El Real Madrid inicia el jueves su camino a la decimocuarta Supercopa de España.
Si crees que sabes todo lo relacionado con este torneo y el equipo blanco, compruébalo superando el test elaborado por los amigos de fcQuiz.
Fotografía: @realmadrid
Buenos días, galernautas. Dani Olmo y Pau Víctor serán inscritos, como ya adelantó La Galerna.
Normalmente, el añadido “como ya adelantó…” sirve para que el medio en cuestión se vanaglorie de una exclusiva. No es el caso. No hemos tendido acceso al minuto a minuto del CSD, ni hemos apostado un espía bajo la mesa camilla de Rodríguez Uribes, el seudoministro de Deportes que ha obrado la ignominia y que, curiosamente, fue la misma persona que, desde su cargo de Ministro de Cultura, el 4 de mayo de 2021, colocó en el propio CSD a Albert Soler, hombre bisagra gobierno-Barça que se ocupó de que la nueva Ley del Deporte dejara prescribir la corrupción continuada de la entidad culé en el caso Negreira.
No, no teníamos espías ni información privilegiada. Tan solo acumulamos años como espectadores del deslumbrante show de latrocinio que el club cliente de Negreira viene llevando a cabo en el fútbol español, donde hace y deshace cuanto estima oportuno, como prueba esta última y gravísima cafrada, perpetrada en este caso por el mismísimo gobierno de la nación. La institución culé no se atiene a los plazos de los demás ni se rige por sus reglas, sino que obra conforme a sus propios plazos y pareceres, compra del sistema arbitral (que sepamos, durante diecisiete años) incluida, y sin que nadie le haga pagar por ello.
Perpetuada, decimos, por el gobierno de la nación pero auspiciada también por la liga (es decir, por Tebas) y por la federación (es decir, por Tebas también), que se ha limitado a lavarse ladinamente las manos, para no cosechar enemistades entre los clubes, a fin de dejar la patata caliente al CSD.
Es imposible soslayar la sospecha de que estaba todo hablado de antemano. El gobierno ha asumido la responsabilidad de obrar la felonía, con el añadido de que, habiendo intervenido, ni siquiera queda a los clubes que se consideren perjudicados (por un manifiesto trato desigual) la posibilidad de impugnar los partidos donde juegue Olmo. En redes sociales, usuarios madridistas contrarios al partido en el poder se preguntaban quién cometería el primer crimen del año, si dicho partido o el FC Barcelona. “No descartéis un golpe conjunto”, apuntaba otro.
En el apartado de lo anecdótico, o quizá no tanto, cabe recordar el madridismo nunca disimulado de Rodríguez Uribes. Libre Dios al madridista de otros madridistas en las esferas del poder. Madridista se declara Tebas, madridista dice ser Louzán (su marioneta en la federación) y madridista se ha confesado siempre el máximo responsable del CSD. Líbrenos el Señor de nuestros amigos, que de nuestros enemigos ya nos cuidamos solos. Por sus obras, que no por su bufanda, los conoceréis.
La noticia ha coincidido con el anuncio de la sanción a Vinícius tras su expulsión en Mestalla. Es una expulsión que jamás debió tener lugar (una amarilla para él y otra para Dimitrievski habría sido lo apropiado) y en la que la prevaricación del VAR ocultó imágenes a Soto Grado para que pudiera juzgar el incidente al completo. Pues bien: aun habiendo sido injusta la expulsión, la sanción le parece a toda la caverna anti demasiado benévola.
¿No habrán aprovechado esta circunstancia para, en un contexto donde han sido oprobiosamente beneficiados por el CSD, tratar encima de hacer ver que han sido perjudicados?
Pues eso es exactamente lo que han hecho. En un contexto donde han sido oprobiosamente beneficiados por el CSD, y teniendo en cuenta que el fallo a favor de ese organismo aún no es público, tratan de hacer ver que han sido perjudicados.
Si nosotros hemos aguantado la náusea al ver esta portada de Mundo Deportivo, seguro que vosotros también.
“Escándalo”, titulan a cinco columnas, mientras en letra pequeña apuntan que “crece la esperanza de que el CSD otorgue la cautelarísima”. De sobra saben que está requeteconcedida.
Sport es hoy más honesto. Comunica la sanción a Vinícius en el faldón, sin juicios de valor, e informa de la tensión en la expedición blaugrana en Arabia. Ya sabréis que Rafinha, uno de los capitanes, se marcó una rajada a cuenta del suspense con la inscripción de sus compañeros Olmo y Víctor, apuntando que, si él estuviera en otro club y supiera de esto, “me pensaría si lo mejor es venir aquí”. La tarde nos regaló la imagen de Laporta cogiendo por banda (nunca mejor dicho, porque era al borde del campo de entrenamiento) al brasileño y leyéndole la cartilla de espaldas a la cámara. Se rumorea que Rafinha ha desayunado hoy cabeza de caballo cruda.
Y poco más que contaros. Esta tarde se juega la primera semifinal entre el propio equipo cliente de Negreira y el Athletic Club, mientras mañana se disputa el Madrid-Mallorca. A la final llegará sin duda el Barça (presuponiendo que pase a la misma) con Olmo y Víctor inscritos por deseo expreso del gobierno de Pedro Sánchez y sus reglas “ad hoc”. A nadie se le escapa que el club cliente de Negreira es el mascarón de proa de la propaganda del independentismo catalán, socio de gobierno del PSOE. La Galerna no es una publicación política pero menos aún es una publicación ingenua, como demostramos al vaticinar lo que está a punto de hacerse oficial, o sea, la concesión de la cautelarísima y la bochornosa inscripción, fuera de plazo, de los futbolistas en cuestión.
Esperaremos a ver los argumentos de dicha decisión para reírnos de ellos, pero la decisión en sí ya fue adelantada por la Ser ayer, y por La Galerna desde el 3 de enero.
Os dejamos con las portadas de As y Marca.
Pasad un buen día.
Año nuevo pero vida idéntica. El Real Madrid empezó el 2025 justo como acabó el 2024, ganando con solvencia y gustándose. El equipo salió frente a la Deportiva Minera a zanjar la eliminatoria rápidamente. Con profesionalidad y energía, se solventó un partido que no tenía más historia. Los menos habituales y los canteranos estuvieron magníficos. Los meritorios como Arda Güler y Endrick estuvieron sobresalientes. El joven mago turco se marchó con dos goles y fue el mejor del partido. Incluso hubo minutos para que Vinícius y Mbappé deleitaran a un público entregado en una maravillosa jornada de Reyes Magos.
La verdad es que la vida sigue igual. En este discurrir que es el Madrid las victorias conviven con especulaciones, posibles fichajes y polémicas más o menos absurdas. Que si suena un tal Khusanov para reforzar la zaga, que si el Athletic Club se queja del reparto del dinero de la Supercopa, que si sanción a Vini, que si Dani Olmo… Lógicamente, la noticia más curiosa es la del jovencísimo central uzbeko de 20 años del Lens. Su historia es exótica y digna de elogio. En apenas un año llega a Francia y hoy día es una de las estrellas de la Ligue 1 y el Manchester City lo pretende.
Respecto a los anhelos del Athletic Club, pues estamos en lo de todos los años con equipos que participan en esa extravagante competición que es la Supercopa. Cada edición tiene algún equipo debutante en Arabia Saudí que trata de hacernos ver que merecen un trato más justo y que el trozo de la tarta que Madrid y Barça se llevan debería ser menor para que ellos disfruten más. Llegados a este punto del fútbol como negocio me parece innecesario aclarar o reflexionar nada.
El 2025 se presenta como un año verdaderamente esperanzador. En los próximos doce meses podemos ver a nuestro equipo levantar todos los títulos y afianzar un proyecto deportivo hermoso
El tema de la sanción a Vinícius tiene miga pero corto recorrido. Todo me parece un circo fuera de lugar. No quisiera reincidir en lo que otros compañeros de La Galerna han escrito sobre ello de forma magistral. Como popularmente se diría, lo cierto y verdad es que el señor Soto Grado señaló en el acta arbitral haber expulsado a Vinícius por "golpear a un adversario en la cabeza de manera deliberada, sin estar el balón en disputa, empleando fuerza no insignificante". Todo esto tras acudir al VAR. Una vez más nos guindaron la secuencia completa de la imagen total y el portero Stole Dimitrievksi se postuló para la próxima ceremonia de los Óscar pues lamentablemente en la pasada ceremonia de los Globos de Oro se olvidaron de él.
Respecto a Vinícius parece que a la prensa esta vez no le ha salido del todo bien la jugada con su sospechoso habitual favorito. Es risible querer seguir atizando a Vinícius y cada vez menos personas sanas pueden comprar esta mercancía averiada. Hacernos querer ver esto como una agresión es simplemente una estafa cuando todos asistimos a verdaderas faltas donde hay jugadores que van a hacer daño y a lesionar. Nos quieren vender que es un jugador polémico y reincidente pero a la vez encubren a sujetos tan despreciables como Pablo Maffeo, que sale presumiendo en una entrevista de que en un ring de boxeo noquearía a Vini en 10 segundos. Y una vez más la pregunta sería, ¿esto no genera violencia o blanquea a un mal deportista? Animo a los periodistas que perpetran estas fechorías a que hagan examen de conciencia y empiecen a portarse bien, porque Sus Majestades los Reyes Magos ya están observando sus conductas para la Navidad del 2025. No vaya a ser que les tengan que traer carbón y toda la familia les riña por su mala praxis.
El 2025 se presenta como un año verdaderamente esperanzador. En los próximos doce meses podemos ver a nuestro equipo levantar todos los títulos y afianzar un proyecto deportivo hermoso. Más allá de Liga y Champions, en el horizonte de la temporada se dibuja una novedad en forma de Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Personalmente, este nuevo trofeo me llama mucho la atención. Considero que ganarla es una nueva oportunidad de dejar huella en la historia del fútbol. Y además, será un goce ver crecer a jóvenes talentos como Arda Güler y Endrick, consolidarse a Kylian Mbappé o asistir al empaste definitivo de una plantilla en constante evolución. Señoras y señores, este 2025 promete darnos grandes satisfacciones.
Getty Images.
—Siempre que vuelves a casa, me pillas en la cocina...
—Ay, Jan, límpiate esa harina.
—... con las manos en la masa.
—Lo tuyo es vicio, Jan, aún no hemos conseguido arreglar el desaguisado de la masa salarial de este año y ya estás amasando la del que viene.
—Es que la fermentación lleva su tiempo, Javi. Pero no te pongas tan pesado, de verdad, si sabes que al final nunca pasa nada.
—Nunca pasa nada porque tienes la grandísima suerte de presidir un club que en este país representa algo a lo que, por hache o por be, siempre se le sacan las castañas del fuego.
—Porque somos los mejores.
—No, os creéis superiores, que es distinto, y por tanto legitimados para merecer incluso aquello que nos os corresponde. Lo que pasa es que, por lo que sea —Tebas se agarra la cartera—, a veces interesa saltarse las normas y las leyes.
—Pues si interesa a ambas partes, no veo el problema.
—El problema es que no solo hay dos partes, sino que por encima de ambas se encuentra el interés general, y dinamitar el interés general en beneficio del particular no debe realizarse muy a menudo, porque si no se corre el riesgo de que cante mucho y se acabe el chollo.
—No seas aguafiestas, Javi.
—Todavía tenemos pendiente resolverte la papeleta de Olmo y Víctor. Y en esta ocasión está costando más de lo habitual porque, como te acabo de decir, si nos saltamos cada dos por tres los reglamentos, el resto de clubes pueden afearnos la conducta. E incluso reclamar que se cumpla con la legalidad vigente, fíjate lo que te digo. Hay varios que nos están apretando mucho.
—Qué tiquismiquis son algunos, de verdad. Lo entendería si fuera el Madrid el que intentase quebrantar las normas, pero nosotros somos el Barça. ¿Cómo pretenden que ganemos si no nos dejan inscribir a quienes queramos? Bastante tenemos ya con el hándicap de estar en la quiebra por haber gestionado mal el club y que nos tengan que mantener de manera artificial.
—No me hables del Madrid, menudos siesos, siempre tan escrupulosos con la ley, los plazos, la justicia, mimimí. Ay, si yo pudiera meter mano ahí, con la magnitud que tiene el club. —Tebas se agarra la cartera—. Porque vosotros sí sabéis cómo funciona esto: tú me ayudas, yo te ayudo. Ya lo demostrasteis con lo de Negreira…
—Nos salió barato, eh. —Ríe el president—. Todos aquellos títulos a cambio de lo que cuesta un chaval para la cantera. Anduvimos listos.
—Sí, aunque ya os vale, mira que intentar desgravaros las facturas pagadas al vicepresidente de los árbitros… No se le ocurre ni a Abundio, que vendió el coche para comprar gasolina. Menos mal que teníamos por ahí a Soler. Pero como te decía, vosotros sabéis desenvolveros en estos ambientes, sin embargo, al Madrid le propones cualquier negocio interesante para quienes lo organizan y enseguida te despacha. Que si la legalidad, la austeridad, la ética, los conflictos de intereses, la honradez, el fair play y demás pamplinas. ¡Que no está al alcance de todo el mundo enriquecerse de manera honesta, leches! Pues nada, no les entra en la cabeza.
—Tú mismo lo reconoces, Javi, que no te gustan quienes dirigen el Madrid. Tú ayúdame de nuevo y apañao.
—Pero vamos a ver, Jan. Que no habéis respetado los plazos para inscribir a Olmo y Víctor, que aunque aceptemos otra venta fraudulenta de Barça Studios, de los asientos reclinables del nuevo Camp Nou o de cualquier otra cosa que te inventes, ya no se pueden reinscribir. O al menos yo desde la Liga y la RFEF esta vez no puedo, tiene que llegar la autorización de más arriba. Y sobre lo de las palancas ficticias, ojo, que hasta vosotros habéis tenido que incluir como «incobrables» aquellos millones etéreos gracias a los cuales hicimos hueco para inscribir a Lewandowski y compañía. Que yo porque soy como soy, pero en el fondo se trata de una confesión, reconocer que se hicieron trampas y se ganó una liga gracias a ello, que la gente no es tan tonta. Ya lo he visto escrito hasta en X, lo ha publicado Fred Gwynne.
—Sé quién es. Menuda brasa dio el pesado ese con las vacas de Setién. Otro que se piensa que los contratos están para cumplirlos y que si fichas a alguien a cambio de un salario tienes que pagarle todo lo que hayas acordado. La gente vive en Narnia.
—Ten cuidado, Jan, que la suerte —Tebas se vuelve a agarrar la cartera— no dura para siempre.
—Que no seas agorero, Javi. Además, el tema de Olmo y del otro, que no me acuerdo ahora cómo se llama, me lo soluciona el CDS, vamos, el Gobierno.
—El CSD, Jan, el Consejo Superior de Deportes. El CDS era el Centro Democrático y Social, el partido que montó Suárez después de su dimisión como presidente del Gobierno, del golpe de Estado, de su salida de la UCD…
Comienza a sonar a todo volumen Waterloo, de Abba.
—¿Pero por qué diantres has puesto Waterloo a todo volumen, Jan, que esto no es Luz de gas un sábado a las cinco de la mañana?
—No sé, pero ha sido decir que el Gobierno tiene que darnos lo que pedimos a los catalanes del Barça y escuchar «golpe de Estado» y venírseme a la cabeza «Waterloo». Qué cosas. Además, con esta masa salarial que tengo entre manos pienso hornear un roscón de reyes y tiene que llevar dentro su haba.
En ese momento, Jan se pone a echar harina sobre la mesa como un poseso y a heñir la masa salarial con renovado brío.
—¡Javi, Javi, mira, qué frase acaba de salir en el panel cursi de La ruleta de la suerte: «Cometamos un delito, yo robaré tu corazón y tú robarás el mío»! Jajajajaja.
Tebas suspira.
—Si me aceptas un consejo, Jan, cuídate y pon freno a esos desvaríos. De otro modo, no podré seguir ayudándote.
—¡Que está to pagao, Javi! —Jan descorcha una botella de cava y enciende un puro.
—Ahora que lo pienso —reflexiona Tebas— no sé qué hago ayudándote a ti y al Barça a tapar todos vuestros pufos, si yo ni soy culé ni soy indepe, sino todo lo contrario.
—Porque el corazón no nos lo vamos a robar, Javi, pero nos une nuestro único amor: el amor por el dinero, por amasar fortunas. Venga, coge un delantal y ponte a preparar conmigo la masa salarial de la temporada que viene.
—Pues llevas razón. Además, ya metidos en harina, qué más da.
Y ambos comienzan a cantar:
Waterloo
Couldn't escape if I wanted to
Waterloo
Knowing my fate is to be with you.
Fotografías: Grok.
Dado que los Reyes Magos no suelen conformarse con dejar caer los regalos y volver a Oriente, sino que la jornada del día después trasciende la mera resaca y se llena de celebraciones, tuve que ver en diferido el partido de Cartagena. Todo el mundo, desde Relaño en As hasta mi querido Manuel en el chat de La Galerna, había dicho que Endrick había jugado mal. No pude discrepar más.
Aunque es cierto que el partido no da para emitir demasiados juicios, me gustó bastante Endrick. No marcó, pero colocar esa espada de Damocles sobre la cocorota de un chico que no juega prácticamente nunca me parece de una crueldad intolerable, como dirían los Coen. A cambio, se fajó continuamente, se esmeró en desmarcarse, combinó bien en los aledaños de la frontal con Brahim y Güler, mostró su incontenible ansia y potencia. Cuando agarra el balón en carrera es imparable, y de espaldas a portería luce movimientos muy interesantes, principalmente controles orientados hacia atrás con los que luego recibe merced a su tremenda arrancada dando la vuelta como un ciclón, o buscando la pared con sus compañeros.
Si no hizo gol fue solo porque enfrente surgió uno de esos porteros que el Madrid consagra efímeramente, porque luego, por lo general, no volvemos a saber más de él. Parece mentira decir esto de un tipo que ha encajado cinco goles, pero Fran Martínez hizo un partido como para entrar en una posible lista de futuribles. Habrá que averiguar si siempre para así o si fue eso, flor de un día ante el mejor equipo del mundo y máximo encumbrador de guardametas de la historia. Ahora se hacen las cosas de otra manera, probablemente para bien, pero Bernabéu ya lo tendría fichado tras la agradable sorpresa.
Pero estábamos con Endrick. Lo tiene imposible y a la vez lo tiene muy fácil. Lo tiene imposible porque hay muchísima gente por delante de él, en una fila de meritorios que en cualquier otro equipo del mundo serían titularísimos. Mbappé y Vini son intocables, y por la otra plaza de delantero (¡suponiendo que alineemos tres!) luchan Rodrygo, Brahim y Güler (suponiendo que Güler sea delantero, como yo creo). Para Carletto el escalafón es sagrado, y ahí es difícil meter cabeza. No es solo Carletto: todos ellos son excepcionales futbolistas. Lo normal sería en este caso un drama: ver marchar a Endrick tarde o temprano, en busca de minutos que su calidad pide a gritos.
Nadie en la plantilla tiene la voracidad de Endrick, esa cualidad rotunda de nueve puro. Si apareciera por allí para marcar algún gol salvador viniendo del banquilllo, y la hazaña se viera recompensada con más minutos, no habría ninguna razón para que no se hiciera un hueco junto a Mbappé y Vini
Al mismo tiempo, Endrick lo tiene sencillísimo para triunfar en el Madrid, porque posee características únicas en un perfil intransferible. Nadie en la plantilla tiene esa voracidad, esa cualidad rotunda de nueve puro. Si apareciera por allí para marcar algún gol salvador viniendo del banquilllo, y la hazaña se viera recompensada con más minutos, no habría ninguna razón para que no se hiciera un hueco junto a Mbappé y Vini. Ese tridente ofensivo puede ser demasiado arriesgado para partidos europeos de alto voltaje, pero no se adivinan impedimentos para que pueda empezar los partidos contra Leganés u Osasuna, con todos los respetos, si de repente entra en racha. Tiene pinta de pertenecer, en cuanto la ocasión se presenta y respecto a la misma, a la estirpe de los agarrapescuezos. El Madrid debe cuidar muy bien a esta joya, porque de no mediar lesión grave o mala digestión de fama (tipo Adriano, futbolista al que por cierto recuerda algo), estamos ante una absoluta estrella en ciernes del planeta balompédico.
Por lo demás, el partido dio para el debut de los no-hermanos Aguado. Diego no tuvo mucha ocasión de lucimiento, mientras Lorenzo dejó trazas de buen lateral, e incluso estuvo a punto de marcar tras una centelleante incursión del propio Endrick. ¿Suficiente para el Madrid? Es difícil decirlo sin verle más, pero (en la eventualidad no deseable de que en este mes no llegue ni Alexander-Arnold ni ningún otro especialista) puede valer para dar descanso a Vázquez ante Leganés u Osasuna, otra vez con todos los respetos.
Getty Images.
A estas alturas de la película tenemos todos claro que el videoarbitraje, en España, es la herramienta definitiva que ha encontrado El Sistema para legitimar el fraude. Tomemos como ejemplo la supuesta agresión de Vinícius a Dimitrievski. El frame ofrecido tanto al árbitro como a los espectadores no puede ser más tramposo: el brasileño del Madrid se levanta como una furia y le mete un buco, como se dice ahora, al portero macedonio, además en toda la mandíbula. Está claro que algo así sólo puede ser roja directa.
Pero había que ver la secuencia completa y no para disculpar a Vinícius, que ya es hora de que se temple, sino para señalar la alevosía del estamento videoarbitral. Resultó que Dimitrievski, avieso, le tiró de la trenza a Vinícius. De lo que se infiere (y ya sé que es mucho inferir) que si el árbitro lo hubiera visto todo habría resuelto con una tarjeta roja para cada uno.
A estas alturas de la película tenemos todos claro que el videoarbitraje, en España, es la herramienta definitiva que ha encontrado El Sistema para legitimar el fraude
Dimitrievski, a todo esto, ya es reincidente. Si los árbitros le tienen tomada la matrícula a Vinícius, debían también mirarse los partidos de ciertos rivales que con recurrente perversidad le buscan las vueltas año tras año. El trash talk y el cancherismo están muy bien siempre y cuando no te vean. Y que los árbitros acaben viendo siempre las mismas cosas y obviando otras es otro indicio claro de predisposición corruptora.
Pero en España se traga con todo. El VAR, al fin y al cabo, no es más que una anécdota, como el fútbol. Solamente un botón de muestra de la corrupción y de la podredumbre general. La discusión, al día siguiente, no era la evidente manipulación de las imágenes, que condujo a una decisión arbitral a todas luces injusta, sino que ya verás cómo a Vinícius no le meten cuatro partidos porque ya lo impedirá el Madrid.
Contra un estado de cosas así, ¿qué se puede hacer sino enloquecer? Si toda esta cosa paracientífica y grotesca que supone el videoarbitraje en España fuera nueva, uno podría, con justicia, llamarse a engaño. Pero llevamos así más de un lustro. La única vez en la que el VAR funcionó bien en la Liga fue durante aquellos extraordinarios once partidos en los que el Madrid de Zidane se hizo con la Coronaliga del año 2020. Las decisiones, pulcras e incontestables, que se tomaron en aquellos partidos a favor del Real levantaron tanta polvareda que, en cuanto comenzó la siguiente temporada, todo volvió a la normalidad. Y el Atlético de Madrid, el equipo del régimen publicitario y mediático que controla el relato del fútbol español, ganó una liga abyecta gracias a aquella mano de Militao que todavía se me aparece en los peores sueños.
Que los árbitros acaben viendo siempre las mismas cosas y obviando otras es otro indicio claro de predisposición corruptora
Desde el club, ¿se hace algo? El mito del poder omnímodo del Real Madrid en los despachos es tan persistente como el de ser el equipo de Franco. Y sin embargo, a la vista de los hechos, fácticamente hablando, ¿manda algo el Madrid entre bambalinas? No parece que mucho, por más que la turba grite. Por ejemplo, en la penúltima visita del Madrid a Mestalla, de la que no hace ni un año porque fue en marzo de 2024, ¡apenas diez meses!, le anularon un gol al Madrid en la última jugada al pitar Gil Manzano el final del partido de manera surrealista cuando la pelota, centrada por Lucas Vázquez, volaba hacia la cabeza de Bellingham.
¿Le harían una trastada así al capo de una competición, a un club que la controlara mafiosamente en las sombras?
En fin. La culpa, en el fondo, es del Madrid. Como dice el dicho popular, si me la haces una vez, la culpa es tuya. Si me la haces dos veces, el tonto soy yo. El Madrid sigue empeñado en saltar a los campos de España a competir en una buena lid que no es más que papel mojado, una farsa. La maledicencia y el encono general contra una organización que con su mera presencia sublima y expía los innúmeros pecados de un fútbol tan podrido como el español son, a veces, insoportables. Al aficionado no le queda sino el desfogarse y la pataleta. Uno se pone delante del televisor, en ocasiones, movido por un afán puramente sadomasoquista.
Me pone triste leer que son el Bilbao, el Atlético o el Sevilla quienes están empeñados en que, por una vez en la vida, el Fútbol Club Barcelona no cometa una de sus habituales tropelías. El sentido de hidalguía, probablemente demasiado quijotesco, que yo le atribuyo al Madrid como equipo y como institución, debería interpelar a los interesados para que el Real también estuviera en ese frente. Apelando a la justicia más esencial. Pero esto, como lo del VAR, no le importa más que a cuatro gatos. Ya voy leyendo cómo se intenta conformar el argumento de que el rechazo a la inscripción fuera de plazo de Dani Olmo es el enésimo ataque a la dignidad del pueblo catalán. No conviene tomarse esto a broma: el Procés lo comenzó Guardiola.
Getty Images.
Buenos días, amigos. El ritmo de la competición es tal que no descansa ni en Reyes. Ayer, el Madrid nos obsequió con un partido serio y profesional ante un rival, la Deportiva Minera, muy digno y también serio y profesional, que compitió con deportividad. Los de Carletto vencieron por 0-5 y consiguieron el billete a octavos de Copa del Rey mientras echaban mano al bolsillo para buscar el billete de avión con destino a Arabia.
Estos partidos tienen el riesgo de que le equipo de categoría superior se relaje en exceso y el rival le haga un roto. Los blancos no lo permitieron y pronto Valverde se encargo de alejar el peligro de una patada al más puro estilo Daniel LaRusso en Karate Kid.
A partir de ese momento fueron cayendo los goles, aunque de no ser por el guardameta local, Fran, el resultado podría haber sido realmente escandaloso. Pero quien es un escándalo es Güler. «Epifanía turca en Cartagena» tituló Ramón Álvarez de Mon la crónica del encuentro. Arda anotó un doblete y volvió a deleitarnos.
Mención especial para los jóvenes debutantes y para el mayor de todos, Luka Modric, que también marcó y superó el récord que ostentaba él mismo de jugador más veterano en anotar con el Real Madrid. Fue aplaudido y ovacionado en Cartagena del mismo modo que lo es en el resto del mundo. Todos felices y a por la Supercopa.
¿Y qué club también va a por la Supercopa? Exacto, el club cliente de Negreira.
Antes de entrar en detalles del asunto de Olmo y Pau Víctor, que los árboles no nos impidan ver el bosque, porque en el faldón del diario culé observamos un titular muy preocupante: «¡Hoy, moción de censura contra Laporta!».
Aguanta, Laporta, mantente firme. Solo nos gustaría verte fuera de la presidencia del FC Barcelona para rendir cuentas por tus posibles responsabilidades en los presuntos delitos cometidos por el club.
Para Mundo Deportivo, el Barça no va a por la Supercopa, sino a por la cautelarísima. Para ello presenta hoy ante el CSD un recurso para poder reinscribir a Dani Olmo y a Pau Víctor. Y de paso se los lleva en el avión a Arabia para jugar. Hecho lógico porque están acostumbrado a saltarse la ley sin consecuencias.
Para ilustraros sobre este asunto de la medida cautelar, os recomendamos que atendáis a las explicaciones de Álvaro Mendiola, abogado de Cuatrecasas experto en derecho deportivo, en el canal de YouTube de Ramón Álvarez de Mon.
El Barcelona presenta este recurso de alzada frente al CSD porque no se salió con la suya en la vía judicial. Cabe subrayar que las cautelares son muy difíciles de conseguir porque ha de demostrarse que se trata de un caso flagrante, muy evidente, donde el perjudicado no tiene culpa del perjuicio irreparable que va a suceder. Y en este caso no ocurre.
Es necesario recordar que la propia defensa jurídica del club cliente de Negreira, cuando acudió al juzgado mercantil para solicitar que no caducasen las licencias temporales de Olmo y Víctor, admitió expresamente que si decaían esas licencias no podrían reinscribirlos durante el resto de la temporada. Y lo reconoció así para presentarlo como argumento de daño irreparable si no le concedía el juez lo solicitado. Fuerza mayor. Es decir, primero asumieron ante el juez que no podrían reinscribirlos si no cumplían las reglas y ahora solicitan la reinscripción al CSD después de no haberlas cumplido.
Pero es que la propia inscripción temporal fue una excepción, porque se llevó a cabo para sustituir a un lesionado y, según la norma, no se puede sustituir a un jugador por otro cuando el sustituto tiene un contrato de mayor duración de la temporada en curso. Y el de Olmo es de seis años.
Por tanto, el FC Barcelona, cuando inscribió a ambos jugadores, consintió la situación transitoria y excepcional que ahora quiere combatir. Asumió que las condiciones eran las que eran y ahora las quiere cambiar. Sabía que si llegado el 31 de diciembre no había hecho hueco salarial las licencias decaerían. Que se permitiese la participación de Olmo y Víctor era una situación excepcional que ahora quiere elevar a excepcionalísima.
El CSD ha de interpretar un reglamente que él mismo ya había ratificado. Tiene que interpretarlo después de la interpretación de la Liga y la RFEF, que no es vinculante, pero sí precedente. Para obtener la excepción, el Barça pide al CSD que interprete la regla en contra de lo interpretado por quienes la tienen que interpretar (Liga y Federación) y que ya ha sido interpretada por ellos. Suena a Groucho, pero es así.
El Barça esgrime que los plazos son muy estrictos cuando son los mismos plazos para todos. El Barça arguye que la norma es obsoleta e injusta cuando aplica a todos los clubes por igual. Bueno, por igual… quizá no ha sido nuestro párrafo más acertado.
El Consejo Superior de Deportes es un órgano administrativo, no un juez, y lo dirige una persona designada por el Gobierno, por tanto, del ámbito político. Ahora, el CSD debe ponderar el interés público general frente al interés particular de un club de fútbol. Ha de dirimir si prevalece el interés del club cliente de Negreira en contar con ambos jugadores, o el de la competición, en tanto en cuanto se respeten sus normas, y el del resto de clubes.
Interés general frente a interés particular en manos de la política. ¿Qué podría salir mal?
Pasad un buen día, en general.
Arbitró Javier Alberola Rojas del Comité castellano-manchego.
Simple trámite para el colegiado el partido en Cartagonova. Apenas hubo jugadas que peritar y el cuadro local no hizo demasiadas faltas ni ninguna entrada dura.
Solo hubo un amonestado: Heredero. El jugador de la Deportiva Minera agarró al lateral madridista Lorenzo en el 9' cuando se escapaba por banda.
En el 85' el linier sí se equivocó al señalar fuera de juego de Sheffield en una acción en la que podía entrar en el área con peligro de batir a Lunin.
Alberola Rojas, BIEN.
El Real Madrid goleó con suma facilidad al Deportiva en un partido que no tuvo más emoción que asistir al espectáculo de Arda Guler.
La alineación del Real Madrid presentaba lógicamente muchas sorpresas, pero quizás la mayor era la titularidad de Valverde en lo que se presumía una magnífica oportunidad de dar descanso al uruguayo, tan sobreutilizado por Ancelotti. Debutaban Loren Aguado y Diego Aguado en la defensa, y veíamos a Endrick con la segunda titularidad de la temporada.
Estos partidos se suelen complicar cuando el equipo grande sale relajado y el campo está en mal estado. Ninguna de las dos cosas ocurrió y el Madrid mostró desde el primer momento que resolvería el trámite con diligencia. A las ocasiones de Guler y Endrick, ambos se buscaron, siguieron los goles de Valverde, aprovechando un balón rechazado por un defensa, Camavinga de cabeza a centro de Fran y Guler tras asistencia de Brahim.
Entraron los goles, y tras ellos muchas ocasiones y superioridad. De hecho, con un porcentaje de acierto normal, al descanso se hubiese llegado con no menos de cinco goles de diferencia. La actitud era la correcta y el atrevimiento del Deportiva Minera propiciaba que aparecieran los huecos.
Tras el descanso entró Ceballos por Valverde.
Después de varias ocasiones falladas, algunas por complicar en exceso lo que parecía fácil, llegó la enésima combinación entre Brahim y Modric. El croata esta vez no perdonó e hizo el cuarto. Brahim estaba muy acertado en la combinación con sus compañeros, pero negado ante el gol. También había que reconocer el mérito del portero local, que se lució numerosas veces en las ocasiones marradas por el Madrid.
En el minuto 61 entraron Mbappé, Vinicius, Lucas y Chema por Modric, Brahim, Loren Aguado y Camavinga.
El partido perdió algo de ritmo dado lo desnivelado que estaba todo, pero en el 88 Mbappé galopó, buscó a Fran, quien asistió a Guler para que marcase su segundo gol. Deslumbrante el turco a lo largo de todo el encuentro.
Buenos días, amigos, y Feliz Día de Reyes. ¿Cómo se portaron sus Santas Majestades? Esperamos que bien pero, si no os dejaron nada, no descartéis que pusierais el zapato dudosamente alineado respecto al aparador y os anulara la jugada el VAR de Tatxo Benet, mano derecha de Roures y miembro del consejo de administración de una filial del Barça.
Os apuntamos esta posibilidad porque ya sabéis que ayer se filtró una toma de la jugada del gol anulado a Mbappé en Mestalla que demuestra que el bueno de Muñiz Ruiz eligió el frame del pase que precede al gol como buenamente quiso, o sea, como quería su cliente, pero el gol debió ser válido.
Así que ya tenemos una jugada más que prueba el intento de robo -por fortuna infructuoso- que sufrió el Madrid en Valencia. Unid esta cafrada a la falta en ataque no señalada en el tanto valencianista, la nueva inhibición de Muñoz Ruiz en el penalti sobre Vini y la injusta expulsión del propio Vini (prevaricación mediante como muestran los audios del VAR), y tendréis una actuación arbitral históricamente hostil e injusta con el Madrid.
Los de Ancelotti ganaron, en gran medida gracias a un sobrenatural Jude Bellingham, pero no por ello vamos a dejar de insistir una y otra vez en el lodazal inmundo en que tiene que jugar cada semana el mejor equipo de fútbol de la historia, con una liga y una federación (ya ambas en manos de Tebas) que actúan a calzón quitado contra el club, y con un CTA encarnizadamente abyecto contra los intereses blancos.
Pero vamos con las portadas del día, que se dividen entre el enfrentamiento copero de esta tarde entre los de Carletto y la Deportiva Minera, por un lado, y el oprobio intragable del caso Olmos. Mundo Deportivo, por ejemplo, abre con un primer plano de Laporta en el que, francamente, se le ve demacrado. ¿Qué fue de aquel bon vivant que cerraba Luz de Gas y usaba sus aires de donjuán empedernido para apretarse a las más rutilantes estrellas del cine para adultos? Para lo que hemos quedado, Jan.
Dice Mundo Deportivo que el máximo mandatario culé está bajo mucha “presión”, pero nos parece que se preocupan innecesariamente. Aquí llevamos días insistiendo en que Dani Olmo (y Pau Víctor) van a ser inscritos sin problema alguno. Como sugiere esta primera plana al hablar del “dictamen del CSD”, dicha inscripción está ya en manos del gobierno, al haberla declarado fuera de plazo tanto RFEF como LFP (o sea, Tebas, que es quien manda en ambas instancias, pero a demanda en este caso de varios clubes indignados, entre ellos Sevilla, Athletic Club y Atlético de Madrid).
¿Cómo no tener clarísimo que el CSD va a conceder esa cautelar, cuando dicha institución es el pseudoministerio de deporte de un gobierno aliado con el independentismo catalán, cuyo máximo exponente de propaganda internacional es el club cliente de Negreira? Va a ser un mal trago para Rodríguez Urbides, madridista reconocido, pero nadie con un mínimo conocimiento de cómo funciona España duda de que el dictamen del CSD será favorable a la inscripción. Lo vestirán de lealtad a la selección, dado que Olmo no puede jugar en la misma si no tiene ficha… en algún club, no necesariamente en el Barça, lo que demuestra que el argumento de la solución es absurdo en este caso al ser libre Olmo de fichar por cualquier otro equipo.
O aunque no fuera el caso: ni la selección ni ninguna otra cosa están por encima de las normas, y el plazo para inscribir a estos futbolistas murió el 31 de diciembre del año pasado. Preparaos, sin embargo, para una nueva alfombra verde para la infamia culé, quizá la más vistosa de las incontables que hemos visto hasta la fecha.
Sport también trata de hacernos creer que nos encontramos ante una “situación límite”. Pero vamos a ver. De sobra sabemos que el gobierno va a intervenir para que Olmo y Víctor puedan jugar con normalidad. ¿No intervino ya para, a través de Albert Soler, dejar que prescribiera para la justicia deportiva el delito del negreirato? Nos indica el excelso rotativo catalán que ambos futbolistas podrían viajar a Arabia para la Supercopa “aunque no puedan jugar”. Ahora mismo, ambos jugadores no forman parte de la plantilla culé, están sin ficha, es como si viajáramos usted y yo y fuéramos jugando al tres en raya en la fila 18. Y sin embargo bien sabemos que el gobierno hará su trabajo a tiempo para que tal vez no la semifinal, pero sí la final la alcance a disputar Olmo, quien sin duda marcará gol a Courtois.
Estas cosas son así. Si tal cosa sucediera, invitamos a nuestro club a impugnar el encuentro por alineación indebida, cosa que por desgracia no entra en el catálogo de cosas que haría Florentino.
En el faldón de Sport vemos a Ancelotti diciendo: “Es difícil tener que aguantar lo de Vinícius”. Es un titular deliberadamente ambiguo para que el lector pueda interpretar que el italiano encuentra difícil aguantar a Vini. Lo que en realidad dijo Carlo es que, poniéndose uno en lugar del brasileño, se estremece al ver lo que tiene que aguantar cada jornada por esos campos de España, o sea, insultos de toda índole. Qué fino Sport. Qué lecciones diarias de periodismo nos deparan, plenos siempre de la máxima deontología profesional.
Marca y As se centran en la cita cartagenera de la Copa que espera esta tarde al Madrid. Habrá rotaciones y novedades, entre ellas varios jugadores del Castilla. Y sí, hay ganas de ver a Endrick, y a otros como Güler.
“Todos contra Laporta”, dice As. Nah, tras la gubernativa participación para que inscriban a Olmo y Víctor todo volverá a la normalidad para Jan. “Flick decide hoy si lleva a Olmo y Víctor a Arabia”, rematan. Prepárese, querido lector, usted está tan inscrito como esos dos peloteros, de manera que es muy posible que tenga que embarcar en dirección al Golfo junto al Barcelona, valga la redundancia. Usted no jugará, pero Olmo sí. Esa es la predicción de La Galerna.
Y poco más. Felices Reyes y feliz inscripción a nuestros absolutamente sinvergüenzas amigos culés. Si no es hoy, será mañana o pasado.
Pasad un buen día.