Buenos días, amigos. Como dice la portada de As, ayer se vivió un día loco en el mercado de fichajes, con lo que la mayoría de madridistas (aunque no todos) calificarán de dos buenas noticias y con lo que otra mayoría o casi la misma calificará de chasco importante.
Las dos grandes noticias y el chasco se alternaron, casi como si Dios nos hubiera dado a elegir el camino más llevadero en la comunicación de las nuevas.
Vamos en orden cronológico. La primera noticia que se hizo pública fue la contratación de Yan Diomande. El joven jugador costamarfileño fue una de las sensaciones de la Bundesliga el año pasado, jugando en el Leipzig, así como en el propio Mundial vistiendo la camiseta de su país. Es un jugador sensacional y estamos de enhorabuena.
—¿Es un jugador de 130 millones?
El tiempo lo dirá. La cifra es una locura, pero no es en todo caso el Real Madrid, sino el mercado, el que se ha vuelto loco. Mirad las cifras que está pagando la Premier por jugadores normalito y saldréis de dudas al respecto.
Con toda la mala leche del mundo y un poco más, como corresponde a su tebiana y riquelmista (valga la redundancia) línea editorial, Marca apunta en su torticera portada al hecho de que el jugador “se marchó del Leipzig por tan solo 20” millones. Ya sabéis que el Madrid siempre mal. Todo mal. Si ficha una gran estrella pagando mucho dinero, mal porque tenía que haberla fichado por menos cuando aún no era una estrella. Si ficha por 20 a uno que aún no es estrella pero apunta a serlo (Espí), mal por precipitarse, dado que el jugador aún no tiene un gran bagaje detrás.
Siempre mal.
En cualquier caso, todo lo que necesitáis saber sobre Diomande os lo cuenta hoy en La Galerna Alberto Cosín. Leedlo y disfrutad.
La segunda cosa que sucedió ayer es la que tiene a la prensa cataculé dando los saltos de alegría que veréis a continuación, así como a parte de las redes sociales afines al Real Madrid clamando por la pronta deportación de Florentino, JAS y quien proceda. En efecto. El club cliente de Negreira interpuso una oferta para Rodri, que ya estaba semiapalabrado con el club blanco, y movió al jugador a dar marcha atrás en la palabra dada.
Festejos en el entorno Can Barça, como veis, e inocultable decepción en la mayoría de aficionados vikingos, que ya soñaban con ver en su filas a quien fue designado mejor jugador de la última Copa del Mundo. La decepción es tan fuerte en algunos que se ha tornado en ira, pero la ira no siempre está dirigida en la dirección correcta. Cualquier otra afición del mundo, tras la traición a la palabra dada, habría manifestado su cólera contra el futbolista. La afición del Madrid es muy suya y, en cambio, por lo que se ve en las redes, está encabronada con la gerencia de Valdebebas, acusada de “parsimonia” en la gestión del fichaje.
Lo cierto es que un periodista tan poco afín al Madrid como Antón Meana, de la Cadena Ser, afirmaba ayer, haciéndose eco del representante de Rodri, que la oferta del Madrid había sido magnífica y muy seria, pero que el jugador, sencillamente, se retractaba al entrar en escena el club cliente de Negreira, que le gusta más.
El asunto traerá inevitable cola. Veremos si Laporta es en efecto capaz de hacerse con los servicios del excelente centrocampista.
Y falta el último acontecimiento del día de ayer, que es el que aparece a la derecha del todo en el “día de locos” de As, es decir, la renovación de Vini Jr.
Fue lo último en anunciarse, pero no necesariamente lo menos importante. Cuando ya muchos habían arrojado la toalla, cuando ya le pintaban con la camiseta del Arsenal, Vini y sus representantes bajaron sus pretensiones, el Madrid subió la oferta, y el proverbial punto de encuentro al que se aspira en cualquier negociación constructiva se encontró. Seis años más de Vini. En esto, como en casi nada, tampoco hay consenso, pero en La Galerna celebramos la noticia como pocas otras, con alegría y alivio, que no siempre coinciden.
La marcha de Vini habría supuesto un trauma, por la sencilla razón de que no hay otro Vini, y también un éxito del antimadridismo sañudo (y a veces racista) que desde hace ocho años hace todo lo posible por ponerle en la frontera a base de hacer su vida imposible. Esta pretensión, como sabéis, llena los campos de España de masas que le insultan, en un bullying sin precedentes en la historia del deporte, por no hablar de las incesantes patadas no sancionadas adecuadamente con las que lidia partido tras partido. Nada de esto le esperaba en la Premier, donde muy presumiblemente habría encontrado un escenario idílico para el desarrollo de su juego, y quién sabe si hasta un camino de baldosas amarillas hacia el Balón de Oro.
Aún así, Vini ha decidido seguir con nosotros. Hay que valorarlo y agradecerlo. Ahora corresponde a Mourinho el ajuste de las piezas de ataque blanco, que en gran medida siguen sin ensamblar dos años después y a las que ahora, para hacer más difícil el puzzle, se une Diomande. Bendito dolor de cabeza para Mou.
En fin. Recordaremos aquel 6 de agosto.
Pasad un buen día.














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4 comentarios en: Aquel 6 de agosto
La "afición" del Madrid es la peor del mundo, no os merecéis nada por desagradecidos
No veo decepción con el club por la gestión. Lo que sí hay es preocupación por cómo va a jugar sin medios cualificados.
Me parece bien lo de Rodri. No le veo nada de especial. No recuerdo un solo partido memorable suyo en estos dos años de "Prime"... Cosa rara habiendo obtenido un balón de oro y un MVP del mundial.
Ni me gustaba antes, ni tampoco ahora. Jugadores intrascendentes hay muchos y no necesitamos a ninguno.
Que la salvación del Madrid pase por un jugador de 30 años, que sale de una grave lesión, 8 partidos en un mundial y 70 kilos en el último año de contrato, (85 dicen que ofrece el Barsa ) habla hasta qué punto muchos madridistas compran el discurso del antimadridismo. Tenemos ese perfil cubierto de sobra (Arda, Bernardo, Thiago, incluso Huijdsen sabe dar pases entre líneas). Creo que nos vamos a reír mucho de Rodri en el Barsa, no aguanta una temporada al nivel ni de coña, tiempo al tiempo.