Las últimas semanas estamos siendo testigos en la Liga de una circunstancia absolutamente desconcertante, si no fuera porque forma parte del famoso Relato antimadridista que lleva años construyéndose con bastante éxito mediático.
Los hechos son sencillos y están a la vista de todos los aficionados al fútbol: a Vinicius le pegan, le pegan otra vez, le vuelven a pegar y le repegan. Es así desde el minuto uno de los partidos, como se pudo contemplar en Vallecas con el acoso que el brasileño recibió por parte de Ivan Balliu o del cadista Iván Alejo en el último duelo antes del parón mundialista. Por no hablar de las declaraciones ‘no quiero decir pero digo’ post partido del central del conjunto amarillo Fali, autor de una agresión a Rodrygo, sobre Vinicius. Los rivales se sienten con patente de corso cuando se enfrentan a Vinicius y todo ello ante la permisividad arbitral.
Y no estamos hablando de apreciaciones, sino de datos reales. Vinicius es el jugador que más falta recibe de todo el campeonato. En este primer tramo de Liga ha soportado 49 entradas. 49 faltas, más las que no le han pitado. Siendo el futbolista de la liga española que más patadas recibe, tiene en su casillero ya 3 tarjetas amarillas.
Curiosamente, un jugador, al que mi compañero en La Galerna y de asiento en el Bernabéu, Antonio Vázquez, ha bautizado con el apodo de ‘Cancherito’ Gavi, tan solo lleva dos amarillas en todo lo que llevamos de temporada. Es un dato que podría ser normal y no llevar a ninguna reflexión si no conociéramos otro apunte que aclara la situación: Gavi está en el podio de los jugadores de Primera División que más faltas hace.
Es decir, el jugador que más faltas recibe, lleva más tarjetas amarillas que uno de los tres futbolistas de la competición que más infracciones comete. Ver para creer. Vinicius gana a ‘Cancherito’ Gavi por 3-2 en el ranking de tarjetas amarillas.
el jugador que más faltas recibe, Vinicius, lleva más tarjetas amarillas que Gavi, uno de los tres futbolistas de la competición que más infracciones comete. Ver para creer
Esta situación contrasta con la amplia protección con la que contó mientras jugó en España Lionel Messi. Al argentino no se le podía tocar. Era ir contra el fútbol, el arte y el juego. Messi, regateador sin parangón, tuvo el paraguas arbitral y la permisividad de unos defensas intimidados ante el aura de intocable y de protección que emanaba del 10 azulgrana.
El famoso Relato ya tiene escritos sus siguientes capítulos: lo que en Messi era enaltecer el fútbol, en Vinicius es provocación. Lo que en Messi era agredir al jugador por el que el aficionado paga una entrada, en Vinicius es mal ejemplo. Una gambeta en los pies de ‘La Pulga’ era una obra de arte; en los de Vinicius, una humillación que hay que parar como sea.
Toda esta caza a Vinicius comenzó, no lo olvidemos, en el Civitas Metropolitano cuando se consideró el posible baile tras un gol como un ataque a la integridad y la honorabilidad rojiblanca. Evidentemente, el baile que molesta es el de Vinicius, no el de Griezmann o, antaño, el de Neymar o el de Ronaldinho. Eso era alegría y pasión por la vida.
La situación me parece grave. Estamos en puertas posiblemente de una grave lesión. Se ha abierto la veda y declaraciones en las que se reconoce abiertamente que se sale a un terreno de juego a intimidar a un futbolista están quedando impunes.
La culpa, desde luego, la tienen los que mandan: en el terreno de juego, los árbitros, más preocupados de frenar las protestas que de proteger a un jugador al que están cosiendo a patadas; y fuera del campo, los comités de competición, que permiten que actos como los que se vivieron en el Civitas y que generan violencia queden prácticamente como una anécdota sin importancia.
Hoy por hoy, a Vinicius le siguen cosiendo a patadas mientras su casillero se llena de amarillas y mientras que los que dan patadas viven relativamente cómodos. Los pájaros disparando a las escopetas. Las cosas del Relato.
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Domingo 16 de octubre de 2022. 18h15. Acaba de terminar el Real Madrid-FC Barcelona de liga. 3-1 y la clasificación refleja 25 puntos para los blancos y 22 para los azulgranas. Hay una enorme sensación de superioridad del equipo merengue que reflejan todos los medios. El Madrid ha ganado con suficiencia, casi insultante, como jugando al ralentí, la misma que se había percibido unas semanas antes tras ganar holgadamente (aunque no se reflejó en el marcador) por 1-2 en el derbi madrileño.
Esa tarde de octubre, nadie habría apostado un mísero centavo por el Barcelona en la liga. Además, venía el Real Madrid de una impecable trayectoria desde agosto, con conquista de la Supercopa de Europa incluida (2-0 al Eintracht), y con la clasificación como primero de grupo en Champions para los octavos de final.
Hasta entonces, los arbitrajes que había vivido nuestro equipo habían sido correctos, diría yo incluso que intrascendentes. Nada que recordar en ellos prácticamente. Pero hete aquí que nada más acabar el Clásico, cuando todos hablaban de la superioridad manifiesta del Madrid durante 80 de los 90 minutos, el presidente del club culé se presentó en el vestuario del equipo arbitral para quejarse amargamente de un supuesto penalti no pitado a Lewandowski. Sánchez Martínez, colegiado precisamente no muy favorable a los blancos en su trayectoria (62,5% de victorias versus a un 70% de victorias cuando pita al Barça), había señalado el punto fatídico en un pisotón de Eric García a Rodrygo en los últimos minutos, y Laporta le pedía explicaciones por la diferencia de criterio a la hora de juzgar.
Quedó aquella “visita” de Laporta a los colegiados como una anécdota más de las muchas “gracias” que se le ríen al extravertido presidente catalán, aunque ningún medio reflejó que un hecho como aquél no deberá producirse: y es que nadie se imagina a Florentino Pérez como protagonista de una acción ni remotamente similar.
Pues bien. Desde aquél 16 de octubre han transcurrido 25 días, y no puede ser casualidad que hayan cambiado tanto las cosas en materia arbitral de forma espontánea. Laporta “lloró” amargamente (cuando la victoria madridista no había podido ser más nítida, contundente y más que merecida) y alguien le escuchó desde la RFEF (y su brazo armado, el CTA, el siniestro Comité Técnico de Árbitros) y se pasó a actuar en consecuencia.
Nada más acabar el Clásico, Laporta se presentó en el vestuario del equipo arbitral para quejarse amargamente de un supuesto penalti no pitado a Lewandowski. Nadie se imagina a Florentino Pérez como protagonista de una acción ni remotamente similar
Fue una rapidísima circunstancia de acción-reacción que ríanse ustedes del Condicionamiento Clásico demostrado en su momento por el fisiólogo ruso Iván Pávlov, ya saben, el de “estímulo-respuesta”.
No más de tres días pasaron: partido en Elche, el 19 de octubre, en el cual, pese al claro resultado final de 0-3 a favor de los madrileños, hubo nada menos que 3 goles anulados al Madrid por el VAR, dos de los cuales absolutamente delirantes, con unas líneas trazadas que debieron de sonrojar incluso a niños de parvulario. Gil Manzano fue el árbitro de campo (también tiene el siniestro récord de haber pitado 3 penaltis en contra del Madrid en Mestalla) y Estrada Fernández en la sala VOR, seguramente mirando Netflix (por no pensar peor).
Tres días después, sábado 22, encuentro ante el Sevilla, en el que se pasaron por alto (ya no se sabe si el trencilla de campo, Hernández Hernández, o su compinche del VAR, Jaime Latre) una entrada salvaje de Montiel a Vinicius o una tropelía deleznable e intencionada del Papu Gómez a nuestro halcón Valverde, que le podía haber costado su presencia en el Mundial de Catar.
Pasaron 8 días hasta que Melero López (con la aquiescencia del colegiado de Segunda división, ya retirado, Iglesias Villanueva), se inventó, mediante no se sabe qué oscura circular clandestina del CTA, unas manos de Asensio que jamás se van a volver a pitar en esta liga, y mucho menos, en ninguna competición europea seria. Melero no tuvo la suficiente personalidad para contradecir a Iglesias (cosa que sí que hizo en su momento Hernández al Cuadrado cuando no quiso pitar una flagrante mano de Felipe en el Wanda, que a la postre supuso una liga que se le arrebató descaradamente al Madrid) y no señalar un penalti que de ningún modo lo era. En esta ocasión, volaron 2 puntos del Bernabéu que pueden ser más que valiosos a final de la temporada.
Otros 8 días más tarde, el 7 de noviembre, tocó la noche vallecana. En un mal partido del Madrid de principio a final, el Rayo debió, sin ninguna duda, quedarse con 10 a los veintitantos minutos por la agresión a dos manos del ya famoso Balliu a Vinicius Jr., que se está convirtiendo claramente en el muñeco de pim pam pum de todos los adversarios del Madrid, con la torticera complicidad de la mayoría de la prensa de este país. Isi Palazón y otros jugadores franjirrojos siguieron con la barra libre de aporrear a nuestro carioca sin recibir castigo alguno por sus desmanes. Ni Martínez Munuera (a cuyo padre persiguió el nefasto Iván San Antonio en “Sport” por su supuesto y nunca demostrado madridismo) ni Medié Jiménez en la sala VOR (estaría viendo “El hormiguero”), pusieron fin a la cacería. Es más, Martínez Munuera le echó varias reprimendas sin sentido al agredido Vinicius, no a sus agresores y cómplices.
Para culminar las 5 jornadas post-Clásico, el jueves 10 de noviembre asistimos a una nueva edición de “cómo atacar a Vinicius y que no pase nada en el intento” y antes del primer minuto un tal Alejo se encarga de abrir la veda. Luego vendrían media docena añadida de faltas impunes y sin consecuencias para dicho lateral derecho. La culminación del acoso y derribo al madridista la protagonizó el jefe de la banda gaditana, su propio capitán, de nombre Fali (curiosos y antiestéticos estos nombres de jugadores violentos: Papu, Fali, Trejo, Balliu, Alejo, Isi), al que, minutos después de haber terminado el encuentro, pudimos ver en todo su “esplendor” agrediendo a Rodrygo en una imagen de DAZN que no se pudo ver mientras se jugaba (y lo que es peor, aparentemente nunca llegó dicha imagen a la sala VOR, lo cual es un escándalo mayúsculo y sin precedentes). Mientras veíamos con estupor tamaña fechoría, el susodicho Fali negaba la agresión (hablaba de “le he dado un poquito bastante”, el muy caradura) y aprovechaba para malmeter a Vinicius y a sus supuestas provocaciones.
En 3 de estos últimos 5 partidos no se perdieron puntos, pero lo que queda claro es que hubo un cambio de tendencia y un criterio diferente desde el mismísimo momento en el que Jan Laporta, ídolo de los periodistas, entró a hablar con Sánchez Martínez y su equipo tras el Clásico. Ya nada ha sido igual, como se ha podido comprobar.
Quizás la liga de la temporada anterior también ha tenido que ver en este cambio. Hay demasiados intereses de que el campeonato no concluya como entonces a mediados del mes de abril. Pero no cabe duda de que con la última jugarreta de Mediapro (propiedad del avalista del FC Barcelona y propietario del 24,5% de Barça Studios), al ocultar imágenes a la sala VOR y a los abonados de las plataformas de Movistar y de DAZN, ha hecho traspasar (y van…) otra línea roja más.
Hay demasiados intereses de que el campeonato no concluya a mediados del mes de abril. Pero no cabe duda de que con la última jugarreta de Mediapro (propiedad del avalista del FC Barcelona y propietario del 24,5% de Barça Studios), al ocultar imágenes a la sala VOR y a los abonados de las plataformas de Movistar y de DAZN, ha hecho traspasar (y van…) otra línea roja más
El fútbol español cada día está más podrido y queda más retratado. La extraña aplicación del reglamento en las manos en el área, las líneas mal tiradas por el VAR, la ocultación de imágenes, que aparecen una vez que ya no hay remedio para corregir decisiones erróneas, hace de las competiciones un cenagal de despropósitos y de injusticias, donde se barre siempre hacia el mismo lado.
Enhorabuena, Jan Laporta. Contigo empezó todo cuando bajaste desde el palco al vestuario arbitral del Bernabéu. Has conseguido que tu equipo, que en Europa deambula por las catacumbas de la segunda división, sea ya considerado como un firme candidato a ganar la infame liga española, ejemplo de todo lo que no hay que hacer para favorecer el espectáculo y la transparencia deportiva.
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Dicen que ayer Luka Modric falló una ocasión muy clara, dicen que cometió un error garrafal, lo dice hasta él riéndose de sí mismo, aportando un poco de humor y frivolidad —de inteligencia, al fin y al cabo— en un entorno, el del fútbol, necesitado tanto de humor como de frivolidad —y de inteligencia—. No quiero llevar la contraria a Modric ni pretendo corregirlo —ni a él ni a nadie—, no tengo el gen Benítez, pero Luka Modric no falló una ocasión muy clara, pese a que todos vimos que ocurrió, Luka Modric simplemente juega al fútbol.
Es una obviedad, sí, de hecho, le conocemos por ese motivo, pero no sería necesario decir nada más para explicar su remate a puerta vacía frente al Cádiz que se marchó fuera. El hecho de ser futbolista lleva implícito que unas veces se mete dentro y otras se “mete fuera”, porque no es posible meterla siempre donde uno quiere, del mismo modo que no es posible que siempre sea de día. Que las cosas no salgan como uno pretende es inherente a la vida y quien no lo acepta lo lleva peor que quien sí. Y lo que es peor, lo llevan peor quienes le rodean por tener que soportarlo, por tener que aguantar sus reacciones al no ser capaz de asumir la realidad.
Modric nunca pretende instruirnos en nada y por ese motivo es uno de los jugadores de quien más aprendemos. Porque Luka juega con honestidad, con entrega, con responsabilidad. No falta al respeto a sus compañeros de profesión, ya sean jugadores, técnicos, árbitros o demás oficios engarzados al fútbol. Es atento y comprometido con los aficionados. Es educado con la prensa. Es profesional con el Real Madrid.
Modric nunca pretende instruirnos en nada y por ese motivo es uno de los jugadores de quien más aprendemos
Porque todos sabemos que la mejor forma de enseñar es con el ejemplo. Uno asimila conocimientos con más facilidad de alguien que no pretende adoctrinarlo, de quien no está obsesionado con venderle su relato, con convencerlo de que su manera de proceder es la mejor.
Si uno tiene suerte en la vida, puede encontrarse con una persona Luka Modric. A menudo las personas Luka Modric no son conscientes de lo maravillosas que son y sufren cuando la “meten fuera”, como ayer Modric. Su humildad no les permite imaginar lo grandes y lo importantes que son para otros, lo apreciadas y queridas que son, el bien que hacen a quienes las rodean, precisamente por el mismo motivo que Modric, por su ejemplo. Porque el bien de verdad se hace cuando nace sin pretenderlo.
Uno aprende una barbaridad de una persona Luka Modric, observando lo que hace y, casi más importante, lo que no hace. A uno le apetece estar con las personas Luka Modric precisamente porque no actúan con la obsesión de que la gente esté junto a ellas. Uno quiere a las personas Luka Modric precisamente porque no mendigan cariño.
La característica Luka Modric a veces no es comprendida. El croata llegó al Madrid para tapar vergüenzas, le llamaban Peluka Modric, era menos apto para el Madrid que este o aquel jugador que ahora no soy capaz de recordar. A las personas Luka Modric les sucede igual, en ocasiones son incomprendidas. Como dice la canción de Serrat: “Tiene muchos defectos, dice mi madre / Y demasiados huesos, dice mi padre / Pero ella es más verdad que el pan y la tierra”.
Sigamos disfrutando de Luka Modric porque “sin querer tú, te envuelve su arrullo”.
Y si usted tiene la suerte de conocer a una persona Luka Modric, quiérala, cuídela porque no hay muchas.
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Buenos días, amigos. Llegó. Ya está aquí. El gran parón del mundial de los 6500 esclavos muertos, el de la negación de los derechos de la comunidad gay y de las mujeres, nos ha engullido. La liga (con minúscula, como el mundial, aunque su bochorno sea de mucha menor escala) cerró ayer su primer acto con un partido entre el Madrid y el Cádiz donde se impusieron los de Ancelotti por 2-1. Leed la crónica de Ramón Álvarez de Mon. Va a ser la última crónica de nuestro equipo en mucho tiempo. A cambio NO encontrareis aquí crónicas del mundial ese. Nos referiremos a él porque no habrá más remedio, pero la atención que le dispensemos será tangencial.
Seguirnos hablando de lo que nos gusta: el Real Madrid C. de F.
La liga puso el broche de vitriolo a su penoso devenir como subproducto con un nuevo atentado contra la equidad, con una nueva manifestación de desvergüenza. Las portadas del día apenas aluden a ello, pero vivimos un escandaloso episodio de ocultación de la verdad no solo al espectador, que ya está acostumbrado a tener que buscar de estraperlo en las redes sociales las imágenes de las agresiones a futbolistas del Real Madrid, sino lo que es infinitamente más grave: un episodio de ocultación de la verdad a quienes tienen que juzgar, a los colegiados, en concreto a los del VAR.
As pone con toda justicia el acento en el golazo de Kroos, pero por fortuna tiene espacio para un recordatorio sobre la jugada: “El VAR ignoró una agresión de Fali a Rodrygo”. Agradecemos a As que por lo menos mencione el incidente, aunque su aseveración no parece del todo correcta. Por lo que se está filtrando desde el CTA, no es que el VAR ignorara la agresión, sino que no le llegaron las imágenes correctas para poder juzgarla.
Oh. Vaya. Y ¿por qué demonios no le llega al árbitro que está en el VAR la imagen que aclara la jugada? Se nos había vendido que Mediapro (es decir, Roures, es decir, el avalista y socio de Laporta, el proveedor de palancas) ya no llevaba el VAR. Se nos había vendido que Mediapro ofrecía en bruto todas sus imágenes de las jugadas al VAR, pero parece ser que no. Parece ser que Mediapro selecciona aquellas imágenes que hace llegar al VAR y aquellas que no.
Vamos a refrasearlo. Vamos a verbalizarlo de nuevo, ya que casi nadie más parece interesado en hacerlo.
A través de su empresa Mediapro, Jaume Roures, socio y avalista de Jan Laporta y administrador de palancas financieras al Barcelona, selecciona las imágenes que llegan al VAR, y de este modo influye en los arbitrajes del propio Barcelona y de su rival, el Real Madrid.
Lo repetimos porque pensamos que hemos dado con la forma exacta de explicarlo. Quedaos con esto, por favor.
https://twitter.com/DAZN_ES/status/1590837796444377088?s=20&t=U52KVwXqqulhSPHS5Rp7xA
¿Cómo lo veis? ¿Hay alguna forma de tomar esta competición en serio?
Marca pasa de todo esto. Es el periódico de todas las aficiones, lo que para ellos supone, en términos prácticos, que el Cádiz de las agresiones de Fali y las 718 patadas impunes de Alejo es “un gran Cádiz”. OK, José Luis. A Marca le preocupa más la lista de Luis Enrique para el mundial de los 6500 esclavos muertos que niega los derechos de las mujeres y de la comunidad LGTBI. OK también. Lleve Luis Enrique a quien le dé la gana. Esto es en cambio lo que a nosotros nos da completamente igual.
Sport y Mundo Deportivo honran al alimón a su Fali particular, Gavi, el chaval cuyo padrino deportivo -Roures otra vez- acaba de comprar a través de socios.com un premio Kopa a despecho de jugadores como Bellingham o Camavinga. Dice Gavi en Sport que “vamos a luchar por todos los títulos”. Erm… ejem…
Hombre, Gavi. Por todos-todos, lo que se dice todos, no vais a luchar.
Pasad un buen día.
Arbitró César Soto Grado, del comité riojano. En el VAR estuvo Santiago Jaime Latre.
El abulense no tiene nada de James Bond, pero participó en una primera parte que bien se pudo titular 'licencia para golpear'. El Cádiz se mostró muy duro y se marchó al descanso con una tarjeta menos que los blancos. Alejo fue uno de los actores principales con dos faltas en diez minutos, olvidándose del cuero y yendo a chocar contra Vinícius y Kroos: sin amarilla. Tampoco vio roja el actor de reparto Fali por agredir a Rodrygo sin balón con su antebrazo a la cabeza del brasileño. En el VAR, apagón. Eso produjo una tangana en la que el central del Cádiz y Vinícius fueron amonestados por encararse. Militão, Alaba por el cuadro local y Sobrino por el visitante fueron los otros amonestados, todos de manera justa: Militão agarró al Choco en el 18', Alaba derribó también al catracho sin opción de jugar el balón en el 36' y Sobrino se desentendió del cuero para detener a Militão en el 43'.
La segunda parte tuvo mucha menos miga. Por fin, vio la amarilla Alejo antes de ser cambiado. Fue en el 54' por tirar a Vinícius. Eso sí, cinco minutos antes tendría que haberla visto por tercera vez al empujar a Mendy al lado del córner.
Soto Grado, MAL.
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Courtois: 5. Tuvo un gran error en el gol, pero salvó una ocasión clara.
Lucas: 6. Partido bastante aseado.
Militão: 7. El mejor central del Madrid esta temporada.
Alaba: 6. Sin errores.
Mendy: 6. Mejoró su partido en Vallecas.
Tchouaméni: 6. Mucho más intenso y concentrado que contra el Rayo.
Kroos: 7. Da tranquilidad al equipo y marcó un golazo.
Modric: 6. Falló un gol cantado, pero estuvo más acertado que en los últimos partidos.
Valverde: 6. Energía y entrega.
Rodrygo: 5,5. Fallón en el último toque pero participativo.
Vinícius: 6,5. Desequilibró y no se perdió en provocaciones.
Nacho: sin tiempo.
Camavinga: 5. Entró algo desubicado en la izquierda.
Ceballos: 5,5. Interpretó bien su papel.
Ancelotti: 6. Apenas rotó y con los cambios fue algo conservador.
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Ante la falta de intensidad contra el Rayo, me extrañó un poco no ver demasiados cambios en el once. Lucas por Carvajal y Kroos por Asensio fueron las únicas novedades. Valverde volvería así al extremo derecho. Ocho mundialistas en el equipo de Ancelotti.
La primera parte estuvo marcada por la tensión provocada por la agresividad no interrumpida por un árbitro superado. Tres tarjetas para cada equipo a pesar de que el Cádiz no paró de pegar o incluso de agredir ante la permisividad del VAR, que no avisó al árbitro de un golpe de Fali a Rodrygo sin balón.
Fútbol no hubo demasiado. Un disparo peligroso del Pacha Espino y continuos intentos de un Madrid más intenso que ante el Rayo. Se notó la precisión y temple de Kroos, que fue el que puso un balón de oro a Militão para que hiciese el 1-0. Un buen botín tras una primera parte en la que reinó la tensión.
La segunda parte amaneció con una ocasión bastante para Sobrino. La sacó muy bien Courtois. La respuesta del Madrid no se hizo esperar y Valverde estuvo a punto de hacer el segundo tras un gran contraataque. Niza detuvo el balón cuando marchaba hacia las redes.
El Madrid, de forma más tranquila y sin pérdidas irresponsables, seguía generando llegadas. Sobre todo a través de Rodrygo, al que le fallaba el último toque. Tanto acabó yendo el cántaro a la fuente, que Kroos acabó acertando desde la frontal de volea. El golpe fue marca Toni Kroos.
El Madrid no se relajó. Vinicius estuvo a punto de hacer el tercero tras una buena diagonal desde la izquierda. En el 78', de nuevo Vini hizo una jugada espectacular y dejó un gol a placer a Modric, que increíblemente falló a puerta vacía.
Increíblemente el partido se complicó en la primera llegada del Cádiz en mucho tiempo. Courtois volvió a fallar no blocando un balón sencillo y Lucas Pérez aprovechó el segundo rechace tras parar Courtois el anterior intento.
Los cambios empezaron a llegar. Ceballos, Camavinga y Nacho por Modric, Rodrygo y Lucas. La idea era apuntalar el partido durmiéndolo. Pero la corta distancia no invitaba a relajarse. De hecho, el Pacha Espino tuvo una muy clara de cabeza sobre el minuto 92. Las diabluras del fútbol. Por suerte se salvaron los tres puntos.
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Buenos días. No recordamos si alguna vez os hemos hablado de cierto panfleto infame llamado Sport. Es ironía, claro, lleva siete años y pico siendo el rey del portanálisis. Es un tebeo desvergonzadamente culé que se dedica a cosas como enviar reporteros (?) a señalar con el dedo la ubicación de los negocios de familiares de árbitros que no les gustan, en prácticas que harían palidecer de envida a la Stasi de la RDA. En lo de ser desvergonzadamente culé no hay problema alguno, cada uno es lo que quiere y puede. En el resto sí hay problema.
Mucho.
En la portada de hoy, Sport cuenta como un título del Barcelona la Bota de Oro ganada por Lewandowski gracias a sus goles con el Bayern de Múnich. Es un nuevo éxito en esta nueva era dorada del culerío. Hay que agregarlo al Pseudo Torneo Apertura, la Copa Mbappé No Viene, la Copa 0-4, el Trofeo Palancas y la Recopa Europalisehaquedadomuybonita con las que el club azulgrana ha engalanado últimamente sus vitrinas. Inenarrable la etapa de éxitos que en muy poco tiempo ha forjado Laporta. Inenarrable porque no hay nada que narrar, a menos que el narrador trabaje los jueves, claro.
Lo grave no es que el culerío celebre lo que le dé la gana, haciendo eso sí gala de su pequeñez e insignificancia en el fútbol actual mostrando euforia ante victorias de escasa relevancia. Si quieren mostrarse desacomplejamente en toda su pequeñez, es su problema. Lo grave es que su hoja parroquial se permita calumniar a Benzema, a quien como veréis dedican un recuadro en su faldoncillo, en referencia al partido de esta noche frente al Cádiz. “Benzema vuelve a borrarse”, se atreven a soltar, así, sin despeinarse, sin matices y con todo la rotundidad que suele caracterizar a quien une ignorancia con atrevimiento.
Están haciendo una acusación directa, grave y sin prueba alguna sobre un profesional intachable que debería, eso sí, explicar a la afición del Madrid (no a Sport) qué le pasa exactamente, precisamente para evitar que ejemplos de ruindad como estos den rienda suelta a su maledicencia. Sport, de momento, calumnia a Benzema, lo difama, y lo hace con la alegría de quien va por la vida en la ignorancia de que existen tanto la decencia como los abogados.
Por lo demás, ya sabéis que esta noche juega el Madrid su último partido antes del mundial ese, y que sería interesante consumar este coitus interruptus (valga la paradoja) evitando descolgarnos del Barça. Ganemos al Cádiz y despidámonos del fútbol hasta fin de año, a menos, amigos, que tengáis estómago para considerar fútbol a lo que se viene del desierto.
Os dejamos con el resto de portadas. Pasad un buen día.
¡Hola, galernautas!
Que empiece ya el Mundial, por favor.
Llevo avisando meses. Como dice un afamado tuitero, me voy a marcar un “yoyadijeo” de libro. Porque desde agosto estoy diciendo en todo foro en el que me permiten expresarme que esto podía pasar. Que esta temporada es más rara que un perro verde y que a ver cómo afrontaban los jugadores (de todos los equipos) la recta final previa al Mundial catarí. Pues bien, lo estamos viendo. Lamentablemente muchos de estos jugadores (es humano, no voy a ser yo el que lo critique) tienen la mente pensando en los turbantes que van a ver en las desérticas tierras asiáticas, en las mieles del triunfo patrio o, al menos, en una actuación digna de una mejora contractual o un fuerte traspaso. O sea, que no se arriesgan a que un Papu Gómez de turno les arruine la fiesta. Y es humano, repito.
Pero a los que antes del Mundial sólo pensamos en el blanco nuclear de la camiseta del escudo redondo, coronado y plagado de Copas de Europa, nos incomoda. Y esto es así porque puede que nos estemos jugando las habichuelas de marzo en el campeonato doméstico, más si cabe cuando el palancas team se juega la vida en cada partido de liga y siguen ganando encuentros. En fin, por favor, que pase el Cádiz cuanto antes por Chamartín, que no se lesione ninguno de los nuestros y que se juegue el Mundial de una santa vez. Por cierto, se me olvidaba, me gusta el Liverpool en la Copa de Europa, me gusta mucho que se jueguen partidos entre los mejores del continente, entre los que pesan nada más y nada menos que 20 Copas de Europa (15 más que el Palancas y 20 más que el Colgate) en una palabra, que se jueguen partidos típicos de Superliga, a ver si cunde el ejemplo y se realiza, que está uno de los Malmoe-Moss hasta los gemelos del sur. Ahora, como siempre, unos datos del partido y… ¡Hala Madrid!
Butragueño y el Cádiz
La relación del ahora Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid con el equipo de la Tacita de Plata es especial. Contra el Cádiz en el Carranza (hoy Nuevo Mirandilla) debutó en un partido de liga dando él solito la vuelta al marcador para situarlo en el definitivo 2-3 favorable a los blancos. Y porque el 11 de febrero de 1987, en la vuelta de los octavos de final de la Copa de España, se endosó un 6-1 a los gaditanos, lo que supone actualmente la mayor goleada en partido oficial al Cádiz. En ese partido, en el que marcaron Butragueño (2) Hugo Sánchez (2) Pardeza y Michel el Buitre voló sobre Chamartín regateando hasta al banderín del córner y materializando uno de los mejores goles que se recuerdan en la Casa Blanca.
2-1, resultado típico
La victoria blanca por 2-1 resulta ser el resultado típico de un R. Madrid-Cádiz de liga al ser el que más veces se ha repetido, exactamente se ha dado en tres ocasiones.
El 10 de noviembre es un día propicio en casa
Sí, porque el Real Madrid ha jugado como local 6 partidos en 10 de noviembre, con un balance de 5 victorias y 1 empate, con 14 goles a favor y 6 en contra. Esto significa que nuestro equipo no ha perdido jamás en 10 de noviembre jugando como local.
Fede y Vini, a seguir la racha
En Vallecas no pudo ser, pero es que aún sus números son tremendos. VINICIUS ha participado en 5 goles (marcando o asistiendo) en sus últimos 5 partidos jugados y FEDE VALVERDE lo ha hecho en 6 goles en sus últimas 6 participaciones.
Nacho puede cumplir partido redondo
Cómo me gusta celebrar cosas así de Don José Ignacio Fernández Iglesias. Será porque somos vecinos, será porque echamos gasolina en el mismo sitio o porque es, de momento, uno de los pocos one man club que existen en el fútbol de élite. Pues bien, el bueno de Nacho puede jugar su partido TOTAL (amistosos incluidos) nº 350 con el Real Madrid, cifra tan respetable que sólo han disfrutado 46 de los 1786 jugadores que alguna vez se han puesto la camiseta del Real Madrid en un partido de fútbol.
DATOS DEL RIVAL
1.- El Cádiz Club de Fútbol jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1977/78. Actualmente es el 32º en la clasificación histórica del campeonato con 435 puntos.
2.- La actual es la 15ª temporada del Cádiz en primera división.
3.- El último ascenso del Cádiz a primera división fue la temporada 2020/21.
4.- El Cádiz quedó en la 17ª posición de Primera División la temporada pasada con 39 puntos.
5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 1 victoria, 3 empate y 1 derrota.
6.- El Cádiz, en sus últimos 5 partidos como visitante en liga, ha ganado 1, empatado 1 y perdido 3.
7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Arteaga, Oliva, Macedo, Pavoni, Medina, Lozano y Sobrino (1) son los goleadores del Cádiz al Real Madrid en liga.
8.- Jugadores del Cádiz que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: NINGUNO
9.- Álvaro Cervera se ha enfrentado 3 veces como entrenador al Real Madrid (todas con el Cádiz) con un balance de 1 victoria, 1 empate y 1 derrota.
10.- Los goleadores del Cádiz esta temporada en liga son: Álex Fernández (2) Negredo, Víctor Chust, Lucas Pérez, Iván Balliu, Bongonda, Sobrino (1).
11.- Actualmente, El Cádiz es 19º en la clasificación de la Liga con 11 puntos.
10 ÚLTIMOS PARTIDOS DE LIGA FRENTE AL CÁDIZ
5 victorias, 4 empates y 1 derrota, 15 goles a favor y 7 en contra.
Goleadores: Butragueño, Benzema (2) Michel, Poli (p.p.) Milla, Zamorano, Ronaldo Nazario, Raúl, Roberto Carlos, Beckham, Robinho, Odriozola, Mariano (1)
Asistencias: Michel (3) Luis Enrique, Zidane (2) Ronaldo Nazario, Benzema, Casemiro, Rodrygo (1)
Tarjetas: Gravesen, Nacho (2) Rocha, Michel, Luis Enrique, Iván Helguera, Casillas, Cicinho, Cassano, Sergio Ramos, Militao, Varane, Marcelo, Casemiro, Hazard (1)
Expulsados: Rocha
Primer tiempo: 7 goles; Segundo tiempo: 8 goles.
Gol más tempranero: Ronaldo Nazario (minuto 4)
Gol postrero: Raúl (minuto 85)
El Real Madrid ha remontado 2 veces para ganar el partido y no le remontaron
Mayor goleada, 21 de abril de 2021, Cádiz-R. Madrid, 0-3, goles de Benzema (2) Odriozola.
Un gol de penalti marcado y ninguno recibido (1 parado)
3 dobletes o más (Hugo Sánchez, Benzema y Butragueño)
Partidos con más goles (4): a) 18 de abril de 1993, liga, R. Madrid-Cádiz, 3-1, goles de Butragueño (2) Zamorano; b) 21 de enero de 2006, liga, R. Madrid-Cádiz, 3-1, goles de Roberto Carlos, Beckham, Robinho
El R. Madrid ha marcado en 8 de los 10 últimos partidos jugados frente al Cádiz en liga
Valverde metió el balón en la casa de un vecino. El video sería más divertido si el resultado hubiera sido otro. Pero si quieres mi resumen del estado actual del Madrid, lo tienes en esa jugada. La recta final de esta primera parte de las competiciones está siendo agridulce. Ni siquiera podemos decir que la ausencia de Benzema condicione drásticamente el resultado del partido, porque ha habido encuentros en los que se le ha suplido con sobresaliente. Tal vez no sea consuelo, pero es evidente que el carajal del Mundial de Qatar –gracias de corazón a todos los chorizos implicados-, sin duda, golpea más a los grandes equipos, como hemos podido comprobar.
Aún así, no creo mucho en la teoría del miedo a las lesiones. Cuando un jugador está sobre el campo, tiene las revoluciones como un reactor nuclear y es difícil pensar que medirá si va a meter el pie o no. Sin embargo, el clima general del equipo señala al clásico aturdimiento pre o post navideño, cuando la vida es un polvorón y el fútbol es incompatible con los polvorones.
El Rayo jugó el otro día un partido redondo, si bien podría haberlo jugado igual de redondo sin tratar de asesinar a los nuestros. En todo caso, utilizaron la única táctica que le está causando problemas al Real Madrid, que es una defensa de doscientos mil jugadores, y la combinaron con movimientos de presión que, paradójicamente, suelen beneficiarnos. Ahí entra lo que insinuó Ancelotti: que estaban dormidos. Por supuesto, la presión del rival deja espacios a los nuestros, pero los jugadores deben estar en cuerpo y alma sobre el terreno de juego y moverse con cierta rapidez y precisión, cosa que hasta los tres últimos partidos sabíamos hacer y que tal vez hayamos olvidado momentáneamente.
Como madridista, aunque los síntomas de empanada mental nos persiguen desde hace varias jornadas, no sentí demasiada frustración hasta el partido del Rayo. Ancelotti hace bien en espolear a los suyos, pero justo es decir que también me parecieron pobres sus decisiones durante el encuentro; no diré que me refiero a lo de Mariano porque entonces todo el mundo sabría que me estoy refiriendo a lo de Mariano, que cuajó una extraordinaria participación en las filas del Rayo Vallecano. Ni por asomo intento situarlo como culpable, aunque es obvio que hacerlo saltar al terreno de juego fue una decisión estúpida tan estúpida como haberme alineado a mí.
El Rayo jugó el otro día un partido redondo, si bien podría haberlo jugado igual de redondo sin tratar de asesinar a los nuestros. En todo caso, utilizaron la única táctica que le está causando problemas al Real Madrid, que es una defensa de doscientos mil jugadores
Ya en la recta final del partido caí en una profunda melancolía. Pocas veces siente uno la sensación de que al Real Madrid no le apetecía jugar. A alguno de los nuestros solo le faltó ir a protestar al árbitro porque ocho minutos de descuento son demasiados con esta insoportable acumulación de partidos.
Todo tiene solución y la nuestra pasa por recuperar la alegría y la concentración, que son los dos talentos madridistas que han estado ausentes en los últimos encuentros. No comparto con muchos de mis colegas el señalamiento del árbitro, por una razón: somos del Real Madrid, sabemos bien que hace ya mucho tiempo que jugamos contra doce, y que es algo que no se puede cambiar. De modo que resulta poco elegante y hasta aburrido decir que el colegiado podía haberse parecido un poco menos al Dioni.
Confío en que matemos contra el Cádiz el gusanillo de la melancolía y dejemos el pabellón bien alto antes de irnos a patear balones entre pozos de petróleo. Para bien o para mal, nada de lo que ha ocurrido estos últimos días condiciona ninguna de las competiciones que se reiniciarán tras el Mundial, porque esa es la principal extravagancia de la temporada. Si bien el propio Ancelotti es consciente de que, a la vuelta, podría ser necesario tirar de varios jugadores del Castilla para evitar que nuestros internacionales terminen el curso viendo los partidos desde la grada con todos los músculos posibles colgando por el exterior de la pierna.
Escribo en el Día de la Almudena y no está mal, porque hará falta un milagro para despertar a este equipo antes del parón qatarí, y para que esta dinámica errante sea solo un lejanísimo recuerdo en el fervor y triunfo de una segunda vuelta a la altura del mejor equipo del mundo.