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Negar a La Galerna

Negar a La Galerna

Escrito por: Juan Carlos G. Guerrero11 noviembre, 2020
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Si hay quien se atreve a negar a Dios, por qué no íbamos a poder negar a La Galerna. O, mejor dicho, al Tea Party de este foro madridista de desahogo y celebración. El rasgo que más me atrae de La Galerna es su pluralidad (que se publique este artículo lo demuestra), su capacidad para acoger las diferentes formas de profesar el madridismo, tan complejo y diverso como el mundo, porque el Real Madrid es un universo en sí mismo.

El ala dura de La Galerna, a la que respeto como espero que sus integrantes respeten estas líneas y a quien las escribe, ve enemigos en todo lo que se encuentra en la periferia del Real Madrid. Se siente amenazado continuamente y va por la vida con la escopeta cargada para disparar en cuanto algo se mueve del escenario que considera óptimo para la existencia. Al primer leve espasmo, deja de ver periodistas, árbitros o dirigentes institucionales para contemplar simplemente antimadridistas. Debe de ser agotador batallar contra tantos enemigos imaginarios.

El rasgo que más me atrae de La Galerna es su pluralidad (que se publique este artículo lo demuestra)

Para este sector del madridismo, la prensa es feliz cuando puede criticar al Madrid, como si no fuera cierto que cuando más periódicos se venden (o se vendían, no sé si queda alguien que se manche los dedos de tinta mientras desayuna) y cuando más audiencia dan los programas de televisión es en los momentos de éxito y dicha madridista.

Si Benzema habla con Mendy y critica a Vinicius, el Tea Party galernauta culpa a los periodistas por tratar el tema cuando no está del todo claro que ocurriera así, porque Benzema no se ha grabado mirando a cámara leyendo en el teleprompter una declaración de guerra contra su compañero, como si no fuera lo suficientemente noticiable que alguien, sea quien sea y del equipo que sea, se dirija en esos términos hacia quien viste la misma camiseta que él. Algo que es anómalo pero sin la mayor trascendencia (Zidane guillotina los líos mejor que nadie), se ve como un intento de desestabilizar al club, de pretender su desaparición y de demoler sus propiedades. Si algo así ocurre en el seno del Barça, entonces no se cuestiona la oportunidad de desvelar la conversación, sino que es objeto de mofa y de relamerse por los malos rollos ajenos.

Casemiro protesta árbitro

El extremismo galernauta también piensa que los árbitros están deseando pitar contra el Madrid. Cree en conspiraciones, en consignas para perjudicar al equipo blanco ante el menor atisbo de duda. Y yo me pregunto: ¿para qué ver una competición que consideran adulterada y manipulada? Para ver algo guionizado, mejor ponerse una serie. También se siente perjudicado por los horarios en todo momento, ya no se sabe qué hacer para acabar con el Madrid desde los despachos.

Este tipo de madridismo se siente más cómodo con Mourinho que con Zidane, porque los dos son genios, pero sólo el primero es capaz de sacar el manual de excusas, mientras que el segundo honra la célebre letra del tradicional himno madridista: “Enemigo en la contienda, cuando pierde da la mano / sin envidias ni rencores, como bueno y fiel  hermano”.

El ala dura de La Galerna Se siente amenazado continuamente. Al primer leve espasmo, deja de ver periodistas, árbitros o dirigentes institucionales para contemplar simplemente antimadridistas

Decía Eduardo Galeano que el fanático “es el hincha en el manicomio” y algo de eso hay en quien cree que el mundo conspira contra su club. Lo mismo que piensa este sector madridista lo manifiestan al revés los aficionados del resto de equipos: el Madrid es el conjunto predilecto de la prensa, el club que recibe los mayores favores arbitrales y contra el que es imposible luchar porque todo está preparado para que gane. Es decir, que el ala dura de La Galerna emplea los mismos argumentos que quienes atacan al Madrid, se rebaja y se equipara a ellos.

Hace poco, un aficionado del Barça con el que intercambiaba opiniones sobre el penalti a Ramos en el Camp Nou me dejó de seguir en Twitter porque se dio cuenta de que colaboraba con este foro y él no hablaba con “galernas”. Cada uno tiene sus principios, pero a mí no me gustaría compartir equipo con gente así, que emplea el victimismo como escudo y dispara en cuanto puede porque se siente apuntado por toda la humanidad. Si el Madrid está por encima de todos los equipos, ¿no debería estarlo también su afición?

 

Fotografías Getty Images.

Periodista freelance / Ex de La Sexta y Marca | Filmmaker Twitter: @jcguerrero87