Las mejores firmas madridistas del planeta

Siempre que he tenido oportunidad he manifestado mi admiración por Pablo Laso, el hombre que rescató el baloncesto del Real Madrid y el europeo, sumido en un juego denso, pobre, de anotaciones cortas y partidos eternos.  Jugué contra Pablo en infinidad de ocasiones, rival escurridizo y amable, siempre dispuesto a la charla y la alegría. Fue un vocal extraordinario en la Junta Directiva de la Asociación de Baloncestistas, luchador infatigable por mejorar las condiciones de los jugadores, cuando él era ya una figura.

Ayer, sentí una punzada de dolor profundo e intenso al conocer la noticia de su ingreso, y no quedé tranquilo hasta que me dieron mejores noticias. Ahora, el deporte queda en segundo plano, y la persona ocupa el protagonismo, pues una vida es el valor máximo en la Tierra.

Ojalá vaya todo muy bien. Ojalá vuelvas pronto al Real Madrid. Sería una enorme alegría para el madridismo. En cualquier caso, seguro que nos volveremos a cruzar, a conversar, a reír y disfrutar de la vida. Escribo en mi nombre, pero también en el de los que formamos este minúsculo universo de nombre La Galerna. De parte de todos, un abrazo interminable.

 

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Mi padre, un 13 de junio de 1956, con 18 años recién cumplidos, vio por la radio la primera Copa de Europa del Real Madrid. Una década después, con dos años y once meses, su hijo, este que hoy les escribe con tanta emoción que los dedos todavía le tiemblan contra el teclado, vivió, aunque mis recuerdos no tengan constancia de ello, los goles de Amancio y Serena para remontar (no podía ser de otra manera) un complicado partido y levantar la Sexta. Hoy, 28 de mayo de 2022, mi sobrina, después de que el árbitro pitase el final de la mejor Champions de la historia, ha festejado la Decimocuarta saltando encima del sofá abrazada a su tío.

El fútbol son equipos que engarzan la historia del Madrid, que la magnifican, modas que van y vienen para dar lustre a una leyenda eterna

El Real Madrid, la institución deportiva más grande que ha pisado (y pisará) un terreno de juego, lleva remontando toda su historia, a veces le cuesta dos minutos hacerlo y a veces 32 años. Remontó al Real Unión y al Athletic de Pentland, al Benfica y al Inter de los 60, al Ajax de Cruyff, al Bayern de los 70, al rodillo del Milán de Sacchi, al Barcelona de Messi y ahora, en la mejor Champions de la historia, a Clubes estado que juegan con reglas diferentes y a un excelso Liverpool que vendió tan cara su derrota que obligó a Courtois a realizar un milagro que se estudiará en las escuelas de porteros. El fútbol son equipos que engarzan la historia del Madrid, que la magnifican, modas que van y vienen para dar lustre a una leyenda eterna.

 

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Arbitró Antonio Mateu Lahoz del Comité valenciano. En el VAR estuvo González González.

No gustó demasiado el trencilla. En honor a la verdad lleva más de una década gustando a poca gente porque su librillo es único e inexplicable.

Una de las primeras decisiones fue pitar una mano de Rodrygo estando a tres metros de la jugada cuando le da en el pecho. Por descontado, no sacó dos amarillas claras a Espino por una patada en la rodilla a Rodrygo en el 34' y a Fali por parar a Asensio cuando se iba en el 39'. Sí la vio Sobrino en el 41' tras entrada a Kroos. Antes de irse los protagonistas a la caseta hubo una mano de Sobrino en el área. Hay falta previa de Rodrygo, pero creemos que Mateu ni siquiera la cobró.

La segunda mitad fue una acumulación de tarjetas en ambos equipos. Nacho por pisar a Sobrino en el 47' y Hazard por una planta escalofriante a Akapo en el 73' en el cuadro blanco. La del belga, por cierto, debió ser roja. Y en el equipo amarillo las vieron Negredo por pisar a Casemiro en el 80', Iza por agarrar a Hazard en el 83', Alcaraz por derribar por detrás al belga en el 85' y tanto Luis Hernández como Fali y Choco Lozano por protestar en el descuento.

En el 59' Mateu acertó al decretar penalti sobre Negredo de Lunin que derribo al vallecano. En la última jugada se pidió pena máxima de Carvajal sobre Fali, pero el lateral sacó claramente el cuero.

Mateu Lahoz, REGULAR.

Arbitró Guillermo Cuadra Fernández del Comité Balear. En el VAR estuvo Iglesias Villanueva.

En el Sánchez Pizjuán presenciamos una de las mayores golfadas de la historia de la Liga. Ojalá el culpable de todo este bochorno dejara de pitar esta misma noche. La limpieza de la competición sería más creíble. Y al propio colegiado se le haría un favor, no puede quedar en ridículo ante tantos millones de personas. Pero no, la próxima jornada le veremos en el césped. "Dispérsense, aquí no hay nada que ver" que diría Leslie Nielsen en 'Agárralo como puedas'.

El gol anulado de Vinicius por mano es el disparate por antonomasia del VAR. Por los siglos de los siglos se pondrá como ejemplo de la mala utilización de la tecnología. Todo el mundo veía pecho-hombro del brasileño. Él pedía el zoom lo que presagiaba el desastre. Se confirmó. Un bochorno. Un despropósito.

En la primera mitad, además, dejó de señalar una mano de Diego Carlos que era penalti, dio validez al gol de falta de Rakitic cuando Lamela molesta y da con el brazo a Alaba (la nueva norma obliga a los rivales a estar a un metro de distancia de la barrera) y perdonó la expulsión a Camavinga por una entrada por detrás a Martial.

En cuanto a las amarillas, la vieron por parte del Sevilla Martial, Diego Carlos y Oliver y en las filas merengues Camavinga, Nacho y Mariano.

El epílogo llegó con el descuento interminable. Parecía que hasta que no llegase el empate no se iba contento. Añadió 7' y el choque se fue al 99. Tremebundo.

Cuadra Fernández, PERVERSO, RIDÍCULO e INFAME.

 

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Buenos días. Anoche se produjo la alineación astral del panenkismo, la cúspide del oficio de AIC (Analista Internacional Calvo, en feliz hallazgo de Fred Gwynne) con el partido entre el Manchester City y el Atlético de Madrid. Ambas escuadras son dos favoritas de los medios, pues no en vano están dirigidas respectivamente por Pep Guardiola y el Cholo Simeone, entrenadores ambos que según la prensa patria y los analistas más sesudos no cometen un error hasta que Ancelotti da la vuelta completa al contador de errores y empieza de cero. Ni uno ni otro se equivocan jamás, es bien sabido.

Fue eso que los entendidos llaman un partido de pizarra. En el chat de whatsapp de La Galerna, en cambio, alguien llegó tarde al choque y pidió resumen de lo acontecido hasta el momento, cuando llevaban ya una hora de juego. “Nada, que Lillo tiene el pelo blanco”, sintetizó uno de los más eximios participantes, y para mí que utilizó un número excesivo de caracteres en su crónica.

Pero ya sabéis. Era la hora de las flechitas y las basculaciones pizarriles a cholón. El City (no lo hemos dicho aún) ganó porque marcó un gol en una de sus dos jugadas de peligro, y el Atleti perdió porque no convirtió ninguna de las ocasiones claras de las que careció por completo. Es lo de menos. Lo que importa, como tuiteó un relevante representante del panenkismo, es que el City creó graves problemas en el Atleti “con cada ruptura medida como una cuchillada y con cada pase cifrado”.

—¿Qué cojones es un pase cifrado?— se atrevió a preguntar alguien del chat de La Galerna.

—¿Y esas rupturas medidas como cuchilladas?— se admiró otro.

—Hombre. ¿Quién no ha sacado el metro después de acuchillar a alguien?

—De Bruyne, corre que te mando un pase cifrado. X3YG&#T.

—Habría que crear el rincón del panenkita en La Galerna, o tal vez hacer una crónica “cara B” de los partidos del Madrid en clave panenkita. “El Real Madrid planteó en la segunda parte un ataque de combinación equilibrada con ayudas a la transición y despliegue centrífugo con descargas laterales, que descompensó el bloque bajo-barítono dispuesto por el Chelsea, permitiéndole crear de un solo trazo asociaciones de tres jugadores permutados de dos en dos elementos, lo que contribuyó a desconejar el dibujo defensivo de doble basculación asimétrica del equipo londinense, y a seccionar el corredor de intendencia delineado por la diagonal Werner-Havertz, lo que fue clave en la victoria madridista.”

El hecho es que ganó el City porque Guardiola siempre lo hace todo bien, y perdió el Atleti a pesar de que el Cholo nunca hace nada mal. Si acaso, por poner un minino pero, se le puede pedir por favor a Diego Pablo que ataque un poquitito, pero que muy poquititito más. Ya se lo dijo en As Matallanas, con la acostumbrada e inalcanzable dureza con que el perioatletismo suele espetar cosas al Cholo.

As Matallanas Cholo

Esto va así. Objetivamente hablando, el partido que se marcó el Atleti no fue mucho mejor que el facturado por el Madrid en la ida ante el PSG, pero mientras que por este último casi tiene que dimitir Ancelotti para el Cholo es casi una hazaña.

Portada Marca

Por ejemplo, la portada de Marca reseña que el Atleti “no tiró a puerta” en pequeñito y con enorme distanciamiento. No sabemos si este extremo le parece a Marca bien o mal. Si el Madrid acaba un partido europeo sin haber tirado a puerta, tras practicar un desacomplejado 1-5-5 durante noventa minutos, Ancelotti tiene que exiliarse en la Isla de Pascua y Florentino instalarse en un convento cisterciense para los restos. Pero es el Atleti, así que todo bien.

Portada As

As, por su parte, titula “Ahora le toca al Metropolitano”, descubrimiento sin parangón que ya se conocía desde el día mismo del sorteo, el cual estableció la ida en Manchester y la vuelta en Madrid. Nos enternece que la prensa capitalina atlética (valga la redundancia) ya se abstenga de llamar Wanda al Wanda. Un pez llamado Wanda y un estadio que también, mientras no se arreglen los formalismos que permitan descatalogar de una vez la denominación. El Atleti trata aún de sacar de su capital a los chinos pero por el momento eso sigue siendo Indochina, en feliz denominación de Manuel Matamoros.

La vuelta, pues, en el Wanda, donde todo se decidirá en esta eliminatoria panenkista que es un WinWin claro para el madridismo, como ya explicamos ayer. O cae Pep-Son-Atletas-Guardiola o lo hace Cholo-Liga-Peligrosamente-Preparada-Simeone. Habrá en cualquier caso alegría tras los noventa minutos del Wanda, aunque lo que de verdad nos importa se dilucidará en el Bernabéu.

Y llegamos precisamente, aunque ocupe poco espacio, a lo que más nos concierne hoy: el Madrid. As y Marca le escatiman honores de portada, como veis, primando al cholismo. En nuestro corazón, sin embargo, ya solo queda espacio para la taquicardia de Champions que a nosotros nos importa. Nuestro Madrid ya está en Londres, de momento sin Ancelotti, a quien se hará una última prueba para ver si ha eliminado los últimos restos de Covid y puede unirse a la expedición. Ojalá. Se especula con cambios en el once, lo que sería un poco como cuando el sol salió por el oeste al final de Amanece que no es poco. Lo que no está en discusión es el espíritu de gesta europea que vuelve a invadirnos a todos, aunque habrá que jugar mucho mejor que últimamente para sacar de Stamford Bridge un resultado positivo.

Os dejamos con el cataculerío, que tras acertar con 748 portadas dedicadas a los inminentes fichajes de Neymar y Lautaro se apresta ahora a hacer lo propio con Lewandoswki.

Hala Madrid, hermanos.

Pasad un buen día.

Portada Sport Portada Mundo Deportivo

Tengo una relación de amor-odio con las gafas de realidad virtual que los Reyes Magos trajeron a mi hijo mayor. Hay un juego que te sumerge en un Parque Jurásico (o Jurídico, como diría el enorme Pepe Begines) de un realismo que ríete tú del de Spielberg. Como la cosa es en 360 grados, mientras de frente te viene un tiranosaurio rex con aviesas intenciones no puedes descartar que el triceratops que creías haber dejado atrás en realidad te esté siguiendo y tengas su aliento en el cogote, aunque un pavor nada exagerado te impide darte la vuelta para comprobarlo. Con frecuencia, la cosa acaba con un grito afeminado brotando de mi garganta, las gafas volando por los aires y mis hijos descojonados, rodando por el suelo ante su muy boomer padre.

Desde que se inventó la miopía, la humanidad ha fantaseado con la idea de unas gafas que nos permitan ver cosas inexistentes, preferentemente más lisonjeras que las del llamado mundo real. La Orquesta Mondragón plasmó estas fantasías en su clásico Mis Gafas, sospecho (aunque no lo tengo claro) que con letra de Luis Alberto de Cuenca. “Me las puse y sentí que viajaba / Que las chicas eran todas mis esclavas / Me las puse y el dinero me sobraba / Y el tiempo de mi vida no pasaba”. Hoy sería imposible albergar la ensoñación de tener esclavas sin pasar por el peaje de esas cancelaciones que no distinguen entre literatura y sucesos, ni siquiera gafas virtuales mediante, quizá porque la corrección política lleva per se, pegadas con esparadrapo a los orejas, unas gafas de espejos grotescos con las que no caben la excepción benigna de la poesía ni la de la música. Pero ese es otro tema del que no hemos venido a hablar aquí hoy.

Se ha publicado que en un futuro no lejano será posible asistir al Bernabéu de manera virtual, con unas gafas que poco más o menos serán como las de mi hijo. Estás en Praga o en la Isla de Pascua, pagas al Madrid lo que haya que pagar y compras una entrada virtual que te permite “asistir” (las comillas son relativas si atendemos a la verosimilitud de la experiencia) al próximo partido. El partido que ves es el partido de verdad, tal cual esté transcurriendo en directo, y el señor que ves al lado cuando miras a un lado es el mismo abonado que lleva veintitrés años encontrando a su izquierda el ocupante habitual de la localidad que has adquirido. Si tienes buen tino, puedes ver el partido junto al pipero con bigote que aplaudió a Ronaldinho. Las cervezas sí creo que las tienes que tener en tu nevera, en la de verdad. Mejor, porque en el estadio también de verdad (pero ¿qué es la verdad?) solo se venden sin alcohol.

en un futuro no lejano será posible asistir al Bernabéu de manera virtual, con unas gafas que poco más o menos serán como las de mi hijo. Estás en Praga o en la Isla de Pascua, pagas al Madrid lo que haya que pagar y compras una entrada virtual.

Si su consumo llena tu vejiga y debes hacer por desalojarla puedes miccionar en los baños del Bernabéu, siendo la micción real y el retrete virtual. Esta divergencia presenta sus contraindicaciones. En tu metaverso, puedes caminar desde tu localidad de asiento a los cuartos de baño, pero no va a ser fácil: si te encuentras físicamente en casa, sucederá casi seguro que tus paredes reales se interpondrán en tu camino virtual al retrete, dejándote varado en lo que fuera de las gafas es un tabique pero dentro es un pasillo expedito. “Puede seguir andando, señor, tiene el camino libre”, te indicará tal vez un acomodador de dentro de las gafas, extrañado ante tu atoramiento mientras a tientas tratas de salir de la despensa.

Lo mejor, por tanto, es no ir al urinario. Alternativamente, si aquel que la posea no espera magnanimidad prostática, y conociéndose sabe que en algún momento del encuentro -o en su descanso- tendrá que acudir al mingitorio, lo recomendable será no ponerse las gafas en casa sino en un extenso prado o esplanada, garantizando así que los muros interiores del hogar no sirvan de cortapisa (o cortapís) en la búsqueda del aseo. Habrá, eso sí, de extraerse el nardo en medio del campo y relajar esfínteres mientras dentro de las gafas el orín fluye y desemboca en el interior de un váter de diseño con hilo musical. No se me escapa que las mujeres también van al fútbol y, aunque carezcan de próstata (al menos en el llamado mundo real), no son ajenas a este tipo de urgencias. Deben estar preparadas para ponerse en cuclillas en medio de un páramo mientras dentro, en el universo lisérgico de gafas adentro, hay aire acondicionado y suena el Claro de Luna de Debussy.

Sin que esto impida que la gente siga yendo al Bernabéu de verdad (pero ¿qué es la verdad?), porque seguirán yendo, todo será más bonito dentro de las gafas que fuera. Allá dentro, no habrá excusas para irse antes del final del partido por la sencilla razón de que no habrá coche que desaparcar en Alberto Alcocer ni atasco que evitar en el camino a Sanchinarro (nos atrevemos a aventurar, de hecho, que no existirá un Sanchinarro virtual). Es por ello que ejercer de pipero en el mundo de las gafas de Florentino se tornará mucho más ominoso aún. No habrá pretextos para pirarse en el minuto 78 con 1-1 en el marcador. Habrá que empeñarse mucho en ser pipero para poder ser pipero virtual. Estará uno mucho más expuesto al señalamiento público. “¿Qué? Se monta una gordísima en la A6, ¿no?”, te espetarán henchidos de sarcasmo todos aquellos a los que obligues a levantarse en tu salida del vomitorio 603.

Hace algún tiempo, en estas mismas páginas, mi amigo Fantantonio escribía con cierta amargura contra el nuevo rumbo general del fútbol y contra el metaverso futbolero que se nos viene, con las gafas de Florentino como máximo exponente. Yo a estas gafas, la verdad, no les encuentro más que ventajas. Puede uno, si es que siente esas nostalgias de incomodidad ochentera, hasta ver el partido de pie, cosa que ya no puede hacerse en los campos. Ya establecí que los abonados de siempre no dejarán de ir al fútbol y que los aficionados “tradicionales” continuarán acudiendo en masa al estadio de cemento. Las gafas son más bien una oportunidad para que puedan hacer lo más parecido a ir al estadio personas que, en condiciones normales, por mor de la distancia geográfica o lo que sea, no podrán pasar por esa gran experiencia. El madridismo, como fenómeno universal, trasciende el distrito de Chamartín, la ciudad de Madrid, España y Europa. Un madridista de Sri Lanka no es de entrada menos madridista que el socio número 103, que vive en Valdemoro, y dado que no es fácil que vea nunca a su Madrid en directo merece como el que más disfrutar de este sucedáneo, si es que tiene dinero para ello, porque esa es otra: imagino que las entradas virtuales para un espectáculo como este tendrán un precio aún más elevado que las entradas asociadas a un asiento físico. Otra ventaja es que puedes vender todas las que quieras, y que se pagarán abonos virtuales multimillonarios. Ya me relamo de pensar en la pasta que se va a dejar el emir de Catar -que es el mayor madridista del planeta pese a lo putísimas que nos lo ha hecho pasar con lo de Kylian- adquiriendo su “butaca” perpetua al ladito del Florentino 13.0

los abonados de siempre no dejarán de ir al fútbol, y los aficionados “tradicionales” continuarán acudiendo en masa al estadio de cemento. Las gafas son más bien una oportunidad para que puedan hacer lo más parecido a ir al estadio personas que, en condiciones normales, no podrán pasar por esa gran experiencia.

El Madrid debe estar a la vanguardia de todo, y esto es la vanguardia misma. Escudarse en argumentos paralizantes a este respecto es el equivalente ultramoderno a resistirse a construir el Bernabéu, poner publicidad en las camisetas u oponerse a la Superliga. Requiere además no pocas dosis de hipocresía, porque ya conocemos el giro: los que se oponen a la creatividad para generar vías de ingresos son luego los que más exigen la llegada de megacracks que no se pagan solos. A Mbappé y Haaland (quiera Dios) los disfrutaremos tanto los de dentro como los de fuera de las gafas, pero a largo plazo quizá los paguen primordialmente los primeros. No veo cómo comercializar esas gafas puede suponer menoscabo o perjuicio para el que prefiere el fútbol in situ, que podrá seguir optando por ello sin que el tener sabe Dios cúantos compañeros de grada virtual le afecte negativamente en lo más mínimo. Al estadio le pasa como a Sison, que somos todos, y ese todos es cada vez una cosa más global, más etérea, a menos que Putin decida tomar medidas ante las que el uso de las gafas no protege por dentro por el triste hecho (real y virtual) de no proteger por fuera.

Decía Woody Allen que la realidad deja mucho que desear, pero es el único sitio donde puede encontrarse un buen filete. Sin perjuicio de que el avance de la ingeniería deje obsoleta incluso la célebre cita del neoyorquino, está claro que la realidad ha dejado de ser el único sitio donde puedes ver, en riguroso directo, marcar goles a Mbappé.

 

 

 

 

 

 

Buenos días. Sport es un diario español de prensa deportiva editado en Barcelona por Prensa Ibérica desde 2019, cuando esta adquirió el Grupo Zeta. Su director es Lluís Mascaró. Durante el directo del partido disputado por la selección española frente a Albania en el RCDE Stadium el pasado sábado 26 de marzo, publicaron en su web lo siguiente: “Así, pues, una buena ocasión para que la numerosa colonia española que reside en Catalunya pueda ver en directo a su selección. La última vez, el choque contó con la presencia de más de 7.000 peruanos, cuya colonia también es muy numerosa en Catalunya”. Esta es la captura:

Comentario colonia española Sport

Posteriormente, Sport borró este texto y lo sustituyó por el siguiente sin ofrecer ningún tipo de explicación ni disculpa hasta las 10 A.M. de hoy 29 de marzo:

Versión 2 Sport

Antes de proseguir, recordamos que Sport es el diario que envió a Iván San Antonio a Benidorm para acosar al padre del árbitro de Primera División Martínez Munuera y propagar la falacia de que era el fundador de una peña madridista en dicha ciudad, cuya falsedad, en este caso, es lo de menos.

Iván San Antonio Martínez Munuera

Acudimos ahora al código ético de Prensa Ibérica. En este enlace podéis descargarlo (si no lo borran también).

Código ético Prensa Ibérica

Tras una primera lectura de los valores del grupo Prensa Ibérica al cual pertenece el diario Sport, nos resultan cuando menos paradójicos varios aspectos:

Del cometario del diario en el que afirman que “la numerosa colonia española que reside en Catalunya pueda ver en directo a su selección” se colige que para ellos Catalunya y España son dos estados diferentes, hecho que, al menos, entra en contradicción con el punto 1 de sus valores, en el que abogan por un compromiso con los derechos fundamentales recogidos en la Constitución Española. Sería más coherente que el compromiso fuese con los recogidos en la Constitución catalana, ¿o acaso no existe?

En el mismo punto 1 también destacan su compromiso por la libertad ideológica. Veamos otro comentario que también publicaron:

Comentario Sport colonia

Con la idea del acoso de Iván San Antonio al padre de Martínez Munuera en la cabeza, leemos la parte en la que defienden su compromiso con “el derecho al honor, intimidad personal y familiar y la propia imagen”. ¿Es necesario comentarlo?

Los puntos 5 y el 8, “Integridad en todos los actos” y “contribución al bienestar social y a los intereses generales de la sociedad” parece que tampoco han terminado de asimilarlos del todo.

Eso sí, felicitamos a Sport por cumplir el punto 9: “Imagen corporativa de INDEPENDENCIA”, de independencia catalana, claro está.

Una vez mostrados los hechos, procedemos a comentar el bochornoso discurso xenófobo, clasista y supremacista de Sport. No se puede esperar menos del nacionalismo, una doctrina sociopolítica que siempre tiene como objetivo dividir a la sociedad y privilegiar a una parte en detrimento de otra en función de su lugar de nacimiento, ideología, religión o cualquier otra característica o derecho fundamental. Idea maravillosa para una convivencia armónica defendida por próceres de la talla de Guardiola o Gerard Piqué.

Imaginamos al individuo que escribió el repugnante comentario creyéndose a sí mismo un tipo brillante, un genio intelectual, un maestro del humor afilado. Es probable que tras publicar esta basura compartiese su excrecencia entre sus trogloditas más allegados para presumir. Porque los entes que defienden estas posturas cancerígenas para una sociedad suelen actuar en manada, comienzan propagando mensajes de odio y terminan echándose a las calles bien sea para acosar a quien no piensa como ellos y directamente para perpetrar actos vandálicos.

El empleo de la palabra colonia huele muy mal y es un reflejo de la lo podrida que está la sociedad catalana gracias a que al empeño de su parte más clasista y supremacista por excluir de la convivencia a quienes no comulgan con ruedas de molino. El deporte no es inmune a esta enfermedad y los indeseables también lo utilizan para extender su odio.

Lo paradójico es que en esta ocasión haya ocurrido con un partido de la selección española, un combinado futbolístico que precisamente tiene un apoyo masivo entre los independentistas catalanes. Es otra paradoja que pone de relieve la nula coherencia intelectual de este colectivo execrable.

Las explicaciones y disculpas ofrecidas por Sport son las siguientes:

Disculpas Sport 1 Disculpas Sport 2

¿Por qué Sport publica estos comentarios en su web y los mantiene desde un sábado hasta el martes siguiente y solo los borra cuando alguien pone el grito en el cielo? Muy sencillo, porque es rentable para su negocio. Una parte importante de sus lectores comulgan con estas ideas supremacistas, clasistas y xenófobas, del mismo modo que también apoyan el acoso de Iván San Antonio al padre de Martínez Munuera. No hay más. Por este motivo no se trata de hechos aislados, sino que se repiten cada cierto tiempo.

La razón de ser de Sport es alimentar el espíritu del seguidor culé y el propio club se ha erigido en no pocas ocasiones como punta de lanza de la doctrina independentista. Pueden pedir todas las disculpas que quieran, pero ellos mismos son los primeros que saben que no las piden sinceramente. No pueden. Si dejaran de comportarse así perderían su público y su subsistencia estaría en peligro.

No ha lugar a comentar las portadas, pero os las mostramos.

Pasad un buen día. Echaos colonia si queréis, pero que no apeste a odio y podredumbre.

Portada As Portada Sport Portada Mundo Deportivo

L

La Coruña: la ciudad natal del “Brujo” Amancio Amaro, uno de los mejores jugadores españoles de la historia. También nacieron allí Juan Monjardín, el jugador favorito de Bernabéu y Fernando Romay, el pívot mítico de la década de los 80. Fue sede de varios trofeos conquistados por nuestro club: ciudad talismán en baloncesto, con 4 copas conquistadas (1972, 1989, 1993 y 2016), inolvidable la de 1989 con 27 puntos de Drazen Petrovic ante el Barcelona; y una copa en fútbol en 1947, 2-0 al Español, en el año en que se inauguró el nuevo estadio de Chamartín. La mayor goleada del Madrid fuera de casa en liga (2-8) fue en el estadio de Riazor en septiembre de 2014.

Amancio

Laramie: en esta ciudad (en el estado de Wyoming), propia de un western de pistoleros, nació Jaycee Carroll, quien junto a Walter Szczerbiak han sido los mejores tiradores (con permiso de Petrovic) de la historia del Madrid de baloncesto. Llegó con 28 años y ha jugado 10 temporadas de blanco, casi todas a un gran nivel.

Las Arenas: situado en Vizcaya, es el pueblo de nacimiento de José María Zárraga, el gran capitán en 4 de las 5 primeras Copas de Europa (en la 1ª fue Muñoz el capitán), jugando las 5 como titular indiscutible. Jugador sobrio y de club, nadie le recuerda ni un mal gesto en toda su carrera como futbolista. Centrocampista eficaz, el que todo entrenador quería tener.

Las Palmas: la capital de las Islas Canarias fue sede de una final de Copa de España de baloncesto que ganó el Madrid al Barcelona (77-71) en 2015, con una exhibición inolvidable de Rudy Fernández. Allí nació el guardameta favorito de este escribidor, Antonio Betancort. Y también uno de los 3 bases de mi infancia, Carmelo Cabrera (junto a Vicente Ramos y a Juan Corbalán).

Guardarredes ilustres: Antonio Betancort

Las Parejas: en esta población argentina vio la luz Jorge Valdano, uno de los pocos integrantes del club que fue jugador, entrenador y director técnico. Jugó en los albores de la Quinta, entrenó y ganó una liga inolvidable, con manita incluida al Barcelona, y fue mano derecha del presidente Florentino Pérez en dos etapas diferentes con mucho poder en la faceta deportiva.

Le Chesnay: Nicolas Anelka es originario de esta población vecina de Versalles. Pocos momentos dejó, pese a su gran calidad, pero dos de sus fogonazos ante el Bayern en semifinales de Copa de Europa de 2000, uno en el Bernabéu y otro cabezazo prodigioso en la vuelta, nos llevaron a Saint-Denis. También fue titular en la final victoriosa ante el Valencia: la Octava.

León: capital de una provincia que vio nacer al ídolo baloncestístico de quien escribe, a la par que varias veces mejor jugador europeo. Don Emiliano Rodríguez, nacido en el pueblecito de San Feliz de Torio. Emiliano es hoy en día presidente de honor de la sección. León también vio coronarse al equipo de baloncesto en 1970 (con Emiliano como capitán) ante el Joventut de Badalona por 102 a 90.

El primer Galáctico del baloncesto español: Emiliano Rodríguez

Lifou: en esta comuna de Nueva Caledonia vino al mundo Christian Karembeu, el único jugador que en 1998 consiguió el fabuloso doblete Champions-Mundial de selecciones. Precisamente su participación en la Séptima fue muy importante, al marcar goles clave ante el Leverkusen en cuartos y ante el Dortmund en semifinales, en el célebre partido donde cayó la portería del fondo sur.

Lille: ciudad del norte de Francia, casi fronteriza con Bélgica, patria chica de Raphaël Varane, jugador que llegó con 18 años y que estuvo 10 años con un rendimiento impecable como central junto a Ramos y a Pepe. 18 títulos conquistados y uno de los pocos jugadores con el deseado doblete Champions-Mundial de selecciones (en 2018).

Lisboa: ciudad que estuvo a punto de contemplar una de las peores derrotas del Real Madrid, hasta que en el minuto 92 con 48 segundos Modric encontró la cabeza de Sergio Ramos para que este pusiera fin a la pesadilla que los allí presentes estábamos viviendo. La prórroga acabó por espantar fantasmas tras los goles de Bale, Marcelo y Cristiano. Pasó entonces a ser una ciudad de un recuerdo inmejorable para los madridistas, que logramos al fin la Décima, 12 años después de la Novena de Glasgow.

Ramos Lisboa

Liubliana: capital de Eslovenia y lugar de nacimiento de la joya más preciada salida de nuestra cantera de baloncesto, Luka Doncic. Tan solo por ese hecho merece estar en un atlas del madridismo universal. A sus 22 años ya ha jugado dos veces el All Star de la NBA y ya es socio de honor del club, rebosando madridismo cada semana con sus comentarios en redes sociales.

Londres: pese a haber ganado varias copas de Europa en territorio británico (Glasgow dos y Cardiff), el Madrid aún no ha podido efectuar alguna gran gesta en Londres. Pero en la capital del Támesis nació David Beckham, que es quizás el icono de marketing (junto a Cristiano) más emblemático que ha pasado por el club de Concha Espina. Una enorme fuente de ingresos, además de un gran profesional y de todo un caballero. Londres vio nacer a Laurie Cunningham, exquisito jugador con su especial toque con el exterior, que tuvo actuaciones memorables sobre todo en sus dos primeros años de madridista.

Lorca: población murciana que sufrió un terrible terremoto en 2011. El Real Madrid, siguiendo su tradición de ponerse al servicio de las buenas causas, rápidamente se puso a disposición del consistorio lorquino y se ofreció para disputar un partido en La Condomina de Murcia a beneficio de todos los afectados.

Lyon: la ciudad de Karim Benzema, actualmente 4º goleador histórico del club y mejor jugador del mundo actualmente, para quien les escribe. En la ciudad bañada por el río Ródano ganamos nuestra 4ª Copa de Europa de baloncesto en 1968 ante el Spartak de Brno por 98 a 95, con actuaciones espectaculares de Aiken, Luyk y Brabender, que notaron respectivamente 26, 24 y 22 puntos.

Benzema

M

Madrid: qué decir de lo que ha sido, es y será la ciudad de Madrid para su club más emblemático. Cientos de celebraciones han tenido lugar en la capital de España para conmemorar a la entidad que más ha dado brillo a la ciudad a través de su larga historia. Hay que destacar la consecución de la 2ª Copa de Europa, 2-0 a la Fiorentina con goles de Di Stéfano y Gento ante 120.000 dichosas personas, además de cientos de partidos inolvidables, remontadas europeas, exhibiciones, victorias agónicas… Varias Copas de Europa de baloncesto (las 2 primeras, jugadas a doble partido ante Spartak Brno y CSKA de Moscú — que se llamaba TSSKA por entonces —, más la tercera a partido único otra vez ante los moscovitas, todavía soviéticos en 1967), la última de ellas bien recientemente, en 2015, ante el Olympiakos en el WiZink Center, con exhibición coral de los Llull, Rudy, Carroll, Nocioni, Maciulis, Chacho…

Madrid debe mucho al Real Madrid ya que es una capital conocida en el mundo entero en primer lugar por la fama universal del club. Además, en la ciudad (y en el resto de la provincia) han nacido muchos ídolos madridistas, desde Miguel Muñoz (entrenador más longevo de la historia, 14 años seguidos, y el más laureado), pasando por Grosso, Manolo Velázquez, García Remón, Gallego, San José, casi toda la Quinta del Buitre (el propio Butragueño, más Míchel, Sanchís y Martín Vázquez), Raúl González, Guti, Casillas (Móstoles), Carvajal (Leganés), Nacho (Alcalá de Henares), más baloncestistas como Carlos Sevillano, Juanito Corbalán, Del Corral, Fernando Martín, su hermano Antonio, o el gran Lolo Sainz, jugador primero y luego entrenador exitosísimo del primer equipo. Madrid también es el lugar de nacimiento de nuestro actual presidente, Florentino Pérez, enorme gestor económico y deportivo, que se va acercando a los éxitos deportivos de su predecesor y a quien tanto admira, don Santiago Bernabéu. Otros grandes presidentes también nacieron en Madrid, como Pedro Parages, Rafael Sánchez-Guerra, Luis de Carlos (con la difícil época de suceder a Bernabéu), Ramón Mendoza (y sus 5 ligas consecutivas) y Lorenzo Sanz (que nos trajo bajo su mandato la ansiada Séptima y también la Octava).

Florentino y Lorenzo Sanz

Mahón: capital de la bella isla de Menorca y cuna de nuestro actual capitán de baloncesto, Sergio Llull, rey de las mandarinas, jugador excepcional y comprometido desde el primer momento, con un palmarés envidiable en el club desde que llegó hace ya 14 años, en los que ha conquistado, hasta ahora, nada menos que 22 títulos. Y sigue sumando.

Málaga: la capital de la Costa del Sol ha acogido recientemente dos victorias coperas en el deporte de la canasta, una ante el Barcelona en 2014 con Mirotic de MVP (cómo cambian los tiempos) y una paliza histórica al local Unicaja en 2020 (95-68) con Facundo Campazzo haciendo maravillas.

Marrakech: el Mundial de Clubs de 2014 se ganó allí, bajo la batuta de Ancelotti, con buenas prestaciones sobre todo de Sergio Ramos (en semifinales ante el Cruz Azul y en la final) y de Gareth Bale en la final ante San Lorenzo de Almagro (2-0).

Marsella: pese a que los nuestros han ganado varios partidos en esa ciudad portuaria del Midi francés, Marsella nunca acogió ningún acontecimiento de primer nivel para nuestros equipos ni de fútbol ni de baloncesto. No obstante, allí nació uno de los más grandes de nuestra historia, Zinedine Zidane, héroe de Glasgow, entrenador ganador de 3 Copas de Europa consecutivas (único en el mundo), y solo por eso merece ser mencionada la ciudad provenzal en este pequeño atlas.

Zidane volea Novena

Milán: sede de dos de nuestros más habituales rivales europeos, Inter y AC Milán, en 2016 logró el Real Madrid vencer por primera vez en partido oficial en San Siro, tras prórroga y penaltis, ante el rival incómodo de nuestra propia ciudad, muy mal dirigido aquella noche por Simeone. Inolvidables Pepe, Marcelo, Casemiro, Isco y Lucas Vázquez aquella noche de felicidad suprema, rememorando las mieles de dos años antes en Lisboa.

Mónaco/Montecarlo: tras varias intentonas fallidas (ante el Chelsea en 1998 y ante el Galatasaray en 2000) jugadas en el estadio Luis II de Mónaco, por fin en 2002 se conquistó la primera Supercopa de Europa en un buen partido (3-1) ante el Feyenoord de Rotterdam, donde destacó sobremanera José María Gutiérrez, Guti.

Mönchengladbach: localidad futbolera cerca de Düsseldorf donde nació Jupp Heynckes, padre de la deseada Séptima Copa de Europa. En su popular club, el Borussia, jugó el mismo Heynckes, y de allí llegaron al Madrid Günter Netzer (también hijo de la ciudad), jugador de enorme calidad, y Uli Stielike.

Montevideo: en la capital uruguaya se gestó, en el partido de ida de la final de la 1ª Copa Intercontinental, la conquista de dicho trofeo. Fue ante Peñarol, un empate a 0, que permitió abordar la vuelta en Madrid con tranquilidad para golear sin piedad a los charrúas (5-1) y proclamarnos oficiosamente campeones del mundo por primera vez. También en la ciudad platense nació el gran José Emilio Santamaría, uno de los mejores defensas centrales de toda nuestra historia. En otro Montevideo, esta vez en Minnesota (Estados Unidos), nació el gran Wayne Brabender, gloria absoluta de nuestro baloncesto y ganador de 28 títulos con la camiseta blanca, entre ellos 4 Copas de Europa.

Santamaría homenaje

Moscú: nombraremos la capital de Rusia ya que en ella se jugó en 1965 el partido de ida de la final de la Copa de Europa de baloncesto entre el CSKA y nuestro Madrid (88-81), resultado que fue remontado en la vuelta en el Frontón Vista Alegre de Madrid (76-62) con actuaciones destacadas de Emiliano, Luyk y el americano Burgess. No olvidaré decir que en Moscú nació Chechu Biriukov, enorme como deportista y como persona.

Múnich: recientemente asistimos a la que posiblemente haya sido la mejor exhibición de nuestro equipo de fútbol fuera de casa en una eliminatoria, un 0-4 ante el Bayern, con la BBC a pleno rendimiento en los contraataques y dos cabezazos de Sergio Ramos. Pero no habría que olvidar que Múnich fue la sede de la final donde el Madrid logró su 6ª Copa de Europa de baloncesto, en 1978, la primera entrenados por Lolo Sainz, y contra el Mobilgirgi Varese del gran Dino Meneghin. Aquella noche lideraron la victoria Walter Szczerbiak y Brabender (75-67). De Múnich (del Bayern) nos llegaron dos regalos: Toni Kroos y David Alaba.

N

Nantes: la ciudad bretona a orillas del Loira fue testigo de la consecución de la 5ª victoria de la sección de baloncesto en Copa de Europa. En un partido intenso e igualado hasta el último segundo, los nuestros se impusieron al temible Ignis de Varese de Meneghin y el americano Bob Morse por un estrecho resultado de 84 a 82, con el brillo de Brabender, Luyk y Rafa Rullán.

Nápoles: la bella ciudad capital de la región de Campania ha visto varias veces a nuestro equipo hacer buenos partidos, como aquel 1-1 ante Maradona y sus compañeros, o un 1-3 reciente en octavos de final. Pero aparece en este artículo por ser la ciudad de origen de uno de nuestros balones de oro, ganador de dos ligas, don Fabio Cannavaro.

Noeux-les-Mines: esta minúscula población minera, de apenas 12.000 habitantes situada en el norte de Francia, tiene el inmenso honor de ser el lugar de nacimiento del gran Raymond Kopa, uno de nuestros primeros galácticos, ganador de 3 Copas de Europa y que en 1958 obtuvo el Balón de Oro, arrebatándoselo nada menos que a su compañero de equipo y gran amigo, Alfredo Di Stéfano.

Kopa y Di Stéfano

Nyon: esta pequeña localidad suiza, cercana a Ginebra, vio en 2020 cómo el Real Madrid conseguía uno de los pocos títulos que aún no tenía en sus vitrinas, la UEFA Youth League. El Madrid juvenil, a los mandos de Raúl González, logró doblegar al Benfica lisboeta por 3-2, con participaciones activas de algunos jugadores que ya han debutado en el primer equipo, como Miguel Gutiérrez, Antonio Blanco, Arribas, Marvin, Chust y Santos.

O

Odense: no, no aparece aquí esta ciudad danesa por ser la sede de un club que humilló al Madrid de Valdano en 1995. Hubo otro club de esa ciudad, el Boldklubben 1913, que tiene el dudoso honor de hacer sido objeto de la mayor goleada del Madrid en Copa de Europa, un 9-0 en el año 1961.

Orense: la patria chica del jugador más longevo, en cuanto a número de temporadas, que ha jugado en el Madrid, 18 en total. El “Gato” Miguel Ángel, guardameta de enormes reflejos y que daba seguridad a toda su defensa. Alternó su titularidad, siempre sin dar problemas, con García Remón.

Osijek: población croata, cuna de Davor Suker. Un gran fichaje de Lorenzo Sanz que hizo un par de temporadas muy notables con nuestra camiseta, en particular en la liga de 1996-97, a las órdenes de Capello. Un zurdo de gran clase y todo un personaje que ha llegado a ser presidente de la federación de su país, Croacia. El mejor croata de siempre, hasta que apareció Luka Modric.

Oviedo: sede del gran equipo asturiano, venido a menos en los últimos tiempos, Oviedo es parte importante del madridismo ya que es la patria chica de Fernando Alonso, bicampeón del mundo de Fórmula 1 y socio de honor del club, del que presume de ser un gran aficionado allá por donde va.

P

Palma de Mallorca: la capital balear ha sido sede de una victoria importante en copa de baloncesto, en 1977 (paliza al Barça por 97-71), y allí han nacido dos grandes ilustres del deporte del balón naranja, como el pívot Rafael Rullán, laureado en títulos como pocos jugadores (¡31 nada menos!) o el que hombre que lo hace todo bien en una cancha, Rudy Fernández, imprescindible en todos los éxitos de la era Pablo Laso.

Paramaribo: capital de Surinam, antiguamente Antillas Holandesas, que vio nacer a Clarence Seedorf, enorme jugador que nos brindó varios años de excelente nivel, durante ellos conquistó la Séptima en Ámsterdam con un gran protagonismo. Fue en parte también un salvador del club, que estaba casi en bancarrota a finales de 1999, por lo que su venta al Inter palió en parte una situación financiera complicada para el Real Madrid.

París: la capital francesa tiene muchos vínculos con el Real Madrid. Para empezar, allí se gestó la creación de la Copa de Europa, en 1954 y 1955, con directivos del diario L’Equipe, más Bernabéu y Saporta por parte madridista. En 1956 tuvo el honor de ver coronarse a nuestro club como primer campeón de la Copa de Europa, tras un sensacional resultado de 4-3 ante los franceses del Stade de Reims (Kopa perdió aquella final, pero se recuperó ganando las 3 siguientes con los nuestros). Y no, no hablo de la Octava en este párrafo, ya que se ganó en Saint-Denis, que es un municipio distinto al de París.

Pamplona: lugar de nacimiento de Ignacio Zoco, que dedicó desde 1962 hasta 1998 su vida laboral al Real Madrid. Los últimos años como delegado, pasándole el testigo a Chendo. Zoco fue un gran capitán, un medio de contención que a veces jugó de central, y siempre cumplía con su elegancia a la hora de jugar el balón y con su gran corpulencia. También era de Pamplona el delantero de los años 30 Jaime Lazcano, que superó a Gaspar Rubio como máximo goleador histórico del club hasta que fue sobrepasado posteriormente por Luis Regueiro.

Zoco y Betancort

Pelotas: en esta localidad brasileira de nombre eminentemente futbolero, vio la luz uno de los soldados de Capello, Emerson Ferreira, que participó activamente en la consecución de la célebre “liga del clavo ardiendo” en 2007.

Pergamino: esta bella palabra da nombre a la población argentina que vio nacer a Héctor Rial, uno de los jugadores más importantes del Madrid de las 5 Copas de Europa consecutivas. Rial marcó 2 goles al Stade de Reims en el 4-3 de la 1ª y uno de los goles de la 3ª en el 3-2 al Milán jugado en Bruselas. Gento siempre dice lo mucho que Rial le ayudó para mejorar su juego por la banda izquierda.

Podgorica: en esta ciudad balcánica de la antigua Yugolsavia, hoy en día capital de Montenegro, nació el gran Pedrag Mijatovic un 19 de enero de 1969. Su gol en el minuto 66 a la Juventus de Zidane rompió con un casi interminable maleficio de 32 años, para por fin hacer que la Séptima llegase a las vitrinas de nuestro club. Para quien les escribe, es el gol más importante que han visto sus ojos, y además tuvo la inmensa suerte de verlo en directo desde las gradas del Amsterdam Arena. Y también tuvo la suerte para entrevistarlo para La Galerna.

Puente del Arzobispo: este pueblo toledano bañado por las aguas del Tajo y de célebre cerámica, fue el lugar de nacimiento del gran Gregorio “Goyo” Benito, defensa central titular indiscutible durante más de 10 años del Real Madrid. Sobrio, rápido, siempre bien colocado. Los arietes contarios le tenían verdadero pánico. Llegó a ser un gran capitán al retirarse Pirri.

 

Continuará...

 

120 años: Atlas alfabético del Real Madrid (I)

Buenos días, amigos. El trabajo de portanalista es arduo. Acarrea más quebraderos de cabeza y está peor remunerado que, por ejemplo, el de psicoanalista de Jordi Alba, aunque ambas profesiones tienen en común la cosa de analizar. Dado que hoy las portadas del día no dan para mucho, en el sentido de que se ventilan rápido al comentarlas, vamos a a analizar no la psique del obtuso lateral izquierdo blaugrana, porque no tenemos el gusto, pero sí una serie de tuits que circularon ayer en las redes sociales con extractos de opiniones vertidas en El Chiringuito.

Analizar tuits, nos hemos dado cuenta mientras ejecutábamos la acción de hoy, no es muy diferente a analizar primeras planas. Hemos decidido no obstante, al ser tuits suficientemente elocuente en sí mismos, recurrir a lo visual para darles réplica. No descartamos que Pedrerol les ponga algo en la botellita de agua para obtener declaraciones más sustanciosas y/o chocantes.

Sí, amigos. Madridismo y GIFs.

El primer extracto es del incomparable Lobo Carrasco, cuyo hype a Aubameyang no lo habría firmado ni su célebre abuelo que en paz descanse (el de Auba, no el del Lobo, aunque descanse en paz también si es el caso). Atención a la comparación, favorable al gaboabulense, porque de verdad que nosotros ya.

gif resacónTuit Chiringuito

El segundo procede de la afamada boca del ínclito Jota Jordi, cuyas matemáticas lisérgicas asombrarían al más pintado, Steve Carell incluido.

Tuit Chiringuito

Por último, pero no de manera menos importante —es más, es nuestro claro favorito—, os hacemos saber la opinión de Roberto Morales sobre Pedri. La audacia de Morales no tiene desperdicio, y lo aplaudimos sin reservas. La fortuna favorece al valiente, incluso cuando ser valiente trae consigo defender ideas de bombero fumado. Parafraseando a Churchill, y aunque discrepemos hasta el pasmo, daríamos nuestra vida para que Roberto Morales pueda seguir defendiendo que Pedri es tan bueno como Mbappé.

Que sí, hombre, que sí. Que lo dijo.

Lo bueno que tiene vivir en una sociedad libre es que se puede decir cualquier desatino y no pasa nada. “La tierra es plana”, y no pasa nada. “Mozart no mola al lado de Justin Bieber”, y no pasa nada. “Pedri es tan bueno como Mbappé”, y pa’alante. Viva la libertad de expresión y viva especialmente en un día como el de hoy, en el que las portadas nos dejan casi secos. La prensa cataculé abunda en el masaje a Aubameyang, como si el del Lobo no hubiera sido suficiente, As recalca que el Bernabéu se podrá habilitar para 65.000 almas ante el PSG, y Marca nos ofrece un reportaje sobre abusos sexuales en el fútbol sala femenino. Nos unimos, como no podía ser de otro modo, en la denuncia de las presuntas prácticas de esos presuntos cerdos, y deseamos (caso de ser ciertas las acusaciones) que el peso de la justicia caiga sobre ellos.

Pasad un buen día.

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Comparar al Real Madrid con el Atleti no tiene razón de ser, es como comparar el Sol con la Luna, ambos son cuerpos celestes, pero uno es una estrella y otro un mero satélite. Tampoco son comparables en la derrota, el Madrid viene de perder en París contra el PSG de Mbappé, Messi y Neymar y el Atleti de hacerlo en casa frente el Levante, el colista de la Liga. Pero lo que sí se debe comparar —para vigilar que no se adultere la competición— es el trato que reciben por parte de los diferentes organismos, comités y estamentos que dirigen y manejan las competiciones de fútbol.

La dejación de funciones de quienes deben velar porque la Liga se celebre en igualdad de condiciones es manifiesta tiempo ha, pero nuestra perseverancia en denunciar la disparidad de criterios a la hora de juzgar a unos y a otros es pertinaz.

Anoche, Atleti y Levante disputaban el encuentro de la jornada 21 de Primera División cuando en los últimos instantes y con el marcador 0-1 a favor de los colistas, Munuera pitó falta de Giménez porque entendió que había empujado a Cáceres. Décimas de segundo después, Correa introdujo el balón en la red de tijera. Por desgracia para los atléticos, la falta previa no permite ni siquiera hablar de gol anulado.

Correa, enfurecido, corrió hacia el árbitro y le dio un golpe con el pecho, lo empujó. Tras este acto violento leve, Munuera no expulsó a Correa, solo le mostró tarjeta amarilla. Cabe la posibilidad de que le dijera: Correa, te la has jugado mucho. Solo te aviso, ten cuidado", si bien esto es solo una mera conjetura, a diferencia del empujón.

Pueden verlo pinchando aquí, en el minuto y veinte segundos del vídeo resumen del partido elaborado por la propia Liga, la cual no nos permite insertar en el artículo para que lo vean más cómodamente.
Empujón Correa
Es un empujón claro, no admite duda. No es solo una protesta verbal, existe acción física contra el árbitro del encuentro Munuera Montero. Desde luego, no se trata de una observación de orden técnico, Correa se dirige enojado al colegiado en actitud propia de pandillero sin el ánimo dialogante necesario para comentar nada civilizadamente con el trencilla.

Una vez concluido el encuentro con derrota atlética frente al último clasificado de la Liga, leemos lo siguiente en el acta: “En el minuto 87 el jugador (10) Correa Martinez, Angel Martin fue amonestado por el siguiente motivo: Hacer observaciones de orden técnico a una de mis decisiones”.

Acta arbitral Atlético de Madrid Levante. Corea

Si obviamos las faltas de ortografía, el acta no es fiel a la realidad. Quien redactó el acta arbitral mintió. Ángel Martín Correa Martínez (añadimos las tildes por cortesía) no hizo observaciones de orden técnico, Ángel Martín Correa Martínez empujó con el pecho al colegiado Munuera Montero.

Sí, el empujón es leve, pero no es una observación. Esta diferencia es importante para la posterior sanción, porque si acudimos al Código disciplinario de la RFEF, en su artículo 96, sobre producirse con violencia leve hacia los árbitros reza: “Agarrar, empujar o zarandear, o producirse, en general, mediante otras actitudes hacia los árbitros que, por sólo ser levemente violentas, no acrediten ánimo agresivo por parte del agente, se sancionará con suspensión de cuatro a doce partidos”.

Código disciplinario RFEF

Es evidente que la redacción del acta tiene consecuencias en la posterior sanción.

Al inicio del artículo se hablaba sobre el hecho de competir en igualdad de condiciones. Con respecto a ello, recordemos el empujón —aún más leve, pero empujón al fin y al cabo— de Cristiano Ronaldo a De Burgos Bengoetxea en el partido de ida de la Supercopa de 2017 frente al Barça.

Al portugués lo sancionaron con 5 partidos: uno por la tarjeta roja y cuatro por el leve empujón. Correa, sin embargo, se irá de rositas tras haber empujado, aún más fuerte, al colegiado.

Se pueden buscar más casos flagrantes de actas que no recogen la verdad de los hechos y acciones iguales sancionadas de diferente manera dentro de un mismo marco normativo, pero no es necesario, la realidad de la Liga y del arbitraje es clara.

 

Getty Images.

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