El Real Madrid cumplió con éxito cierto su primera y corta etapa de una larguísima temporada. La plantilla se comportó con el rigor necesario, salpicado por la irregularidad que acompaña los inicios y la conjunción inconclusa. La mayor novedad, la vuelta de Campazzo, cumplió las expectativas sobradamente, pues el base argentino recordó sus mejores días en el equipo. Del resto, casi lo mejor que podríamos decir fue que cumplieron con lo que de ellos se esperaba, con puntualidad llamativa por estar aún comenzando. Y lo peor fue la recaída de Deck, magnífico como estaba frente al Barcelona, que esperemos sea leve.
Como en cada apertura oficial de curso, la curiosidad rondaba en torno a las novedades y al picante que siempre ofrece la eterna rivalidad. Al tiempo, la Supercopa no deja de ser el primer título oficial de la temporada, menor, es cierto, pero con el extra que impone el esfuerzo de la oficialidad a los participantes. Así, el test contra el Barça debe mirarse con todos los condicionantes referidos, incluido su cambio de entrenador.
El Real Madrid cumplió con éxito cierto su primera y corta etapa de una larguísima temporada
En cualquier caso, la prueba fue satisfactoria para el Real Madrid, que dominó con suficiencia el encuentro, mayor de la que señalaron los diez puntos finales a favor. La rotación madridista dio sus frutos y, en ella, destacó Musa, al que le espera la temporada de la confirmación. La pareja de bases vaticina un futuro creativo y feraz, mientras los grandes se complementaron muy bien, con Tavares espléndido contra los azulgrana, más cansado en la final contra el Unicaja. Aquí fue donde apareció Poirier para imponer su fuerza en la recta final del encuentro. Muy bien, asimismo, Mario Hezonja en la final, recordando al que brillaría tanto en el término de la Euroliga, y con más minutos por la ausencia de Deck.
En definitiva, el Real Madrid cumplió con su compromiso de luchar por todos los títulos y sumar uno más a su palmarés. Es elogiable la avidez de este equipo que no cesa en su ambición. La prueba más fehaciente fue el ánimo de los jugadores en el banquillo, siempre activo, alentando sin pausa a los que estaban en la acción. El blanco estuvo más activo que el del Unicaja, demasiado estático para tratarse de una final, en mi modesta opinión, que incluye la certidumbre de que los banquillos también juegan. Dicho esto con el respeto para un equipo que batalló hasta el final, a pesar de ir casi todo el encuentro con el marcador en contra.
Se abre una temporada compleja, con más encuentros programados de los que la lógica señala, con un calendario cargadísimo que dificulta la emisión de pronósticos. Pero por lo visto en la Supercopa, las perspectivas son inmejorables. Un equipo compensado y extenso, con jugadores de talento sobrado y experiencia contrastadísima. Y con la vuelta de un jugador que contribuirá de forma decisiva al equilibrio defensivo y ofensivo, Facundo Campazzo, que al terminar el encuentro declaró, seguro de sus palabras, «estoy muy contento porque hemos conseguido otro título para el Real Madrid». Punto final.
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Buenos días. Vaya por delante nuestra felicitación a Carlos Sainz, muy ilustre madridista, por su victoria en Singapur, que prácticamente copa las portadas del día. Estas reflejan también, les guste o no, la gozosa jornada dominical disfrutada ayer por el madridismo, que entró al nuevo y espectacular Bernabéu sabiéndose campeón de la Supercopa de baloncesto y salió habiendo agregado a esta dicha tres nuevos puntos en la Liga de Negreira.
¿Que por qué seguimos llamando a esto La Liga de Negreira? Pues hombre, ayer en el Bernabéu se vivió una escena insólita que representa mejor que ninguna otra la ignominia inherente al régimen. Un linier llamado Pau Norbert Cebrián se metió en el campo para devolver una pelota a Kepa, a fin de evitar que el guardameta blanco tardase más de lo debido en sacar de puerta. ¿Habéis visto alguna vez algo así? Quizá no sea algo grave, pero sí tremendamente significativo. Luego se supo (a través de las redes sociales, claro, la prensa no te va a informar de esto) que Pau Norbert Cebrián fue en el pasado suspendido durante varios partidos por ser demasiado cercano a varios jugadores del Barça y tratarlos, digamos, con excesiva camaradería sobre el campo. Imaginad cómo sería el compadreo para que el régimen, que es en sí mismo puro compadreo con los manejos corruptos del FC Barcelona, lo encontrase excesivo.
A todo esto Clos Gómez sigue siendo investigado por la Guardia Civil por haber aumentado espectacularmente su patrimonio (y pagado numerosos inmuebles a tocateja) en lo más profundo del negreirato, lo cual no le impide continuar siendo el hombre que rige los destinos (y desatinos) del VAR.
Por cierto, ¿sabéis quién fue el linier de confianza de Clos Gómez durante mucho tiempo? Exacto. Pau Norbert Cebrián.
Por eso, hasta que toda esta aberración se subsane y se haga justicia, seguiremos llamando a esto la Liga Negreira.
Al margen (literalmente) de Carlos Sainz, Marca informa de la victoria blanca ante la Real, destacando la importancia crucial de Joselu, cuyo golazo de cabeza resultó decisivo. Joselu ha vuelto al club en el que se formó con el objetivo de hacer historia, y tiene pinta de ser capaz de lograrlo a despecho de cierta tosquedad técnica que compensa con una inmensa capacidad de remate. Cuidado con reírse de Joselu. Se ha curtido en campos arduos y ha retornado goleando con la misma naturalidad con que lo hacía años ha en el filial. Es como Fray Luis de León en su mítico retorno a la cátedra de la Universidad de Salamanca tras años de prisión. “Decíamos ayer…”
Resulta que, según algunos historiadores, en realidad Fray Luis de León jamás dijo eso, pero quien seguramente sí lo ha dicho, aparte de Joselu, es el Facu Campazzo, que aparece en Marca en el mismo margen que Joselu, justo debajo de él, unidos ambos hombres por la vuelta a ese afán incontenible de victoria que es el Madrid. El Facu, MVP de la Final supercopera ante Unicaja, condujo con mano maestra a los de Chus Mateo al logro de la sexta Supercopa consecutiva, la novena en los últimos 12 años. Son registros absolutamente bestiales que hablan de un idilio lúbrico entre equipo y competición.
Junto a Campazzo, brillaron en el Madrid hombres como Musa, Hezonja y el propio Tavares, cuya renovación esperamos que pueda darse pronto. En poco rato tendréis en La Galerna el mejor análisis de este fantástico comienzo de temporada por parte de los de Mateo, de la mano de nuestra leyenda particular Joe Llorente Gento. La Supercopa no es el más importante de los títulos, pero sí uno que da una idea del estado de forma y conjunción táctica con que comienza la andadura del curso, y su solera como torneo —por así decirlo— de “apertura” es indiscutible.
As ilustra (en pequeñito, junto a Sainz) la remontada ante la Real subrayando el mérito de haberla conseguido frente a Takefusa Kubo, que cuajó un soberbio encuentro y fue un dolor de muelas para Fran García primero, y para Nacho después. A Kubo sólo le faltó aquello de “Yo, aquí” mirando al palco, como en su momento hizo Eto’o, pero es un chico más discreto que el camerunés. Esperemos que no veamos con él una historia similar a la vivida con Eto’o. Si sigue así, Kubo debe volver algún día a Concha Espina. El Madrid tiene la mitad de los derechos del jugador, y es legítimo soñar con que en algún momento los haga valer.
Para más información sobre el partido, podéis leer la crónica de Ramón Álvarez de Mon. Fue el clásico encuentro de vuelta de parón de selecciones, con un equipo algo desmadejadlo física y/o mentalmente que volvió a encajar un gol a los pocos minutos de juego, algo que Ancelotti debe estudiar en profundidad, pues hay otras formas de ganar que no pasan por la remontada y son igualmente dignas. Kepa paró impecablemente lo que le llegó, que no fue poco ni exento de peligro, Fran García compensó cierto atolondramiento con dos magnificas asistencias, Carvajal reina en la cal marginando el gluten, Joselu golea como Fray Luis y Toni Kroos demuestra que el Madrid juega a lo que quiere él, como célebremente sentenció Casemiro. Hay quien considera que la necesidad de músculo que demanda la nueva presión que ensaya el Madrid debería descartar al alemán, y es cierto que dicha presión se resiente y el rival se encuentra más suelto que cuando juega (digamos) Camavinga, pero el manejo del tempo y la precisión en corto y largo del pase de Toni no tiene rival. Ayer reinó majestuosamente sobre el césped, que luego bajará al hipogeo en señal de humildad por su magisterio.
Os dejamos con la prensa cataculé, que quizá querréis ver. Tenéis estas cosas.
Pasad un buen día.
Arbitró César Soto Grado del Comité riojano. En el VAR estuvo Prieto Iglesias.
Arbitraje acertado en términos generales. Se dejó alguna amarilla por sacar, por ejemplo a Zubimendi y Nacho, y se equivocó al dar solo dos minutos de añadido en el primer tiempo, pero por lo demás llevó de forma correcta el choque.
En el 11' se anuló un gol a la Real Sociedad porque el disparo de Kubo tocó en Oyarzabal (en claro orsay) antes de entrar en la meta de Kepa. La otra jugada polémica del primer acto fue una caída de Rodrygo ante Tierney en el 37'. El escocés toca la pierna del brasileño pero era insuficiente para pitar penalti. Solo pedimos que este año sea así para todos los lados si queremos que las penas máximas tengan un listón cabal y proporcionado y no se pongan de moda los 'penaltitos'.
En el apartado disciplinario vieron amarilla Tchouaméni, Fran y Alaba en el Real Madrid. El francés en el 32' por una entrada abajo a Kubo, el lateral en el 71' por derribar cuando se iba el japonés y el austriaco en el 93' al agarrar de forma alevosa a Sadiq. Por parte donostiarra, se llevaron tarjeta Merino en el 67' por una patada dura a Bellingham y Traoré en el 76' por protestar.
Soto Grado, BIEN.
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Kepa: 6,5. No pudo hacer más en el gol y después salvó otro.
Carvajal: 6,5. Ha comenzado bien la temporada.
Rüdiger: 6. De menos a más.
Alaba: 6. Igual que su compañero de defensa.
Fran García: 7. Su partido a nivel defensivo no fue bueno. Sufrió mucho con Kubo, pero dio dos asistencias y compensó de sobra.
Tchouaméni: 5,5. Algo más gris que en las últimas semanas.
Valverde: 6,5. Marcó un golazo.
Kroos: 5,5. Se le vio falto de energía.
Bellingham: 6. Algo más discreto que en el resto de partidos.
Rodrygo: 5. No fue su mejor encuentro, no logró aprovechar sus oportunidades.
Joselu: 6. Se fue tras el gol. Hizo lo que se le pide a un 9, aunque pudo marcar más goles.
Modric: 6. Entró para controlar.
Camavinga: 6. Aportó energía.
Nacho: 6. Cerró bien la izquierda.
Brahim: sin tiempo.
Lucas: sin tiempo.
Ancelotti: 5,5. El equipo volvió a salir despistado.
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El Madrid ganó un partido muy complicado ante la Real Sociedad.
La alineación no contenía tantas rotaciones como las anunciadas en la rueda de prensa. Sobre el once tipo que ha dibujado el italiano en este inicio de temporada, la única novedad era la presencia de Kroos en el lugar de Camavinga. Modric estaría en el banquillo, por tanto.
El comienzo de partido dejó el gol de rigor del visitante. En esta temporada se está volviendo un patrón peligroso comenzar perdiendo, aunque en el caso del Celta el gol fue anulado. Kubo entró muy fácil por la derecha y Barrenetxea, en dos intentos, batió a Kepa.
El Madrid reaccionó con energía, pero antes recibió otro susto por mediación de Kubo. Suerte que su disparo tocó en Oyarzabal que estaba en fuera de juego. Habría sido el 0-2.
A raíz de ese momento, el Madrid comenzó a encadenar ocasiones. Alguna sumamente clara. Rodrygo tuvo un par de disparos con la izquierda que no sorprendieron a Remiro. Joselu fusiló desde la derecha pero también se encontró al portero de la Real. La más clara fue para el propio Joselu, que se topó con el larguero tras una gran jugada de Carvajal.
El Madrid ganó un partido muy complicado ante la Real Sociedad
Por su parte, la Real también dispuso de un par de acercamientos muy peligrosos. Mikel Merino estuvo a punto de dejar el partido muy complicado, pero Kepa reaccionó bien.
La sensación de la primera parte es que el Madrid sufría mucho para contener a un genial Kubo que superó a Fran García. Camavinga habría ayudado más que Kroos en ese emparejamiento.
La segunda parte no pudo empezar mejor. Una gran combinación permitió que Rodrygo recibiera en la izquierda. Fran García le dobló bien y puso un balón a Valverde en la frontal. El uruguayo fusiló y empató el partido.
La Real reaccionó bien y se hizo con el balón. Tanto que Ancelotti miró al banquillo en busca de Camavinga y Modric. Sin embargo el Madrid recuperó el esférico y Fran García dio su segunda asistencia de la noche, esta vez a Joselu, que remató muy bien de cabeza. Sería lo último que hiciese el delantero, quien junto con Tchouaméni dejó el campo para que entrasen los jugadores antes citados. Con los cinco centrocampistas el Madrid recuperó control.
Kubo le forzó una tarjeta a Fran y Ancelotti reaccionó en seguida metiendo a Nacho.
En el minuto 85 Valverde estuvo a punto de sentenciar el partido a pase de Kroos. El Madrid quería que pasase el tiempo, parecía cansado. Brahim y Lucas sustituyeron a Rodrygo y Valverde.
La primera jugada de Brahim fue realmente buena ya que le puso un gran centro a Bellingham, pero Remiro estuvo genial con su parada. Así terminó el partido.
El Madrid encadena cinco victorias de cinco en liga. Tercera remontada tras las de Getafe y Almería. En esta ocasión frente a una buena Real Sociedad comandada por Take. Remontada al Kubo.
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Domingo de septiembre, llueve en Toledo, y es raro el sitio en el que no, lo dijeron los expertos los días previos y lo confirma hoy el mapa de la Agencia Estatal de Meteorología. Fértiles nubes en pleno parto vomitan un agua dinámica o traviesa, ligera o alegre. Finas gotas apenas perceptibles que, a base de feliz empeño, han conquistado las aceras, el asfalto, las tapas de alcantarillas, los muros de ladrillos caravista, los toldos recogidos, las tejas sucias, las llantas, las vallas de madera, los árboles, la tierra. A escasos metros de mi ventana, en un lugar indeterminado, alguien está escuchando la radio. La otra noticia del día nadie la había previsto: ha muerto Pepe Domingo Castaño, la voz que amamantó la afición al periodismo deportivo de los de mi generación en aquel pasado en el que soñar, que diría aquel, aún era gratis.
El cielo es hoy un lienzo en blanco que invita a dibujar recuerdos. Me veo a mí, hace unos años, en la soledad de mi cuarto, con la radio puesta, siguiendo, seguramente, algún partido del Madrid en el antiguo Carrusel de la Ser, y oigo a Lama gritando paradón del Santo, oigo a Paco haciendo de Nostrapacus, prediciendo la debacle madridista segundos antes de que Raúl selle la victoria merengue, y oigo a Pepe Domingo, estilo desternillante e inconfundible, cantando las bondades de los tractores Massey Ferguson, afirmando que Banesto es el banco del deporte y pichichi nacional, alabando los Chaskis de Facundo y recomendando las encimeras Silestone de Cosentino. Cuñas pegadizas como defensas italianos de los noventa que convertían cada retransmisión en una fiesta. El Madrid podía llevarse los tres puntos o no, pero, cuando acababan los partidos, uno tenía la sensación de que con Pepe siempre salía ganando.
Como el agua incesante en una mañana de lluvia, Pepe Domingo Castaño seguirá dibujándose en todos los sitios cada vez que alguien se ponga a escuchar la radio
Alberto Olmos, en 'A bordo del naufragio', dice que "la única forma de ser sabio sería poder leer decenas de veces todos los libros, y ver decenas de veces todas las películas, y descubrir el sexo decenas de veces a lo largo de una sola vida", algo que resulta imposible —"eso sólo podría hacerlo Dios", acota—, pero la capacidad de recordar nos permite, en cierto sentido, reconciliarnos con nuestras primeras veces, y eso es también una clase de sabiduría. De alguna forma pienso que aquella época de continuo descubrimiento no se ha ido, que el yo de antes y el de ahora coexistimos. Los años se llevan muchas cosas, pero hay otras que nunca mueren a pesar del tiempo. Como el agua incesante en una mañana de lluvia, Pepe Domingo Castaño seguirá dibujándose en todos los sitios cada vez que alguien se ponga a escuchar la radio.
Juan Escudero nos había emplazado a la presentación de su último libro en el Wizink el jueves a las 19 horas. No se trataba ni de un libro ni de una presentación cualesquiera. La publicación protagonista del evento está escrita por Juan junto a Walter Szczerbiak, leyenda absoluta del Real Madrid y por extensión del baloncesto, amén de un tipo excepcional; y la presentación fue una congregación de estrellas de la canasta que no es fácil que se vuelvan a reunir en el espacio y en el tiempo.
Nada más entrar a la sala se apreciaba que olía a baloncesto por los cuatro costados. Mientras Juan Escudero, Walter y su hijo Wally Szczerbiak, Carmelo Cabrera y Toncho Nava acomodaban sus micros para iniciar la presentación, una pléyade de astros de diferentes generaciones pululaban entre los asientos repartiéndose abrazos, cariño y anécdotas acumuladas durante años de pasión compartida.
La presencia, entre otros (ruego que me disculpen los no citados), de Vicente Ramos, Juan Antonio Corbalán, Clifford Luyk, Juanma López Iturriaga, José Manuel Beirán, Toñín Llorente, Lolo Sainz o Cristóbal Rodríguez, a quien alguno le agradeció una satisfactoria operación de rodilla, no hacía sino ponderar la altura de los ponentes.
El libro, como probablemente ya sepan, narra las vicisitudes de dos generaciones de jugadores de baloncesto: Walter Szczerbiak, legendaria figura del Real Madrid, y su vástago Wally, baloncestista de sólida carrera en la NCAA y NBA.
Toncho Nava abrió la charla y poco después tomó el relevo Walter Szczerbiak, una suerte de Vincent Price del baloncesto que micro en mano se desenvuelve con la misma soltura que demostraba en las canchas, para exponer brevemente su carrera; cómo llegó al Madrid, su vida en la capital, la relación con su socio Carmelo Cabrera, quien le relevó en el turno de palabra y nos regaló anécdotas de sus vivencias en común dentro y fuera del Real Madrid. Wally Szczerbiak no perdió la oportunidad de aportar sus interesantes comentarios.
Juan Escudero nos habló de su libro y agradeció la presencia de los invitados, aunque realmente él merece un agradecimiento especial tanto por la magnífica obra que ha alumbrado como por reunir a tal colección de elegidos del baloncesto para disfrute de los privilegiados que pudimos asistir.
Tras la intervención de los ponentes llegó el turno de preguntas y comentarios de los asistentes. No faltaron, anécdotas y situaciones curiosas, como el saludo marcial del gran Vicente Ramos a Walter Szczerbiak cuando este lo mencionó, para regocijo del público. No faltó quien preguntó a los Szczerbiak por la importancia de la w, habida cuenta de que el nombre de ambos comienza por esa letra, a lo que estos añadieron más miembros de su entorno cuyo nombre también empieza por w, incluidas mascotas. También hubo algún chascarrillo relacionado con las visitas con la selección de los jugadores españoles a EEUU, cuando Díaz Miguel les motivaba diciéndoles que podrían comer en un McDonalds.
Cómo cambian los tiempos. Lo que no cambia es la calidad humana y la charla interesante que siempre nos regalan nuestras leyendas del baloncesto. Gracias a Juan Escudero y a Walter Szczerbiak por haber propiciado este encuentro.
Y gracias por el libro, que es una maravilla. Se lo recomiendo: Walter & Wally Szczerbiak. Dos generaciones de Baloncesto. Con prólogo de Julius Erving y epílogo de Carmelo Cabrera. Casi nada.
Buenos días, amigos. Hoy nos hemos despertado con la triste noticia del fallecimiento de Pepe Domingo Castaño, historia de la radio deportiva española, la voz que engarzó generaciones de oyentes de toda filiación durante décadas. Vayan nuestras condolencias para sus familiares, compañeros de COPE y seres queridos.
La prensa madrileña luce portadas tan atractivas para un madridista como una zanja de Wisconsin.
As ha pensado que las bicicletas son para el verano, aunque este se acerque a su final al son del Dúo Dinámico, y perpetra un juego de palabras ciclístico-aeronáutico, «Jumbo al cielo», a resultas de la Vuelta.
Marca opta por otro deporte que consiste en ir lo más rápido posible sobre un artilugio con ruedas, en este caso coches de Fórmula 1. Carlos Sainz ha obtenido la pole —segunda consecutiva— en Singapur, una de las paradas de Willy Fog en su animada vuelta (no ciclista) al mundo junto a Londres, Suez, Hong Kong, Bombay, Hawai y Tijuana. Al son de Mocedades en esta ocasión. La música más moderna, siempre en La Galerna.
Ambos diarios dedican microespacios a lo que nos interesa, el Madrid. El de futbol juega esta noche en el Bernabéu frente a la Real, un equipo complicado cuyo juego se ha encargado de analizar y resumir en siete puntos Alberto Cosín en La Galerna. Podéis leerlo pinchando aquí. Y el Madrid de baloncesto se impuso anoche al Barça del madridista Willy (que no Fog, sino Hernangómez, apellido que merecería dos tildes, Hernángómez, una culé y otra blanca). Los de Chus Mateo jugarán hoy a las 19:00 contra Unicaja para lograr la Supercopa de España.
La prensa cataculé tiene menos complejos y no pretende quedar bien, a diferencia de la de Madrid, por lo dedica sus primeras planas a lo único que les interesa: el FC Barcelona.
El día va de juegos de palabras y Mundo Deportivo no quería ser menos. «Joao Fénix» titulan los de Godó. El hecho de que el portugués renazca de sus cenizas es una prueba más de que su salario de 400.000 € en el Barça es real, después de cobrar varios millones en el Atlético. Todo el mundo sabe que cuando las condiciones laborales de un trabajador empeoran y su salario merma este redobla el esfuerzo y se empeña en trabajar más y mejor.
Sport va a calzón quitao con su «Manita de los ‘Joaos’». Los Joaos son Félix y Cancelo, dos jugadores inscritos en fraude normativo permitido por otro madridista del estilo de Hernangómez: Javier Tebas.
Implícitamente, Sport viene a reconocer que la manita del Barça se produjo gracias a que le permitieron inscribir, otro año más, a futbolistas que no podrían haber inscrito si la normativa económica de la liga rigiera para ellos del mismo modo que rige para el resto de clubes de la competición.
Por si fuera poco, el Barça juega con doble red, ya que el CTA preparó una designación ad hoc por si la plantilla inscrita de manera ilegal no tuviese su día o al Betis le diese por competir, hecho altamente improbable, sobre todo teniendo en cuenta que está dirigido por Pellegrini, quien si hubiese nacido en 1900 habría luchado tanto por la libertad como un colaboracionista del gobierno de Vichy.
Los roles de cada pieza de la trama están perfectamente asignados y Cantalejo pensó que lo más apropiado para el Barça-Betis era designar como árbitro de campo a Sánchez Martínez y como trencilla de Var a Jaime Latre, ambos investigados por la Guardia Civil a instancias de la justicia debido al sospechoso y desorbitado aumento de su patrimonio durante el negreirato. ¿Y de qué club cobraba Negreira? Del mismo al que pitaron anoche, el Barça. Hay que tenerlo todo atado y bien atado. Ayer lo explicábamos en esta pieza.
Podemos concluir que manita es la que recibe el Barça, no la que anota, que no deja de ser una consecuencia del trato de favor recibido. La normativa de la competición no es igual para todos, favorece a los de Laporta, que pueden contar con futbolistas que su economía legalmente no les permite y, a modo de seguro, disponen de una red arbitral tejida durante décadas y diseñada para sostener a este peso pesado de la corrupción que es el Barça de Laporta.
Hasta esta noche, vamos a intentar centrarnos en el Madrid que, comandado por Bellingham, intentará lograr una nueva victoria para luchar por uno de los 19 puestos de la Liga que no parten asignados de inicio.
Pasad un buen día.
Quinta jornada de Liga a la vuelta del parón por los compromisos internacionales. Una dura piedra de toque para el Real Madrid que recibirá la visita de la Real Sociedad que en los últimos años realiza buenos partidos en el Santiago Bernabéu. Además, al ser el choque el domingo a las 21 horas no habrá demasiado descanso de cara a la Champions del próximo miércoles frente al Union Berlín. Los donostiarras no han modificado en exceso este verano su plantilla pero sí consiguieron algún refuerzo interesante como el lateral izquierdo escocés Tierney, el lateral derecho malí Traoré, el portugués André Silva, el ruso Zakharyan o Álvaro Odriozola, quien llegó en los últimos días de mercado. Entre las bajas destacan Diego Rico, Sorloth, Illarramendi o David Silva, retirado. Para el encuentro en el Bernabéu cuenta con la baja principal de André Silva y la de última hora de Aritz. Imanol no variará su esquema habitual de 1-4-3-3 aunque tiene alguna duda en su once. Un XI probable sería el formado con Remiro en portería; Traoré de lateral derecho, Tierney por el izquierdo y Zubeldía y Le Normand como centrales; en la media, Zubimendi en la sala de máquinas, con Mikel Merino y Brais en los interiores; y arriba Barrenetxea en el costado izquierdo, Kubo en el derecho y Oyarzábal en punta.
La principal idea es mantener un equilibrio en todas sus líneas. A partir de ahí la Real activa la presión alta en campo contrario, prácticamente situando a sus atacantes en la frontal del área rival. Con ello quiere recuperar pronto el balón para generar peligro o molestar lo suficiente la salida del cuero del adversario para que se vea abocado a rifar el balón y arriesgar mucho en los pases. Si la presión surte efecto, la Real se vuelve muy peligrosa porque tiene jugadores talentosos arriba, con buen pie para filtrar balones y rematadores letales. Si por el contrario la presión no sale como se espera y el contrario sale de ella con el balón controlado, el conjunto vasco se rearma rápidamente para formar en bloque medio y desde ahí defender.
Uno de los puntos fuertes de los easonenses. Una salida limpia, clarividente y muy académica es la que propone la Real ante cualquier equipo. Su idea es comenzar jugando desde atrás en cualquier partido y circunstancia. Para ello, los centrales se abren y Remiro les entrega el cuero para que comiencen la transición defensa-ataque con el objetivo de encontrar al jugador libre, el llamado concepto del tercer hombre, que permite a uno de los interiores recibir y combinar con los pivotes o futbolistas de banda. La inclusión definitiva ya de Zubeldia en esa parcela supone un argumento positivo más para los vascos, puesto que es un medio reconvertido con visión de juego y calidad en el pase para asegurar una buena salida. Le Normand también tiene buen pie y ambos serán los encargados de conectar de forma rápida y eficaz con el mediocampo. Otra opción muy interesante y atractiva que este año da muy buenos réditos es que es el propio Remiro sea el eje para sacar el esférico. El portero posee un sensacional desplazamiento en largo y puede realizar aperturas a cualquiera de las bandas o a Oyarzábal si hacen un movimiento de arrastre retrocediendo al mediocampo para recibir el cuero. Por tanto, es un aspecto muy a tener en cuenta por el Real Madrid que últimamente ya no presiona tan arriba pero que si lo hace deberá estar muy pendiente de no ser superado para que el equipo no se resquebraje.
La Real no ha empezado tan fino como otros años a la hora de encajar tantos y en cuatro encuentros ha recibido cinco dianas, a más de uno por choque. Imanol construyó un equipo que se parapeta atrás de forma eficiente, firme y sólida. Esta temporada también han mostrado contundencia y agresividad para parar mucho el juego y cortar el ritmo a los adversarios. Suma 78 faltas en cuatro encuentros (a 19,5 por choque) y es el primero de la Liga en esa estadística. En el centro de la zaga la pareja Zubeldia-Le Normand está a buen nivel y muestra contundencia en sus acciones. Por las bandas, han reforzado también el aspecto defensivo sobre todo con Traoré. El escocés Tierney tiene mucha proyección en ataque pero en defensa demostró lagunas en el Arsenal que el hicieron perder la titularidad. El pivote también garantiza trabajo y recuperación de balón con Zubimendi aportando mucho a la fase defensiva. A su lado recibe mucho apoyo de Brais y en gran medida de Mikel Merino, cuyo desgaste y trabajo siempre es de admirar. En general, todo el equipo echa una mano, incluyendo a los hombres de ataque. A balón parado tienen estatura y buenos cabeceadores en los centrales, Mikel Merino y Oyarzábal que pese a no ser demasiado alto sí ejecuta bien el remate. En los centros laterales, hasta el año pasado trabajaban bien desde ambos costados pero falta por evaluar si en esta faceta Traoré y Tierney igualan a sus predecesores. Si existe un punto débil para atacar sería que Joselu se moviese por la zona de Zubeldia, ya que Le Normand es un coloso.
La Real tiene piezas importantes en ataque y en el nueve han sumado a André Silva y a Sadiq que prácticamente estuvo inédito el curso pasado por una lesión. Además, Kubo ha dado un paso en cuanto a cifras goleadoras y Barrenetxea también parece más maduro y dispuesto a sumar de cara a puerta. En 4 partidos han logrado siete goles aunque todos ellos en su feudo. La Real es un equipo con calidad, talento e imaginación en ataque. En cualquier jugada, una genialidad en forma de pase de Kubo, la presencia en el área o el disparo de Brais, el olfato de Oyarzábal, la llegada de Merino o el desborde de Barrenetxea. Por las bandas serán un cuadro peligroso a la contra con espacios o en los desmarques inteligentes y dañinos de Oyarzábal. Rüdiger y Alaba tendrán que estar atentos al delantero vasco porque se mueve bien, baja a recibir y participar del juego, abre huecos para la subida de los interiores y en las inmediaciones del área saca su disparo con la zurda con rapidez y potencia.
El juego de posición es el estilo y la propuesta de esta Real de Imanol que enamora con su idea en los últimos tiempos. El balón es el protagonista y quieren que sea suyo. Lo mantienen de media un 52% cada partido liguero (8º del ranking actual en Liga) y con el quieren crecer, combinar, asociarse y llevar el tempo del encuentro. La Real es un equipo alegre, ofensivo, que no busca encerrarse ni ser rácano. Tampoco pretenden tener el balón por tenerlo sino que lo hacen para generar superioridades, buscar el marco rival e ir a por el gol. Por eso, también poseen verticalidad en los últimos metros donde tratan de acelerar la jugada y encontrar fisuras que aprovechar en las zagas rivales. Otros aspectos a tener en cuenta porque figuran en el top3 de estadísticas de la Liga es que es el tercer equipo que más balones disputados consigue y que más duelos aéreos gana con sus hombres.
El japonés Take Kubo, cuya mitad de los derechos pertenecen todavía al Real Madrid, ha iniciado la temporada como un tiro y es el futbolista más destacado y desequilibrante de los donostiarras. En cuatro partidos lleva tres goles y una asistencia y en el último duelo liguero contra el Girona cuajó una sensacional actuación con un doblete. El nipón sigue jugando escorado a la derecha pero con libertad para moverse entre líneas o bajar a recibir. Su juego ha madurado, elige bien, juega fácil y lo hace todo con sentido y buscando ser dañino. Rápido con el cuero controlado, habilidoso en espacios reducidos, técnico y con visión de juego, le faltaba ver puerta con facilidad para dar un salto cualitativo en su carrera. Y en este comienzo de curso lo está consiguiendo. Además, seguro que quiere demostrar en el Bernabéu que puede jugar en el Real Madrid y que así no se evapore la posibilidad futura de volver al equipo blanco ya inscrito y como miembro de la primera plantilla merengue.
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Mi padre se cayó por un terraplén en el donostiarra Barrio de El Antiguo a los 15 años de edad. La avería requería cirugía urgente. Así que, antes incluso de ir al hospital, y tirando de amistades en común, tocaron varias puertas y en cuestión de horas… un exdelantero del Real Madrid cogió la bata y el bisturí y se puso a abrir y suturar. Como lo oyen.
A los mandos de la operación no estaba un futbolista cualquiera. Se trataba del madridista con más hat tricks de la historia del club blanco tras Alfredo di Stefano y Puskas, hasta que llegara Cristiano a Chamartín y saltaran los récords por los aires.
El cirujano, médico otorrino, se llamaba Manuel Alday, era donostiarra aunque nunca jugó en la Real Sociedad, y marcó 81 goles en 94 partidos con la camiseta blanca. Me encanta la época del fútbol en la que uno podía ser un ídolo de masas y, al colgar las botas, tenía que buscarse una forma de ganarse las lentejas.
En cualquier caso, venía a contar esta curiosa anécdota (¿te imaginas a Karim Benzema operándote de urgencia por una apendicitis?) porque mi padre (insignia de oro y brillantes de la Real Sociedad) siempre me ha contado una historia sobre el Real Madrid y Manuel Alday.
Manuel Alday, El madridista con más hat tricks de la historia del club blanco tras Alfredo di Stefano y Puskas hasta que llegara Cristiano, operó a mi padre
En algún momento antes de su fallecimiento, en 1976, Manuel Alday enviudó. Hablamos de una época muy anterior al postureo actual en redes sociales, con constantes gestos de cara a la galería.
Entonces, en cada visita a San Sebastián, el capitán del Real Madrid, junto con representación de la directiva blanca, bajaba del avión y tocaba la aldaba de la puerta del domicilio de Alday para entregarle en mano un ramo de flores e invitaciones para ir a ver el partido al viejo Atocha (el mejor campo de fútbol de la historia, no es ni siquiera discutible).
Sé lo que mueve el fútbol en 2023, hay mucha pose. Especialmente en redes sociales, donde muchas veces se intenta proyectar lo que uno no es. Canallitas de teclado, la Champions de quién es mejor aficionado de este u otro club. Qué pereza. Por eso no me molesta ni un poco que haya gente, fuera del Real Madrid, que no reconozca el señorío madridista.
Pero no por ello vamos a ponérselo fácil.
Roberto Gómez, hijo de la leyenda Juan Gómez “Juanito”, postea en su cuenta de Twitter, cada vez que el Madrid se mide a la Real, el extracto de una historia que escribí hace unos años en IBTimes, digital de Newsweek.
Una que, en unas líneas, explica la grandeza de su padre fuera del campo. “A Juanito se le escupía en Atocha, se le gritaba, se le insultaba en cada visita reventando medidores de decibelios, sin excepción. Hasta que en 1987, y fruto de una desgracia, el de Fuengirola saldría ovacionado de Atocha”.
“El ex jugador de la Real Javier Sagarzazu, que había fichado por el Deportivo de la Coruña, perdía la vida en el autobús del club gallego por culpa de un derrame cerebral aquel año. Dejaba una mujer y un hijo pequeño. Inmediatamente después de conocer la noticia del fallecimiento, Juanito se fue directo a las oficinas del Santiago Bernabéu, cogió el teléfono del club —entonces no había móviles— y aparcando la rivalidad balompédica que tantos gritos e insultos le había deparado en Atocha, llamó uno por uno a los capitanes de los clubes de primera. ‘Señores, Sagarzazu era un buen hombre y deja una mujer y un hijo. Tenemos que estar a la altura, tenemos que ir todos a Atocha, homenajear al jugador y recaudar dinero para la familia. No podemos fallarles’. Juanito era una institución en la Liga, un líder, y todos le obedecieron, claro. No faltó ni una de las estrellas de Primera División. Aquel sería el penúltimo partido de Juanito en Atocha. El último, disputado en diciembre del 88 con la camiseta del Málaga, dignifica el fútbol. Al término del encuentro, el campo en el que Juanito sufrió las iras de una afición bravísima despidió a su Némesis mediante una atronadora ovación. De bien nacidos es ser agradecidos”.
Cuando alday enviudó, en cada visita a San Sebastián, el Madrid tocaba la aldaba de la puerta de su domicilio para entregarle en mano un ramo de flores e invitaciones para ir a ver el partido al viejo Atocha
No voy a intentar convencer a ni un solo donostiarra de que el Madrid es admirable desde cualquier punto de vista, entre otras cosas porque percibo que, de un tiempo a esta parte, muchos se han dado cuenta. Según cumples años, pierdes todo interés en convencer a nadie de nada, y te importa bastante poco lo que digan. No hay nada más triste que vivir para mendigar validación.
Pero me gusta dejar por escrito estas cosas, para que no se pierdan en el tiempo. Para que no se olvide que, en lo que respecta a la Real, el Madrid vino con su mejor plantilla de la historia a celebrar el Centenario de un club que, en 2009, estaba arruinado y en Ley Concursal. Aquel 2009, otro equipo de la liga, al que le gusta donar a la beneficencia (Unicef, Qatar, Negreira…), pedía el 20% del presupuesto del club aquella temporada por un miserable partido amistoso.
El Real Madrid va siempre de cara. Especialmente con la Real.
En la prensa catalana hemos visto a Martín Zubimendi en mil y un portadas, pese a que no tienen dinero y Pepe Gotera y Otilio han sido contratados para la reforma del Camp Nou. En contraposición, el Real Madrid vino a por Illarramendi y se supo cuando ya había puesto una cantidad sobre la mesa… superior a la de la cláusula, para cerrarlo como un acuerdo amistoso entre dos clubes que se respetan y admiran mutuamente. Por cierto, en San Sebastián, la mayor distinción de la ciudad es el Tambor de Oro, entregado cada 20 de enero y… en la nómina de galardonados se encuentra Alfredo Di Stefano, que amaba Donostia.
El Real Madrid va siempre de cara. Especialmente con la Real
Dejando de lado lo fructífero de esta relación para la Real (disfrutar gratis de Martin Ødegaard, fichar a Take Kubo por 5 millones), y dejando de lado mil anécdotas más, solo aporto una última que distingue la grandeza de la miseria.
En 2005 falleció Alberto Ormaetxea, el entrenador más laureado de la historia del club. Ese sábado jugaba la Real en el Camp Nou y pidieron un minuto de silencio. El Barça se negó porque “no figura en nuestros estatutos”.
En 2015, un donostiarra de 23 años circulaba camino al Bernabéu para ver el partido de esta noche, y perdió la vida. El Real Madrid no esperó a que la Real pidiera nada, y todo el campo guardó un emotivo y respetuoso silencio.
Empezaba esta columna con una operación de urgencia a mi padre a manos de un delantero mítico del Real Madrid y termino con William Shakespeare, que decía que “no temáis a la grandeza, algunos nacen grandes, algunos logran grandeza, a algunos la grandeza les es impuesta y a otros la grandeza les queda grande”.
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