Las mejores firmas madridistas del planeta

La semana próxima se miden dos gigantes del fútbol: Real Madrid y Liverpool.

¿Eres una persona experta en este duelo de la realeza europea? Compruébalo con el test de fcQuiz.

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Buenos días, amigos. Hoy no nos hemos levantado dando un salto mortal porque tenemos ya una edad y no deseamos acabar en urgencias con lumbalgia. No queremos que Marca nos dedique una portada titulada: «La Galerna tiene una hernia». Aunque, bien visto, sería el preludio de un buen número de éxitos.

Decimos no nos hemos levantado dando un salto mortal, pero sí estamos contentos, porque el Real Madrid femenino selló ayer su clasificación para los cuartos de final de la Champions con una remontada frente al Twente. Podéis leer aquí la excelente crónica de Fernando Alcalá-Zamora.

Ya que hemos mentado a Marca, escudriñamos su portada en busca de mención alguna al pase a la siguiente fase de las pupilas de Toril ( y del resto de su cuerpo y de la plantilla). Vaya, hoy tampoco hay nada. Se les habrá pasado.

Marca

La portada del diario de Gallardo es para un Mbappé que aprieta el puño y los dientes en señal de triunfo, como si hubiese capturado al fin ese mosquito nocturno que sobrevuela nuestros tímpanos cual F-18. El protagonismo portadil se debe a sus primeros cien días —que no cañones— de blanco, saldados con ocho goles, un título y división de opiniones.

Dice Marca que en el Club están seguros de su inminente despegue —el de Kylian, no el del F-18—, y titulan: «Estamos tranquilos, sabemos que es un cañón». No atribuyen a nadie el entrecomillado, aunque deducimos que las declaraciones no las ha efectuado el díptero nematócero nocturno, ni siquiera el caza americano, sino el Real Madrid. Entendemos que el Club ya ha desarrollado la capacidad del habla y, cuando un periodista llama a sus oficinas, responde él mismo: «Hola, soy el Real Madrid, ¿qué desea?».

Sin embargo, a nosotros nos gusta pensar que quien ha comparado a Mbappé con un cañón ha sido Espronceda. Llamadnos románticos si queréis. Si el Madrid lucha en Europa contra el absolutismo de la UEFA y en España contra el de la corrupción (Barça, Negreira, RFEF, CVC, LFP, etc.), el poeta se rebeló contra el absolutismo de Fernando VII.

Aunque el viento en popa no sople aún esta campaña y el equipo no navegue a toda vela, podría afirmarse que los vikingos cuentan con cien cañones por banda: Vinícius, Mbappé, Brahim, Güler, etc., y un cañón omnidireccional: Fede Valverde.

El Madrid también contó con un pirata en sus filas, de nombre Esteban y de apellido Granero, quien, además de futbolista, es una persona cultivada, lector empedernido y escritor de poesía.

Navegamos por la Canción del pirata y encontramos más referencias que apoyan nuestra hipótesis de la autoría de Espronceda del titular de Marca.

 

Veinte presas

hemos hecho

a despecho,

del inglés,

y han rendido

sus pendones

cien naciones

a mis pies.

 

Sin duda, se refiere tanto al próximo partido europeo del Madrid contra el Liverpool como a las numerosas victorias en Champions del club blanco, que ha doblegado inmisericorde a innumerables enemigos de incontables naciones.

La poesía nos absorbe, pero estamos condenados a continuar con nuestros quehaceres. Vamos con la portada de As.

As

Según el periódico madrileño, Mbappé y Vinícius también están condenados, pero a entenderse, y así titulan. Añaden que Ancelotti tiene decidido mantener a Vini en la izquierda y a Kylian por el centro porque está convencido de que la fórmula acabará funcionando y Mbappé ofrecerá ahí su mejor versión.

El francés ya se ha hinchado a marcar goles jugando en esa posición con el PSG. Y, pese a que es innegable que no atraviesa un buen momento de cara al gol y que el Madrid no ha comenzado de la mejor manera, parece más sensato confiar en que acabará afinando la puntería de su cañón que hacer una enmienda a la totalidad y rendirse en noviembre, hecho que no casa con los valores de la entidad.

Antes habíamos comentado que Marca no aludía a la clasificación del Madrid femenino para cuartos de la Champions, pero As sí lo hace, motivo por el cual le felicitamos.

Mundo Deportivo Sport

Os mostramos las primeras planas culés porque en esta sección lo hacemos. Una de las dos —hoy Mundo Deportivo— suele llevar futuribles para el club de Laporta, cuya labor en este segundo mandato se centra en la compraventa de jugadores junto al representante, perdón, director deportivo Deco.

Sport nos habla de valores, aunque un medio que da cobijo a tipos que acosan a familiares de árbitros y después publica sus deyecciones no parece en situación moral para ello.

Seguimos con la Canción del pirata en la cabeza y unos versos que bien podría haber escrito don Santiago propulsado por el viento de Galerna:

 

Que es mi barco mi tesoro,

que es mi dios la libertad,

mi ley, la fuerza y el viento,

mi única patria la mar.

 

Pasad un buen día.

Habiéndose cumplido casi un tercio de la temporada y con el privilegio de paladear sin el testimonio de terceros la temperatura del Bernabéu, podemos concluir que existe un clima de cierta desconfianza en la grada. Quizá no de toda, posiblemente no todo el tiempo, pero sí en cierta medida e intensidad. La crítica no sólo viene del otro lado de la trinchera, sino que el mal juego y los resultados adversos han avivado un fuego amigo que incluso se ha traducido en silbidos y en el cuestionamiento de Carlo Ancelotti.

Esta percepción me ha venido a la cabeza releyendo un clásico al que debemos acudir al menos una vez en la vida, el Julio César de Shakespeare. Por el título de la obra, magníficamente recuperada hace unos años por uno de los dos grandes grupos editoriales, pudiera pensarse que recogería toda la vida y obra del romano más universal. Empero, como sucede con la historia del Real Madrid, no existe libro capaz de aglutinar todo el recorrido de César, por lo que el autor concentra la acción en sus últimos momentos. Ya saben: la conjura de, entre otros, su ahijado Bruto para asesinarle y restablecer las presuntas virtudes de la república romana.

Bruto

Si por algo destaca la obra de Shakespeare es precisamente por arrojar luz sobre el debate moral del propio Bruto, para el que Julio César fue casi como un padre. No está claro lo que el dictador dijo mientras lo descubría entre sus asesinos —si es que dijo algo—, pero es convención pensar que soltó aquel dramático et tu, Brute? mostrando la doble angustia al comprobar cómo había pesado más la duda y la traición que la fidelidad por parte de uno al que consideraba de los suyos.

Volviendo al Madrid, es cierto que la situación en Liga y Champions no es la esperada. Segundo en la competición doméstica, a seis puntos del Barça con un partido menos, y 18º en su reino, Europa, con las mismas derrotas que victorias (dos) antes de afrontar el decisivo choque contra un Liverpool intratable.

Pero no olvidemos nunca que hablamos del mayor especialista en deslegitimar a los escépticos, convertir en creyentes a los ingenuos y asombrar a los más experimentados del lugar. Para los blancos, es algo más que un lugar común afirmar que las notas se ponen en mayo. Será entonces cuando comprobemos si, una vez más, el paseo en el alambre se convierte en proeza y podemos acordarnos con una sonrisa de estos momentos en los que los que nunca dudan podrían decir: et tu, madridista?

 

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El Real Madrid femenino se aseguró un billete para los cuartos de final de la Liga de Campeones tras vencer (2-3) al FC Twente en el cuarto partido de la fase de grupos disputado en Holanda. Las blancas remontaron un gol inicial de Jaimy Ravensbergen con tantos de Linda Caicedo, Signe Bruun y Alba Redondo. Sophie te Brake recortaría distancias ya sin tiempo para más.

Aunque tanto piernas como mente pesasen a las jugadoras del Real Madrid apenas cuatro días después de la enésima y previsible derrota ante el FC Barcelona en la Liga F, pasar página con una noche de fútbol europeo era lo mejor que podía ocurrirle al equipo de Alberto Toril. El saco de interrogantes sigue escondido bajo la alfombra, pero mientras el balón está en movimiento todo se sobrelleva mejor. Incluso dando por hecho que el FC Twente que esperaba en el este de Holanda nada tendría que ver con el frágil equipo que salió goleado del Alfredo di Stéfano. A escasos diez kilómetros de la frontera alemana, en un estadio con 8.000 entradas vendidas y sobre un césped aún con restos de nieve que daban pistas de la temperatura ambiente, no habría tarde plácida.

El despliegue de las madridistas en la primera mitad tampoco ayudaría a hacer más llevadero el trance. Toril introdujo tres cambios respecto al partido del miércoles anterior (Rocío Gálvez, Sheila García y Sandie Toletti), todos pieza por pieza, y como era de esperar el guion no cambió en exceso. Si bien las locales volvieron a apostar por plantear un partido abierto y vivo, sin resguardarse atrás con vistas a inquietar la portería de Misa Rodríguez, en esta ocasión el Real careció de fluidez en el juego y de clarividencia al pisar área. A Caroline Weir y a Sandie Toletti, en el centro del campo, no terminaba de encendérseles la bombilla que tanto y tan bien ilumina al Madrid; y, en el costado zurdo, Linda Caicedo arrancaba con insistencia para errar en la toma de decisiones dentro del área.

Aunque este Real Madrid sigue teniendo mucho que aprender, hacerlo en unos nuevos cuartos de final de la Champions siempre será positivo para el futuro de la sección

La dinámica del partido, desde el prisma madridista, fue anquilosándose hasta el punto de pensar de vez en cuando en la calculadora, pues a fin de cuentas un empate no habría sido mal resultado tras el 7-0 anterior para las aspiraciones a medio plazo. El problema es que don fútbol es inmisericorde con los equipos que trasmiten cierta apatía, por lo que a la media hora el Twente se puso por delante tras una falta lateral servida a media altura por Alieke Tuin. Su balón llegó hasta el área pequeña y allí lo remató con su bota —circunstancia que pone bajo sospecha a la zaga blanca— la delantera Jaimy Ravensbergen, única cara nueva de las suyas con respecto al duelo en Madrid. Si la efectividad cayó del lado madridista la semana anterior, esta vez sucedió al contrario.

Por suerte para el Real Madrid, Caicedo vio recompensada su insistencia al borde del descanso, ya dentro de los minutos psicológicos de cualquier partido. La colombiana acertó con un quiebro hacia dentro del área que le permitió disparar duro para que la guardameta Olivia Clark firmase la primera parada de mérito. Su gran despeje, muy in extremis, no salió de la zona de peligro y Toletti no dudó en chutar una vez más. Aunque el balón no llegó a la portería, sí que fue a parar de vuelta a las botas de Linda Caicedo, que al fin pudo alzar los brazos para celebrar el empate. No hay certezas, pero tampoco dudas, de que el Madrid habría sufrido en caso de irse a la pausa por detrás en el marcador.

Linda Caicedo

La tabla rasa del 1-1 dio una vida extra a las de Alberto Toril, quienes volvieron al verde conscientes de que debían aprovechar esta nueva oportunidad. Así y desde el reinicio, consiguieron encajonar al Twente mucho más cerca de su área, lo que se tradujo en recuperaciones más altas y en oportunidades de disparo desde la frontal del área. A pesar de que el despliegue de fútbol seguía sin ser nada del otro mundo, el escenario era diferente. Habría que esperar al 71’, eso sí, para volver a ver a Caicedo hacer de las suyas, ahora desde la derecha. Por entonces las defensoras ya acudían con toda la prudencia del mundo, y al pisar área tuvo unos valiosos segundos de margen con los que sacar un centro raso que de primeras aprovechó Signe Bruun para mandar el cuero a la red.

Con el 1-2 culminó la danesa un nuevo partido de mérito, de nueve trabajadora dedicada no tanto a mirar a la portería sino a ofrecer vías de escape a sus compañeras. Chocó con todas las defensas, recibió leña hasta sangrar y estuvo genial en una de sus especialidades: la descarga de balones de espaldas. Así llegaría el tercer gol del Madrid, con Bruun haciendo el trabajo sucio para que Alba Redondo, de piernas frescas, pudiese plantarse en uno contra uno con la portera y resolviese disparando a la red con mucho temple. Un minuto antes, todavía con 1-2, el Twente se encaminó al empate hasta que Maëlle Lakrar barrió cual camión de la basura una intentona local que sin su intervención habría acabado en la red. Cuando apenas 180 segundos después Sophie te Brake batió a Misa con un golazo desde la frontal ya era tarde.

El fútbol es un deporte de momentos clave, a veces fortuitos, inexplicables o incomprensibles, que definen las aspiraciones de todo equipo. Y aunque este Real Madrid sigue teniendo mucho que aprender, hacerlo en unos nuevos cuartos de final de la Champions siempre será positivo para el futuro de la sección.

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Antes de nada quisiera felicitar a quien pueda estar leyendo por haber sobrevivido al territorio yermo que constituye otro nuevo parón de selecciones. Por su frecuencia y aridez, estos páramos resultan siempre extemporáneos y extenuantes, pues no valen siquiera para salir de la espiral de negatividad en que se ve inmerso nuestro equipo, aun a pesar de haber resuelto con solvencia el último envite contra el Osasuna.

Vinícius

Algo ocurre cuando las ganas e, incluso, ilusión por ver al Real Madrid se ven reemplazadas por una resignada indiferencia con momentos de cierto hastío. Por una parte, es lógico que jugar corruptas competiciones españolas nos produzca la misma emoción que bailar con la hermana propia, pero, por otra, y sabedores como somos de que no va a pasar absolutamente nada con esa corrupción, salvo que vaya a más, siempre debería ser buena noticia que juegue el equipo de nuestros amores.

Esa ausencia de expectativas la achaco al pésimo nivel de juego que el Madrid está mostrando. Sin duda, las bajas por lesión que sufrimos son importantísimas, pero hay algo que no había visto antes. Ningún jugador da la sensación de estar a su nivel, salvo el omnipresente Valverde, los habituales fogonazos de Vinícius y detalles aquí y allá de Bellingham o Mbappé. Cuando todos los que están en el campo parecen peores, es momento de mirar al banquillo y pedir responsabilidades al entrenador. La sensación de equipo sin trabajar es abrumadora, y esa falta de trabajo, esa vagancia, unida a su reticencia a poner un guardameta de nivel Real Madrid, fueron los motivos que precipitaron la salida de Ancelotti en su anterior etapa. Hay quien lo llama hartazgo de ganar. Es labor del técnico generar nueva hambre.

El equipo da la sensación de no estar trabajado, y la gestión de los activos del mismo, aun a pesar de una confección de plantilla cuestionable, responsabilidad esta que comparten el entrenador y su jefe, resultan incomprensibles. Si manifestar esta sensación es ser un vinagre, permítanme bucear en ácido acético, porque hay cuestiones que, personalmente, me resultan inadmisibles: no es de recibo que Lucas Vázquez forme parte de la plantilla de este Real Madrid. Un jugador honrado y currante, madridista como muy pocos que haya visto, pero sin nivel para este equipo. Tres cuartos de lo mismo, con el agravante de no tener la trayectoria del Expreso de Curtis, se puede decir de Fran García, jugador de equipo de media tabla, pero al que no termino de ver con la camiseta de Real Madrid. Mientras tanto, Miguel Gutiérrez está triunfando en Gerona. Tampoco puede ser que la solución para los problemas sea sacar al campo a un jugador de 39 años aunque sea, posiblemente y junto a Toni Kroos, el mejor centrocampista de la historia. Queremos a Luka Modric hasta el infinito, y quererle pasa por no cerrar los ojos a su decadencia, aun a pesar de ser conscientes de que todavía puede ayudar al equipo, pero no como revulsivo.

Ningún jugador da la sensación de estar a su nivel, salvo el omnipresente Valverde, los habituales fogonazos de Vinícius y detalles aquí y allá de Bellingham o Mbappé

Es incomprensible el trato de Ancelotti con Arda Güler, jugador al que creo que todos los madridistas queremos ver en el campo. El proverbial conservadurismo italiano es conocido, pero la manera de Ancelotti de plegarse a las jerarquías del vestuario está demostrándose fallida, cayendo en el reinado del “con todo lo que nos ha dado”, probado veneno del que el Real Madrid ha ingerido demasiadas dosis. La gestión con el turco es negligente y más vale que no culmine con una salida del equipo de Güler, harto de esperar una oportunidad que no llega y que, con este técnico, quizá no lo haga nunca. El sentido común me lleva a pensar que nuestro Aladdin, que tiene querencia a jugar por la derecha como interior o extremo, abriría el ataque del equipo, formado ahora mismo por jugadores con querencia al lado opuesto del campo, y pondría en juego el disparo de larga distancia del otomano, que sabemos que es colosal. Casi lo mismo se puede decir de Endrick, que mantiene un ratio inmejorable de minutos y goles.

Finalmente, el inmovilismo y previsibilidad de los cambios resultan exasperantes. Desde los dobles laterales del partido contra el Atlético de Madrid a costa de quitar delanteros a la gestión de las sustituciones cuando el Barcelona nos estaba pasando la mano por la cara en nuestro campo, pasando por la funcionarial espera hasta el minuto 70 para efectuarlas, son cosas que desesperan al más creyente.

A Ancelotti sólo podemos darle las gracias por todo lo que ha ganado en el Madrid, pero el futuro no pasa por él. Creo que tampoco el presente. Ojalá quien manda se dé cuenta lo antes posible, porque las cabezas se pueden empezar a girar hacia el palco, y eso sí que no lo quiere nadie.

 

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Kevin Costner es una de las mayores leyendas vivas de Hollywood con una carrera que se extiende por cuatro décadas. En su faceta de actor, productor y director ha tenido temporadas bajas y otras innegablemente ganadoras. Como todos los grandes, Costner sabe perfectamente que en este juego quien resiste gana. Y él ha resistido tanto como ha ganado. Ha trabajado con los mejores directores de su tiempo como Oliver Stone, Clint Eastwood, Tony Scott o Brian De Palma.

A finales del siglo pasado, Costner era la estrella indiscutible que proyecto que tocaba, proyecto que convertía en oro. Fue Lawrence Kasdan quien le dio la gran oportunidad. El director y guionista estadounidense contó con él en sus primeras producciones y, con el wéstern Silverado, Costner comenzó a ser considerado en el radar de Hollywood. Su papel protagonista como Eliot Ness en el film Los intocables dirigido por Brian De Palma le empujó definitivamente al estrellato.

el madridismo de Kevin  Costner es más que evidente, pues todo aquel que ame el deporte y la epicidad acaba siéndolo aunque no lo sepa

En 1990, se consagra como la estrella indiscutible del momento al ganar el Oscar a mejor director y mejor película con Bailando con lobos. Con ella demuestra que es capaz también de dirigir una película con gran maestría y se enrola así en las filas de otros grandes actores que se convirtieron en directores con la facilidad con la que nada un pez en el agua. En 1991, estrena por partida doble JFK de Oliver Stone y Robin Hood, una de mis debilidades del cine de aventuras. Y alcanza su cima de popularidad el año siguiente con El guardaespaldas junto a Whitney Houston.

Llama la atención la afinidad de Costner con el cine deportivo. Ahora mismo no me viene a la memoria ningún actor con tantas películas sobre el mundo del deporte. Si bien es cierto que en dichas películas el deporte es más la envoltura, cimenta en los valores y quehaceres del deportista su conducta en historias dramáticas o románticas. El béisbol es el deporte predilecto de Costner en la gran pantalla. En 1988, estrenó Los búfalos Durham donde daba vida a "Crash" Davis , un receptor veterano que es contratado para enseñarle al lanzador novato los secretos del juego y cómo mantener una vida acorde con el profesionalismo. Al año siguiente, estrena Campo de los sueños en el que interpreta a un granjero de Iowa que vive una experiencia sobrenatural que le empuja a construir en sus tierras de cultivo un campo de béisbol para que en él puedan volver a la vida las viejas glorias del deporte.

En 1999, Sam Raimi lo dirige en Entre el amor y el juego. Aquí Costner es Billy Chapel, una leyenda del béisbol con 20 años de exitosa carrera. El día que le comunican que le traspasarán, su novia le anuncia que ha de romper su relación. En 2014,  estrena Draft Day. En ella interpreta a Sonny Weaver Jr,  el manager de los Cleveland Browns que trata de cerrar el fichaje del número uno el día del Draft. Aquí se mezclan los avatares que supone gestionar un equipo de élite en la NFL y los costes personales que acarrea en la vida íntima.

Por todo lo expuesto hasta ahora, el madridismo de Kevin  Costner es más que evidente, pues todo aquel que ame el deporte y la epicidad acaba siéndolo aunque no lo sepa. Tanto es así que es innegable su parecido físico con Rafael Martín Vázquez, ese interior izquierdo de técnica muy superior a la media y de una capacidad innata para jugar a un fútbol preciosista fuera de toda duda. De hecho, para Athos Dumas, colaborador de La Galerna que lo entrevistó en marzo de 2020, Martín Vázquez era “el miembro de la “Quinta del Buitre” con más talento futbolístico”.

Junto a Butragueño, Sanchís,  Míchel y Pardeza conforman la mejor generación de canteranos que ha dado el club. Tanto en lo deportivo como en lo social, La Quinta del Buitre supuso todo un acontecimiento en la España de los años ochenta. Aquellos chavales representaban a una generación que se atrevía a soñar a lo grande en mitad de un país que, como siempre recuerda el cineasta José Luis Garci, parecía vivir feliz en un verano permanente. En 2022, la Comunidad de Madrid les entregó  el Premio Internacional del Deporte como reconocimiento a su trayectoria profesional. En palabras de la presidenta, “los cinco trascendieron lo futbolístico para convertirse en un fenómeno social y contribuyeron a cambiar la imagen de la capital”.

es innegable su parecido físico con Rafael Martín Vázquez, ese interior izquierdo de técnica muy superior a la media y de una capacidad innata para jugar a un fútbol preciosista fuera de toda duda

Martín Vázquez jugó 10 temporadas en el Real Madrid y cosechó un palmarés glorioso a lo largo de toda su carrera: seis ligas, dos UEFAs, dos Copas, Supercopas… Tuvo dos etapas de blanco; la primera abarca su debut en 1983 y dura hasta 1990, y la segunda va de 1992 a 1995. Fue un jugador pionero, pues fue uno de los primeros jugadores españoles en tener su experiencia en el extranjeto jugando en Italia para el Torino y en Francia para el Olympique de Marsella. Los últimos años de su carrera discurren en el Deportivo de la Coruña (1995 a 1997), el Atlético Celaya (1997-98) y el Karlsruher SC alemán, donde se acaba retirando.

Para terminar, y volviendo a Costner, me gustaría recomendar a todos su última película como director, llamada Horizon. Es su proyecto más ambicioso hasta la fecha. Además, representa toda una declaración de intenciones. Para costear esta epopeya ha llegado a hipotecar algunas mansiones y ha sacrificado su matrimonio. Estrenada a finales de junio de 2024, se espera que la saga se complete tras cuatro películas. A lo largo de 15 años, narrará las historias de varios personajes, veremos cómo transcurren los acontecimientos de la Guerra de Secesión norteamericana, y de telón de fondo tendremos la expansión y posterior asentamiento del oeste estadounidense.

Así pues, por su carisma, por su persistencia y por su legado, el bueno de Kevin Costner es un madridista por derecho.

 

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Buenos días, amigos. Rafa Nadal ya es historia del tenis, historia del deporte.

22 Grand Slams, 36 Masters 1000, 2 Oros Olímpicos, 5 Copas Davis y un millón de "Vamos" después, Rafa cuelga definitvamente la raqueta tras la derrota de su querido país en la Copa Davis ante Holanda. Lloramos de gratitud, como todos los amantes del deporte del mundo. También, muy especialmente, como todos los que comparten con él su pasión por el Real Madrid.

No es fácil encontrar palabras para expresar tanta devoción y gratitud como sentimos por este titán. Sirvan mejor las palabras de un hombre mucho más sabio y talentoso que nosotros.

 

Thank you for the days,
those endless days, those sacred days you gave me.
I'm thinking of the days.
I won't forget a single day, believe me.
I bless the light,
I bless the light that lights on you, believe me.
And though you're gone,
you're with me every single day, believe me.
Days I'll remember all my life.
Days when you can't see wrong from right.
You took my life,
but then I knew that very soon you'd leave me.
But it's all right.
Now I'm not frightened of this world, believe me.
I wish today could be tomorrow.
The night is dark, it just brings sorrow, let it wait.
Thank you for the days,
those endless days, those sacred days you gave me.
I'm thinking of the days.
I won't forget a single day, believe me.
Days I'll remember all my life.
Days when you can't see wrong from right.
You took my life.
But then I knew that very soon you'd leave me
But it's all right
Now I'm not frightened of this world, believe me.
Thank you for the days,
those endless days, those sacred days you gave me.
I'm thinking of the days.
I won't forget a single day, believe me.
I bless the light,
I bless the light that shines on you, believe me.
And though you're gone,
you're with me every single day, believe me.
Days.
Gracias por los días, Rafa. Bendita sea la luz que brilla en ti.

 

El pescador que fue futbolista

 

Fábio nació en Vila do Conde, tierra de astilleros y pescadores, el 11 de marzo de 1988. Aquel día, en España, el número uno en las listas de éxitos era para la versión de Pet Shop boys de Always on my mind. Y lo que siempre estuvo en la mente del portugués, además del Real Madrid, fue el mar.

Fábio Coentrão nació predestinado. Desde la misma concepción, el mar se precipita por las hélices de su ADN.

Fabio Coentrao

Así lo relataba en Empower Brand Channel: «Mis raíces estaban aquí desde que nací. Mi padre siempre tuvo barco. Él siempre estaba pescando y yo solía acompañarlo, me gustaba mucho. Cuando tenía un poco de tiempo libre, cuando estaba de vacaciones, toda mi vida era el mar y la pesca. Sabía que el fútbol un día se acabaría y tendría que tomar otro camino. Mi felicidad pasa por esta tierra, por el mar y, obviamente, quiero llevar esta vida».

Fábio nunca se ajustó a estereotipos y demostró siempre una querencia más hedonista que estajanovista. No se llevaba especialmente bien con los horarios estrictos. Algunos le acusaban de fumarse algún partido esgrimiendo molestias más espectrales que reales. Fue cazado echándose un piti durante la celebración de su vigésimo cuarto cumpleaños y su despiste era proverbial: llegó a sentarse en el banquillo sin estar convocado para carcajeo general de compañeros y cuerpo técnico.

 

Pero poca broma con don Fábio; relegó al banquillo a una leyenda del Real Madrid como Marcelo. De las botas de Coentrão brotó el gol de Bale en Mestalla de la final de Copa de 2014 contra el Barça, el galés apenas tuvo que empujar la asistencia del lateral blanco. La misma campaña, en las semifinales de Champions frente al Bayern de Guardiola, también regaló un gol a Benzema. Asimismo, conviene recordar que formó parte del once titular de la final de la Décima, uno de los encuentros anclados en la memoria de todo madridista.

Fábio Coentrão es un pescador a quien solo pudo desviarle de su destino, durante unos años, el sueño de jugar en el Real Madrid

Cuando colgó las botas volvió a hacer gala de su singularidad. No siguió ligado al fútbol como técnico, director deportivo o cualquier otro puesto institucional. Tampoco montó ninguna agencia de representación de jugadores. No abrió discotecas ni restaurantes, no fundó ninguna marca deportiva. Fábio volvió al mar, a la pesca, a su vida, con su particular filosofía y escala de valores: «Tengo trabajadores tanto jóvenes como mayores con más experiencia. Pienso que todo el mundo merece tener el derecho a trabajar».

Cuando aún jugaba en el Madrid, ya compró su primer barco de pesca y, tras su retirada, invirtió en la adquisición de más navíos. «Quiero alcanzar los 40 años y tener 10 barcos». Porque Fábio Coentrão es un pescador a quien solo pudo desviarle de su destino, durante unos años, el sueño de jugar en el Real Madrid.

Fabio Coentrao

«Cuando tenía 15 años quería jugar en el Real Madrid. Sabía que tenía un largo viaje por delante, uno muy difícil, y sé que aquí (la pesca) posiblemente también va a ser muy duro, pero soy una persona optimista, tengo mucha confianza».

Coentrão afirma que «la gente que ama el mar necesita seguir su voluntad» y el Madrid es el océano donde desembocan todos los sueños, el mar donde se vierten las voluntades.

Al gran patriarca de su Real Madrid, también le gustaba pescar. El viejo y el mar pasaron muchas horas juntos a bordo de la Saeta Rubia.

Santiago Bernabéu de pesca en la Saeta Rubia

Pese a lo que habrán leído, el gran objetivo de Santiago no era un marlín, sino la Copa de Europa. Décadas después, Fábio no ganó ningún Nobel, pero logró pescar un par de ellas con el Madrid.

 

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Estos días toda la gente me realiza la misma pregunta: ¿afectará la jubilación del juez Aguirre en la instrucción del caso Negreira? La respuesta es clara y contundente: NO. Baso la contestación en mis años de experiencia en partidos judiciales pequeños (15000/20000 habitantes), donde el juez suele ejercer el cargo por periodos de dos años para concursar a plazas de instancias superiores cuando son magistrados. Esto da lugar a que instrucciones penales las realicen más de un juez y, a pesar de ello, siempre con todas las garantías procesales y rigor jurídico.

¿afectará la jubilación del juez Aguirre en la instrucción del caso Negreira? La respuesta es clara y contundente: NO

En el caso concreto del cese por jubilación del magistrado D. Joaquín Aguirre, que sucederá en el mes de enero de 2025, su plaza —temporalmente, mientras no se decida el concurso, y según la prensa— será ejercida por la magistrada del Juzgado de Instrucción nº 13 de Barcelona, Dña. Alejandra Gil, una juez con amplia experiencia. Como curiosidad, es la instructora del caso “Barçagate” (donde se instruye la causa por la supuesta contratación presuntamente irregular de una serie de servicios durante el mandato del presidente Josep Maria Bartomeu). Un detalle a tener en cuenta es que tanto las defensas como las acusaciones como el Ministerio Publico podrán seguir solicitando diligencias para defender sus tesis y promover la investigación.

Juez Aguirre

Una vez que se saque a concurso la plaza, dada la importancia del Juzgado y del partido judicial, concursarán a ella magistrados (es decir, jueces con una experiencia en el ejercicio de entre cuatro y siete años) y se procederá a otorgar entre los que la soliciten en base a la antigüedad, cursos realizados, etc. A continuación, será nombrado por el Consejo General del Poder Judicial, con su posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado. Este trámite suele tardar entre cuatro y cinco meses, por lo que lo mas probable es que el procedimiento tenga cuatro instructores.

Un detalle a tener en cuenta es que tanto las defensas como las acusaciones como el Ministerio Publico podrán seguir solicitando diligencias para defender sus tesis y promover la investigación

Creo que el juez titular será el que decida el auto de continuación por los tramites del procedimiento abreviado o el sobreseimiento sobre todos o algunos de los investigados. En caso de que decida la continuación, también sería el encargado de dictar el auto de apertura de juicio oral. Hablando vulgarmente, en este supuesto habría juicio.

Es importante destacar que los jueces y magistrados no tienen jefes. El juez solo se debe únicamente al Imperio de la Ley. Nadie puede decirle a un juez qué tiene que hacer o decir, hasta el punto de que tratar de influir en un juez puede ser constitutivo de delito.

Concluyo indicando que el sistema constitucional que tenemos garantiza la independencia e inamovilidad de los jueces, por eso siempre en todos los debates confío en el buen hacer del poder judicial.

 

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Buenos días, amigos. Con dos pelotas. Así es como aparece Rafa Nadal hoy en la prensa deportiva, protagonista merced a la participación del mismo en la que será su última Copa Davis. En la portada de As es donde se aprecian las pelotas más grandes, gracias a que han elegido como primera plana una fotografía —con cierto aire malabarista— del manacorí con las bolas al aire.

As

El titular hace mención a este hecho, a la despedida del tenis profesional de Rafa: «Último baile». Nadal, genio y figura, no se anda con pamplinas: «Estamos aquí para ganar; la despedida ya llegará».

En portanálisis anteriores (aquí y aquí) hemos hablado de que los cuatro diarios deportivos analizados en esta sección a menudo se comportan como uno solo. Ayer mismo asistimos a otra prueba de ello, con el derroche de imaginación que asoló las portadas (Martinator). Hoy no es tan evidente, pero sucede tres cuartas partes de lo mismo, y Marca, con dos pelotas, emplea el mismo titular de As pero traducido al inglés. O quizá As tradujo al español el de los chicos de Gallardo, quién sabe qué pelotas pasó.

Marca

«The last dance» sobre un Nadal esbozado cual Morten Harket de A-ha en el videoclip de Take on me. Parece que Rafa va a emerger de la portada, nos va a tomar de la mano y nos va a transportar con él adentro del cómic, donde va a cantarle a la Davis:

You’re shying away

I’ll be coming for you anyway

Take on me

I’ll be gone in a day or two.

En cambio, al leer last dance, quien resuena en nuestro cerebro es Donna Summer, a pesar de que hoy por fin no es viernes. Si fuese viernes, estaríamos en la prevíspera de la vuelta del Madrid (domingo a las 18:30 contra el Leganés) y no sería descartable que Marca luciese en su azotea alguna información con ánimo insidioso sobre el equipo blanco. Pero es martes, y lo que aún retumba en el ático marquista es el fútbol de selecciones y la imparabilidad de España, que ganó 3-2 a Suiza.

Sport también tiene las pelotas de emplear la misma palabra (ya hemos comentado que la originalidad no es el signo distintivo de nuestra prensa) y titula «Imparables».

Sport

Por supuesto, Sport habla de Rafa pero, debido a que la fotografía utilizada solo le encuadra los hombros y la cabeza, no se le ven las bolas de tenis. Informa el diario culé que España se mide a Países Bajos en los cuartos de la fase final (de la Davis). Aunque solo sea por un tema geográfico, estamos a más altura.

Dice Sport que «Endrick puede salir cedido en enero» y su argumento es que «han preguntado por él». No parece de peso, puede haber llamado su tía Enriqueta al Club para preguntar por el chaval, interesarse por si come bien, si se lleva una rebequita cuando sale a pasear al atardecer y esas cosas. Podría pensarse que el ánimo del periódico es enfangar al Madrid, pero eso sería de malpensados, ¿verdad?

Mundo Deportivo

Mundo Deportivo también muestra las pelotas de Rafa levitando sobre su mano para destacar el inicio de este adiós definitivo del tenis. «Un triunfo (frente a Países Bajos) demoraría su retirada».

Para no diferenciarse de los otros tres periódicos, el diario de Godó, grande de España, presta atención a ídem. Como la selección jugó en Tenerife, el futbolista del Barça elegido para ilustrar su frontispicio es Pedri.

Para Mundo Deportivo, Pedri llevó ayer la voz cantante, aunque no se parece ni al vocalista de A-ha ni a Donna Summer. El estilo del tinerfeño es más cercano al de un cantautor atormentado años después de la Movida. Su aspecto recuerda más al de Antonio Vega o al de Enrique Urquijo.

Por cierto, Pedri falló un penalti.

Tuit penalti Vinícius con Brasil

Nos despedimos con una reflexión: en la vida, ante un last dance, lo mejor es aplicar la filosofía de Bowie: let's dance.

Pasad un buen día.

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