La sección de baloncesto del Real Madrid atraviesa un momento ciertamente turbulento. A mi juicio, los chocantes acontecimientos que están teniendo lugar no son más que manifestaciones de un trauma mayúsculo. El equipo perdió una final de la Euroliga después de haber hecho méritos heroicos para ganarla. Jugaba sin pívots, ante un colosal rival y con los árbitros patentemente en contra. No podía ganar, y aun así casi gana, y aun así perdió. Es una sucesión de acontecimientos prácticamente inasumible.
El primer grupo humano que acusó el trauma fue el protagonista principal del mismo, es decir, la misma plantilla que se vio a pocos segundos y pocos puntos de lograr el que habría sido el triunfo más meritorio y trascendente de la historia de la sección ante Olympiakos, cosechando en cambio la derrota más honrosa de su trayectoria continental, sin hombres altos pero pleno de enjundia, acierto e inteligencia táctica.
No se supera perder así, honrosamente. El Madrid no está para derrotas, y menos aún para derrotas honrosas. No sabe procesarlas cuando son justas, menos aún cuando desafían cualquier atisbo de aceptabilidad. Por eso estaba escrito el siguiente paso: desfondado, noqueado, en estado de shock, cayó inopinadamente eliminado en ACB, en el primer play-off, ante el Tenerife. ¿Una derrota (en cambio) deshonrosa? Sí. ¿Lo mínimo exigible para el Madrid es, si no puede ganar la Euroliga, dar la cara en la competición doméstica? Sin duda. ¿Fue una derrota profundamente comprensible desde un punto de vista humano? Ya lo creo. No habría habido grupo humano capaz de engancharse a una competición tan infinitamente menor a la Euroliga después de haberse quedado a un paso de haber tocado la gloria con una hazaña inenarrable. Cualquiera se habría hundido. El Madrid lo hizo, en lo más profundo de la llanura abisal con una roca de un quintal colgada al cuello. ¿Inaceptable? Sí. ¿Entendible? También.
El siguiente que fue incapaz de procesar el trauma fue Florentino. En esa circunstancia, o dejas todo como está, o cualquier movimiento de pieza desembocará en un efecto dominó imparable. El mandatario blanco se giró hacia su hombre de confianza, Juan Carlos Sánchez Lázaro, personaje tan denostado por parte de los medios especializados y redes sociales como responsable del mejor ciclo de la historia de la sección junto a su supuesta némesis Pablo Laso.
Algunos abonados del Movistar Arena amenazan con renunciar a sus abonos, lo que ha brindado esperanzas a algunos componentes de la eterna lista de espera para optar a ese privilegio
Sánchez estaba en la sombra, y el presidente volvió a ponerle el foco dándole el mando de la sección. De manera lógica y esperable, dimitió quien había llevado las riendas en la traumática temporada, el Chacho Rodríguez, y acabó siendo destituido también Sergio Scariolo, el técnico al que en principio no había intención de echar. Lo dicho: la tensión estaba tan a flor de piel que no había manera de tocar una pieza del organigrama sin que muchas más se desmoronaran y hubiese que empezar de nuevo. La catarsis estaba servida, para bien o para mal. El trauma se define como una situación en la que es muy difícil mantener la calma. Más difícil aún es acertar. Puede que todos estos movimientos hayan sido un error. Puede que no. El tiempo dirá si Florentino se precipitó porque lo que correspondía hacer era seguir confiando en el mismo factor humano, o si dicho factor estaba ya demasiado marcado por esa experiencia invivible y ha sido un acierto iniciar la revolución.
Cuando parecía que las redes y los medios no podían manifestar un estado más flamígero, llegó la elección del nuevo entrenador: Pedro Martínez. Nadie duda de la excelencia del hasta entonces entrenador del mejor Valencia de la historia, y aun así mucha gente se ha planteado la idoneidad del nuevo nombramiento por razones tan vehementes como extradeportivas. Se supone que Pedro Martínez es antimadridista e indepe, no necesariamente en este orden. La gente se ha echado al surco de la más profunda indignación a cuenta de ambas (supuestas) variables. Algunos abonados del Movistar Arena amenazan con renunciar a sus abonos, lo que ha brindado esperanzas a algunos componentes de la eterna lista de espera para optar a ese privilegio.
No sé si Pedro Martínez puede definirse como antimadridista. Pongámonos en el peor de los escenarios, o sea, que lo es. ¿Hay que recordar a Figo cantando “Blancos, llorones, saludad a los campeones”? ¿A Courtois entonando algo parecido desde el balcón de la alcaldía, mencionando canguros y sodomías? ¿No era, volviendo a la sección, Drazen Petrovic un acérrimo antimadridista antes de que Mendoza lo fichara? No sería el primer antimadridista que se contrata. No solo no debería, a mi juicio, ser un problema, sino que deberíamos encontrar un regocijo íntimo en hacer sucumbir a los infieles ante el argumentario más imbatible de la historia del deporte universal. ¿No procede aquí, de manera muy especial, acogerse al “nada importa tu vida anterior” de la Legión y regodearse malévolamente en lo inexorable de la conversión?
La otra cosa es que sea indepe. Eso también está por verse. Sabemos que se mostró crítico con el encarcelamiento de algunos protagonistas del procés, pero eso no implica necesariamente ser partidario del procés mismo. Hay matices que el apasionamiento nos impide a veces calibrar en la importancia que tienen. Respecto al tema catalán, por ejemplo, el mismo Pau Gasol se ha manifestado alguna vez partidario de un referéndum, pero desde una inequívoca postura a favor de la pertenencia de Cataluña a España. Nadie le puso a parir. El que firma estas líneas siente una gran repugnancia por el independentismo catalán, como variante de la que siento por los nacionalismos como fuentes de creación de problemas, pero no se me escapan estas sutilezas.
No sería el primer antimadridista que se contrata. No solo no debería, a mi juicio, ser un problema, sino que deberíamos encontrar un regocijo íntimo en hacer sucumbir a los infieles ante el argumentario más imbatible de la historia del deporte universal
Sin embargo, pongámonos también en lo peor. Pongámonos en que Pedro Martínez es un firme defensor de la independencia de Cataluña. Es una ambición desestabilizadora de la unidad nacional, qué duda cabe, pero no aludimos aquí a una ideología intrínsecamente violenta que no merezca algún respeto, aunque sea desde la más radical discrepancia.
Y sucede algo más: oponerse a la ideología de alguien como presuntamente contraria a la del Real Madrid supone la previa aceptación tácita de que el Madrid tiene ideología. Basta dar una vuelta a esta idea irrebatible para que todo aquel que abogue por un club blanco apolítico comprenda que, por muchas arcadas que le produzca a él personalmente el independentismo catalán, no puede negarse a nadie la posibilidad de entrenar al Madrid en virtud de sus ideas políticas.
Pedro Martínez es un gran entrenador. Ahora mismo, solo cabe confiar en su saber y su profesionalidad. El Madrid debe salir del trauma, y dar una oportunidad a un entrenador que viene avalado por grandes resultados parece el camino más sensato.
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La ignorancia se cura leyendo, y viajando y tal vez, para un independentista, se cure entrenando al Real Madrid.
Indepe no, filogolpista, que es distinto, querer la independencia de un territorio de otro es legítimo como aspiración política individual, como si quieres la independencia de tu barrio de lo que es tu ciudad, estás en tu derecho y el Madrid no puede dejar de fichar a nadie por eso, pero lo otro es defender a unos delincuentes.
Luego están sus declaraciones contra el Madrid que yo creo que superan los usos y costumbres de un entrenador rival después de un partido.
El baloncesto del Real Madrid funciona cuando Florentino no interviene.
No habia otro? PACO REDONDO por ejemplo
Ya están los lamebotas blanqueando a un partidario de romper España y destruir a su representante más importante a nivel deportivo.Vaya,como el des-gobieno del estado que todo vale para seguir
Es muy simple, si hiciesen una consulta a los socios, cerca del 100% se declararía en contra del independentismo y a favor de la unidad de España. Esto es la misma esencia de un valor e ir en contra de tus propios valores es lo peor que se puede hacer. Todos los entrenadores se acaban yendo y éste también se irá y, cuando lo haga, esto parecerá un erial.
Los dirigentes de los clubes a veces parece que viven en otro planeta, no tienen ni puñetera idea de la idiosincrasia del club y sus aficionados, y en éste caso no es algo que digas "es que así gana más dinero el club" , podría haber seguido perfectamente Scariolo creo yo, que si bien en liga fué un fiasco después de haber quedado primeros en liga regular en la Euroliga le faltó muy poco para ser campeón (los árbitros tb ayudaron para no serlo)
Bye bye baloncesto . Todavía puedo decir que tengo valores por encima de un balón redondo.
No había otro ? No había otro ? Hombre por Dios... falta fuera del área,penalty a favor del madrit, esto lo dijo el antiespañol éste, una vergüenza e...un separatista, no todo debe de valer..Paco redondo no sirve? En fin
Bye bye baloncesto. Todo tiene un límite. Se ha pasado una línea roja. Esta bien que te odien, pero abrirles la puerta para que lo hagan internamente, pues no….
No sé en qué piensa el ser superior. Me imagino que tiene que hacer negocios para ACS .
Pronto nos traerá a pepito meacolonias, para favorecer el cambio de régimen que se está incubando. Que no cuenten conmigo.
Tendremos que darle una oportunidad aunque como madridista catalán no independentista que he vivido a veces situaciones muy desagradables por hacer gala de ambas condiciones, su perfil a priori no es en absoluto de mi agrado. Sigo esperando el regreso de Pablo Laso.
todo sea dicho, la posición de Pedro Martinez, lo deja por decirlo suave en un mercenario. cambia ideología por dinero.
un saludo y hala Madrid
A mí Pedro Martínez me da igual, curro jiménez, me fastidia que el Madrid sea incapaz de ver algo que ve todo el mundo, es como si para entrenador de fútbol fuera a por el meacolonias, el hijo de amunike o el choro por poner tres ejemplos, quitando el hecho que este entrenador de baloncesto creo que no jugó en equipos de élite al menos no como los otros tres.
Lo de que sea o no indepe me da igual. Yo mismo deseo para el Real Madrid que se independice de España, de su liga y de su federación. Así que no puedo criticarlo.
Lo de que sea antimadridista debería ser una línea roja. Pero ya que planteais el tema, podríais poner las declaraciones en las que se basa esa acusación. Y así nos podríamos formar un criterio.
Al margen de nombres: Si los que llevaban la sección hasta hace un año, ya no valían en verano de 2025, ¿Qué criterio lleva a volver a situarlos al frente de la sección un año después? acepto que los nuevos (Chacho, Pocius...) no han respondido a las expectativas, pero regresar al pasado no me parece la mejor decisión. Es incuestionable que el ínclito JCS ha estado todo el año conspirando y comiéndole la oreja a Florentino. Ahora le llega el premio (y quién sabe si el regalo envenenado si las cosas no salen bien).
Don SANTIAGO BERNABÉU,,dijo, señores aquí no nos dedicamos a la política,,hay otros sitios,, aquí se juega al fútbol..o no os habéis enterado.todavia,,hay que daros, todavía leche..no sólido.. a ya os queda un mes para empezar a darle palos,, al REAL MADRID y NADA MÁS..
Quien tiene más culpa? La empresa que contrata a un profesional que no ha rechazado la oferta de la empresa? El profesional que acepta la oferta de la empresa? O el socio o aficionado que dice que él profesional no le gusta como trabaja la empresa, y que tiene una ideologia según el socio /aficionado, incompatible con la empresa?
Si yo tengo una empresa me cuidaría mucho de contactar a un apologeta del delito como Pedro Martínez, y no, no es tan necesario para ser el entrenador del Madrid como nadie lo es para casi nada, aún se puede tener escrúpulos morales y éticos
yo solo digo dejen la politica aparte del depote