¿Favoreció al Barça Paulo Coelho?

¿Favoreció al Barça Paulo Coelho?

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Cantar de Mío Cid: autoría, tema, partes y métrica.

Nada, no había nada que hacer, estaba cantado. Otro penco. El único que había estudiado (y mal) era el Arcipreste de Hita y le tenía que tocar el coñazo ese del Cid.

Asier Goñi frunció el ceño, miró a derecha e izquierda buscando inspiración o a algún compañero que se compadeciese de él, y como no consiguió ninguna de las dos cosas volvió a leer la pregunta y comenzó a escribir.

Veamos, autoría… autoría…

De la autoría no estaba muy seguro.

Leyó el resto de la pregunta: tema, partes y métrica. Ni idea.

Nada…volvamos a la…

Autoría…

Sostuvo la cabeza con las manos, cerró los ojos y apretó fuertemente sus sienes.

Autoría…sí…lo tenía en la punta de la lengua. Dudaba entre dos autores pero posiblemente no fuera ninguno de ellos. ¿Quién cojones había escrito aquel rollo?

Siguió pensando…

Pensó un poco más.

Quince minutos más tarde las sienes le ardían sin resultado alguno. Ya está -se dijo sin mucha convicción-, voy a apostar por el primero, tengo el cincuenta por ciento de posibilidades de acertar. Iba a escribir el nombre cuando, de pronto, como un cometa, una idea surcó su mente. ¡Lo tengo! ¡Ya lo tengo! ¡Lo sé! Este me suena un montón. El Cantar de Mío Cid es…¡de Paulo Coelho! Segurísimo.

Pasaron cinco minutos más y se levantó resignado. No había conseguido escribir nada coherente e intentó consolarse pensando que por el nombre del autor le podían dar un punto con el que no tener que soportar un cero delator. Se acercó lentamente a la mesa de Conchi, su profesora, y se lo entregó.

-¿Ya has terminado?

-Sí.

-¿Seguro? Mira que todavía te queda más de media hora para repasarlo.

-Sí, ya he acabado. Solo una pregunta: El Cantar de Mío Cid es de Paulo Coelho, ¿no?

-¿De quién?

-De Paulo Coelho.

-¿De dónde has sacado eso?

-No sé, me sonaba. No es de Coelho, ¿verdad?

-Siglos de investigaciones sobre la autoría del Cantar de Mío Cid y tenía que ser uno de mis alumnos quien lo descubriese…No has pegado ni golpe, pero es que ni golpe. El Cantar del Cid es anónimo, Goñi, anónimo. Nos hemos pasado quince días hablando de ello. ¿En qué estabas pensando?

-Una cosa, si es anónimo, ¿no podía ser de Coelho?

——–

Un olor dulce y penetrante a jazmín, rosas y claveles se extendía por toda la iglesia.

Siempre habían querido una boda por todo lo alto, y para ello, después de ahorrar durante siete años hasta el último céntimo, habían contratado a los mejores profesionales: el restaurante más chic, el coche más lujoso, la iglesia más grande y naturalmente la mejor floristería, que se había encargado de inundar, siguiendo sus deseos, todo el templo de embriagadores bouquet de flores. Todos ellos naturalmente bajo la batuta del más exclusivo wedding planner.

La ceremonia había comenzado hacía ya más de veinte minutos y el sacerdote estaba a punto de formular la pregunta con la que llevaba tanto tiempo soñando:

-Jonathan, ¿Quieres recibir a Jessica como esposa, y prometes serle fiel en la prosperidad y en la adversidad, en la salud y en la enfermedad, y así amarla y respetarla todos los días de tu vida?

Se sabía la pregunta de memoria. Mi gran boda griega, De boda en boda, Novia a la fuga, La boda de mi mejor amigo, El padre de la novia… y los otros cincuenta y siete títulos de su preciada colección de películas de amor daban fe de ello. Era un romántico empedernido y por ello, cuando cogió suavemente las manos de su Jessi y miró sus negros ojos emocionados detrás del velo, sintió un pequeño escalofrío, un respingo de amor.

Había llegado el momento, el gran momento. Lo notó porque el sacerdote, después de sonreírles, carraspeó un poco. Iba a hacerlo, por fin iba a decir la pregunta que iba a sellar su amor eterno:

-Jonathan, ¿crees que Sánchez Arminio ha favorecido al Barcelona a lo largo de todos estos años?

Ser Obispo y Madridista no es fácil. No. A veces uno se ve obligado a hacer ciertas… llamémosle…concesiones dentro de su fe católica. Sí, sí, los comprendo y comprendo sus objeciones, pero compréndanme ustedes también a mí. Hay pecados que atentan contra el decoro, contra la limpieza de la competición, contra la verdad.

¿No es cierto que en la época de Villar el Barcelona ha conseguido un saldo positivo de setenta expulsiones a su favor y el Madrid uno negativo de diez en su contra? ¿No es cierto que Arminio dijo claramente en una reunión que el Real Madrid era el enemigo de los árbitros? ¿Puede alguien explicarnos cómo es que el último penalti pitado al Barcelona se produjo antes de que Moisés separara el Mar Rojo?

¿Qué más quieres que te dé? Estamos rodeados de pecadores y nadie pregunta por la verdad. Este silencio ofende a Dios. Entrevistas y más entrevistas sin que nadie busque la verdad. Y ya lo dice la Biblia, la verdad os hará libres.

Algo había que hacer. Alguien tenía que hacer la pregunta.

-Pero Excelencia Reverendísima, ¿está usted seguro de que a partir de ahora tengo que hacer esta pregunta? Mire usted que son bodas, señor obispo, son bodas.

-Lo sé Padre, lo sé. No se preocupe por ello. Es un detalle sin importancia. A veces el Señor escribe recto con renglones torcidos.

-Le ruego, Monseñor, que no malinterprete mis palabras, pero por más que he leído y releído la Biblia, como usted mismo tuvo a bien recomendarme para sacarme de mi supina ignorancia, no encuentro ni un solo versículo según el cual debamos, en la ceremonia del  sagrado Sacramento del Matrimonio, preguntar por las ayudas arbitrales al Barcelona.

-Padre, a veces la luz aparece donde menos te lo esperas. Puede que usted no haya leído la Biblia con la suficiente fe, o puede que lleve demasiado tiempo en España y necesite del calor espiritual de nuestros hermanos africanos. ¿Acaso usted, Padre, siendo como es un sacerdote íntegro, deseoso de evangelizar en la fe de la Iglesia al mundo entero, no estaría dispuesto a cubrir la vacante en Uganda que casualmente se acaba de producir? ¿No sería usted más feliz llevando por el Camino del Señor o todas esas almas puras, a todos esos negritos infieles de los suburbios de Kampala, en lugar de tener que oficiar aburridos matrimonios?

Sí, definitivamente, ser obispo y madridista es difícil.

 

——–

 

El control de alcoholemia se encontraba a la salida de la ciudad, en una larga recta llena de pabellones industriales por la que uno se incorporaba a la autopista. Había salido de fiesta con sus amigos y, aunque no había bebido ni una sola gota de alcohol, la sola presencia de la Guardia Civil empezó a ponerle nervioso. Tenía delante media docena de coches en fila, y según se iba acercando al control notó cómo las manos le empezaron a sudar.

Sus amigos, después de una noche de fiesta, con la lengua pesada y sin parar de reír,  bromeaban con la situación, pero a él no le hacía ninguna gracia. Era al que le había tocado no beber y estaba seguro de que cuando el Guardia Civil le preguntase si había consumido alcohol o drogas iba a tartamudear como un idiota. Ya se veía soplando bajo las carcajadas de su cuadrilla.

Cuando el Guardia Civil vio el coche (y a los borrachos de sus amigos que, aunque se habían callado, no podían disimular su lamentable estado) le hizo un gesto para que aparcase en el arcén, justo detrás de la furgoneta donde en ese mismo momento un tambaleante joven soplaba por un alcoholímetro. Esperó un par de minutos parado hasta que el mismo Guardia Civil que les había dado la orden se acercó hasta la puerta del coche, y después de golpear ligeramente el cristal del coche, le mandó bajar la ventanilla.

Ya estaba, ya venía la pregunta. Cogió aire y se secó las húmedas manos en el pantalón.

-Buenas. ¿Tenían alguna consigna los árbitros de la RFEF para favorecer al Barcelona y perjudicar al Madrid?

Esto no puede ser, no podemos seguir sin investigar esta lacra.“El Honor es mi Principal Divisa” no es sólo el lema de la Guardia Civl, es mucho más, es una forma de vida.

¿Acaso no hay que investigar también la limpieza de la competición? ¿No dijo Godall claramente que el saldo arbitral les había favorecido?

Todos los árbitros subían y bajaban en el escalafón, pero…¿Cuál era el criterio para hacerlo? ¿Por qué este tema era tabú? ¿Por qué nadie pregunta sobre ello?

Hay que tomar medidas urgentes.

-O sea, que si le he entendido bien, mi Sargento, a partir de ahora en todos los controles de alcoholemia de España, en lugar de preguntar a los conductores si han bebido alcohol o han consumido drogas, preguntaremos si los árbitros de la  Real Federación Española de Fútbol tenían alguna consigna para favorecer al Barcelona y perjudicar al Madrid.

-Exacto, y quiero todas las respuestas en mi mesa todos los días a las ocho de la mañana. Sin falta.

-Mi sargento, me permito recordarle que la mayoría de los controles de alcoholemia se realizan en la madrugada y va a ser materialmente imposible que usted disponga de esa información tan temprano.

-Y yo me permito recordarle que, o mañana a las ocho tengo esos informes en mi mesa, o mañana a las ocho y cinco usted tendrá un paquete de mil pares de cojones. ¿Entendido?

-Lo que usted mande, mi Sargento. ¿Alguna cosa más?

-Nada, puede retirarse.

 

———-

 

¿Ha favorecido la RFEF al Barcelona en la época de Villar?

Asier Goñi leyó la primera (y única) pregunta del examen dos veces y no la entendió. Cursaba (es un decir) tercero de la E.S.O y se presuponía que esa mañana iba a realizar el examen de recuperación de literatura medieval. La pregunta estaba en el centro del examen, varada como una isla en medio del folio esperando un náufrago.

Goñi volvió a leer la pregunta, dio varias vueltas a la hoja, hizo un par de gestos de complicidad a algunos compañeros tan extrañados como él, y levantó la mano a la vez que llamaba a su maestra.

-¿Qué quieres, Asier?

-No entiendo nada.

-¿Qué es lo que no entiendes?

-La pregunta, no la entiendo. Esto no parece del Cantar del Mío Cid.

-No lo parece porque no lo es, salta a la vista.

-¿Entonces?

-¿Entonces?, ¿Entonces? Entonces nada. Tú y todos tus compañeros –dijo Conchi alzando mucho la voz y volviendo a su mesa lentamente- vais a responder a la pregunta que os he puesto porque no os gustan las excusas, porque sois unos alumnos muy inteligentes y sobre todo, y por encima de todo, porque si no lo hacéis os vais a cascar un año picando piedra como cabrones.

La idea de poner esta pregunta en el examen a sus alumnos se la había sugerido a mi mujer a las dos semanas de saltar el caso de Villar a la prensa. En un primer momento se negó (ella es una profesional) pero entre que me vio nervioso e inquieto, y la oferta a la desesperada que me vi obligado a hacer ante su negativa, accedió a mis deseos.

-Tú pones la pregunta pero yo bajo la basura los próximos seis meses.

-Hecho.

Entiéndanme, yo no aguantaba más, estaba deseando que alguien plantease la pregunta, oía la radio y veía la tele ansioso, mordiéndome las uñas, rumiando, esperando que algún periodista formulase la cuestión o al menos tocase el espinoso tema. No entendía el porqué de ese clamoroso silencio entrevista tras entrevista.

Si Villar, según el auto del juez, había conseguido a lo largo de 29 años levantar un imperio de corrupción a base de favores, prebendas, pesebrismo y amenazas, ¿cómo era posible que el estamento arbitral hubiese quedado a salvo de todo este entramado? ¿Por qué ningún periodista preguntaba por ello? ¿Cómo habiendo datos objetivos que inclinaban la balanza descaradamente hacia un lado nadie los nombraba?

 

———–

 

Goñi leyó la pregunta una vez más: ¿Ha favorecido la RFER al Barcelona en la época de Villar?

Esta vez no iba a meter la pata. Esta vez sabía la respuesta. Su maestra iba a estar orgullosa de él. Cogió su bolígrafo, levantó el pulgar en forma de complicidad mirando a Conchi, y escribió con su mejor letra, en mayúsculas, para recalcar que había aprendido la lección.

ANÓNIMO.

 

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7 COMENTARIOS

  1. Boh, qué maravilla de artículo.
    Paulo Coelho, posiblemente mi escritor más detestado, junto al Barcelona, el averno, en un titular.
    Nunca creí que pudiera leer una obra de orfebrería semejante a este artículo.
    Buenísimo.

  2. “¿Por qué ningún periodista preguntaba por ello?”
    … y siguen campando a sus anchas llevándoselo muerto.

    El enemigo noe stá en el campo, ahí está el rival a batir, el enemigo anida en los medios.

    • No, es peor aún, el enemigo está en todos los sitios, porque ha anidado en el cerebro del 90% de la población, sea esta o no futbolera (ojo, que el porcentaje es una extrapolación de un universo estadístico limitado a la gente que conozco, que no es poca)

  3. Mis felicitaciones para el autor. El Agitprop debe ser rebatido con lo mismo, y si además es una pieza de arte como esta, será mucho más eficiente para la causa.

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