Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
Reflexiones de un madridista hincha del baloncesto

Reflexiones de un madridista hincha del baloncesto

Escrito por: Pablo Rivas22 febrero, 2022
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

Si alguien afirma que el transcurso del tiempo modifica los hábitos comunes y que las costumbres van variando con cada época, muy probablemente será despachado con una mirada de desdén como castigo por resaltar semejante obviedad. Quizá si eres Bob Dylan puedas aspirar a que te regalen un premio Nobel de Literatura por una afirmación similar, pero en cualquier otra tesitura lo más factible es obtener como respuesta una risita de indisimulada condescendencia. Ha descubierto la pólvora el tío este, murmurarán puñados de cejas arqueadas.

Y sin embargo, una cosa es saber algo y otra tomar enteramente conciencia de ello. Uno, rutinariamente inmerso en el marasmo de la cotidianeidad, solo se percata de manera auténtica de cuánto han cambiado los tiempos cuando hace el esfuerzo de echar la vista atrás. Es entonces cuando la observación distraída deja paso al asombro. Los motivos por los que se mira al pasado son siempre de lo más variopintos, y a menudo fruto de la casualidad. No se trata ahora de enumerar toda la diversidad de posibles magdalenas de Proust; al fin y al cabo, esto pretendía ser una columna de basket.

No puedo evitar señalar a la inestabilidad televisiva como el tronco de todas las desgracias

Como aficionado al baloncesto, la causa de mi arranque personal de nostalgia se debió a la fiesta de la Copa del Rey. Por más que pueda parecer un tópico, resulta necesario insistir una vez más en la bendición que esta competición supone para el deporte de la canasta, que recibe siquiera por unos días una porción mayor de la acostumbrada en el reparto de los focos. Precisamente esta condición excepcional, excepción y no norma, es la que me hizo reflexionar acerca del peso mediático del basket en nuestro país. Yo no viví el legendario oasis de los ochenta, tras esa explosión post Los Ángeles 84 a la que tanto aluden los hinchas más veteranos, con baloncestistas rivalizando en popularidad con sus homólogos del balompié, con seguimiento amplio de las televisiones a muchísimos equipos, con horas infinitas de carruseles en las radios… No obstante, sí puedo recordar —de momento, sin que me arda la sangre— lo que un castizo llamaría el estado de las cosas en aquellos noventa y primeros dos mil, con encuentros en abierto en varias etapas, con multitud de reportajes y resúmenes… Sin alardes desmesurados, el baloncesto patrio aún se hallaba presente en la conversación y poseía su hueco; uno no solo conocía a un puñado de jugadores de casi todos los equipos punteros, es que incluso se podía permitir esbozar una media sonrisa cada vez que el locutor Pedro Barthe gemía cuando el Madrid le clavaba un triple al Barça o al Joventut. Puede parecer una anécdota menor, pero cualquier pareja sabe que no existe mayor prueba de intimidad que el compartir bromas privadas. En definitiva, la comparativa con el nivel de afición al basket actualmente existente en España, exceptuando núcleos muy concretos y chispazos coyunturales como la Copa del Rey, produce un prurito de desazón.

Sabonis Joventut

Llegados a este punto, emerge la pregunta que Vargas Llosa le lanzó al pobre Zavalita en Conversación en la Catedral acerca del momento exacto en el que se jodió el Perú. Cada uno tendrá su teoría sobre el particular y casi ninguna estará equivocada del todo: ya dijo Josep Carner que la verdad es una pero suele aparecer rota en mil pedazos. Por mi parte, no puedo evitar señalar a la inestabilidad televisiva como el tronco de todas las desgracias. El hecho de que en lugar de un horario identificable y rotundo haya que hacerse un Excel a la hora de seguir las múltiples competiciones sin saber a qué atenerse, jugando ora tres jueves, ora un lunes, ora un sábado, ora dos miércoles, supone un violento torpedo a la fidelización. Por supuesto, la cuestión pecuniaria de los derechos de emisión constituye otro factor decisivo. Soy consciente de que los productos hay que pagarlos; ahora bien, los partidarios del supuesto mimo que los canales de pago ofrecen al baloncesto también deben asumir las consecuencias mediáticas de su decisión: se elige ser nicho en lugar de tener vocación más abierta, y ahí están los datos de las audiencias. Un amigo un poco entusiasta me insistía siempre en que los mejores años del Madrid de Laso narrados en abierto por un Andrés Montes hubieran hecho del basket el deporte rey en España; es probable que fuese un exceso, pero me temo que a este paso nunca nos encontraremos en disposición de saberlo a ciencia cierta.

Euroliga 2018

Por último, hay que señalar el saqueo perenne que la NBA lleva a cabo sin recato con cualquier talento que pueda representar un banderín de enganche para la hinchada. Si ya resulta algo difícil la identificación al cambiar las plantillas cada dos por tres tras la temporada, la paciencia se pone a prueba hasta límites insospechados cuando cualquier día te pueden desmontar el equipo de un plumazo o llevarse a tus perlas más prometedoras. Por si fuera poco, todo ello no como justo castigo por una mala gestión, sino precisamente por todo lo contrario. Se me ocurren pocos incentivos más perversos, que además reconfiguran la sociología del aficionado y hasta su forma de amar: se deja de apoyar a los clubes para hacer lo propio con jugadores individuales. En otras palabras, se pasa de un mínimo esbozo de filiación comunitaria a la pura idolatría.

Hay que señalar el saqueo perenne que la NBA lleva a cabo sin recato con cualquier talento que pueda representar un banderín de enganche para la hinchada

Los temperamentos menos proclives a la fustigación que lean este texto argüirán, muy probablemente sudando a estas alturas, que si la ristra de problemas e incomodidades es tan grande acaso no tiene demasiado sentido continuar sufriendo. Especialmente ahora, añadirán, que el Barcelona se erige como dominador de las competiciones nacionales, con sangre en el ojo tras largos años de humillaciones, construidos en torno al renegado más talentoso de Europa y dirigidos por un genio táctico e iracundo a un tris de entrar en trance de pura rabia cuando sus pupilos dejan respirar un instante a nuestros chicos. Quizá, concluirán, sea el instante propicio para dar un paso al lado, descansar, y dejar cocerse a ese bello deporte en el guiso de la asobalización al que irremediablemente parece abocado.

Quiá.

Doncic

Basta con observar un segundo los rostros en la derrota del domingo de Tavares, de Rudy, de Laso, de Taylor, del imberbe Abalde, de ese dolorosísimo Llull crepuscular, para disipar todas esas zarandajas. El deporte europeo, a diferencia de su reflejo norteamericano, aún no está impregnado del todo del paradigma del homo economicus, too many drugs, muy poco espíritu. E incluso aunque el estado vegetativo del baloncesto no NBA tenga carácter irreversible, el Madrid está obligado a lamerse las heridas, a rehacerse y a superar todas las dificultades anteriormente mencionadas y cualquier otra que se presente. Y sin duda, antes o después, es lo que hará. Porque puede que los tiempos estén en constante cambio, pero la esencia irredenta del Madrid siempre permanece. Y es esta inmanencia la que nos permite reconocerlo idéntico, a través de o por encima de la nostalgia, como ese íntimo acompañante vital que a la larga nunca nos falla.

 

Getty Images.         

¡Descárgate B+ y comenta este artículo!

Comenta y Participa con B+

16 comentarios en: Reflexiones de un madridista hincha del baloncesto

  1. Pues el seguimiento "popular" del baloncesto, al igual que otros deportes, se empezó a joder cuando a alguien en este bendito país se le ocurrió que necesitábamos un canal de pago.

    1. Después de semejante parrafada, hay que tener bemoles para defender a un Pablo Laso que ha dejado escapar por puro ego a jugadores enormes como un base eslovaco que ahora triunfa en el Valencia y sigue erre que erre con Llul que se ha vuelto un individualista que no ve aro y sigue dándole apoyo, hizo mucho por el Madrid pero ya pasó su hora, a otro que le puso la cruz fué a Mirotic, y quien es Williams-Goss?
      Por favor menos flores y un poco más de crítica que no les viene mal.

  2. Buenos días, estoy más o menos de acuerdo, con las cosas que -ojo - esboza, pero no termina de afirmar, este seguidor blanco que creo empieza hoy a comentar y decir sobre el baloncesto en general y no sólo el blanco. Me permito resaltar en su comentario un olvido, seguramente no intencionado y es ¿ Como es posible que los dos mejores equipos del mundo fuera de la N.B.A.
    nos dieran un recital de palos a 60 puntos? Ningún chaval que no sea como yo un fanático del baloncesto y del Madrid y se puso a ver la final la tarde del Domingo se pudo aficionar al basket
    insoportable por malo a ratos del partido, que de los esbirros de la Asociación Catalana de Baloncesto mejor no hablar, que los centuriones de D. Florentino se rebotan y ya la tenemos liada
    Saludos blancos y morados

  3. buenas tardes, yo sigo al Real Madrid de Baloncesto y sólo por eso estoy suscrito a DAZN.

    Este año, y no es un deporte que siga, vi algo de Formula 1, pero repito sólo pago DAZN por el Real Madrid en la mejor competición.

    La ACB no la puedo asumir porque no puedo pagar por nuestro equipo. Tengo que hacerlo por un paquete, que añadiendo parte de las razones de este artículo, no me compensa.
    Debería existir hoy en día la posibilidad de pagar sólo por lo que quieres ver.

    1. Pues entre otras cosas no le gustaba a Laso y nunca encajó en el funcionamiento del equipo. Además terminaba contrato y se tenia atado a Heurtel

  4. Discrepo con el autor, creo que sí es la hora de dejar que la ACB se "asobalice" ,el Barcelona lleva años fichando y desfichando como si no hubiera un mañana, gastando ingentes cantidades para tratar de igualarse al Madrid, mientras el Madrid haciendo las cosas bien solo ha conseguido ser saqueado por la NBA, Dončic, Facu, Deck, Willy Hernángómez , Garuba, el propio Mirotic . Jugadores top que no son posibles de reemplazar, así que no demos más vueltas. Hay que centrarse únicamente en la Euroliga y dejar que la ACB disfrute de su producto.

    1. Completamente de acuerdo. La acb lleva maltratando al club desde el siglo pasado y en estos ultimos años no solo no ha cambiado sino que sucedieron hechos como la famosa final que se decidio en el video y regalo un trofeo al Barcelona obviando una toma decisiva....y todo esto con un ex madridista en la presidencia de la acb....le faltaba caracter en la pista y por lo visto en los despachos es un pelele....

      Una ACB sin el Madrid y en 4 años arruinada. Yo optaria por hundirla o por lo menos a modo de aviso, renunciar un par de temporadas a acudir a la copa. Si tras el aviso no cambian las cosas, hasta luego lucas

  5. Buenas noches, hay cosas que tienen difícil arreglo, sobre todo si no eres capaz de ver que el chaval Nuñez es mejor base que Llul, con una mano atada a la espalda, lo peor de hoy no es ni la derrota, ni la lastimosa imagen que hemos dado, ni la mísera anotación, lo peor es la minutada de Llul jugando de base, porque hemos perdido algo que es irremplazable, lo único que no nos sobrara jamás el tiempo
    Saludos blancos y morados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

homelistpencilcommentstwitterangle-rightspotify linkedin facebook pinterest youtube rss twitter instagram facebook-blank rss-blank linkedin-blank pinterest youtube twitter instagram