Arbitró Juan Luis Pulido Santana del Comité canario. En el VAR estuvo Iglesias Villanueva.
Courtois (6)
No pudo hacer nada ante el pase de la muerte de Militao a Kubo. Le sorprendió Barrenetxea en el palo corto y afeó dos buenas intervenciones anteriores del belga.
Nacho (6)
El más serio de la defensa y en el sitio que menos le conviene.
Militao (4)
Un resbalón y uno de sus puntuales y fugaces lapsus de concentración acaba por costar el partido.
Rüdiguer (4,5)
Tampoco estaba en su sitio en el gol del pequeño japonés
Carvajal (4,5)
Aunque la primera tarjeta sea de risa, fue una imprudencia tratar de rebañar ese balón.
Kroos (5,5)
Siempre pone criterio
Tchouameni (6)
El mejor en el medio. Bien en defensa.
Ceballos (4)
Aculado e impreciso
Rodrygo (5,5)
De más a menos. Sin chispa.
Asensio (4)
Ausente
Mariano (1)
Ilusionante
Álvaro (5)
Sólo. Desconectado. Le mató la expulsión de Carvajal.
Lucas Vázquez (5,5)
Con uno menos, le puso ganas
Arribas (-)
Sin tiempo
Ancelotti (6)
Protestón, como no podía ser de otra manera ante tamaño arbitraje, y metido en el partido, desesperado pidiendo al equipo que no se acule. En su debe su apuesta por un defenestrado Mariano a estas alturas de la película.
Un involuntario pase de la muerte de Militao a su otrora compañero Kubo permitió a la Real Sociedad cimentar su victoria sobre el Madrid, que culminó con el segundo gol Barrenetxea en los últimos compases del partido.
Y es que tanto la victoria postrera del Negreira FC con un gol de uno de nuestros jugadores favoritos como el halo de podredumbre que sobrevuela el campeonato doméstico ya eran los funestos antecedentes de una jornada liguera nocturna y tardía. No son horas, que diría Caletto. Y razón tiene. Más con estos alicientes.
Ha de reconocer este cronista que inevitablemente el partido en San Sebastián, en casi cualquier ocasión, siempre atractivo, se le iba hoy escapando por el rabillo del ojo en beneficio de las llamas que engullían por momentos al Madrid de los canastos en Belgrado. Pareció no obstante que, al contrario de lo que acostumbran, el Real lució una brillante puesta en escena en la Bella Easo, que desbarató Remiro con dos buenas intervenciones, especialmente a brutal testarazo de Militao a la salida de un córner a los 8 minutos.
Así, mientras Tavares crecía cual habichuela mágica sobre el parqué del Stark Arena, la Real Sociedad fue recuperando el tono y equilibrando el partido. Estrelló incluso un balón en el larguero tras un saque de esquina, pero curiosamente no fue esa la jugada que destacó para desazón y pavor del corazón merengue. Una carrera hombro con hombro de Rüdiguer con Sorloth, una suerte de Haaland de Hacendado, acabó con el germano por los suelos y el nórdico en posición franca dentro del área. Da repelús pensar en el auténtico, motosierra en mano en el Bernabéu. Afortunadamente, apareció, eso sí, el de siempre, Courtois para evitar cual tarántula valona el tanto txuriurdin en las botas de Silva.
Entretanto Nigel William-Goss, el favorito del jefe Bengoechea, acababa por liquidar al Partizan con un triple definitivo. Recordaba así al madridismo aquello de Hasta el final, vamos Real , aunque jamás de los jamases nadie haya levantado un 0-2 en un playoff de Euroliga o se navegue a once puntos del líder de un torneo adulterado mientras, ojo, además es acechado por la temible Cofradía Colchonera del Subcampeonato. Como lo oyen.
Apenas un posible penalti de Militao sobre Oyarzabal -que nos aclarará Ojo de Halcón Cosín- y algunos culebreos de Goes sobre el verde donostiarra animaron un primer tiempo sin demasiada historia. Echábamos de menos a Vini. Y de más a Mariano y su cabellera Predator, la estrambótica novedad de Carletto en esta noche easonense.
Regresaban los jugadores al campo, mientras el bueno de Illarra departía sonriente con Nacho y Carvajal, su antigua Kuadrilla. Pronto llegaron las risas. Militao se resbalaba ante la presión del gigantón Sorloth y, tratando de arreglar su propia avería, asistió para Kubo ante un Courtois atónito, un auténtico hara-kiri. El pequeño nipón lo celebró con más ganas que la Real en el Camp Nou en los últimos 30 años. Minuto 46, 1-0.
Intentaba tímidamente el Madrid prolongar el regusto de sus compañeros del baloncesto en tierras serbias, pero cuando asomaba, como en un prometedor contraataque conducido por Carvajal, Pulido Santana, que al parecer es el árbitro y no el villano de un tórrido culebrón venezolano, amonestaba al de Leganés por reclamar amarilla después de vil agarrón. No por acostumbrados dejan de tocarnos las narices estas cosas. No sabíamos lo que se avecinaba.
Kroos obligaba con un latigazo desde la frontal a morder el polvo a Remiro para evitar el empate camino de los 60 minutos y Álvaro El Toro Rodríguez se disponía a entrar en el partido en sustitución de un ilusionante Mariano.
No obstante, para ilusionista, decíamos, Pulido Santana. Tras aquella amonestación absurda y surrealista anterior, acabó expulsando a Carvajal por un choque en la medular propiciada por un césped mojado y rapidísimo de los que le gustan al jardinero Hernández. Raro, rarísimo, anticlimático. Como todo en esta Liga. Mientras tanto, regocijo en Anoeta.
Lógicamente la expulsión hizo mella en unos de ya de por sí flácidos ánimos merengues, desconectado mentalmente de este campeonato desde que el VAR anulara por pelo de gamba el gol victorioso de Asensio en Barcelona. Por momentos era Ancelotti el único que parecía estar metido en el partido, pidiendo desesperado al equipo, aún con diez, que no se aculara. Tanto ímpetu le puso el viejo zorro de Reggiolo que el insufrible Pulido Santana tuvo que recuperar su cuota de protagonismo amonestando al italiano. Poco después Carletto le daba diez minutillos al prometedor Arribas. Poco pudo hacer el canterano salvo asistir al tanto definitivo de la Real a cargo de Barrenetxea que sorprendió por el palo corto a Courtois tras recibir un buen balón interior de Silva, jugando a placer en superioridad en el centro.
Entre tarjetas y frustraciones, presentes, pasadas y por largo tiempo acumuladas, se fue yendo por el sumidero el encuentro y una jornada más de una Liga que ha tornado tortuosa, cansina y exasperante. Ahora viene lo bueno. Lo que nos gusta.
Este pintxo donostiarra nos ha resultado indigesto.
Buenos días. El Real Madrid de baloncesto juega hoy en Belgrado un partido del máximo voltaje tras los incidentes registrados en el último partido del play-off contra el Partizan. La situación es tan temible que la tensión deportiva (sí se pierde, se habrá dicho definitivamente adiós a la Euroliga) es casi lo de menos en relación a la otra tensión, si se nos entiende. Representantes del Partizan (incluido el viejo y querido Obradovic) han garantizado la seguridad personal de los jugadores y les creemos, pero esta tarde saltarán chispas en el feudo balcánico.
En ese feudo extremadamente hostil deberá afrontar el equipo de Chus Mateo la hazaña de forzar un cuarto partido, y luego un quinto. Si esto se consigue, ya solo quedará ganar ese hipotético quinto encuentro en el Wizink para encumbrar, aún más si cabe, al Madrid de baloncesto como el rey de los imposibles, como lo es también el de fútbol.
Solo el Madrid puede obrar milagros de ese calibre. Nuestro apoyo es como siempre incondicional para nuestros hombres, y lo es por mucho que no terminemos de entender el modo en que se ha resuelto internamente la mancha reputacional que para el club, quiérase o no, ha supuesto la actuación personal de un jugador concreto en medio de aquella refriega. Ni la ausencia de lesión de relevancia en Exum ni la culpa del propio Exum (y de otros jugadores del Partizan) deben servir como pretexto para no actuar contra una acción incalificable con toda la rotundidad posible. Dicho esto, aguardamos con esperanza el comienzo del partido de esta noche con el corazón henchido por la expectativa de una nueva hombrada de nuestros hombres.
No puede existir un mayor contraste entre la relevancia y tensión del choque que hoy espera a nuestro equipo de baloncesto y aquel que ocupará al de fútbol. No puede haber partido más inoportuno y fastidioso que este de hoy en Donosti, por mucho que As se esfuerce en mostrarnos el aliciente de ver en acción a Kubo, el fenómeno nipón que el Madrid vendió a la Real pero sobre el que se reserva un derecho de tanteo que (la verdad) no tiene pinta que el club vaya a ejercer nunca. Llega este compromiso pocos días antes de la gran cita ante el City (valga la redundancia) y menos días todavía antes de
Allí, en San Sebastián, proponemos a Carlo Ancelotti un once formado por Paco Buyo, Chendo, el propio Hierro (leed hoy a Cosín rememorando el celebérrimo “No sabes ya cómo hodennos”), Tomás Guasch, Mikel Lasa, Lass Diarra, Mahamadou Diarra, Emerson, Gago, Gravesen, Pablo García y Van Nistelrooy.
Pasad un buen día.
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La primera visita del Real Madrid en el Campeonato Nacional de Liga a Anoeta se produjo hace casi 30 años. Un 19 de diciembre de 1993, en la jornada 16, se midieron el cuadro madridista y el donostiarra. Un partido muy recordado por la famosa frase de Fernando Hierro al árbitro Gracia Redondo tras ser expulsado por este a la media hora de juego. Hoy vuelve el Madrid a Anoeta.
No era, sin embargo, el estreno blanco en Anoeta puesto que el primer partido que acogió el nuevo estadio easonense enfrentó a los txuri-urdin y los merengues. En la pretemporada de 1993, el 13 de agosto, en una tarde-noche con diferentes actos como la colocación de un trozo de césped de Atocha o los conciertos de Luz Casal, Oskorri y Javier Gurruchaga con la Orquesta Mondragón, se celebró un Real Sociedad – Real Madrid con un resultado final de empate a dos. El realista Loren entró en la historia del nuevo terreno de juego marcando el primer gol.
En diciembre, el equipo dirigido por Floro aterrizó en San Sebastián en un gran estado de ánimo tras conquistar tres días antes la Supercopa de España ante el FC Barcelona, mientras que en términos ligueros el objetivo era seguir persiguiendo al líder el Deportivo de la Coruña y al cuadro culé que era el segundo clasificado. También, un sorprendente Sporting, estaba por delante de los blancos con un punto más. La previa estuvo centrada en dos noticias. La primera, la designación de Gracia Redondo para arbitrar el choque y la segunda, la prohibición del club vasco para la entrada del grupo Ultra Sur a Anoeta.
EN ANOETA VOLVIERON A CRUZARSE LOS CAMINOS DE GRACIA REDONDO CON EL REAL MADRID TRAS SU ACTUACIÓN EN TENERIFE
Seis meses después del desfalco por segunda vez en Tenerife que volvió a costar la Liga, el colegiado Celino Gracia Redondo se reencontraba con los blancos. Todavía estaba muy presente la nefasta actuación del turolense en la isla para el Real Madrid. Dos penaltis claros se fueron al limbo. El primero después de un agarrón de Agustín a Zamorano en el minuto 40’ cuando el chileno había sobrepasado al arquero, y el segundo cinco minutos más tarde, con unas manos cristalinas de Chano tras un remate de cabeza de Fernando Hierro. Entre medias de ambas acciones, los tinerfeños habían subido el 2-0 al marcador por obra de Chano, poniendo más distancia en el electrónico después de que Dertycia inaugurase la cuenta al comienzo del partido.
En el capítulo de las entradas, la directiva de la Real Sociedad decidió no mandar 200 entradas que había pedido el Real Madrid para los Ultra Sur. Sin embargo, no se descartaba que el grupo radical se presentase en la ciudad donostiarra para conseguir localidades allí. Finalmente, el presidente realista, Luis Uranga, vetó la presencia de los ultras y estos hicieron pública una nota en la que calificaron la medida de “precedente inconstitucional”, añadiendo su malestar con el Real Madrid y que “de seguir las cosas por estos derroteros, dejaremos de colaborar como hasta ahora en todos los desplazamientos”.
En lo que concierne al encuentro, a la media hora el duelo tenía mucho color txuri-urdin. En el minuto 2, Luis Pérez de cabeza clavó en la red el 1-0. Y en el 31’ tuvo lugar la expulsión de Hierro. Un manotazo del malagueño que impactó en la cara de Oceano le supuso la roja directa. Fue cuando se desencadenó la célebre escena del jugador madridista protestando al linier y al colegiado principal Gracia Redondo. Las cámaras de Canal + que retransmitieron el partido grabaron la secuencia completa en la que Hierro, muy enfadado y alterado, le espetó a Gracia Redondo “no sabes cómo jodernos” de manera reiterada. El andaluz tenía muy presente lo acaecido en Tenerife y mostró su rabia con el trencilla, que de nuevo volvía a perjudicar los intereses merengues.
Con diez jugadores, lo intentó el Real Madrid, que dispuso de una clara oportunidad de Alfonso antes del descanso. Pero, en la segunda mitad, los pupilos de Toshack manejaron el choque y en el 64’ tras un robo de Kodro a Nando, el bosnio marcó el segundo. Tres minutos más tarde, Lasa sacó de la raya un chut de Luis Pérez y el encuentro concluyó 2-0. La afición donostiarra vibró con el juego de los suyos y terminó el partido cantando el himno del eterno rival blanco, el Barça.
EL REAL MADRID CON 10 JUGADORES CAYÓ FRENTE A LA REAL SOCIEDAD, Y LOS AFICIONADOS DONOSTIARRAS TERMINARON CANTANDO EL HIMNO DEL BARÇA
En zona mixta desfilaron los principales protagonistas. Fernando Hierro declaró respecto a su acción en la expulsión que “quise quitarme de encima a Oceano, pero no hacerle daño” y aseguró que “ni sé qué le dije al árbitro”. Por entonces, los trencillas tenían libertad para hablar y Gracia Redondo explicó que “no me acordé para nada del encuentro de Tenerife”. El aragonés aseguró que no estuvo mediatizado por aquella actuación y “que sería de necios pensar que yo fuera a beneficiar a un equipo y perjudicar a otro. Quien piense eso no tiene razón de ser”. Por su parte, Benito Floro optó por hacer autocrítica y no opinar demasiado del colegiado.
Fue Inocencio Arias, director general del Real Madrid, el que levantó la voz en el club y se mostró crítico con las actuaciones arbitrales: “No cabe ninguna duda que los árbitros salen obsesionados para que no se les tache de madridistas”. También se extendió comentando que “son bastante exigentes a la hora de pitar un penalti al Real Madrid” y que hay un distinto baremo de trato con los jugadores blancos porque “queda demostrado si comparas la acción de Hierro con el codazo de Koeman a Alfonso el pasado jueves. Tienen mucho cuidado con lo que hacen. No es cuestión de pagar ahora por favores pasados”.
Con aquella derrota, tanto Depor como Barça se distanciaron todavía más en la clasificación de los blancos. Benito Floro no finalizaría la temporada al ser cesado, y con Vicente del Bosque a los mandos se terminó en cuarta posición tras culés, coruñeses y maños.
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En mi reflexión de hoy, quiero poner los muchos años que he dedicado al apasionado estudio y análisis de la influencia de los comportamientos, las actitudes y las emociones en el performance de los futbolistas de élite, al servicio de intentar generar una conclusión objetiva y sustentada sobre el caso Vinicius Junior.
Empezaré por decir que, para mí, es una realidad incontestable que Vinicius Jr. es perseguido con especial saña por parte de los jugadores contrarios dentro del campo de juego, y que esa persecución, muchas veces incluye el uso excesivo de la fuerza, alcanzando la violencia en algunos casos. De hecho, creo que podríamos convenir, independientemente de nuestra tendencia futbolística, que eso es un hecho objetivo.
Dejando tajantemente claro que condeno absolutamente la violencia desmedida que se ejerce en muchas ocasiones en el campo y desde la grada contra el brillante extremo del Madrid, podría llegar a entender que un jugador con un estilo de juego tan fascinante para sus seguidores como recalcitrante para sus oponentes genere puntualmente reacciones excesivas de parte de estos, seguramente producto de la impotencia. Por otra parte, más allá de que considere que, en ningún caso, podamos “culpar” a la víctima por las acciones de sus agresores, sí pienso que podemos “responsabilizarla” en alguna forma por el hecho de no haber intentado evitar o atenuar tal agresividad general, en favor propio y del equipo. Y me sigo explicando a continuación.
Como seres humanos respondemos y reaccionamos a los acontecimientos de nuestro entorno y a las acciones de los demás. Esas acciones de otros, muchas veces responden a su vez a otras nuestras, determinando círculos viciosos (relaciones negativas) o “virtuosos” (relaciones positivas), según lo que nuestras habilidades socio-emocionales sean capaces de promover. Por ello, aunque nos cueste creerlo y por ácida o apática que pueda llegar a ser la actitud de otros hacia nosotros, en buena medida nuestra capacidad de relacionarnos y comunicarnos con estos determinará los resultados de esa relación. De manera que, si entendemos que nos es conveniente para alcanzar determinado objetivo, debemos intentar generar la mayor empatía posible en ese caso, independientemente de que la otra parte no parezca dispuesta a contribuir con ello.
Por lo anterior, para mí, cabe la más que razonable posibilidad de que Vini esté aún a tiempo de adquirir herramientas y capacidades que contribuyan a bajar ese nivel de excitación, agresividad, beligerancia y hostilidad que se tiene contra él, sin que esto implique traicionar en ningún caso su esencia dentro del campo de fútbol, ni de prescindir de su estilo y sello personal.
Intentar por todos los medios posibles inducir una moderación de las actitudes de sus oponentes en el campo no puede más que ser una inversión muy rentable para Vinicius, ya que mientras eso no suceda, es él quien corre mayor riesgo que otros de sufrir una grave lesión, es él quien pierde el foco y “se va” a veces de los partidos, es él quien puede acabar expulsado según la interpretación que tenga un árbitro sobre alguna de sus reacciones y/o es él quien sencillamente se topará con defensores mucho más comprometidos y motivados que ponen un “extra” que amenaza su efectividad, debido a que estos normalmente suben su nivel contra él, en ocasiones dramáticamente.
Creo que el crack del Madrid bien haría en intentar generar el mayor estado de empatía con todos aquellos factores que de alguna manera atentan contra sus posibilidades de desarrollar totalmente su potencial, entiéndase: jugadores rivales, árbitros, entrenadores y aficionados contrarios, e incluso, la prensa, las redes sociales y los demás medios de comunicación, quienes son capaces de generar matrices de opinión que impactan muchas veces en lo que sucede en el campo. Si Vinicius es capaz de desarrollar actitudes “y aptitudes” que le permitan rebajar la presión que factores como estos ejercen sobre él, logrará hacer prevalecer el privilegio que le confiere la notable superioridad de sus capacidades técnicas, tácticas y físicas, respecto a mayoría. Y eso, se aprende… Créanme.
La empatía se practica, se promueve y tiene efectos milagrosos en las relaciones personales, incluso en las de mayor tensión, y a todos los niveles (relaciones afectivas, de negocios, corporativas, políticas, internacionales, etc.). Una buena combinación de herramientas de gestión emocional, comunicación y lenguaje gestual, y su programada y progresiva implementación como parte de la formación integral como futbolista, de un chico además con muchas condiciones naturales para caer bien, podrían ser la diferencia entre finalizar su carrera contando con una destacable valoración por parte de muchos entendidos del fútbol, o por el contrario, con más de un Balón de Oro en su vitrina personal.
¡Vamos, Vini!
A nuestro fútbol le quedan cinco súper noches que pueden ser siete. Final de Copa, ida y vuelta de Champions y Europa League, esas no nos las quita nadie. Veremos si llega la sexta e incluso la séptima, me estoy mojando. Protagonistas, Real Madrid, Osasuna, City, Sevilla y Juventus. Bien.
Mientras, lo que viene pasando es una buena forma de pasar el rato. Y la verdad es que entretiene. Cronológicamente la cosa empezó con que la policía entró en la sede del Bayern Múnich. Buscan pistas sobre un lavado de dinero por parte de un oligarca ruso amigo, entre otros, de Uli Hoennes, formidable delantero en sus años mozos, presidente que fue del club bávaro.
Allí no tienen a Negreirbauer, pero Hoennes es otro tipo peculiar. En su día lo enchironaron por un quítame allá esas pajas con ‘Haciendmuller’, el fisco alemán, vamos. Si aquella poli se aburre que se dé una vuelta por aquí. Tenemos sedes de clubes la mar de visitables, muy bonitas además. Si me lo piden con tiempo, les acompaño encantado.
Sólo recordarles que siguen en activo todos los árbitros que Negreira promocionó y mantuvo en Primera. Muchos de los que vienen deben de ser familia
Luego está lo de los filiales, la red va llena de un curioso vídeo, un gol anulado en campo del Barcelona B a Osasuna Promesas. Búsquenlo. Un fuera de juego extraordinario. La cara de los chicos navarros fue un poema, mezcla de incredulidad, espanto e ira. Palmaron 1-0. Vamos, que con ese gol empataban. Casualmente.
También hizo fortuna un penalti contra el Castilla en Talavera de la Reina, el magnífico pueblo de mi magnífica abuela. Más magia: el árbitro vio algo que no sucedió. Que el portero Mario de Luis derribó a un adversario. Sólo él lo vio, nadie más entre los presentes. Como sería la cosa que el delantero talaverano saltó por encima del meta, cayó y se levantó tratando de recuperar la pelota, estuvo muy ‘honrao’. El árbitro ya había decidido: penalti.
La visión supuso el momentáneo empate a un gol pues la cosa acabó 2-7 a favor del equipo de Raúl. Hombre, inventar seis penaltis más buscando el 8-7 es algo que está todavía por apurar. Todo se andará.
La labor pedagógica de los árbitros con los chicos de Barça y Madrid es estupenda. Les encaminan muy bien. Unos maduran sabiendo que no hace falta irse al Liverpool para nunca caminar solo. Es bonito sentirse acompañado. Así, su salto al primer equipo será grande, pero perfectamente asumible.
Y los otros, los de blanco, catan desde temprana edad que ganar títulos, ascensos y tal les resultará complicadísimo. De jovencitos y si llegan al primer equipo. Si acaban en Osasuna Promesas, el día que jueguen contra el Barça también.
Sin duda la cosa fortalece el espíritu, templa el carácter, endurece. Todo eso. Vamos, si un hijo mío fuera futbolista le llevaba al Madrid. No he conocido un Guasch blandengue, un tipo molicie. Los árbitros cuidan muy bien las canteras de Madrid y Barça. Nenes, esto os espera, esto es la vida. En el fondo casi me parece bien. Y sí, urge una inmersión de los chicos campeones de Arbeloa. Pueden pensar que van a ser campeones toda la vida. ¡Noooorrrrr!
A todo esto vi lo de Rodrygo y tal y saltarinamente me puse el Barça-Betis. Duré media hora. En cuanto echaron a Edgar me fui a cantar con mi nieta. Le gusta La Voz infantil y se inspira. Y voz tiene. ¿Lo del Campo Nou? Todo OK, Pepe Luí. Si acaso que no he visto a un marcador de Vinicius ser expulsado como el chico del Betis. Ninguno.
Es una fijación maligna. La Liga por arriba, gancho poco. Juegan Barça y Betis, puede ser entretenido. Que el líder gane o no importa poco: si lo necesita, ganará... Procuren pues por el producto, como dice Tebas. No dejen al Betis con diez por ‘eso’ que la hora que falta no le interesa más que al culé muy cafetero. Va a ganar por tres, por cuatro, por 24… Que luego salen Liverpool y Tottenham y acaban 4-3, dos goles en el alargue, un 3-0 que se puso 3-3.
Engáñennos. ¡Qué difícil está siendo la Liga para el líder, qué disputado todo! Vistan ustedes el santo, carajo. Pero bueno, como por tontos precisamente no los tengo, será que quitarse de según qué costumbres debe de ser duro, como dejar de fumar o así.
Y bueno, podría extenderme más pero me parece suficiente. Sólo recordarles que siguen en activo todos los árbitros que Negreira promocionó y mantuvo en Primera. Muchos de los que vienen deben de ser familia.
El Real Madrid femenino se llevó (3-2) los tres puntos en el derbi capitalino ante el Madrid CFF en un duelo alocado y repleto de ocasiones. Gracias a un gol de Linda Caicedo y a un fantástico doblete de Teresa Abelleira, las blancas mantienen los seis puntos de ventaja sobre un Levante empeñado en pelear la segunda plaza hasta el final.
Cuando en el minuto 95 del partido disputado en el estadio Alfredo di Stéfano se fue al suelo derrotada por el esfuerzo la atacante del Madrid CFF Racheal Kundananji, Kathellen Sousa y sus compañeras de defensa respiraron con tranquilidad por primera vez en lo que iba de tarde. Lejos quedaba el plácido derbi de la primera vuelta resuelto con un 0-4 a favor del Real; esta vez sobre el césped se presentó el rival madrileño que acostumbra a crear dolores de muelas allá donde va.
Enfrente y sobre el papel, Alberto Toril optó por uno de sus onces de garantías, con la única pincelada diferente en la figura de Caroline Møller como nueve. Sin embargo, bastaron quince segundos de reloj para entender que el cauce del partido discurriría por un trazado peculiarísimo: el de un encuentro que pareció estar controlado por los mandos de consola de dos quinceañeros que prueban el FIFA por primera vez. Espacios a mansalva, errores impredecibles, goles por doquier y habilidades futbolísticas fuera de la realidad.
La primera pista la dio Misa Rodríguez en cuanto fue a entrar en contacto con un balón que pedía ser despejado bien lejos. Falló la canaria con estrépito, dejando manso el balón para que Flor Bonsegundo pusiese el 0-1 y, peor aún, obligando al Real a ofrecer metros y metros de pradera a espalda de su defensa desde el pitido inicial. En ese escenario, el Madrid CFF es un niño con un paquete de gusanitos. Sus jugadoras veteranas saben jugar en la trinchera y, por delante y a campo abierto, dejan que Racheal Kundananji abuse de una potencia y velocidad que nada tiene que envidiar a la de Adriano en el Pro Evolution Soccer 6.
Siete minutos después respondió el Real poniendo el empate en una jugada no por casualidad construida por Teresa Abelleira, Caroline Weir y Linda Caicedo, las tres más entonadas de blanco. La colombiana lleva dentro el veneno de los grandes futbolistas, por lo que en media ocasión sumó un nuevo gol que, aún así, no calmaría las aguas. De vuelta al otro área, Bonsegundo buscó de primeras a Kundananji a espaldas de Kathellen y la africana volvió a adelantar a las visitantes antes de que muchos espectadores llegasen a sentarse en su localidad.
El intercambio de golpes siguió, manteniendo la frecuencia del fútbol virtual, y antes del minuto 20 llegaría el 2-2. Esta vez, el orden de la secuencia fue exactamente el contrario al del primer gol madridista: Caicedo ganó por coraje un balón en el lateral del área, asistió raso a una Weir que pisaba área, y la escocesa dejó pasar el balón para que en segunda oleada Abelleira conectase un zapatazo ajustado al palo de Paola Ulloa. Las cartas estaban sobre la mesa. A un lado los focos se centrarían en las piernas de Kundananji y al otro lo harían en la bota derecha de Abelleira.
Sabiendo que el Levante seguía sin levantar el pie del acelerador en la pelea por el subcampeonato, el Real aceptó hasta el descanso la ruleta rusa de la defensa de cuatro adelantada. La estrategia, por momentos, pareció ser la de intentar marcar un gol más de los que pudiese convertir la delantera de Zambia. Y pudo hacer varios, pues en la zaga blanca no había nadie con la velocidad punta necesaria para frenarla. En cualquier caso, la mejor noticia para el Real Madrid fue el desempeño de Teresa Abelleira, quien creció con el paso de los minutos y mejoró con cada una de sus intervenciones el trenzado del juego local.
Toril aprovechó el descanso para modificar su dibujo, pasando a un 3-5-2 con Athenea del Castillo y Olga Carmona en los carriles, y el nivel de caos se redujo a niveles asumibles. A pesar de todo, las gotas de genialidad capaces de desequilibrar la balanza seguirían sobre el campo… y la moneda cayó del lado madridista. Al borde del 50, en una descarga hacia atrás de Møller para Abelleira, la gallega recibió el cuero lejos de la frontal del área y decantada hacia el perfil izquierdo. No le importó lo más mínimo. Sin necesidad de controlar el balón, disparó seco y plano con el empeine en busca del palo corto de Ulloa, que quedó de atrezo para la foto del enésimo golazo de la centrocampista.
El 3-2, a la postre definitivo, bajó las pulsaciones. Kundananji tendría todavía la contrarréplica en el 72, pero esta vez Misa pudo resarcirse de su error inicial ganándole un duelo cara a cara a la atacante y el marcador no se movió. El Real Madrid guardó como oro en paño su ventaja y esperó a que las leyes de la física hicieran sucumbir a Kundananji. Sólo superado el minuto 90, ya sin fuelle en los pulmones, pudieron disfrutar las blancas de su +6 sobre el Levante.
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El martes jugamos la liga de nuevo, cosas del capricho de unos pocos estómagos agradecidos e hinchados de manjares que les dio por poner un mundial en medio de la temporada. Partido previo a la final de Copa y contra un rival directo en la lucha por la segunda posición del campeonato.
La Real Sociedad es un equipo aguerrido que está haciendo una gran campaña y San Sebastián nunca ha sido una plaza fácil. La verdad es que uno no sabe qué puede ser lo mejor para el equipo, jugar con todo para hacer un ensayo general de la final o reservar jugadores para que las “caricias” de los donostiarras, teniendo en cuenta que los Negreira boys no nos van a conceder nada, no nos hagan un estropicio. En fin, será lo que Carletto y los suyos decidan y lo que hagan me parecerá bien, que para eso entienden de esto mucho más que un servidor de ustedes.
Vamos con el consabido desahogo negreiril de cada partido. El sábado en casa contra el Almería volvimos a ver estupefactos cómo a Vinicius le cosían a patadas y el que se llevaba la primera tarjeta era él. Cosas que pasan sólo aquí, en la Negreira League, que es como hay que llamarla por los siglos de los siglos hasta que esto no se arregle (ad aeternum, me temo).
El amigo Cuadra Fernández (del que avisé en la previa) se hizo el sueco con las agresiones al brasileño y cuando el pobre chaval se hartó y le dijo cuatro cosas le sacó la tarjeta. De traca, vamos. El amigo Cuadra, cuadraba en Chamartín porque en esta porquería de competición todo lo que sea perjudicar a los blancos es un posible ascenso. Bueno, en este caso, Cuadra ya es internacional… Digamos que internacionalito, porque fíjense ustedes, excelsos lectores, cuáles han sido los partidos allende nuestras fronteras que ha pitado el trencilla balear: un apasionante Konyaspor-Vaduz; el no menos importante AZ Aalmark-Gil Vicente y el trascendental Basaksehir-Fiorentina, todos ellos de la competición de las competiciones, la Conference League. Ese despojo competitivo en el que caen los que no pueden jugar otra cosa y que es un nuevo caramelo para los borregos de los clubes y una nueva fuente de ingresos para Ceferino y sus secuaces.
La Real Sociedad es un equipo aguerrido que está haciendo una gran campaña y San Sebastián nunca ha sido una plaza fácil. La verdad es que uno no sabe qué puede ser lo mejor para el equipo, jugar con todo para hacer un ensayo general de la final o reservar jugadores
El bueno de Guillermo también ha arbitrado un partido de selecciones nacionales, el amistoso entre México e Irak, la final del Mundial del 70 es una pachanga comparando con este partidazo, vaya. Se preguntarán por qué me refiero a los encuentros que ha arbitrado nuestro chiflero de hoy, pues la respuesta es muy sencilla. Aquí, en España, las internacionalidades no se otorgan a los mejores colegiados, se conceden a los que más entienden el sistema, a los que se pliegan al poder establecido y a los que siguen la senda marcada desde los dominios hoy de Clos Gómez y Medina Cantalejo y otrora Sánchez Arminio y Enríquez Negreira. Pero en Europa, donde se evalúan de verdad a los colegiados por su calidad, se dan cuenta de la morralla silbatil que mandamos y les encomienda los partidos de la basura, les encargan los partidos que pueden dirigir en función de su calidad técnica, pues eso, el Konyaspor-Vaduz y gracias.
A la hora de escribir estas líneas aún no se ha designado al trencilla que nos pitará en Anoeta, pero pónganse en lo peor, porque el sistema está podrido y, si no, que se lo pregunten a los chavales del Osasuna Promesas cuando, después de marcar el empate contra el FC Negreilonilla y tras la conversación de uno de azulgrana con el juez de línea, éste levanta por sorpresa la bandera para anular el gol… uno duda si el chaval le preguntó al asistente si había recibido el bizum, si no se daba cuenta de dónde estaba o que si quería ascender de categoría ya sabía lo que tenía que hacer. Y lo hizo, levantó la bandera.
El Barça B ganaba 1-0 en el minuto 78 cuando el Osasuna B empata en esta acción.
Ambos en la lucha por el ascenso a Segunda.
El gol acabó siendo anulado.
Los comentarios os los dejo a vosotros.
Vídeo @rfef pic.twitter.com/E75RdILgJs
— Josemma (@Josemmabet) April 29, 2023
Que se lo pregunten también a los chavales de nuestro amado Castilla cuando en su visita a Talavera de la Reina les pitaron un penalti en contra donde el chof del piscinazo del talaverano se oyó hasta en la sierra de Gredos, y no hablemos del ínclito Del Cerro Grande, dejando al Betis con 10 en la primera parte por doble amarilla cuando la primera no fue ni falta… 4-0 y p’a casa, que diría mi admirado Tomas Guasch.
Es lo que hay, no les den más vueltas, como dijo Mourinho, ganar un título en España equivale a ganar cuatro, y es verdad. Sigo implorando a la justicia de la UEFA y la FIFA (para la justicia ordinaria española falta tiempo) para que ponga algo de orden en este dislate, en este Cantalejé Técnico de Árbitros (CTA) en la podrida Federación y, cómo no, en la putrefacta Liga de Fútbol Profesional.
Ahora, como siempre, unos datos del partido y ¡hala Madrid!
Aunque el equipo Txuri Urdin haya pasado algunas temporadas en segunda división, nuestro rival de hoy es de rancio abolengo futbolístico, ya que fue uno de los diez afortunados que inauguró el campeonato nacional de liga allá por 1928.
El Real Madrid lleva una muy buena racha de partidos de liga contra la Real Sociedad, puesto que sólo ha perdido 3 de los últimos 31 partidos de liga jugados ante los donostiarras.
En total, 127 jugadores del R. Madrid han marcado gol a R. Sociedad en liga. En total, 132 jugadores han marcado al equipo blanquiazul en partido oficial.
OLIVARES y PAHÍÑO han marcado un póker a la R. Sociedad en partido oficial.
Alday, Pepillo, Velázquez, Isidro, Suker y Cristiano Ronaldo (2) han marcado un hat trick a la R. Sociedad en liga.
Alday, Pahíño, Pepillo, Velázquez, Isidro, Suker y Cristiano Ronaldo (2) han marcado un hat trick a la R. Sociedad en partido oficial
Los jugadores del R. Madrid han marcado 46 dobletes o más al R. Sociedad en liga.
Los jugadores del R. Madrid han marcado 51 dobletes o más al R. Sociedad en partido oficial.
Nuestro Antonio (Sergio Ramos dixit) puede cumplir, si sale al campo en Anoeta su partido nº 300 en competición española con el Real Madrid.
1.- La Real Sociedad de Fútbol es uno de los equipos que jugaron la primera edición de la Liga Nacional de Primera División Actualmente es el 8º en la clasificación histórica del campeonato con 3506 puntos.
2.- La actual es la 75ª temporada de la Real Sociedad en primera división.
3.- El último ascenso de la Real Sociedad fue en la temporada 2010/2011.
4.- La Real Sociedad quedó en la 5ª posición de Primera División la temporada pasada con 62 puntos.
5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con 3 victorias, 1 empate y 1 derrota.
6.- La Real Sociedad, en sus últimos 5 partidos como local en liga, ha ganado 3 y empatado 2.
7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Willian José y Mikel Merino (2), Kevin Rodrigues, Bautista, Illarramendi, Rubén Pardo, Salda, Barrenetxea y Portu (1) son los goleadores de la Real Sociedad al Real Madrid en liga.
8.- Jugadores de la Real Sociedad que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Willian José (2), Pérez-Payá, Barinaga, Xabi Alonso, Illarramendi (1).
9.- Imanol Alguacil se ha enfrentado 8 veces como entrenador al Real Madrid (todas con la Real Sociedad) con un balance de 3 victorias, 3 empates y 2 derrotas.
10.- Los goleadores de la Real Sociedad esta temporada son: Sorloth (14), Brais Mendes (10), Kubo, Navarro (6), Oyarzábal (3), Silva, Mikel Merino, Barrenetxea (2), Isak, Sadiq, Guevara, Zubimendi, Elustondo, Diego Rico, Illarramendi, Zubeldia, Cho, Karrikaburu, Larin, Carlos Fernández (1).
11.- Actualmente, la Real Sociedad es 4º en la clasificación de la Liga con 58 puntos.
5 victorias, 3 empates y 2 derrotas, 18 goles a favor (1,8 goles por partido) y 11 en contra.
Goleadores: CRISTIANO RONALDO, Benzema (3), Vinicius, Modric (2), Lucas Vázquez Sergio Ramos, Kroos, Brahim, Fede Valverde, Jovic, Camavinga, Marco Asensio (1).
Asistentes: Modric (4), Lucas Vázquez, Benzema (2), Cristiano Ronaldo, Marcelo, Carvajal, Fede Valverde, Jovic, Casemiro (1).
Tarjetas: Carvajal (3), Casemiro, Lucas Vázquez (2), Sergio Ramos, Modric, Kovacic, Marcelo, Isco, Mendy, Nacho (1).
Expulsados: Lucas Vázquez, Vallejo.
Primer tiempo: 18 goles; segundo tiempo: 10 goles .
Gol más tempranero: Lucas Vázquez (minuto 1).
Gol postrero: Vinicius (minuto 89).
El R. Madrid ha remontado 2 veces un gol para ganar el partido y le han remontado otra.
Mayores goleadas, a) 10 de febrero de 2018, R. Madrid-R. Sociedad, 5-2, goles de Cristiano Ronaldo (3), Lucas Vázquez, Kroos; b) 5 de marzo de 2022, R. Madrid-R. Sociedad, 4-1, goles de Camavinga, Modric, Benzema y Marco Asensio.
2 goles de penalti marcados y 1 recibido .
1 hat trick (Cristiano Ronaldo).
1 doblete o más (Cristiano Ronaldo).
Partido con más goles (7): 10 de febrero de 2018, liga, R. Madrid-R. Sociedad, 5-2, goles de Cristiano Ronaldo (3), Lucas Vázquez y Kroos.
El R. Madrid ha marcado en 7 de los 10 últimos partidos jugados frente a R. Sociedad en liga.
Getty Images.
Buenos días, amigos. ¿Querríais escribir el portanálisis hoy por nosotros? Son más de 3.000 portanálisis los que llevamos a las espaldas desde que el 21 de mayo de 2015 echó a volar La Galerna, y nunca os habíamos pedido esto. Alguna vez tenía que ser la primera.
Supongo que estaremos de acuerdo en que nuestra relación está ya lo suficientemente asentada como para solicitar de vosotros, al fin, alguna cosa inusual. Hay confianza, ¿no? Siempre somos nosotros los que damos y vosotros los que recibís (entiéndasenos). Un poquito de reciprocidad, un mínimo de quid pro quo, tampoco estaría de más, ¿no os parece?
Hay ocasiones en la vida -y esta puede muy bien ser una de ellas- en que la audiencia toma el protagonismo que la ocasión requiere, ya sea por incomparecencia del artista, ya por indisposición repentina del mismo. El día de hoy constituye un buen ejemplo de ambas variables incapacitantes. Nuestra creatividad, en esta bella mañana del Día Internacional del Trabajo, se halla paradójicamente anestesiada y no somos capaces de parir una mísera línea sobre las portadas de hoy, en parte porque son las menos inspiradoras con las que nos hemos topado desde aquel bendito día de hace casi ocho años en que este invento inició su singladura, en parte también porque solo nos resta admitir que todo el BarçaGate nos tiene tan hastiados, tan desesperanzados ante la ingente montaña de detritus impune que es el fútbol español, que no hay manera ya de encontrar la ilusión portanalizadora.
Cada día venimos aquí a cumplir con nuestro sagrado voto, a ser fieles al compromiso portanalítico que contrajimos con vosotros, y cada día es algo más arduo. Sí, la incapacidad para portanalizar hoy (y esto quizá sea lo peor) no es un hecho aislado, discreto, sino que forma parte o culmina un proceso de hastío caracterizado por un desdén creciente. Cada día las portadas hablan menos de lo que tendrían que hablar, es decir, del mayor escándalo en la historia del fútbol español que se destapó hace hoy dos meses y medio sin que se haya tomado una sola medida al respecto. Cada día las portadas hablan más, pues, de cosas que nos importan menos y seremos aquí atrevidos: de cosas que cada día importan menos, porque son cosas que tendrán su aquel, por así decirlo, pero que palidecen ante el mayor fraude de la historia del deporte, el que precisamente tratan de tapar a base de portadas que hacen como si nada hubiera pasado aquí.
De forma que no aguantamos más, o por lo menos no aguantamos hoy. Disculpadnos.
En un concierto en el Cow Palace, el 20’de noviembre de 1973, el legendario batería Keith Moon, de los gloriosos Who, perdió el conocimiento a consecuencia de un exceso de ingesta de diversas sustancias psicotrópicas. Nos apresuramos a aclarar que nosotros no hemos consumido nada más allá de un café con leche, pero estamos tan noqueados como Moon en aquella célebre noche. Salió, tocó malamente las dos primeras canciones y luego se desmayó y fue trasladado al hospital, que es donde también deberían llevarnos a nosotros.
La ocasión es célebre no solo porque el mítico Keith se desmayara y tuviera que ser trasladado a urgencias, sino por la reacción que el resto del grupo adoptó al respecto. Pete Townshend tomó el micrófono e inquirió: “¿Hay algún batería entre el público?” Fueron varios los fans que respondieron al llamamiento, y fueron probados sobre el escenario en improvisada audición, ante miles de otros espectadores. Finalmente, se decidieran por dar sus minutos de gloria warholiana a Scott Halpin, que se había desplazado desde Basingstoke para el concierto, y cuyo nombre figura desde entonces en la letra pequeña de la historia del rock. Halpin tocó el resto del concierto y oye, no sería el mejor de la extraordinaria carrera de The Who, pero consta en el calendario histórico como uno más de los recitales de la banda.
Poseídos por el espíritu de Townshend (cosa por lo demás imposible, porque a diferencia de Moon Townshend sigue gloriosamente vivo y activo), agarramos ahora el micrófono y preguntamos: ¿Hay algún portanalista en la audiencia? Es el Día Internacional del Trabajo, pero en La Galerna será a partir de ahora el Día Internacional de Keith Moon. Porque sí. Porque nosotros lo valemos. Que trabaje el público.
Concluid vosotros el concierto, Scott Halpins de nuestras vidas.