturralde González! Si esa es la referencia, estamos listos. Ese… señor, por llamarlo de algún modo, ya dejó clara su tendencia al testificar en el mismo banco en el que está usted sentado ahora mismo. Seamos claros, su criterio depende de a quién esté pitando, arbitra condicionado, como todos los de su colectivo. Sabedores de que una decisión podía hacer que promocionaran o descendieran. Usted mismo ha ido al monitor del VAR más de una vez para pitar manos mucho menos claras, como esta, por ejemplo:

- Si es que el balón está en el hombro del jugador, no es un brazo separado como el de Felipe. Sin embargo, como he repetido varias veces, aquí no se les juzga a ustedes, sino a estos señores, a los que mantenían este sistema. Mayo de 2021, apenas dos meses después. En esa misma temporada en la que usted no quiso pitar la mano que su compañero le indicó desde el VAR que debía pitar, con las consecuencias que ello tuvo en el sentido de privar del título a mi representado, usted fue designado, ¡premiado!, como árbitro asistente de Mateu Lahoz en toda una final de Champions.

- Bueno, ya había sido elegido mejor árbitro de la temporada unos años antes -se justificó HH.

- El CTA siempre premia a los que mejor cumplían sus designios. Y a usted, señor Hernández Hernández, le daban siempre esos partidos porque toda su vida le han tirado ciertos colores. Por casualidad, ¿ha visto usted El secreto de sus ojos, la película argentina?

El árbitro hizo una mueca de extrañeza y negó con la cabeza, así que la abogada continuó:

- Uno de los personajes le dice al protagonista que se puede cambiar de todo, “de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios, pero no puede cambiar de pasión”. Y su pasión desde pequeño es el Fútbol Club Barcelona.

- Pero eso fue una entrevista que me hicieron con nueve o diez años -protestó el canario.

- Recuerde, no se puede cambiar de pasión. Y otro compañero de profesión, Rafa Guerrero, camino a un partido en Huelva, le vio a usted celebrar un gol del Barça. (HH emitió un gesto de fastidio y movió la cabeza hacia ambos lados) Pero no le culpo por eso, entiéndanos. Culpo a los que compraron el sistema para asignar los partidos más importantes de cada temporada a un culé que no disimula con el silbato.

- ¡Protesto! -dijo Scotto-. Nuevamente está emitiendo juicios de…

Antes de que el juez resolviera, la abogada se adelantó:

- No se preocupe, letrado. Retiro mis juicios de valor. Si el problema no es con estos señores, sino con estos otros (señaló de nuevo al banquillo de los acusados). No haré más preguntas, señoría.

El juez resopló, como al final de cada sesión, pidió a su asistente que guardara las fotos que habían dejado en su mesa, cerró la libreta y sus carpetas, y golpeó con el mazo para dar por finalizada la sesión. Estaba más agotado que Iturralde defendiendo todas las decisiones arbitrales de la carrera de Hernández Hernández.

 

Próximo capítulo: Árbitros en activo (II)

 

Capítulos anteriores: Anatomía de un negreirato (Prólogo) 

Capítulos anteriores: Capítulo 1 (Los alegatos previos)

Capítulos anteriores: Capítulo 2 (Medina Cantalejo)

Capítulos anteriores: Capítulo 3 (Luis Rubiales)

Capítulos anteriores: Capítulo 4 (Ángel María Villar)

Capítulos anteriores: Capítulo 5 (Puedo ayudaros con el VAR)

Capítulos anteriores: Capítulo 6 (Las pruebas periciales)

Capítulos anteriores: Capítulo 7 (Javier Tebas)

 

 

 

 

 

 

Buenos días, amigos. Thibaut Courtois está listo para volver, y podría ser titular (o al menos tener minutos) en el duelo frente al Cádiz de mañana sábado, fecha en la cual, por cierto, el Madrid podría proclamarse matemáticamente campeón de liga. Si gana al Cádiz y el Barça no es capaz después de derrotar al Girona, el Madrid tendrá en el bolsillo el llamado campeonato de la regularidad.

En tan importante ocasión, con el Madrid en un tris de ganar un título manejado institucional y mediáticamente por enemigos que le odian hasta el extremo, recibimos la espléndida noticia del retorno del gigante belga. Estamos de enhorabuena. Hablamos de quien ha sido el mejor portero del mundo, y esperamos que pueda volver a serlo tras su gravísima lesión, complicada después con otra de menisco, de la que retorna. Para muchos, es el mejor portero que ha tenido jamás el Real Madrid, y bastaría, de entre sus múltiples gestas, atender a su exhibición en la final de la Catorce para corroborarlo.

Pues bien. Courtois vuelve.

"Regresa el gigante", titula As, y en la foto le vemos despejando una bola de tenis. Como si le lanzan una de golf o una canica de las que usábamos los boomers en el recreo del cole: la va a parar. Puedes aumentar la potencia del disparo del delantero, disminuir el volumen del objeto esférico a rechazar, dilatar exponencialmente la portería. Puedes hacer lo que quieras: la va a parar. Ese es el Courtois que conocemos, y ese es el Courtois que va a volver, estamos seguros.

 

Marca participa de la alegría por el retorno de quien tanto ha sufrido, y nos comunica el que parece ser el plan de vuelo de Ancelotti para gestionar esta buena nueva en términos de politica de recursos humanos. "El plan es que jueguen tanto Kepa como el belga en el duelo liguero". ¿Y Lunin?, se pregunta uno de inmediato. "El Bayern es en principio para él", nos responde Marca.

La noticia es espléndida, pero el lío no es poca cosa. Tienes un portero que ha sido el mejor del mundo y a quien debes ayudar para que vuelva a serlo. Tienes un segundo  que ha cubierto ejemplarmente la baja del primero, hasta el punto de completar una actuación antológica ni más ni menos que en el Etihad, por no recordar otras exhibiciones como la de Leipzig. Lunin se ha asentado en la élite en la ausencia de Thibaut. Y luego hay un tercer portero, de élite también, que vino para cubrir la baja del primero y a quien, al parecer, hay que premiar la abnegación con la que ha llevado el haber quedado a la sombra de Lunin para darle ahora minutos.

Con toda la consideración a Kepa, que es un excelente guardameta, esta tercera variable nos parece que incrementa innecesariamente el ruido dentro de una decisión que ya es de por sí difícil. De aquí a final de temporada, hay que optar entre Lunin y Thibaut, y hay que hacerlo en virtud de lo que ambos vayan mostrando. Nos parece fantástico que Lunin sea el que juegue contra el Bayern, no sólo porque se lo haya ganado, sino sobre todo porque es la opción ganadora para ese partido en concreto. La trayectoria del ucraniano le avala.

La duda va más allá si el Madrid se clasifica, como todos esperamos, para la final de Wembley. Ancelotti tendrá ahí que dar minutos a Courtois para calibrar hasta qué punto su estado de forma es tan bueno como para superar las prestaciones de un Lunin pletórico. ¿Es mejor (digamos) tres cuartas partes de Courtois que el ucraniano en su prime? Difícil decisión, de cuya ecuación, por simple salud mental, hay que sacar a Kepa, agradeciendo mucho los servicios prestados al portero vasco. La disyuntiva entre dos es lo suficientemente complicada, y debe dirimirse con cabeza fría y calculando múltiples impactos. A nosotros, a priori, y en la eventualidad de que el Madrid llegue a Wembley, se nos antoja no sólo justo, sino sobre todo conveniente, que bajo palos se sitúe Lunin. No obstante, hay que observar la evolución de Thibaut.

Os dejamos con las cosas de la prensa cataculé. Pasad un buen día.

Mientras este cronista intermitente observaba la reacción blanca de la segunda parte en Vitoria, la resaca de una tarde de conversación deportiva, los recuerdos y la actualidad – con alguna brizna cultureta, junto a los amigos Jesús Vega y Chechu Biriukov en el templo del anfitrión y, no obstante, también amigo, A. R.- se mezclaban con el balón anaranjado en la escasez de mis neuronas, entre las que brotó el titular que encabeza estos breves párrafos.

Y es que uno aprovechaba los interludios del partido de baloncesto con los de la semifinal de la Liga de Campeones, y se convertía en casi inevitable reparar en el esfuerzo bravo de tantos clubs en buscar lo que al Real Madrid le resulta casi rutinario. Discúlpenme la carencia de humildad por la parte que me toca, pero estos son los números de la entidad, que, en esta ocasión, no mienten o mienten menos de lo habitual.

El asunto es que, al Madrid de Europa, en su versión doble, sólo le restan dos partidos para colocarse en sendas finales, lo que no es moco de pavo ni siquiera para un club como él, aunque tampoco venga a significar mucho, porque lo realmente valioso está por llegar. Quedarse aquí sólo significaría el aprobado ramplón, quizás un “Bien”, como se califica, - ¿tal vez, ya no? -, a lo que, en realidad, no está tan bien, pero que los mandatarios educativos dieron por bueno en su momento para llevar sosiego a los hogares.

el Madrid ha vuelto, con la mejor versión del Chacho.  ¡Yo vi jugar al Chacho, le contaré a mis nietos, si algún día llegan! Y si no llegan, a quien quiera escucharme. Sergio Rodríguez es la versión moderna de Carmelo Cabrera, el genio de los setenta

Y entre unas cosas y otras, entre Morante y Paul Auster –Apolo lo tenga en su gloria-, Chus Mateo y Mbappé, a uno se le ocurría que la grandeza del equipo de fútbol era en gran parte minimalista, pues con sólo un par de atacantes infringe daño y miedo cerval en los rivales, ni siquiera la caballería de Aníbal amedrentó tanto a los romanos. Y esta escasez feraz le permite defenderse con superioridad numérica - ¡que nadie que no sepa matemática pise la Academia! – y pasar con tranquilidad al dominio cuando los sabios Kros y Modric se apoderan del encuentro.

Al contrario, la superioridad de los baloncestistas se mide por centímetro y cuantía, tantos y tanta que parecen sobrarles los elementos; hoy te gano con unos, mañana te doblego con los otros. De un relámpago semanal, tres partidos de eliminatoria euroliguera, ha borrado las dudas de un presunto bajonazo, liquidando a un noble Baskonia que puso mucho empeño de su parte en su magnífico pabellón con forma de coso.

Pero el Madrid ha vuelto ya lo creo, con la mejor versión del Chacho.  ¡Yo vi jugar al Chacho, le contaré a mis nietos, si algún día llegan! Y si no llegan, a quien quiera escucharme. Sergio Rodríguez es la versión moderna de Carmelo Cabrera, el genio de los setenta, con singularidad  semejante y más recursos técnicos, por mor del progreso del deporte. También Tavares y Campazzo han recuperado frescura y se aplican en lo suyo, al tiempo que Yabusele embiste los partidos con su fuerza descomunal y acierto implacable, del que, en ocasiones, carece. Asimismo, Deck está más entonado, tan rápido que Mateo le entrega la tarea de defender a los pequeños anotadores rivales.

En resumen, las piezas están en su sitio para los madridistas en este momento, lo que es motivo de tranquilidad y garantía de nada. Nos queda la extrema dificultad, el logro de lo más difícil, la conclusión de la forja. Mientras, la gloria tendrá que esperar.

 

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Balón de Oro, Pichichi, jugador de época… Jude Bellinhgam agotó —y con todo merecimiento— los adjetivos y las hipérboles durante sus primeros meses en el Bernabéu. Analistas de todo pelo no dudaron en señalar la adaptación y estrellato del inglés como los más fulgurantes que se recuerdan en el Madrid. Los argumentos les asistían. No sólo el saco de goles que sostuvo y lanzó al equipo, sino que su influencia en el campo y la conexión con la grada le hicieron eclipsar al propio Vinícius y hacer menos traumática la suplencia de Modric. Palabras mayores.

Indetectable para los rivales, Bellingham era el peligro que no se anuncia, la picadura que aparece cuando ya duele. Pero el discurrir de la temporada y su cambio de posición (de la mediapunta a partir desde la izquierda) le ha restado presencia y amenaza, hasta el punto de perderse en labores defensivas —trabajo para lo que nunca escatima un esfuerzo— a costa de hacerlo invisible en el ataque blanco.

Bellingham

Si nos aferramos al sentido común (hasta donde pueda caber en el fútbol), es evidente que el Madrid debería pivotar su proyecto deportivo sobre el inglés. Sus características, poder de intimidación y calidad son bazas suficientes para configurar el equipo alrededor de su figura. Bellingham a pleno rendimiento hace mejores al resto de sus compañeros. Y esto es un valor exclusivo de los privilegiados. Pero todos sabemos que si al deshojador de margaritas francés, de nombre Kylian, le da por aparecer el año que viene por Madrid, Jude sufrirá las consecuencias.

Sería injusto instarle a Bellingham a que decida qué quiere ser de mayor, esto es, cuál es la posición y el juego que desea protagonizar, porque en el Madrid la prioridad no siempre casa con el interés deportivo. Otros grandes jugadores antes que él hubieron de adaptarse a nuevos roles, a giros en el guion, siempre dependientes de la estrategia de la planta noble del Bernabéu.

No sólo Bellingham tiene que apuntalar sus decisiones y escoger mejor en qué gasta sus energías, sino que a Ancelotti le espera un trabajo propio del tetris que puede ser decisivo para que el inglés siga rompiendo techos o se quede en un buen jugador de rachas o chispazos extraordinarios

Si rebobinamos en la memoria, el propio Zidane cambió su área de influencia en Chamartín para encajar en el once. El marsellés venía jugar de enganche con libertad en una imperial Juventus. Escoltado por Conte, Deschamps, Davids y Di Livio, era el principal suministrador de goles a Filippo Inzaghi. Así cualquiera, claro. Pero Del Bosque no tenía tanta gasolina en el centro, y tuvo que ingeniar una posición de equilibrista para el galo. Figo en el costado diestro, el doble pivote y Raúl de mediapunta eran intocables, por lo que colocó a Zizou como interior zurdo, lo que además cedió toda la autopista de la banda izquierda a Roberto Carlos. Funcionó.

Sin irnos tan lejos, tenemos los casos de Kroos y Modric. Fichados como trequartistas, no les quedó más remedio que retrasar sus posiciones y asumir los roles de GPS y prestidigitador partiendo desde la sala de máquinas. Sobra decir los resultados junto a Casemiro, quizás la mejor media del fútbol moderno.

Por tanto, no sólo Bellingham tiene que apuntalar sus decisiones y escoger mejor en qué gasta sus energías, sino que a Ancelotti le espera un trabajo propio del tetris que puede ser decisivo para que el inglés siga rompiendo techos o se quede en un buen jugador de rachas o chispazos extraordinarios.

 

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Buenos días, amigos. El baloncesto es un deporte que sólo interesa a la prensa cataculé cuando gana el Barcelona. Lo vimos en el portanálisis de ayer, en el cual nos hacíamos eco del súbito furor baloncestístico de Sport y Mundo Deportivo, a cuenta de que su Barça seguía vivo en la Euroliga... pero sobre todo a cuenta de que no tenía nada positivo que ofrecer a la clientela en lo relativo al fútbol, donde los de Xavi están sin opciones de levantar otro título que la propia continuidad de Xavi, la cual se vende inopinadamente (o no tanto) como un grandioso éxito. Es lo que tiene el marketing, también llamado propaganda: todo es susceptible de ser contado como una hazaña, dado que el criterio para catalogar las cosas como tal es el personal e intransferible del emisor de dicha propaganda.

Lo contrario (o sea, que gane el Madrid de los canastos) no interesa prácticamente nunca a la prensa madrileña -por supuesto, tampoco a la cataculé-, pero sí nos interesa a nosotros, y muchísimo además. De manera que, a pesar de que la noticia no ocupa más que espacios residuales en las portadas de hoy (en el puesto instalado en el hall del teatro podéis adquirir la lupa madridista para encontrar los recuadritos), lo primero es haceros saber, por si no estabais ya al tanto, que el Real Madrid de Chus Mateo se ha clasificado para una nueva Final Four después de ganar el tercer partido de su serie a Baskonia y redondear por tanto un contundente 3-0 que le lleva directamente a Berlín.

El partido tuvo mucha emoción considerado en su propia entidad, dado que dentro de la serie no era ni mucho menos decisivo y el Madrid habría tenido, de perder, otras dos opciones de sellar el paso a la F4, opciones que no necesitó. Se impuso en un sensacional último cuarto tras ir a remolque en el marcador durante gran parte del choque. Chacho Rodríguez, que destapó el tarro de las esencias, fue tal vez el hombre del partido, bien secundado por escuderos de lujo como Deck o Yabusele y, como siempre, por el catedralicio Tavares. Campazzo aportó también gran tino y templanza en momentos decisivos.

El caso es que los hombres de Chus se encaraman a la novena Final Four que juega la entidad en los últimos once años. 9 de 11. Es un registro tan apabullante como el de la Champions de los hermanos mayores (?) del fútbol, que llevan disputadas 12 de las últimas 14 semifinales de Champions. Las cosas se hacen muy bien por parte de los responsables de la sección, desde Juan Carlos Sánchez Lázaro a cada componente del equipo, pasando por un Chus Mateo que está lidiando a la perfección con la muy espinosa tarea de sustituir a un mito como Pablo Laso, y haciéndolo con gran éxito además. La Euroliga lograda el año pasado es suficiente prueba de su acierto. Ojalá este año, a finales de este mes, pueda repetirse la gesta. Mimbres hay, pues no en vano Florentino Pérez, pese al carácter deficitario de la sección, ha permitido a Sánchez juntar una plantilla irrepetible.

Enhorabuena a todos, madridistas. Nos vamos a Berlín.

Pero nosotros, pese al poco caso que le hacen a esto las primeras planas de la jornada, debemos centrarnos en nuestro cometido, que es la Final Four nuestra de cada día. Los cuatro finalistas son los de siempre, y no han superado ninguna liguilla previa ni eliminatoria preliminar: son estos cuatro porque no hay otros. Bueno, está Superdeporte, pero presumir de clasificarte en lugar de ellos sería como ganar una carrera al borracho de la canción No veo ná de No Me Pises Que LLevo Chanclas, y andar por ahí jactándose.

En primer lugar, agradecemos a Marca el uso de la coma del vocativo para indicar a Cibeles que caliente. Trata la primera plana del marquismo hoy de los debates de primer mundo que ocupan al madridismo, o sea, cuándo y dónde celebrará matemáticamente la liga número 36 de su historia, la que según Jesús Bengoechea será la más meritoria de todas. El Madrid jugará el sábado a las 16:15 frente al Cádiz, en el Bernabéu, pero no será matemáticamente campeón hasta que un rato después lo haga el Barça y siempre y cuando los de Xavi no ganen al Girona. Dice Marca que los de Carletto esperarán en el propio estadio a que transcurra el encuentro del rival por si procediera celebrar después, pero no lo recomendamos por la sencilla razón de que el Barça va a ganar. Está en juego la segunda plaza y, por tanto, los millones arábigos sabiamente negociados por el dúo Rubi/Geri. ¿Quién tiene la ingenuidad de pensar que el sistema va a tolerar sustos?

No podemos agradecer a As, en cambio, el uso de la coma del vocativo para pedir a Kroos que se quede un año más, pero como nos identificamos con la causa y ha cundido la especie de que si cambias de color no hace falta usar dicha coma, pues quiénes somos ya nosotros para decir nada. Ojalá Kroos se quede. Parece que sí. No sólo está para seguir jugando, sino que está en el mejor momento de su carrera deportiva, como probó en Múnich. Tanto As como Marca se hacen eco también del resultado de la otra semifinal de Champions, en la cual el PSG perdió su primer asalto contra el Dortmund, bien es cierto que con alguna mala suerte en el remate final. Lo normal será que los de Luis Enrique remonten en París, pero cualquier cosa es posible. Una Final Real Madrid-Dortmund en Wembley sería fantástica, y nos salvaguardaría de recelos mbappianos en un sentido o en otro.

Compadezcamos a la prensa cataculé, porque en estos tiempos de gloria para el eterno rival lo tiene chungo para facturar portadas dignas sin deprimir al personal. Más allá de sus risibles cábalas con Kimmich o sus temores araujianos, lo que llama la atención son las declaraciones de Eric García, jugador del Barça cedido en el Girona que cuenta que volverá al Barça el año que viene... y lo hace justo en vísperas del enfrentamiento entre ambos equipos. Ellos son así. Son sus costumbres y hay que respetarlas, sin que pueda evitarse sospechar que en esa ruindad moral del Barça y de su entorno, en esa falta de clase tan intrínseca, se cifran gran parte de las razones de su falta de éxito.

Pasad un buen día.

Antes de nada. Soy gordo, sufro obesidad. No sé si mórbida, pero los que me conocen saben que tengo bastantes kilos de más.

Esta semana ha saltado a la palestra el asunto de los gordos porque Lauren Fryer, la novia del jugador del Arsenal Declan Rice ha sufrido ataques furibundos en redes sociales por su sobrepeso. En este caso, el jugador y esposo ha salido al paso de todos esos comentarios diciendo que su mujer es el amor de su vida, cosa que, aun siendo más o menos obvio (está casado con ella) es de agradecer en este mundo que vivimos. Pero ella, ella ha tenido que quitar sus fotos de las redes sociales para no seguir siendo presa de los comentarios de la gente “correcta”, de la inmensidad de gente “delgada”.

Declan Rice y Lauren Fryer

También una de las mejores tenistas españolas de la historia, Garbiñe Muguruza, ganadora de Roland Garros, Wimbledon y de las finales de la WTA, ha sufrido ataques porque la mujer, que ha decidido retirarse del tenis, se ha mostrado en una fotos y, ¡oh, pecado mortal!, ha ganado peso. Ya está otra vez en las redes la gente metiéndose con la chica. En ese caso ha respondido que se ha retirado del tenis para vivir la vida. Olé por ella.

Garbiñe

La gordofobia es la discriminación silenciosa porque nadie la pone en el foco. Y nadie la pone en el foco porque los gordos somos presas de todos. Me explico, el negro siente la discriminación del blanco, el inmigrante del nativo, el LGTBI+ del hetero, el facha del rojo, el rojo del facha. El madridista del antimadridista, el taurino del animalista, el gitano del payo y así… Pues bien, el gordo sufre la discriminación del blanco, del negro, del inmigrante, del nativo, del LGTBI+, del hetero, del facha, del rojo, del madridista, del antimadridista, del taurino, del animalista, del gitano y del payo, a los gordos nos discriminan todos.

El gordo es presa de los comentarios, las críticas, los chistes y los memes de todos. El gordo no puede comprar ropa en una tienda normal. Cuando voy a unos afamados grandes almacenes españoles cuyo nombre no es necesario referir porque todos nos acordamos de su triangulito verde, “buenas tardes, quiero comprarme un pantalón”. Mirada circunspecta del vendedor y… “tiene que ir a tallas grandes”. Primera discriminación. ¡¡Qué gaitas de tallas grandes!! Pues el precio de las tallas grandes es sensiblemente mayor que el de las tallas “normales” (cosa que no entiendo porque si es por tela, la ropa de los bebés es tan cara o más que la ropa de mayores y ahí lo de la tela no cuela). Aquí lo que te dicen es “eres gordo, pues paga”. Hay tiendas de una afamada cadena de la que es dueño un tocayo del último presidente de honor del Real Madrid anterior a Pirri en las que, directamente, casi no te dejan ni entrar. Ni se me ocurre entrar a una tienda de esa cadena porque ¿para qué? Aquí lo que te quieren decir es “eres gordo, ni entres, que me espantas al personal”.

La gordofobia es la discriminación silenciosa porque nadie la pone en el foco. Y nadie la pone en el foco porque a los gordos nos discriminan todos

Cuando vas a una feria o a un parque temático te hacen sentir como un peligro público, porque no te dejan montar en la mayoría de las atracciones… por gordo. Bien porque la estructura no aguanta tu peso (¿?), bien porque no te puedes abrochar el sistema de seguridad porque no cabes. El caso es que en el parque de atracciones, feria de pueblo o parque temático de campanillas te conviertes en el perfecto tenedor de ropas y/o mochilas del personal. Bueno, al menos sirves para algo. Vas a un restaurante (donde te tendrían que tratar como a un rey porque vas a consumir más que la media) y ponen las mesas con su asientos de tal forma que tienes que entrar de lado y cuando consigues entrar ahí debes estar sentado y comer con la opresión de la mesa en la barriga. No eres parte de la manada normal, eres un bicho raro. La gente te mira cuando intentas entrar en esa trampa de la mesa, hacen comentarios del tipo “mira el gordo ese” (los oímos, pero nos callamos, que conste).

Muchos de ustedes saben que tengo una cuenta en la red social X algo potente (@RMadriddatos) y que cuando escribo algo pues tiene su pequeña relevancia. No es la primera ni la segunda ni la centésima vez que me veo abocado a bloquear al disidente de mi opinión que, por todo argumento, me dice “cállate, gordo” o lindezas peores. ¿Y en materia sentimental? Bueno… ahí ni hablamos… recuerdo hace años que me metí en una app de esas para encontrar pareja… Jajaja, cuando les enseñaba la foto, me decían 9 de cada 10 que “es que el peso…” sin conocerme ni nada, sin haber cruzado más de dos palabras conmigo. Eres gordo y por eso te tacho de mi lista de posibles amigos. Recuerdo en aquella época, ya os digo que hace años de esto, quedé con una chica después de haber hablado varias veces y que tuviera mis fotos… la cara que puso cuando nos vimos era un poema, se tiró toda la velada hablándome de dietas… vaya, que a la primera cerveza, me excusé educadamente para marcharme de allí.

En los trabajos miran si estás gordo o no, “se exige buena presencia”, recuerden que dicen muchas ofertas de empleo, como si el estar gordo o delgado denotara tu capacidad profesional. Vas en el metro y te miran raro, vas en el autobús y te miran raro. Entras en un gimnasio y te conviertes en el centro de las miradas y de los comentarios. Hasta el monitor te mira con un “aquí hay trabajo”. El gimnasio, el paradigma de la discriminación por razón de peso… ya he decidido decir a mis amigos que me van a contratar como monitor de gimnasio, cuando me miran de arriba a abajo (lo hacen, se lo aseguro) les digo “sí, para la foto del ‘antes’”. Hala, chiste colocado y todos de risas, pero ahí lo dejo. Hasta tus familiares y amigos, que te quieren de corazón, cuando te ven, no te preguntan si estás bien o si las ventas de VETERANOS Y NOVELES (geoplaneta 2023) van bien, no, lo primero que te dicen es “estás más delgado” o “parece que has cogido peso”. Y eso lo dicen los que te quieren de verdad, imagínense el resto.

Veteranos y noveles

El gordo sufre la mayor de las discriminaciones porque nos apartan todos. además, los que nos discriminan o nos critican lo hacen sin rubor e incluso con autoridad moral porque se escudan en “la salud”, con bula papal, vaya. ”Debes perder algo, chico, te lo digo por salud, no por otra cosa”. Pues ya te la ha colado… Ya sabemos nosotros que tenemos un problema de salud con la obesidad, y también sabemos el gran sacrificio que hay que hacer para poder corregirlo. Y también sabemos que tomar la verdadera decisión de adelgazar no es fácil. Son decisiones en la vida que no son sencillas porque implican cambiar por completo los hábitos de vida con los que llevas desde siempre.

Ya sabemos nosotros que tenemos un problema de salud con la obesidad, y también sabemos el gran sacrificio que hay que hacer para poder corregirlo

Soy boomer, estoy a punto de cumplir los “cincuenta y todos” (gracias, Marta, es genial) por lo que soy de una generación con padres que han pasado hambre en la posguerra. Que lo primero que hacían cuando tenían hijos era cebarlos porque si estabas gordo eso era “hermosura”. “¡Qué hermoso está el muchacho!”, exclamaban con aprobación las amigas/cuñadas/hermanas/vecinas de tu madre cuando te veían. Lo importante era que tuvieras reservas en el cuerpo por lo que pudiera pasar

Y así, nos han inoculado a algunos de nosotros unos hábitos que, efectivamente, no son correctos en la sociedad actual, pero que son muy difíciles de corregir. Y cuando estamos luchando en nuestro fuero interno contra esa verdad, cuando te tiras media vida haciendo dietas y la otra media viendo qué dieta hacer, que te venga un enterao de tres al cuarto a decirte lo que tienes que hacer y a insultarte utilizando simplemente el ilustrado argumento de la gordura no hace ni pizca de gracia. Pues sí, queridos lectores, la gordofobia no sólo existe, sino que es, quizás, la mayor de las discriminaciones. Y se sufre, se sufre mucho. Y duele, duele mucho.

Para terminar y como siempre, recordarles que ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en esta vida… ¡Hala Madrid!

 

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Esto sí que es un clásico de verdad. Un Bayern Múnich-R. Madrid o viceversa. El clásico del fútbol europeo. 27 encuentros les contemplan. Vaya partidazo, amigos. Varias fases bien diferenciadas. Comienzo “a lo alemán”, con los teutones sobre la puerta de Lunin. Latigazo del Madrid para desequilibrar la balanza y controlar el partido. Empezó la segunda parte de una forma rara, con el Real atacando y dominando pero, no nos engañemos, el Bayern es el Bayern en Copa de Europa y, con dos acciones casi seguidas, vuelta al marcador y a remar de nuevo. Pues a remar, será por brazos. Jugada preciosa del ataque blanco, penalti impensable en la liga negreirona que sufrimos, empate (el cuarto consecutivo del equipo en Copa de Europa, cosa que nunca había sucedido) y a la busiana del miércoles en Concha Espina.

¿Que se puede ganar? Por supuesto. ¿Que se puede perder? También. Es un Real Madrid-Bayern en Copa de Europa y puede pasar cualquier cosa. Así que, de momento, mientras esperamos al miércoles, ver si campeonamos el sábado. Para ello es necesario ganar al Cádiz en casa y que el FC Negreilona no haga lo propio en Montilivi, en el duelo fratricida por la Supercopa de España y la supremacía catalana de este curso.

¿Que se puede ganar? Por supuesto. ¿Que se puede perder? También. Es un Real Madrid-Bayern en Copa de Europa y puede pasar cualquier cosa

Y ya que hemos nombrado al FC Negreilona, vamos con algún capítulo de las ya afamadas series “El delito nuestro de cada día del FC Negreilona” y “Ponga un presidente de la RFEF presunto delincuente en su mesa”.

Pocas cosas han pasado desde la última entrega de la serie, no por falta de elementos de crítica, sino por falta material de tiempo pero… ¡cómo no!, una información nos dice que nuestro querido Rubi ha podido recibir una comisión en especie por parte de Arabia Saudí tras el contrato de la Supercopa de España. Parece que la Juez mantiene que se pudo haber establecido, además de los 30 millones de euros por temporada y 3 para Piqué, "un pago en especie a favor del Presidente de la RFEF, así como a favor de otros cargos directivos y personas vinculadas a la misma, consistente en la cesión de terrenos en Arabia Saudí para la posterior gestión de negocios hoteleros”. Al final son terrenos, yo que pensaba que lo mismo le pagaban en camellos (véase la ironía). El caso es que nuestro amigo Rubi declaró durante más de cuatro horas ante la Juez y quedó en libertad con cargos, obligado a presentarse en el Juzgado los primeros días de cada mes y cuantas veces se le requiera. El asunto tiene pintaza, la verdad. Acabo de encargar un tráiler de palomitas.

Rubiales

A todo esto, en el despropósito de la RFEF, Rocha publica su nueva Junta Directiva en la que está, ¡oh, sorpresa!, Medina Cantalejo. No solo no les fumigan, sino que les meten en la directiva. También hay una serie de personajes que son tan relevantes en el mundo del fútbol como en la panadería de mi barrio. Este país está listo para un reseteo, amigos lectores, que llegue ya el meteorito, por favor.

Resulta que, según la Guardia Civil, entre 2007 y 2009, el FC Negreilona de Laporta pagó más de 1 MILLÓN DE EUROS a Enríquez Negreira. Pensar que ganamos las ligas de 2007 y 2008, con gol de Messi con la mano incluido al Espanyol y demás tropelías arbitrales, con la pasta que se estaba llevando el ínclito (y a saber quiénes más, que los Rolex no caen del cielo) y con el estamento arbitral más que comprado, hacen que el mérito del Real Madrid sea simplemente descomunal. Cómo no te voy a querer…

Según una información radiofónica, parece que el Comité Técnico de Árbitros, en una reunión con árbitros principales y de VAR, reconoció que se equivocaron en 4 o 5 goles de fuera de juego en el momento de trazar las líneas. ¿Para qué el fuera de juego semiautomático si podemos manejarlo a nuestro antojo? Además, la información también dice que todos estos errores se produjeron favoreciendo la decisión del árbitro de campo, o sea, perro no come perro, no vaya a ser que mañana me toque a mi pitar en el céspet, estés tú en el VAR y me vayas a fastidiar una decisión en un partido importante. Lo dicho, la cosa está para fumigar, incendiar, recoger las cenizas, desinfectarlas, meterlas en un búnker a 200 metros bajo tierra y construir todo de nuevo.

El CTA, en una reunión con árbitros principales y de VAR, reconoció que se equivocaron en 4 o 5 goles de fuera de juego en el momento de trazar las líneas. ¿Para qué el fuera de juego semiautomático si podemos manejarlo a nuestro antojo?

He dejado para el final la frase cumbre de estos días, el súmmum de la locura, del delirio, de la desfachatez, de la arrogancia y de todo lo que se les ocurra. Nuestro jardinero favorito, nuestro ahora me voy, ahora me quedo, nuestro gran garante del toque, la precisión y el respeto máximo a los árbitros, suelta en la rueda de prensa posterior a la sublime victoria frente al valencia, con expulsión al portero contrario y gol concedido de aquella manera, que… Tachán... “El objetivo de mínimos de entrar en Champions lo tenemos muy cerca”.

¿Se imaginan ustedes que, después de habernos vendido toda la temporada que vamos a luchar por todos los títulos, que más o menos les robaron la liga, que casi fue injusta la eliminación en la Copa de Europa, que el sol les molesta y que jugar a primera hora de la tarde es un hándicap, un entrenador del Real Madrid se soltara con estas declaraciones? Efectivamente, rueda Castellana hacia abajo hasta Atocha.

Mira, chato (CVIII)

Es impresionante lo de este chico. Que el FC Negreilona, segundo presupuesto patrio y uno de los más importantes del fútbol europeo, tenga como objetivo, aunque sea de mínimos, clasificarse entre los cuatro primeros del campeonato es un insulto a la inteligencia de los aficionados y un insulto más grave a la inteligencia de sus propios hinchas. Aunque esto, queridos lectores, después de todo lo visto, es más que discutible.

Bueno, les dejo los datos que se generaron en el partido de Múnich referidos al Real Madrid y, como siempre, tengan en cuenta que ser del Real Madrid es lo mejor que una persona puede ser en la vida… ¡Hala Madrid!

Balances varios

 

El Real Madrid ha jugado 70 partidos de Copa de Europa contra equipos alemanes, con un balance de 35 victorias, 16 empates y 20 derrotas, con 133 goles a favor y 105 en contra.

El Real Madrid ha jugado 24 eliminatorias de Copa de Europa contra equipos alemanes, ganando 16 y perdiendo 8.

El Real Madrid ha jugado 40 eliminatorias de semifinal competición europea, ganando 24 y perdiendo 16.

El Real Madrid ha jugado 110 eliminatorias de semifinal en competición oficial, ganando 71 y perdiendo 39.

El Real Madrid ha jugado 45 eliminatorias de semifinal de competición oficial jugando el 1º partido como visitante, ganando 30 y perdiendo 15.

 

Partidos redondos

 

KROOS ha jugado su partido oficial nº 460.

RODRYGO ha jugado su partido de Copa de Europa nº 50.

CAMAVINGA ha jugado su partido de Copa de Europa nº 30.

FEDE VALVERDE ha jugado su partido de Copa de Europa nº 50.

RÜDIGER ha jugado su partido de Copa de Europa nº 20.

MENDY ha jugado su partido de Copa de Europa nº 40.

TCHOUAMÉNI puede jugar su partido de competición internacional nº 20.

Modric y Müller

Clasificaciones

 

MODRIC se ha convertido en el jugador nº 14 de la historia del club con 528 partidos oficiales jugados.

VINÍCIUS se ha convertido en el jugador nº 53 de la historia del club con 259 partidos oficiales jugados.

KROOS ha igualado a ROBERTO CARLOS en la posición nº 6 histórica del club con 109 partidos de Copa de Europa jugados.

FEDE VALVERDE Y RODRYGO han igualado a PEPE SANTAMARÍA en la posición nº 32 histórica del club con 50 partidos de Copa de Europa jugados.

 

Vinícius ha marcado los siguientes goles:

 

El nº 1070 en Copa de Europa.

El nº 420 de goles en competición europea jugando como visitante.

El nº 20 de goles al Bayern Múnich jugando como visitante.

Vinícius

El partido de Múnich ha sido…

 

El partido de Copa de Europa nº 70 contra equipos alemanes.

El partido nº 280 de competición europea jugando como visitante.

 

Y además

 

El Real Madrid ha marcado 150 veces 2 goles en un partido de competición internacional.

Es la primer vez que el Real Madrid encadena 4 empates consecutivos en Copa de Europa.

 

Más de Vinícius

 

Ha marcado su gol oficial nº 81 con el Real Madrid, el 21º de esta temporada.

Ha marcado su gol en Copa de Europa nº 20, el 5º de este curso.

Vinícius ha marcado el primer gol en un partido oficial 27 veces, 6 en esta temporada.

Ha marcado su 11º doblete oficial con el Real Madrid, su 13º doblete o más oficial y su 4º doblete en Copa de Europa.

 

Cómo olvidarnos de Kroos

 

Nuestro alemán de oro (no te retires nunca, por favor) ha dado su 93ª asistencia de blanco, la 8ª esta temporada, la 15ª en Copa de Europa y la primera de esta campaña.

 

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Ha llegado el momento de que a Vini Jr. se le otorgue el tratamiento que merece y pasemos a llamarle senhor Vinícius —al parecer, en portugués se puede usar senhor con el nombre propio—, sin el Jr. detrás; Antonio Escohotado sostenía, antes de la eclosión mundial del brasileño, la teoría de que esa referencia a su padre en el nombre que luce en la camiseta suponía un lastre psicológico para él, un reflejo condicionado.

En Alemania, a González Blanco lo llamaban señor Raúl —no vamos a ponernos tiquismiquis con la trabucación entre don y señor, no tienen obligación de dominar nuestro idioma— y, aunque solo fuera por educada reciprocidad, en España deberíamos referirnos a Toni como Herr Kroos, según lo llamó Andrés Torres en su crónica ayer. (No descarto cometer yo también algún error en este artículo con los tratamientos en portugués y alemán).

Ambos, senhor Vinícius y Herr Kroos, fueron los protagonistas anoche del duelo europeo por antonomasia, el Bayern de Múnich-Real Madrid, encuentro que como saben acabó con empate a dos.

Las notas del Bayern, 2 - Real Madrid, 2

El equipo de Tuchel comenzó el partido como una cosechadora cuyo cilindro rotatorio engullía sin piedad las espigas blancas, si bien las ocasiones no eran excesivamente claras, con la salvedad de una de Sané tras pared con Kane que desbarató con el pie un Lunin con más reflejos que una fábrica de espejos. El Madrid daba la sensación de haber entrado en el partido con menos tensión de la exigida por una semifinal de Champions. Más en Alemania y más frente al Bayern.

Entonces tomó la palabra Herr Kroos, y pareció reprender a sus compañeros con un «¿Qué diantres pasa aquí? ¡Espabilad, que somos el Madrid! Tchou, dame el balón a mí y ponte a ayudar en otras tareas». Probablemente no emplease el vocablo «diantres», pero es preferible utilizar un término más butragueñesco dado que hoy es festivo y pueden estar leyendo el artículo los niños.

Es hora de otorgar a vini Jr. el tratamiento que merece, senhor Vinícius, y de referirmos a Toni como Herr Kroos

Herr Kroos agarró por la camiseta a un Madrid que se estaba hundiendo en el Allianz Arena, le sacó la cabeza del agua, lo monto en una tabla y comenzaron a surfear sobre el césped. Cuando Toni tiene el balón ejerce una repulsión magnética de miedo y respeto sobre los rivales, que se apartan del mismo modo que la grasa lo hace cuando le cae una gota de Fairy. Kroos mandaba más que una mamma italiana y consiguió revertir la situación de acoso del Bayern.

Tuchel había comentado en la previa que los goles del Madrid son imprevisibles, que te marcan como una notificación de Hacienda entregada por una víbora, rebobinas unos segundos y no eres capaz de prever que la jugada acabará en un tanto blanco. Esto es cierto salvo para senhor Vinícius y Herr Kroos.

Herr Kroos

El alemán, con una comprensión del juego superior, vio el tablero de ajedrez desde la cima de un volcán, predijo los movimientos propios y de los rivales, y señaló al brasileño hacia dónde tenía que ir. Allí le colocó el balón en un hueco que solo vieron ambos, para que senhor Vinícius definiese a un toque frente a Neuer. No le descentró ni siquiera la estrafalaria indumentaria del excelente meta germano.

El Madrid había marcado cuando era más probable que lo hiciera el Bayern y volvía a sentirse a gusto jugando al fútbol en Alemania. Pero el Bayern es como un volcán dormido, si paseas alegremente alrededor de su cráter puede despertar en un instante y sepultarte con una lava de goles.

Cuando Toni tiene el balón ejerce una repulsión magnética de miedo y respeto sobre los rivales, que se apartan del mismo modo que la grasa lo hace cuando le cae una gota de Fairy

Ocurrió tras el descanso y tras las modificaciones introducidas por Tuchel. En un parpadeo, el Bayern le había dado la vuelta al resultado. Ahora eran los alemanes quienes habían anotado, y dos veces, cuando parecía más probable que lo hiciese el rival. Como dijo Jesús Bengoechea en Twitter, «se nos parecen tanto que asusta».

Para desesperación de propios, Ancelotti retiró a Kroos, con tarjeta, e introdujo a Modric. El pesimismo inundó el vinagrismo, valga la redundancia. Pero de nuevo el Madrid se empeñó en llevar la contraria a los suyos y acabó empatando el partido gracias a otro gol de Vinícius tras penalti claro sobre Rodrygo. Antes había estado a punto de anotar a pase magistral de Modric.

Gol de penalti de Vinícius frente al Bayern

Vinícius volvió a ser diferencial en Europa y van… no sé las veces, la verdad, lo dejo para los amantes de las estadísticas, pero circulan varias por Twitter que deberían hacer recluirse en un convento y tirar la llave a un volcán a aquellos que se mofaban de él.

El Madrid, pese al inicial dominio del Bayern y su reacción en el segundo tiempo, siempre dio la sensación de tener reserva de acelerador para pisar si era necesario. Los alemanes son un equipo peligroso y, aunque su defensa flaquee, son capaces de ganar en el Bernabéu, pero no olvidemos que el Madrid también, y un empate a dos no es en absoluto un mal resultado para encarar la vuelta y lograr el billete a Wembley.

Daniel García Vila recuerda en su artículo de hoy aquella época en la cual ir al país germano para el Madrid era una tortura, y también aquella frase de que el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once y gana siempre Alemania. Los tiempos cambian, el miedo atávico que infundían los germanos se ha diluido y cabe un matiz a la frase: el fútbol es un deporte que inventaron los ingleses, juegan once contra once y donde manda siempre Herr Kroos.

 

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Buenos días, amigos. "El Bayern ha ofrecido su mejor versión; el Madrid, sólo en parte". Con este análisis agridulce y certero explicaba Ancelotti lo sucedido anoche en el Allianz Arena, donde los dos grandes gigantes de la vieja Copa de Europa firmaron tablas (2-2) ante los ojos de todo el planeta. El resultado se nos antoja fantástico, sobre todo ante lo indicado por Carletto: si, dando lo mejor de sí, el equipo de Tuchel tan sólo alcanzó a empatarnos, entonces a la vuelta, en nuestro estadio, donde por fuerza destaparemos el tarro de las esencias, reservaremos una plaza para Wembley.

Sin perjuicio de que leáis la crónica de Andrés Torres, el partido estuvo marcado por el doblete y la pujanza de Vinícius, pero también por una exhibición de Toni Kroos que se recordará por mucho tiempo. Si mañana alguien hace una antología de los mejores pases de la historia de la Champions y no incluye el que le da a Vini en el primer gol, habrá que impugnar la antología completa y demandar al autor por daños y perjuicios contra el buen gusto y la decencia.

Portada As

As resalta el excepcional partido de Kroos, pero da su foto de portada a Vini, a quien llama con buen tino "un demonio en el infierno". No es para menos. Marcó el referido primer gol, convirtió con maestría el penalti cometido sobre Rodrygo (en cuya jugada también participa), y en general estuvo en todas, incluida la mejor ocasión del segundo tiempo tras otro pase de locura, esta vez ejecutado por Modric.

Más que de demonio, se nos antoja que el brasileño tiene algo de gremlin incorregible, y hay en la foto de portada de As una sana maliciosidad que apunta en esa dirección. El hombre que nada más aterrizar tuvo que aguantar que le mordieran la cabeza, para después sufrir campañas incalificables de bullying y acoso racista por parte del antimadridismo más cerril, el que desde el comienzo fue carne de memes por su presunta dificultad para la finalización, goza ahora del estatus que merece uno de los mejores jugadores del planeta, sencillamente.

Todos los demás ayudaron, desempeñándose con fiereza y personalidad, pero el partido fue de Kroos y Vini. Lucas Vázquez pecó de ingenuo en el penalti que supuso la fulgurante remontada bávara, pero no se le puede culpar demasiado tras su rutilante exhibición en el mal llamado clásico, sobre todo teniendo en cuenta que no es un experto defensivo. Bellingham no estuvo muy fino, aunque nos parece que las redes se están ensañando con él de manera completamente injusta.

La portada de As también recoge la derrota de Nadal, que todos lamentamos, y le da merecidísimamente las gracias. Lo que también se merecería Nadal en dicho agradecimiento es la correspondiente coma del vocativo, pero ya sabemos que puede ser mucho pedir.

Portada Marca

Marca destaca asimismo a Vini, pero el nombre de Toni Kroos hoy no se le cae a nadie de la boca. "Kroos hizo magia con una gran asistencia". No hay forma de que la excelsa actuación del centrocampista no reabriera viejas heridas bávaras. Estos pobres, no se sabe si haciendo caso a Guardiola (parece que sí), dejaron ir a Toni Fucking Kroos —como sin duda le llamará Jude— por veinte milloncejos de nada, hace ya casi diez años. El resto es historia. Si alguien hace mañana una antología de las mayores cagadas de la historia de los grandes clubes europeos y no incluye esta del Bayern vendiendo a Kroos al Madrid por nada y menos, habrá que impugnar esa antología también.

—¿Y demandar al autor?

Hombre, tampoco es cuestión de demandar a todo el mundo. Pero quedaría desautorizado para ser incluido en una antología de personas que hacen antologías, dejémoslo ahí.

Todo queda pendiente del Bernabéu, amigos, y el Bernabéu es, indudablemente, un buen lugar del que dejar que dependan las cosas. Allí recuperaremos a Carvajal —puntal nunca suficientemente ponderado— y necesitaremos ganar, encomienda que siempre le sienta bien a un Real Madrid que administra regular las ventajas cuando las trae de campo extranjero.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Para terminar, os ofrecemos las portadas de Sport y Mundo Deportivo, publicaciones que hoy hablan de baloncesto no porque en fútbol no tengan absolutamente nada que contar que pueda gustar a sus lectores culés, sino porque de toda la vida de Dios ambos han sido rotativos centrados en el baloncesto. Si no preguntad, preguntad por ahí.

—¿Sport? Hombre, son mi publicación sobre baloncesto favorita.

Algo de fútbol sí traen, con todo. El cagómetro, como diría el maestro Guasch, anda desatado por esos lares y sólo se atreven a mirar de refilón. Lo que ven por el rabillo del ojo les inocula un pánico insufrible.

Pasad un buen día.

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