Las mejores firmas madridistas del planeta

Lunin: no se le puede calificar. No intervino.

Carvajal: 6. No estuvo tan brillante como otros días, pero mantuvo su banda vigilada.

Rüdiger: 6. Sigue en su buena línea.

Alaba: 6. Partido tranquilo.

Mendy: 6. Sigue en una buena tendencia.

Kroos: 7,5. Es un metrónomo. Fantástica asistencia a Brahim en el primer gol.

Valverde: 6,5. Más retenido, pero es lo que le toca ahora.

Brahim: 9. El mejor jugador del partido. Caso todo el caudal ofensivo pasó por sus botas.

Bellingham: 6,5. No pudo marcar, pero sigue involucrado.

Joselu: 4. Le cuesta mantener el nivel técnico de sus compañeros. Debe centrarse en la finalización.

Rodrygo: 7. Sigue metiendo goles y siendo vital para el equipo.

Lucas Vázquez: 5,5. Estuvo activo, aunque no muy acertado.

Ceballos: 6. Gestionó bien el juego.

Gonzalo: sin tiempo.

Nico Paz: sin tiempo.

Ancelotti: 6. No se complicó con la alineación y el partido lo resolvió como un trámite.

 

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El Real Madrid ha ganado al Granada en un partido cómodo.

Ancelotti sorprendió por lo poco que sorprendió en la alineación. Tras el esfuerzo ante el Nápoles cabía esperar más rotaciones. Sin embargo, sólo hubo una novedad con respecto al partido de Champions: entró Joselu por Ceballos. El gallego estaría en la delantera con Rodrygo y Brahim ocuparía la banda derecha.

La primera parte estuvo bastante falta de ritmo, en gran parte por la labor arbitral, que fue pésima: continuas interrupciones, amarillas absurdas a jugadores del Madrid y un deseo de dominar la escena y marcar territorio.

En el minuto 26, Brahim hizo una pared con Kroos, que le sirvió un balón propio de un arquitecto, y el malagueño supo definir ante la salida del portero. Era importante este gol para que la planicie fuera con el resultado a favor.

Gol Brahim Granada

Hubo otras dos jugadas destacadas en esta primera parte: una gran ocasión para Bellingham tras dejada espectacular de Brahim y un penalti muy claro sobre el inglés que ni el árbitro ni el VAR quisieron ver.

Del Granada en ataque nada se supo en esta primera parte. El partido llegaba al descanso con un Bernabéu muy enfadado con un árbitro incapaz de manejar un partido muy sencillo.

En el descanso Carvajal dejó su sitio a Lucas. No trastocaría este cambio al equipo porque Lucas entraba en el lateral derecho. Salió al mismo ritmo parsimonioso el Madrid, pero en el 56' encontró el gol de la tranquilidad. Brahim, el mejor hasta ese momento, profundizó e hizo el pase de la muerte a Bellingham. El inglés no pudo batir al portero granadino, pero en el rechace Rodrygo tuvo más suerte.

Gol Rodrygo Granada

En el 68', un desafortunado Joselu dejó el campo para que entrara Ceballos. Con este cambio, Bellingham pasaba a jugar arriba con Rodrygo.

La cosa iba de paredes esta tarde. Valverde le sirvió un balón largo a Bellingham y trazó un desmarque que el inglés supo ver. No llegó el tercero de milagro, fue una gran parada del portero visitante.

En el 84' Gonzalo sustituyó a Rodrygo. Muy poco después entró Nico Paz por Brahim, el mejor jugador del partido. Nada más ocurrió que fuera relevante.

 

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Buenos días, galernautas. Mientras elaborábamos este portanálisis, hemos recibido la triste noticia del fallecimiento de Concha Velasco y, la verdad, se nos han quitado las ganas de exprimir el habitual sentido cáustico y la ¿sana? mala leche proverbial en la sección.

Concha Velasco, además de una gran dama del cine y el teatro español (¿quizás LA gran dama por excelencia?), compartía nuestra ¿sana? obsesión por el Real Madrid, club que amaba y del cual era socia. Su pasión blanca provenía, según ella misma relató, del contagio con el gran actor Antonio Casal, con quien rodó El Día de los Enamorados, película varias de cuyas secuencias tenían lugar en la grada de Chamartín. Casal era un empedernido seguidor madridista y la convirtió a la fe futbolística más satisfactoria. Casal logró incluso que D. Santiago Bernabéu les recibiese en audiencia privada. Muchos años después, Florentino Pérez obsequiaría a Dña. Concha, en un acto de la Fundación Real Madrid, con una reproducción en plata del Bernabéu. Un nieto de Concha, Samuel, llegó a jugar como portero en las categorías inferiores del Madrid.

Esta tarde, a partir de las 18:30, nuestro equipo tratará de hacer un gran partido ante el Granada para elevarlo al cielo de la chica yeyé (y madridista) por excelencia. Vaya por Concha.

Os dejamos las portadas del día.

 

Este Madrid es como el Ave Fénix, cuando más muerto parece, con más fuerza resurge. Teniendo en cuenta que la enfermería blanca ya es un hospital totalmente equipado, el miércoles ante el Nápoles hizo uno de los mejores partidos de la temporada. Este curso se nota que la plantilla no es ni la sombra de la del curso anterior, pues el fondo de armario del que dispone Ancelotti es un lujo digno de la milla de oro madrileña. Yo no se qué decir de Bellingham. Soy mayor, ya lo sabéis, he visto mucho, pero que mucho fútbol, pero lo de este muchacho de 20 años con pasaporte británico y corazón blanco es de otro planeta. La forma de adaptarse al mejor club del mundo con lo que eso supone y la forma de meterse a la afición en el bolsillo no lo había visto jamás en tan poco tiempo. Su rendimiento en la cancha está rompiendo los mayores registros de las mayores estrellas del Real Madrid, y lo hace con una sencillez y una suficiencia que, de verdad, me tienen loco. Jude apunta a leyenda blanca de las grandes…. Un amigo mío me decía hace poco tiempo que le recuerda al gran Di Stéfano, que juega de todo, de defensa, de centrocampista y de delantero… y ¡¡qué delantero!! Mete goles de todas las maneras posibles, de cabeza, de derecha y de zurda. Bellingham ha conquistado el corazón de los madridistas y, humildemente, el mío también. Sólo deseo que no se lesione de gravedad, que no se estropee y que, en un futuro, pueda ser el capitán del Real Madrid que levante la vigésima Copa de Europa… ¿Sueño? Amigos míos, la vida es sueño y los sueños, sueños son, como diría el gran Calderón (de la Barca, cuidado).

Ahora, como siempre, los datos del partido contra el Granada y… ¡Hala Madrid!

 

Estamos en la mejor racha contra el Granada

La mayor racha de victorias frente al Granada en liga es LA ACTUAL, desde el 26 de agosto de 2013 (14 partidos)

Los números no engañan…

El R. Madrid NO PIERDE frente al Granada en liga desde el 2 de febrero de 2013 (14 partidos), pero es que en casa, la última victoria nazarí fue el 20 de enero de 1974.

Y siguen sin engañar…

El Real Madrid ha ganado los últimos 11 partidos de liga jugados como local al Granada y HA GANADO los últimos 14 partidos de liga jugados. Además, El equipo blanco ha ganado 20 de los últimos 21 partidos de liga jugados contra el Granada.

Modric Granada

Los registros, espectaculares

CRISTIANO RONALDO ha marcado un repóker en partido oficial al Granada, en liga.

DI STÉFANO marcó un póker al Granada en partido oficial, en liga

Arbiza, Puskas y Pirri han marcado un hat trick al Granada en partido oficial (todos en liga)

Los jugadores del R. Madrid han marcado 23 dobletes o más al Granada en liga.

DATOS DEL RIVAL

1.- El Granada Club de Fútbol jugó por primera vez en Primera División en la temporada 1941/42.

2.- La actual es la 27ª temporada del Granada en primera división.

3.- El último ascenso del Granada a primera división ha sido esta temporada.

4.- El Granada fue campeón de la segunda división la temporada pasada con 75 puntos.

5.- Sus últimos 5 partidos de liga los ha saldado con  1 empate y 4 derrotas.

6.- El Granada, en sus últimos 5 partidos como visitante en liga, ha empatado 1 y perdido 4.

7.- En sus últimas 5 temporadas en Primera División, Machís, Luis Suárez (2) El Arabi, Duarte, Jorge Molina (1) son los goleadores del Granada al Real Madrid en liga.

8.- Jugadores del Granada que hayan jugado en el R. Madrid y le ha marcado gol en partido oficial: Luis Marín (4) Grande (2)

9.- Paco López nunca se ha enfrentado al Real Madrid como entrenador.

10.- Los goleadores del Granada esta temporada en partido oficial son: Zaragoza, Unzuni (5) Boyé (3) Ricard (2) Samu, Miguel Rubio, Callejón, Weissman, Diedhian, Villar (1).

11.- Actualmente, El Granada es 19º en la clasificación de la Liga con 7 puntos.

10 ÚLTIMOS PARTIDOS DE LIGA FRENTE AL GRANADA

 10 victorias, 29 goles a favor (2,9 goles por partido) y 6 en contra.

Goleadores: BENZEMA (7) James, Modric (3) Isco, Morata, Casemiro, Mendy (2) Cristiano Rionaldo,, Hazard, Rodrygo, Odriozola, Marco Asensio, Nacho, Vinicius (1)

Asistentes: Casemiro (5) Modric (3) Marco Asensio, Isco, Hazard, Kroos (2) Benzema, Marcelo, Isco, Carvajal, Kovacik, Lucas Vázquez, Coentrao, Danilo, Fede Valverde, Odriozola, Casemiro, Miguel Gutiérrez, Marvin Park, Militao (1)

Tarjetas: Carvajal (3) Casemiro, Isco, Modric (2) Marco Asensio, Sergio Ramos, Areola, James, Mendy, Courtois, Lucas Vázquez, Militao, Nacho (1)

 Expulsados: Ninguno.

Primer tiempo: 17 goles; Segundo tiempo: 12 goles.

Gol más tempranero: Benzema (minuto 2)

Gol postrero: Benzema (minuto 94)

El R. Madrid  no ha remontado para ganar el partido y no le han remontado.

Mayor goleada: 7 de enero de 2017, R. Madrid-Granada, 5-0, goles de Isco (2) Benzema, Cristiano Ronaldo y Casemiro.

Ningún gol de penalti marcado y 1 recibido.

3 dobletes o más  (Isco, James, Morata)

Partido con más goles (6): 5 de octubre de 2019, R. Madrid-Granada, 4-2, goles de Benzema, Hazard, Modric y James.

El R. Madrid ha marcado en  los 10 últimos partidos jugados frente al Granada en liga,

 

En la extensa y brillante carrera de don Alfredo di Stéfano en el Real Madrid, logró en seis ocasiones un póker de goles en partido oficial. El último fue precisamente ante el Granada -rival de hoy- en Liga el de 19 de febrero de 1961, mientras que los anteriores (en orden cronológico) fueron en Liga frente al RCD Español en 1955 y 1956, la UD Las Palmas en 1957, el Sevilla en Copa de Europa en 1958, el Real Valladolid en Copa en 1958 y el Wiener austriaco en Copa de Europa en 1959.

En aquel curso 1960-1961, el cuadro de Miguel Muñoz iba lanzado a por el Campeonato de Liga, y antes del choque contra los granadinos acumulaban once victorias consecutivas. La última derrota de la campaña databa de noviembre de 1960, en la vuelta de los octavos de final de la Copa de Europa contra el Barça. El encuentro que decidió el brasileño Evaristo con un cabezazo y sobre todo el inglés Reg Leafe por su lamentable y escandaloso arbitraje en el Camp Nou.

Alfredo di Stéfano sumaba 15 dianas (14 en Liga y una en la Copa Intercontinental) pero arreciaban las críticas sobre su nivel de juego y su estado de forma. En la prensa se pudo leer previamente que estaba “muy usado” o que estaba “acabado”. ‘La Saeta Rubia’ volvió a cerrar la boca a sus críticos y demostró que a sus 34 años todavía era capaz de cuajar actuaciones sensacionales. Santiago Bernabéu también estaba convencido y buena muestra de ello es que en los primeros días del año 1961 le renovó el contrato por dos temporadas más.

 

La delantera blanca en la victoria por 5-0 ante los andaluces fue la célebre que había levantado la ‘Quinta’ Copa de Europa en Glasgow ocho meses antes. La mítica integrada por Canario, Del Sol, Di Stéfano, Puskas y Gento. En la media canalizaron el juego Vidal y Pachín, en la defensa comparecieron Marquitos, Santamaría y Casado, y en la puerta se situó Rogelio Domínguez. El encargado de abrir el marcador en el primer tiempo fue ‘Siete Pulmones’ Del Sol, tras pase de ‘La Saeta’ en lo que fue el preludio de la exhibición que realizaron Di Stéfano y Puskas con cuatro goles y cuatro asistencias en la segunda mitad.

El segundo gol del choque llegó al combinar Canario y Puskas, con centro de Pancho que envió a la red de cabeza el delantero bonaerense. El tercer gol fue el mejor de la tarde. Una verdadera obra de arte. El magiar desde medio campo, envía un pase medido a Di Stéfano que le había gritado: ¡Panchooo! ‘La Saeta Rubia’, sobre la marcha, empalmó una medio volea impresionante, que entró por la escuadra de la portería defendida por Piris. El pase matemático de Puskas y el chutazo de Di Stéfano fue “aplaudido durante dos largos minutos”, según se indica en la crónica de Pueblo. Las otras dos dianas del delantero hispanoargentino también llegaron con asistencia del ‘Comandante Galopante’. El cuarto, el tercero de Di Stéfano, fue otra vez de cabeza después de un centro de Puskas que no logró interceptar el defensa Méndez. Mientras que el último lo embocó a la red Di Stéfano, al recibir un pase del aquincense y batir en el mano a mano al cancerbero del equipo granadino.

La catarata de elogios a don Alfredo en los medios de comunicación en todo el país al día siguiente fue espectacular. En ‘Marca’, escribió Jesús Fragoso en su crónica titulada ‘Otra vez Di Stéfano’, lo siguiente: “Habría que rebuscar en las antiguas crónicas para adjetivar la labor y eficacia de este jugador del Real Madrid. Parecía que el tiempo no había pasado y que estábamos detenidos en los mejores días del mejor jugador que uno ha visto por esos campos de Dios. El siguió en posición retrasada; pero ahora para crear juego y llevarlo a la punta de su bota y animar el hasta entonces tedioso cotarro de la vanguardia blanca. Él estuvo, como tantas otras veces, en todas partes: entre los defensas propios en las pocas ocasiones que se precisaba, en el centro del terreno, en los extremos, en la boca de gol”. En el mismo medio en su columna ‘Cohetes’, el periodista Rafael Martínez Gandía se rendía ante el delantero: “El único que no acusó la temperatura fue Di Stéfano. Jugó en frio, ¡pero qué calor puso en el juego!” y “Como los gatos tienen siete vidas, Di Stéfano tiene siete juventudes. Y va por la tercera. A este paso, los futuros nietos de muchos espectadores puede que todavía alcancen a verlo”.

"De los cinco tantos que hizo el Real Madrid, cuatro los materializó el “eterno viejo”, del que ya no diremos más que está acabado hasta que sea cierto. Oportunista, hábil y espléndido en el disparo, Di Stéfano fue la pesadilla de Piris”

En ‘El Diario de Burgos’, en crónica de Tachín, se pudo leer que “este excepcional jugador sigue ganándose el sueldo duro a duro, como el primer día”.  En el periódico Baleares se detalló una decisión clave durante el devenir del encuentro: “Di Stéfano viendo que de sus medios no le llegaba nada útil y que Del Sol se perdía en un exceso de individualismo, se situó retrasado para crear juego y empezó a actuar de medio y de delantero, realizando una exhibición de facultades, de buen juego, gran técnica y facilidad rematadora”.

En ‘La Hoja Oficial de los Lunes’ se afirmó que “En el segundo tiempo, Di Stéfano fue una máquina de fútbol. La resurrección en estos momentos del nueve ha llevado al equipo blanco hacia arriba de manera incontenible. El Granada tuvo la mala suerte de encontrar a Di Stéfano en una de sus grandes tardes, en que toda oposición a su magistral juego era inservible. El delantero centro del Madrid ha vuelto a una de sus etapas de gran juego.”.

O en ‘Pueblo’ en la pluma de Miguel Ors que ensalzó a Di Stéfano que “volvió a ser ayer el hombre-gol. De los cinco tantos que hizo el Real Madrid, cuatro los materializó el “eterno viejo”, del que ya no diremos más que está acabado hasta que sea cierto. Oportunista, hábil y espléndido en el disparo, Di Stéfano fue la pesadilla de Piris”.

En el pospartido, en las declaraciones a la prensa, Di Stéfano también fue protagonista. Su compañero y amigo Puskas, contó que estuvo marcado por “dos contrarios y por eso Alfredo quedó más suelto para tirar y pudo jugar con más desahogo. Hizo cuatro goles y se hartó de jugar”. El técnico merengue, Miguel Muñoz, comentó que “Di Stéfano, como siga así, puede, en efecto, quedar máximo goleador”. Por parte andaluza habló José Manuel González, antiguo defensa del equipo en los años 40 y 50 y que trabajaba en el club nazarí. A pregunta sobre la solución para un Granada que era colista respondió que “la más efectiva sería que el Madrid nos prestara a Di Stéfano hasta que la Liga terminase”.

 

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Ramón Mendoza era un genio de los negocios y puso sus ojos en Hugo, que había cuajado unas temporadas espectaculares en el equipo de la ribera del Manzanares, como entonces se denominaba a nuestros envidiosos vecinos.  A Vicente Calderón le temblaban las canillas por cerrar una operación directa con el enemigo vikingo, de modo que se diseñó una maniobra de traspaso bastante india, llegando a un acuerdo con un equipo mejicano que fichó al azteca por 200 millones de pesetas y luego se lo vendió al a Madrid por 250 una semana más tarde. Era julio de 1985 y todos salieron ganando, el Atleti se embolsó una pasta gansa, los mejicanos una suculenta comisión por no hacer nada y los merengues a uno de los mejores delanteros centros de la historia.

Hugo es un jugador infravalorado en la historia del Madrid, sobre todo por quienes no lo vieron jugar.

Hugo es un jugador infravalorado en la historia del Madrid, sobre todo por quienes no lo vieron jugar

Hugo Sánchez era un depredador despiadado. Tenía la mentalidad de un psicópata que cada vez disfrutaba más de torturar a sus víctimas.  Un asesino en serie sin ningún tipo de escrúpulos. Dominaba todas las armas, desde las cortas hasta los mísiles más sofisticados, pasando por las navajas, los machetes, las hachas, los venenos, las bombas de precisión, las de racimo, las químicas, biológicas y nucleares.

Hugo Sánchez gol

A Hugo le gustaba picar a las defensas rivales. Les provocaba con todo tipo de artimañas para sacarles del partido. Una milésima de despiste era letal. Al darse la vuelta, el defensa veía las volteretas del Manito celebrando un gol. Así una y otra vez. La peor pesadilla para un rival.

Sánchez ganó 5 ligas consecutivas con nosotros, cuando el Madrid llevaba 5 años sin hacerlo.

Obtuvo 4 galardones Pichichi con la camiseta blanca, al que habría que añadir un quinto obtenido previamente con los rojiblancos.

En la temporada 89/90 ganó la Bota de Oro como máximo artillero europeo. En dicha campaña, en la que marcó 38 tantos en liga, consiguió el conocido récord de hacer todos los goles al primer toque. Posiblemente, nadie en la historia será capaz de superarlo. De locos.

El propio matador afirmó que él no había venido al Madrid para hacer amigos, porque no tenía ningún interés en hacerlo. Él había venido a ganar títulos y a batir récords

La cosecha en sus 7 temporadas como merengue fueron 208 goles en 282 partidos. Un porcentaje de 0,74 por encuentro, que sería mucho mayor si se descontase su última campaña en la que estuvo lesionado casi todo el año.

Hugo remataba con la izquierda, con la derecha, con la cabeza, de espuela, de tijera o de chilena. De esta última especialidad, consiguió 12 tantos con el Madrid, todos ellos de gran espectacularidad y belleza.

El propio jugador se autodeclara el inventor del escorpión, jugada por la que también es recordado el mítico cancerbero René Higuita.

Era un extraordinario lanzador de faltas y un consumado artillero desde el punto de penalty, segundo anotador histórico del equipo, después de Cristiano, en este apartado.

Hugo ganaba al año 200.000 €. Hoy habría que añadir como mínimo dos ceros a esa cifra y nos quedaríamos cortos.

Hugo Sánchez

Oscar Ruggeri, central argentino que coincidió con el mejicano en el Bernabéu, comentaba que antes de salir al terreno de juego Hugo se peinaba el cabello durante más de una hora, porque era muy presumido y con el ego y la vanidad muy elevadas. Yo creo que estudió la carrera de dentista para tener su dentadura siempre en perfecto estado y tan blanca como la camiseta que le hizo famoso.

Celoso de la Quinta del Buitre, creó la suya propia, la Quinta de los Machos. Él, por supuesto, era el MACHO. Un macho con mayúsculas.

El propio matador afirmó que él no había venido al Madrid para hacer amigos, porque no tenía ningún interés en hacerlo. Él había venido a ganar títulos y a batir récords.

Sólo la suerte del PSV le impidió ganar la Copa de Europa.

El MACHO no dejó amigos en el vestuario pero tampoco los quiso. A él solamente le importaba dar volteretas como un saltimbanqui.

 

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Más o menos en plena pandemia, imagina que te diagnostican un cáncer. Tu vida —que ya está convulsa por el caos sanitario, con el teletrabajo, la distancia de amigos y seres queridos, el aislamiento y el cambio de costumbres— pasa a ser la prioridad más absoluta. Y el miedo, por mero instinto de supervivencia, te hace olvidar todo lo superfluo, lo frívolo, lo innecesario, en un ataque de inteligencia emocional absoluta que ni siquiera sabías que tenías. Y, o te pones en marcha, o te hundes y te encaminas hacia las fauces de la depresión.

Pero decides no hundirte y te diriges, a veces como el que avanza por el corredor de la muerte, pero sin perder la compostura y sin esposas en las muñecas, hacia los análisis, las resonancias, el peregrinaje entre batas blancas con tu mascarilla, que muchas veces oculta un rictus de pánico. Y decides que vas a luchar hasta donde te lleve la fortaleza de tu cuerpo y de tu mente. Hasta el minuto “noventa y Ramos”.

Te diagnostican un cáncer y decides que vas a luchar hasta donde te lleve la fortaleza de tu cuerpo y de tu mente. Hasta el minuto “noventa y Ramos”

Porque entre todo lo superfluo, lo frívolo, lo innecesario de tu vida y solamente si eres madridista de corazón, te invade el espíritu de Juanito, el “hasta el final, vamos, Real”. Porque así te educaron en la infancia de una ciudad francesa, Lyon, tu abuelo, que conoció a Raymond Kopaszewski, el pequeño gran Kopa, de sólo un metro sesenta y ocho  centímetros, conocido como “Napoleón” pero también como “meneur de jeu” y que formó junto a Di Stefano, Rial, Gento y Puskas un quinteto magnífico que enamoró a Europa una vez que fichó por el Real Madrid, y antes a Francia, donde también era El Mago, elegante y habilidoso como Zizou, como Guti, como Redondo,  pequeño y eficaz en el área como Butragueño, aunque de eso te das cuenta después.

Kopa y Di Stéfano

Un Balón de Oro casi olvidado por el madridismo, puesto que dejó pronto el equipo blanco, para volver a su Stade de Reims, para disfrutar de su familia, de sus amigos, de lo superfluo, lo frívolo y lo innecesario que llenó más su vida.

Pero imagina que en casa de tus abuelos hay fotos dedicadas de El Mago vestido de blanco, portando en el pecho un escudo, que siendo tan niña, aún no asumes que será el tuyo, pero cuyo brillo te hace intuir que lo será.

Y caminando entre consultas, analíticas y batas blancas sin boca, intuyendo sonrisas de comprensión y aliento por las miradas, recuerdas que te hicieron guapa, lista y madridista y por eso sabes que ganarás tu “Champions” particular enfrentándote a la operación que mutilará tu cuerpo, superando la fase de grupos, y que cada ciclo de quimio serán tus octavos, tus cuartos, tus semis. Remontando, como en la Catorce, el cansancio, las nauseas, el malestar, el negarte a disfrazarte con una peluca, porque piensas, “qué caramba, Benzema, tu ídolo, tu paisano, tampoco tiene pelo”. Y sonríes para tus adentros.

Benzema levantando la Catorce

Nunca sabrás cuándo llegará por fin la final, no sabrás dónde se jugará, si llegarás en la forma física más adecuada posible, ni cuándo tendrá lugar el partido. Lo que sí sabes es que durante todo el camino el Real Madrid te ha inspirado, te ha dado alegría, distracción, noches memorables que comentabas con tu gente, sin náuseas, sin cansancio, sin dolor. Y así, lo superfluo, lo frívolo e innecesario de tu vida son muchas cosas que antes te parecían importantes y que ya no están.

Te alías con la enfermedad, te haces su amiga porque no te queda otra, y porque sabes que te va a acompañar mucho tiempo. Lo que te lleva a pensar qué es lo que va a estar contigo mucho tiempo, y esperas que sea tu familia, tus amigos, los que quieres y amas. Pero la sabiduría e intuición que desarrolla cualquier enfermo saben que esas personas puede que no se queden todas contigo. Porque un amigo te puede fallar, un amante se puede ir, incluso un familiar no te comprenda y no te sepa entender y llevar…

Imagina que no sabes qué va a ser de ti, si te curarás o no, si te llevará más o menos tiempo. De lo que siempre estarás segura es de que disfrutaste y disfrutarás más de tu vida si eres del Real Madrid

Y entras en YouTube para ver tu canal favorito, o en Twitter para comentar con esa otra familia que te han "regalado" las novedades, las opiniones, o tienes suerte y puedes acudir al Santuario, al Bernabéu, con esas entradas que conseguiste in extremis. Entras y miras la imponente grada, oyes la alineación coreando cada nombre y escuchas el himno y te sobreviene la certeza de que elegiste estar en el lado bueno de la historia y que no se puede ser tan feliz si no eres madridista.

Imagina que no sabes qué va a ser de ti, si te curarás o no, si te llevará más o menos tiempo. De lo que siempre estarás segura es de que disfrutaste y disfrutarás más de tu vida si eres del Real Madrid.

 

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Buenos días, amigos. ¿Seguís como nosotros bajo el influjo embriagador del partido excelso que vimos el miércoles en el Bernabéu? Bellingham puso el mundo a sus pies, y Nico Paz aprovechó que el inglés ya había dejado al planeta boquiabierto y en silencio para marcar su propio impacto. Otros (Kroos, Rodrygo, Rüdiger, Carvajal) acompañaron de manera intachable en la ejecución de la sinfonía.

Si nosotros aún nos relamemos con la exhibición, nuestro rivales todavía se mesan los cabellos con angustia. Buena muestra de ello es el tuit que ayer descerrajó Sport, dando a conocer un verdadero hallazgo. Se trata de una estadística sumamente reveladora. Lo único que pasa es que no revela nada malo sobre el Real Madrid, que es lo que pretende, sino sobre ellos mismos.

No sabemos si estaréis preparados. Es una revelación de tal enjundia que no descartamos que, al leerla, vuestras meninges inicien un viaje al país de la psicodelia fosforescente, de donde no todas las mentes vuelven.

Agarraos fuerte.

❌ El Real Madrid no sería líder en la Liga sin los goles de Bellingham

💥 El inglés lleva 15 tantos en 16 partidos. Sin los 11 que ha marcado en la Liga su equipo sería 4º y el Barça 2º en la clasificaciónhttps://t.co/ZIjiA9ooGy

— Diario SPORT (@sport) November 30, 2023

¿Cómo os quedáis, amigos? Resulta que, si no fuese por los once goles de Bellingham en la liga, el Madrid no iría primero. Estábamos tan contentos con la increíble marcha del equipo, y tuvo que venir Sport para arruinarnos momento tan maravilloso abriendo nuestros ojos a una realidad en la que no habíamos reparado. Ya no disfrutamos tanto. Se nos ha roto la ilusión.

Si Bellingham no hubiera marcado once goles en liga, el Madrid no sería líder. Devolvamos pues el liderato. ¿Dónde hay que entregarlo? ¿Hay una oficina de lideratos perdidos, como pasa con los objetos?

—Buenas. Me he encontrado este liderato hecho un gurruño en la calle Princesa esquina Quintana.

—Déjelo en el mostrador, si es tan amable. No tiene dueño. El único dueño posible sería Jude Bellingham, pero anda demasiado ocupado desesperando al culerío y no creo que vaya a venir a recogerlo.

Es sensacional, amigos. Debemos arrepentirnos del liderato, propinándonos grandes golpes de pecho y lamentando el ser lideres por una circunstancia tan exógena y desmerecida. Si no fuera por los goles de Bellingham, no seríamos líderes. Ensayemos otras hipótesis de parecido fuste y recorrido.

Si no fuera porque tiene más puntos que nadie y mejor promedio de goles que el Girona, el Madrid no sería líder tampoco.

Si no fuera porque aún existe, el Madrid no existiría y por tanto cabe asegurar que no sería líder de la liga.

Si no fuera por sus propios goles, Bellingham no habría marcado tantos goles.

Si Bellingham no fuese Bellingham, no sería Bellingham.

Si el Barça no hubiera pagado a Negreira durante al menos veinte años, tendría unas cuantas ligas menos.

¿Cuál de estas realidades os tortura más, amigos? Ay, cómo sabe Sport cómo hacernos daño. Sabe dónde nos duele, y no tiene misericordia en meter el dedo en la llaga. Estamos consternados. La vida era de color blanco hasta que Sport nos zarandeó con su brutal revelación.

Portada Sport

En su portada, el prestigioso rotativo catalán (que cuenta en sus filas con prohombres del periodismo y del escrache como Iván San Antonio) encuentra también un huequecillo para hacer sangre con su descubrimiento, que nos ha helado el alma. Ahí abajo, a la derecha, bajo lo que parecen desasosegadores michelines de Víctor Roque, se nos insiste: “Real Madrid. Líderes gracias al inglés. El Madrid vive de Bellingham: 15 goles en 16 partidos”.

Aquí, nuestros queridos amigos catalanes son aún más despiadados con nosotros. No nos zurréis más, amigos, que nos dejáis el corazón hecho unos zorros. Ahora no es ya que no seríamos líderes sin Bellingham. Ahora es que no viviríamos sin él. Fijaos bien: “El Madrid VIVE de Bellingham”, que se conoce es un jugador del Elche. Ya no hay que devolver solo el liderato. Hay que retornar a sus legítimos dueños, si los hubiere, nuestra propia existencia como club.

—Buenos días. ¿Podría devolver esta existencia, por favor? Creo que es de un club de fútbol. Es que vive gracias a uno de sus jugadores.

—Pues entonces no es digno de vivir. Hace usted bien en devolvernos esa existencia. Traiga pa’acá, en el mostrador. Vivir de un jugador propio es tan indigno como hacerlo de un jugador ajeno.

Lo cierto, bromas aparte, es que el Madrid no moriría sin Bellingham. Si hemos de morir, queremos que sea CON Bellingham. Pablo Milanés nos habría tolerado sin duda este parafraseo amable de su canción Yolanda.

Portada As

Jude, como cantaba Pablo, nos abre el pecho siempre que nos colma. Nuestra soledad se siente acompañada. Nos desnuda con siete razones (o con quince), rezando el credo que nos ha enseñado.

En realidad, el credo ya nos fue enseñado por nuestros mayores. Jude es solo un inmejorable creyente, y un transmisor como los jóvenes no habíamos conocido otro.

Sí, amigos de Sport: nos disculpamos por tenerle. Nos disculpamos por que no lo tengáis vosotros.

Que es, al fin y a la postre, lo que fastidia.

¿No?

Os dejamos con el resto de portadas del día, ciertamente fascinantes.

Pasad un gran fin de semana.

Portada Mundo Deportivo Portada Marca

Si yo le entiendo. Yo, como él, también me siento un poco culpable todo el rato. Como si viviese encerrado en una especie de síndrome del impostor perpetua. Culpable cuando cojo un libro prestado y encuentro frases y párrafos subrayados, que aquello me parece la mayor invasión a la intimidad ajena posible. Qué cosa tan intrusiva, qué sensación de ilegalidad. Como cuando paso por el arco de seguridad del aeropuerto, que mi cara de pánfilo parece gritarle al policía que llevo medio kilo de lo que sea en los bolsillos o en el recto. Yo, que soy un bendito. Culpable cuando digo que hablo inglés con fluidez y también culpable cuando escucho a mi compañero de piso follar con su novia como salvajes, mientras yo me refugio bajo la manta para no levantar sospechas.

Todo en mí es culpa, todo es arrepentimiento. Me arrepiento de mandar un whatsapp, de cortarme el pelo, de correr a por ese balón con el que me destrocé el tobillo. Me arrepiento de las cosas que digo incluso antes de haber terminado la frase. Pero así no se puede vivir, querido, con esta sensación de que uno es siempre un poco culpable, esta sensación de que si los cuernos tuviesen sabor sería como el de los chicles de menta.

Saber arrepentirse es, ante todo, un arte. Como lo es saber pedir perdón. Hay que saber reservar los perdones, y por tanto, los arrepentimientos, a imprudencias dignas, creo yo, de mejores causas

Saber arrepentirse es, ante todo, un arte. Como lo es saber pedir perdón. Hay que saber reservar los perdones, y por tanto, los arrepentimientos, a imprudencias dignas, creo yo, de mejores causas. Y más ahora que nunca, que se pide perdón fatal. Disculparse ha pasado a ser algo marginal, bajo el empleo de la mezquina fórmula “pido perdón si alguien se ha podido sentir ofendido…” o bien “lo siento si he podido molestar a alguien, no era mi intención”, incluso responsabilizando directamente al receptor de la disculpa: “creo que se me ha malinterpretado, no quería decir eso, en cualquier caso perdón a los que no me han sabido entender”. Pero qué manera de mierda de pedir perdón es esa.

El otro día vi en Twitter un vídeo de Juanito disculpándose por haberle pisado la cabeza a Matthäus (como para no arrepentirse, también te digo). “Me maldigo, maldigo ese comportamiento tan irracional”, confesaba. Joder, así da gusto escuchar una disculpa. Hasta para pedir perdón hace falta elegancia. Qué bonito es siempre ver a alguien vulnerable. Odiándose un poco. Afligido de verdad. Si no queremos más, nos basta con el arrepentimiento sincero del arrepentido, independientemente del acto.

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— Roberto (@j7_roberto) October 17, 2023

Pienso todo esto mientras veo a Joselu celebrar un gol pidiendo perdón por sus fallos previos, como arrepintiéndose de ser el jugador que es. Y luego, en el postpartido, con el Bernabéu feliz entregado a Bellingham, a Carletto, a las noches europeas, le veo abatido, con cara de no haber dormido en una semana entera, con el mismo semblante que Juanito en Múnich. La misma sinceridad, el mismo dolor.

Joselu

Y se me queda mal cuerpo, claro, porque empatizo con él, porque le veo como a uno de los nuestros, y por una especie de anacronismo identitario. El Madrid de la angustia wagneriana ya pasó, ya fue. El de ahora es el Madrid de las sonrisas. De Vini y de Camavinga. De Jude. El Madrid de los guapos. No hay lugar para remordimientos.

Así que aquí pedir perdón por fallar jamás. Lo que no te perdonaríamos sería que no corrieses, que no lo intentases una y mil veces, que no lo dieses todo por el escudo. Y eso lo entendiste desde el primer minuto

Así que aquí pedir perdón por fallar jamás. Lo que no te perdonaríamos sería que no corrieses, que no lo intentases una y mil veces, que no lo dieses todo por el escudo. Y eso lo entendiste desde el primer minuto. Que no te confunda cuando decimos que eres el delantero del pueblo. Que a ti no te ha tocado jugar en el Madrid en una tómbola, querido. Que te lo has ganado. Que ha sido tu carrera, tus méritos y tus virtudes las que te han traído hasta aquí. Que meter un gol en Champions en el Bernabéu es siempre la hostia. Y que está la vida como para no celebrar estas cosas.

 

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Qué noche la de aquel día, qué partido el de aquella noche, qué jugador el de aquel partido, qué noche la de aquel jugador. Qué bendita maravilla es el Real Madrid.

Quizá no somos conscientes de la magnitud del encuentro frente al Nápoles, no ya por la importancia numérica, es decir, tres puntos europeos más con la consiguiente recompensa económica y el primer puesto del grupo de Champions, sino, entre otras cosas, por la inyección de madridismo general y la sobredosis de fútbol particular de Jude Bellingham.

La victoria significa muchas cosas. Supone, en primer lugar, la confirmación de que el Real Madrid sigue siendo el Real Madrid. Es decir, ante la adversidad, entrega lo mejor de sí. No importa si una vez cerrada la plantilla se pierde al mejor portero y al mejor central del mundo, y después se les suman el mediocentro más pujante de Europa, el delantero más desequilibrante y el camacampista más dotado e ilusionante del planeta, además del incesante y desesperante goteo de bajas en todas las zonas del campo. No importa porque el Madrid se presenta con lo puesto ante el Nápoles y en Champions y se marca uno de los mejores encuentros de los últimos tiempos.

Qué noche la de aquel día, qué partido el de aquella noche, qué jugador el de aquel partido, qué noche la de aquel jugador. Qué bendita maravilla es el Real Madrid

El triunfo también significa que el muchas veces denostado Ancelotti es versátil, una cualidad intrínsicamente madridista en tanto en cuanto huye del dogmatismo propio de otros lares, y es capaz de obtener resultados con los mimbres disponibles en cada momento sin poner excusas. A Carlo no le molesta el sol ni se justifica bajo decisiones arbitrales o de longitud herbácea. Estos tengo, con estos juego. Y punto. Y gano.

Ancelotti

Por cierto, con el 4-2 al Nápoles, Ancelotti iguala en número de victorias en Copa de Europa a un tal Miguel Muñoz, no sé si les suena.

La remontada y media de ayer confirma la entronización de Bellingham como rey del fútbol mundial, sin exagerar ni un ápice. No existe nadie tan determinante como Jude. Su importancia en todas las facetas del juego y su ascendencia sobre la plantilla son absolutas.

Ayer le vimos jugar como los ángeles durante la primera parte, observamos con pánico cómo caía al torcerse el tobillo, cómo se apagaba durante unos minutos, tal vez maltrecho a causa de esta luxación o quizá renqueante de la anterior en el hombro, o a lo mejor solo cansado. Su eclipse momentáneo nos sumió a todos en ese periodo en el que todo thriller que se precie hace creer al espectador que no va a haber final feliz, pero entonces resurgió como se renace en el Real Madrid, por todo lo alto, y nos deleitó con una cátedra de juego: presión, robo, lucha, conducción, pase, elección, desmarque, jerarquía, espíritu, alma y victoria.

La remontada y media de ayer confirma la entronización de Bellingham como rey del fútbol mundial

El partido del inglés fue excelso. Se permitió, una vez más, ejercer de líder, apoyar a Joselu, hacer las declaraciones óptimas al finalizar el encuentro sin caer en la condescendencia, probablemente el mayor peligro que sobrevuela cualquier grupo de élite. No abundaban en junio quienes avisaban de que no éramos conscientes del jugador que habíamos fichado, y en noviembre ha batido récords goleadores de Cristiano Ronaldo, el máximo anotador de la historia del Real Madrid. Como escribió Jesús Bengoechea en su crónica de ayer, «es un delantero, sólo que lo es entre muchas otras cosas». Bellingham es el futbolista total.

Bellingham

Disfrutamos de un partido de culto, y ello significa que no solo deslumbró Jude, sino jugadores como Rodrygo o Kroos. La facilidad del brasileño para infiltrarse y chutar a la escuadra es epatante. Todo el mundo sabe lo que va a hacer Rodrygo y nadie puede evitar que marque de nuevo el mismo gol. Kroos merece capítulo aparte, lento y prejubilado para muchos no se cansa de instruirnos en la práctica del fútbol. Rüdiger, Carvajal y Fede también ayudaron a redondear la fiesta. Por si fuera poco, se estrenó como goleador Nico Paz, otro de los motivos que dotan de importancia al encuentro frente al Nápoles.

Qué felicidad la de anoche, qué partido tan feliz, qué noche la de aquel jugador.

 

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