Las mejores firmas madridistas del planeta
Inicio
Opinión
La foto de Mourinho

La foto de Mourinho

Escrito por: Mario De Las Heras3 septiembre, 2020
VALORA ESTE ARTÍCULO
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas

El triunfo ante el Barcelona en Copa preside el despacho del portugués

Tiene Mourinho en su despacho de Londres una vista de Lord. Los campos verdes y las ventanas casi de vidrio grueso y viejo a través de las cuales se divisan las posesiones. Cualquiera imagina un par de galgos ingleses siguiendo al portugués entre los tapices. Da la impresión de que Mourinho está donde tiene que estar. La antigua estrella deslumbrante de los banquillos ha atenuado su brillo y se ha retirado a un campo lujoso donde poder mostrar con calma toda la sabiduría adquirida.

En Tottenham se ven esos prados verdes casi decimonónicos o de los primeros años del XX y un vídeo, por ejemplo, donde Dele Alli recibe una lección maravillosa que acaba aceptando irremediablemente, vencido por el peso de la verdad. Al principio, la cabeza ladeada y la sonrisa altiva (y nerviosa) indican lo contrario. Pero las palabras de Mourinho van introduciéndose suavemente en el caletre del joven jugador hasta que sus ojos nos muestran, como un semáforo, que ya no están en rojo.

Dele Alli y Mourinho.

Esa mirada se apacigua. Esa charla es como un cuento de Dickens y Dele Alli es casi como Pip Pirrip. Es Robin Williams diciéndole, descubriéndole, a Matt Damon que no sabe cómo huele la Capilla Sixtina. Ese Mourinho en chándal, despeinado y canoso, sereno y curtido, inmune a las trampas y al acoso de las hienas no es el joven Mourinho de mirada insolente al que manteaban los jugadores del Real Madrid tras conquistar aquella Copa, tras arrebatarle aquella Copa del Rey a aquel Barcelona.

Precisamente una foto de aquel momento es la que preside su despacho en Tottenham. No es la fotografía de alguna de sus Copas de Europa, ni de alguno de sus múltiples y variados títulos de liga. Ni siquiera es la de la liga de los récords con el Real Madrid. Es la de la Copa del Rey con el Real Madrid. Hay tanta verdad en ese trofeo como en su charla a Dele Alli. Esa ilustración de sus logros es tan significativa como la verdad.

Mourinho en su despacho.

Para Mourinho aquel triunfo, una Copa del Rey, fue el mayor. El peso de aquella victoria fue el de un transatlántico que zarpaba para ganar cuatro Copas de Europa, aunque sólo pareciese un bonito velero dando un paseo por la bahía. Aquella victoria es el orgullo de Mourinho y el espejo donde se pueden mirar los Dele Allis, mientras el de Setúbal les habla para decirles las cosas que ya casi nadie dice en este mundo.

 

Fotografías Getty Images.

 

Ha trabajado en Marca y colaborado en revistas como Jot Down o Leer, entre otras. Escribe columnas de actualidad en Frontera D. Sobre el Real Madrid ha publicado sus artículos en El Minuto 7, Madrid Sports, Meritocracia Blanca y ahora en La Galerna.